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Los efectos del cannabis son muy diversos. Entre los principales y dependiendo de la variedad y su contenido en cannabinoides, se encuentran la relajación, la risa, el sueño, los ojos rojos y el aumento del apetito. ¿Pero sabes a qué se debe éste último? Según algunos de los últimos estudios, el secreto se encuentra en el THC, capaz de estimular y regular el grupo de neuronas encargadas de suprimir el apetito. No es desconocido que el cannabis es eficaz en pacientes enfermos de cáncer sometidos a quimioterapia que sufren de pérdida de apetito. Incluso para enfermos de SIDA que padecen ésto mismo.

Algunos de estos estudios van más allá y afirman que los consumidores de cannabis tienden a tener menor un índice de masa corporal, lo que disminuye entre otras cosas el riesgo a padecer diabetes. El cannabis por lo tanto ayuda a mejorar el control de la insulina y regulación del peso corporal. Así que por un lado el THC actúa como un estimulante del apetito, pero por otro, cuando sus efectos se desvanecen, hay una tendencia a pasar más tiempo sin comer.

El Dr. Tamas L. Horvath, profesor de neurobiología y medicina comparada de la Universidad de Yale, ha realizado estudios sobre consumibles de cannabis en pacientes de cáncer de páncreas. En ellos se ha demostrardo que no hay asociación entre el uso de esta sustancia y la obesidad. Evolutivamente nuestro cerebro está desarrollado para desear cuando tenemos hambre, alimentos con gran cantidad de calorías. Es por ello que cuando nos encontramos bajo los efectos del cannabis, deseamos alimentos calóricos que en alimentos con un bajo contenido en calorías.

Un equipo de neurocientíficos de la Universidad de Burdeos lleva años experimentando en cannabis con ratones. Han podido observar que cuando el THC penetra en los receptores del cerebro de estos roedores, aumenta su apetito y su capacidad para olfatear los alimentos. Al exponerlos a diversos alimentos nada apetecibles para ellos, inicialmente mostraron un mínimo interés. Después de administrarles THC en cambio aumentó su sensibilidad a los olores. Además mostraron un aumento del apetito, llegando a ingerir más cantidad de alimento.

Otro estudio publicado al respecto en The American Journal of Medicine, “El impacto del uso del cannabis en la glucosa, la insulina y la resistencia a la insulina en adultos estadounidenses”, desveló que los consumidores de cannabis tenían niveles más bajos de insulina significativos en ayunas, además de ser menos propensos a la resistencia a la insulina.

Para este estudio se tuvieron en cuenta a 4657 pacientes. De ellos, 579 eran usuarios actuales de cannabis, 1975 habían consumido cannabis en el pasado pero ya no lo consumían, y 2103 de ellos nunca lo habían consumido.  A todos ellos les midieron los  niveles de insulina y glucosa en ayunas. Y sorprendentemente los niveles de insulina en ayunas en los consumidores actuales de cannabis se redujeron notablemente, mientras no sucedió lo mismo los consumidores que ya lo habían dejado ni en los que nunca lo habían consumido.

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El componente del cannabis cannabigerol (CBG) es un eficaz estimulante del apetito sin efectos secundarios negativos, de acuerdo con un nuevo estudio publicado online por la revista Psychopharmacology;  antes de su impresión por el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos . El estudio fue publicado poco después de que un estudio por separado (también publicado por Psychopharmacology  ) encontrase que otros dos componentes del cannabis – tetrahidrocannabinol (THC) y ácido cannabidiólico (CBDA) – también son efectivos para estimular el apetito.

            “Las propiedades estimulantes del apetito por parte del cannabis están muy bien documentadas y han sido atribuidas en su mayor parte a la actividad hiperfágica del fitocannabinoide psicoactivo, Δ 9 -tetrahidrocannabinol (Δ 9 -THC)”, afirma el resumen del estudio. “Sin embargo, hemos demostrado previamente que un extracto de cannabis carente de Δ 9 -THC todavía sigue estimulando el apetito, lo que indica que otros fitocannabinoides también provocan la hiperfagia. Un posible candidato es el no psicoactivo fitocannabinoide cannabigerol (CBG), que tiene afinidad por varias dianas moleculares con una implicación conocida en la regulación del comportamiento alimentario “.

De acuerdo con los investigadores del estudio, el objetivo de dicho estudio “fue evaluar los efectos del CBG en la alimentación e ingesta de alimentos de patrón de microestructura” utilizando ratas administradas con CBG o con placebo, las cuales fueron evaluadas en “campo abierto, haz estática y la fuerza de agarre para determinar el perfil de tolerabilidad neuromotora para este cannabinoide “. Posteriormente,” el CBG (de 30 a 240 mg / kg, p.o) o placebo se administró a un grupo adicional de ratas pre-saciadas, y se registraron los datos de entrada y del modelo de comidas por hora y durante 2 horas “.

Los investigadores encontraron que el CBG “no produjo efectos adversos sobre cualquier parámetro de la batería de pruebas de tolerabilidad neuromotoras. En el ensayo de alimentación, 120-240 mg / kg de CBG aumentó más del doble la ingesta total de alimentos y el aumento el numero de comidas consumidas, y a 240 mg / kg redujeron la latencia para alimentar “

El estudio concluye; “Aquí, hemos demostrado por primera vez que CBG provoca hiperfagia [aumento del apetito], al reducir la latencia para alimentar y aumentar la frecuencia de comidas, sin producir efectos secundarios negativos neuromotores. La investigación del potencial terapéutico del CBG para condiciones tales como la caquexia, otros trastornos de la alimentación y la regulación del peso corporal está por lo tanto justificada.”

El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Redding , se puede encontrar haciendo clic aquí .

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munchies cannabis

Que la marihuana aumenta el apetito, es un hecho, un estudio nos explica la causa.

El impulso incontrolable de comer después de consumir cannabis parece estar activado por las neuronas del cerebro que normalmente están involucradas en la supresión del apetito, según un estudio realizado por científicos de la Yale School of Medicine para la revista Nature. Los investigadores se propusieron controlar los circuitos cerebrales que promueven la ingesta manipulando selectivamente la vía celular que media la acción del THC en el cerebro, utilizando ratones transgénicos.

          “Al observar cómo el centro del apetito del cerebro respondía a la marihuana, hemos sido capaces de ver lo que impulsa el hambre provocado por el cannabis y cómo ese mismo mecanismo que normalmente se amortigua con la alimentación se convierte en un conductor de comer”, dijo Horvath, director del Programa  de Señalización Celular y Neurobiología del Metabolismo de la Universidad de Yale.

          “Nos sorprendimos al encontrar que las neuronas que pensábamos que eran las responsables de apagar el hambre para la alimentación, de repente se activan y lo promueven, incluso si el sujeto está saciado. Engañan al sistema de alimentación central del cerebro”, afirmó. Un grupo de células nerviosas llamadas neuronas pro-opiomelanocortinas (POMC) son consideradas como factores clave de la reducción del apetito cuando el sujeto está saciado. La activación de los receptores cannabinoides-1 por el THC promueve la actividad de las células POMC, y por tanto hace que aumente el apetito.

“Actualmente, en países donde está permitido el uso de cannabis, se receta para aumentar el apetito y el peso corporal en personas con cáncer, VIH/SIDA y anorexia nerviosa”

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Un estudio reveló el funcionamiento de un receptor específico del cerebro, que es activado precisamente por componentes como la resina del hachís y, en este caso, el principio activo de la hierba (THC)

Quien no lo haya presenciado en primera persona, ya sea por consumo propio o ajeno, seguramente tiene conocimiento de ello por el cine o la literatura: la marihuana abre al apetito incluso si el que la toma acaba de comer recientemente. Ahora, un grupo de científicos del French National Institute of Health and Medical Research de Burdeos (Francia) ha elaborado un estudio para deducir por qué se produce este efecto.

El trabajo, ha sido publicado en la prestigiosa revista Nature, ha consistido en un experimento que ha probado el mecanismo que conecta el hambre con el sentido del olfato y la comida. Para ello emplearon ratones como ‘cobayas’ y prestaron atención a un receptor específico del cerebro, concretamente el cannabinoide 1 (CB1), que es activado precisamente por componentes como la resina del hachís y, en este caso, el principio activo de la marihuana (THC).

El equipo de científicos liderado por Giovanni Marsicano descubrieron durante su ensayo que a los ratones a los que les fue bloqueado el receptor CB1, y habían estado en ayunas durante 24 horas, disminuyeron su ingesta de comida sin presentar rasgos de ansiedad. Por otro lado, los rodeadores que fueron estimulados mediante el receptor CB1 con el principio activo de la marihuana y que también estuvieron en ayunas, mejoraron su sensibilidad a los olores y se mostraron muy hambrientos.

De esta forma, y con más aplicaciones futuras en otros campos, este trabajo concluyó que el circuito olfativo del CB1 podría ofrecer un punto de partida para el tratamiento de desórdenes alimenticios como la anorexia o la bulimia. Fuente

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La mayoría de la literatura biomédica establece que los cannabinoides y endocannabinoides tienen efectos inhibitorios sobre la conducta sexual, pero nuevos descubrimientos vienen a tirar por tierra esto.

La marihuana contiene una sustancia que estimula el apetito sexual, pero también regula procesos vitales como el sueño, el hambre y el alivio del dolor, de acuerdo con un estudio realizado por científicos mexicanos.

Expertos del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), el segundo ateneo público de México, concluyeron que la “anandamina”, sustancia secretada por el cuerpo humano y otros maníferos, similar a los compuestos de la marihuana, puede inhibir la conducta sexual, pero también despertarla.

Que asuma una función u otra depende de la dosis administrada, según Gabriela Rodríguez, jefa del Departamento de Farmacobiología del Cinvestav, quien encabeza el proyecto de investigación.

“La mayoría de la literatura biomédica establece que los cannabinoides y endocannabinoides tienen efectos inhibitorios sobre la conducta sexual (la atenúan), pero nosotros encontramos el efecto contrario, la diferencia está en la dosis”, afirmó la investigadora.

La anandamida es producida naturalmente a partir de lípidos (sustancias grasas) en la membrana de las células. En el sistema nervioso se han descubierto receptores específicos para ella, que son los mismos a los que se unen los cannabinoides externos de la marihuana.

Se le clasifica como endocannabinoide o cannabinoide interno, pues sus propiedades y efectos son similares a los de compuestos como el tetrahidrocannabinol (THC) presente en la marihuana.

El hallazgo podría servir como un argumento más a favor del ascendente movimiento en favor de que se despenalice esta droga en México con fines terapéuticos, después de que en Estados Unidos gana terreno el fin del prohibicionismo.

En dosis bajas, los compuestos endocannabinoides estimulan la conducta sexual, pero en dosis altas la inhiben, según los científicos.

“Al emplear marihuana con fines terapéuticos habrá que tener cuidado con las dosis utilizadas para no pasar de los efectos estimulantes a los inhibitorios, porque uno de los efectos colaterales que podrían presentarse (en los consumidores) sería la disfunción sexual”, alertó la especialista.

La investigadora dijo que se ha experimentado en otros trabajos con roedores macho que no copulan, pero recuperaban su actividad sexual tras administrarles una inyección de anandamida.

  Los hallazgos se derivan de experimentos en ratas de laboratorio, pero Rodríguez considera que algunos datos podrían ser aplicados en el estudio de la respuesta sexual en los seres humanos.

Un dato curioso es que la anandamida también puede hallarse en productos como el chocolate y podría considerarse como un “afrodisíaco en potencia”, pero sólo bajo una definición muy precisa del término y en dosis bajas. “Durante mucho tiempo se consideró que afrodisíaco era un compuesto que despertaba la excitación sexual. Ahora el concepto es más amplio, porque también se considera así a una sustancia que promueve las respuestas sexuales de erección o eyaculación, cuya disfunción no tiene que ver con el deseo sexual”, dijo la académica.

De acuerdo con sus conclusiones, todas aquellas sustancias que faciliten la respuesta sexual podrían ser clasificadas como un afrodisíaco. “Si la anandamida a dosis bajas favorece la conducta sexual, podría considerarse un afrodisíaco en potencia en ese rango de dosis”, expuso.

Fuente SitioAndino

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Un grupo de investigadores del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del IPN, encabezado por Gabriela Rodríguez Manzo, descubrió que la anandamida, que tiene un papel vital en la regulación de procesos como el sueño, el hambre y el alivio del dolor, también tiene un efecto de estimulante sexual.

La Jefa del Departamento de Farmacobiología del Cinvestav, sede sur dijo que dicha sustancia es producida naturalmente a partir de lípidos (sustancias grasas) en la membrana de las células.

En el sistema nervioso se han descubierto receptores específicos para ella, que son los mismos a los que se unen los cannabinoides externos de la mariguana, precisó en un comunicado.

Por ello, dijo, se le clasifica como endocannabinoide o cannabinoide interno, pues sus propiedades y efectos son similares a los de compuestos como el tetrahidrocannabinol (THC) presente en esa droga.

Vimos que el efecto de estos compuestos (endocannabinoides) es bifásico, es decir, que dosis bajas estimulan la conducta sexual, mientras que dosis altas la inhiben. Esto podría adquirir relevancia ahora que se planea despenalizar el consumo de la marihuana con fines terapéuticos en México Distrito Federal”, señaló la especialista.

Sin embargo, advirtió que al emplear esta droga con fines terapéuticos se debe tener cuidado con las dosis utilizadas para no pasar de los efectos estimulantes a los inhibitorios, porque uno de los riesgos podría ser la disfunción sexual.

La investigadora ya había experimentado en otros trabajos con roedores macho que no copulan, los cuales presentaban actividad sexual tras administrarles una inyección de anandamida.

La mayoría de la literatura biomédica establece que los cannabinoides y endocannabinoides tienen efectos inhibitorios sobre la conducta sexual (la atenúan). Pero nosotros encontramos el efecto contrario, la diferencia está en la dosis”, precisó la investigadora.

Aunque estos hallazgos se hicieron con ratas de laboratorio, Rodríguez Manzo considera que algunos datos podrían ser aplicados en el estudio de la respuesta sexual en los seres humanos.

La especialista en la relación entre actividad sexual y neuroplasticidad agregó que estos resultados hacen pensar que la anandamida, que también puede hallarse en productos como el chocolate, podría considerarse como un afrodisiaco en potencia, pero sólo bajo una definición muy precisa del término y en dosis bajas.

Durante mucho tiempo se consideró que afrodisiaco era un compuesto que despertaba la excitación sexual; ahora el concepto es más amplio, porque también se considera así a una sustancia que promueve las respuestas sexuales de erección o eyaculación, cuya disfunción no tiene que ver con el deseo sexual”, aclaró la académica del Cinvestav.

“Todas aquellas sustancias que faciliten la respuesta sexual del individuo podrían ser clasificadas como un afrodisiaco. Si la anandamida a dosis bajas favorece la conducta sexual, podría considerarse un afrodisiaco en potencia en ese rango de dosis”, puntualizó.

Fuente ElSiglodeTorreon

 

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munchies cannabis

Es uno de los efectos más conocidos de la marihuana: la oleada de apetito que muchos usuarios sienten después de fumar o ingerir la droga, coloquialmente conocido como “el deseo de picar.
Para los consumidores de cannabis que tienen problemas para comer debido a la quimioterapia, puede ser uno de los mayores beneficios de la marihuana. Para los usuarios por ocio, este beneficio también puede ser bastante agradable, si no tienen mucha cintura. Pero durante años, los científicos han tenido dificultades para entender cómo el ingrediente activo de la marihuana el
tetrahidrocannabinol  o THC estimula el apetito.

Un nuevo estudio publicado esta semana en la revista Nature Neuroscience  nos acerca un poco más para resolver este misterio. Un equipo de neurocientíficos europeos liderados por Giovanni Marsicano de la Universidad de Burdeos ha encontrado que, en ratones, el THC se ajusta a los receptores en el cerebro bulbo olfatorio , aumentando significativamente la capacidad de los animales para oler la comida y los lleva a comer más de lo mismo. Gran parte de esa razón por la cual usted puede comer más alimentos después de usar la marihuana, según la investigación indica, es simplemente que se puede oler y saborear con más intensidad.

Este efecto del THC tiene que ver con la razón subyacente por la que la sustancia química afecta al cerebro humano de manera potente en el primer lugar. Probablemente producido por la planta de marihuana como  defensa propia contra los herbívoros que suelen sentirse desorientados después de comer la planta y evita comerla más en el futuro, el THC se ajusta a los receptores que forman parte natural del cerebro  del sistema endocannabinoide , que ayuda a controlar las emociones, la memoria, la sensibilidad al dolor y el apetito. Nuestros cerebros se caracterizan por producir sus propios productos químicos  (llamados cannabinoides) que se ajusten a estos mismos receptores, por lo que mediante la imitación de su actividad, el THC puede alterar artificialmente los mismos factores en forma dramática.

Los científicos comenzaron exponiendo ratones ( cada vez más utilizados en la investigación neurocientífica  , debido a la sorprendente cantidad de similitudes cognitivas que comparten con los humanos) a plátanos y aceite de almendras como una prueba de sensibilidad a los olores. Cuando lo hicieron, los ratones olfatearon los aceites ampliamente al principio, luego dejaron de mostrar interés en ellos, un fenómeno bien conocido llamado habituación olfativa . A los ratones que se les administró THC, sin embargo, seguían oliendo, lo que demuestra un aumento de la sensibilidad a los olores. Estos ratones con THC dosificado también comían mucho más comida cuando se les daba la oportunidad, mostrando un aumento del apetito.

Los investigadores también de ingeniería genética a otros ratones que carecían de un tipo de receptor de cannabinoides en sus bulbos olfativos los sometieron al mismo experimento y encontraron que incluso si se les daba a estos ratones THC, no tuvieron el efecto: Todavía habituados al olor, lo que demuestra que los poderes del cannabis para mejorar el olor participan en la actividad en esta región del cerebro. Además, estos ratones no demostraron un aumento del apetito cuando se les administra el fármaco, mostrando así que el efecto “tentempiés” era dependiente de la actividad del lóbulo olfatorio.

El resultado de todo esto: si los ratones son un modelo preciso para los seres humanos, una de las maneras que el THC aumenta el apetito es haciéndonos más sensibles a los olores de los alimentos. Debido a que el olor y el gusto están tan estrechamente relacionados , es probable que nos permita degustar también. 

Este nuevo hallazgo es probable que sólo sea una pieza del rompecabezas del THC y del apetito. Investigaciones anteriores encontraron que la marihuana también actúa sobre los receptores en una región del cerebro llamada núcleo accumbens , aumentando la liberación del neurotransmisor dopamina  y la sensación de placer que llega como resultado de comer mientras estás bajo sus efectos. Otro trabajo ha encontrado que el THC, además, interactúa con los mismos tipos de receptores en el hipotálamo , lo que conduce a la liberación de la hormona grelina , que estimula el hambre.

El único aspecto que une estos mecanismos dispares es que todos ellos implican sistemas de endocannabinoides naturales del cerebro. El THC y, por consecuencia, la marihuana hace mucho de este trabajo mediante la manipulación de las mismas vías que el cerebro utiliza para regular normalmente los sentidos.

Pero quizás lo más interesante es que el nuevo estudio apunta a una metáfora convincente de que el THC manipula este sistema natural: imita las sensaciones que se sienten cuando estamos privados de alimentos. Como prueba final, los investigadores forzaron algunos ratones a ayunar durante 24 horas, y se encontró que este hizo subir los niveles de cannabinoides naturales en el lóbulo olfativo. No es sorprendente que estos ratones hambrientos mostraron mayor sensibilidad al aroma y comieron mucho más también.

Lo más intrigante fue que los ratones modificados genéticamente que carecían de lóbulos olfativos de receptores cannabinoides no mostraron mayor sensibilidad al aroma o el apetito, incluso cuando se mueren de inanición. Esto indica que tanto el THC y los cannabinoides naturales resultan que están actuando en la misma vía neural que permite el olfato y el gusto con una mayor sensibilidad, y por lo tanto hace comer más. En otras palabras, el THC parece que aunque comamos algo esta convenciendo a nuestros cerebros que nos estamos muriendo de hambre. Por Joseph Stromberg

Fuente SmithSonian

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Medical Seeds, es un banco especializado en variedades medicinales y White Widow es una de sus más preciadas simientes. Esta emblemática cepa de marihuana conocida en los cinco continentes por su grato resultado, es una variedad de las que no hace falta vender sus bondades, es una variedad que lleva muchos años entre nosotros y que Medical Seeds también tiene y creó su propia versión.

Hablando de ésta cepa de Medical Seeds, puedo comentaros que han conseguido sacarle un sabor típico whidow, pero a su vez, un especial aroma muy peculiar que te atraerá olfativamente, su proporción de Thc y Cbd es especialmente interesante para su toma medicinal por su buena proporción entre estos elementos.

Agradecida en su cultivo exterior, en interior también es una planta productiva, excelencia en sus cogollos por su dureza y compactación. White Widow de Medical Seeds es una garantía de calidad si tus preferencias van encaminadas en esta variedad internacionalmente conocida como es la White Widows.

Disfruta esta variedad, que aún viendo nacer a cientos de variedades sigue estando en la cima de la pirámide.

Ficha Técnica

Planta con un efecto muy medicinal, gracias a su alto contenido en CBD es apta para tratar muchas enfermedades y lesiones crónicas. El porcentaje de THC es moderado por lo que es la medicina perfecta para todos los días. En su cultivo crece moderadamente y en técnica del Sea of Green es ideal. Se pueden colocar de 25 a 30 plantas por metro cuadrado consiguiendo una masa verde totalmente uniforme. Su fragancia es muy penetrante y embriagadora al mismo tiempo, la acidez y la dulzura se mezclarán en tu paladar demostrándote el poder de la auténtica Viuda Blanca.

Genetica: Brazil, India

Floración interior: 8 semanas

Produccion interior: hasta 1.5 onzas por pie cuadrado

Floración exterior: finales de Septiembre / principios de Octubre

Producción exterior: hasta 1.5 libras por planta, dependiendo del tamaño

Olor y sabor: picante

Efecto: intenso, rapido y fuerte

Propiedades medicinales: recomendada para estimular el apetito, contra el dolor y la depresión

EEUU.- Larry Hagman, de 80 años, es uno de los protagonistas de la serie “Dallas”, un emblema de la televisión estadounidense de los ochenta

Larry Hagman volvió a la televisión de los Estados Unidos (y del mundo, si se tienen en cuenta las repetidoras) con su clásico personaje en una de las novelas más emblemáticas de la historia, el drama sobre el clan petrolero “Dallas”.

Hagman, de 80 años, recuperó su espacio como JR en todo su esplendor de patriarca añejo y malvado, pero el actor aseguró que necesitó un aliado insospechado para salir de un problema médico:perdió por completo el apetito en su lucha contra el cáncer, pero la marihuana se lo devolvió.

“La marihuana es mucho mejor que el alcohol o el tabaco y no mata a nadie”, aseguró Hagman a la revista alemana Bunte. De hecho, fue el alcoholismo del actor el que lo empujó al borde de la muerte en 1995 y le obligó a recibir un trasplante de hígado.

Por suerte, el legendario JR recibió los influjos de cigarrillos de marihuana para rehabilitarse en 2011, cuando los médicos le diagnosticaron cáncer de garganta y lo sometieron a una quimioterapia.

“El cáncer y la quimioterapia me vapulearon en serio. Perdí 14 kilos y estaba en apenas 78.

La marihuana justamente me ayudó a tener hambre de nuevo”, explicó Hagman, según el sitio inglés Daily Mail.

Fuente Minutouno

 

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Un estudio publicado en la revista Nature Neuroscience y llevado a cabo por la Universidad Pública del País Vasco, desvela las claves del aumento del apetito provocado por el consumo de cannabis identificando las neuronas implicadas en la conducta alimentaria por canabinoides.

Numerosos estudios demuestran que el consumo de algunos derivados del cannabis Sativa, provoca el aumento del apetito. Sin embargo había desconocimiento sobre cómo se desencadenaba el proceso.

El estudio titulado ‘Bimodal control of stimulated food intake by the endocannabinoid system’ y publicado el pasado mes de marzo (L. Bellocchio y cols., Nature Neuroscience, vol. 13, nº3: 281-283) por la revista Nature Neurosience en el que colaboran el grupo de investigación del doctor Pedro Grandes, del departamente de Neurociencias dela Facultadde Medicina y Odontología dela UPV/EHU, ha desvelado cuáles son las neuronas que median el efecto del cannabis de aumentar el apetito.

Se ha descubierto pues, cómo el THC mediante el receptor del canabinoides CB1, estimula el apetito, así como en función de la dosis consumida puede darse el caso contrario, es decir, puede aumentar o disminuir el apetito.

Según el doctor Giovanni Marsicano del NeuroCentre Magendie, dela Universidadde Burdeos, “utilizando una combinación de técnicas genéticas, farmacológicas y anatómicas en ratones, los investigadores han demostrado que a dosis bajas, el THC aumenta el apetito, pero a dosis altas lo disminuye. Ello es debido a que el THC actúa sobre los receptores de cannabinoides CB1 expresados en dos tipos de neuronas, las neuronas glutamatérgicas, neuronas excitadoras de origen cortical localizadas en las partes superiores del cerebro, y las neuronas inhibidoras GABAérgicas del estriado ventral ubicadas en zonas profundas del cerebro.

En concreto, a dosis bajas, un miligramo por kilo, el THC aumenta el apetito, porque actúa sobre receptores CB1 distribuidos en neuronas excitadoras; mientras que a dosis altas, 2,5 miligramos por kilo, el efecto es el opuesto: disminuye el apetito, ya que actúa sobre CB1 situados en neuronas inhibidoras.”

El conocimiento de estos mecanismos abre esperanzadores horizontes en el diseño de nuevas estrategias en el tratamiento de los desórdenes alimentarios. “Si pudiéramos actuar separadamente sobre las dos poblaciones neuronales, seríamos capaces de intervenir en determinadas enfermedades como la anorexia o la obesidad”, explica el doctor Grandes.

 

Fuente Advancedtherapeuticsolutions

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Serán necesarios más estudios para confirmar estos resultados

La anorexia de los pacientes con cáncer puede empeorar su recuperación

Quienes lo toman aseguran que les ayuda, pero hasta ahora al cannabis le faltaba siempre el adecuado respaldo de la ciencia para demostrar su papel como aliado del apetito en pacientes con cáncer. Un pequeño trabajo canadiense abre esta senda demostrando sus propiedades, aunque sus propios autores confiesan que harán falta investigaciones más amplias para ratificar sus resultados.

Porque, de momento, los resultados que esta semana se han dado a conocer en la revista ‘Annals of Oncology’, proceden de un pequeño estudio con sólo 21 participantes, todos ellos con tumores avanzados. Siguiendo la metodología doble-ciego, de manera que ni ellos ni sus médicos sabían qué estaban tomando, a 11 de ellos se les administraron cápsulas que contenían el principal principio activo de la marihuana (tetrahidrocanabinol) durante 18 días, mientras que el resto tomó píldoras totalmente inactivas (placebo). Es decir, no utilizaron otros ‘modos de empleo’ más populares, como los porros o las infusiones, sino un derivado artificial.

Según sus propios cuestionarios, el componente del cannabis logró mejorar uno de los principales problemas que acecha a los pacientes con cáncer: la falta de apetito. Este problema, ocasionado tanto por la propia enfermedad, como por los cambios en el sentido del gusto que ocasionan las terapias, puede acabar en problemas de anorexia y pérdida de peso que suelen agravar su estado general de salud.

En este trabajo, liderado por las universidades canadienses de Edmonton y Alberta, se observó que un 73% de los pacientes tratados con tetrahidrocanabinol percibía con más satisfacción la comida (frente a sólo un 30% del grupo placebo que también tuvo esta sensación). Además, el 55% de los participantes del grupo que recibió el cannabis aseguró que había notado una mejoría en el sabor de la comida.

Falta de apetito

A menudo, tratamientos como la quimioterapia pueden provocar un incómodo gusto amargo (o metálico), lo que provoca la inapetencia de los pacientes, la consiguiente debilidad y una peor tolerancia de los tratamientos. En este caso, la mitad de los participantes reconoció que saboreaba mejor las comidas ‘sabrosas’, como las hamburguesas, el pescado o el pollo (sabores fuertes que a veces resultan desagradables al paciente oncológico).

A pesar de su optimismo, el equipo dirigido por Wendy Wismer admite que serán necesario ensayos en fase II, conmayor número de participantes, paraseguir indagando en el papel que puede jugar el tetrahidracanabinol en las consultas de oncología. Como ella misma admite, habrá que ver, por ejemplo, si se puede mantener la terapia con derivados del cannabis durante más tiempo, con los mismos resultados y ningún efecto secundario.

Además, reconoce, en su ensayo la mejoría en el apetito no se tradujo en un mayor consumo de calorías, algo importante para mejorar el estado nutricional de los pacientes con cáncer y que habrá que seguir estudiando en el futuro.

Fuente ElMundo

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Una investigación hecha por la Universidad Pública del País Vasco ha desvelado el porqué del aumento de apetito por consumir derivados del cannabis.

El estudio fue publicado en la revista ‘Nature Neuroscience’. Los investigadores lograron desvelar cuales son las neuronas que después de consumir marihuana aumentan la sensación de apetito, también se descubrió, que el efecto puede ser el contrario dependiendo de si la dosis es mayor o menor. Los expertos demostraron  que a menor dosis, el THC aumenta el apetito y al contrario cuando las dosis son altas.

En concreto, el estudio revela que a dosis bajas, un miligramo por kilo, el THC aumenta el apetito, porque actúa sobre receptores CB1 distribuidos en neuronas excitadoras; mientras que a dosis altas, 2,5 miligramos por kilo, el efecto es el opuesto: disminuye el apetito, ya que actúa sobre CB1 situados en neuronas inhibidoras.

Según los investigadores el conocimiento de este estudio puede zser muy importante para rediseñar estrategias que apuntan al tratamiento de los desordenes alimentarios..

Fuente ElCorreo

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De acuerdo con un estudio realizado con 94 consumidores de cannabis en el University College de Londres, Reino Unido, sus efectos varían en función de la proporción de cannabidiol (CBD) y THC. Los participantes fueron evaluados respecto al apetito y al efecto reforzante en dos momentos distintos separados 7 días, una vez no intoxicados y otra vez bajo el efecto agudo del cannabis fumado elegido por ellos mismos. Se recogían una muestra de cannabis de cada consumidor y se analizaban sus niveles de cannabinoides. En base de la proporción CDB-THC del cannabis, fueron comparados directamente individuos con valores relativos altos y bajos.

Los que fumaron cannabis con contenido relativamente alto de CDB mostraron una disminución del gusto por las drogas y de los estímulos alimenticios en comparación con los que fumaron cannabis con baja proporción CDB:THC. Los fumadores de cepas con valores CDB:THC altos también manifestaron en los dos días testados sentir menor atracción a los estímulos del cannabis. Los investigadores concluyen afirmando que sus “hallazgos sugieren que el CDB tiene un gran potencial como tratamiento para la dependencia de la marihuana”.

Fuente CannabisMed

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Un equipo de investigadores escoceses acaba de anunciar una nueva arma contra el apetito; la marihuana. Según este grupo de científicos uno de los ingredientes mas importantes del cannabis como lo es el tetrahidrocannabivarina (THCV) se podría utilizar para reducir la sensación de hambre, ha diferencia de otro componente de la marihuana como es el tetrahidrocannabinol (THC) que su efecto actúa sobre los receptores del apetito que se encuentran en el cerebro y produce la sensación contraria. Uno de los investigadores, Roger Pertwee neurofarmacólogo de Aberdeen University, ha comprobado que las reacciones que provoca el cannabis en el organismo son mas complejas de lo que se creía, «Hemos descubierto, para nuestra sorpresa, que así como el cannabis tiene un componente que despierta el apetito, al mismo tiempo contiene otro que lo bloquea», comentaba. Además añadió este investigador, que el cannabis posee unos compuestos que hacen de protectores contra el cáncer. También añadió que el THCV esta presente en el cannabis y que el que se planta en Pakistán es el que mayor cantidad produce de este ingrediente cannabico.

Más información en clm innovación.

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Washington, Colorado, Oregon, Alaska, Massachusetts, Maine, California y Nevada han legalizado la marihuana, y la Legislatura de Vermont acaba de aprobar un proyecto de ley para unirse a esta lista. ¿Qué estado será el décimo?

The Joint Blog publica una lista de los cinco estados principales que creen que son los más propensos a legalizar la marihuana próximamente, convirtiéndose en el décimo estado en los EE. UU.

New Hampshire

Hace solo unos días, con un voto de 207 a 139, la Cámara de Representantes de Nueva Hampshire aprobó la Ley de la Cámara de Representantes 656  que legalizaría la marihuana para las personas mayores de 21 años. Esto hace que el estado sea la opción más fácil para esta lista, teniendo una gran ventaja en comparación con los otros estados. Sin embargo, su destino en el Senado está lejos de ser cierto, y el paso será mucho más desafiante. También es incierto si el gobernador Chris Sununu permitiría que se convirtiera en ley. Aún así, es difícil no tener la sensación de que la legalización en New Hampshire no está muy lejos.

New Jersey

El recientemente elegido gobernador Phillip D. Murphy ha prometido legalizar la marihuana dentro de sus primeros 100 días en el cargo. Esto está en marcado contraste con el último gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, quien se oponía firmemente a la legalización. Aunque el Gobernador Murphy puede o no puede cumplir esta promesa, está casi garantizado que la legalización pronto será una realidad en Nueva Jersey.

Michigan

Michigan es el único estado donde la iniciativa de legalización de la marihuana ya está en la boleta electoral de este año. Esto le da a los votantes la oportunidad de convertir a Michigan en el décimo estado con marihuana legal, por supuesto, a menos que otro estado se legalice a través de su legislatura antes de noviembre.

Ohio

En 2016, los votantes de Ohio rechazaron una iniciativa que habría legalizado la marihuana. Sin embargo, la falla de la propuesta tuvo mucho más que ver con su mal diseño, que creaba un monopolio entre unos pocos productores, en lugar del hecho de que habría legalizado el cannabis. Algunos de los partidarios de la medida ahora están tratando de obtener una nueva medida, una que aporte mucho más a la comunidad y no cree monopolio, en la votación de noviembre de este año. Los sondeos en el estado muestran un apoyo mayoritario para la legalización entre los votantes, por lo que si la medida se coloca en la boleta electoral tiene buenas posibilidades de ser aprobada.

Nuevo México

El año pasado , el Comité de Asuntos Públicos y del Consumidor de la Cámara de Representantes de Nuevo México   votó 3 a 1 para aprobar legislación para legalizar la marihuana. Lamentablemente, la medida no ha avanzado más. Sin embargo, un proyecto de ley de legalización a través de cualquier comité legislativo es una señal sólida de que hay un apetito por la reforma. Según las  encuestas , existe un fuerte apetito por la legalización entre los votantes de Nuevo México, con un 61% a favor y solo un 34% de oposición.

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Que el cannabis tiene innumerables propiedades terapéuticas ya no es ningún descubrimiento. Son miles de estudios los que avalan esta planta en el tratamiento de muchas enfermedades y dolencias, desde simples dolores musculares y articulares, as síndrome de West o Dravet, enfermedad de Crohn, esclerosis múltiple, esquizofrenia o alzheimer.

En este post os explicaremos como hacer una pomada, crema o ungüento de cannabis, algo muy sencillo y con la que se podrán tratar y aliviar dolores musculares y articulares. También es útil para tratar dermatitis, eccemas o psoriasis.

Para ello necesitamos ingredientes fáciles de encontrar, siendo el cannabis el principal. Preferiblemente usaremos variedades de cannabis psicoactivo, con THC y CBD. Y en este caso, son más interesantes las variedades con mayor cantidad de CBD que de THC. El motivo de echar mano de los dos principales cannabinoides, es el llamado efecto entourage, el que sugiere que la combinación de todos los cannabinoides de la planta, terpenos y flavonoides, es más más eficaz que los cannabinoides por separado.

Mientras en THC es el cannanoide principal y más abundante de la marihuana, es también el más psicoactivo. Causa sensaciones de euforia, alegría, ayuda a reducir el cansancio, el estrés, combate la depresión, reduce las náuseas, estimula el apetito o alivia síndromes de estrés post traumáticos.

El CBD por otra parte es un antagonista del THC y reduce sus efectos psicoactivos. Tiene propiedades calmantes, alivia el dolor, minimiza las migrañas, jaquecas, artritis y dolores menstruales, relaja músculos, reduce los espasmos y los síntomas nerviosos, lucha contra la ansiedad, el estrés y el insomnio.

INGREDIENTES PARA LA POMADA DE CANNABIS

  • Cannabis (50 gramos)
  • Cera de abeja (100 gramos)
  • Aceite de coco (500 ml)
  • Aceite de vitamina E (5 ml)
  • Esencia de vainilla (unas gotas)
  • Agua
  • Una cacerola grande
  • Una cacerola pequeña que se pueda introducir en la grande

La cera de abeja se puede conseguir en herbolarios o en cooperativas agrícolas. Si aprovechamos la visita a un herbolario, también conseguiremos aceite de coco, aceite de vitamina E y algún aceite esencial como de vainilla, para dar aroma a nuestra pomada. La vitamina E es un potente antioxidante natural, que además de tener beneficios para la piel, hará que la pomada dure más tiempo.

Empezamos triturando la hierba, preferiblemente cogollos u hojas con abundante resina. Ya que lo que interesa son los cannabinoides, no conviene usar partes de la planta como tallos u hojas que aportarán los mínimos. También para no degradarlos, usaremos el método del baño maría, un cocinado lento, que llevará más tiempo, pero sin duda más efectivo.

Ponemos la cacerola grande al fuego y añadimos como 1-2 dedos de agua. E introducimos después la cacerola más pequeña, que es la que usaremos para la elaboración de la pomada de cannabis. En ésta introducimos el aceite de coco y la hierba triturada. La resina de cogollos y hojas se irá integrando en el aceite. Y cocinamos durante unas 4-5 horas, siempre evitando que la cacerola grande se quede sin agua.

Pasado este tiempo retiramos del fuego y usando un colador, colamos este aceite para eliminar la materia vegetal. Ya tenemos ahora un aceite de coco con todos los cannabinoides que contenía la hierba. Y volvemos a repetir la operación, de nuevo preparamos cacerola grande y cacerola pequeña para cocinar al baño maría todos los ingredientes. Añadimos el aceite de coco con los cannabinoides, la cera de abeja, el aceite de vitamina E y la esencia que decidamos añadir (vainilla, lavanda, limón…), y dejamos que se cocine sin dejar de remover unos 20-30 minutos.

Para terminar, usamos un filtro de café para colar y eliminar cualquier impureza que pueda haber quedado. Llenamos botes pequeños de vidrio y una vez se haya enfriado la pomada, los metemos en el frigorífico, donde podremos conservarlos durante meses.

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Los efectos del cannabis en la serotonina pueden explicar cómo puede ayudar a la ansiedad y la depresión la hierba. Muchas personas han escuchado que la marihuana puede afectar la dopamina en el cerebro. Pero, ¿qué hay de la serotonina?

Esta es un químico cerebral importante que afecta todo, desde el estado de ánimo hasta el apetito y el sueño. Los científicos han determinado que el sistema endocannabinoide (el sistema que responde a la marihuana) y el sistema de serotonina están conectados.

Específicamente, los cannabinoides pueden alterar el nivel de actividad de las neuronas de serotonina. Los estudios demuestran que la marihuana puede aumentar la serotonina.

Los científicos creen que esta es la razón por la cual la marihuana puede ser beneficiosa para la depresión y la ansiedad.

¿Qué es la serotonina?

La serotonina es uno de los muchos químicos en el cerebro conocidos como neurotransmisores. El cuerpo usa neurotransmisores para enviar mensajes químicos dentro del sistema nervioso.

Diferentes neurotransmisores se encuentran en diferentes regiones del cerebro y el cuerpo. Cada neurotransmisor se asocia con diferentes funciones.

La serotonina regula el estado de ánimo, la emoción, el apetito y el sueño. Se encuentra en el cerebro, el tracto gastrointestinal y en las plaquetas de la sangre. El sistema de neuronas de serotonina se conoce como sistema serotoninérgico.

Muchas drogas conocidas se dirigen al sistema serotoninérgico. Por ejemplo, una clase de antidepresivos conocidos como ISRS inhiben las enzimas que descomponen la serotonina, lo que aumenta los niveles de serotonina en el cerebro.

Algunas drogas recreativas como el LSD (ácido), los hongos psilocibínicos y el MDMA (éxtasis) también funcionan al dirigirse a la serotonina.

¿Cómo afecta el cannabis a la serotonina?

La marihuana activa los receptores de cannabinoides, y el vínculo entre los receptores de cannabinoides y el sistema de serotonina puede ayudar a explicar algunos de los efectos de la marihuana.

La activación de los receptores cannabinoides aumenta la serotonina, y el bloqueo de la serotonina bloquea muchas de las funciones del sistema endocannabinoide.

En un estudio de 2007 , los científicos encontraron que el 20% de las neuronas de serotonina de ratón tenían receptores de cannabinoides. Los endocannabinoides como la anandamida también se encontraron en áreas del cerebro asociadas con la serotonina.

Curiosamente, los receptores cannabinoides se encuentran no solo en las neuronas de serotonina en sí, sino también en las neuronas inhibidoras cercanas. Esto significa que los cannabinoides pueden aumentar o disminuir la actividad del sistema de la serotonina.

Los investigadores también han demostrado que los cannabinoides (como los que se encuentran en la marihuana) pueden aumentar la actividad de la serotonina en el cerebro.

En un estudio de 2004 , los investigadores administraron THC a los ratones y aumentaron los niveles de serotonina. Cuando bloquearon los receptores CB1 en ratones, los niveles de serotonina disminuyeron.

Además del THC, el CBD también está relacionado con la serotonina. Se cree que muchos de los efectos del CBD se deben a la activación indirecta de los receptores de la serotonina.

Los investigadores creen que los efectos antiansiedad, antidepresivos, antiepilépticos, neuroprotectores, antieméticos y analgésicos del CBD están relacionados con la activación de un subtipo específico de receptor de serotonina.

¿Cuáles son los efectos en el cuerpo?

Los científicos creen que el vínculo entre el sistema endocannabinoide y el sistema serotoninérgico puede explicar muchos de los efectos de la marihuana.

El vínculo entre los dos sistemas parece explicar los beneficios de la marihuana para la ansiedad y la depresión, así como sus efectos para levantar el ánimo.

Esto se debe a que la serotonina desempeña un papel importante en el estado de ánimo, las emociones y la regulación del estrés. Los niveles bajos de serotonina pueden estar relacionados con algunos trastornos de salud mental, como la depresión y la ansiedad.

El efecto antidepresivo del CBD puede explicarse por un enlace al sistema de serotonina.
En un estudio de 2016 , los investigadores administraron a ratones un medicamento que imita el CBD. El medicamento bloqueó la enzima que descompone los endocannabinoides, lo que aumentó la cantidad de endocannabinoides en el cuerpo. Esto condujo a un efecto antidepresivo como el CBD tendría.

Sin embargo, cuando los investigadores dieron una sustancia química que bloqueó la serotonina, estos efectos desaparecieron. Esto implica que los efectos del CBD en el estado de ánimo están relacionados con el sistema serotoninérgico.

El bloqueo de los receptores cannabinoides causa depresión y ansiedad.

En 2006, un bloqueador de los receptores cannabinoides llamado rimonabant se introdujo en el mercado como un medicamento contra la obesidad. Dado que los cannabinoides desempeñan un papel importante en la regulación del apetito, se pensó que el medicamento reduciría el hambre.

Sin embargo, estos bloqueantes también tuvieron el efecto secundario involuntario de bloquear la serotonina. Ellos causaron la depresión y la ansiedad en las personas que los tomaron, y fueron retirados del mercado.

En un estudio de 2015 , los investigadores encontraron que los ratones genéticamente alterados que carecían de receptores CB1 en sus neuronas serotoninérgicas mostraron un aumento de la ansiedad en comparación con los ratones normales.

Los cannabinoides juegan un papel importante en el funcionamiento de los antidepresivos.

En un estudio de 2011 , los investigadores encontraron que aumentar los niveles de cannabinoides naturales podría hacer que los antidepresivos fueran más efectivos. También descubrieron que el bloqueo de los receptores CB1 impedía que los antidepresivos funcionaran por completo.

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No es coincidencia que la marihuana mejore el sabor y el olor de los alimentos. Según un nuevo estudio publicado en la última edición de la revista Nature Neuroscience , estar bajo la influencia de la marihuana tiene un efecto único sobre los receptores cannabinoides en el cerebro, lo que conduce a un aumento en la intensidad del sentido del olfato, y por lo tanto dejar todos los bocadillos.

Los investigadores de la Universidad de Burdeos señalan que el aumento después del consumo de marihuana es el resultado del THC, el compuesto psicoactivo que actúa sobre las placas olfativas en el cerebro. Es por eso que la marihuana mejora el sentido del olfato, lo que a su vez estimula el apetito y hace que los alimentos sean más atractivos. Este es un beneficio importante para los pacientes que sufren de trastornos de la alimentación.

El autor del estudio, Giovanni Marsiciano, dice que la marihuana puede ser una salvación para las personas que sufren de anorexia nerviosa y que están convencidas de que la comida es mala. Con el cannabis, el paciente olerá más intensamente , y esto aumentará el reconocimiento de los alimentos.

Los investigadores examinaron varios grupos de ratones, algunos bajo la influencia del THC y algunos sobrios, y observaron cómo reaccionarían ante la presencia de aceite de almendras y plátanos. Descubrieron que los ratones “colocados” consumían mucho más aceite, almendras y plátanos que sus sobrios colegas . Sin embargo, en un grupo genético especial de ratones sin cápsulas olfativas, el THC no les hizo querer comer más que los ratones sobrios.

Los investigadores sugieren que los efectos del THC en los receptores de cannabinoides en el cerebro y el sentido del olfato es lo que realmente conduce a un aumento del apetito.