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El vienes pasado el Parlamento de Portugal aprobó una propuesta de ley que legalizaría l uso medicinal del cannabis.

Presentado por el Bloque de Izquierda, la propuesta salió adelante gracias a los votos de todos los partidos de la Cámara portuguesa menos los del partido de la derecha CDS-PP, que se abstuvieron

Muchos enfermos del país luso que sufren de epilepsia recibieron la noticia con gran alegría. El aceite CBD y los productos con este ingrediente, que no es psicoactivo, podrán estar disponibles para las personas con esta condición.

Paula Cristina, una mujer de 51 años y que sufre de epilepsia le dijo a AFP

“Es lo mejor que me ha pasado. Es un éxito total”

La mujer y gracias al tratamiento con este producto recetado por un neurólogo en Brasil, apenas sufre de una docena de crisis epilépticas al mes, antes del tratamiento sufría más de sesenta mensuales incluso llegando a las ochenta.

Una asociación de enfermos que luchaba por la aprobación de esta propuesta “celebra la adopción de la propuesta de ley, que abre la vía al cannabis medicinal, pero plantea algunos problemas”, publicó posteriormente en un comunicado.

Los partidarios del cannabis medicinal quieren que a las familias de los enfermos se les autorice el cultivo de la planta o que el Estado se haga cargo del tratamiento.

“En Portugal, los médicos rechazan prescribir cannabis terapéutico porque los productos no están regulados. Y sin receta, no tenemos derecho a importarlos. Yo lo hago igual pero eso nos cuesta mucho dinero e inconvenientes”, dijo Maria Joao Rezende, que adquiere el producto a través de Brasil en EEUU, donde es considerado el producto como un suplemento alimentario.

“Me siento una pequeña traficante, aunque no sea una droga para nada”, dice indignada.

Según un gran ensayo clínico, publicado en 2017 en el New England Journal of Medicine, el cannabidiol reduce en un 39% la frecuencia de las crisis epilépsicas en su forma más severa.

Desde el 2014, Portugal concede autorizaciones para producir cannabis con fines medicinales destinado a la exportación.

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El famoso cantante portugués, Toy,  dice que en esa noche de Navidad hasta la abuela de 89 años fuma marihuana.

El cantante Toy reveló que la tradición de Navidad de su familia incluye fumar marihuana. La confesión fue hecha durante el podcast Maluco Belleza de Rui Unas, en un momento en que se hablaba del consumo del alcohol y el cantante prefirió dirigir la conversación a otro tema. Porque, a ver, es importante que  “desmitificar esta estupidez de la gente piensa que la marihuana es una droga.” “En mi noche de Navidad, tengo siempre una bolsita de marihuana en casa y esa noche todo el mundo fuma”, contó. “Yo no fumo [tabaco], fumé durante muchos años, pero lo dejé, pero humo de marihuana en la noche de Navidad, lo fumamos todos”, agregó.

Y confesó el episodio de Navidad del año pasado en su casa de Portugal. “Tengo una pipa de agua (tipo de pipa de agua origen oriental, que se utiliza para fumar tabaco con sabor), que me ofreció, puso la shisha [tabaco de varios sabores], puse toda la hierba por encima y hasta la abuela Inés de 89 años, fumó “. “Mi concepto de familia es compartir, la libertad y no el libertinaje y saber que lo que cada uno hace es por libertad propia”, finalizó el cantante, para quien el alcohol “es mucho más peligroso que la hierba”.

 

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En Portugal el Consejo Nacional de Ética para las Ciencias de la Vida dio un dictamen desfavorable a los proyectos del PAN y BE a causa del autocultivo, posibilidad abandonada en el texto alternativo que votará.

Si la legislación portuguesa ya permite la venta de medicamentos que contienen cannabis  y el consiguiente acceso de los pacientes a ellos, lo que justifica la creación de una nueva ley sólo para estos productos. Esta es la pregunta que el Consejo Nacional de Ética para las Ciencias de la Vida (CNECV) deja implícita en su dictamen sobre los proyectos de ley de BE y PAN destinado a regular el uso de  cannabis  con fines medicinales, diciendo que “es cuestionable la necesidad de una legislación adicional en esta materia”.

El dictamen, votado por unanimidad por los 16 consejeros, es desfavorable a causa del autocultivo, posibilidad que fue abandonada en el texto alternativo que resultó de la unión de los dos proyectos. Esta era para los consejeros la cuestión más crítica por considerar que no estaba salvaguardando la seguridad por ser difícil la fiscalización del cultivo y el acompañamiento de los enfermos.

“La gran noticia de los proyectos era el  auto-cultivo , lo cual no es aceptable. Dado que no existe tal posibilidad – y muy bien – el resto es permitir el sistema regulador de los medicamentos que existen en Portugal y en Europa “, dijo al periódico portugués Publico, Carlos Mauricio Barbosa, uno de los ponentes de los orientadores de opinión. El antiguo bastón de los farmacéuticos explicó que la posición del consejo “es que todos los medicamentos deben entrar en el mercado nacional por el mismo proceso que es a través de las agencias reguladoras”. Es decir, mediante la aprobación de Infarmed y de la Agencia Europea del Medicamento.

Ya está disponible un medicamento

El documento, publicado la semana pasada en la web de  CNECV, está acompañado por un informe que proporciona un marco de opinión. En ella, los dos directores de ponentes – Carlos Mauricio Barbosa Maria do Céu Machado , presidenta de Infarmed – recuerda en Portugal esta disponible un medicamento a base  de cannabis indicado para pacientes con esclerosis múltiple y que en Europa existen varios ensayos de nuevos fármacos para enfermedades.

Sobre el hecho de que el parecer analiza dos proyectos que ya no existen, Carlos Maurício Barbosa explicó que el consejo se pronunció sobre los proyectos enviados. “No sé si los diputados nos van a enviar el nuevo texto para que que el consejo se pronuncie. El nuevo texto es un nuevo proyecto de ley y el consejo debe pronunciarse sobre él.”

La versión que se presentará en el pleno – todo indica que será debatida y votada en el 15 – ha sufrido nuevos cambios con la introducción de las propuestas presentadas por el PCP y el PSD. En particular, el fortalecimiento del papel de los inexplotados, que es el responsable de aprobar las indicaciones apropiadas, otorgando la autorización de comercialización de estos medicamentos, preparaciones y sustancias y regulando y supervisando todas las actividades relacionadas con el uso de cannabis , desde el cultivo hasta la distribución en las farmacias.

Estas garantías, subrayó Carlos Maurício Barbosa, “ya forman parte del marco legal vigente”. “Existe un marco legal en Portugal y en Europa para la introducción de medicamentos, cualquiera que sea su sustancia que siempre debe seguirse. No tiene mucho sentido que se produzca legislación adicional cuando ya existe legislación “, refuerza el antiguo bastón, añadiendo que las competencias previstas por el Infarmed son redundantes con lo que ya existe.

 

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Tilray es una de las grandes compañías internacionales de la industria del cannabis. La empresa canadiense eligió el año pasado Portugal para crear un centro de producción internacional

La compañía canadiense Tilray eligió y se instaló en Portugal después de escoger este país entre otros como Alemania, Australia o Nueva Zelanda para instalar una planta de producción y cultivo de cannabis.

Estas grandes instalaciones de la canadiense Tilray para el cultivo a gran escala de marihuana y ubicadas en Cantanhede, Coimbra, ya ha comenzado con el cultivo de sus primeras plantas, según el Faro de Vigo. La megafactoría de 11.500 metros cuadrados esta diseñada para producir 68 toneladas de flores de cannabis antes de final de año. También tiene previsto ampliar 15.000 metros cuadrados de zona de cultivo, además de otros 1.500 metros para laboratorios y zona de producción de productos.

La compañía ha abierto un proceso de selección de trabajadores donde buscaría empleados para la vigilancia del crecimiento d ellos cultivos, por lo que en esta área buscaría un perfil de especialista en horticultura además de experiencia en este cultivo o similar. También busca trabajadores para las áreas de seguridad y coordinación de salud con experiencia de varios años en la industria.

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El Partido Socialdemócrata (PSD), el partido más grande en el parlamento portugués, apoya la legalización total del cannabis.

El PSD aprobó en su congreso con mayoría y aplausos la legalización del cannabis. La propuesta de “legalización responsable” del consumo de cannabis en Portugal, por Ricardo Baptista Leite y Andre Almeida, fue aprobado por la mayoría de los delegados del PSD, este fin de semana, en el congreso del partido, a los aplausos.

PSD tiene más diputados en el parlamento que cualquier otro partido, pero permanece en la oposición debido a la alianza gobernante Partido Socialista con varios partidos de izquierda más pequeños. En la conferencia nacional celebrada el 17 de febrero, la mayoría de los miembros del partido votaron a favor de una solicitud de legalización total de la marihuana “desde la producción hasta la distribución y venta”.

En Europa ningún país ha legalizado cultivo y venta de cannabis

El apoyo a la regulación legal de la marihuana con fines no médicos es un enfoque relativamente marginal en la política europea; Hasta el momento, no hay ningún país en el continente que haya legalizado la producción comercial y la venta de cannabis.

                      “Después de leer toda la evidencia científica disponible, me quedó claro que gracias a las estrictas regulaciones podemos reducir los riesgos asociados con el consumo de este medicamento, protegiendo a los ciudadanos y la sociedad, al menos al mismo nivel que lo hacemos con el tabaco y el alcohol. Está claro que al limitar la concentración de THC, prohibir todas las formas y manipulaciones sintéticas y al imponer el límite de edad de 21 años, se puede evitar el riesgo de esquizofrenia inducida por la marihuana y otros daños potenciales a la salud mental. Todos los envases deben contener advertencias claras y una descripción del contenido, y se prohíbe vender productos comestibles o el consumo de cannabis en cualquier lugar público, mientras se conduce o en el trabajo. “– dice

Aunque el país ibérico de la costa atlántica tiene despenalizado el uso y la posesión de todas las drogas desde 2001, el estado no ha legalizado la marihuana en la actualidad. Hoy, alguien que está atrapado en el consumo de drogas, incluido el cannabis, puede ser enviado a la Junta de Descargo de Responsabilidad, donde expertos médicos, trabajadores sociales y abogados intentan disuadir a una persona de usar drogas por diversos medios (ninguno de los cuales implica la criminalización).

               “El precio de los productos legales de cannabis deben establecerse en menor valor que la calle como un incentivo para alentar a los consumidores a dejar de comprar drogas a los traficantes, y así tratar de erradicar por completo el mercado ilegal. Los impuestos recaudados a través de la legalización del cannabis deberían usarse para investigar el impacto de las drogas, fortalecer las fuerzas policiales, financiar programas para desalentar y prevenir la salud pública y financiar la educación cívica y sanitaria entre los estudiantes “.

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La influyente Asociación de Doctores de Portugal pidieron el jueves pasado la legalización de los fármacos basados en el cannabis, el mismo día que el parlamento portugués comenzó a debatir un proyecto de ley que permitiría a los pacientes cultivar marihuana en casa.

Aunque Portugal cuenta con una de las políticas más liberales del mundo sobre drogas y tiene plantaciones legales de marihuana destinadas a la exportación, ha seguido a varios países de la UE como Italia y Alemania, además de Canadá y de estados de EEUU en los últimos años en el tema del cannabis medicinal.

Varios países de la UE permiten que los medicamentos recetados por un médico y basados ​​en el cannabis se puedan adquirir legalmente para tratar el dolor crónico, el trastorno de estrés postraumático, aliviar los efectos secundarios del tratamiento del cáncer y ayudar con algunas otras dolencias.

Miguel Guimaraes, director de la Asociación de Doctores, dijo a Reuters que abogaba por la legalización de los medicamentos derivados de la marihuana basándose en la evidencia científica, pero criticó la parte del proyecto de ley que permitiría el cultivo doméstico de la planta.

El patrocinador del proyecto de ley, el partido del Bloque de Izquierda, acordó cambiar la parte del proyecto de ley que trata sobre el cultivo en el país, diciendo que estaba dispuesto a hacer concesiones para tener “una legislación factible que beneficie a los pacientes”.

El movimiento del partido de extrema izquierda hace más probable la aprobación de una ley que legaliza la medicación derivada de la planta, con el apoyo de los gobernantes socialistas del país.

Guimaraes dijo que “los proyectos de ley del parlamento deberían seguir la evidencia científica y restringirse en esta etapa a los medicamentos, fórmulas investigadas”, y agregó que Portugal debería realizar más estudios clínicos sobre el uso del cannabis fumado.

“Portugal puede tener una excelente oportunidad aquí en los ensayos clínicos, ya que tenemos dos instancias en las que se han autorizado las plantaciones … Es un área extremadamente prometedora a nivel internacional”, dijo.

El Bloque de Izquierdas había argumentado que la situación con Portugal exportando marihuana legal mientras que sus propios pacientes no podían comprarla legalmente era antinatural e hipócrita.

El año pasado, el regulador farmacéutico INFARMED autorizó una plantación de marihuana medicinal en Cantanhede, en el centro de Portugal, con un alto contenido de ingrediente psicoactivo THC para la exportación.

En noviembre, el propietario canadiense del proyecto, Tilray, importó los primeros clones de plantas que ahora se cultivan allí, dirigidas principalmente al mercado alemán, según su director general, Brendan Kennedy. Tilray estima el mercado potencial de la UE en unos 30-40 mil millones de euros anuales, atendiendo a 10 millones de pacientes.

Portugal en la costa atlántica europea tiene un clima subtropical cálido templado, con inviernos suaves, veranos cálidos y muchos días soleados, que a menudo se compara con el de California y lo convierte en un lugar ideal para el cultivo de cannabis.

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Mientras la mayoría de países trata el problema de las drogas como un tema delictivo y la solución es encerrar o aplicar duras sanciones a consumidores, países como Portugal han sido pioneros en tratarlo como un problema de salud pública. En el año 2001 este país vecino de España ha despenalizado el uso de todas las drogas.

Estados Unidos por ejemplo, aún a día de hoy donde la marihuana medicinal es legal en más de la mitad de los estados y la marihuana recreativa legal en varios de ellos, continúa siendo el país con la tasa más alta de encarcelamiento en el planeta. Pero por qué Portugal, país que ha adoptado un enfoque totalmente opuesto, ha tenido tanto éxito esta despenalización?

En primer lugar cabe destacar que la despenalización de las drogas básicamente sitúa su consumo en la misma categoría legal que otras infracciones legales menores como pueden ser multas de tráfico o beber alcohol en público, consumir en cannabis y drogas duras sigue siendo ilegal y lo más probable es que el consumidor termine en un centro de adicción.

También la venta de drogas sigue siendo ilegal, el tráfico de drogas tiene una pena la cárcel. El proceso de pensamiento del gobierno portugués es simple. Si alguien es adicto a una droga, la química del cerebro está literalmente reorganizada para impulsar la necesidad de esa sustancia es la prioridad número uno. Al igual que un sediento sólo puede pensar en agua.

Por lo tanto los adictos necesitan y se les da el apoyo institucional de los profesionales de la salud para superar su adicción. El punto general de la despenalización de drogas fue alentar a los consumidores a buscar ayuda médica, tanto para tratar su adicción como para administrar sus adicciones de manera segura con la llegada de aulas de consumo seguro. Y después de implementar estas políticas en 2001, los resultados han sido increíbles.

Según informa VICE, por ejemplo en la tasa de nuevas infecciones por el VIH en esta país ha disminuido de 1,016 casos en 2001, a tan sólo 56 en 2012. También según el Ministerio de Salud, el número de ciudadanos portugueses que consumen heroína ha disminuido en cerca del 75% desde este mismo año 2001.

En 2002, sólo un año después de que Portugal haya despenalizado todas las drogas, la cantidad de muertes inducidas por el consumo de drogas se redujo a la mitad, tasas que han continuado disminuyendo en los años siguientes hasta tal punto que hoy en día apenas hay fallecidos bajo estas circunstancias.

Tal como informa The Washington Post, si se compara este dato con cualquier otro país de la Unión Europea, Portugal tiene la segunda tasa más baja de muertes inducidas por drogas entre personas con edades comprendidas entre 15 y 64 años. “Entre los adultos portugueses, hay 3 muertes por sobredosis de drogas por cada 1,000,000 ciudadanos”.

Si estos datos los extrapolamos a España, tendríamos menos de 50 muertes anuales por el consumo de drogas. En Estados Unidos sería de menos de 1000, frente a los aproximadamente 64.000 fallecidos por sobredosis registrados el pasado año 2016. Considerando estos números, la respuesta a la pregunta de si las políticas de drogas de Portugal están funcionando, la respuesta es un contundente SI.

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En una declaración conjunta el 30 de junio, las Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud pidieron “poner fin a la discriminación en ámbitos de atención de salud”. Entre sus sugerencias estaba “revisar y revocar las leyes punitivas establecidas en la salud publica que han demostrado tener resultados negativos para la salud”.

Ciertas leyes, dijeron, “han demostrado tener resultados negativos” son aquellas que criminalizan “el consumo de drogas o la posesión para uso personal”. En otras palabras, la ONU y la OMS respaldaron la despenalización de las drogas.

Como la Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre las Drogas (UNGASS) que el año pasado que no reafirmó el apoyo a las políticas prohibicionistas, uno podría preguntarse si la declaración de la ONU-OMS anuncia una mentalidad más favorable a las reformas en la organización internacional.

México, Guatemala y Colombia, que han sufrido una proporción desproporcionada de la violencia asociada con el narcotráfico, abogaron por una solución más “humana” durante ese período extraordinario de sesiones, al igual que otras naciones. Pero países como Indonesia y Singapur defendieron sus duras políticas prohibicionistas.

Guterres fue primer ministro cuando Portugal despenalizó la posesión de todas las drogas ilícitas en 2001. Dieciséis años más tarde, las tasas medias de consumo de drogas son sustancialmente más bajas que en cualquier otro país de la Unión Europea. El Instituto Cato, una destacada institución libertaria en los Estados Unidos, ha declarado que su política fue “un rotundo éxito”.

El 26 de junio, Guterres pidió que se honren los compromisos asumidos durante la UNGASS para reducir el tráfico de drogas, pero también señaló la experiencia de Portugal. “Sé por experiencia personal cómo un enfoque basado en la prevención y el tratamiento puede dar resultados positivos”, dijo en un comunicado . “Portugal tiene ahora una de las tasas de mortalidad por consumo de drogas más bajas en Europa. Las tasas generales de uso de drogas también han disminuido. Espero que esta experiencia contribuya a la discusión y anime a los estados miembros a continuar explorando soluciones integrales y basadas en evidencia “.

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La productora canadiense de cannabis y propiedad de Privateer Holdings, ha anunciado una inversión de 20 millones de dólares para producir cannabis medicinal en Portugal después de obtener las licencias necesarias.

La firma planea establecerse en Cantanhede al norte del país luso y donde cultivará cannabis y procesará los productos destinados al mercado de la Unión Europea. Su director ejecutivo Brendan Kennedy estima que el mercado podría llegar a 10 millones de pacientes y generar hasta 40.000 millones de euros anuales.

“Estamos viendo una demanda masiva de Alemania, por lo que necesitamos construir una gran instalación para satisfacer esa demanda y necesitamos ponerla en marcha rápidamente”, dijo. “Y Portugal parecía el lugar ideal para cultivar plantas”.

Tilray es la primera empresa en conseguir una licencia para cultivar cannabis con el ingrediente activo del tetradidrocannabinol o THC en Portugal. En una primera fase contará con cultivos al aire libre de más de

Tilray dice que su primera fase contará con campos de cultivo al aire libre, más de 10.000 metros cuadrados de invernaderos, e instalaciones de procesamiento y laboratorio ubicados alrededor del Parque de Investigación BIOCANT en Cantanhede.

S espera comenzar con la construcción en pocas semanas y se crearán unos 100 empleos locales.

Tilray tiene filiales en Alemania, Australia y Nueva Zelanda, y ya comercializa sus productos en seis países, además de comenzar a exportar a cinco más.

El ejecutivo de la compañía dijo que el proyecto inicialmente no será para abastecer al mercado portugués.

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El nuevo secretario general de la ONU que tomaría su cargo en el 2017, podría reemplazar el estatus de la prohibición de las drogas. Ex primer ministro de Portugal, en el 2001, durante su mandato, se anunció la despenalización de todo tipo de drogas, desde el cannabis a la heroína. Después de 15 años de una política de drogas digna y satisfactoria en Portugal. Esta revolución ¿podría llegar a la ONU?

En abril de este año (2016) la ONU realizó su conferencia especial sobre la politica global de drogas que se celebra cada diez años. A pesar de las grandes expectativas de una histórica declaración, el Secretario General Ban Ki-moon, y sus altos miembros allegados de las Naciones Unidas informaron timidamente que no apoyaban un trato criminal a sus consumidores y si abogaban por tener un enfoque terapéutico o de salud para ellos.

Ahora se pueden hacer más progresos en esta área cuando la organización ha nombrado a un nuevo secretario general: el ex primer ministro de Portugal, Antonio Guterres, elegido por unanimidad por los 15 embajadores del Consejo de Seguridad de la ONU.

Guterres fue primer ministro de Portugal desde 1995 a 2002, cuando el país llevó a cabo en el 2001, por iniciativa de su propio partido, el Partido Socialista, un grandioso plan y primero de su clase en el mundo por el que eliminaba las leyes de incriminación contra todos los delitos por consumo de todo tipo de drogas, desde cannabis, cocaína, heroína, etc.

Guterres y su gobierno entendieron que el acceso a la atención de salud les ayudaría a lidiar con el problema y decidieron que en lugar de sancionar penalmente a los delincuentes de drogas, éstos fueran llevados ante un comité que determinaría si debían tener ayuda médica o conformarse con una multa. En efecto, un informe publicado después de 12 y 14 años encontró que la medida había conseguido una disminución en el consumo de drogas en el país.

El nombramiento infunde mucha esperanza entre los partidarios de la legalización ya que la devastadora guerra contra las drogas, podría llegar a su fin a nivel internacional.

Recordemos que los anteriores secretarios generales de la ONU, Ban Ki-moonKofi Annan , expresaron su apoyo a la incriminación y se pusieron a la cabeza de la convocatoria internacional de la ONU para permitir las leyes de la droga.

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El nuevo gobierno de Canadá ha prometido legalizar la marihuana en 2016, pero hasta que eso ocurra, en  este país todavía puedes ser acusado por posesión, cultivo o venta de marihuana. Todas estas prácticas acarrean actualmente sanciones ilegales y posibles. Si alguien se declara culpable, le pondrían una sanción que iría desde una pequeña multa hasta conseguir ser registrado con antecedentes penales.

El resultado del caso dependería de si se tienen antecedentes penales, así como de las circunstancias específicas en las que el incidente ocurrió: la cantidad de marihuana encontrada en su posesión, si estaba conduciendo bajo su influencia (DUI), y similares.

Los reincidentes o cultivadores caseros pueden verse a los ojos de la ley como traficantes y dichos cargos sin duda deben de tomarse en serio, ya que las sanciones podrían ser rigurosas.

Conseguir un buen abogado es necesario si se quieren evitar consecuencias que cambien las consecuencias del incidente.

Incluso si el cannabis se legaliza, que es lo que se espera, algunas actividades podrían todavía presentarse como delito.

Nadie espera que fumar marihuana libremente en cualquier lugar será posible. Seguirán existiendo delitos de marihuana, pero de una forma diferente. Vamos a ver cuáles son los posibles cambios que podrían entrar en la legislación de Canadá examinado tres países en los que esta sustancia se ha legalizado parcialmente.

Marijuana Lessons for Canada: USA vs Portugal vs Netherlands
omqlaw.ca

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La escena cannábica se está expandiendo. 2014 ha sido un año prolífico para la causa, con muchos países uniéndose  al movimiento de muchas maneras distintas.

Y entre esas celebraciones dignas de eventos, el 20 de diciembre de 2014, tuvo lugar la primera Copa de Cannabis de Portugal. En esta ocasión, Skunk #1 de Sensi Seeds fue galardonada con el premio más apreciable: el 1er puesto en la categoría “Favorita del Público”

La primera Copa de Cannabis Portuguesa

El evento Portugal Weed Masters (Másters de la Hierba de Portugal) tuvo lugar el 20 de diciembre de 2014 en Algarve, uno de los destinos de vacaciones más codiciados de Portugal, y de Europa.

Esta primera Copa de Cannabis Portuguesa, fue organizada por el foro online, portugués y brasileño, Tricomaria, y los growshops portugueses y españoles, Cognoscitiva. Muchos bancos de semillas y otros patrocinadores estuvieron presentes para dar inicio a esta emocionante nueva era en la historia del cannabis de Portugal, agregando el país a la lista de lugares para los amantes del cannabis en Europa.

Como era de esperar, después de un día de degustación y pruebas, fueron entregados muchos trofeos y premios, después de un exhaustivo proceso de selección llevado a cabo por los cuatro jueces expertos elegidos para la ocasión.

Nuestro equipo estaba encantado de participar en la competición y estaba aún más entusiasmado por recibir un premio por una de las variedades más apreciadas de la selección de Sensi Seeds.

Skunk #1 votada variedad “Favorita del Público”

Nuestra legendaria Skunk #1 no es ajena a las ceremonias de premios y ha ganado muchas Copas de Cannabis en el pasado , algo que, en gran parte, ha ayudado a la buena reputación de la que la variedad disfruta a día de hoy. Pero nada podría hacernos más felices que ganar un premio tan preciado: el Premio a la “Favorita del Público” .

Por ello, es con gran placer que recibimos este premio, y ahora ¡estamos saboreando la gloria de todo! Nos gustaría dar las gracias una vez más – y profusamente – a todos los asistentes a este nuevo y emocionante evento, a los jueces, a los otros bancos de semillas presentes y por supuesto, ¡a los organizadores!

Sensi Seeds desea al Portugal Weed Masters muchos años de éxito y productos de cannabis de calidad. Nos vemos el año que viene en la segunda edición.

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En 2001, Portugal modificó el marco legal del uso de drogas y prácticamente eliminó los cargos criminales contra las personas que estuvieran en posesión de sustancias “ilegales”, desde marihuana hasta heroína, pasando por una infinidad de fármacos.

Al despenalizar las drogas se temió que el país se hundiera en una crisis de salud y eso repercutiera en otros sectores productivos de la sociedad, algo que no ha sucedido hasta el momento según los números oficiales en diversos indicadores a nivel nacional.

Después de muchos problemas relacionados con adicciones y una población en dificultades de salud en los años ’70 y ’80, el Gobierno tomó la polémica decisión de despenalizar las drogas, que un principio se vio como una medida desesperada pero con el paso de los años parece haber sido una determinación apropiada dada las circunstancias.

Los datos oficiales registran que la cantidad de personas que ha utilizado drogas en Portugal es alta pero no así las personas que todavía las usan diariamente o que hayan consumido alguna sustancia en el pasado reciente:

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El efecto de despenalizar las drogas ha sido un poco similar al de la psicología inversa. Como ya no es algo prohibido, no se le ve ningún beneficio y se es más consciente de las posibles consecuencias. De hecho, la población entre 15 y 24 años ha disminuido su inclinación al uso de drogas, lo que resulta fundamental para los buenos números generales.

En el 2001, año en el que se tomó la decisión de despenalizar las drogas en Portugal, las muertes provocadas por el abuso de estas sustancias han bajado de forma clara y constante, en otro aspecto positivo de la resolución gubernamental en aquel entonces:

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Aunque no ha sido una solución definitiva, al menos el Gobierno portugués ha frenado el proceso de “intoxicación” que vivía el país hace unas décadas y el futuro luce prometedor, todo a partir de una medida que parecía arriesgada en su momento.

La realidad portuguesa abre el debate en otros países sobre la cuestión de despenalizar las drogas, aunque muchos tienen temas culturales muy arraigados que les haría difícil llegar a una resolución similar para buscar un mejor panorama en esta situación.  Por Julio Mendez

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En la competencia mundial que se libra desde hace más de cien años, Portugal está logrando un triunfo que pocos conocen. Me refiero a los avances que ha logrado ese país en la lucha contra las drogas iniciada formalmente por la Convención Internacional del Opio aprobada en La Haya en 1912.

En aquella ocasión, los representantes de 13 países (sí, trece), acordaron “realizar sus mejores esfuerzos para controlar, o para incitar al control, de todas las personas que fabriquen, importen, vendan, distribuyan y exporten morfina, cocaína, y sus respectivos derivados, así como los respectivos locales donde esas personas ejercen esa industria o comercio”. Allá se dio inicio a un equívoco al que los demás países fueron adhiriéndose paulatinamente: el de considerar a las drogas como las culpables de los problemas sociales y psicológicos de las personas.

Esa concepción ha guiado desde entonces las políticas contra las drogas, sin que las evidencias científicas la apoyaran y a pesar de que la práctica fuera demostrando que, en lugar de resolverse, los problemas aumentaban. A las adicciones que se esperaba combatir se le sumaron los problemas de mercado negro en la producción y el tráfico de drogas, delincuencia y marginalidad de los adictos, violencia por parte de las organizaciones criminales formadas en la competencia por el control del narcotráfico, corrupción en los organismos públicos obligados a enfrentar estos problemas sin recursos suficientes, además del desvío de fondos fiscales para sostener la creciente burocracia represiva, a pesar de las enormes necesidades de mejora de los servicios públicos en casi todos los países.

Ha sido muy difícil para los países recuperar algo de soberanía en esta campaña mundial que, además, era justificada con un discurso que tenía la fuerza de un chantaje moral. En Holanda se toleró el consumo de marihuana y hachís, en Suiza se experimentó con la entrega gratuita de heroína a los adictos, en varias ciudades europeas se experimentó con el intercambio de jeringas para reducir el contagio del sida y en varios países productores se apeló a la defensa de las tradiciones culturales para defender cultivos prohibidos internacionalmente. Esas experiencias han servido para sostener algunas reformas como las que han sido aprobadas hace poco sobre la marihuana en los estados de Colorado y Washington, e incluso en el Uruguay.

Pero pocos países fueron tan audaces como Portugal, que ya en el 2001 descriminalizó la posesión de cualquier droga que fuera de uso o consumo personal. Quienes se oponían a esa política vaticinaron un gran aumento del consumo y la adicción, asegurando que en muy corto tiempo Portugal caería bajo control de redes de narcotraficantes basadas en el consumo masivo.

Nada de eso ocurrió. Por el contrario, se logró reducir significativamente la difusión del sida y la cantidad de muertes asociadas al consumo excesivo, así como el número de delitos y, más importante aún, la de población encarcelada.

La descriminalización significa que en Portugal no es un delito tener drogas, pero todavía es una transgresión que conlleva riesgo de sanciones administrativas: multas o trabajo comunitario por ejemplo. Los adictos son alentados a buscar tratamiento pero no son obligados a ello por los “tribunales” que tratan estos temas, que son integrados sobre todo por profesionales de salud.

A más de 10 años de esta reforma ya se puede comprobar que las tasas de consumo de drogas no han aumentado y se mantienen por debajo de la mayor parte de los países de Europa, e incluso han bajado entre los jóvenes, que suelen ser los más atraídos por “el fruto prohibido”. La prevalencia anual en Portugal es del 7 por ciento en jóvenes de 15 a 24 años, mientras que en Italia es del 22 por ciento. La cantidad de personas contagiadas con sida ha bajado de 1.016 a 56 al año entre 2001 y 2012. También ha bajado la cantidad de muertes directamente asociadas al consumo de drogas, de 80 a 16 en el mismo periodo.

La descriminalización del consumo (y del tráfico pequeño, ya que en los hechos es imposible distinguirlos), bajó la cantidad de detenidos por la Policía y, en consecuencia, también disminuyó la proporción de la población encarcelada por temas de drogas, del 44 al 21 por ciento. Esto liberó fuerzas policiales y judiciales para tareas más urgentes de prevención del delito, incluyendo por supuesto la represión a las grandes mafias de narcotraficantes, las que seguirán existiendo mientras se mantenga la prohibición internacional de producir y comercializar drogas. Estos datos provienen de un resumen recientemente publicado por la Fundación británica para Transformar la Política Antidrogas  (Transform Drug policy Foundation), que además proporciona las fuentes específicas para cada uno de los datos.

En todo caso, los logros de Portugal en los 13 años que lleva de vigencia esta política son ya comprobados. Por supuesto, no son definitivos y podrían ser afectados si se dieran cambios bruscos en la política o en las asignaciones presupuestarias. Mientras tanto, los demás países deberían analizar con más detenimiento victorias como la portuguesa, que se basan en algo tan sencillo como recordar que los problemas no están en las drogas sino en las personas, en nuestras relaciones y en las instituciones que creamos. Si algo nos enseñan estos 102 años de prohibicionismo es que desviar nuestros problemas hacia los objetos y las cosas no los resuelve, más bien los agrava.

Por Roberto Laserna 

Fuente Los Tiempos

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La política de drogas de Portugal es una de las más progresistas del mundo. En 2001, el Gobierno portugués votó a favor de despenalizar la posesión de una cantidad de cualquier droga ilegal destinada para el consumo personal, al mismo tiempo que se mantienen penas severas para los vendedores y traficantes. Aunque el experimento no está libre de problemas, ha sido aclamado como un éxito en todo el mundo.

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La región del Algarve es un centro del cultivo de cannabis en Portugal (Ginger Me)

La legislación portuguesa relativa al cannabis

De acuerdo con la ley de Portugal 30/2000, las personas a las que se encuentre en posesión de una cantidad de droga ilegal para el consumo “personal”, no son arrestadas, ni encarceladas, ni se les impone ninguna sanción económica, pero se les puede obligar a asistir a cursos de rehabilitación. Si se detecta a algún individuo que lleva droga encima o la está consumiendo, puede recibir una citación de la policía y ser remitido a un grupo de profesionales que van a determinar la mejor forma de tratamiento.

Las cantidades definidas como “personales” varían según la droga y, en general, se destinan a cubrir el consumo de diez días. Un individuo puede llevar consigo hasta veinticinco gramos de marihuana o cinco gramos de hachís. Además de los productos a base de cannabis, también se permite la tenencia de hasta dos gramos de cocaína o un gramo de heroína, de MDMA, anfetamina o metanfetamina.

Las leyes que regulan la venta y el tráfico de drogas ilegales son mucho más duras. La Ley 30/2000 supuso únicamente una modificación de los aspectos de la anterior ley de drogas en relación con la posesión, por lo que no se realizó ningún cambio en lo referente la venta y el tráfico. De este modo, como se indica en el Decreto Ley 15/93 de enero de 1993, para la venta o el tráfico de drogas ilegales se imponen penas de un máximo de doce años de prisión; sin embargo, si la venta o el tráfico se llevan a cabo para financiar una adicción, la pena máxima que se puede imponer es de tres años de prisión.

El comercio de cannabis en Portugal hoy en día

A pesar de los temores de que este tipo de política daría lugar a un turismo desenfrenado de drogas en Portugal, apenas hay pruebas que los corroboren. De hecho, según se informa, es mucho más difícil comprar cannabis u otras drogas en Portugal que en muchos otros países europeos.

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La Revolución de los Claveles derrocó, sin derramamiento de sangre, el régimen del Estado Novo y marcó el comienzo de una era de liberalización (Ismail Kupeli)

Sin embargo, el comercio ilegal de cannabis muestra señales de ir en aumento año tras año. A lo largo de la década siguiente a la despenalización, las incautaciones de resina de cannabis aumentaron de manera constante cada año, con la excepción de una disminución significativa entre 2008 y 2009, pasando de sesenta y una toneladas métricas a tan sólo veintitrés.

La mayor parte del cannabis importado a Portugal llega en forma de hachís procedente de Marruecos. Portugal es también un importante punto de tránsito para el hachís con destino al Reino Unido y a otros lugares del norte de Europa, y las autoridades portuguesas interceptan de forma rutinaria envíos que atraviesan sus aguas territoriales.

La historia del experimento de la política de drogas de Portugal

La historia que hay detrás de la idea de dejar de perseguir a los consumidores de drogas se remonta, por lo menos, a la Revolución de los Claveles de 1974. Después de casi cincuenta años de dictadura militar en Portugal, bajo el régimen del Estado Novo, miembros de las fuerzas armadas recuperaron el control democrático en un golpe militar, que fue reforzado, casi inmediatamente, por la resistencia civil de forma generalizada. No se produjeron disparos durante el transcurso del golpe de Estado, y se colocaron claveles en las bocas de los fusiles de los soldados como un símbolo de paz.

Pero la liberación trajo consigo algunas consecuencias inesperadas. Los ciudadanos portugueses que volvían de las colonias africanas recién liberadas, como Angola y Mozambique, habían adoptado la costumbre de consumir hachís y marihuana, y la trajeron consigo a su vuelta. El consumo de drogas empezó a ser visto como un subproducto cultural de la liberación, una expresión visible de la libertad que los portugueses disfrutaban por fin.

La epidemia de heroína en Portugal

Sin embargo, el boom del consumo de drogas recreativas pronto dio lugar a niveles epidémicos que indicaban la existencia de un problema con el consumo, y se disparó, sobre todo, el número de adictos a la heroína. En la década de 1980, la heroína procedente de Afganistán y Pakistán comenzó a inundar Europa. Aunque Portugal no fue el único país afectado, el país sufrió consecuencias particularmente graves.

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La antigua barriada Casal Ventoso, que albergaba a miles de adictos en condiciones miserables (Bosc d’Anjou)

Pese a que los números absolutos de consumidores de drogas se mantuvieron bajos en comparación con otros países europeos, un porcentaje inusualmente alto de ciudadanos portugueses entraron a formar parte de la categoría de “consumidores con problemas de drogas”. Se cree que este fenómeno se produjo debido a una serie de factores, en particular, a la falta de preparación por parte de las autoridades y a las malas condiciones socioeconómicas que definían la vida cotidiana de la mayoría de la población de Portugal, en ese momento.

A mediados de la década de 1990, el momento crítico de la epidemia de heroína en Portugal, se creía que unas 100.000 personas eran adictas a la heroína y a otras drogas “duras”. Además, un número alarmante de estos adictos se infectaron con el VIH. En ese momento, la población total de Portugal estaba justo por debajo de diez millones, lo que significa que los adictos representaban casi el 1% del total. Los adictos vivían, y muchas veces morían, en condiciones terribles de pobreza, y la famosa barriada Casal Ventoso en las afueras de Lisboa se convirtió en el hogar de miles de ellos.

Cómo se fraguó la política del cannabis portuguesa

En 1998, un grupo selecto de expertos, la Comisión para una Estrategia Nacional de Drogas (CNDS, en portugués, la Comissão para a Estratégia Nacional de Combate à Droga), elaboró un informe que recomendaba realizar reformas importantes en la política de drogas portuguesa, alejando al país de la criminalización de los consumidores, y encaminándolo hacia la reducción de daños y la despenalización.

En el informe, se alegaba que recluir en las cárceles era menos rentable que la rehabilitación y que llevaba a tasas mayores de reincidencia, así como a hacer que los adictos llevasen un estilo de vida delictivo. Sorprendentemente, el Consejo de Ministros aprobó el informe y formuló una estrategia nacional de drogas que seguía sus principios y directivas casi al pie de la letra. Para el año 2000, la estrategia ya estaba terminada y lista para ponerla en marcha.

La comisión nacional portuguesa recomienda la despenalización

El Consejo de Ministros y el Parlamento, es decir, la Asamblea de la República de Portugal, aprobó una serie de cambios legislativos para adaptarse a la nueva estrategia nacional. El cambio más importante de todos fue la ley de despenalización que entró en vigor en julio de 2001.

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Se lleva a cabo una transacción con drogas, un tanto obvia, en una calle de Lisboa (Mark Hillary)

Aunque la nueva política despenalizaba el uso personal, Portugal sigue reconociendo la ilegalidad de las propias drogas. Una consideración clave, ya que la legalización total habría contravenido los términos de la Convención Única de Estupefacientes de la ONU y, potencialmente, incurrido en la censura internacional generalizada, como les está ocurriendo a Uruguay y a los estados norteamericanos de Washington y Colorado, actualmente.

La rehabilitación de los consumidores de drogas

Además de permitir la posesión de droga para el consumo personal, las autoridades portuguesas participan activamente en la rehabilitación de los consumidores y los adictos. Actualmente, a las personas que llevan consigo una cantidad de droga destinada para el consumo personal, se les realiza una evaluación llevada a cabo por un grupo de expertos compuesto por un psicólogo, un trabajador social y un asesor legal. El Comité debe presentar una recomendación de tratamiento, al que el individuo no puede negarse sin sufrir algún tipo de consecuencia.

El propósito de las autoridades portuguesas es rehabilitar a los consumidores de drogas a través de diferentes medios. Se prescribe metadona con mucha frecuencia como sustituto de la heroína, se proporcionan programas de intercambio de agujas para reducir la posibilidad de infecciones transmitidas por la sangre, y se han creado lugares seguros para que los adictos descansen, coman y duerman. La barriada Casal Ventoso ha sido destruida. Aunque la heroína es el foco principal de los esfuerzos realizados, también se han establecido programas especiales para pacientes externos con problemas de cocaína y cannabis.

Aunque el comité no puede imponer un tratamiento obligatorio, tiene el poder de sancionar a los consumidores de drogas que no sigan sus pautas de tratamiento, y en algunos casos se puede sancionar, incluso si el consumidor está de acuerdo con las recomendaciones.

Inconvenientes y ventajas del plan de drogas

Resulta difícil definir los límites de lo que es consumo personal, porque estos límites son muy arbitrarios, y no suelen satisfacer las necesidades de los que consumen más. Mientras que para la mayoría de los consumidores de cannabis, veinticinco gramos cada diez días es más que suficiente, otros límites son mucho más restrictivos. Es el caso concreto de muchos grandes consumidores de cocaína que usan más de dos gramos de cocaína al día, por lo que corren más riesgo de ser arrestados y sancionados cuando, en realidad, llevan encima una cantidad destinada al consumo personal.

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Un antro de droga a las afueras de Lisboa (Jo Campos)

La cobertura mediática del consumo de drogas es parcial y muchas veces inexacta. Normalmente, si se informa sobre un arresto relacionado con las drogas, se suele especificar el número de dosis individuales de la droga; lo que suele considerarse una “dosis individual” es una cantidad sumamente pequeña. Por ejemplo, en un informe se afirma que 46,2 gramos de cannabis y de “otros estupefacientes” son equiparables a 500 dosis individuales.

La discriminación contra los consumidores de drogas en Portugal

Aunque un residente portugués, aparentemente, puede consumir drogas si lo desea sin repercusiones, en la práctica, la realidad es algo diferente. Dependiendo de la zona de Portugal en que estemos, el enfoque por parte de las autoridades puede variar, por lo que las sanciones impuestas son diferentes.

A la posesión de drogas ilegales, incluso cuando se puede demostrar que es para consumo personal, se le puede imponer una multa de entre 25 € y 150 €. Además de esto, los presuntos culpables pueden ver algunas de sus libertades restringidas, como la prohibición de viajar al extranjero, la prohibición de visitar lugares específicos y asociarse con determinadas personas; la retirada del derecho a llevar un arma de fuego, la confiscación de bienes personales, y la suspensión del derecho para ejercer una profesión con licencia.

Asimismo, a los consumidores de drogas se les puede obligar a presentar informes periódicos al grupo de expertos que le condenó, y también pueden correr el riesgo de perder los subsidios y beneficios públicos, en caso de percibir alguno. Por lo tanto, a pesar de que los residentes portugueses no son llevados a juicio, las consecuencias negativas de la tenencia de drogas pueden tener un gran impacto en la vida de una persona, y pueden incluso superar a las de otros países en los que todavía se produce la criminalización. Se cree que las posibles consecuencias negativas del uso de las drogas en Portugal siguen siendo un elemento de disuasión suficiente para la mayoría de los portugueses, lo que explica, en parte, el hecho de que el consumo de drogas no haya crecido de forma importante desde 2001.

Los críticos del plan ganan apoyo fuera de Portugal

Otros críticos de este novedoso plan de drogas sugieren que la abundancia, la disponibilidad y la aceptación social generalizada de las drogas reducen la posibilidad de que los jóvenes portugueses permanezcan alejados del consumo de drogas y de sus posibles consecuencias negativas. Estos mismos opositores al plan también argumentan que recetar metadona a los adictos a la heroína es una mala manera de abordar el reto, y que los métodos de abstinencia para pasar el mono son mejores y, en general, más eficaces.

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La fuerzas policiales suelen interceptar cargamentos de hachís procedentes de Marruecos (Constando Estrelas)

Un crítico destacado del experimento con la política de drogas en Portugal es el Dr. Manuel Pinto Coelho, un médico que anteriormente dirigía clínicas de rehabilitación y es autor de varios libros sobre el tema de la adicción. El médico cree firmemente que el experimento actual es desacertado, y sus discursos en el circuito internacional, han sido bien recibidos por algunos, en particular por la Oficina de la Política Nacional de Control de Drogas de EE.UU.

Sin embargo, en Portugal tiene poco apoyo, ya que el estado de ánimo predominante es que el experimento funciona, confirmado por la caída del número de adictos y de consumidores con problemas.

Arrestos y condenas relacionadas con el cannabis en Portugal

Aunque los arrestos por posesión son poco frecuentes, varios cultivadores de cannabis cuyas plantaciones eran a pequeña escala y, posiblemente, para el consumo personal, han sido arrestados. Los arrestos por cultivo de cannabis son más frecuentes en la región del Algarve, en el sur de Portugal. En 2012, dos ciudadanos extranjeros de 52 y 53 años de edad fuerondetenidos en dos casos independientes de cultivo, por cultivar tan sólo dieciséis y dieciocho plantas, respectivamente.

Sin embargo, aunque el número de plantas puede ser bajo, se suelen cultivar plantas individuales al aire libre que pueden alcanzar alturas de dos a tres metros y producir cantidades importantes de cannabis. En septiembre de 2013, se incautó una cosecha de trece plantas de cannabis en el Algarve; cada planta tenía más de dos metros de altura y pesaba una media de once kilogramos. Después de secarlas y de podarlas, las plantas podían haber producido hasta un kilo de marihuana cada una.

El cultivo de cannabis en Portugal

El cultivo de cannabis es ilegal en Portugal, y existe un gran riesgo de ser procesado judicialmente. Incluso si las cantidades cultivadas son pequeñas, puede resultar extremadamente difícil demostrar que están destinadas para el uso personal. Además de las repercusiones legales, el uso y el cultivo de cannabis, y de otras drogas, no está totalmente aceptado a nivel social en todo Portugal, y se mantiene presente el riesgo de ostracismo en la propia sociedad. A pesar de ello, Portugal cuenta con una comunidad pequeña y dedicada de cultivadores clandestinos, que en su mayoría cultivan para el consumo personal.

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Es posible comprar cannabis a los vendedores callejeros en las zonas urbanas como Lisboa, aunque no es aconsejable (Chris Yunker)

En 2003, se realizó una enmienda a la ley de drogas portuguesa, para tipificar la posesión o venta de cualquier tipo de semillas de cannabis que no hubieran sido certificadas como semillas de cáñamo industrial. También está prohibida la venta de herramientas y equipos a efectos del cultivo de cannabis. La producción y venta de productos de cáñamo industrial es legal, y un pequeño número de tiendas de venta de productos de cáñamo están abiertas al público actualmente.

Los esfuerzos portugueses para despenalizar el cultivo de cannabis

Después de más de diez años de despenalización en Portugal, el partido político de izquierda Bloco de Esquerda propuso la puesta en marcha de un modelo de Club Social de Cannabis en 2012, similar a los que ahora se están desarrollando en España y el Reino Unido. Sin embargo, la propuesta no se sometió a debate parlamentario y se abandonó; parece que no se están preparando nuevas propuestas.

Mientras que la campaña a favor de la legalización del cultivo de cannabis no está tan bien definida en Portugal como en muchos otros países europeos, existe un pequeño movimiento.Horta de Couve es un pequeño colectivo de cultivadores, que pide la legalización del cannabis en Portugal.

Uso cultural del cannabis en Portugal

Mientras que el consumo de drogas duras parece estar en declive en Portugal, se ha producido un ligero aumento en la prevalencia general del consumo de cannabis desde que se puso en práctica la despenalización. El uso del cannabis con fines recreativos está prohibido por la ley, pero parece que está generalmente aceptado por la sociedad, aunque las áreas más conservadoras pueden ser menos tolerantes.

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Existe una pequeña campaña para liberalizar las restrictivas leyes de Portugal relativas al cultivo (Marionzetta)

Desde que se empezaron a aplicar las políticas de reducción de daños y la despenalización, Portugal ha realizado progresos destacados en la reducción de su número de consumidores con problemas de drogas. El número de usuarios de drogas intravenosas se ha reducido a la mitad y el consumo de drogas, en general, es ahora inferior a la media en comparación con otros países de la UE

Comprar Cannabis en Portugal

Sorprendentemente, resulta difícil conseguir hachís y marihuana en Portugal; aunque los vendedores callejeros suelen ofrecerselo a los turistas, su producto es normalmente de mala calidad y caro. Para encontrar un buen cannabis de calidad, hay que tener una buena fuente de suministro o preguntar discretamente en los smart shops locales, los cuales venden oficialmente sustancias herbales y suplementos, pero que con frecuencia disponen de pequeñas cantidades de hachís, hongos alucinógenos y otras drogas ilegales.

El precio de la marihuana y del hachís en Portugal varía en función de la calidad y la disponibilidad. Normalmente, veintiocho gramos (1 oz) de marihuana cuestan entre € 100 y € 170, aunque los precios pueden ser más bajos en las zonas de gran disponibilidad, como el Algarve. Es mucho más fácil encontrar hachís que marihuana, ya que se importa en grandes cantidades procedentes de Marruecos y la vecina España. Entre los nombres locales para el cannabis se incluyen erva, burlite, canhão, ganza y bula.

¿Cuál es el Futuro del Cannabis en Portugal?

La popularidad de la política de despenalización ha aumentado en Portugal desde 2001. Aparte de un puñado de políticos reaccionarios y figuras mediáticas, hay poca oposición real al plan, y no existe un debate de fondo sobre si las drogas deberían ser penalizadas una vez más. Por otra parte, no se han dado los situaciones hipotéticas que preveían los detractores de esta política, como el turismo desenfrenado de drogas y el aumento de la drogadicción.

De hecho, al mismo tiempo que crece en todo el mundo el apoyo a la legalización del cannabis y al fin de la guerra mundial contra las drogas, cada vez más países recurren a Portugal como un modelo en el que basar sus propias reformas.

Es importante documentar tanto la historia como los acontecimientos recientes relacionados con la guerra contra las drogas que, a día de hoy, sigue afectando a las vidas de tantas personas en todo el mundo. Por esta razón, Sensi Seeds y Hash Marihuana & Hemp Museumen Ámsterdam, intentan proporcionar la información más precisa, actualizada y objetiva sobre la situación actual, país por país. Por ello, agradecerán cualquier comentario, observación y corrección.

Por Seshata

Fuente SensiSeeds

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Una pregunta común que se realiza a quienes pretenden cambiar al paradigma de la prohibición de la marihuana en México mediante la regulación de la producción, venta y consumo de cannabis, es ¿qué modelo internacional puede ser viable para aplicarse a la hora de modificar la actual política de drogas?

El holandés, contestarían algunos, con sus coffeshops en zonas delimitadas; el norteamericano, dirían otros, el de primero legalizar el consumo de cannabis con fines medicinales y tras la costumbre, legalizarla con fines recreativos.

Esta semana, durante el foro tricameral “De la Prohibición a la Regulación, nuevos enfoques en política de drogas”, se presentó la mesa de debate “La política de drogas en el mundo”, para comparar experiencias con otros países que han modificado el paradigma de la política de drogas, a fin de no criminalizar el consumo de la marihuana.

HOLANDA

Al hablar sobre la política de drogas, el embajador de los Países Bajos en México, Dolf Hogewoning, detalló que personas en diversas partes del mundo tienen ideas preconcebidas sobre Holanda que no son verdaderas. Por ejemplo, al contrario de lo que se cree, técnicamente Holanda nunca ha legalizado la marihuana.

El diplomático expuso cuatro mitos sobre la forma en que este pequeño país europeo ha resuelto el consumo de marihuana. Para decepción de muchas personas que sueñan con adentrarse al misterioso mundo de los expendios de marihuana, Hogewoning aseguró que no existen estos coffeeshops en cada esquina de los Países Bajos.

Aseguró que el número total de coffeeshops es alrededor de 650, en todo el país. Es decir, en 75% de los municipios de los Países Bajos no hay ningún establecimiento de este tipo, aclaró.

La mayoría de estos expendios se concentran en las áreas urbanas de Amsterdam, Rotterdam, La Haya y en la región fronteriza del sur, bajo ciertas normas: No se publicitan, no hay venta de drogas duras, se vigila estrictamente que los coffeeshop no alteren el orden público en los alrededores, se prohíbe la entrada y/o venta a jóvenes menores de 18 años y el nivel máximo para la venta es máximo de cinco gramos por persona al día.

“Los coffeeshops están bajo supervisión del Alcalde. Pueden estar sancionados y cerrados de forma temporal o permanente. La atracción de turistas de drogas en regiones de la frontera sur, Amsterdam, Rotterdam y La Haya, causan molestias en la población local. A pesar de nuestros esfuerzos para mantener el estricto control sobre la venta de la cannabis pidiendo, que el consumidor demuestre su residencia de los Países Bajos.

El segundo mito al que el diplomático se refirió fue: todo de tipo de drogas está a la venta en Holanda. Aseguró que en su país existe una legislación y regulación inflexible para distinguir dos tipos de drogas, lo que ellos llaman “separación de los mercados”.

La primera enumera las drogas duras, que son aquellas que tienen un riesgo inaceptable para la salud pública: heroína, cocaína, éxtasis (XTC), anfetaminas.

La segunda lista contiene las drogas blandas, que suponen un riesgo menos significativo para la salud pública: cannabis (hachís y malezas), pastillas para dormir y tranquilizantes, setas alucinógenas, khat.

El tercer mito que Dolf Hogewoning desmintió que existan más usuarios y adictos en Holanda por la política tolerante de drogas, que en otros países de Europa.

“A pesar de que actualmente estamos un poco por encima de la media europea en cuanto al consumo de drogas, dentro de nuestra población se pierde el interés sobre estas substancias, especialmente en la cannabis, donde el consumo es del 7%. Otro claro ejemplo de la pérdida del interés es el decremento de las cofeeshops las cuales, como mencioné, no están en todo el territorio y el número no es muy representativo”, afirmó el diplomático.

El cuarto mito: El uso de drogas no es considerado como una amenaza para la salud pública en los Países Bajos.

El embajador de los Países Bajos en México, Dolf Hogewoning, se refirió a los esfuerzos de la Secretaría de Salud, Bienestar y Deportes de Holanda para apoyar a los grupos vulnerables, establecer patrones de calidad y programas de desintoxicación.

Aseguró que la Ley de Salud Pública, del 2008, trata como enfermo al adicto a las drogas, y le brinda tratamiento y servicios de salud mental.

Al igual que en varios estados de Estados Unidos, la cannabis medicinal puede ser adquirida en los Países Bajos con receta en las farmacias, a partir de 2003. El cultivo, elaboración y envasado se realiza de acuerdo a las normas farmacéuticas y son supervisados por la Oficina para el Cannabis Medicinal (BMC).

Un ciudadano de los países bajos tiene permitido como máximo cinco plantas cannabis en su domicilio.

Por otro lado, la reducción de daños es una importante piedra angular de la política de drogas en los Países Bajos.

“Actualmente, los proyectos son: Programas de metadona que es un tratamiento que se utiliza para la adicción a opiáceos; disposición de agujas limpias para evitar el contagio de enfermedades mortales; y la campaña nacional de vacunación contra la hepatitis B, dirigidas a grupos de riesgo de comportamiento, que tiene como objetivo minimizar los efectos negativos para los usuarios y la sociedad”, explicó.

El embajador de los Países Bajos en México concluyó que su política de drogas ha demostrado ser efectiva, en los términos de que la proporción de usuarios de drogas blandas no ha sido demasiado alta, en comparación con otros países europeos.

Sin embargo, destacó que las molestias relacionadas con las drogas no han desaparecido con su modelo, situación inaceptable que ha provocado el endurecimiento progresivo de las políticas, pero sin dejar de lado el asunto de salud pública.

“Una cuestión importante es el equilibrio entre salud pública y el orden público. Si la política de drogas es demasiado represiva y pone demasiado énfasis en el orden público, la población de usuarios puede volverse invisible, y de esta manera las medidas de salud pública como la prevención y el control de enfermedades infecciosas sería mucho más difícil.

URUGUAY

Uruguay_MarihuanaEn agosto pasado, Uruguay se convirtió en el primer país de América Latina en permitir legalmente la venta de marihuana.

En diciembre entrará en vigor la nueva legislación para regular la venta y consumo de marihuana, no sólo con fines terapéuticos, sino recreativos. Con la nueva ley, el Estado tendrá control sobre la producción, distribución y venta de cannabis, a fin de combatir el trafico ilegal de esta droga blanda.

Diego Cánepa, ex Legislador y ahora prosecretario de la Presidencia de Uruguay, aseguró que sus paisanos entendieron que la primer droga más consumida en el país es el alcohol; seguida del tabaco, ambas, drogas legales. La tercera droga más consumida, dijo, es la marihuana, la cual está prohibida.

Relató que al gabinete del Presidente José Mujica se le preguntó una buena razón para mantener la política de prohibición, pero nadie pudo dar una respuesta. Por lo que este pequeño país sudamericano, de apenas 3.5 millones de habitantes, se aventuró a regular la venta y el consumo de cannabis.

“Es una regulación estricta del mercado de la marihuana, como tenemos una regulación estricta en el mercado del alcohol, como del tabaco. Estamos convencidos de que generar un control estatal del mercado de cannabis nos va a permitir desarrollar políticas públicas de salud mucho más efectivas”, aseveró Diego Cánepa.

El camino de esta aventura no fue tan simple, admitió, las encuestas indicaban que una amplia mayoría de los uruguayos estaban en contra de una política vinculada a la marihuana.

“¿Por qué seguimos adelante con la decisión? Porque estábamos absolutamente convencidos que en el proceso de discusión con la sociedad nosotros íbamos a cambiar esa mayoría, porque teníamos un discurso único y dominador de muchos años en América Latina, que también en Uruguay influyó mucho”, detalló Cánepa.

A diferencia de México, este país sudamericano tuvo un plus para seguir adelante con su legislación sin enfrentar obstáculos políticos internacionales.

“Por supuesto nosotros también teníamos una ventaja, tenemos la capital de América más lejana de Washington (Montevideo), entonces además de que somos muy poquitos estamos muy lejos y no nos prestan mucha atención y eso es una bendición para Uruguay en los últimos 50 años”, precisó.

La nueva ley uruguaya contempla que el Gobierno controlará de forma estricta toda la cadena de producción, comercialización y venta de marihuana. Para ello, creará el Instituto de regulación y Control del Cannabis (IRCCA), mediante el cual concederá permisos a personas o empresas para plantar y comercializar cannabis con fines medicinales, de investigación, industriales y recreativos.

La norma prohíbe todo tipo de publicidad de los productos de cannabis psicoactivo; y el Gobierno promoverá campañas educativas y publicitarias para concientizar a la población sobre los riesgos de su consumo y prevenir la drogadicción.

“Para nosotros es un problema de salud pública, es un problema de cómo atendemos las adicciones en Uruguay, estamos convencidos que invisibilidad la existencia del problema no ayuda, que hay que visibilizarlo con una política de salud clara, legal, y que permita una interrelación de derechos individuales de por medio y una serie de intereses de la sociedad”, señaló Diego Cánepa, Prosecretario de la Presidencia de Uruguay.

PORTUGAL

portugal (1)Desde hace 12 años, Portugal no criminaliza a los usuarios de drogas, aunque no está legalizado su consumo.

Joao Gulao, Presidente del Consejo de Administración del Observatorio de Drogas de Portugal, explicó que su país es un caso excepcional en el uso de marihuana, ya que a diferencia de otros países europeos, entró muy tarde en el comercio de cannabis.

“Durante la dictadura fascista que duró hasta 1974 no teníamos problemas de drogas, éramos un país completamente aislado, era imposible viajar y no éramos un destino muy bueno para los extranjeros, la censura nos mantuvo completamente aislados. Súbitamente después de nuestra revolución de los claveles en 1974, todo cambió”, relató.

Al final de la dictadura, soldados portugueses regresaron de las antiguas colonias portuguesas –continuó el relato de Gulao-, muchos de ellos fomentaron la curiosidad entre la población al consumo de la marihuana.

“Era una sociedad completamente impreparada respecto a las drogas y con la asociación del uso de drogas a la idea de libertad, tuvimos efectivamente un boom de experimentación”, recordó.

Sin embargo, la rápida penetración de la mariguana y otras drogas en todos los sectores de la población, tuvo un efecto impensado, que a decir del Coordinador Nacional de Drogas de Portugal, fue caldo de cultivo para que la sociedad portuguesa aceptara los cambios para no criminalizar a los usuarios de marihuana.

“En poco tiempo era prácticamente imposible encontrar a una familia portuguesa que no tuviera muy cerca o dentro de sí problemas con adicciones y esto desde mi punto de vista ha sido importante para crear el ambiente social que se proporcionó de acuerdo a los cambios legislativos. Al discutir las políticas en materia de drogas, me queda claro que el tema de drogas es una cuestión de clase”, aseveró el funcionario.

La legislación portuguesa establece que una persona puede llevar hasta 10 dosis diarias de cannabis o hachís. Cada dosis puede ser de 2.5 gramos (marihuana), y 0.5 gramos (hachís). Si una persona es sorprendida con una cantidad superior a estos límites, se considera en posesión para la venta, Por otra parte, su consumo en lugares públicos no está permitido.

Al preguntar directamente a Joao Gulao, Presidente del Consejo de Administración del Observatorio de Drogas, sobre los beneficios de esta política que no criminaliza al consumidor, pero que tampoco legaliza su venta, respondió:

“En 1997, los problemas relacionados con el uso de drogas, constituían la primera preocupación entre los portugueses, hoy en la misma encuesta apareció en el número 13 de las preocupaciones. Claro que no es un problema resuelto en nuestra sociedad, pero es un problema más, no es el problema”, enfatizó.

Explicó que el Ministerio de Sanidad tiene el principal objetivo de identificar a los usuarios de drogas que requieren asistencia sanitaria y social, a fin de atenderlas y tratarlas sin criminalizarlas.

“Si miramos hacia atrás, 12 años después lo que podemos decir es que hemos hecho progresos en todo lo que son los indicadores de salud relacionados con las consecuencias del uso de drogas, hemos tenido una caída muy significativas en las cifras de SIDA, de hepatitis C y de de oras muertes relacionadas con el consumo de drogas”.

Agregó que Portugal también se ha beneficiado en materia de seguridad pública.

“Hay un retraso en el inicio del uso de drogas por los jóvenes, hay un aumento de la eficiencia de la actividad de las policías y las aduanas, que en vez de perder su tiempo con los usuarios, han dedicado su atención contra organizaciones criminales y ha incrementado la colaboración con organizaciones internacionales”, afirmó tras concluir el foro tricameral De la Prohibición a la Regulación, nuevos enfoques en política de drogas, en el Senado de la República.

Fuente NssOaxaca

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Reportage ueber die Drogenpolitik PortugalsHace doce años, Portugal eliminó las sanciones penales para los usuarios de drogas. Desde entonces, los detenidos con pequeñas cantidades de marihuana, cocaína o heroína no son acusados y la posesión es un delito menor. Los expertos están satisfechos con los resultados

Antes de que se involucrase en la guerra global contra las drogas, João Goulão era un médico de familia con su propia consulta médica en Faro, en la costa del Algarve portugués. Al llegar a su pequeña oficina en Lisboa, con 58-años de edad, su chaqueta a un lado y dejando el cuello de la camisa torcido. Se le ve un poco cansado de los muchos viajes que ha tomado últimamente, el mundo quiere saber exactamente cómo funciona el experimento portugués. Goulão ya no puede aceptar todas las invitaciones que recibe y añade su último correo a la montaña de papeles sobre su escritorio.

Desde esta oficina, donde el aire acondicionado dejó de funcionar esta mañana, Goulão vigila uno de los mayores experimentos en el mundo de las políticas de drogas.

Un gramo de heroína, dos gramos de cocaína, 25 gramos de hojas de marihuana o cinco gramos de hachís: Son las cantidades de sustancias que puede legalmente adquirir, poseer en Portugal y portar por las calles de Lisboa en un bolsillo del pantalón, por ejemplo, sin miedo a las repercusiones. MDMA, el ingrediente activo en éxtasis y las anfetaminas, incluyendo speed y met que también puede ser poseído en cantidades de hasta un gramo. Eso es más o menos la cantidad permitida de cada una de estas sustancias para unos 10 días.

Estas son las cantidades que figuran en el cuadro anexo a la Ley portuguesa 30/2000. Goulão participa en la creación de esta ley, que ha puesto a su país en la vanguardia de los enfoques experimentales para el control de drogas. Portugal abrió un nuevo camino cuando decidió despenalizar las drogas de todo tipo.

“Pensamos que tal vez así seríamos más capaces de poner las cosas bajo control”, explica Goulão. “La criminalización ciertamente no funcionaba del todo bien.”

Lo mismo que un mal aparcamiento de vehiculo

Reportage ueber die Drogenpolitik Portugals
João Goulão

Como parte de su guerra contra las drogas, Portugal ha dejado de procesar a los usuarios. Las sustancias enumeradas en la Ley 30/2000 siguen siendo ilegales en Portugal, “Si no nos hubiéramos metido en problemas con la ONU”, explica Goulão – pero el uso de estas drogas no es más que un delito menor, lo mismo que un mal aparcamiento.

¿Por qué establecer los límites de estas sustancias para 10 días de uso?

“Bueno, es un límite, que por su naturaleza es arbitraria”, dice Goulão.Ahora, el jefe nacional de programa antidrogas de Portugal y figura importante en la política de salud portuguesas y que todavía habla como un médico de familia tranquilo. En las fotografías de su oficina se ven una de él con Richard Branson, el multimillonario británico y el operador del “globo de aire caliente”. Otra muestra Goulão con el rey de España. Estos dos hombres han recibido informes personales de Goulão sobre el programa en Portugal.

“En el momento en que diseñamos la ley, nosotros apenas teníamos datos en que basarnos,”refiere Goulão. “No estábamos lo más mínimo seguro de que esto iba a funcionar.”

La cuestión que esta en juego: ¿Cómo puede un gobierno mantener a sus ciudadanos con esta tesitura a las drogas peligrosas? Una forma de hacerlo es tomar medidas enérgicas contra los que proporcionan las drogas, carteles, intermediarios y vendedores callejeros. Otro enfoque consiste en centrarse en los clientes, arrestarlos, juzgarlos y encarcelarlos. Enjuiciamiento legal, como mecanismo de control y disuasión, es la opción elegida por la mayoría de los gobiernos.

Renunciar a la idea de un mundo libre de drogas

Reportage ueber die Drogenpolitik Portugals
Manuel Pinto Coelho

“Es importante evitar que la gente compre drogas y las consuma, utilizando todos los medios a nuestra disposición”, dice Manuel Pinto Coelho, de 64 años, el último rival de gran experimento de Goulão.  Pinto Coelho quiere que su país vuelva a la normalidad, en la forma de dura guerra contra las drogas y que gran parte del resto del mundo lleva a cabo.

Pinto Coelho es un médico también. Ha dirigido centros de rehabilitación y escrito libros sobre la adicción. Ahora está en desacuerdo con sus antiguos colegas y con “el sistema”, como él dice.

Su mayor preocupación es que su país ha renunciado a la idea de un mundo libre de drogas. Pinto Coelho pregunta ¿Cómo es posible mantener a los jóvenes alejados de las drogas, cuando todo el mundo sabe exactamente la cantidad de pastillas legalmente que puede llevar a todas partes? Él todavía cree que los impedimentos son la mejor forma de prevención y que la retirada de las calles es el mejor método de tratamiento. Él también está luchando contra el programa de metadona extenso en Portugal y que comenzó como parte de la reforma de política de drogas y que ahora ofrece decenas a de miles de adictos la heroína este fármaco sustituto.

En estos días, Pinto Coelho se gana la vida viajando por clínicas para adelgazar, pero pasa sus noches escribiendo cartas y redactando presentaciones en su país “el experimento de la droga es absurdo”. Viaja a simposios para advertir al resto del mundo de sus peligros. En casa, en Portugal, su perspectiva crítica lo ha convertido en un extraño, pero dice que ha tenido una buena acogida en el extranjero. Como ofreciendo una prueba, muestra una hoja informativa emitida por la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de los Estados Unidos, un informe breve y redactando el escepticismo sobre el experimento portugués.

La libertad que colmó el País

Reportage ueber die Drogenpolitik Portugals

Cuando João Goulão quiere explicar por qué es Portugal, en particular, a quien se le ocurrió la idea de detener la persecución de usuarios de drogas, ésta se inicia con la Revolución de los Claveles en el país.

En 1974, Portugal se liberó de casi 50 años de dictadura militar, un cambio político simbolizado por los soldados con claveles en las bocas de los fusiles. “De repente, la marihuana estaba allí”, dice Goulão, los portugués volvían de las colonias portuguesas de ultramar y traían la marihuana con ellos. Goulão también dijo que fumó marihuana en ese entonces. Él tenía veinte años y “las drogas nos prometian la libertad”.

Pero era una libertad que pronto abrumó al país. Cuando Goulão estableció la práctica de medicina en Faro, pronto se vio abordado por padres cuyos hijos ya no sólo fumaban porros, se habían trasladado a la heroína. A veces, niños también y Goulão tuvo una idea de cómo tratarlos. Con la primera clínica estatal de rehabilitación que se abrió en Lisboa, Goulão asistió a un curso de formación allí.

En ese momento, dice, la epidemia de heroína estaba empezando.

En la década de 1980, la heroína barata de Afganistán y Pakistán comenzó a inundar Europa. Portugal no fue el único país afectado, pero Goulão dice que su país slo tuvo particularmente difícil, porque la gente de aquí no tenía ni idea de cómo manejar las drogas. “Fuimos ingenuos”, dice.

El número de personas que toman drogas ilegales en Portugal fue baja en comparación con la de otros países, pero de los que sí consumen drogas, un número inusualmente alto de ellos cayó en la categoría lo que los especialistas en este campo se refieren como “consumidores problemáticos de drogas.”

Desde el montón de papeles sobre su escritorio, Goulão desentierra una copia de un discurso que dio recientemente en París. Moviendo el montón de papeles encuentra lo que estaba buscando: 100.000. Este es el número de adictos graves de drogas en Portugal en el apogeo de la epidemia, a mediados de la década de 1990. El total de la población de Portugal en ese momento era poco menos de 10 millones, el número de adictos a las drogas que se infectaron con el VIH también fue considerablemente más alto que en la mayoría de los otros países.

Un barrio marginal de drogas en Lisboa, en el borde de un barrio conocido como Casal Ventoso, ahí adictos dormían en chozas o en la basura en condiciones de extrema pobreza. “Le disparaban en la calle y morían en ella”, dice Goulão. Cualquier persona en Portugal podría observar este fenómeno, en la televisión, en imágenes de los periódicos o incluso desde la autopista cercana.

Parte 2: “Los usuarios de drogas no son criminales, son enfermos”

Estas eran las condiciones en el país en el momento en que el gobierno portugués convocó una comisión antidrogas compuesta por 11 expertos, entre ellos Goulão. La mayoría de los miembros de la comisión no eran políticos.

“Los usuarios de drogas no son delincuentes, son enfermos”, dice Goulão y no todo el mundo está de acuerdo, Pinto Coelho, por ejemplo. Pero la comisión antidrogas rápidamente estuvo de acuerdo con esta posición, que sirvió de base para el experimento en Portugal del trato con los usuarios de drogas sin tener que lidiar en elementos de disuasión. Goulão repite esta afirmación muchas veces, al igual que los miembros de su personal dentro del programa de lucha contra las drogas, así como los médicos de las clínicas de drogas estatales. Más sorprendente es que un comisario de policía de Lisboa, cuyos oficiales pasan los días en busca de drogas, lo afirma también.

La extensión lógica de esta afirmación es que las personas que no son criminales no deben ser tratadas como delincuentes. No deben ser detenidas, juzgadas o encarceladas. El castigo por posesión de drogas en Portugal antes de la despenalización era de hasta un año de prisión.

El experimento portugués ha estado en acción desde la Ley 30/2000 que entró en vigor hace casi 12 años y el personal de Goulão está actualmente calculando la cantidad de dinero que el sistema judicial del país se ha ahorrado en tribunales y prisiones, ahora que ya no tienen que procesar la policía a individuos con unos pocos gramos de droga.

“La policía todavía busca personas con drogas”, señala Goulão. Hachís, cocaína y éxtasis, aún confisca la policía portuguesa y destruye después todas estas sustancias.

Antes de confiscar, sin embargo, lo primero que hacen es sopesar las sustancias y consultar la tabla con la lista oficial de los límites de 10 días. Cualquier persona en posesión de exceso droga de estas cantidades es tratado como un distribuidor y acusado ​​en los tribunales. Cualquier persona que tenga menor que el límite se le dice que le informa de un organismo denominado “comisión de advertencia sobre la adicción a las drogas” dentro de las siguientes 72 horas.

La segunda vez trae consecuencias

En Lisboa, por ejemplo, la comisión de la drogadicción local está ubicada en la primera planta de un edificio de oficinas sin complicaciones. La idea es que nadie debe sentirse incómodo acerca de ser visto aquí. A sus 19 años de edad con una camisa blanca espera en una habitación, la policía lo atrapó el fin de semana con cerca de un gramo de hachís. Un trabajador social ya lo ha interrogado durante media hora y ya saben de que él hizo la formación profesional en una escuela de agricultura, vive con sus padres y fuma marihuana de vez en cuando. Esta fue la primera vez que fue capturado en posesión de drogas.

“User Social, sin factores de riesgo presentes”, señala el trabajador social.

A continuación, un psicólogo y un abogado hablan con el joven, ellos quieren saber si él es consciente de los peligros del cannabis.

“Sí, sí, desde la escuela”, dice. “Hemos tenido una clase sobre la prevención”.

Siempre y cuando no se detecte de nuevo en los próximos tres meses, su caso será cerrado. “No vamos a informar a las personas que estaban aquí y esto no va a ir en su curriculum”, explica el abogado. “Pero si ocurre una segunda vez habrán consecuencias graves”.

Más tarde, le pidió que explicara estas consecuencias con más detalle y nada ha pasado especialmente grave, un par de días de servicio a la comunidad, tal vez. La comisión también puede imponer multas, pero el abogado dice que no le gusta que lo hagan a los adolescentes. Las multas no están destinadas a las personas que la comisión determine que son adictos, ya están pagando para mantener su hábito. “Nuestra tarea más importante es invitar a la gente a participar en la rehabilitación”, explica. La policía de Lisboa envía alrededor de 1.500 personas a la comisión cada año, con un promedio de cinco al día. El setenta por ciento de estos casos, tratan de marihuana. Los que no asisten al curso recibirán un par de recordatorios, pero la corrección no es una parte prevista de este sistema.

La despenalización, no Legalización

portugalAdvertencias, recordatorios e invitaciones, parece que Portugal en su guerra contra las drogas es suave. “Humanista y pragmático” es como João Goulão describe el nuevo programa. Se basa en la despenalización, que no debe confundirse con la legalización . Portugal consideró ese camino, pero al final decidió no ir tan lejos.

Cuando el parlamento de Portugal estaba debatiendo el proyecto de Ley 30/2000, los representantes de los partidos de derecha declararon que los aviones iban a llegar al país todos los días, llenos de gente en busca de una oportunidad fácil y se llenaría de drogas. Nuestro país se convertiría en un barrio plagado de drogas, decían estos partidos. Los partidos de izquierda en el parlamento tenían la mayoría, sin embargo.

Goulão se sienta en su oficina y en las páginas a través de gráficos y tablas que son sólo algunas de la gran cantidad de datos que su equipo ha recogido en los últimos años.

Los datos muestran, entre otras cosas, que el número de adultos en Portugal que en algún momento han tomado drogas ilegales está aumentando. Al mismo tiempo, sin embargo, el número de adolescentes que han tenido en algún momento drogas ilegales está cayendo. El número de adictos a las drogas que han sido sometidos a rehabilitación también se ha incrementado de manera espectacular, mientras que el número de adictos a las drogas que se han infectado con el VIH ha caído significativamente. Lo que, sin embargo, no significan nada estos números¿Con qué exactamente pueden ser comparados? No hay una gran cantidad de datos de antes de comenzar el experimento. Y, por ejemplo, el número de adultos que han probado drogas ilegales en algún momento de su vida está aumentando en la mayoría de otros países de Europa.

La falta de dinero

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Revolución de los claveles

“No hemos encontrado alguna cura milagrosa”, dice Goulão. Sin embargo, hacer un balance después de casi 12 años, su conclusión es: “La despenalización no ha empeorado el problema.”

Por el momento, la mayor preocupación de Goulão es la política del gobierno portugués de austeridad, a raíz de la crisis del euro. La despenalización no tiene sentido, dice, sin la compañía de programas de prevención de drogas, clínicas y trabajo social llevado a cabo directamente en la calle. Antes de la crisis del euro, Portugal gastó € 75 millones ($ 98 millones) al año en sus programas antidrogas. Hasta el momento, sólo ha visto Goulão cortar un par de millones en sus programas, pero si la crisis en el país empeora, en algún momento puede que ya no sea suficiente dinero.

Es simplemente una casualidad que el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (OEDT) tenga su sede en Lisboa. Frank Zobel trabaja aquí, en el análisis de los diversos enfoques de la lucha contra la droga y él dice que aquí puede observar “la mayor innovación en este campo” justo fuera de la puerta de su oficina.

No existe una política de drogas, dice Zobel, realmente puede evitar que la gente tome drogas, al menos y no está familiarizado con otro modelo que funcione de esta manera. En cuanto a Portugal, Zobel dice: “Esto está funcionando. El consumo de drogas no ha aumentado fuertemente. No hay caos en masa. Para mí, como un evaluador, es un resultado muy bueno.”

Leído en Spiegel Online

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Por Martín Barriuso Alonso.- Una propuesta legislativa propone autorizar el autocultivo y la creación de Clubes Sociales de Cannabis.

En los últimos años se ha hablado mucho del llamado “modelo portugués”, basado en una iniciativa que condujo a la descriminalización del consumo de drogas ilícitas en 2001. De hecho, en muchos lugares podemos leer que Portugal fue el primer país europeo en descriminalizar el consumo de drogas de jure, mientras que España por ejemplo, dio ese paso de facto por primera vez en 1974, no a través de una ley específica, sino de una sentencia del Tribunal Supremo. Ahora, el Bloco de Esquerda presentará un proyecto de ley para permitir los clubes de cannabis sociales.

En todo caso, lo cierto es que el proceso descriminalizador que se llevó a cabo en Portugal ha servido como un ejemplo claro de que una mayor tolerancia a las personas consumidoras de drogas no conduce a un mayor consumo. Antes al contrario, en el caso de Portugal todos los indicadores demuestran que el uso de drogas ilícitas descendió tras aquella decisión, y que también se redujeron los problemas asociados a ese uso.

Sin embargo, la descriminalización a la portuguesa tiene enormes lagunas y contradicciones, como el hecho de que el cultivo ilícito de plantas psicoactivas (de las cuales la más común es el cannabis) se considere siempre un delito, incluso cuando va destinado al consumo personal. Esta contradicción, que permite la posesión de pequeñas cantidades y el consumo pero no el autoabastecimiento, provoca una dependencia obligatoria de las personas usuarias respecto del mercado negro.

Por otro lado, la tenencia para el consumo se castiga por vía administrativa. Se establecieron Comisiones de Disuasión (integrados por asesores legales, psiquiatras y trabajadores sociales) que pueden imponer multas o trabajo comunitario. También tienen la función de persuadir a los adictos a entrar en programas de tratamiento. La mayoría de las sentencias dictaminaron la suspensión de las acciones judiciales emprendidas contra consumidores no adictos. En torno al diez por ciento de los casos se saldaron con una multa.

En Portugal también prefieren los clubes

Hace tiempo que diversos sectores vienen planteando la necesidad de dar más pasos en el camino de la descriminalización, mediante una regulación coherente que abarque todos los aspectos del fenómeno y permita un sistema de abastecimiento alternativo al mercado negro. El Bloco de Esquerda, un partido de izquierdas muy similar en origen e ideología a Syrisa en Grecia, y que en las últimas elecciones obtuvo alrededor de un 10% de los votos y 16 escaños en la Asamblea de la República (única cámara del parlamento portugués, ya que no existe el senado), ya hizo hace unos años otra propuesta que iba en la línea del llamado “modelo holandés” y que proponía el abastecimiento a través de establecimientos comerciales del estilo de los coffee-shops.

No obstante, la aparición de los Clubes Sociales de Cannabis en España ha provocado un cambio de actitud en muchos grupos que antes defendían un modelo de regulación de carácter comercial. El propio Bloco de Esquerda decidió abandonar aquella propuesta a la vista de las ventajas del modelo basado en asociaciones sin ánimo de lucro, como la mayor transparencia, la autogestión por parte de los propios consumidores, la ausencia de intereses comerciales que reduce el riesgo de promoción del consumo, la desaparición de la llamada “puerta trasera”,[1] y la posibilidad de ponerlo en marcha sin necesidad de reformar previamente los tratados de la ONU, ya que los clubes cannábicos se inscriben dentro del ámbito del consumo personal.

El contenido de la propuesta

La nueva propuesta de ley del Bloco (que aún no ha sido presentada en el parlamento) abarca todos los aspectos del cannabis, desde la producción hasta la distribución. En su justificación se alude al fracaso del modelo represivo consagrado por la ONU, al éxito que supuso la descriminalización, que acalló los argumentos de los prohibicionistas al demostrar la viabilidad de enfoques más tolerantes, y a las contradicciones internas de la actual legislación, que contribuyen indirectamente al mantenimiento del narcotráfico.

El texto de la propuesta define el régimen jurídico aplicable al cultivo, consumo, adquisición y posesión destinados al uso personal de cannabis y sus derivados, sin prescripción médica. En efecto, los promotores de la iniciativa han evitado mezclar el uso médico con el llamado “uso recreativo”, ya que consideran que no se deben juntar los dos debates. También creen que la defensa del derecho a usar cannabis no se debe basar en sus propiedades medicinales, sino en la libertad personal.

La proposición – cuyo texto aún no es definitivo – impone límites a la adquisición, al cultivo y a la posesión. Se establece que la adquisición de derivados de cannabis para el uso personal no exceda el consumo de un mes, para lo cual se basa en el Decreto 94/96, de 26 de marzo, donde se estipulan las dosis diarias estimadas para distintas drogas ilícitas. De esta manera, no se podrían adquirir cada vez más de 75 gramos de marihuana, 15 de hachís o 7,5 de aceite de hachís. El cultivo estaría limitado a un máximo de diez plantas por persona y la posesión no podría exceder de las cantidades anteriores, es decir, si se opta por cultivar se podrá almacenar el producto de las diez plantas y si se adquiere a través de un club (o del mercado negro) solo se podrá almacenar para un mes.

También se habla de un régimen de autorizaciones, que serán intransferibles y podrán ser retiradas en caso de incumplimiento de las obligaciones legales que conllevan, pero que no afectan al uso personal. De esta forma, si la propuesta saliera adelante, el consumo, cultivo, adquisición, y posesión de preparaciones con cannabis destinadas al uso personal dejarían de ser, no solo delito, sino también infracción administrativa, de forma que la despenalización sería total, a diferencia de lo que sucedía hasta ahora.

Una propuesta concreta para regular los CSC

El Capítulo II de la proposición de ley está dedicado a los Clubes Sociales de Cannabis (CSC), que se regulan con cierto detalle. En el texto propuesto, un club se define como “una asociación civil sin fines lucrativos con la finalidad de estudio, investigación y debate sobre la cannabis, así como de cultivo y cesión a sus asociados de plantas, substancias o preparaciones de cannabis en establecimientos debidamente autorizados y en las condiciones definidas en este título”. En otras palabras, se plantea un tipo de entidad casi idéntico al modelo actualmente a debate en España. En este sentido, la propuesta del Bloco es pionera, ya que a pesar de estar basada en un modelo ya existente, Portugal podría ser el segundo país con legislación que permitiría a los clubes de cannabis. En Uruguay la propuesta es que el Estado otorgará licencias a los productores, ya sean domésticos o socios de clubes de cultivadores, como sucede en España.

A continuación, se establecen una serie de límites y condiciones para el funcionamiento de los clubes: Los miembros deberán tener más de 18 años y ser invitados a ingresar por otra persona socia; no se podrán expender bebidas alcohólicas ni habrá máquinas de juego; se deberán dejar 300 metros hasta el centro de enseñanza más cercano; y los no-socios solo podrán acceder al club acompañados por un miembro de pleno derecho. Tampoco se podrá hacer publicidad y los productos dispensados no podrán tener marca ni denominación comercial.

En cuanto a la adquisición de los derivados de cannabis por parte de los miembros, se establece que no podrán acceder a los clubes ni menores de edad ni personas con “enfermedad mental manifiesta”, ni se les podrá proporcionar sustancia alguna. El club tendrá a disposición de los socios solo la cantidad necesaria para cubrir las necesidades mensuales de estos. Los recipientes de los productos dispensados deberán indicar el origen, la cantidad de substancias contenidas, los efectos y riesgos asociados al consumo, y la denominación común internacional según la Organización Mundial de la Salud.

Mecanismos de control

Respecto a la fiscalización de las actividades de los clubes y del cultivo y distribución en general, se establece la competencia de INFARMED (Autoridad Nacional del Medicamento y Productos de Salud) para aprobar y retirar las autorizaciones para cultivar cannabis, que no serán necesarias en el caso del consumo personal. Los CSC deberán pedir permiso también para realizar extracciones de principios activos.

Además, corresponde a INFARMED la “fiscalización de actividades de cultivo, extracción y fabricación, distribución, importación, tránsito, adquisición, entrega y tenencia para la puesta a disposición de los asociados a los Clubes Sociales de Cannabis”. Por su parte, el control de la presencia de alcohol, juego, menores, publicidad, etc., correspondería a los ayuntamientos. Tanto éstos como INFARMED podrán inspeccionar en cualquier momento la actividad de los clubes.

En cuanto a las infracciones, el comercio de cannabis sin autorización se castigará con penas de cárcel de hasta cuatro años en los casos leves y entre 4 y 12 años en los casos graves, en función de la cantidad y circunstancias. El resto de infracciones (consumo de alcohol, presencia de menores en un club, etc.) se castigan por vía administrativa con multas que en la mayoría de los casos van de 2.500 a 25.000 euros.

¿Tiene posibilidades la propuesta?

A finales del pasado mes de septiembre fui invitado por el Bloco de Esquerda a viajar a Portugal para, en nombre de la FAC, explicar en qué consiste y cómo funciona el modelo de los CSC. De esta manera, pude participar en diversos eventos, incluyendo una audición parlamentaria donde también hubo una representante socialista, la diputada Elsa Pais, que entre 2000 y 2002 fue presidenta del Instituto Portugués de la Droga y la Toxicodependencia (IDT).

En la misma audición, João Semedo, médico y diputado del Bloco (además de ser el encargado de presentar la propuesta cuando llegue el momento), habló de la necesidad de sumar apoyos, por lo que han elegido la fórmula que les parece más aceptable por parte del resto de fuerzas políticas portuguesas. En este sentido, es fundamental el papel de Pais, que fue bastante contundente en su intervención, en la que defendió que no se deben eludir estos temas en el debate político, máxime teniendo en cuenta que este tipo de derechos y libertades individuales son menos respetados en tiempos de crisis.

En opinión de Pais, la propuesta del Bloco es muy positiva, ya que resuelve el problema de cómo abastecerse sin recurrir al mercado negro. En su opinión, los CSC tienen un montón de ventajas: Se basan en una estrategia de prevención de riesgos, respetan los aparentemente intocables tratados de la ONU, retiran a los traficantes al dejarlos sin clientela, y son un modelo probado que refuerza la decisión informada y la responsabilidad de las personas usuarias. Al final de su intervención, Pais se comprometió a intentar convencer a sus compañeros de partido para que apoyen la propuesta. Esto sería fundamental, ya que el Partido Socialista es la primera fuerza del parlamento, con 97 escaños.

En todo caso, entre el Bloco y el PS suman un total de 113 votos en el parlamento, por debajo de los 116 necesarios para tener mayoría absoluta. Aún en el caso de que Pais convenciera a sus correligionarios, algo para nada seguro, aún sería necesario el apoyo de otra fuerza más. Esta podría ser la Coalición Democrática Unitaria (CDU) alianza de comunistas y verdes, cuya posición aún no parece estar definida. De forma que es de prever un debate prolongado antes de ver resultados concretos.

También será interesante ver qué postura adopta João Goulão, presidente del IDT y del Observatorio Europeo de Drogas y Toxicomanías (OEDT), a quien yo mismo tuve ocasión de explicar el funcionamiento de los clubes cannábicos, y que se mostró abierto a debatir sobre ellos como posible alternativa a la regulación vigente.  Si Goulão, unos de los padres de la exitosa política descriminalizadota portuguesa, apoyara la iniciativa del Bloco, esta tal vez tuviera más posibilidades. Porque lo cierto es que, hoy por hoy, las perspectivas de que sea aprobada tal cual son escasas. En todo caso, el debate se promete interesante.

 

Fuente Druglawreform