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Las variedades de Sweet Seeds son muy homogéneas y de gran calidad, Sweet Skunk F1 es de Fast Versión, es decir, cruzadas una sola vez con genética de cannabis con floración automática

Estamos ante una variedad que te va a sorprender muy gratamente, hablamos de una cepa de la colección Fast Versión de Sweet Seeds. Esta colección está ganando muchísimos adeptos gracias a su facilidad en su cultivo y algo muy importante y que todos buscamos, gran productora de cogollos grandes, espesos, compactos y recubiertos de resina.

Sweet Skunk F1 Fast Versión es una variedad, que produce el típico olor y sabor a Cheese como su predecesora Sweet Cheese. Es una variedad muy rápida también hasta llegar a su recolección, aproximadamente ocho semanas, y con un considerable alto contenido en THC.

Como nos tiene acostumbrados el banco de semillas Sweet Seeds, la variedad es muy homogénea y todos los plantones resultantes de la obertura de las simientes son perfectamente similares, dando pie a elegir para su plantación cualquiera de las plantas.

Las variedades Fast Versión de Sweet Seeds se cruzaron tan solo una vez con la genética de marihuana automática o autofloreciente, con la misión de acortar los tiempos de floración y salvaguardando la mayoría de las características de las clásicas variedades utilizadas para su creación.

Sweet Skunk F1 Fast Version es una cepa muy, muy interesante y para tenerla en cuenta en nuestro próximo cultivo

Ficha Técnica

Sweet Skunk F1 Fast Version, cruce entre Sweet Skunk Auto y Early Skunk. El resultado es un hibrido F1 de floración muy rapida. Posee un aroma especiado y dulde. Su producción se caracteriza por ser muy abundante con grandes cogollos y mucha resina.

Indica/Sativa: 65%/35%

Prod. Interior: 400-550 g/m2

Prod. Exterior: 350-600 g/planta

Floración Interior: 6-7 semanas

Cosecha Exterior: finales de agosto, principios de septiembre

Genética: Sweet Cheese X Automática 3ra generación

CBD: mediano

THC: mediano

Comprar Sweet Skunk F1 Fast Version de Sweet Seeds

 

Cuando ya se piensa que está todo descubierto siempre hay una mente despierta que haya nuevos caminos por explorar. Primero fueron los híbridos de variedades ancestrales los que asombraron a fumetas de todo el mundo, luego llegó la feminización de las semillas que revolucionó el concepto de los criadores, hace poco irrumpieron con mucha fuerza las variedades automáticas, ¿y ahora?.

La propagación de las variedades de semillas automáticas en todos los catálogos de cada uno de los bancos de semillas de todo el mundo, es un hecho común y generalizado. Muchos bancos han centrado exclusivamente sus trabajos de I+D+I en obtener nuevas líneas automáticas y dejando de lado el desarrollo de variedades de floración normal.

Si lo analizamos desde un punto de vista comercial hallaremos el porqué del interés en centrar todo el trabajo en el desarrollo de este tipo de líneas genéticas autoflorecientes. Cuando se cultivan variedades de floración normal, éstas pueden ser seleccionadas y preservadas por los cultivadores, para luego por medio de esquejes multiplicarlas para obtener su cosecha e incluso sus propios cruces de plantas. De este modo las pocas semillas que se compran son simplemente en busca de nuevas sensaciones con las que ampliar el banco de madres y así disponer de mayor variedad con la que trabajar. Pero claro, esto no es rentable para los bancos de semillas los que ven como se propagan los esquejes de sus variedades pero sin ver un euro por ello. Sin embargo las plantas automáticas como no se pueden esquejar obligan siempre a tener que partir de semilla cultivo tras cultivo, con lo que aumenta la demanda de este tipo de semillas.

Pero no todo son factores negativos para las variedades automáticas, muchos cannabicultores las cultivan para obtener cosechas rápidas y así poder reponer su vacía despensa. Otros lo hacen en interior por su resistencia ya que precisan de pocos cuidados y resultan fáciles de cultivar. Los hay que lo hacen por discreción al no alcanzar tamaños desmesurados y también quién por espacio reducido prefiere cultivos menos densos y voluminosos. Sea cual fuere la causa, la cosa es que este tipo de variedades ha encandilado a la mayoría de cultivetas de todas las regiones.

En los últimos años las variedades que se están desarrollando mejoran con creces la productividad y calidad de las primeras automáticas que salieron al mercado. Los breeders de los bancos de semillas han realizado un buen trabajo de desarrollo y cada día se están logrando resultados que superan a los anteriores.

Recientemente pudimos observar la evolución de unas semillas de un criador de confianza y que según comentó eran unas variedades de temporada pero que florecían sumamente temprano. Al plantarlas se pudo comprobar como las variedades estaban todas listas en la primera semana de agosto en su totalidad, dando como resultado una cosecha prematura que permitió encarar el verano con las despensas cannábicas bien rellenas. Algunos breeders están trabajando en líneas de plantas de floración muy temprana pero sin llegar a los límites de las variedades automáticas. En realidad estas variedades no son completamente nuevas, sus parientes antecesoras son las variedades de la familia de las Early, como las conocidas Early-pearl, Early-skunk, Early-queen, y un largo etcétera. Así que podemos afirmar que estas nuevas líneas en realidad no son tan nuevas, si no más bien es un trabajo de recuperación de variedades ya existentes a las que se intenta mejorar y diversificar para poder ofertar a los breeders una gama más amplia de variedades Early.

La ventaja más notable de estas variedades respecto de las automáticas es una mayor producción de cogollo seco y manicurado por ejemplar. Otra significante diferencia reside en una mayor amplitud en los tiempos de trabajo, es decir, las variedades automáticas precisan de unas 3-4 primeras semanas de crecimiento vertiginoso, con lo que no podemos dormirnos en los laureles en las primeras actuaciones. Las plantas prácticamente pasan de la germinación a su lugar definitivo de cultivo, pero se ha de hacer en cuanto germinen sin dejar pasar más tiempo, puesto que por cada día que pasen las plantas en estas primeras semanas en contenedores pequeños conllevará a un aletargado crecimiento que disminuirá de forma notable la productividad del cultivo. En cambio las variedades Early nos permiten un mayor margen de maniobrabilidad, ya que no florecen de forma automática, la floración la inician en cuanto el fotoperíodo solar comienza a reducirse. La noche de San Juan marca la pauta, ya que es la noche más corta del año y a partir de entonces comenzarán a aumentar las horas de nocturnidad de forma paulatina.

CBD_Blue_Shark1

La ventaja de las variedades automáticas reside precisamente en que independientemente de cuando las sembremos en apenas 70-90 días ya estarán listas para cosechar. En cambio las variedades early por más pronto que las sembremos no van a iniciar antes la floración, lo harán siempre nada más comenzar a disminuir el fotoperíodo y nunca antes. En cualquiera de los casos, obtendremos cosechas de forma prematura a la cosecha natural de temporada que se viene a recoger desde mediados de Septiembre hasta principios de Noviembre o más, dependiendo del grado de sativización que presente cada variedad. El tamaño de las early son algo mayor que el porte alcanzado por las variedades automáticas, aunque cabe decir que cada día se están obteniendo linajes autoflorecientes de mayor tamaño. Cuanto mayor es el volumen de la parte aérea de las plantas, mayor va a ser la productividad pero también mayor va a ser el consumo de nutrientes y agua en relación con las automáticas. Esto también se traduce en un incremento en el coste pero también las plantas requieren de más cuidados y atenciones por parte de sus criadores. Ambas familias de variedades tienen la ventaja frente a las de floración normal, de florecer fuera de su momento natural y eso conlleva a que determinadas plagas típicas de final de verano principio de otoño, como son el gusano del cogollo y la botrytis no se den de forma tan remarcada.

El gusano del cogollo suele atacar a los cultivos a partir de septiembre, raro es ver larvas antes, hay que tener en cuenta que esta plaga no es endémica de la marihuana. Las larvas de las especies de lepidópteros Spodoptera exigua y S. litoralis son polífagas, es decir, tienen una amplia y variada dieta con la que poder alimentarse, desde lechugas hasta nuestra planta de cannabis. Por ello, podemos afirmar que la planta de cannabis es una fuente ocasional de alimentación de estas especies de insectos, y claro está, como durante el verano los huertos están en su momento álgido de productividad y variedad, es evidente, que van a ver con mejores ojos atacar cultivos hortelanos que cultivos de marihuana. Cuando comienza el declive de los huertos es precisamente cuando se inicia la floración de la marihuana de las variedades de floración normal, y es por eso por lo que las larvas “de forma ocasional” cambian de dieta y se pasan a las pocas que quedan vivas y les pueden procurar alimento, como nuestras marías. Por otro lado, la botrytis para desarrollarse necesita de forma indispensable que haya un exceso de humedad ambiental, pues bien, raro es el verano que en las regiones de clima seco haya una elevada humedad relativa. Salvo regiones húmedas del norte y pequeños microclimas locales, por regla general en los meses de verano hay una humedad muy baja lo que impide que se desarrolle el hongo de la botrytis. Como las variedades early florecen de finales de Junio a principios de Agosto se eviten cualquier período de humedad relativa, lo que se ve traducido en una producción de cogollos limpia de esta patología fúngica, aún así debemos ser conscientes que cualquier planta evapotranspira, cuanto menor es la humedad ambiental mayor es el grado de evapotranspiración, y esto puede causar que el interior de los cogollos grandes y prietos fructifiquen las esporas de este hongo y pueda dar origen a desarrollar la botrytis, así que hay que estar atentos y revisar los cogollos prietos de igual forma que haríamos en caso de variedades de floración normal.

La otra gran ventaja de las variedades early, igual que sucede con las automáticas, reside en el hecho de florecer antes que la época habitual de floración normal. Como florecen antes de agosto es poco probable que tanto los cacos como los uniformados vayan de paseo por las calles en busca de cultivos de cannabis que arrasar. Así que si tu caso es que cultivas en exterior, que además no puedes cultivar variedades de floración normal y que encima no te terminan de convencer las variedades de floración automática, pues no te quedan más opciones que decantarte por el cultivo de variedades early, seguro que no te defraudan. Miguel Gimeno

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El catálogo de variedades autoflorecientes de Kannabia ha ido evolucionando con los años, hasta convertirse en uno de los más potentes del mundo. En un principio contábamos con la variedades Flash y Gnomo, que tenían como base genética White Dwarf y Lowryder. Éstas variedades comerciales fueron combinadas con las mejores genéticas no autoflorecientes para obtener los mejores rendimientos de las Rudelaris. El concepto era: plantas de corta altura y que acaban de madurar después de 2 meses desde que plantas la semilla. A este concepto los de Kannabia le han aportado más sabor, mayor altura y cogollos más compactos… En resumidas cuentas, “versiones mucho mas mejoradas que producen en poco tiempo”

Esperamos disfrutéis de este vídeo que recopila todas las variedades autoflorecientes de Kannabia Seeds.

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imagesPor Miguel Gimeno.- Antes de la irrupción en el mercado cannábico de las denominadas semillas Automáticas, aquellos cultivadores que querían obtener una cosecha de exterior de forma prematura tenían que recurrir a forzar por ellos mismos la floración de sus plantas de marihuana. Hoy día, los cannabicultores pueden escoger a la hora de obtener cosechas con cierta precocidad en el tiempo, entre realizar un cultivo de floración forzada o bien usar semillas automáticas que no necesitan de ser forzadas para completar su ciclo de forma rápida.

La floración forzada consiste en controlar el fotoperíodo solar que reciben las plantas a base de exponer las plantas sólo 12 horas al sol, procurándoles el resto de horas hasta completar el día de oscuridad. Reducir el tiempo de exposición solar de las plantas se puede hacer bien poniendo las plantas todos los días a oscuras en un cuarto o armario de la casa o jardín o bien cubrirlas con una caja de cartón que la tape por completo y no permita que entren rallos solares. Pero para muchos cannabicultores que no son estrictos y constantes, esta técnica resulta un poco agobiante ya que todos los días a eso de las 6 de la tarde debemos darles oscuridad, y luego con la llegada de la noche o bien al despertar el alba, debemos de retirar la cobertura o sacarlas del cuarto donde las pongamos a oscuridad. Otro factor negativo de la floración forzada, es el alto riesgo que se sufre de padecer enfermedades criptogámicas en los cogollos, sobre todo botrytis, ya que al ser cubiertas la evapotranspiración de las plantas hace que aumente la humedad relativa del aire que hay dentro del habitáculo donde las ponemos para darles oscuridad.

Pero no todo son aspectos negativos en los cultivos de floración forzada, para mí, y creo que es el más importante de todos, es que podemos utilizar cualquier variedad que queramos. Podemos cultivar cualquier variedad atendiendo a nuestras propias necesidades y exigencias de calidad, producción, resistencia…. Ahora, teniendo en cuenta el factor de la humedad relativa elevada del sistema de forzado, es interesante utilizar variedades con cierta carga genética de sativa, ya que aguantan mejor esta elevada humedad ambiental.

Como contrapartida a la floración forzada, tenemos a nuestra disposición una amplia gama de variedades automáticas, que cada día va en aumento debido al gran auge que han adquirido entre los cannabicultores de todo el mundo. Las variedades automáticas son muy diversas en cuanto a tamaño y producción , hay variedades que producen una media de 10-20 gramos por planta, y otras que pueden llegar a producir una media de 50-80 gramos planta. Las variedades miguelautomáticas, como su propio nombre indica, florecen de forma automática, sin necesidad de reducir el fotoperíodo solar ni tener que estar con las plantas para arriba y para abajo todos los días, sólo nos debemos preocupar de darles comida (este tipo de variedades no consumen mucho) y agua.

Pero tampoco todo son alabanzas para las variedades automáticas. A mí personalmente no me han terminado de cautivar. En mi caso particular busco en el cannabis que quiero cultivar que tengan unas cualidades organolépticas muy remarcadas, y todavía no he encontrado ninguna de las variedades automáticas que cubran de forma deseada mis necesidades. Si bien es cierto que resinan de forma increíble, también es bien cierto que el sabor no es su fuerte, cosa que para mí es necesario para poder disfrutar del placer de saborear, de degustar los matices que cada planta encierran en sí misma.

Por Miguel Gimeno

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Todo buen amante de la “buena yerba” debe conocer a Critical una skunk famosa prácticamente por todo. Kannabia seeds nos propone uno de sus diamantes en autofloracion que sabrá ser muy generosa con el que se aventure a su auto cultivo.

Bondadosa con su producción en interiores es especialmente benévola con su similar en exterior. Sus frutos o cogollos en abundancia te proporcionaran un sabor y olor penetrante que te resultará muy familiar a las familias skunk.

Si te gusta sentirte despierto y con ganas de ver y divertirte con el mundo, la variedad Kritic 70 Auto de Kannabia Seeds,  resultará ser tu gran aliada.

Estas planta es otra de esas que no puedes dejar de cultivar, y en este caso y como dije al principio de mi comentario, no por algo en especial sino por todo.

Ficha técnica

Nuestra versión autofloreciente de una de las mejores variedades de todos los tiempos. Desde Kannabia hemos querido hacer esta revisión, con todo nuestro respeto y cariño. Critical se ha convertido en el paradigma de la Skunk productiva.

Todo este legado de calidad, sabor y producción hemos querido aplicarlo a una de nuestras mejores genéticas Rudelaris. Del cruce obtenemos una genuina autofloreciente, que completa todo el ciclo vital (crecimiento y floración) en 70 días. KRITIC 70 produce cogollos compactos y pesados y tiene un penetrante sabor a Skunk picante. Es una planta de alto contenido psicoactivo que tiene efecto eufórico y estimulante. En exterior se transforman en grandes plantas de más de 1 metro de altura, y dónde se pueden alcanzar cosechas de 120 gr/planta. Para un óptimo resultado, plantar en maceteros de volumen superior a 7 litros.

Puedes plantar bajo fotoperiodos de 18 horas en interior, sin problemas. Recomendamos plantar en exterior de marzo a octubre.

Fotoperiodo: 18-20 horas

Tiempo de cosecha: 70 días desde semilla

Altura media: 55 – 65cm

Producción: 20 -25 gr./planta

 Plantar desde: Abril a Septiembre

Altura media: 60 – 90 cm

Producción: 35 – 70 gr/planta

THC: 14 %

Comprar Kritic 70 Auto

 

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Por Miguel Gimeno.- Plantas A utoflorecientes  (1).

Desde no hace mucho  tiempo las semillas de variedades autoflorecientes han irrumpido en el mercado nacional con bastante fuerza. Son ya diversos los bancos de semillas que han añadido a sus ya amplios y variados catálogos este tipo de variedades. Debido al interés general que han suscitado estas variedades de cannabis autoflorecientes se ha decidido realizar un cultivo experimental con la intención de hallar el patrón idóneo de cultivo de estas variedades para que el cannabicultor sepa a que atenerse cuando realice este tipo de cultivo.

En primer lugar cabe explicar que son en sí las semillas autoflorecientes, que como su propio nombre indica son plantas que florecen por sí solas, es decir, independientemente del fotoperíodo al que estén sometidas, por lo que en unas pocas semanas, teóricamente, las plantas deben estar listas para ser cosechadas y puestas para secar. Esta peculiaridad de autoflorecer viene dada por un gen recesivo, por lo que desaparece cuando se cruzan este tipo de plantas con otra plantas de floración normal, ya que el gen de floración normal es dominante y se antepone al gen causante de la autofloración.

Antes de comenzar el estudio, se ha de replantear el cultivo basándose en la característica general de esta variedad: plantas con corto ciclo de crecimiento. Al tener un ciclo corte de crecimiento se le ha de procurar la mayor exposición solar y mejor temperatura posibles para así favorecer la breve fase de crecimiento. Una conclusión ya se puede extraer y es la de descartar el cultivo de invierno con estas variedades, ya que se necesita calor y sol, cosa que en invierno no se da.

Lo que si puede utilizar el cannabicultor a modo de ejemplo son las vivencias experimentadas en cultivos de invierno, ya que digamos que es el mismo tipo de cultivo: “fase corta de crecimiento y floración automática”, la única diferencia existente es que se precisa más calor e intensidad de luz.

Otro factor a tener en cuenta es la horizontalidad del cultivo debido al pequeño porte que presentan las plantas de estas variedades autoflorecientes, no más de entre 30 y 90 centímetros, esta última en muy contados casos, según hemos podido constatar. No hemos de realizar un cultivo vertical, si no todo lo contrario, un cultivo horizontal, con lo que nos encontramos con un pequeño incoveniente: el de disponer de mayor superficie de cultivo que si se tratara de variedades de cannabis de floración normal, pero la gran ventaja de disminuir de forma más que discreta el volumen de nuestro cultivo, volviéndolo mucho menos visible a ojos ajenos.

Debido a que son plantas de muy corto período de crecimiento no podemos guiarnos por el calendario lunar, ya que en el momento que se desarrolle el inicio de la floración las plantas dejarán de crecer y como estén de tamaño es como se quedarán. Para comprobarlo dejadomos varias plantas en los mismos semilleros donde fueron sembradas. Al mes y medio, no más, se pusieron a florecer, y apenas dieron un solo mini-cogollito, dando un aspecto a la planta de chupa-chup, al no tener un crecimiento adecuado la producción fue de apenas un gramo por planta, algo irrisorio. Así que otra conclusión que podemos extraer es la de ser rápido en todas las actuaciones, no podemos retrasarnos ni dormirnos lo más mínimo o perderemos gran parte de la producción.

También podemos deducir que al ser plantas de crecimiento corto, van a consumir de forma mucho menos voraz los abonos nitrogenados, con lo que se reduce el coste en nutrientes y también de labores. Para hacer este “cultivo control” hemos utilizado como única fuente de nutrientes el estiércol de oveja debidamente compostado, sin abonos específicos ni de crecimiento ni de floración, el estiércol de oveja una vez compostado es un abono bastante equilibrado en su composición.

Debido a la diversidad de bancos que presentan este tipo de variedades en sus catálogos de ventas, decidimos escoger un solo banco, ya que o se sembraban todos o uno solo, y decidimos por escoger uno solo, siendo el banco de semillas elegido el de “Buddha Seeds”.

La siembra se realizó el día 15 de marzo de forma directa en las bandejas alveoladas, sin germinado previo (en algunos alveolos incluso más de una semilla para el caso de posibles fallos). En total fueron 250 semillas regulares de la variedad White Dwarf. Para la siembra, como ya se ha dicho, se utilizaron semilleros alveolados de 4×4×4, y el substrato estaba compuesto por el 65 % de una mezcla comercial de turbas sin aditivos (musgo de turba + turba de esfagno), el 30 % de mantillo orgánico de oveja, y el 5 % restante de arcillas expandidas (vermiculita + perlita).

El día 23 de Marzo, transcurridos 8 días y a pesar de la incesante lluvia y el poco sol, comenzaron a brotar las primeras plántulas. Para el día 30 de marzo ya habían brotado las nuevas plántulas, en concreto, 226, lo que viene a representar un porcentaje de germinación del 90,4 %, en 2 semanas y teniendo en cuenta las adversas condiciones climáticas acaecidas durante esos días, ya que se dieron días de mucha lluvia y poco sol, lo que resulta bastante positivo.

Para realizar el cultivo se escogió un invernadero de unos colaboradores que suelen ayudar en diversas investigaciones agrocannábicas. El invernadero tiene unas dimensiones de 2 metros de ancho por 12 metros de largo, lo que hace una superficie cultivable de 24 metros cuadrados. Se ha realizado en el centro del invernadero un único bancal profundo en el que desarrollar el cultivo, ajardinándolo con maderas recicables a modo de gran parterre. El invernadero está recubierto de una malla de sombreo del 5 %, lo que limita la exposición solar pero asegura la máxima discreción, que para este tipo de cultivos de investigación es indispensable, la seguridad ante todo. El suelo de cultivo fue abonado con 5 kilos de excelente compost de estiércol de oveja tamizado por metro cuadrado de superficie de cultivo. Luego una vez se realizó el trasplante definitivo de las plantas al invernadero se las dotó de un sistema de riego localizado autocompensado, con la intención que les fuera suministrada el agua de la forma más equitativa posible.

El trasplante definitivo al área de cultivo se realizó el día 4 de Abril, y se distribuyeron tres líneas de cultivo, cada una con 23 plantas, lo que hizo un total de 69 plantas autoflorecientes, que fueron previamente seleccionadas por su precocidad y vigorosidad entre todas las germinadas, queríamos extraer el mayor número de conclusiones que sirvieran de precedente de cultivo de autoflorecientes para todo aquel cannabicultor que desee iniciarse en el cultivo de estas variedades. Aunque las plantas de dispusieron a 40 centímetros unas de otras, tanto lateralmente como en línea, la distancia podría haber sido menor y haber aumentado el número de plantas o bien haber reducido la superficie de cultivo, pero se decidió que así era lo ideal, para favorecer una mayor penetración de los rallos solares en las zonas bajas de cada planta.

Al colocar más de una semilla por alveolo en la siembra, y además de hallarse el substrato de las bandejas empapado por el clima lluvioso se tuvieron que realizar casi todos los trasplantes a raíz desnuda con el consiguiente estrés para las pequeñas plántulas que ello supone. Como las plántulas eran tan jóvenes, para amortiguar el estrés sufrido en el propio trasplante se cubrieron las plántulas con vasos de plástico transparente, a forma de mini-invernadero, y para favorecer el intercambio de gases entre el interior del vaso y el exterior se les hicieron pequeños agujeros en la cúspide. Las plantas al ser tan pequeñas corrían, además, el riesgo de sufrir una intrusión de caracoles y babosas, lo que hubiera resultado nefasto dado el poco tamaño de las plantas, pero al cubrirlas con los vasos se evitó este riesgo, no sin antes haber sufrido un par de bajas.

El día 10 de Abril se retiraron los vasos-invernadero porque las plantas ya habían movido, y a pesar de haberse realizado el trasplante a raíz desnuda y de haberlo hecho el día 4 de Abril, día en el que había nodo lunar descendente, tan solo falló una de las plántulas, que fue repuesta al momento. El resto de plantas sobrantes fueron donadas a otros colaboradores para que cultivaran a su estilo y forma, y así poder hacer una comparativa, y extraer nuevas conclusiones: hay que realizar un abonado, menor que si fueran plantas de floración normal, pero hay que abonar, una perfecta fase de crecimiento es indispensable para que se den plantas de un tamaño digno, si no, vuelvo a repetir, las cosechas serán irrisorias.

La fase de crecimiento fue rápida. Cada día que transcurría se podía comprobar a simple vista el crecimiento por planta. Algunas de las plantas comenzaron tempranamente a ir sobrepasando en tamaño al resto. Las plantas respondían bien al abono usado y al elevado pH del agua de riego, cerca de 8. Los días del mes de Abril comenzaron a ser soleados y ello permitió que la fase de crecimiento fuese avanzado con total satisfacción. Al final del mes de Abril, y en apenas tres semanas, se notó un fuerte crecimiento final en determinados ejemplares, lo que predijo el comienzo de la floración. Los primeros machos comenzaron a mostrar sus preflores, que tan pronto como se vieron las preflores masculinas se comenzaron a ver los racimos de flores macho, por lo que el presexado es algo que tampoco podemos hacer. El presexado no se puede dar en esta variedad de cannabis autofloreciente debido a que al tiempo que mostra su sexo comienza a florecer, es como en los animales, cuando una hembra entre por primera vez en celo ya puede ser copulada por un macho, pues las variedades autoflorecientes es algo similar: una vez alcanza su madurez sexual, o sea al mes y medio de edad comienza a florecer.

Durante la primera semana del mes de Mayo ya habían comenzado a florecer todos los ejemplares machos. En un principio se pensó en polinizar y ver que tal eran produciendo semillas, pero había que sacrificar parte de las plantas y reducir el margen de investigación, así que continuamos con nuestro estudio inicial pues lo que pretende quien compra este tipo de semillas es cosechar sus cogollos sin semilla y consumirlos. El resultado final fue de 26 ejemplares machos frente a 43 hembras, lo que arrojó un porcentaje de masculinidad del 37,7 %, todo ello, teniendo en cuenta que ante mejores condiciones de cultivo mayor porcentaje de hembras. Los machos alcanzaron entre 25 y 60 centímetros de altura, hay que decir que no los dejamos crecer más, evidentemente, para evitar que abrieran flor y liberaran el polen, por lo que no podemos saber que tamaño final hubieran alcanzado.

En 6 de los huecos centrales dejados por los machos arrancados, replantamos 6 plantas de floración normal compartiendo cultivo. El fin era el de poder tener plantas debidamente arraigas y en plena fase de crecimiento para cuando llegase la hora de cosechar los ejemplares hembra de la variedad autofloreciente. El inconveniente es el veloz crecimiento que presentan las variedades de floración normal en tales condiciones de cultivo. Antes que las plantas autoflorecientes que circundaban las normales llegaran a su mitad de floración quedaban completamente sombreadas, con la consecuente disminución de producción que ello conlleva. De ello es bueno sacar otra conclusión: si cultivamos en suelo y en la misma zona, tenemos que ir creciendo las normales en macetas hasta que les quede menos de una semana a las autoflorecientes para ser cosechadas. Y luego de ser cosechadas podemos volver a realizar nuevas enmiendas orgánicas y minerales en el suelo si fuera conveniente, y nunca hacerlo si las plantas autoflorecientes están terminando su floración, ya que podrían alterar las funciones metabólicas de la misma y producir diversos problemas.

Una vez sacrificados los ejemplares masculinos aparecidos, las hembras comenzaron su última fase de crecimiento. Las plantas fueron creciendo de forma sorprendente, la verdad es que en un principio y viendo como se estaban comportando las plantas que dejamos de muestra en los semilleros, pensábamos que las plantas crecerían sobre 30 centímetros más o menos. En algunos ejemplares se llegó a doblar el tamaño que presentaba antes de iniciar la floración, y en apenas una semana de quitar los machos todas las hembras habían comenzado ya a florecer. Se dieron dos formas de crecimiento: plantas con una mayor tendencia índica, y otras con una mayor tendencia sativa, es decir, las plantas que alcanzaron menor tamaño midieron entre 30-40 centímetros, y las de mayor altura midieron de media entre 70-80, llegando incluso en más de un ejemplar hasta alcanzar casi el nada despreciable metro de altura, que para este tipo de plantas pienso que es todo un logro. Tras hacer los cálculos pertinentes salió de promedio que esta variedad alcanzó una talla media de 57 centímetros, eso sí, siempre hablando bajo las condiciones de cultivo de este estudio, ya expuestas al inicio.

La floración de las plantas se inició de forma lenta, como sucede con toda variedad de cannabis. Los cogollos comenzaron a engordar al compás de las horas. La primera semana de Junio el cultivo estaba pletórico, todas las hembras estaban floreciendo con total normalidad y a buen ritmo. En apenas 2 semanas más las plantas estaban listas para ser cosechadas, y a eso del día 16 de Junio llegó el momento de cosechar las plantas. Algunas plantas dieron cogollos de 8 centímetros de diámetro, y sólo unas pocas de apenas 4 centímetros, que fueron las de aspecto más espigado. Estando en su punto y cosechadas ya las plantas, sólo quedaba secarlas y ver que nos volvían a decir a través de la báscula.

Antes de dar datos finales, no podemos dejar pasar por alto un hecho que nos sorprendió gratamente y que queremos resaltar, que fue el de la tremenda resinosidad que presentaban los cálices florales e incluso hojas y tallos cercanos. La densidad en número de los tricomas y su visibilidad a simple vista era algo que tampoco esperábamos encontrarnos, en un principio nos hicimos la idea que eran variedades poco resinosas, bastante cañamizadas, y nuestra sorpresa fue mayor cuando observamos la cantidad de resina que presentaban los cogollos con un microscopio de campo de 30x, fue sorprendente, no nada anormal si la comparamos con otras variedades resinosas de cannabis, sino simplemente sorprendente para lo que inicialmente esperábamos encontrar.

Al hecho de la elevada resinosidad hay que añadirle el del intenso aroma que desprendían las sumidades floridas hembras, o sease, los cogollos. El aroma, para disgusto de nuestro receloso sentido de la discreción, podía apreciarse conforme nos acercábamos al invernadero. Un dato significativo y anecdótico es el que mientras se cosechaban las plantas el aroma podía apreciarse desde toda la manzana.

Durante todos los ciclos del proyecto, y al igual que hicimos con el abonado pensamos que lo ideal era testar la resistencia de esta variedad ante los posibles agentes patógenos que pudieran ir surgiendo, pero sin ser tratada con sustancia fitosanitaria alguna. Queríamos ver el estado sanitario de esta variedad autofloreciente y la respuesta de su sistema inmunológico de forma natural, sin ser reforzado más que con su única dieta, consistente en el único abonado de fondo con compost de estiércol de oveja que se hizo durante todo el proyecto. Decidimos no practicar tratamientos ni preventivos ni combativos, teníamos que dejar actuar a la propia naturaleza de la planta, teniendo en cuenta que el cultivo se estaba desarrollando durante una época del año en la que las condiciones que se dan de humedad, luminosidad y calor es ideal para la aparición de diversas plagas ocasionales, como los pulgones.

La interacción de las plantas ante el medio en el que se estaban desarrollando, fue completamente positiva durante toda la fase de crecimiento. Excepto un par de ejemplares que desde un inicio mostraron sendos problemas alimentarios, propios de alguna debilidad congénita y que finalmente fueron las de menor talla y menor producción dieron (30 cm de altura y con una producción de apenas 11 gramos de cogollos secos/planta). Fue tan solo al final de la floración, sobre las últimas dos semanas, cuando comenzaron a hacer acto de presencia dos de las plagas más ocasionales del momento, que son los pulgones y el oídio.

El oídio por desgracia para los cannabicultores del Levante y zonas similiares en cuanto a clima, se está instalando en nuestros cultivos, haciendo inevitable practicar tratamientos durante todos los ciclos de desarrollo. No se le puede dejar respirar, hay que hacer tratamientos periódicos una vez se ha instalado en nuestro cannajardín, de no hacerlo así tarde o temprano vuelve a aparecer. El ataque de oídio llegó al final de la floración por lo que apenas creó mayor molestia que la visual, no llegó a tocar ningún cogollo, lo cierto es que no sabemos que hubiera pasado si el oídio hubiera ataco desde la fase de crecimiento, lástima que no podemos saber el alcance final y si la planta se hubiera hecho fuerte ante el ataque y hubiera evitado que llegasen a infectarse los cogollos con el hongo. Sería conveniente que aquellos cannabicultores que deseen experimentar con este tipo de variedades tengan en cuenta que hay que hacer tratamientos preventivos contra enfermedades criptogámicas, especialmente contra el oídio.

En cuanto al pulgón, eso ya es otro cantar. Los áfidos (pulgones) son insectos que se reproducen de forma veloz, al hacerlo tanto de forma ovípara (a través de huevo) y de forma vivípara (las hembras paren pequeños pulgones vivos). Por lo que ante un potencial biótico tan elevado como presentan los áfidos, y teniendo en cuenta que en menos de 4 días se había expandido la plaga por casi todo el invernadero llegando en algunos ejemplares a niveles muy altos, no cabe más que tratar también contra posibles ataques de pulgones, y con métodos combativos siempre ecológicos. Para actuar contra ambas plagas de forma preventiva podemos realizar tratamientos con decocción de cola de caballo mezclada con purín de ortiga.

Con las condiciones de aire y sol que se dieren la fase de secado fue rápida, en una semana las plantas estaban listas para ser manicuradas. El secado había sido quizás demasiado rápido para nuestro gusto, preferimos los secados lentos que dejan una yerba final con mejor textura y con mejor paladar y aroma, llegando a resaltar todos sus matices. A pesar de estar los cogollos excesivamente secos, las plantas que menos dieron, a las que ya he hecho antes referencia, dieron apenas 12 gramos de cogollos secos y manicurados, cada uno de los ejemplares. Las plantas que más produjeron no fueron las más altas sino las de talla mediana, las producciones de las mismas alcanzaron los 38 gramos. Tras el exhaustivo pesaje de todos y cada uno de los cuarenta y tres ejemplares hembras cosechados la balanza arrojó una suma total de 933,10 gramos de producción, que daba una media de 21,7 gramos por planta, a lo que cabría añadirle en caso de se hubiese utilizado abonos específicos para la fase de floración, entre 2 y 3 gramos la producción media por planta, lo que haría una media de 24,7 gramos por planta, más o menos la producción media en cultivos rápidos de interior.

Por otro lado y para finalizar con este estudio, hay que señalar que el resto de plantas sobrantes que fueron donadas y cultivas por otros cannabicultores colaboradores nos enseñaron muchas conclusiones, algunas de de las cuales ya las hemos ido exponiendo a lo largo de este artículo. El mayor porte alcanzado por las plantas donadas cultivas tanto en maceta como cultivas en suelo directamente no fue mayor de 30 centímetros, que era lo que en un principio estimábamos que alcanzarían de media, y hay que recordar que fue el menor tamaño alcanzado por una planta en nuestro invernadero de pruebas. Todos los colaboradores que cultivaron en suelos pesados definieron el aspecto de las plantas de igual manera: parece una escarola. Y ahora podemos afirmar que todos cometieron los mismos errores. Ninguno de ellos trasplantó rápidamente las plantas, todos las retuvieron unos días, perdiendo horas, minutos y segundos de oro, por lo que volvemos a insistir: hay que ser rápidos con estas variedades. Los pocos que cultivando en suelo sí que trasplantaron velozmente como no labraron adecuadamente la tierra de cultivo, dejándola poco mullida y nada suelta, vieron como se ralentizaba el crecimiento, con lo que se concluyó la fase de crecimiento sin apenas tener un porte mínimo. Y aquellos otros que si que fueron rápidos y usaron suelos mullidos, la falta de suficiente iluminación por situarlas donde no se vieran, cuando con este tamaño no se ven, provocó todo lo contrario, un espigamiento ralentizado y ninguna rama lateral, con lo el número de machos llegó a alcanzar proporciones altísimas, de más de 85 %, y las pocas hembras que cosecharon obtuvieron resultados tan pobres como los obtenidos en las plantas que fueron retenidas en los semilleros apenas unos 3 ó 4 gramos.

Con lo expuesto en este artículo no pretendemos ni el fomento y ni la difusión del cultivo de esta variedad de cannabis autofloreciente y del Banco que las produce, simplemente nos hemos limitado a experimentar una variedad de un determinado Banco con la intención de guiar a aquellos cannabicultores que quieran probar con este tipo de variedades autoflorecientes, para evitarles experiencias negativas y procurarles el mejor éxito posible si al final deciden cultivarlas.

Por Miguel Gimeno

 

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Las semillas de cannabis autofloreciente proporcionan una cosecha fácil y gratificante de marihuana de gran calidad, sin la necesidad de cambio en el ciclo de luz ni tener que retirar las plantas macho. De cultivo en exterior, estas variedades pueden producir dos o más cosechas durante un verano normal. Bajo luces, son capaces de pasar del plantón a la madurez completa en tan sólo diez semanas.

El cannabis autofloreciente no es algo nuevo; ya existía en forma de cannabis ruderalis hace cientos de años. Esta variedad tiene cantidades inapreciables de cannabinoides psicoactivos. Los avances modernos en la crianza han permitido combinar la fuerza y el aroma del cannabis indica y cannabis sativa con el cannabis ruderalis, creándose variedades de cannabis autofloreciente de gran potencia y vigor.

Ideal para cultivadores con espacio, tiempo o capacidades limitadas (usuarios de marihuana medicinal, p. ej.), las variedades de cannabis autofloreciente (feminizadas) disponibles en Sensi Seeds y en la White Label Seed Company son una excelente inversión.

Fuente: Sensi Seeds

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Junto al boom de las autoflorecientes, hemos visto aparecer bancos y variedades nuevas de la noche a la mañana.

Muchas de ellas no han cumplido las expectativas que los cultivadores han depositado en ellas, algunas no eran autoflorecientes y otras que se proclamaban feminizadas tampoco lo eran.

Mediante este artículo pretendemos resolver algunas de las muchas dudas que todavía generan las variedades autoflorecientes

Para aquellos lectores que aun no las conozcan las autoflorecientes son aquellas variedades que no dependen del fotoperiodo para florecer, es decir, florecen por tiempo, no por una reducción de las horas de luz.

El proceso mediante el cual se crea una atofloreciente es mediante la introducción de los genes que inducen la autofloración en una línea no autofloreciente.

Es una cuestión sencilla pero laboriosa, es genética mendeliana básica, que todos aprendimos en el colegio

La autofloración se comporta en casi todos los casos como un factor recesivo, por lo que fácil de fijar. Solo si una planta recibe genes de autofloración de ambos progenitores manifestará la autofloración; como se puede observar en este cuadro.

Para desarrollar una nueva autofloreciente el primer paso seria cruzar la variedad no autofloreciente con la que deseamos trabajar con una autofloreciente seleccionada. En la siguiente generación encontraremos plantas no autoflorecientes con características mezcladas, de sus dos parentales; estas volveremos a cruzarlas entre ellas para una recombinación genética. En la siguiente generación nos encontraremos un 25% de plantas autoflorecientes, con características de ambos abuelos; es en esta generación donde debe hacerse una selección especialmente minuciosa, buscando aquellas que tienen más características comunes al abuelo no autofloreciente, para cruzarlas entre ellas.

En la cuarta generación encontraremos ya un 100% de individuos autoflorecientes con características parecidas en un 50% o más según lo minucioso de la selección al bisabuelo no autofloreciente; entre ellas seleccionaremos un macho (o una hembra revertida si trabajamos con feminizadas) y volveremos a cruzarlo con el abuelo; volviendo así al paso primero, en el que se cruza una planta no autofloreciente.

De este modo en la octava generación nos encontramos con plantas autoflorecientes que tienen un 75% o más (en función de lo acertado en la selección) de genes en común con el parental inicial no autofloreciente, haciendo perfectamente reconocibles sus características en sus descendientes autoflorecientes.

Si queremos rizar el rizo, en cuatro generaciones más tendremos individuos autoflorecientes con un 87.5% de genes del parental inicial, y con otras cuatro llegamos a un porcentaje superior al 90% haciendo prácticamente indistinguibles las características de la madre original

Como podéis ver con un ciclo de al menos dos meses por generación más al menos otro para secado y reposo de las semillas podríamos hacer cuatro ciclos en un año; es por esto que muchas de las nuevas variedades “auto” se quedan en la primera generación 100% autoflorecientes, manteniendo gran parte del código genético de la original, siendo sus variedades muy parecidas; asimismo otras de las variedades autoflorecientes son únicamente cruces de dos variedades previamente existentes.

Siguiendo estos pasos se podrían hacer líneas autoflorecientes en casa, con la salvedad de que probablemente la selección entre los individuos de cada generación seria muy limitada por falta de espacio; pero puede ser un bonito hobby.

Entre las autoflorecientes comerciales muchas no siguen todos estos pasos, por ser un proceso largo y laborioso, algunas de las variedades en el mercado son únicamente el cruce de dos autoflorecientes entre sí.

Otras han dado problemas de machos en las feminizadas, esto no es una cuestión genética, sino más un problema de vista del productor, el tratamiento de reversión de sexo se hace al principio de la floración, en plantas en las que la floración se induce en esquejes por medio de la reducción de las horas de luz es bastante fácil, el sexo del esqueje es seguro.

En autoflorecientes se trabaja con individuos y hay que estar muy atento al marcado del sexo, es probable que si el productor es descuidado confunda un macho con una hembra, y consiga una tanda de semillas regulares donde creía tener feminizadas.

Las buenas variedades requiere un tiempo de trabajo largo y mucha selección. Es imposible hacerlas deprisa y bien.

En el cuadro siguiente se puede ver un ejemplo con las plantas que dieron lugar a Deimos, nueva autofloreciente de Buddha Seeds.

El resultado final son plantas autoflorecientes con características de Northern lights.

Paso 1

Cruce de Auto x Northern Lights (no auto.)

Paso 2

1ª generación 50% auto x 50% Northen Lights. Ninguna de ellas es autoflorecientes. Selección y cruce de la 1ª generación entre ellas.

Paso 3

2ª generación 25% auto selección y cruce entre los individuos autoflorecientes.

Paso 4

3ª generación 100% auto con aproximadamente 50% de características de Northern Lights (dependiendo de la selección realizada).

Paso 5

Cruce de los mejores individuos autoflorecientes obtenidos x Northern Lights inicial. Repetición del ciclo tantas veces como sea necesario.

Fuente RevistaYerba

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Hay mucha gente que todavía no sabe lo que son las semillas autoflorecientes, por eso voy a explicar un poco de en qué consisten:

La semilla autofloreciente es una nueva variedad de planta de marihuana que proviene del cruce de rudelarís con indica y sativa. Estos cruces son realizados para que destaquen las mejores características de cada planta, como puede ser sabor, grandes cogollos, tamaño…

Las características que destacan de la semilla  autofloreciente es que no dependen de ciclo de luz-oscuridad para que empiecen a florecer, es decir, que la semilla autofloreciente una vez que germine a los 18 días empieza a florecer sin importar  las horas de luz que tenga la planta. A los 2 Meses aproximadamente ya estará completamente florecida.

La planta autofloreciente tiene un tamaño bastante pequeño lo que hace de ella una planta discreta. La mayoría no supera el  metro de altura, aunque los últimos cruces de semillas autos parece que tienen un poco más del altura para una producción de cogollos más grande.

Otra muy buena característica de la planta autofloreciente es que casi no nos tenemos que preocuparnos de esas molestas plagas de bichos que infectan nuestras plantas de marihuana, porque tiene una floración tan rápida que no da tiempo a que aparezcan.

Las plantas autoflorecientes (rudelaris) provienen del norte de Asia, lo que hace aguantar muy bien los climas fríos, por eso podemos plantar las semillas autoflorecientes durante todo el año. No tendrá la misma producción en invierno y tampoco crecerá tanto como en verano, pero podremos disfrutar de algunos cogollos en épocas del año que con las semillas de marihuana normales sería imposible. Siempre y cuando no cultivemos en interior está claro.

Existen semillas autoflorecientes feminizadas y semillas regulares, aunque la gran mayoría son feminizadas ya que las regulares tienes el riesgo de que salga macho y no tienen cogollos.

Son fáciles de cultivar, no necesitan muchos cuidados. El periodo de crecimiento es tan corto que prácticamente no le eches abono de crecimiento y utiliza el abono sobre todo en floración.

Son infinidad de beneficios los que ofrece la semilla  autofloreciente y al que le guste el mundillo de las plantas de marihuana sabrá apreciarlos.

COMPRAR SEMILLAS

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Vamos a tratar de daros unos sencillos consejos para asegurar que vuestras plantas autoflorecientes rindan lo máximo posible.

Antes de nada queremos remarcar que el factor mas limitante en la producción de las plantas autoflorecientes es su breve periodo de crecimiento, de aproximadamente unos 20 días en casi todas las variedades.

Cualquier percance o falta de condiciones ideales, sobre todo en el primer periodo de crecimiento de la planta autofloreciente impedirá que la planta se desarrolle correctamente, quedando demasiada pequeña y reduciendo notablemente su producción. Cuando una planta detiene por algún motivo su desarrollo normal tarda unos dias en recuperar el ritmo, incluso después de haber solventado el problema; siendo en las plantas autoflorescientes el periodo de crecimiento tan breve, un pequeño error puede fácilmente detener la planta una semana, perdiendo así un 30% del tiempo util de crecimiento y por lo tanto de cosecha.

Transplantes tardíos o sobrefertilización son prácticamente fatales para estas plantas.

Es por ello que una de las mejores maneras de garantizar el éxito es empezar directamente en la maceta definitiva, utilizando abonos biológicos mezclados con el sustrato a emplear. El humus de lombriz hasta concentraciones del 30% es una apuesta segura, pues nos garantiza nutrición suficiente sin riesgo alguno de quemar las plantas.

Una maceta de al menos de12 litrospuede ser bastante para todo el desarrollo y floración de la planta.

La cantidad de sol y la temperatura, es importante también, que sean autoflorecientes no implica que no necesiten horas de luz, al contrario, como todas las demás plantas cuantas mas horas de luz directa reciban mejores resultados se obtendrán. Asimismo temperaturas demasiado bajas pueden ralentizar e incluso detener el crecimiento, por lo que si se cultivan fuera de la temporada natural (de febrero a septiembre) es conveniente utilizar un pequeño invernadero.

Siendo la fertilización una posible fuente de problemas, tanto por carencia como por exceso, una de las mejores soluciones para novatos es realizar un transplante al inicio de la floración, mezclando con el substrato un abono rico en fósforo y potasio, como por ejemplo el guano de murciélago.

De este modo incluso añadiendo solo agua garantizaremos unos resultados aceptables, ya que el consumo de nutrientes de estas variedades no es muy elevado.

El uso de fertilizantes comerciales mejora sin duda el rendimiento, si la tierra era bien rica es conveniente emplearlos alternando riegos, uno si uno no, con lo que no deberíamos tener problemas de sobrefertilización.

Una de las grandes ventajas de las plantas autoflorecientes es que al ser de corto el ciclo, las posibilidades de problemas por acumulación de sales en el contenedor son prácticamente nulas. Lo mismo sucede con los problemas de plagas al ser tan corto el ciclo la mayoría de las veces es preferible emplear métodos de contención que no sean muy agresivos con la planta, los insecticidas biológicos suaves que en muchas ocasiones no destruyen las plagas por completo son una opción perfecta en estas variedades, no es conveniente tratar de destruir la plaga con insecticidas fuertes que puedan provocar un shock a la planta, mejor contener la plaga hasta el momento de recoger.

Conviene recoger aproximadamente a los 50-60 días del inicio de la floración, esto son entre 70-80 días desde la siembra, por mas que se empeñen en decir que es menos. De todos modos al igual que en las variedades autoflorecientes lo mejor es observar los tricomas con una lupa para decidir el momento exacto.

 

Fuente Autoflorecientes

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Assorted auto

En este mix encontrarás una semilla de cada una de las variedades siguientes: White Dwarf, Red Dwarf, Deimos, Syrup y 6 semillas de distintas variedades que saldrán al mercado en un futuro o bien híbridos experimentales, entre ellas encontrarás sabores y olores que te recordarán a muchos de los grandes clásicos y algunas verdaderamente innovadoras, eso sí, todas 100% autoflorecientes y 100% feminizadas.

Los tiempos de cosecha varían entre los 50-55 días hasta los 80-85. Ideal para aquellos que disfrutan de la variedad.

Más información en Buddha Seeds

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Hoy os presentamos Green-O-Matic de Greenhouse Seeds la nueva variedad autofloreciente que garantiza un bajo perfil. Gracias a su reducido tamaño y tiempo de floración rápida, permite a los productores operar en espacios muy pequeños en interiores o en condiciones que de otra manera sería imposible al aire libre. Gracias a un largo y peculiar proceso de selección de las cepas existentes automáticas, cruzó con una selección marroquí-asiática de autofloración. Green House Seeds está orgulloso de introducir el nuevo estándar en los sistemas automáticos de flores, 100% feminizada: el Greeen-o-Matic. Las plantas están listas en 55-60 días desde el inicio, con un tiempo de floración en 6 semanas. La principal ventaja es en el interior el pequeño tamaño (30-40 cm en la cosecha). La siembra es posible en cualquier época del año, siempre y cuando la temperatura no baja de los 15 grados centígrados durante la noche. En lugares como la costa mediterránea se puede sembrar todo el año. GREEN-O-MATIC de autofloración semillas de cannabis está dedicado a todos los productores urbanos al aire libre, a todos los productores de la guerrilla, y para todos aquellos que necesitan una corta, rápida y fiable variedad de autofloración. Con la garantía del 100% de calidad que sólo se obtiene en las semillas de la empresa Green House. El aroma de la Green-O-Matic es fuerta ya en la semana 4-5 de la floración, y la resina se convierte en helada y densa en la semana 6. El total de crecimiento y tiempo de floración es de menos de 8 semanas, pero exclusivamente en las operaciones de explotación comercial sólo es posible después de 7 semanas. El olor indica dulce, con un ramo de flores y un fondo ligeramente picante, es muy complejo.

Ficha tecnica

Sexo: Feminizada.
Tipo:  Automática.
Origen: Holanda.
Cruce: Marroquí x Asia x Auto.
Altura: 30 – 40 cm.
Tiempo de Vegetativo: 2 semanas.
Tiempo de Floración: 6 semanas.
Cosecha en Exterior: De Abril a Octubre.