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Cannabis Club Systems (CCS), orgulloso patrocinador de las World Cannabis Conferences (WCC) 2016, nos mostrará el poder de los datos y ofrecerá una demostración en vivo de su software exclusivo durante la mañana del viernes 11 de marzo, entre las 12:00 y las 14:00, en el auditorio que estará conectado al recinto ferial de Spannabis. También revelará sus planes y proyectos para 2016.

Además, CCS ofrecerá la conferencia de un invitado, miembro del equipo que ha contribuido a dar forma a la legislación en Colorado y descrito por la revista Rolling Stone como “El primer gigante jurídico del país en cuanto a legislación sobre el cannabis”.

¿Por qué CCS?

Este equipo de profesionales afincado en Madrid, con experiencia en informática, economía, estadística y administración, ha desarrollado una solución de software orientada a clubes y dispensarios de todos los tamaños.

Su sistema se ha adaptado para maximizar el funcionamiento del día a día de un club, cubriendo todas las áreas de la gestión de socios, detalles de la dispensación, seguimiento de productos y financiero, así como de análisis predictivo, las funciones principales de redes sociales y mucho, mucho más.

Lo que es verdaderamente único acerca del CCS es que no te dan un sistema al que te tengas que adaptar… ¡es el sistema el que se adapta a ti! Sean cuales sean las necesidades de tu club, el equipo de CCS personaliza el sistema exactamente como el cliente necesite. ¡No hay dos sistemas idénticos!

Al tomar en cuenta todas las sugerencias de diversos clubes, y la producción de las características conforme a lo sugerido, el sistema sigue evolucionando en base a las necesidades reales de los clubes, que es lo que realmente agrega valor y pone a CCS por delante de sus competidores.

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CCS ha sido diseñado para ser extremadamente intuitivo y fácil de aprender. En lugar de ser inundados con demasiadas opciones en cada pantalla, hay sólo unos pocos botones y campos de entrada claramente definidos y fáciles de entender.

¿Preocupado por la privacidad de socios? Olvídate de las tarjetas de socios con datos personales, CCS viene con escáneres RFID USB y escáneres fob a distancia digitales totalmente anónimos. Tan pronto como un miembro escanea su mando, su perfil aparece en la pantalla, para una identificación fácil y rápida. Además de esto, los mandos a distancia fob funcionan como una firma digital, lo que significa que no tiene que preocuparse de enormes cantidades de papeleo amontonándose en su dispensario.

Por otra parte, CCS se puede integrar fácilmente en varios clubes a la vez. Digamos que quieres compartir tus socios con otro club, el sistema permite visitar varios lugares con sólo un llavero fob de forma anónima. Sólo hay que elegir si deseas compartir créditos, cuotas mensuales y el historial de socios.

Si no estás completamente satisfecho con tu solución de software, o si planeas abrir un dispensario, CCS se ocupará de atender a todas tus necesidades a un precio muy razonable… ¡tanto si eres un club grande como si se trata de un dispensario pequeño!

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La semana pasada en la Universidad de Deusto , País Vasco, el delegado del Plan sobre Drogas advirtió de que los clubes cannábicos no cumplían con la ley.

El delegado del Gobierno para el Plan Nacional Sobre Drogas, Francisco de Asis Balbín, dijo que los clubs de cannabis, “tal como quieren proceder, no cumplen en absoluto con las exigencias que se han determinado a nivel de la jurispruedencia”, también dijo que el 32,7% de los españoles están a favor de que el estado español legalice la marihuana para uso recreativo.

Balbín aseguró que a nivel estatal está regulado el mercado de los estupefacientes y que esa regulación incluye figuras como la del consumo privado o el cultivo para consumo privado, que  “está autorizado y mucho más claro aún desde la reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana”.

La normativa también regula, indicó el Delegado del Gobierno, el consumo en espacios públicos, “a la hora de tipificarlo como una falta administrativa”, así como el consumo compartido, un tema, según subrayó que “tiene tela”, y que el consumo compartido se dará cuando se den todas y cada una de las circunstanciaras establecidas.

La primera de esas normas es la de establecer que sus consumidores sean adictos para que se establezca su consumo compartido y en un lugar cerrado a terceros. Además de exigir que la droga sea “insignificante” con lo que la “coparticipación consumista venga referida a un pequeño grupo de drogodependientes como acto esporádico e íntimo, sin trascendencia social, que los consumidores sean personas ciertas y determinadas y que se trate de un consumo inmediato de las sustancias adquiridas”.

También indicó en la charla que el consumo entre los más jóvenes en los últimos años había bajado en un 30% en España y que el país seguía estando entre las naciones que tenían el consumo más alto de cannabis entre sus ciudadanos.

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Los clubes sociales de cannabis: la producción sin venta al por menor

Los Cannabis Clubes Sociales funcionan bajo el principio de que, si una persona no va a ser procesada por el cultivar una planta de cannabis en privado para su propio uso, entonces, 20 personas no deberían ser procesadas ​​por cultivar 20 plantas agrupadas en privado para el propio uso de sus cultivadores.

Es evidente que este concepto no está exento de problemas. Establecer lo que se constituye como producción ‘compartida’, por ejemplo, es problemático y está es la cuestión general de cómo estas actividades se pueden distinguir legalmente de los delitos de suministro.

En toda la UE, los mismos delitos de drogas tienen diversas definiciones legales, pero por lo general son por el traspaso de drogas entre personas y también algunos criterios por cantidad pueden ser aplicados. En respuesta, los clubes sociales de cannabis han tratado de establecer normas de funcionamiento con el fin de evitar cargos a las personas por suministro de drogas o por alentar el uso de drogas.

Por ejemplo, el grupo de defensa de Encod (ha propuesto que los clubes deben funcionar como un convenio colectivo, con un registro de miembros, con los costos calculados para reflejar el consumo individual esperado y por la cantidad producida además de limitada por persona y destinada al consumo de inmediato.

Los clubes deben estar cerrados al público y los nuevos miembros deben establecer por invitación a los consumidores de cannabis que sean aceptados. Este modelo, aunque promovido por activistas en Bélgica, Francia, España y Alemania, no obstante, no es tolerado por las autoridades nacionales en cualquier país europeo.

Esto significa que los Clubes de Cannabis Sociales son propensos a ser objeto de sanciones legales que deben ser identificadas o en el mejor de los casos pueden operar en un área legal gris. En la actualidad, es difícil saber en qué medida existen estos clubes sociales en Europa, aunque los que lo hacen parecen ser raros.

La ciudad de Utrecht en los Países Bajos anunció un proyecto para desarrollar un club de este tipo, pero el proyecto aún no ha sido implementado. Algunos clubes informan que están operando en forma limitada en algunas regiones españolas, aprovechando el hecho de que, aunque la producción, la oferta y la posesión personal de cannabis en público están prohibidos por la ley española, la posesión en espacios privados no se penaliza.

La posición jurídica sobre el consumo compartido es más complicado, sin embargo, puede proporcionar restringidas posibilidades a algunas formas de consumo compartido y que pueden ser toleradas legalmente para usuarios de drogas con experiencia. La medida en que los clubes sociales de cannabis cumplen estos criterios no están claras.

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Mientras que la legalización de la marihuana ha esculpido el paisaje en los Estados Unidos, ese mismo cannabis tiene un modelo muy diferente en la vieja Europa. La forma más común para que los consumidores de marihuana puedan acceder y consumir con seguridad es en los clubes sociales de cannabis (CSC) o asociaciones.

Estos clubes primero aparecieron en los Países Bajos, pero se han vuelto más y más populares en toda Europa, especialmente en España y Bélgica. Al igual que un jardín colectivo, los clubes sociales de cannabis tienden a ser organizaciones sin ánimo de lucro que se cultivan su propio cannabis y luego lo distribuyen entre los miembros del club, que pagan una cuota de socio para comprar y consumir el producto en un ambiente seguro y controlado.

logo (9)Mambo Social Club es el segundo club social de cannabis de Bélgica, y a apelado un caso en su contra en el tribunal de Amberes esta semana. El club fue condenado por el Tribunal de Primera Instancia el año pasado por cultivo y posesión de cannabis, Michel Degens se mantiene optimista de que habrá un resultado positivo:

Los Cannabis Social Clubs ofrecen una alternativa segura a los consumidores adultos que no quieren comprar cannabis en el mercado negro. Es un modelo sin fines de lucro de producción y distribución de cannabis que promueve la salud, la seguridad y la responsabilidad. Los CSC son la solución, no el problema “.

El principal objetivo del club es reducir el riesgo y los daños asociados al cannabis en el mercado negro mediante el control y limitación de consumo y tomando medidas que garanticen la elegibilidad de sus miembros. Este es precisamente el tipo de consumo responsable de cannabis que debe ser recompensado y no castigado. Tal vez un día la corte en Amberes traiga un poco de luz y claridad a este tema, le deseamos la mejor de las suertes en Bélgica!

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El Ayuntamiento de San Sebastián ha aprobado una ordenanza municipal de regulación de clubes de consumidores de cannabis y, por ello, la Delegación del Plan Nacional sobre Drogas ha solicitado a la Abogacía del Estado que estudie impulgarla. Sin embargo, el propio grupo del PP en el consistorio donostiarra, que también dio su apoyo a la norma, no quiere que se desarrolle este posible recurso.

Ramón Gómez, la voz de los populares en el Ayuntamiento, ha afirmado que la regulación no tiene implicación en el ámbito sanitario sobre el consumo de marihuana, lo que, en todo caso, competería al Ejecutivo autonómico.

Para Gómez, se trata de una iniciativa “de carácter urbanístico”, y que su grupo municipal trabajó para la presentación de enmiendas restrictivas al texto original, entre las que se encontraban que dichos clubes no se ubicasen cerca de centros educativos o que el acceso solo sea posible para socios y exclusivamente para autoconsumo, algo que también se refleja el la regulación catalana.

De momento, el Ministerio de Sanidad aún no ha dado respuesta a esta petición procedente de las filas del mismo partido.

Por su parte, el edil responsable de Bienestar Social en el Ayuntamiento de San Sebastián ha afirmado que ante la posible impugnación, en el equipo de Gobierno local no hay ningún tipo de preocupación, al tiempo que ha señalado que la norma es legal y legítima (ha sido aprobada por unanimidad) y que batallará, en caso de que se produzca la marcha atrás, tanto judicial como administrativamente.

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«No somos ‘narcos’». Así de contundente se muestra Dominique Geerlings, presidenta de una de las asociaciones cannábicas que hay en Málaga. La que representa se llama OrganiCannabisClub y el tesorero es su hijo Bob Castillo. Se encuentra situada en el Soho.

Con más de 300 socios en el club, Geerlings explica el funcionamiento de su asociación: «Aquí para entrar tienes que ser socio y para ello debes cumplir con una serie de normas». Entre otras se encuentra la de firmar un papel en el que la persona reconozca que consume habitualmente esta sustancia o que la necesita para uso terapéutico.

Y es que los socios pueden consumir cannábis en el local de la asociación, después de pagar 10 euros de inscripción y una cuota mensual de cinco euros. La sustancia que fuman procede del cultivo colectivo que realiza el organismo con el solo propósito del consumo personal de sus miembros, que pueden retirar un máximo de 60 gramos al mes, expone Geerlings.

«A nadie le gusta tener que ir a un barrio marginal para comprar ‘maría’», insiste. Por eso, entre sus socios hay muchas mujeres, así como algunas personas mayores y hasta licenciados.

Geerlings asevera que hay muchos consumidores de cannábis, por lo que en la asociación se persigue la normalización del cannábis, pero no solo de su consumo, sino también de otros aspectos como su uso industrial. De hecho, en el club se organizan actividades para impulsar este aspecto. «Lo último ha sido crear un equipo de fútbol 7», añade.

Por eso, esta holandesa afincada en Málaga desde hace más de 10 años, asegura no entender por qué la Policía entra en la asociación. «Cumplimos con las normas y nunca han llegado a cerrar el local», señala.

Geerlings afirma que en la asociación son contundentes si algún socio no cumple con las normas. Pone un ejemplo reciente, en el que uno de ellos se dedicaba a vender en la calle la dosis a la que tenía derecho: «Cuando nos enteramos, lo echamos inmediatamente y a la persona que lo trajo al club también». Fuente

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El 13 de agosto el Ayuntamiento de Barcelona  ordenó el cierre de 49 asociaciones cannábicas por deficiencias en su funcionamiento. Los clubes clausurados en el marco de la operación sativa representan más de un tercio del total de los 145 clubes que hay en la capital catalana. La comisión de gobierno del consistorio ya había aprobado suspender la apertura y ampliación de clubes cannábicos durante un año, y escenificó así mano dura contra este tipo de locales. A principios de agosto el rotativo británico The Guardian se refirió en Barcelona como el Amsterdam del sur y denunció que, mientras en esta ciudad holandesa se ​​está restringiendo la venta de cannabis, en Cataluña ha habido una gran proliferación de este tipo de clubes.

Hasta ahora el foco político y mediático se ha centrado en los negocios que cometían ilegalidades y que buscaban principalmente un afán de lucro. Sin embargo ¿cómo  funciona un club que cumple todas las normas? La asociación Actúa, situada en el barrio del Born, abrió en agosto del 2012 y asegura que nunca ha tenido ninguna queja de los vecinos y que nunca ha recibido ningún aviso de la administración. “No hemos tenido ningún problema con el Ayuntamiento porque no les hemos dado motivos. Si causaramos molestias, hubiesemos tenído “, explica el presidente del club, Miguel Estrada. Además, recuerda que el Ayuntamiento no había puesto palos en las ruedas a los clubes cannábicos hasta ahora.” Durante los últimos dos años no se habían mostrado preocupados para estos locales “.

“La proliferación de las asociaciones que vulneran la ordenanza nos perjudica a todos”, y añade que “dañará” todo el trabajo que ha hecho el movimiento cannábico a nivel asociativo. “Era necesario poner orden”, defiende, aunque cree que se han visto perjudicados algunos locales que “sí cumplían la normativa”. La asociación Actúa decidió abrir las puertas hace dos años para normalizar el consumo de marihuana y así poder tener un control sobre lo que se fuma. “Si una persona que quiere consumir cannabis debe ir a la calle a buscar, no sabe qué es lo que realmente va a fumar. Además, a través del camello podría tener acceso a otro tipo de sustancias estupefacientes. En cambio, esto en los clubes cannábicos no pasa “, defiende el presidente. No obstante, la psiquiatra especialista en drogas Carmen Vecino alerta del peligro de este tipo de cannabis: es mucho más fuerte y puede tener efectos más nocivos. “Este tipo de droga tiene una pureza que no tenía antes, y esto, a la larga, puede causar más problemas psicológicos explica. Lo que sí es positivo es que esta droga deje de estar en manos de las mafias “, reconoce.

Consumo “banal”

Dos años después de su apertura, Actúa tiene 1.600 socios registrados, pero sólo 400 van de manera habitual. Cada día pasan una media de 40 personas. Para poder hacerse socio hay que tener algún conocido dentro de la asociación. Una vez el usuario se ha registrado , tiene que pagar una cuota anual de 10 euros y cada mes una cuota variable dependiendo del grado de consumo. Para poder adquirir cannabis debe llenar una solicitud y hacer un cálculo aproximado de lo que querrá ese mes. “De esta manera nosotros podemos hacer una previsión de lo que tenemos que cultivar”, detalla el presidente de la asociación. El consumo máximo permitido en este club es de 60 gramos al mes, que equivaldría a entre 300 o 400 euros, según el tipo de marihuana que se escoja. Estrada explica que este consumo es muy elevado y que cuando un usuario lo supera desde la asociación se le hace “un toque de atención”. “El perfil medio del socio es totalmente transversal, de edades comprendidas entre los 21 años hasta los 70, que se dedican a un abanico amplísimo de profesiones diferentes”, Estrada explicó, que añade que el consumo medio es de entre 50 o 60 euros al mes. La psiquiatra comenta que este consumo medio detallado por Estrada “no es banal” y advierte que aún no están establecidos los límites de riesgo de un consumo mínimo y que, por tanto, los efectos que se pueden sufrir son “una lotería”.

Las consecuencias del consumo podrían ser afectaciones en el pulmón, el sistema nervioso central y el cerebro, entre otras muchas. “Se trata de una droga depresora y que de manera rápida genera el síndrome amotivacional, que hace que el fumador tenga pocas ganas de moverse y de hacer actividades”, detalla. Actúa está abierto de 11 a 14 horas y de 17 a 22 horas y vende mayoritariamente hierba, pero también derivados (hachís), con un precio similar al que se puede encontrar en la calle. La marihuana la cultivan en espacios alejados del local, “Para que nadie se moleste”, para evitarse problemas. Ser socio de este local permite poder consumir dentro del local, poder comprar la dosis de cannabis que se quiera y también poder acceder a un servicio de asesoramiento jurídico para hacer frente a posibles multas. “Antes de ser socio de este local tenía que ir con la piedra en el bolsillo por la calle, y me arriesgaba a ser multado “, explica Carlos, un socio de Actúa de 37 años que hace 20 que fuma cannabis . En este sentido, el presidente de la asociación denuncia que los consumidores de esta sustancia tienen “menos derechos” que los demás ciudadanos. “Si te paran por la calle y portas el material encima, aunque no te lo estés fumando ya te multan”, describió. Estrada cree que los que más lo sufren son “los jóvenes” y que la existencia de estos clubes permite que los consumidores no estén “tan castigados”.

En este local la principal actividad que se practica es fumar marihuana, pero Estrada asegura que también se organizan barbacoas, partidos de fútbol y cenas. “Venir aquí es como ir a comprar el pan”, explica Carlos, que expresa que fue porque lo tiene al lado de casa y porque aquí puede fumar mientras charla con gente con la que tiene un nexo común: la afición por el cannabis. Fuente

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El Periódico Mediterráneo publicaba este fin de semana una noticia con el titular “La legalización de la ‘maría’ gana terreno en el mundo”, la nota decía así:

La marihuana legal va ganando terreno en España. Barcelona aprobará su legalización para uso recreativo el próximo mes de octubre, y se espera que en unos meses se convierta en la primera ciudad española que permite su consumo. Con la recientemente aprobada Ley para la Libertad Individual del Ciudadano, se eliminan las sanciones a poseedores y consumidores de maría en la vía pública. La posesión de hasta 10 gramos será legal en Barcelona para el consumo personal. Sin embargo, portar más de esa cantidad sin tener una autorización estará castigado con penas de uno a tres años de cárcel.

Cataluña no está sola. El Gobierno Vasco ya ha planteado que la futura ley de adicciones contemple la existencia de los clubes sociales y consumidores de cannabis, aunque pospone su regulación a una legislación posterior. Seguir leyendo

 

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Octubre será el mes en el que se realizará el primer encuentro interasociativo de las Illes Balears entre las asociaciones cannábicas afincadas en las islas, representantes de los principales grupos políticos del Parlament Balears y personas implicadas en procesos de regulación abiertas en otras comunidades autónomas de nuestro país.

I ENCUENTRO INTER-ASOCIATIVO CANNÁBICO DE BALEARES · OCTUBRE · MALLORCA 2014 ==========================================================================

Convocados (a puerta cerrada): · Todos los clubes de las islas · Energy Control Baleares · Representantes de grupos políticos de Baleares · Federaciones:  FAC · EUSFAC · CATFAC Introducción: Dado el incremento de nuevos clubes sociales en nuestras islas, las nuevas perspectivas activistas y políticas que se perciben en nuestras islas, así como el crecimiento desmesurado en las peticiones para la creación de nuevos clubes en Baleares, creemos necesario convocar este encuentro entre los representantes de cada uno de los colectivos afincados en nuestra comunidad autónoma. Objetivos: · Conocer a todo el tejido asociativo cannábico balear · Analizar la realidad de cada club para poder organizar grupos de apoyo · Proyecto común para una mejor prevención de riesgos asociados al uso de cánnabis · Protocolo común de análisis · Informar de las acciones políticas realizadas por la FAC Balears · Diagnóstico de los procesos reguladores en otras comunidades · Diseño de una línea común de actuación (código de buenas prácticas) · Estrategia activista/política 2015 · Redacción Comunicado de prensa Formato: Realizaremos una mesa redonda donde se irán exponiendo los temas del orden del día mediante el uso de un moderador externo. Break para almorzar en local cerrado para la ocasión. Se realizarán diferentes pausas a lo largo de la reunión. Fecha: Estamos realizando un sondeo para determinar el compromiso de asistencia a este encuentro pionero en nuestras islas. La primera fecha que proponemos sería en OCTUBRE, dejando el día abierto a la espera de poder definirlo con más exactitud. Intentaremos que sea en fin de semana para favorecer la asistencia de todos los participantes.

Fuente FACC

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“El Parlamento vasco no se va a mojar mucho en la regularización de los clubes sociales”, auguran las asociaciones cannábicas.

En septiembre la Generalitat de Cataluña llevará al Parlament el borrador de Propuesta de Buenas Prácticas para una regulación del autoconsumo de cannabis en Cataluña.

“Si hace 10 años nos hubieran dicho que íbamos a estar en esta situación no nos lo creeríamos”. La frase corresponde al portavoz de la Federación Vasca de Cannabis, Iker Val, quien resume así las esperanzas de que al final el Parlamento vasco regularice en alguna medida la existencia de clubes sociales para el consumo del cannabis. Val ha participado en el ‘V Simposio Internacional sobre reducción de daños: políticas de drogas, retos desde el prisma de los derechos humanos’. Hace unos meses también se congratulaba por la presentación de la nueva ordenanza que regularizaba los clubes sociales en San Sebastián.

En 2010 fue la primera vez que desde las asociaciones vascas de usuarios de cannabis se planteó una iniciativa política en el Parlamento. A partir de ahí, en 2012 comparecieron en la Comisión de Interior y se creó una ponencia específica en la que participaron expertos en la materia. Ahora esta ponencia se encuentra en fase de conclusiones y recomendaciones. Val cree que es “positivo” el consenso que ha habido entre partidos, pero a su juicio “el Parlamento no se va a mojar mucho, será una conclusión light”. Sin embargo, los usuarios vascos consideran que a partir de aquí “se abre un proceso de regularización que se puede alargar como mínimo cinco años”.

Por su parte, Oscar Parés del Internacional Center for Ethnobotanical Education, Reesearch & Service (ICEERS), ha expuesto la experiencia de normalización de cannabis en Cataluña. La primera experiencia de un club social fue en 1992, pero no salió bien y hasta 2006 “pasó poco”. A partir de ese año fue cuando crecieron los clubes y hoy en día Cataluña cuenta con entre 400 y 450, de los que más de 200 se encuentran en Barcelona.

Caso Rasquera

En el año 2012 estalló en esta comunidad el caso Rasquera. En este pueblo catalán con una población de 850 habitantes, en donde la mayoría de los jóvenes se habían marchado por falta de oportunidades, su alcalde propuso un plan anticrisis que incluía un contrato con una empresa para cultivar cannabis en el pueblo para un club de 5.000 miembros. Esta decisión la sometió a referéndum, prometiendo que si no sacaba tres cuartas partes de los votos dimitía en un año. 600 personas votaron y de las mismas el 56% estaba a favor de la plantación. Finalmente, la justicia paralizó el contrato y “nunca más se supo”, apunta Parés.

El portavoz del ICEERS señala que “todo esto puso en la agenda política los clubes sociales”. Así, la Generalitat empezó a desengrasar el músculo y entre 2012 y 2014 el Departamento de Sanidad se acercó a las asociaciones y a los clubes para entender la labor que realizaban. Sin embargo, Parés asegura que “aunque estos procesos son muy lentos, el trabajo silencioso ha ido evolucionando”. De hecho, se esperaba que la Generalitat en junio presentara una propuesta de regulación, que finalmente se presentará en septiembre.

Los Clubes Sociales en Bélgica

En su intervención, el profesor de Criminología de la Universidad de Ghent (Bélgica), Tom Decorte, ha explicado que en este país europeo la situación de los clubes es la que tenían los de España hace 15 años. De hecho, entre los dos países existen “enormes similitudes” en la legislación en este ámbito y en la manera de constituir los clubes. Así, en Bélgica es legal poseer para consumo propio tres gramos de cannabis y una planta hembra por persona. Teniendo en cuenta esto, Decorte cuenta que a alguien se le ocurrió “pues si somos 50, plantamos 50 plantas”  y así se formó el primer club en el año 2006.

El profesor de la Universidad de Ghent analizó en un estudioo cinco clubs belgas para ver las diferencias y similitudes existentes entre ellos. Los miembros varían desde los 13 hasta los 200 miembros; la edad mínima para pertenecer a un club va de los 18 a los 21 en algunos y la edad media se encuentra entre los 35 y 40 años. Decorte señala que “se espera que el número de clubes sociales aumente en los próximos años”. Pero, sobre todo, cree que se debe promocionar más el debate político sobre estos clubs sociales.

Publicado ElDiarioNorte

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La Conselleria de Salud de la Generalitat Catalana llevará en Septiembre al Parlamento un borrador de Propuesta de Buenas Practicas para una regulación de autoconsumo de cannabis en Cataluña, por la proliferación de los clubs de cannbais en los últimos años y con la finalidad de superar el “agujero legal” existente según han explicado fuentes de sector a Europa Press.

El documento que el subdirector general de Drogodependencias de La agencia de Salud Publica de Cataluña, Joam Colom, llevará a la Cámara Catalana es el fruto de dos años de dialogo y consenso con el sector cannabico, entidades y grupos políticos

En declaraciones a Europa Press, el Presidente del Club Catadors de Cannabis- primer club cannabico de España fundado en el 2001- Jaume Prats, ha celebrado que la Administración quiera aportar “seguridad jurídica” a estas actividades.

Ha destacado que las negociaciones llevadas a termino con los diversos grupos politicos y entidades han generado “muy buena sinfonía” que ha aportado un principio de acuerdo generalizado hasta ahora

El documento que Salud ha redactado después de escuchar a todo el sector recoje el espiritu de la evolución de todas las sentencias pronunciadas en España “desde hace mucho tiempo”

Contra en turismo cannábico

El borrador prohibe que los clubs de cannabis en Cataluña, unos 300 en toda Cataluña, puedan hacer publicidad y tengan animo de lucro, y tambien prevee que la produccion este sujeta al control del consumo y que los clubes eviten el “turismo cannabico” a traves de diferentes noemas, ha explicado Prats.

En esta linea, ha señalado que el texto recoja que los clientes del club no pueden ser publicos, sinó que puedan ser admitidos con el aval de un amigo ya socio, y en todo el año solo podrá llevar una decena de amigos

Mala praxi”

La “mala praxi” llevada a termino por algunos clubs de Barcelona, que habían caido en algunas practicas de publicidad, ha llevado hace poco al ayuntamiento de Barcelona a suspender la obertura y ampliación de clubs de cannabis durante un año.

El ayuntamiento ha decidido liderar una regulación de los clubs de cannabis-en Barcelona hay sobre 200- lo que Prats ha celebrado por suponer una visualización y reconocimiento de este echo

Máximo consenso”, según Boi Ruiz

En una respuesta recogida por Europa Press, el Conseller de Salud de la Generalidad Catalana, Boi Ruiz, explica que el documento que regulará el transporte y cultivo, así como la organización de los clubes, tiene el “máximo consenso” para garantizar el derecho a la salud.

Ruiz hace referencia a los “diversos modelos organizativos para la gestión de la provisión la posesión y el consumo de cannabis” que llevan a termino los diferentes clubes sociales de cannabis.

Ha recordado que Cataluña a sido pionera y referente en el establecimiento de formulas innovadoras que han requerido consenso entre los diferentes ambitos competenciales implicados, como es el caso de los programas de intercambio de jeringuillas, así como la aperturas de salas de vepopunción.

Fuente Catfac

 

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Una vez más, la realidad cannábica es de actualidad. Esta vez, y después de que el propio gobierno de la ciudad diera el pistoletazo de salida a una posible regulación de las asociaciones cannábicas, es el Grupo Municipal del PSC que da un paso más allá presentando una propuesta (M1115/11125) a la Comisión de calidad de Vida, Igualdad, Juventud y Deportes del Ayuntamiento de Barcelona celebrada ayer, 17 de junio, que concreta mucho más nuestras aspiraciones. 

El PSC pide, por una lado, que se elabore una normativa que regule el funcionamiento de los locales de las asociaciones y clubes de cannabis, en aquellas competencias que le corresponden, en un plazo inferior a 3 meses. Y, por el otro, insta al Gobierno de la Generalitat de Catalunya a regular el funcionamiento de las asociaciones cannábicas y los clubes sociales de cannabis.

La proposición recibe la aprobación de todos los grupos municipales, reconociendo que la situación actual requiere de un control y una aplicación de un código de Buenas Prácticas. La CatFAC nos felicitamos por el momento histórico que suponen estas afirmaciones cuando hace ya más de un año presentábamos nuestra propuesta de Código de Buenas Prácticas en las administraciones.

Los diferentes partidos, demostrando que entendían la situación, también reclamaron que la Generalitat regule tanto el cultivo como el transporte y la distribución. Reconociendo que hay normativa específica en todas las fases que trabaja una asociación cannábica saliendo de la inseguridad que hemos estado viviendo hasta ahora.

Celebramos este rasgo de salida que se da por la regulación de las asociaciones cannábicas en Barcelona. Agradecemos a todos los apoyos recibidos durante la trayectoria que desde hace más de tres años llevamos desarrollando, y os animamos a continuar juntos por un marco normativo pro cannabis.

Ahora más que nunca, desde la CatFAC trabajaremos con todas nuestras fuerzas para hacer oír nuestra voz en el Ayuntamiento y donde sea necesario! Súmate a nuestras demandas aquí.

Vamos por buen camino. Juntos sumamos más!

A partir del minuto 2:44 empiezan a tratar el tema de regular clubs de cannabis por el Ayuntamiento de Barcelona (catalán)

Fuente CATFAC

 

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La primera…………

El pasado 14 de marzo fue aprobada por el Ayuntamiento de Donostia/San Sebastián la primera ordenanza reguladora de la ubicación de clubes sociales de cannabis y de las condiciones de ejercicio de su actividad, ese nombre tan largo, es el nombre que recibe la primera ordenanza reguladora de estos clubes en el estado español atendiendo por vez primera a una tan demandada regulación. La misma, pese a ser mínima, sobre todo porque atiende únicamente a las competencias que la Ley de Bases de Régimen Local atribuye a los ayuntamientos, no deja de ser un gran avance en la regulación de los clubes de las asociaciones conocidas como cannábicas, pero con el mismo régimen legal que el resto de asociaciones.

El origen de esta regulación aprobada por el Ayuntamiento de Donostia nace, además de por las muchas reivindicaciones de decenas de colectivos y de la realidad latente que supone el hecho de que existan numerosos clubes en la ciudad, tiene su origen directo en un informe realizado por el Letrado Municipal de San Sebastián a mediados de febrero, en el que se asientan y definen con concreción ciertos conceptos que finalmente fueron la base sobre la que se redactó y finalmente se probó esta regulación. Conceptos como que se debe entender por Club Social de Cánnabis, que es y cómo funciona el cultivo de estas asociaciones, que tipo de consumidores son los que forman parte de estos clubes… son los pormenores que dan origen a la ordenanza finalmente aprobada.

El contenido de la misma consta de nueve artículos y dos disposiciones que se puede resumir en lo que señala su Art. 1:

Objeto.

Es objeto de esta ordenanza:

  1. Regular la apertura de Clubes Sociales de Cannabis estableciendo un régimen de distancias entre ellos.

  2. Establecer un régimen de distancias respecto de centros educativos y de salud.

  3. Garantizar que los locales destinados a local social y punto de encuentro de los Clubes Sociales de Cánnabis reúnen las condiciones mínimas necesarias para evitar todo tipo de molestias al vecindario.

  4. Garantizar que los locales destinados a local social y punto de encuentro de los Clubes Sociales de Cannabis reúnen las condiciones mínimas necearías de seguridad, salubridad e higiene para las personas usuarias.

  5. Garantizar que la actividad sea desarrollada por Asociaciones de Usuarios debidamente inscritas en los registros públicos.

Todo ello se resume en unas cuatro páginas donde se concreta en cifras, medidas y normas específicas lo expuesto en ese primer Art. 1.

Uno los primeros requisitos a tener en cuenta es que deben ser asociaciones debidamente inscritas en el Registro de Asociaciones del País Vasco y que soliciten y estén sujetas a la obtención de una licencia de actividad municipal. Igualmente establece que esa licencia de actividad y/u obra se ajustará al contenido de un modelo elaborado al efecto y denominado “Licencia de actividad y/u obra de Club Social de Cannabis”, donde además señala cual es la documentación necesaria que deben aportar.

Otro de los temas reglados en profundidad es el del emplazamiento del local social, local de punto de encuentro de los socios. A efectos urbanísticos se considerará que estos locales, en la ciudad de Donostia/San Sebastián son de uso recreativo terciario, por lo que se podrán instalar los mismos en todos aquellos lugares en los que puedan ubicarse locales con esa misma categoría urbanística. Y en concreto, de un modo claro y directo se prohíbe la apertura de estos locales a menos de 300 metros de centros educativos y centros de salud, debido ello, según el informe que fundamenta la ordenanza, a que personas especialmente vulnerables, como adolescentes o personas con trastornos mentales vean facilitado el acceso a este tipo de locales. Igualmente, atendiendo al hecho de que hay lugares donde no se pueden abrir establecimientos donde se pueda fumar, como por ejemplo centros comerciales, establece expresamente la ordenanza que se prohíbe la apertura de una actividad de este tipo en cualquier de los lugares en los que se prohíbe fumar. Y como característico, y en último lugar en relación con el tema de la ubicación, de fija una distancia mínima entre locales destinados a esta actividad a 500 metros, justificando este extremo en causar los menos perjuicios posibles a los vecinos y evitar cualquier problema que pueda producirse por la aglomeración en una zona concreta de la ciudad de estos locales.

Junto con todas estas prescripciones, se establece en los últimos artículos de la ordenanza (Art. 7 y 8) que serán los responsables del local los encargados de mantener el mismo y sus inmediaciones en las debidas condiciones de higiene, que en ningún caso se permitirán la entrada a menores de edad, que el horario de apertura será de 8.00 a 22.00 horas y que no podrán realizar ninguna publicidad de la actividad, promoción o patrocinio en el exterior del local.

El último artículo de la ordenanza, más que regular, insta a la elaboración, en colaboración con las asociaciones de usuarios inscritas en el registro municipal, de un manual de buenas prácticas y un protocolo para la convivencia con el objetivo de encauzar los problemas que puedan surgir con ocasión del funcionamiento de estas asociaciones. Al final de todo, y como disposición transitoria se establece un plazo de seis meses para la adaptación de estas asaciones a lo dispuesto en la ordenanza aprobada.

Este es, brevemente, un resumen de la esta ordenanza pionera en España, posiblemente no sea la más perfecta de las regulaciones posibles, pero es un paso importante que pone sobre la mesa, sobre todo, que es algo posible, y que es una manera de regular una realidad presente en ciudades sobre todo del País Vasco y Cataluña, donde solo en la ciudad de Barcelona se encuentran en funcionamiento más de 200 asociaciones de este tipo. Ayuntamientos como el de Barcelona ya han anunciado que antes del verano tendrán preparada una regulación para estas asociaciones, en este mismo sentido, en la ciudad de Alicante de ha presentado una moción al pleno por parte del grupo municipal Izquierda Unida en colaboración con las asociaciones más representativas de la ciudad, entre las que destaca Alacannabis, con la colaboración del Estudio Jurídico BROTONS ALBERT, con el objetivo de instar la puesta en marcha de una mesa de trabajo que permita aprobar una regulación similar a la donostiarra. Por lo tanto y en conclusión quedamos a la espera de mayores y mejores avances en la materia, este, pese a sus defectos y carencias, no deja de ser un pequeño gran paso que pone la base sobre lo que avanzar, sobre lo que mejorar y sobre el que seguir la lucha por el reconocimiento de los consumidores y usuarios de cannabis.

Garzón Marley.-

Estudio Jurídico BROTONS ALBERT.-

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marihuana

La Comisión de Gobierno del Ayuntamiento de Barcelona aprobó el miércoles suspender la apertura y ampliación de clubs cannábicos durante un año y hasta que el consistorio regule su situación, ha anunciado este viernes en rueda de prensa el primer teniente de alcalde, Joaquim Forn.

“Hemos detectado un conjunto de situaciones que se alejan delautoconsumo que debían tener” estas entidades, algunas de las cuales promovían el consumo del cannabis, se publicitaban para captar clientes y generaban conflictos de convivencia.

Además, en algunos locales se detectó a traficantes y menores, y varios no reunían las condiciones de seguridad necesarias ni seguían normas de ventilación y de aforo, entre otros aspectos.

Hasta aprobarse la suspensión, “no necesitaban ningún tipo de licencia: sólo un comunicado de actividad que se hacía llegar al Ayuntamiento, y esto ha facilitado el incremento” de estas asociaciones en la ciudad, donde hay 160 registradas. Todas se revisarán.

“No podemos permitir que, bajo la apariencia de entidades, amenacen el bienestar de las personas”, según Forn, que asegura que el Gobierno municipal tendrá especialmente en cuenta las condiciones de seguridad y las implicaciones sanitarias, por lo que contará con el sector médico y farmacológico para elaborar la regulación.

No habrá ‘vacío legal’

Considera que es una decisión preventiva y sensata, y garantiza que no dejarán “ningún tipo de brecha o de vacío legal” que permita a estas entidades no adaptarse a la futura regulación.

Forn ha resaltado que el Gobierno municipal tiene la responsabilidad de prevenir los efectos de las drogas –tanto duras como blandas– sobre la sociedad, y especialmente en los jóvenes, ya que pueden ser causa de fracaso escolar.

En referencia al turismo, ha resaltado que no pueden permitir “que Barcelona se convierta en una ciudad referente de consumo de cannabis”, razón que se suma a los elementos por los que ha considerado necesaria la regulación.

Para elaborar la nueva regulación consultará a expertos del ámbito médico y farmacológico para incorporar las recomendaciones del sector.

El primer teniente de alcalde ha hecho este anuncio en una comparencia en la que también han participado el gerente de Prevención, Joan Delort y el director del área de Régimen Jurídico, Manuel Mallo. Como avanzó EL PERIÓDICO en febrero, el Ayuntamiento de Barcelona ha decidido tener listo un protocolo para ordenar estas entidades ante la inacción de la Generalitat, que no decide si regula o prohíbe los clubs cannábicos debido a las divergencias entre las ‘conselleries’ de Interior y Salut.

Esta regulación se trabaja en un momento en el que los clubs cannábicos con ánimo de lucro están proliferando. El limbo legal que permite a las asociaciones dispensar marihuana y productos derivados en sus sedes sociales exige el cumplimiento de una lista de buenas prácticas, una especie de código de conducta autoimpuesto que garantiza la permanencia en los cauces de ese vacío –los hay– y el mantenimiento de la distancia con lo ilegal, pero algunas asociaciones no juegan limpio.

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Desde la CATFAC, una vez más, extendemos la mano para colaborar con el Ayuntamiento de Barcelona y con el resto de administraciones para acabar con la situación de inseguridad jurídica que vivimos y establecer una regulación que defina la normativa necesaria por la convivencia en la ciudad.

Desde la CATFAC queremos felicitar al Ayuntamiento de Barcelona por implicarse públicamente en la generación de una respuesta al fenómeno de los Clubes Sociales de Cánnabis. Responsables del ayuntamiento han anunciado el inicio de un proceso de regulación que empieza hoy miso con el freno a la apertura de locales y licencias de actividades para Clubes Sociales de Cánnabis porque necesita un márgen de tiempo para definir una normativa que se ajuste a las necesidades de todos los actores implicados y, por lo tanto, beneficiosa para el conjunto de la ciudad y sus habitantes.

La CATFAC, como siempre hemos hecho, tanto con el ayuntamiento de Barcelona como con la Generalitat o con otras administraciones estamos abiertos a colaborar en lo que haga falta para encontrar un orden que establezca los límites pero también que nos permita trabajar en nuestro día a día con total seguridad.

Hoy, estamos viviendo titulares de prensa en relación a las asociacipones cannábicas alarmantes que hacen referencia a la promoción del consumo, a la imagen narco turística de la ciudad, compra-venta lucrativa a todos los niveles…. el Ayuntamiento y la población tienen que saber que estas no son todas las asociaciones cannábicas existentes y que, de hecho, desde nuestro punto de vista, el modelo que proponemos supone un salto adelante no sólo en los derechos individuales de las personas sino también en la salud pública y la lucha contra el mercado negro.

La CATFAC hace más de un año publicaba su Código de Buenas Prácticas y la propuesta de modelo de regulación donde se contemplan asociaciones de personas consumidoras que se auto abastecen colectivamente, con análisis de la sustancia y programas de reducción de riesgos y acompañamiento al consumo. Una tarea social que permite tener una incidencia real sobre los consumos, ofreeciendo control y acompañamiento cuando sea necesario. Promocionando el acceso al cánnabis como paliativo y favoreciendo estudios para profundizar en los conocimientos reales sobre la sustancia.

Nosotros defendemos nuestros derechos pero defendemos también existir en armonía con la ciudad. Es por este motivo que estamos totalmente de acuerdo al acogernos a una normativa que permita reconocer nuestra existencia haciendo posible la convivencia con el resto de vecinos y vecinas.

Felicitar una vez más el camino que hoy inicia el Ayuntamiento de Barcelona, esperando que cuente con todos los actores implicados para poder definir entre todas la Barcelona que queremos.

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Presentamos los nuevos ciclos de cursos sobre activismo y gestión de clubes cannábicos avalados por la federación de asociaciones cannábicas FAC en todo el territorio español. Estos cursos están dirigidos a grupos  activistas en activo o en proceso de creación, gestorías y abogados de todo el país. Los casos de gestorias y abogados merecen una mención especial, ya que cada vez más nuevos clubes delegan en ellos la responsabilidad de la fundación de sus clubes. Un club no solo es entregar la documentación y ya está, un club necesita mucho más que un bufete para tener éxito en sus actividades activistas. #UnClubSonSusSocios

Esta iniciativa surge a raíz de el considerable aumento de peticiones para la creación de clubes sociales de cánnabis en todo nuestro país, factor indiscutible para que cada vez más se nos ponga atención especial a nuestras actividades. Eso es muy positivo, ya que nos encontramos con una situación en la que de facto no necesita más que el paso legislador parlamentario, o sea, la regulación. El problema viene cuando un gran número de solicitudes de informació vienen por parte del colectivo de las gestorias y abogados particulares, el caso siempre es el mismo. Abogado que se pone en contacto con la FAC en representación de su cliente y nos pide toda la información necesaria para fundar un club, ¿pero, está realmente formado un abogado/gestor para asesorar (y cobrar por supuesto) en la nueva creación de un club más allá de saber qué documentación se necesita?. La realidad que nos encontramos es que a muchos no les importa, solo quieren entregar el trabajo a su cliente y cobrar por ello. Eso si, de cualquier información sobre organización interna, labores de información explícita con las administraciones, proyectos de cultivo, etc… de eso, nada de nada. Quieres un club yo te lo pongo, y si luego tienes problemas no te preocupes, también somos abogados. Desde la FAC nos parece una imprudencia enorme este tipo de conductas, sobre todo cuando desde las federaciones, se lucha de manera incansable para que la credibilidad de los clubes a los que representamos no se fragmente. Pero bueno, peor nos parece que algunos grupos estén dispuestos a pagar aberraciones a estos “mercenarios del documento” por tener su coffeshop.

#UnClubSonSusSocios y no sus €

No lo pienes más, solicita más info en: fac@fac.cc

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Los clubes de fumadores de cannabis deberán situarse a 300 metros de distancia de escuelas y centros de salud, y también tendrá que guardar un mínimo de 500 metros entre locales destinados a la misma actividad. Su horario de apertura será de ocho de la mañana a diez de la noche, no se podrán ocupar espacios públicos como terrazas y no podrán entrar menores de edad. Además, tampoco se podrán situar en espacios donde está prohibido fumar, como centros deportivos o comerciales. Estas son las líneas maestras de la nueva ordenanza reguladora de la ubicación de los clubes sociales de fumadores de cannabis, aprobada inicialmente ayer por el pleno de Girona con los votos a favor de todos los grupos excepto el PP, que se abstuvo.

La ordenanza gerundense está muy inspirada en la de la ciudad vasca de San Sebastián, pionera en este ámbito. El concejal de Urbanismo y actividades, Carles Ribas, reiteró que el Ayuntamiento ha decidido llevar a cabo esta ordenanza porque cada vez recibían más peticiones para abrir este tipo de local y la Generalitat no tiene una normativa que los regule. “Esta aumento de la demanda nos ha hecho reflexionar, y hvam tener claro que desde el ámbito local teníamos que reaccionar”, explicó Ribas. Para el regidor es vital proteger tanto el derecho de las personas a fumar cannabis para uso sanitario y recreativo como proteger los centros escolares y de salud situándolos a una cierta distancia, que en este caso será de 300 metros.

En prinicipi, los dos clubes que ya funcionan en la ciudad podrán continuar ejerciendo su actividad. Ribas, sin embargo, explicó que habrá que hacer una guía de buenas prácticas y elaborar un protocolo para garantizar la convivencia y dar respuesta a cualquier tipo de queja, peticiones en la demanda.

Y en general, los grupos de la oposición aplaudieron que el Ayuntamiento haya decidido hacer esta regulación, ya que se trata de una actividad cada vez más habitual. Sin embargo, la portavoz del PP, Concepción Veray, consideró que se trata de una ordenanza “precipitada”, ya que hay una subcomisión en el Parlamento de Cataluña que está estudiando este tema. Por eso, Veray cree que se debería haber esperado a tener las conclusiones de este grupo de trabajo antes de crear una ordenanza propia. “Lo más prudente sería estar en contacto con el Parlamento, no pasar por encima de la Generalidad”, indicó la portavoz popular.

Info DiarideGirona

Fuente CatFac

 

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 La Corporación aprobará de modo definitivo la nueva ordenanza de ayudas a la rehabilitación

La Corporación donostiarra dará hoy su aprobación inicial a la ordenanza de apertura de clubs de cannabis, una normativa pionera en la comunidad vasca, que trata de regular la apertura y funcionamiento de estos locales, destinados a que sus socios puedan proveerse de los derivados de esta planta para su consumo, tanto terapéutico como lúdico.

La normativa fue aprobada en marzo por la junta de gobierno local y hoy recibirá la primera ratificación plenaria sin ningún voto en contra. Tras un periodo de alegaciones, volverá a pasar por el Pleno tras lo que entrará en vigor.

El Ayuntamiento de Donostia calcula que unas 2.000 personas son en la actualidad socias de los clubs de autoabastecimiento de hachís que existen en la ciudad y que ascienden, por el momento, a 21.

Con esta normativa, el Consistorio pretende cerrar el “vacío legal” existente respecto al consumo de derivados del cannabis, ya que, aunque su venta no es legal, el consumo personal sí lo es.

Los clubs cannábicos de Donostia funcionan en la actualidad de modo discreto. Algunos carecen de permiso mientras que otros lo hacen con licencia de oficina. Una vez se apruebe de modo definitivo la ordenanza que se debate hoy en Pleno, podrán funcionar con la licencia específica correspondiente.

Según el borrador de normativa, estos clubes no podrán estar a menos de 300 metros de distancia de centros escolares y deberán cumplir una distancia mínima de 500 metros entre ellos. Además, esta actividad quedará prohibida en los lugares en los que no se pueda fumar, como centros y galerías comerciales e instalaciones deportivas, y no podrán instalar terrazas en la calle, como sí pueden hacer los bares. Tampoco podrán admitir a menores de edad ni funcionar más allá de la franja horaria de 8.00 a 22.00 horas.

La sesión plenaria prevista para hoy dará también su aprobación definitiva a la normativa de ayudas para la rehabilitación de viviendas, que permitirá que pisos de toda la ciudad puedan tener derecho a subvenciones a fondo perdido para evitar su deterioro y mejorar sus condiciones energéticas. Se prevé que este año se repartan 1,5 millones de euros en estas ayudas.

Fuente NoticiasdeGuipuzkoa