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Visitantes de Ámsterdam, tened cuidado!

La cultura de los coffee shops (o coffeeshops) de Ámsterdam se ve sometida a regulaciones cada vez más estrictas y la mayoría de ellas son, objetivamente, absurdas. La última regulación exasperante en la capital del cannabis de Europa fue el nuevo criterio de la distancia impuesta con respecto a los colegios el año pasado. Además de la regulación de la distancia, la ciudad de Ámsterdam ahora también sigue de cerca la ley antitabaco de la UE: se puede fumar hierba pura en los coffee shops, pero no se puede mezclar con tabaco. Como a los propietarios de los locales les resultan tan difícil controlarlo, muchos han decidido declarar sus locales zonas libres de humo. Algunos de los que pudieron hacerlo, gracias a la distribución y tamaño de sus locales, ya han introducido una zona de fumadores independiente, pero muchas de las tiendas son, o eran, tan pequeñas que el área de cafetería no se puede dividir en dos, por lo que ahora son locales de no fumadores.

Los coffee shops están desapareciendo en Amsterdam

Ambas restricciones, relativamente nuevas, han dado lugar a una verdadera falta de coffee shops en Ámsterdam, y los locales restantes están, por lo general, tan llenos que casi no hay sitio para sentarse y relajarse. Como consecuencia, algunos de ellos incluso obligan a los clientes a comprar hierba o hachís si quieren sentarse y disfrutar de un café, lo que no es sólo razonable, ni tampoco legal. Los coffee shops son cafeterías en las que se tolera la venta de productos derivados del cannabis. Si te ves obligado a comprar cannabis para poder tomar un café, el propietario está violando la legislación vigente, ya que en principio, se está obligando a los clientes a comprar drogas si quieren entrar en la tienda.

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Hierba afrutada @ Jonas Dietz

Esta actitud antipática ofrecida en algunas tiendas del centro turístico de Ámsterdam, que está empezando a alejar a los clientes, es una consecuencia de la falta de competencia. Si no se deja de cerrar bolsitas herméticas en el mostrador ni un segundo, no hace falta ser amable ni cuidar al cliente para cerrar el mes con resultados positivos. En el año 2016, se cerrarán otras 31 tiendas, lo que agravará aún más la situación. Sin embargo, la monopolización no sólo ha hecho que cada vez haya menos locales que ganan más y más dinero, después de todo, no se fuma menos marihuana que cuando había más de 400 coffee shops. También ha propiciado que algunos propietarios de coffee shops sin escrúpulos vendan hierba adulterada sin correr el riesgo de ser sancionados.

Hierba que huele a condones

Con el fin de realizar un análisis, el editor del Hanf Journal, el Sr. Kimo, adquirió un poco de hierba, que desprendía un desagradable olor, a la que se había añadido unos aromas frutales indefinibles.

                                “Las variedades más conocidas como “Strawberry Cough” o “Lemon Haze” rezuman una ligera fragancia a la fruta de ese nombre, mientras que la bolsa de “XXX” huele, al igual que toda la tienda, tan fuerte y penetrante como un condón con sabor a vainilla, fresa, plátano y manzana. Prefiero ahorrarme el dinero que comprar “Apple Jack”. “Strawberry Banana Kush” es bastante desagradable. La marihuana no sólo desprende un olor horrible, sino que además está muy húmeda y resultaría muy difícil quemarla de todos modos. No tuve la más mínima intención de consumir la dudosa sustancia. La única razón por la que no tiro la bolsa es porque necesito unas buenas fotos. Cuando quise hacerlas, pocas horas más, la sustancia verdosa y húmeda ya había empezado a pudrirse, porque la papilla húmeda y de repugnante olor de la bolsita hermética no podía respirar. Es como cuando se dejan las hojas de la lechuga en una bolsa de plástico en un lugar cálido durante un tiempo”,

Escribe el editor del cultivo de guerrilla desde Ámsterdam en marzo. Cuando Kimo pregunta a los dependientes por los cogollos malolientes al día siguiente, el trabajador del mostrador se pone agresivo y se convierte en la víctima de la decepción de la tienda. Después de una extensa investigación, la tienda, que no está lejos de Oude Kerk, no es la única que vende este tipo de hierba a los turistas. Se debe ser muy cauto en, por lo menos, otras cuatro tiendas, incluyendo variedades como “Vanilla Kush” o “Blueberry”.

Se prohíbe dicha hierba en el Cannabis College

A día de hoy, los cogollos adulterados también han llegado al Cannabis College, un centro de información independiente para los interesados en el cannabis. Allí, el vaporizador está custodiado por un miembro del personal en todo momento para que no se dañe, ya que la hierba con sabor a fruta estropea este equipo de alta calidad que se ofrece a los visitantes del College, de forma gratuita, para vaporizar la hierba que llevan consigo. Sobre el equipo cuelga un cartel

                                 “Se prohíbe usar hierba con sabor de manzana o fresa.”

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Apple and strawberry weed not allowed @ Cannabis College

¿Se llega a prohibir hierba en el Cannabis College? Ya es hora de que Ámsterdam regrese a una cultura de los coffee shops donde la transparencia, la protección del consumidor y una buena dosis de competitividad dicten el mercado. Actualmente, el mercado, al igual que la calidad, están determinados por los principales distribuidores y por los políticos. Lo peor es que los interesados ni siquiera son capaces de defenderse. En los coffee shops, cada movimiento del dueño y de los empleados está regulado, debe ser registrado y podría ser inspeccionado en cualquier momento. Las infracciones leves se castigan con penas graves. Sin embargo, el consumidor se encuentra impotente frente a la venta de hierba contaminada, aunque no se ve amenazado por ningún tipo de sanción. La política de tolerancia de los Países Bajos finge que quiere proteger a los consumidores finales mediante la elaboración constante de nuevas regulaciones, pero en realidad, se trata de permitir a los coffee shops operar en una zona gris sin ley, que también está convirtiendo a los clientes en objetos fuera de la ley. De esta manera, pueden recaudar un montón de impuestos y atraer a los turistas al país sin proteger a los consumidores

Por Micha

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2coffeeshopHolanda.- Una nueva ley ha entrado en vigor hoy que obliga a los coffeeshops – donde se vende cannabis – a comprobar si los clientes son residentes legales en los Países Bajos.

El ministro de Justicia, Ivo Opstelten, dice que la medida es necesaria para reducir los problemas creados por los extranjeros que vienen a Holanda para comprar drogas blandas.

Muchos alcaldes holandeses, sobre todo en las principales ciudades, se oponen a la nueva ley y no tienen la intención de hacerla cumplir. Dicen que con esta medida los extranjeros comprarán la marihuana en las calles. Como resultado, casi la mitad de todos los coffeeshops han anunciado que continuarán vendiendo drogas blandas a los consumidores llegados del extranjero.

Fuente RadioNederland

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Amsterdam, Holanda.-    Holandeses dueños de coffee shops estuvieron el miércoles como  último intento para bloquear el plan del gobierno que impide a los extranjeros  comprar marihuana en los Países Bajos.

Los abogados que representan a estos comercios se oponen a lo que sería el cambio más significativo de las últimas décadas a la tolerancia de la famosa droga blanda del país: convertir a los coffee shops en “Members Only” clubes abiertos únicamente a residentes holandeses.

Los miembros sólo serían capaces de entrar en estas tiendas mediante el registro de un “pase de marihuana” y en las tiendas sólo se permitiría un máximo de 2.000 miembros.

La medida entra en vigor en el sur del país el 1 de mayo y está programado para que se cumpla en todo el país el 1 de enero de 2013.

Ya veremos en Amsterdam, cuyos coffee shops son uno de los atractivos principales, ya se verá

La ciudad se ha opuesto firmemente a la idea y el alcalde Eberhard Van Der Laan, dice que quiere negociar un compromiso viable conla Justiciadel país, con el  ministro, Ivo Opstelten.

Los abogados de los propietarios de estos negocios dijeron a un juez en el Tribunal de Distrito deLa Hayaque el movimiento – destinado a frenar los problemas causados ​​por extranjeros “turistas de la droga” que compran marihuana en los Países Bajos y lo revenden en los países vecinos – es “claramente discriminatoria”.

El abogado Ilonka Kamans argumentó que la política de drogas holandesa da a los ciudadanos “el derecho fundamental de estimulación a su elección” y no debe privar a los extranjeros que nos visitan el mismo derecho.

Otro de los abogados de los coffee shops, Maurice Veldman, dijo a The Associated Press fuera del tribunal, que el problema del turismo de la droga se limita a las provincias del sur, cerca de la frontera holandesa con Alemania y Bélgica, y debe ser abordado con medidas locales, no en todo el país.

Pero el abogado Eric Daalder del gobierno defendió las medidas.

“La lucha contra la criminalidad y el turismo de la droga es una justificación razonable” para la represión, dijo Daalder  a la corte.

Dijo que el gobierno quiere llevar a los coffee shops de vuelta a lo que estaban originalmente destinados a ser: “. Las pequeñas tiendas locales que venden a la población local”

Marc Josemans del coffee shop Easy Going en Maastricht, dijo que espera que el gobierno pierda, ya que no ha pensado en las consecuencias ni ha intentado otras formas de lograr sus objetivos.

“Entendemos que este tema es algo que es de interés para los turistas, pero es igualmente importante para nuestros clientes holandeses, que son la mayor parte de ellos”, dijo ala APantes de la audiencia del miércoles.

“Los límites a los miembros van a conducir a problemas inmediatos en las ciudades que no cuenten con suficientes coffee shops.”

Josemans dijo que si el tribunal del 27 de abril falla en contra de ellos, los coffeeshops de Maastricht van a hacer caso omiso de la sentencia, obligando al gobierno a enjuiciar a uno de ellos con un caso de prueba.

A pesar de la política que fue diseñada para resolver los problemas de tráfico que se enfrentan las ciudades del sur, estudios posteriores han predicho que el resultado del sistema sería una vuelta a la calle  y un aumento de la pequeña delincuencia – que era la primera razón de la política como ya ocurrió en la década de 1970.

Las ciudades de Tilburg, Breda y Maastricht han dicho que se oponen al sistema de pases, a pesar de que  Eindhoven sus planes son de seguir adelante con ella y la oriental ciudad de Dordrecht quiere adoptar la medida en previsión de una afluencia de compradores extranjeros – a pesar de que ésta todavía no es de las requeridas por la ley.

Los Coffee Shops son una importante atracción turística de Amsterdam, algunas estimaciones hablan de que  una tercera parte de los visitantes se pasan por estos locales, datos parecidos a las visitas del Museo Van Gogh y otras atracciones principales.

El alcalde Van der Laan, dice que la capital holandesa no sufre grandes problemas por los fumadores de marihuana, y no tiene sentido aplicar la misma política desarrollada para las ciudades de la frontera  que aquí.

De acuerdo con datos dela ONU, el uso de marihuana por los holandeses  se encuentra en el rango medio entre los países desarrollados – más alto que en Suecia o Japón, pero menor que en Gran Bretaña, Francia o Estados Unidos.

A la vista de la creciente evidencia de la vinculación de fumar marihuana con alguna enfermedad mental, el gobierno holandés ha sacado nuevas restricciones a los coffe shops durante esta década. Se ha establecido límites en la cantidad de sustancias químicas activas que pueden contener el cannabis y el hachís y se negó a renovar las licencias para los coffees que causan problemas o que se encuentran demasiado cerca de las escuelas, además, se prohibió el consumo de tabaco en las tiendas de café en 2008.

       Fuente FoxNews

 

Estos establecimientos son y han sido un simbolo muy importante para generaciones de europeos y de medio mundo.

Por mediación de estos emblemáticos locales holandeses, muchos descubrimos Holanda y el ambiente que reina de libertad en todas sus facetas.

LOS COFFEE SHOP PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

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Holanda.- Los Coffeeshops tienen un valor incalculable en las discusiones internacionales sobre tolerancia.

“El Patrimonio dela Humanidades un patrimonio cultural que se considera insustituible, único, propiedad del mundo entero y cuyo mantenimiento se considera de vital importancia.”

Toma la palabra el Sindicato de Consumidores de Cannabis WeSmoke. “Por eso opinamos que el excepcional coffeeshop Neerlandés, eje de la política tolerante hacia el cannabis de la que se discute en el mundo desde hace décadas, debería estar en la lista de Patrimonio dela Humanidaddela UNESCO. Ahoramismo estamos haciendo todo lo posible por conseguirlo.”

Ya desde hace décadas pero sobre todo en los últimos años el extranjero ve con una mirada más abierta el modelo de política tolerante Neerlandés. Poco a poco “el ejemplo Holandés” se sigue en el resto de Europa y América. Y todo esto mientras en el famoso país modélico, se pretende romper con la política de tolerancia.

La asociación WeSmoke no puede dar crédito a lo que está pasando. “El mundo entero está de acuerdo en que la tolerancia Neerlandesa funciona mejor que la criminalización de la cultura del cannabis. En interés social de casi todo el mundo occidental nos parece esencial que se proteja el fenómeno del Coffeeshop Neerlandés. ¿ Cómo se puede hablar de algo que ya no existe?”

Patrimonio de la humanidad

“No puede ser que por culpa de un clima político cambiante se haga desaparecer un ramo de la industria que explora de forma correcta y progresista la mejor política de cannabis del mundo mientras que en la esfera internacional se pide a gritos que se siga este modelo”, opina WeSmoke.

“Se ha demostrado que gracias al coffeeshop neerlandés hay menos drogodependencia, más aplicaciones médicas, menos actividades criminales y más aceptación social del cannabis. Si la política Neerlandesa no ve esto, esperamos quela UNESCOse atreva a mantener los coffeeshops. Que el coffeeshop Neerlandés sea Patrimonio dela Humanidad, ise lo merece!”

Apoyo político

No es que no haya un soporte político que apoye esta iniciativa. WeSmoke está hablando con varios (ex) políticos y ciudadanos destacados para estudiar seriamente cómo se puede llevar esto a cabo. “Desde donde menos te lo esperas nos llega apoyo para esta idea”. Como por ejemplo,la Asociación de Política de Drogas en los Países Bajos pero también en el extranjero hay cada vez más muestras de apoyo hacia la cultura Neerlandesa del cannabis.

“Seguiremos luchando. Si se consigue que el coffeeshop se considere Patrimonio dela Humanidad, será una buena señal social sobre la ventaja de tolerar del cannabis con una iniciativa correcta empresarial. No se nos ocurre otra forma mejor de valorar la política de tolerancia que ahora mismo está sufriendo un duro ataque.

Fuente Cotizalia

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Numerosos holandeses recurrieron a la justicia para intentar frenar una reforma legislativa que restringirá a partir del próximo 1 de mayo la entrada de los turistas extranjeros a cafeterías donde se permite fumar marihuana.

Abogados de los propietarios de esos establecimientos en la ciudad de Maastricht (sureste) presentaron una queja ante los tribunales por considerar esa norma discriminatoria, reseñó el diario Dutchnews.

Critican, además, que las tarjetas de membresía exigidas para entrar a esos centros violan la privacidad de los clientes.

El Gobierno prevé comenzar con la medida en las sureñas provincias de Limburgo, Brabante Septentrional y Zelanda, donde radican la mayor cantidad de cafeterías de ese tipo, y en 2013 extenderla al resto del país con vistas a frenar el llamado turismo de la droga.

Pedirán carnés de afiliados y solo permitirán el consumo de la planta a holandeses mayores de 18 años y extranjeros con permiso de residencia.

De esa manera, los 700 establecimientos de ese tipo existentes en Países Bajos serán considerados clubes privados con un máximo de dos mil miembros.

Tampoco podrán permanecer abiertos si están ubicados a una distancia menor de350 metrosde un plantel educativo.

Las coffee shops, como también se le conoce, comercializan la llamada súper marihuana, variedad transgénica que cuadruplica los efectos psicoactivos del estupefaciente y, en consecuencia, daña más al sistema nervioso central.

Diversos estudios aseguran que el componente tóxico de ese producto conlleva al mal de Alzheimer, provoca grandes alteraciones de la memoria a corto plazo, disminuye la capacidad de aprendizaje y concentración, produce letargo, paranoia y problemas de locomoción.

De acuerdo con datos oficiales, el 14 por ciento de los turistas extranjeros, en su mayoría españoles, italianos y estadounidenses, visitan las cafeterías de Países Bajos donde se permite fumar marihuana.

Holanda es el único estado europeo donde se autoriza legalmente la venta de la planta y sus derivados en locales con licencia.

 

Fuente PrensaLatina

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El gobernante Partido para la Libertad y la Democracia (VVD) propone la prohibición en Holanda a la venta de hachís importado de Marruecos, Afganistán y Pakistán, mas no la de la marihuana, que proviene de la misma planta.

La propuesta la formación liberal de derechas, cuenta con el apoyo del otro miembro de la coalición gubernamental, Alianza Demócrata Cristiana (CDA), y con el de ultraderecha Partido parala Libertad(PVV), el cual apoya en el Parlamento al Gabinete minoritario.

 

Radio Nederland

 

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Países Bajos aplazó hasta mayo próximo la entrada en vigor de una reforma legislativa para restringir la entrada de los turistas extranjeros a cafeterías donde se permite fumar marihuana, reseñó hoy la prensa local.

El Ministerio de Justicia decidió posponer la fecha de implementación de dicha medida, en vez de adoptarla desde este 1 de enero como estaba previsto.

Según varios medios informativos, la norma comenzará a aplicarse a partir del 1 de mayo en las sureñas provincias de Limburgo, Brabante Septentrional y Zelanda, donde radican la mayor cantidad de centros, y en 2013 se extenderá al resto del país.

Las autoridades exigirán tarjetas de membresía para entrar a las cafeterías que ofrecen marihuana y solo permitirá el consumo de la planta a holandeses mayores de 18 años y extranjeros con permiso de residencia, con lo cual buscan frenar el llamado turismo de la droga.

Con la nueva medida, los 700 establecimientos de ese tipo existentes en Países Bajos serán considerados clubes privados con un máximo de dos mil miembros.

Tampoco podrán permanecer abiertos si están ubicados a una distancia menor de350 metrosde un plantel educativo.

Las llamadas coffee shops comercializan la variedad transgénica de la hierba con una alta concentración de tetrahidrocannabinol, sustancia que cuadruplica los efectos psicoactivos del estupefaciente y, en consecuencia, daña más al sistema nervioso central.

Diversos estudios aseguran que el componente tóxico de la súper marihuana conlleva al mal de Alzheimer, provoca grandes alteraciones de la memoria a corto plazo, disminuye la capacidad de aprendizaje y concentración, produce letargo, paranoia y problemas de locomoción.

De acuerdo con datos oficiales, el 14 por ciento de los turistas extranjeros, en su mayoría españoles, italianos y estadounidenses, que llegan a Países Bajos visitan las cafeterías donde se permite fumar marihuana.

Holanda es el único estado europeo donde se autoriza legalmente la venta de la planta y sus derivados en locales con licencia.

 

Fuente PrensaLatina

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Madrid.- Por REVISTA80DIAS.ES

 Más de 135.000 españoles visitaron los coffee shops holandeses durante 2010, es decir, los locales en los que se permite fumar marihuana.

Esta cifra supone un 30% sobre el total de las visitas realizadas al país del Norte de Europa, un dato que podría verse afectado en los próximos meses debido a la nueva regulación sobre el consumo de cannabis que prohíbe la entrada a estos cafés para los ciudadanos no residentes.

De los 135.000 españoles que han entrado en este tipo de establecimientos durante su estancia en Holanda, solo un 2,2% justificó que este fuera su principal motivación turística. Además,la Oficinade Turismo de Holanda explica que los italianos y los americanos también están muy interesados en este tipo de establecimientos.

Y es que 175.000 viajeros estadounidenses visitaron los coffee shops en 2012. El 8,3% de ellos asegura que ha sido su principal objetivo del viaje. Por su lado, los turistas italianos también están interesados en conocer esta parte de la cultura holandesa y en 2010 un 19% de los turistas que visitaron este país (unos 85.000) hicieron uso de las instalaciones de un coffee shop. Un 2,2% de ellos viajaron a Holanda exclusivamente para ello.

El Gobierno holandés ha modificado recientemente la ley para prohibir la entrada de extranjeros a los coffee shops. A partir del 1 de enero entra e vigor la nueva regulación, que sólo permitirá la venta de cannabis a los residentes en Holanda, que, por otra parte, deberán inscribirse en un registro para poder tener acceso a la sustancia y a los establecimientos que la vendan. Hasta el 1 de mayo aún se podrá consumir marihuana en este tipo de centros.

El Ejecutivo holandés ha recibido presiones en los últimos años dela Unión Europea para regular el consumo de cannabis en su territorio, ya que desde la Uniónse percibía a Holanda como un caladero de personas aficionadas a las drogas blandas.

El país ha tenido una legislación muy permisiva a este respecto y los coffee shops ya constituían un reclamo turístico más.

 

Fuente Revista80dias

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Aunque la traducción no es muy buena, vale la pena conocer este nuevo local que se inauguró hace poco en Utrecht, Holanda,  y que marca una nueva tendencia entre los Coffeshops holandeses.

El diseño, la originalidad, el buen gusto, los buenos materiales, la luz, la decoración el buen ambiente y olor, todo perfecto para disfrutar un rato y el Gobierno holandés queriendo que solo los autóctonos pueden disfrutar del “buen gusto”.

 

Hi/Lo by Workshop of Wonders

El nombre de Hi / Lo (que originalmente era “el destino”) llegó a través de los esfuerzos de Dietwee (los maestros del diseño en Utrecht que está creando la identidad de los clubes 2d), es internacional y visualiza de inmediato el concepto bipolar de Heaven & Hell que se encuentra en la raíz de este diseño de interiores. También corresponde a las diferentes experiencias de drogarse y se utiliza para describir diferentes aspectos, por ejemplo, los diferentes gustos en el menú de marihuana y hash.

Image Courtesy of Workshop of Wonders, Photo by Kasia Gatkowska

Hi / Lo es la primera nueva sede fumar marihuana en Utrecht en 20 años! Hay un total de unos 15 de ellos en la ciudad de 350.000 habitantes. Amsterdam cuenta con más de 200 ‘coffeeshops’. El cliente Moos Mazied pasado más de seis años tratando de conseguir un permiso para esta ubicación teniendo en cuenta todas las restricciones federales y municipales.

Image Courtesy of Workshop of Wonders, Photo by Kasia Gatkowska

Lo que antes era el orgullo de los Países Bajos está bajo mucha presión desde muchos lados, el optimismo en esta rama de la hospitalidad que se ha perdido. Workshop of Wonders se les dio la oportunidad de dar un nuevo rostro, y una nueva energía. El cliente había luchado tanto tiempo para darse cuenta de este lugar que, cuando sucedió que sólo quería lo mejor!

Image Courtesy of Workshop of Wonders, Photo by Kasia Gatkowska

Él dijo que el nombre iba a ser “el destino”, en holandés también se refiere a las retracciones federales y municipales. Cuando Gerrit Vos del Workshop of Wonders lo oyó, dijo: “sólo hay dos destinos posibles y estoy gong para hacer tanto para usted, el Cielo y el Infierno”
El lugar determinado se compone de dos plantas cada una de unos 100m2 sitúa uno encima del otro, el cielo en la planta baja y el infierno en el sótano.

Image Courtesy of Workshop of Wonders, Photo by Kasia Gatkowska

Aunque a otros diseñadores más conservadores se habían negado hacer el trabajo, Workshop of Wonders le encantó! A pesar de que no fuman droga ellos mismos, tienen una pasión por la aventura y la comprensión de la necesidad de alejarse de todo!

Image Courtesy of Workshop of Wonders, Photo by Kasia Gatkowska

Junto con Moos han logrado dar a las barras de marihuana holandesa para fumar (los únicos legales en la Tierra?) Un nuevo impulso, una nueva dirección, que pueden estar orgullosos. Por lo tanto, se ha bautizado como “club de fumadores”.

Image Courtesy of Workshop of Wonders, Photo by Kasia Gatkowska

Su misión en el momento de diseñar un contemporáneo de alta gama del espacio de hospitalidad, dando una sensación de seguridad y el confort y el uso de elementos que hacen referencia a un ambiente árabe (Moos raíces yacen en Marruecos).

Image Courtesy of Workshop of Wonders, Photo by Kasia Gatkowska

Por el cielo que se inspiraron en la idea que está flotando en un paisaje de nubes y luminosa. El arte de la pared de un celestial creado a través de la tienda de la agencia en Amsterdam apoyaron esta completo, incluyendo los rayos del sol que irradia de la ventana de atrás sólo que se transformaron en el sol. Esta obra de arte total fue producida e instalada por la  Vertical Visión from Weesp. Workshop of Wonders ha diseñado grandes elementos de cristal orgánico de la entrada para controlar el acceso de los clientes y añadió nubes cubista de cristal y acero para crear un contador de ventas y una pantalla para ocultar la máquinas expendedoras y de café.

Image Courtesy of Workshop of Wonders, Photo by Kasia Gatkowska

El conjunto es compatible con los productos que seleccionaron a partir de las colecciones de Moroso, Hay, Modular Lighting, Diesel y Foscarini. Hermosos productos de diseño que ayudan a crear la atmósfera. Mediante el uso de vidrio, acero y cuero como principales materiales que crearon una resistencia a las colillas  y las cucarachas. Las linternas Foscarini Tropico y los presidentes de la mujer araña Hay dan un toque de influencia árabe.

Image Courtesy of Workshop of Wonders, Photo by Kasia Gatkowska

En el infierno es mucho más directo, que fue inspirado por los fumaderos de opio del este, los cuartos oscuros donde se mantiene durante varios días bajo la influencia de la sustancia mística. Aquí tenemos el tema árabe mucho más presente en todos los sofás de cuero para sentar en las piernas y las bandejas de recolección del heno y las lámparas de la jaula de la colección de Diesel mezclado con productos locales de Marruecos contrasta con la iluminación posterior explosión de aluminio paneles de las paredes y las cubiertas de vidrio negro para las máquinas expendedoras y los televisores. Los baños y las de almacenamiento, estaban escondidos en una caja de acabado negro con una capa de tadelakt. Los baños mejorar el nivel de experiencia de alguien que ha sido apedreado por la introducción de pasajes estrechos, lavabos iluminados y el urinario Besos diseñado por el diseñador de Meike van Schijndel.

Image Courtesy of Workshop of Wonders, Photo by Kasia Gatkowska

“Estamos muy orgullosos del resultado final, ya que hemos tenido éxito en la toma de nuestros clientes en el camino que conduce a este resultado superior a todos sus más salvajes expectaciones. Estamos muy orgulloso del hecho de que a pesar de que había 250 (sin éxito)  reclamaciones de los vecinos a este proyecto, cuando se les invitó hace unas semanas a echar un vistazo dentro,  la gran mayoría estaba impresionados por lo que su resistencia se convirtió en humo. Esperamos una vez más ser capaces  de crear un espacio que apoye nuestro objetivo principal de crear recuerdos. Nos encanta ser parte de la experiencia que los clientes tendrán al disfrutar de este ambiente en sus distintas etapas de colocarse. Estamos contentos por tener la oportunidad de añadir un nuevo capítulo en esta parte muy especial de la industria de la hospitalidad. ”

Fuente Scnologist

Traducción La Marihuana

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Maastrich, Holanda.- No más marihuana para turistas, por favor

Tras muchos debates entre el sí y el no, las autoridades holandesas han comenzado a tomar medidas para frenar el ‘turismo de drogas’ en sus famosos ‘coffe shops’. De momento, quienes no sean holandeses, belgas o alemanes tienen prohibido entrar en los locales de Maastricht.

Andrew, un turista veinteañero bien vestido de Islas Mauricio que prefiere no dar su apellido, está alicaído. Se encuentra frente al Easy Going café de Maastricht. En la puerta se ve una brillante nota amarilla informando a los clientes de que desde el 1 de octubre sólo se permite la entrada al local (donde se puede comprar y consumir marihuana) a los ciudadanos de Holanda, Bélgica y Alemania.

 

Andrew y sus amigos lo intentan de todos modos.

Pero les echan en cuanto revisan sus documentos de identidad. Al final han tenido que aceptar que en Maastricht no podrán disfrutar de la famosa experiencia holandesa de fumar marihuana libremente en un ambiente tolerante.

En vez de eso, se consuelan sacándose fotos delante de una de las señales luminosas que decoran las ventanas y por donde se pueden ver los menús de cánnabis en la pared del fondo del local.

“Quizás la próxima vez”, dice Andrew con pena mientras se alejan.

Dentro del Easy Going, su propietario Marc Josemans se lamenta por tener que echar a Andrew y a otros turistas, que antes suponían una cuarta parte de sus clientes. “Esto es discriminación, y realmente me avergüenza”, afirma Josemans, que vende drogas desde hace casi 30 años. “Pero no tenemos otra opción”, dice.

Josemans se refiere a la fuerte presión ejercida sobre los propietarios de cafés en la ciudad holandesa para que recortasen el número de clientes. Los 15 “coffee shops” del empedrado casco antiguo de Maastricht, una ciudad de 120.000 habitantes, suelen atraer a diario a unos 6.000 clientes.

Los vecinos lo consideran un incordio, y por ello se llegó a un acuerdo entre todos para trasladar a siete de esos cafés a las afueras de la ciudad en 2013.

Pero Josemans, que preside también la Sociedad de Coffeeshops (VCOM), que agrupa a todos los establecimientos del sector menos uno, se queja amargamente de que pese a haber llegado a ese acuerdo, los políticos continuaron exigiéndoles que tomasen medidas cuanto antes.

“Nos pusieron entre la espada y la pared”, asegura. “El alcalde nos dijo que si pudiese prohibiría inmediatamente el acceso [a los cafés] a todos los extranjeros. El ministro de Justicia dijo lo mismo.

La junta municipal también nos dijo que teníamos que hacer algo para frenar el turismo de coffee shops. Tuvimos que autoregularnos, porque es mejor cortarte un dedo de la propia mano que si el enemigo te corta la mano entera”.

Aunque resulta difícil imaginarse cómo en tiempos económicos complejos puede haber negocios que voluntariamente rechacen clientes, los miembros de VCOM esperaban que esta prohibición limitada evitaría que se tomasen medidas más drásticas.

Pero no ha funcionado. El ministro holandés de Justicia, Ivo Opstelten, a quien Josemans percibe como el “enemigo” en este caso, ha anunciado oficialmente que a partir del 1 de enero de 2012 no podrán entrar extranjeros en los coffee shops de Maastricht y las vecinas ciudades de Tilburg y Eindhoven. Además, los ciudadanos holandeses tendrán que tener un carné especial para entrar en los locales.

Las autoridades holandesas quieren además que esta medida se extienda al resto del país en el plazo de un año.

Es posible que la ampliación de la medida nunca se llegue a aprobar, ya que Ámsterdam es demasiado poderosa políticamente y es difícil que las autoridades se atrevan a imponer la restricción en la capital. De hecho, el gobierno municipal de Maastricht votó en contra de la medida la pasada semana, argumentando que la ciudad no debería de ser un “conejillo de indias”, pero no se sabe qué efecto tendrá esta declaración.

Josemans llevó el concepto de prohibir el acceso a los cafés ante el Tribunal Europeo de Justicia. Argumentó que era discriminatorio para los ciudadanos dela UE, que tienen igualdad de derecho para acceder a bienes y servicios a lo largo de todo el bloque.

Pero en diciembre de 2010 el tribunal que dicha prohibición, que tiene como objetivo reducir el “turismo de drogas” y los altercados públicos, “constituye un interés legítimo que, en principio, justifica una restricción de las obligaciones impuestas por la ley comunitaria, incluso bajo una libertad fundamental como la libertad de ofrecer servicios”.

Algunos clientes molestos le han tachado de “racista” y “fascista”, a lo que él les contesta explicándoles que no es una discriminación basada en el color de la piel o de la religión, sino exclusivamente en su lugar de residencia.

Quienes proponen medidas más duras admiten que si bien se debe de proteger la tolerancia al consumo de cannabis entre los holandeses, esta cultura atrae a personas indeseables de otros países y funciona como un imán para otros delitos, como el consumo de drogas duras ilegales.

Pero Josemans rechaza la idea de que la prohibición logrará lo que describe como el “objetivo moralista” de Opstelten de reducir el consumo de marihuana en Holanda, que estadísticamente es menor en ese país que en muchos otras naciones europeas.

Las medidas adoptadas por VCOM están pensadas, en parte, para demostrar que una prohibición mayor que la que ellos han impuesto de manera voluntaria podría ser contraproductiva. Josemans asegura que los vecinos ya les han dicho que ahora se están haciendo más trapicheos en las calles, ya que mucha gente no puede entrar en los cafés.

Sin embargo, Petro Hermans, asesor del alcalde de Maastricht, Onno Hoes, que lleva años trabajando en este tema, asegura que eso sirve precisamente para dar más solidez al argumento de que los coffee shops atraen negocios que deben de ser cortados de manera tajante.

Fuente LaInformacion

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Holanda.- La discriminación se argumenta en que los que vienen de otros países usan coche y contaminan

La apacible Maastricht no sólo es famosa por el tratado de la Unión Europea sino también por ser la ciudad holandesa más cercana a Bélgica y Alemania donde se vende cannabis legalmente en establecimientos autorizados.

Atrapada en una pequeña península entre sus vecinos, recibe al año dos millones de visitantes atraídos por el denso humo de sus coffee shops. Así, y pese a los 250 millones de euros de ganancias que generan estos establecimientos, el número de turistas de la droga ha llegado a hartar a los 120.000 habitantes del municipio. Cansados de los atascos y broncas nocturnas, las autoridades locales han decidido poner fin a la avalancha y, desde el sábado 1 de octubre, el acceso a estos bares está limitado a holandeses, belgas y alemanes. Nada de franceses, españoles o italianos que se han demostrado más revoltosos y, además, vienen a contaminar con sus vehículos y malos humos la pacífica vida de la ciudad holandesa más antigua.

El Ayuntamiento cuenta con jurisprudencia reciente que autoriza la limitación, en base a que el hachís no es un bien sujeto a la libre circulación europea. Sin embargo, en esta ocasión la argumentación de las autoridades locales para hacer la distinción entre aptos y persona non grata se centra en que los visitantes de los países vecinos acuden a la ciudad en transporte público, por lo que generan menos perjuicios. “El Ayuntamiento asegura que serán cerrados coffee shops si las molestias no disminuyen, pero ha aparecido una encuesta que dice que los clientes que vienen de los países limítrofes utilizan a menudo los transportes públicos y no causan problemas de circulación”, argumenta el presidente de la Asociación de coffee shops oficiales de Maastricht, Marc Josemans, para defender la discriminación.

Además, se ha aprobado un plan de deslocalización de los locales hacia las afueras de la ciudad, empezando por los míticos Smokey, Mississippi y Missouri en 2014. Les seguirán otros cuatro bares, que se repartirán en los verdes campos holandeses y permitirán a los amantes de la hierba estar en contacto con la naturaleza. Pero eso supone otro punto de conflicto entre vecinos. Los cinco municipios belgas colindantes han anunciado que llevarán el plan a los tribunales para evitar que se acerque peligrosamente los coffee shops a sus tierras. Temen no sólo una llegada masiva de jóvenes ansiosos de nuevas experiencias, sino también otras formas de criminalidad, accidentes de tráfico y escándalos. El plan de la ciudad del Mossa contempla la instalación de cámaras de seguridad en la autovía de entrada, lo que hace temer a los modestos alcaldes belgas el desvío desorientado de los visitantes por las carreteras de su comarca.

Mientras los tribunales deciden sobre la guerra vecinal creada por la capital de Limburgo, los amantes de la marihuana todavía podrán disfrutarla bajo techo en poblaciones cercanas como Geleen, Sittard, Heerlen, Eygelshoven y Kerkrade, que, sin tener un pasado tan relumbrante en la historia como Maastricht, seguirán dando a sus visitantes libertad para soñar con la hierba.

 

Fuente LaVanguardia

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Holanda.- La introducción del ‘pase de marihuana’ puede seguir su curso, según concluyó el Ministerio de Seguridad y Justicia después de un fallo del Consejo de Estado. Muchos ayuntamientos se oponen a ese método para desalentar el “narco turismo”. El partido democratacristiano CDA en Ámsterdam ha ideado otra manera para, esta vez, permitir a los turistas que compren droga: al conserje en la recepción del hotel.

Es complicado. Los países fronterizos de Holanda tienen muchos problemas con los turistas de droga. Vienen a los “coffeeshops” en este país, en los que se puede comprar marihuana legalmente sin problemas. Para reprimir esa afluencia de extranjeros que compran droga, las autoridades quieren introducir una especie de “pase de club” obligatorio al que tendrán acceso solamente los holandeses mayores de 18 años. Pero, según los críticos, esto justamente estimula el tráfico ilegal en la calle, lo que lleva a todavía mayores problemas.

La ciudad de Maastricht quería imponer ese pase en 2006, pero según el Consejo de Estado, la más alta instancia jurídica asesora de Holanda, el municipio no tiene derecho a hacerlo. Un sistema de pases de este tipo solamente es posible si se modifica la Ley del Opio. El ministro de Seguridad y Justicia, Ivo Opstelten, quiere que esto ocurra. Entretanto muchos municipios, incluyendo también el de Maastricht, ahora se oponen.

Consultas con los municipios

La congresista del partido socialdemócrata PvdA, Lea Bouwmeester dice estar satisfecha con el fallo. “Significa que el ministro tiene que analizar más alternativas y discutirlas con el Municipio. La modificación de la Ley del Opio es muy complicada, debido a que establece que la venta de drogas blandas en realidad está prohibida. Sería absurdo que se permitiera un ‘pase de marihuana’”.

Ámsterdam

También el municipio de Ámsterdam, ciudad que contiene la mayor cantidad de “coffeshops”, con gran diferencia, en todo el país, se opone a la imposición del ‘pase de marihuana’ debido a que estimularía el comercio callejero. Los cristianodemócratas dentro de la Alcaldía amsterdamesa, opinan que se debe combatir con más energía el comercio callejero y que se imponga el ‘pase de marihuana’. Ahora solamente rige la prohibición de venta de droga a personas menores de 18 años. El miembro del Consejo por el CDA Lex van Drooge:

“Estamos de acuerdo con el “pase de club” debido a que establece que el uso de drogas no debe ser una cosa común. En las escuelas secundarias en Ámsterdam algunos niños consumen muchísimo, se retiran de la escuela, hay un aumento de la esquizofrenia. Eso no lo queremos. Que alguien quiera disfrutar de algo es cosa de él. En eso no nos vamos a meter, pero no debe convertirse en algo normal”. Van Drooge espera que el sistema entre en funcionamiento ya dentro de un año.

Pero las autoridades municipales también son pragmáticas: a Ámsterdam llegan todos los años alrededor de 4 millones de turistas, de los cuales un millón también consume drogas blandas. Para la economía de la ciudad, los coffeeshops son, por lo tanto muy importantes:

“Si se quiere, esto es solucionable pero hay que manejarlo con mucho cuidado. Por ejemplo se puede encargar con el portero del hotel un pase temporal para un club. Yo no me preocupo realmente del alrededor del 7 por ciento de turistas que solamente quieren drogarse.”

Diferencias regionales

De regreso al nivel nacional: la parlamentaria Lea Bouwmeester considera que el “pase de club” no debe ser introducido en todas partes y que el gobierno debe tener en cuenta en todo caso las diferencias regionales:

“Leeuwarden, Ámsterdam y Maastricht no son comparables. En Venlo, no lejos de Maastricht, los coffeeshops están en el límite exterior del Municipio. Esto arroja resultados demostrables. El ministro debe escuchar a los municipios y dejarlos actuar como mejor les convenga”.

Se esperaba desde hacía mucho tiempo el veredicto del Consejo de Estado. La cuestión es si el gobierno realmente adoptará las recomendaciones de modificar la Ley del Opio.

 

Fuente RadioNederland

 

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El nuevo Gobierno de centro-derecha holandés quiere prohibir a los turistas entrar en los coffee-shops. Pero los propietarios de estos negocios avisan de que se motivará un peligroso e insalubre mercado ilegal en las calles.

La ciudad de Ámsterdam se prepara para luchar por el derecho a la fiesta de los turistas.

El ayuntamiento de la capital, respaldado por la oficina de turismo y los activistas locales, se opone a una nueva ley propuesta por el Gobierno holandés, que prohibiría a los extranjeros a partir del año 2012 acudir a los cofeee-shops de la ciudad que sirven marihuana.

“Si a los turistas se les niega el acceso a los coffee shops, aumentarán la venta ilegal y el tráfico de drogas en las calles de Ámsterdam”, advierte el alcalde Eberhard van der Laan. “Ámsterdam no quiere facilitar el uso de drogas blandas por parte de los turistas, sino ayudar a aquellos que desean utilizar las drogas a que lo hagan de manera tan responsable como sea posible”.

Van der Laan está en consultas con el Gobierno nacional de centro-derecha para convencerles de que “estas medidas serán contraproducentes para Ámsterdam”, explica el portavoz del Ayuntamiento, Iris Resheef.

En mayo, la Cámara de Diputados votó a favor de nuevo un proyecto de ley que obligará a los 400 coffee-shops de los Países Bajos a convertirse en clubes a los que sólo se podrá acceder siendo miembro. Sólo los ciudadanos holandeses podrán obtener la denominada ‘weed pass’ (pase de semilla), que les permitirá acceder a ellos.

La medida viene después de las apelaciones de de las ciudades más pequeñas ubicadas a lo largo de las fronteras sur y el este del país, que se han quejado de la llegada de jóvenes alborotadores, en búsqueda desde drogas de Bélgica, Alemania y Francia.

El proyecto de ley todavía tiene que pasar a la cámara alta del parlamento holandés y tiene que enfrentarse a una batalla legal de los activistas que dicen que atenta contra la Constitución del país, al discriminar a los extranjeros.

“Reconocemos que hay problemas de tráfico de drogas en las ciudades situadas en la frontera, pero no los tenemos aquí”, afirma Machteld Ligtvoet, director de comunicación de la oficina de turismo de Ámsterdam. “Ofrece una solución a un problema que nosotros no tenemos.”

Ámsterdam, una ciudad de unos 700.000 habitantes, da la bienvenida a cuatro millones de turistas cada año. Aproximadamente una cuarta parte de ellos visitan uno de los 223 coffee-shops de la ciudad. Para muchos, fumar un porro se ha convertido en una parte integral de cualquiera visita a Ámsterdam, junto con los canales, los mercados de flores y los monumentos.

“No hemos venido aquí específicamente por los coffee-shops, pero era sin duda fue un factor”, admite Aaron, de 27 años, de Texas (EEUU). “Hemos recorrido los museos de Rembrandt y de Van Gogh, hemos visitados todos los puntos de interés, pero fumar un porro es parte de la diversión”.

“Sinceramente, sólo puedes ver unos pocos museos y ésta es una buena alternativa”, añade su compañera Elizabeth, de 22 años, cuando la pareja sale de un coffee-shop del centro llamado ‘The Jungle’ (La Selva). “No es la única cosa que hay aquí, pero ciertamente es una atracción”.

La clientela de los cofee-shops es un grupo heterogéneo. Hay expertos en marihuana que conocen el Dorado Acapulco y La Viuda de Blanco, viajeros respetables de mediana edad viviendo una renovada juventud con las hierbas o dejándose llevar por una experimentación de ensoñación y asistentes a fiestas de despedidas de solteros  que se toman un descanso antes de reanudar su gira con los ojos bien abiertos por las calles del Barrio Rojo.

“Adoro mi negocio”, dice Marc Jacobs, propietario de un coffee-shop. “Tenemos gente de todas partes del mundo, se entremezclan entre todos, se echan unas risas y pasan un buen rato. Todo el mundo se lleva bien y nunca hemos tenido ningún problema”.

Jacobs abrió su coffee-shop, ‘The Rookies’, en 1992, entre los teatros y cafés de la zona Liedseplein del centro de Amsterdam.

Ahora que es miembro de la Asociación de Minoristas de Marihuana, advierte de que la nueva ley tendrá un impacto desastroso en un sector que, según él, contribuye directamente a generar 110 millones de euros para las autoridades fiscales, además de atraer turistas a la ciudad.

Sin embargo, Jacobs dice que las consecuencias económicas son una preocupación secundaria. El verdadero temor es que la nueva ley impulsará de nuevo el comercio de marihuana en las calles.

“En primer lugar, creo que los políticos holandeses han olvidado por qué tenemos coffee-shops. Lo primero de todo fue por una cuestión de sanidad, para mantener la marihuana fuera de las drogas duras y preservar la seguridad en las calles”, explica.

Los dirigentes de la ciudad están de acuerdo. El alcalde Van der Laan ha advertido de que Ámsterdam no tiene los recursos necesarios para hacer frente al aumento esperado de la delincuencia callejera y de los problemas de salud que pudieran derivarse del comercio de marihuana en la clandestinidad.

“En el momento en que se venda ilegalmente se correrá el peligro de que la gente sea engañada y robada. Van a empezar a ofrecerles drogas duras. Estamos realmente preocupados de que conduzca a un aumento de la delincuencia”, afirma Ligtvoet, desde la oficina de turismo.

El Gobierno, sin embargo, parece que se mantiene firme. Mientras que los coffee-shops, la legalización de la prostitución y el escenario gay se ven en el extranjero como un símbolo de la permisividad holandesa, las actitudes liberales de la capital no sintonizan a menudo con el pensamiento más conservador que hay a nivel general en el país.

Las recientes elecciones han hecho que se produzca un giro de la política holandesa hacia la derecha, y el Ejecutivo ha puesto sus miras en los coffee-shops como parte de una campaña de ley y orden que es particularmente dura con los delitos asociados con los extranjeros.

 

Fuente Lainformacion

 

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La Haya, Holanda.- Por Marta Jimenez. Los Países Bajos son emblema de una cultura forjada en torno al cannabis; y los coffeeshop su estandarte de presentación. Muchos toman prestada esta tradición y hacen de los “coffees” una malversada máquina de hacer dinero. Otros muchos izan su bandera de apasionada lucha contra el envilecimiento de su tesoro más preciado: la marihuana.

Cremers es el más ferviente ejemplo de la esencia de un coffe. Enclavado en el centro de La Haya desde el 10 de marzo de 1990, la fórmula de sus creadores Joop y Gerard Smith, es simplemente mágica. Una combinación de club, pub y coffeeshop, que repentinamente se transforma en una haima repleta de cojines, en sala de conciertos durante el Koninginnenach (noche previa al Día de la Reina) o en un espacio de encuentro entre jóvenes creativos que acercan su talento al público durante el Art Moon Festival.

 

En el mostrador de compra-venta, separado de la “cafetería” como manda la ley, se observa una oferta impresionante de hierba y hachís. Además, exhibidos en la pared cual preciada obra de arte en cubierta plástica, cuelgan canutos ya preparados de marihuana y potente “skunk weed”, liados con exquisita habilidad, filtro niquelado y elegante presentación.

 

Siempre abarrotado por una mescolanza intergeneracional, multicultural y lingüística abismal, Cremers es el punto de encuentro de jóvenes holandeses, Erasmus, visitas de los Erasmus, activistas, hippies de los 60, cuadrillas de rastas o ejecutivos/as. La sala de abajo, reservada para espectáculos, monólogos, obras de teatro, conciertos o jamm sessions atrae a la ‘clase cultureta’ y el mundo del artisteo hayense.

 

Una cuarentona ángel de Charlie por camarera, que cautiva hasta los más jóvenes; un cincuentón con carisma de businessman que supervisa la satisfacción de los clientes, y una plantilla de jóvenes camareros/as que disfrutan demostrando su catálogo de idiomas con los turistas, son ingredientes de esa pócima mágica. A la amabilidad del staff se suma un acompañamiento musical que parece encajar cual pieza de puzzle en el espacio vacío. En definitiva, un negocio orquestado a la perfección, que fascina al visitante por ofrecer un espacio de ensueño para disfrutar de la compra adquirida en el espacio anexo de venta de cannabis.

Tras unas cuantas cervezas servidas en una “pitcher” o jarra para dispensar entre los comensales y el aturdimiento por la exhalación voluntaria o involuntaria de la sustancia estrella holandesa, el viaje al wc es todo un desafío. Situado en la parte de arriba, la veintena de peldaños parecen desdibujarse y tambalearse. Pero el viaje permite divisar a la vuelta, desde una extraordinaria perspectiva, la nube de humo que invade la sala, las carcajadas por doquier que retumban en el roble macizo de las paredes y constatar con ojillos de felicidad, el ambiente que se respira y se vive en el Cremers.

 

Fuente Gaceta20