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Control plagas

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Se llama plaga a cualquier colonia de insectos que ataca y destruye los cultivos, en nuestro caso plantas de cannabis. Son además estas fechas las de máxima actividad para todo tipo de insecto, y aunque la gran mayoría no son perjudiciales, hay en torno a 10 que constituyen una seria amenaza y que pueden afectar al buen desarrollo de un cultivo, desde grandes pérdidas en los rendimientos, hasta incluso la muerte de la planta. Uno o unos pocos insectos aunque perjudiciales, no es un serio problema. Lo son cuando ante la pasividad del cultivador se le conceden todas las facilidades para que en lugar de tratar un pequeño ataque, se tenga que tratar una plaga y lo que ello significa.

Muchas plagas son identificables a simple vista, para otras nunca es mala idea contar con un microscopio, muy útil también para comprobar posteriormente el estado de los tricomas y cosechar en el momento de máxima potencia de un cogollo. Os resumimos a continuación las 10 principales plagas que afectan a los cultivos de cannabis, y cómo tratarlos antes de que el tema se complique y se vaya de las manos.

Araña roja: es un pequeño ácaro de un tamaño de unos 0,5 mm que pueda variar sus colores entre amarillento, rojizo, marrón o verde. Ataca las hojas dejando diminutos círculos blancos muy reconocibles. Crían en el envés de las hojas a una gran velocidad. Cuando la plaga se extiende, tejen telarañas que las protegen. Es una plaga además difícil de eliminar, conviene hacer tratamientos con varios acaricidas de diferente composición desde el primer día.

Mosca blanca: el nombre ya nos indica que se trata de una mosca de color blanco, de un tamaño de unos 2 milímetros en estado adulto. Con un aguijón chupador extraen la savia de las plantas, dejando unas marcas similares a la araña roja pero algo más dispersas y grandes. En ocasiones es muy difícil verlas por su tamaño y color. No es una plaga difícil de eliminar si tratamos bien desde el primer momento con cualquier insecticida, sobretodo aplicando en en envés de las hojas.

Trips: son diminutos insectos de color marrón claro, verde o amarillento, de un tamaño alargado de unos 1-1,5 mm. Son muy rápidos y se camuflan perfectamente en los nervios de las hojas ante el más mínimo movimiento. Tampoco es una de las plagas más difíciles de tratar. Deja unas marcas similares a la araña roja, pero formando surcos de varias marcas. Y también conviene hacer varios tratamientos para eliminar tanto a adultos, como los huevos.

Pulgón: de un tamaño de 2 a 3 milímetros y una gran gama de colores como verde, negro o amarillento, son insectos chupadores de savia que forman colonias en las zonas más jóvenes de la planta. La presencia de hormigas en el cultivo, puede ser un primer aviso, ya que éstas los transportan a plantas sanas y las defienden de otros depredadores, y a cambio reciben de los pulgones la dulce melaza que segregan. No es una plaga complicada de eliminar, y con un par de duchas de jabón potásico o aceite de Neem es suficiente.

Minador de la hoja: los minadores abarcan a multitud de larvas de varias especies de moscas, mariposas y polillas, las cuales ponen sus huevos en el interior de la hoja. Cuando la larva nace comienza a devorar la hoja en su interior, formando unos caminos o minas por el que recibe su nombre. No es una de las peores plagas, aunque si es muy numerosa puede dejar muchas hojas dañadas. Se pueden encontrar al final de los caminitos y es muy fácil aplastarlas con los dedos.

Gusanos: a los largo del verano, son muchísimas las mariposas y polillas que encuentran en nuestras plantas un buen lugar para poner sus huevos. Las larvas son muy voraces y pronto empezarán a devorar las hojas. Cuando se transforman en gusano, también el apetito aumenta. Se meten en el interior del cogollos, comiéndolo literalmente. Sus excrementos son caldo de cultivo del hongo botritis. Son buenas fechas para comenzar a usar Bacillus Thuriengensis, un insecticida ecológico y que evitará padecer esta plaga.

Cochinilla: llega a ser una plaga que llega a ser muy frecuente en exterior, especialmente la cochinilla parda y la cochinilla algodonosa, la primera cubierta por una coraza de color marrón oscuro, la segunda de una pelusa blanca similar al algodón. Se adhieren a los tallos de las plantas como lapas, succionando la savia. Se pueden eliminar eficazmente con una mezcla de alcohol y agua, y mojándolas ligeramente son un bastoncillo de algodón.

Mosca del sustrato: es una pequeña mosca de color negro que habita el sustrato, preferiblemente los que suelen estar siempre encharcados. La mosca en sí no es un problema, lo son las larvas que rápidamente comienzan a comer los pelos radiculares, debilitando a la planta y menguando la capacidad para alimentarse. La presencia de estas pequeñas moscas en el suelo es indicio de plaga. Se puede tratar añadiendo una capa de unos 5 cm de vermiculita sobre el sustrato.

Saltamontes: poca presentación necesitan. De diferentes colores, tamaños y formas, son siempre una amenaza. Son difíciles de combatir, ya que suelen comer la hoja hasta saciarse, e irse dando largos saltos a otra zona con mejor confort. Algunos poseen alas, por lo que el peligro también puede venir desde el aire. Algunos preventivos a base de ajo sirven para prevenir su ataque. Uno de sus mayores enemigos son las mantis religiosas, nunca es mala idea si se encuentra alguna, llevarla y dejarla en una planta.

Babosas y caracoles: aunque menos frecuentes en estas fechas por el clima, tras una noche de rocío o algún día de lluvia pueden dejarse ver. En plantas pequeñas pueden llegar a hacer grandes estragos pues tienen un apetito voraz y las hojas tiernas de las plantas son un bocado delicioso para ellos. Eliminar sus escondites preferidos como piedras o troncos de lugares sombríos, usar veneno o esparcir cáscaras de huevo troceadas alrededor del tronco, evitará su ataque.

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Plagas.- Durante estas fechas en que las plantas de cannabis están más verdes que nunca y creciendo a buen ritmo gracias a los largos días y buenas horas de sol, lo que más abundan por terrazas, balcones, jardines, huertos o guerrillas, son plagas que encuentran normalmente en las hojas de nuestros cultivos un bufete libre donde ponerse las botas. Desde los más pequeños como araña roja, mosca blanca o trips, hasta los más grandes como saltamontes, caracoles u orugas encuentran en las plantas el mejor lugar donde alimentarse y criar.

Evitar que cualquier insecto llegue a nuestras plantas es prácticamente imposible pues el exterior son sus dominios, aunque llegar a minimizar los daños que causen es muy sencillo. Basta seguir estos pequeños consejos, muy fáciles de llevar a cabo en la mayoría de los casos, y que evitará males mayores, como tener que recurrir a insecticidas, o que se la plaga se extienda y deje la planta tan debilitada que termine muriendo, lo que supone semanas o meses perdidos para no conseguir nada.

  • Mantén limpia la zona de cultivo, eliminando dentro de lo posible maleza cercana, alejando las plantas  de cannabis si también es posible de otras plantas de jardín o huerto propensas al ataque de determinadas plagas como rosales, o incluso usando una malla antihierba o plástico sobre la superficie del sustrato. Dificultar el acceso de plagas a las plantas desde el suelo nos evitará muchos disgustos, y casi todos los peligros ascienden por el tallo principal. Tampoco olvidarse de las zonas aéreas, y evitar también el contacto con otras plantas por las que se puedan desplazar los insectos.
  • Haciendo revisiones periódicas por toda la planta podremos localizar cualquier pequeño ataque antes de que se extienda y se convierta en plaga. Una primera hoja con alguna marca siempre ha de tenerse en consideración, recurriremos a cualquier post sobre plagas donde podamos identificarla, y posteriormente tratar. No conviene perder tiempo, con la araña roja por ejemplo, una sola pareja puede en una semana formar una colonia de cientos de individuos, que serán miles en dos semanas.
  • Usar preventivos es una de las maneras más eficaces de mantener las plantas libres de plagas. Desde aceite de neem, jabón potásico, extracto de ajo, de canela… o el siempre efectivo bacillus thurengiensis para combatir las peligrosas orugas en floración, causantes de estragos en las cosechas ya que a su gran voracidad se une el hongo botrytis producido por sus excrementos. Y tampoco olvidarse de tratar otras plantas del jardín o huerto que pueden ser uno de los principales focos de infección.
  • Contrata vigilantes de seguridad. Mariquitas, mantis religiosas, arañas… nunca conviene echarlas del cultivo si las encontramos algún día entre nuestras plantas, son depredadores naturales que lo mismo exterminarán rápidamente una colonia de pulgón, cualquier infeliz saltamontes decidido a darse un atracón de tiernas y jugosas hojas, o una mariposa que busca un lugar para desovar. Insectos beneficiosos no son en ocasiones compatibles con preventivos, aunque si muy económicos si nos los encontramos, y muy efectivos en caso de encontrarse cómodos y tener la suficiente comida para no tener que irse.

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Por Juanjo Gimeno

El extracto de vegetales ocupa un lugar importante dentro del uso de la agricultura orgánica. La información referente a extractos vegetales para el control de enfermedades criptogámicas y bacteriales es mucho más escasa que en el caso del control de plagas de insectos, debido principalmente a que los cambios son menos perceptibles y por lo tanto más difíciles de estudiar.

 

El empleo de estos extrantos en la agricultura ecológica es una alternativa natural y rentable que permite producir alimentos de buena calidad, con un beneficio para el medio ambiente y la salud de los productores y consumidores, ya que el producto no es un elemento tóxico. Esta opción combina y aprovecha aquellas ventajas que brindan las plantas, a través de sus ingredientes activos con comprobada acción insecticida o fungicida.

 

El ajo, Allium sativum, conocido por todos como alimento, para condimentar comidas a las que da un sabor muy característico y medicina es una alternativa natural contra plagas de ácatos, babosas, minadores, chupadores, barrenadores, masticadores, áfidos, pulgones, bacterias, hongos y nematodos. Se puede utilizar de varias maneras, en extracto, purines y maceración, tenemos que tener en cuenta que los ajos si son silvestres o ecológicos, tendrán mayores principios activos, que si han recibido abonos químicos y así mantendran todo su potencial repelente y toda la fuerza de sus principios activos, en los ajos de comercio convencional suele practicarse una irradiación e ionización a los bulbos para de esta forma queden asépticos y no germinan, por lo que duran más tiempo, pero han perdido lo esencial de su vitalidad y de sus virtudes. En Agricultura Ecológica, está prohibido radiar o ionizar los alimentos, que provengan de sus cultivos orgánicos.

Es una planta perenne de la familia Lilácea al igual que las cebollas y los puerros, es cultivada como anual. Es un repelente, actúa por ingestión, causando ciertos trastornos digestivos, dejando el insecto de alimentarse. En algunos casos causa cierta irritación en la piel de las orugas. Es sistémico de alto espectro, es absorbido por el sistema vascular de la planta.

El cambio de olor natural de la planta evita el ataque de las plagas, se basa en un enmascarador del olor del alimento, de las feromonas (evita la reproducción de las plagas) y en los pájaros los desconcierta porque el ajo es irritante para ellos. El extracto de ajo puede enmascarar el olor de las trampas de feromonas de algunas plagas y puede hacerlas más ineficaces, esto habrá que tenerlo en cuenta si hemos puesto alguna trampa con feromonas en nuestros cultivos. El extracto de ajo es completamente biodegradable, no cambia el olor y sabor de los cogollos ni de las hojas, o de cualquier cultivo donde se aplique. El olor a ajo desaparce en unos minutos después de la aplicación.

Sus ingredientes activos son: Alina, alicina, cicloide de alitina y disulfato de dialil. Se aisló el agente activo básico del ajo, la alina, que cuando es liberada interactúa con una enzima llamada alinasa y de esta forma se genera la alicina, la sustancia que contiene el olor característico y penetrante del ajo. También es rico en compuestos azufrados.

Como repelente en los cultivos es suficiente con intercalarlo en filas entro las plantas o en las mismas macetas donde cultivamos el cananbis para reducir, con su efecto repelente, la población de pulgones o de mosca blanca. Las raíces del ajo sembrado junto a los cultivos ayuda a evitar enfermedades criptogámicas, intercalado con las fresas es un cultivo ideal ya que le evita que le ataquen los hongos y también se dice que plantado en los pies de los rosales hace que sus rosas tengan más aroma de lo normal.

Sus principios activos se concentran en el bulbo, en lo que llamamos dientes de ajo, que se pueden emplear machacados, en maceración o enteros. Actúa provocando una hiperexcitación del sistema nervioso, que se traduce en repelencia, inhibición de la alimentación, inhibición del crecimiento e inhibición de la puesta de huevos. Cuando se mezcla con jabón, el ajo mata por contacto a los pulgones e insectos en general ya que el ajo sin mezclar solo actúa por ingestión, como hemos mencionando anteriormente.

Si nos fijamos, en el huerto nunca es comido por las babosas y caracoles y repele a los roedores, conejos, ratones, topos y hormigas.

Inhibe el crecimiento fungoso (enfermedades criptogámicas), se ha comprobado que el extracto de ajo combate las siguientes especies de hongos: Penicillium italicum, Aspergilus flavus, Fusarium sp., Rhizoctonia solani, Alternaria sp., Colletotrichum sp., Pythium sp., etc.

Para el preparado del extracto de ajo, hay que lavar, secar, pesar y picar en trozos pequeños, se pueden utilizar los dientes de ajo enteros si lo hacemos de esta manera hay que dejarlos por lo menos una hora a remojo para ablandarlos lo bueno sería dejarlos unas 24h., y luego llevarlos a cocción a punto de hervor durante 20 minutos.

En la lucha contra enfermedades criptogámicas se emplean 150 gramos de material fresco, ó 50 gramos de material seco para 1 litro de agua, se prepara en el mismo día de su utilización y se utiliza sin diluir. Como preventivo se machacan 75 gramos de ajo y se agregan a 10 litros de agua. Se utiliza a comienzos de primavera, aplicándoselo 3 veces con un intervalo de 3 días, se aplica sobre las plantas y el suelo sin diluir.

Otra fórmula, se pican 150 grs. de ajos, se disuelven 100 grs. de jabón en 10 litros de agua. Se mezcla bien y se filtra. Se aplica en caso de ataque, sobre las plantas o al pie de la planta, sin diluir. Es un buen bactericida e insecticida, apropiado para ácaros y pulgones.

Se puede hacer otro preparado de la siguiente manera; una taza de dientes de ajo, 1 pastilla de jabón negro o el equivalente si es en pasta, 4 cucharadas de aceite. Los ajos se machacan o licuan en medio litro de agua y se colocan en una botella de plástico o de vidrio. Se tapa bien la botella y se deja reposar durante 24 horas. Transcurrido este tiempo, se agrega a la mezcla 4 cucharadas de aceite. En otro recipiente se disuelve el jabón con medio litro de agua, se mezcla el preparado del ajo con el jabón y se filtra. Este extracto solo actúa como repelente de insectos, se aplica a partir de la germinación de las plantas, cada 8 días si es necesario hasta la floración. Las dosis de apicación son de 1 litro de extracto de ajo por 20 litros de agua.

Agua de ajo, contra enfermedades criptogámicas y bacterianas, ácaros y pulgones. También ahuyenta a los caracoles. Se utiliza 50 gr de ajos triturados en 1 litro de agua, se filtra y se añade oro medio litro de agua. Se pulveriza sobre las plantas durante 3 días seguidos.

Las sustancias naturales del ajo se degradan con la luz, temperatura y aire (oxígeno) por lo que debe aplicarse temprano por la mañana o cerca de la caída del sol. Puede usarse a cualquier hora cuando la tierra está mojada.

Los preparados de ajo no deben dejarse nunca en recipientes metálicos, debido a que sus principios activos se degradan más rápidamente y que pueden producirse reacciones no deseadas con el extracto.

Hay mucha gente que mezcla el extracto de ajo con otros vegetales como la cebolla, guindillas, nicotina, etc., todo esto lo podeís probar vosotros mismos y daros cuenta de que mezcla obteneís mejores resultados, también hay que tener en cuenta el estado de la planta cuando realizamos las aplicaciones y del estado de los bulbos de ajo, todo esto tiene una importancia lógica, ya que si somos observadores veremos que en unas ocasiones obtenemos mejores resultados que en otros aunque estemos aplicándolo al mismo tipo de plaga. Os animo a que empeceis a probar con el ajo seguro que os gusta y más a vuestras plantitas. Si no teneis tiempo o ganas de fabricaros vuestros propios extractos en el sector de los grows esta a la venta en polvo y en líquido preparado ya para utilizar, preguntar a vuestro grow más cercano, ya me contareis como os ha ido…

BIBLIOGRAFIA UTILIZADA:

Preparaciones de ajo. Carlos Romaní. La Fertilidad de la Tierra nº 19. Revista de Agricultura Ecológica.

JUANJO GIMENO

 

Fuente Ecomaria