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El momento de la cosecha es, para la mayoría de los cultivadores, el más emocionante y feliz de todo el proceso del cultivo de cannabis. Ese ansiado instante de gloria en el que, por fin, el jardinero puede ver los frutos de su trabajo, respirando así aliviado y dándose una merecida palmadita en la espalda.

Existen diferentes modos de cosechar la marihuana y, llevar a cabo uno u otro, depende de la experiencia del cultivador o de la finalidad que esté buscando. Así pues, no es lo mismo cosechar los frutos para consumo personal que hacerlo con otros fines, como podrían ser los comerciales.

¿Cuándo cosechar?

No existe una ciencia exacta para saber cuál es el momento preciso para cosechar la marihuana. Uno de los métodos más arcaiacos, pero quizás más efectivos, es simplemente que uno observe las plantas periódicamente para ver cuándo es mejor hacerlo. Así el jardinero podrá asegurarse con certeza si ha llegado la hora o si bien es mejor esperar un poco más.

Como he dicho, quizás ése es un método demasiado generalista y que no todo el mundo puede aplicar al no tener la experiencia suficiente cultivando cannabis. Por ello, si conocéis a alguien que haya plantado la misma variedad con anterioridad ?no dudéis en hacerle las preguntas necesarias! Ellos podrán daros mucha información ya que a veces, dependiendo de la variedad, la cosecha se realizará en un momento u otro. De ahí que también sea importante saber qué estamos plantando.

Prevención de Plagas

De las plagas, lamentablemente, casi nadie puede escapar. Están ahí, esperando al menor descuido para atacar nuestras preciadas plantas cuando más relajados estamos.

Año tras año las plagas vuelven a acecharnos, tanto en interior como en exterior.  Por ello debemos de estar preparados y prevenir, en la medida que podamos, que arruinen nuestra plantación.
En cuanto a cannabis se refiere, entre las plagas más comunes encontraremos las moscas blancas, las arañas rojas y los pulgones. Éstos últimos suelen aparecer durante el verano y puede que se trate de la plaga más común, especialmente en invernaderos o en cultivos al aire libre. Son insectos blandos  y con antenas, del tamaño de una pequeña cerilla. Los pulgones, según el tipo pueden tener alas o no y en cuanto al color,  los que atacan a la marihuana suelen ser verdes o negros.

Los pulgones, desgraciadamente, aparecen en grupos pero ¡no temáis porque son fáciles de ver! Existen varias y eficaces técnicas  para la prevención de plagas, tales como el tratamiento con bioinsecticidas o el aceite de neem. Este aceite es un insecticida natural que se obtiene del extracto de las semillas de la Azadirachta Indica, una planta originaria de la India y Birmania. Se trata de un aceite amargo, por lo que es ideal para repeler a los insectos. Normalmente se diluye en agua y se pulveriza sobre las hojas.  Este proceso debe repetirse durante unos siete días. De todas maneras, cada cual tiene su método favorito para combatir las plagas y, simplemente debéis encontrar el más adecuado para vuestro cultivo y el que mejor se ajuste a vuestras necesidades.

La importancia de los tricomas

Una manera efectiva para ver los tricomas y, por ende, saber si debemos cosechar, es observar atentamente la planta con una lupa. Fijándonos en sus increíbles glándulas de resina y centrándonos en encontrar los cristales, sabremos si ha llegado el momento que tanto tiempo llevamos esperando.

Para los que seáis un poco más puristas, podéis utilizar incluso un miscroscopio digital para tener una visión lo más nítida posible.

Para los que todavía no estéis del todo familiarizados con el tema, los tricomas parecen pequeñas setas brillantes, de un color casi dorado. Ellos son, sin duda,  los absolutos protagonitas. Tened en cuenta que si, buscando dichos tricomas, encontráis algo similar pero sin la “cabeza” característica de las setas, podéis ignorarlos sin problemas, ya que no influyen en la potencia de nuestro cannabis.

Como dato extra, prestad atención al color de los tricomas y de los pelos y pistilos,  ya que ése es uno de los datos clave para determinar si la marihuana está lista para cosecharse o no. Aquí tenéis algunos trucos y reglas generales para saber si es tiempo de cosecha en base al color de tricomas, pelos y pistilos. Seguro que lo veréis todo un poquito más claro ¡O del color conveniente!

Jamaican Pearl, Sensi Seeds
Jamaican Pearl, Sensi Seeds

Si los “pelitos” están casi todos de color blanco y como hacia fuera y los tricomas son todos todavía un poco translúcidos (es decir, de un color claro) entonces, sintiéndolo mucho, vuestra planta todavía es demasiado joven para la cosecha. Así que, no cosechéis ?porque aún no está lista! Si lo haceís, lo que obtendreís es una planta con un bajo rendimiento y una cosecha poco potente. O al menos no tanto como podría serlo.

El comienzo de la cosecha, digamos que empieza cuando la planta ha dejado de producir más  “pelitos” blancos o pistilos y cuando alrededor de la mitad de dichos pelitos blancos han adoptado un tono más oscuro y se han medio rizado.

Por otro lado, si lo que estáis buscando es un nivel más alto de THC, de nuevo fijaos en el color de los tricomas. Si la mayoría de ellos se han vuelto de un tono más “nebuloso”, ahí es precisamente cuando tienen los niveles más altos de THC y, sin duda, os producirán la euforia que buscáis,si ése es el caso. Eso sí. Solo podréis comprobarlo ?lupa en mano!

Si por el contrario, buscáis un efecto relajante, más corporal y no tan mental, debéis esperar a que llegue la última fase de la época para cosechar. Apurad al máximo pero cuidado, que ?no se os pase el arroz! Prestad atención a vuestros tricomas y cuando éstos se hayan vuelto de un color más oscuro, entre ambar y dorado, ya los tendréis a punto. Decidios por esto si buscáis efectos más calmantes y no un subidón psicoactivo. Es decir si quieréis menos THC y más CBD y CBN.

Lo mejor para saber con certeza qué es lo que te gusta, es probar los cogollos recogiéndolos en diferentes fases. Es decir, durante tu experiencia como cultivador, debes estar abierto a probar tanto cogollos de “cosecha temprana” como cogollos de “cosecha tardía”. Solo experimentando llegarás a ser un erudito de la planta y sabrás en qué fase es cómo más te gusta. Eso sí. No me cansaré de recordaros que, sobre todo, ?no lo hagáis demasiado pronto! Sería una pena echar a perder una buena cosecha por ser impacientes. Así que ?intentad controlaros!

Ojo al dato. Si los tricomas son grises o bien se han marchitado, lo siento pero se te ha escapado el tren de la cosecha. Intenta prestar más atención la próxima vez y si te ha sucedido, no decaigas que equivocándote ¡aprenderás muchos más rápido!

Pasos a tener en cuenta antes y durante la cosecha

Una vez concluimos que, en efecto, podemos cosechar, deben seguirse una serie de importantes pasos para que todo salga de la manera prevista. Uno de los principales consejos es que, cuando por fin llega el gran día, lo mejor es empezar bien temprano, antes de que la luz sea extremadamente potente.

La mayoría de los nuevos cultivadores quieren cosechar lo antes posible. No os preocupéis, es normal que tengáis ganas, así que si no podéis reprimir el ansia, basta con que cortéis los cogollos que van desde la mitad de la planta a la parte superior y dejad que el resto siga madurando.

Os hago esta recomendación porque, a menudo, las partes superiores de las plantas madurarán primero, así que no hay problema. Cosecha y deja que al resto de la planta tranquila un poco más.

Os daréis cuenta vosotros mismos de que los cogollos de la parte inferior, van haciéndose más grandes y van adquiriendo un tono más borroso a medida que entran en plena madurez.

Asimismo, lo que suele recomendarse es empezar a cortar la plantamanteniéndose alejado de lo que sería el núcleo de la raíz. Si las plantas son demasiado grandes como para cosechárlas con un corte en la parte inferior, mejor empezar primero por cortar las ramas más grandes y más pesadas. Si recordáis dejar uno o dos tallos más grandes unidos a las ramas que estáis cortando, seguro que lo agradeceréis más adelante ya que, estos tallos formarán una “V” en las ramas que luego os facilitarán las cosas a la hora de secar vuestra preciada marihuana.

Debéis tratar, en todo momento, a vuestra planta con el máximo cuidado. Si partís alguna rama o cortáis como si tuvieráis dos manos izquierdas, corréis el riesgo de que los tricomas se rompan. Por ello, algo super importante, es usar las herramientas adecuadas. No dudéis en comprar el material necesario, porque lo que queréis recolectar es más preciado que el oro para vosotros. ?No lo maltratéis!

Secado y Curado: Dos pasos imprescindibles para la mejor marihuana

El secado y el curado se tornan pasos imprescindibles para obtener una marihuana de la mejor calidad. De hecho, hacerlo o no de la manera correcta, influye notablemente (para bien o para mal) en el resultado que vayamos a obtener. Para los que no lo hayáis hecho nunca, sin duda la marihuana os sabrá mucho mejor si lleváis a cabo el secado y el curado.

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Secado

Después de cosechar vuestras plantas de marihuana, lo primero que debéis hacer es conseguir que se sequen. Uno de los métodos más utilizados, consiste en colgarlas boca abajo, manteniéndolas del revés y colocándolas en un lugar oscuro y fresco. Debéis tener en cuenta que el lugar elegido no ha de ser demasiado húmedo y ha de tener mucha ventilación. ¡Es importante que corra el aire!

Debéis revisar los cogollos cada día y controlar si hay signos de moho, ya que es imprescindible detectarlo a tiempo y solventar el problema ?cuanto antes mejor! Tened en cuenta también que se han de eliminar las hojas sobrantes de la planta. Seguramente, al secarse, algunas caerán solas. Las demás, eliminadlas con cuidado para no dañar los cogollos.

No hay que olvidar que el secado es algo que debe hacerse despacio y con buena letra. Sed pacientes, porque un secado demasiado rápido hará que vuestra marihuana acabe oliendo a pino o peor…?que tenga un mal sabor! Si tenéis miedo de dejarlas secar demasiado tiempo y que vuestro preciado tesoro acabe atestado de moho, lo único que tenéis que hacer es colocarle un ventilador delante para que circule bien el aire. Una vez hayáis eliminado las hojas sobrantes, los cogollos deben de colgarse de nuevo boca abajo y, otra vez, necesitarán de un lugar fresco, seco y con aire para terminar de secarse.

Curado

El curado puede tener un efecto excelentísimo en vuestro cannabis. De hecho, si realizáis bien el proceso de curado, vuestro cannabis tendrá un olor y un sabor increíbles. Si por el contrario, lo hacéis incorrectamente, las desventajas van desde un sabor desagradable, a que la marihuana no os produzca subida o incluso a que ¡acabéis fumando moho! Un drama vaya.

Para empezar con el proceso de curado, deberán de seguirse unos pasos muy sencillos.

Como os comentaba antes, lo importante es tener a mano todos los bártulos y utensilios necesarios. Igual que para vigilar a vuestras plantas muy de cerca necesitabáis una lupa, ahora deberéis armaros con una bolsa de papel y una bolsa de plástico resistentes.

Si os preguntáis porqué son necesarias, la respuesta es fácil. La bolsa de papel es la encargada de proporcionar la oscuridad necesaria al proceso, mientras que la de plástico tiene la función de impedir que el papel absorba nuestro amado THC.

De esto modo, el primer paso es colocar algunos cogollos en la bolsa de plástico hasta que quede llena, más o menos, hasta la mitad. Cerramos la bolsa con cuidado, dejando espacio para no sofocar a nuestros estimadísimos amigos. Una vez hecho esto, debemos colocar la bolsa de plástico dentro de la bolsa de papel, creando una “doble bolsa”.

Es muy importante comprobar cada día el estado de los cogollos, oliéndolos, tratando de moverlos un poco para distribuir de algún modo el “curado”…y no os preocupéis si parece que están sudando, ?éso es precisamente lo que deben hacer!

Una vez hayáis hecho esto, llega el paso final para poder disfrutar al máximo de vuestro recién cosechado cannabis. Así pues, el objetivo ahora es conseguir el mejor sabor y lograr secar del todo los cogollos. Para ello, es recomendable que utilicéis un recipiente hermético, como podría ser un frasco de cristal o de plástico, o bien algo que pueda proteger vuestros cogollos del aire y de la luz. Después de lo que habéis leído, ya sabréis que a la hora de secar y curar, el aire y la luz no son precisamente nuestros mejores aliados.

Debéis colocar cuidadosamente los cogollos de marihuana en el interior del frasco. Si dejáis espacio entre ellos mejor que mejor, ya que no queremos que se compacten dentro. De este modo, durante los primeros siete o diez días, tenéis que ir abriendo el frasco para reemplazar los cogollos y que, además, se vaya renovando el aire del interior. Haciendo esto, consiguiréis que se sequen de manera uniforme y, además, podréis comprobar fácilmente si hay moho o cualquier otro problema de última hora. Si os sucediera, ?que no cunda el pánico! Simplemente, retirad los cogollos afectados y colocad el resto de nuevo en la bolsa de plástico/papel durante unos días para que puedan secarse del todo antes de volver a colocarlos dentro del frasco.

El tiempo que permanezcan en el recipiente hermético puede ser de hasta dos meses, ya que cuanto más tiempo pasen ahí, más seguros estaremos de que se han secado totalmente. Si todo sale como esperamos y el moho no ataca de nuevo, obtendremos cogollos con muchísimo sabor y de calidad máxima.

Con la práctica, y cuantas más veces probéis y experimentéis con este proceso, os daréis cuenta de lo eficiente que es. Además os costará cada vez menos saber cuándo están por fin en su punto perfecto. Así pues, cuando estén secos del todo y libres de moho, ya podéis proceder al almacenaje de la manera que más os convenga. Si lo hacéis bien, ?os durarán mucho tiempo como el primer día!

La cosecha cierra la puerta pero el cultivo interior…¡abre la ventana!

Ahora que la época de cultivo exterior ha finalizado (para la gran mayoría de nosotros) y estamos listos para recoger sus frutos, llega la hora de prepararse al máximo y planear nuestro querido cultivo indoor.

El de interior es un tipo de cultivo muy sencillo. Incluso aquellos que no hayáis tenido experiencias previas haciéndolo, os resultará un proceso fácil, ameno y, sobre todo, enriquecedor. Aprenderéis con la práctica y obtendréis resultados increíbles si prestáis atención a estos simples consejos. ?Tomad nota!

Ante todo, cabe saber que el cultivo de cannabis implica cuatro pasos básicos. Obviamente, el primero de todos ellos es conseguir las semillas. Si no conoces a nadie que te las regale (o que le sobre alguna que pueda dejarte eternamente), no dudes en hacerte con unas cuantas para iniciar tu aventura. Hay algunas súper buenas y económicas que te darán resultados increíbles. Echa un vistazo a las variedades de interior que te ofrecen en la tienda online de Sensi Seeds. La selección que hay está basada en factores tales como la altura potencial que puede alcanzar la planta, su tiempo de floración, el grado de potencia, etc. Os recomiendo investigar un poco. Seguro que encontráis la que más se ajusta a vuestros gustos. Para mí, por ejemplo, La Northern Lights ?es indescriptible!

Lo bueno a la hora de elegir una variedad indoor, es que no necesitas escoger una que se adecue al clima de tu zona, ya que lo que debes hacer es crear un entorno de cultivo adecuado en una habitación cerrada, asi que ?no te preocupes por el tiempo que haga de ventanas hacia afuera! Sean las que sean las condiciones metereológicas del exterior, no influirán nada en tu cultivo de interior.

by Diana

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Una vez que has seguido todos los pasos correctos para asegurarte de que se produce un crecimiento vegetativo sano y una floración vigorosa, el siguiente paso es cosechar las plantas maduras. En este artículo, se proporcionan unas pautas básicas sobre cuándo cosechar, cómo cosechar y qué hacer con los cogollos recién cosechados.

¿Cuándo se deben cosechar las plantas de cannabis?

Debes tener en cuenta la fecha en que tus plantas comenzaron a florecer, si no es exactamente, por lo menos aproximadamente. De esta forma, tendrás una idea aproximada de cuánto tiempo necesitarán tus plantas para florecer, y a partir de ahí puedes calcular, más o menos, la fecha prevista para cosechar.

Cuando los tricomas son de color claro (flecha amarilla) no están maduros; cuando son de color blanquecino (flecha roja), los niveles de THC son altos; cuando son de color ámbar (flecha verde), el THC ha comenzado a degradarse a CBN
Cuando los tricomas son de color claro (flecha amarilla) no están maduros; cuando son de color blanquecino (flecha roja), los niveles de THC son altos; cuando son de color ámbar (flecha verde), el THC ha comenzado a degradarse a CBN

El tiempo de floración del cannabis varían mucho según la variedad. Las variedades índicas dominantes generalmente terminan temprano, tan sólo siete u ocho semanas después de que empiece la floración, mientras que las variedades sativa dominantes pueden necesitar mucho más tiempo, hasta 24 semanas en algunos casos extremos. La mayoría no necesitan unos tiempos de floración tan largos (generalmente, la mayoría de cultivadores no están dispuestos a esperar más de 10 a 12 semanas), y también hay numerosos híbridos comerciales sativa dominantes que estarán listos en menos de 10 semanas.

Sin embargo, conocer las necesidades de la variedad que has elegido, de forma aproximada, puede no bastar para determinar si tus plantas están listas para la cosecha. Una técnica útil consiste en evaluar el porcentaje de pelos blancos que han cambiado de color (por lo general, a un color marrón anaranjado, aunque algunas variedades pueden tener pelos rosados o violáceos). Las plantas no deben cosecharse hasta que, por lo menos, el 40% de los pelos hayan cambiado de color.

Los niveles de THC suelen ser más altos si se cosecha cuando el 40-70% de los pelos han cambiado de color. Si dejas que la plantas pasen más allá de este punto, el THC comenzará a degradarse a CBN (lo que puede hacer que el efecto final de los cogollos sea más suave y es menos probable que produzcan ansiedad). También es posible evaluar la madurez mediante el uso de una lupa para observar el color de los tricomas; si el color es claro, las plantas no están maduras; si presentan un color blanquecino, los niveles de THC se encuentran en su máximo, y si son ámbar, quiere decir que la degradación ha comenzado.

¿Cómo deben cosecharse las plantas de cannabis?

La forma en que se deben cortar las plantas depende principalmente de su tamaño. Si son pequeñas, está bien cortarlas por el tallo principal, pero si son grandes y tienen muchas ramas, puede ser aconsejable cortar cada rama por separado. Lo más importante que hay que tener en cuenta cuando se cortan las plantas, como preparación para el secado, es tener cuidado al manipular los cogollos para evitar dañarlos. También es conveniente asegurarse de que los cogollos tienen suficiente circulación de aire mientras se secan, para lo que separar rama por rama de la planta debería ser suficiente.

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Es mejor cortar las ramas de las plantas por separado para permitir una mejor circulación del aire cuando se secan, en lugar de dejarlas enteras

Antes de cosechar, asegúrate de estar provisto de unos guantes de goma o de látex (sin polvo) de buena calidad; unas tijeras normales o tijeras de podar, afiladas y limpias; una bandeja de plástico grande o un recipiente en el que colocar las ramas cortadas; un poco de cuerda, y algo para colgar tus ramas (como una cuerda de tender la ropa). Los guantes evitan que la resina pegajosa se adhiera a las manos, y permitirán retirar la resina, más fácilmente, para convertirla en hachís. Las hojas de corte de la herramienta elegida también recogerán resina, que puede rasparse para convertirla en hachís. Asegurarte de que estén limpias, antes de empezar, garantiza que el propio hachís también esté limpio y libre de polvo, y otros restos.

Cuando tengas todo el equipo preparado, simplemente corta las ramas más grandes cercanas al tallo y colócalas, suavemente, en la bandeja de plástico. Una vez que hayas cortado todas las ramas de la planta, ata trozos de hilo, o cuerda, alrededor de las ramas cerca del punto en el que se cortaron, y cuélgalas de la cuerda de la ropa, dejándolas suspendidas por encima de la bandeja. Utiliza las tijeras para retirar, con cuidado, las hojas grandes y algunas de las hojas más pequeñas (deja las hojas que rodean los cogollos donde están para evitar daños) de forma que la circulación del aire a través de los cogollos no sea obstruida. En la bandeja, convenientemente colocada, se depositarán los tricomas que se caen al podar, así como las hojas cortadas, que pueden estar impregnadas de grasas y servir para hacer mantequilla demarihuana o cremas tópicas.

¿Cómo se deben secar las plantas de cannabis?

Una vez que se han cortado las plantas y se han quitado las hojas, el siguiente paso es el secado. Con el fin de que los cogollos se sequen correctamente, se deben cumplir unas condiciones ambientales adecuadas. Si hace demasiado frío o hay demasiada humedad, el secado se produce muy lentamente, y puede formarse moho. Si hace demasiado calor o el ambiente es muy seco, los cogollos se secan demasiado rápido y desarrollan un sabor áspero, a verde, cuando se fuma. Asimismo, los cogollos también pueden secarse de manera desigual si hace demasiado calor o el ambiente es muy seco, haciendo que estén crujientes y secos por fuera, pero todavía húmedos por dentro.

Una vez que se han cortado las ramas, hay que quitar las hojas exteriores más grandes antes de colgarlas
Una vez que se han cortado las ramas, hay que quitar las hojas exteriores más grandes antes de colgarlas

Lo ideal para el secado de cannabis es colgar las ramas de una cuerda de tender la ropa, o dispositivo similar, situado en una habitación en la que el rango de temperatura se mantenga en unos 18-24° C (65-75° F) y la humedad relativa en 45-55%. También es necesario asegurarse de que el lugar de secado elegido sea oscuro, ya que la presencia de luz hará que el THC se degrade más rápidamente.

Cuelga las ramas en la cuerda, asegurándote de que no se toquen entre sí para evitar que se produzca una retención de humedad y el posible crecimiento de moho. Coloca un ventilador oscilante a baja potencia, y déjalo funcionando durante todo el período de secado para mejorar la circulación del aire y reducir las posibilidades de que aparezca moho.

Las plantas tendrán que secarse durante, por lo menos, 3-4 días antes de la etapa de curado, que vamos a describir en detalle en un artículo próximamente. Algunos cultivadores dejan las ramas colgadas hasta 7-10 días, por lo que pueden prescindir de la fase de curado. Probar y equivocarte te ayudará a establecer el mejor método para tus circunstancias individuales y para las variedades que elijas.

Por Seshata

FLORACION

En este momento lo ideal son 12 horas de luz y 12 de oscuridad. Tan pronto como tengas sólo de 12 a 14 horas de luz solar, la planta empezará la floración. En el norte de Europa esto ocurre entre agosto y septiembre y dura normalmente entre 7 y 16 semanas, dependiendo de la variedad que cultivemos.

En interior la planta necesita 12 horas de luz y 12 de oscuridad ininterrumpidas para que pueda florecer sin estrés causado por la luz, lo cual puede causar que se interrumpa el ciclo normal de la planta y se interfiera con el proceso de floración. Las horas se empezarán a poner amarillas normalmente después de la tercera o cuarta semana de floración. Cuando una hora se pone amarilla y arrugada debe ser cortada, ten siempre cuidado de no quitar muchas hojas verdes porque esto puede inhibir la fotosíntesis de la planta.

Al iniciar la floración, los machos se alargan para que su polen quede por encima de las hembras y las polinice más fácilmente. Las hembras fabrican tallos más gruesos, fuertes y cortos. Las hojas nacen cada vez con menos foliolos (cada una de las hojas pequeñas que forman una hoja compuesta) hasta que nacen sólo con uno. Normalmente el patrón de crecimiento de las hojas pasa de opuesto a alterno, es decir las hojas dejan de nacer de dos en dos y enfrentadas y comienzan a nacer de una en una, a uno y otro lado del tallo, alternativamente.

El desarrollo floral comienza lentamente. La planta pega un estirón y se alarga. La distancia internudos es muy grande. Al principio, sólo aparecen unos pocos grupos de flores en las puntas de las ramas. Los cálices de las flores femeninas tienen una pelusilla que los recubre pero aún presentan muy pocos tricomas. Los tricomas son unas glándulas que aparecen principalmente en las flores, aunque también están presentes en otras partes de la planta; segregan la resina que contiene los cannabinoides.

En un segundo momento, comienzan a aparecer cogollos al acortarse la distancia internudos y crecer la producción de flores. A lo largo de toda la floración hay que manejar las plantas con delicadeza. Si manoseamos los cogollos, los tricomas se rompen y la resina se oxida, con lo que el THC se destruye. Hay que tener cuidado de que la planta no se moje con agua de lluvia, ya que no sólo romperá y arrastrará algunos tricomas sino que también puede provocar que aparezca moho en el cogollo. Por esta razón, no se deben pulverizar las plantas una vez que la floración ha comenzado.

Más tarde, la planta deja de crecer en altura y produce una gran cantidad de flores que van engordando los cogollos. Las hojas externas al cogollo se vuelven amarillas y se marchitan. En condiciones naturales la planta sería polinizada y comenzaría a fabricar semillas, al cultivar semillas feminizadas, obligamos a la planta a fabricar más resina para mantener las flores fértiles a salvo de las radiaciones solares, mientras espera un macho que nunca llegará. Los cogollos huelen intensamente, cargados de resina.

Llega un momento en que la planta deja de fabricar nuevas flores y los estigmas (es la parte del gineceo de las flores que recibe el polen durante la polinización) de las existentes van marchitándose. Hojas, tallos y flores adquieren tonos otoñales; marrones, naranjas, amarillos y púrpuras aparen en los cálices, tallos y peciolos (rabillo que une la hoja al tallo). Hay que cosechar cuando el sesenta por ciento de los tricomas tienen resina ámbar o cuando entre el 60% y el 90% de los estigmas se han marchitado y vuelto marrones.

Para conseguir que la planta exprese todo su potencial, es necesario alimentarla correctamente. Una buena nutrición es la mejor defensa contra las enfermedades y permitirá a la planta desarrollarse al máximo.

Durante la floración la planta necesita gran cantidad de fósforo (P) y potasio (K). El fósforo lo utiliza la planta en la formación de flores y raíces y en la transferencia de energía solar a compuestos químicos. Acelera la floración y produce flores grandes. La deficiencia de fósforo se observa primero en las hojas más viejas que adquieren un tono verde oscuro. En ocasiones las puntas de las hojas se secan y se detiene el crecimiento. La deficiencia de fósforo retrasa la floración.

El sistema respiratorio de la planta, el sistema enzimático y las síntesis de proteínas y clorofila necesitan potasio. Ayuda a luchar contra las plagas y las enfermedades y a mantener la presión interna de agua que sostiene la planta. Las plantas que se utilicen para producir semillas necesitarán un aporte extra de potasio ya que este elemento es básico para fabricar cañamones. Cuando a una planta le hace falta potasio, en las puntas de las hojas y entre los nervios, aparecen zonas de tejido muerto y seco demás de amarillear. Las raíces se infectan y los tallos débiles no sostienen a la planta. Las hojas pueden curvarse hacia abajo.

COSECHA

Según algunos expertos, se puede clasificar como cuatro los estados de maduración de los tricomas de las flores de marihuana, estos son los tricomas transparentes en primer lugar, que nos indican que la planta ha empezado a madurar, el siguiente tono de maduración es el tricoma lechoso, que indica que ya lleva un tiempo madurando, seguidamente llega la conversión a tricomas con un tono ámbar, esto significa que la planta está en el momento ideal para el corte o cerca de él, sobre todo si lo hacemos en un 50% de tricomas ámbar y otro 50% de tricomas lechosos, ya que si el 100% de los tricomas están ámbar el efecto del cannabis al fumar será muy narcótico, sin embargo al contener todavía tricomas lechosos la combinación es la ideal, un poco de efecto eufórico por la parte de los tricomas lechosos y un efecto narcótico por medio de los tricomas ambarinos.

Otra de las técnicas importantes en interior, es guiarse por el tiempo de floración que indican los bancos de semillas sobre la genética en cuestión.

Si queremos obtener un producto de calidad, debemos dejar de usar abonos entre ocho y diez días antes de cortar las plantas. Un sistema muy eficaz de evitar posibles acumulaciones latentes de sales producidas por el uso continuado de fertilizantes en la tierra es lixiviar las raíces con agua abundante, es decir limpiar o aclarar las raíces de la planta regando con mucha agua (al menos tres veces la capacidad de la maceta) Si hemos pulverizado nuestras plantas con algún producto foliar (insecticidas, acaricidas, fertilizantes, etc.), tendremos que rociar a fondo con agua limpia para eliminar posibles residuos.

El agua no afecta a la producción de resina, pero si nos puede causar algún problema de hongos. Por ello conviene pulverizar siempre por la mañana para que la planta y los cogollos puedan secarse durante el día. Agitar ligeramente los cogollos tras el aclarado para evitar la acumulación del agua en estos.

Es muy conveniente cortar la planta unos días después del último riego o la última lluvia si estamos en exterior, con el objeto de que se pierda en parte la humedad acumulada en tallos, hojas y por supuesto, en los cálices que son la parte del cogollo que más nos interesa.

MANICURADO

Una vez tengamos cortadas, procederemos a quitarles las hojas exteriores de forma que se nos quede un cogollo limpio. Lo primero que quitaremos son las hojas grandes lo más pegado que podamos al tallo principal de la rama. Una vez cortadas las hojas grandes deberemos cortar todas las puntas de las hojas que salen de los cogollos. Una vez hecho esto, ya podemos colgar para secar.

LA CURA

Después del secado, el cannabis está casi listo para el consumo. Para conseguir un resultado de la mejor calidad del cannabis ha de ser curado, esto debe hacerse en tarros de cristal, almacenándolos en un lugar oscuro por un periodo de entre dos y cuatro meses. El proceso hará que cambie ligeramente el color de la hierba a medida que la clorofila se va rompiendo. El sabor cambia hacia un aroma más turgente debido al proceso de fermentación.

Fuente Agrobeta

Se recomienda cortar cuando los pelillos de las flores estén de color marron, en un 75% de la planta. Se podrá ver también que los tricomas, esos pequeños cristalitos que al principio son blancos/translucidos, se tornan de color ámbal, señalando que han alcanzado la madurez. Así que cuando estén ambar, sin llegar a ponerse marrones, debemos cortarlos. En la foto se aprecian los tricomas de color ambar y los pelillos de color marrón.

Se recomienda también que los últimos 15 días antes de cortarla, reguemos sólo con agua, para así lavar las raíces y que tampoco se noten los fertilizantes a la hora de fumar o comer. Y el día de antes de cosechar, es recomendable ya no regar mas. Y así cuando cosechemos, no debemos hacerlo de buena mañana, sino a pleno sol, para que la humedad sea la mínima y no aparezca moho u otros problemas relacionados con la humedad.
Puede darse el caso, en algunas variedades de marihuana, que una parte de la planta ya esté para cortar y a otra parte le falte todavía un poco. En ese caso, debemos cortar primero las ramas con los cogollos maduros. Y mas adelante, el resto (cosecha por partes).