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Por Miguel Gimeno.-Cuando no hemos realizado tratamientos preventivos ó incluso aún habiéndolos realizado sufrimos un ataque severo de alguna plaga hemos de pasar a la acción de lucha directa mediante la aplicación de tratamientos combativos.

Los tipos de patologías más comunes en cannabis suelen ser las causadas por hongos como la botrytis y el oidio, y por ataques de insectos como la araña roja, el pulgón, los trips y gusano del cogollo, aunque existen otros organismos que pueden atacar al cannabis, estos ejemplos citados son los más típicos sin lugar a dudas.

Una vez comienzan a reproducirse y multiplicarse la botrytis, el oidio o cualquier otra enfermedad criptogámica, debemos pasar a la acción inmediata practicando tratamientos de antifúngicos. El sulfato de cobre junto al Azufre son dos productos muy utilizados en la agricultura para combatir hongos, pero a menos que las plantas estén en fase de crecimiento yo no utilizaría estos tratamientos. También podemos utilizar jabón potásico alternando los tratamientos con extracto de própolis, al igual que mezclar en el mismo tratamiento a partes iguales decocción de cola de caballo y purín de ortiga. Los tratamientos contra enfermedades fúngicas hay que practicarlos a pleno sol a ser posible, ó cuando las lámparas estén encendidas.

Contra insectos tenemos un amplio abanico de insecticidas ecológicos que podemos utilizar. Cabe destacar entre este amplio abanico de posibilidades los extractos de Derris Elíptica, de Rotenona, de Piretrina natural, y el de aceite de Neem. Dependiendo del fabricante y la concentración del producto deberemos realizar más o menos tratamientos, pero siempre siguiendo las indicaciones del fabricante del producto, ya que de no hacerlo podemos obtener resultados no deseados que pueden afectar a la metabolismo de la propia planta tratada. En este caso también podemos alternar los tratamientos de insecticida con pulverizaciones de extracto de propolis.

Por Miguel Gimeno

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20101102_ir-query-spotlight-2Por Miguel Gimeno.- Antes de iniciar un cultivo siguiendo las pautas agroecológicas, muchos cannabicultores se preguntan la incontestable cuestión de saber qué materiales y sustancias están permitidas en Agricultura Ecológica para poder seguir una línea de cultivo menos agresiva y con métodos más naturales. A día de hoy, la Agricultura Ecológica se rige por el Reglamento CEE Nº 2092/91 del Consejo de 24 de Junio de 1991, y sus posteriores modificaciones. En este Reglamento se asentaron las bases de lo que fue el inicio de la regulación de la actividad agroecológica como tal, allí en su Anexo II, apéndices A y B es donde se definen que tipo de abonos, enmiendas, sustratos y productos fitosanitarios pueden utilizarse en la práctica de la Agricultura Ecológica (A.E.) con fines comerciales. Evidentemente si se cultiva para uno mismo podemos ser más flexibles como es el caso de muchos agricultores, o por el lado contrario ser más estrictos si cabe. En A.E. está permitido el uso de piretroides sintéticos junto al uso de Butóxido de Pepironilo, que se usa como sinergizante, claro, en este último caso se sabe de sus cualidades cancerígenas y no debiera estar permitido. También se hace, en el citado Reglamento, unas cuantas exceptuaciones al uso de productos no englobados en las listas del Anexo II, como la falta de métodos, técnicas, sustancias,…, del Anexo II, que palien, frenen o erradiquen algún problema fitosanitario. Como se puede apreciar este Reglamento no es todo lo serio que debiera, pero era el inicio de lo que será la Agricultura del futuro, y si no, tiempo al tiempo.

En mi caso, yo abogo por ser lo más estricto posible en cuanto a la cannabicultura para autoconsumo se refiere, en otros menesteres no me meto. Si vamos a cultivar algo para nosotros mismos, evidentemente la Agroecología cannábica es la base en la que debemos desarrollar nuestros cultivos. Hemos de intentar obtener el mejor producto, la mejor calidad posible, …, lo que definiría como extraer la esencia que cada planta tiene en su interior, y elevarlo a la máxima expresión. Ahora claro está que primero debemos saber que materiales podemos utilizar para, aparte de extraer el mejor resultado en cuanto a calidad se refiere, intentar cultivar un producto lo menos tóxico posible, y entiéndase por toxicidad, no las propiedades enteogénicas, si no la contaminación con productos usados en su propio cultivo.

Volviendo al Reglamento Europeo, y en concreto a su Anexo II, cabe reseñar parte del contenido del mismo (ya que íntegro se haría muy extenso, pero os dejo este enlace para los que les pueda interesar: http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/site/es/consleg/1991/R/01991R2092-20070101-es.pdf) para saber exactamente que materiales contempla el mismo, los cuales son válidos y bajo qué condiciones de uso:

ANEXO II

Parte A

Eggs Fertilizantes y acondicionadores del suelo

Productos en cuya composición entren o que contengan únicamente las materias numeradas en la lista siguiente:

  • Estiércol.

  • Estiércol desecado y gallinaza deshidratada.

  • Mantillo de excrementos sólidos de animales incluida la gallinaza, y estiércol compostado.

  • Excrementos líquidos de animales (estiércol semilíquido, orina, etc.) Utilización tras una fermentación controlada o dilución adecuada.

  • Residuos domésticos compostados o fermentados. Producto obtenido a partir de residuos domésticos separados en función de su origen, sometido a un proceso de compostaje. Únicamente residuos domésticos vegetales y animales.

  • Turba Utilización limitada a la horticultura (cultivo de hortalizas, floricultura, arboricultura, viveros).

  • Arcillas (perlita, vermiculita, etc.).

  • Mantillo procedente de cultivos de setas. La composición inicial del sustrato debe limitarse a productos de la presente lista.

  • Deyecciones de lombrices e insectos.

  • Guano.

  • Mezclas de materias vegetales compostadas o fermentadas. Obtenido a partir de mezclas de materias vegetales sometido a un proceso de compostaje o a una fermentación anaeróbica.

  • Los productos o subproductos de origen animal mencionados a continuación:

· Polvo de pezuña, de cuerno, de huesos o de huesos desgelatinizado.

· Harina de sangre, de pescado, de carne y de pluma.

· Lana, pelos y aglomerados de pelos y piel.

· Productos lácteos.

algae

  • Productos y subproductos orgánicos de origen vegetal para abono (por ejemplo: harina de tortas, oleaginosas, cáscara de cacao, raicillas de malta, etc.)

  • Algas y productos de algas. En la medida en que se obtengan directamente mediante: i) procedimientos físicos, incluidas la deshidratación, la congelación y la trituración, ii) extracción con agua o con soluciones acuosas ácidas y/o alcalinas, iii) fermentación.

  • Serrín y virutas de madera. Madera no tratada químicamente después de la tala.

  • Mantillo de cortezas. Madera no tratada químicamente después de la tala.

  • Cenizas de madera. Madera no tratada químicamente después de la tala.

  • Fosfato natural blando. Producto definido por la Directiva 76/116/CEE del Consejo, modificada por la Directiva 89/284/CEE. Contenido en cadmio inferior o igual a 90 mg/kg de P2O5.

  • Fosfato aluminocálcico Producto definido por la Directiva 76/116/CEE, modificada por la Directiva 89/284/CEE . Contenido en cadmio inferior o igual a 90 mg/kg de P205. Utilización limitada a los suelos basicos (ph> 7,5).

  • Escorias de defosforación.

  • Sal potásica en bruto (pj: kainita, silvinita, etc.)

  • Sulfato de potasio que puede contener sal de magnesio. Producto obtenido de sal potásica en bruto mediante un proceso de extracción físico, y que también puede contener sales de magnesio.

  • Vinaza y extractos de vinaza. Excluidas las vinazas amoniacales.

  • Carbonato de calcio de origen natural (pj: creta, marga, roca calcárea molida, arena calcárea, creta fosfatada, etc.)

  • Carbonato de calcio y magnesio de origen natural (pj: creta de magnesio, roca de magnesio calcárea molida, etc.).

  • Sulfato de magnesio (pj: kieserita). Únicamente de origen natural

  • Solución de cloruro de calcio. Tratamiento foliar de los manzanos, a raíz de una carencia de calcio.

  • Sulfato de calcio (yeso) Producto definido por la Directiva 76/116/CEE, modificada por la Directiva 89/284/CEE. Únicamente de origen natural.

  • Cal industrial procedente de la producción de azúcar.

  • Cal industrial procedente de la producción de sal al vacío a partir de la salmuera natural de las montañas.

  • Azufre elemental. Producto definido por la Directiva 76/116/CEE, modificada por la Directiva 89/284/CEE.

  • Oligoelementos Elementos incluidos en la Directiva 89/530/CEE

  • Cloruro de sodio. Sólamente sal gema

  • Polvo de roca

Parte B. PLAGUICIDAS

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1. Productos fitosanitarios

I. Sustancias de origen vegetal o animal

– Azadiractina extraída de Azadirachta indica (Árbol neem): Insecticida.

– Cera de abejas: agente para la poda.

– Gelatina: Insecticida.

– Proteínas hidrolizadas:Atrayente (*). Sólo en aplicaciones autorizadas en combinación con otros productos apropiados de la Parte B del Anexo II.

– Lecitina: Fungicida.

– Aceites vegetales (por ejemplo, aceite de menta, aceite de pino, aceite de alcaravea):

Insecticida, acaricida, fungicida e inhibidor de la germinación.

– Piretrinas extraídas de Chrysanthemum cinerariaefolium: Insecticida

– Quassia extraída de Quassia amara: Insecticida y repelente.

– Rotenona extraída de Derris spp, Lonchocarpus spp y Terphrosia spp: Insecticida.

 IV. Otras sustancias utilizadas tradicionalmente en la agricultura ecológica

– Cobre en forma de hidróxido de cobre, oxicloruro de cobre, sulfato de cobre tribásico u óxido cuproso. Fungicida. Hasta el 31 de diciembre de 2005, con un límite máximo de 8 kg de cobre por hectárea y año, y a partir del 1 de enero de 2006 hasta 6 kg de cobre por hectárea y año

– Sal de potasio rica en ácidos grasos (jabón suave): Insecticida.

– Polisulfuro de cal (Polisulfuro de calcio) Fungicida, insecticida, acaricida.

– Aceite de parafina: Insecticida, acaricida.

– Permanganato de potasio: Fungicida, bactericida.

– Arena de cuarzo: Repelente (*)

– Azufre: Fungicida, acaricida, repelente.

PROS Y CONTRAS:

Evidentemente nadie va a negar la gran productividad de algunos sistemas de agricultura convencional, llevado a su extremo con el cultivo de hidroponía. El rendimiento es mayor, pero no estamos hablando de cultivo para consumo propio, lo cual la mayor o menor productividad debe caer en detrimento de una mejor calidad, o por lo menos es mi sentir.

Los abonos, correctores, y fitosanitarios de síntesis químicas, son mucho más rápidos actuando y con una mayor contundencia, por así decirlo. Ahora también es mayor es desequilibrio que provocan tras su aplicación, en el caso de los abonos químicos las fluctuaciones en el pH del suelo son mayores que en los abonos orgánicos, y en el caso de los fitosanitarios, está claro que matan todo, son biocidas tremendamente potentes, y si matan también la fauna auxiliar seguiremos quedando indefensos ante cualquier agente patógeno que desee instalarse debido al vacío biótico que provocan estos potentes pesticidas y hervicidas.

miguelY los pros, son bien claros, mejores cualidades organolépticas y mejor cuidado del suelo, lo que conlleva a una sostenibilidad a largo plazo de los cultivos libres de plagas. Contaminación CERO, frente al riesgo que conlleva simplemente una planta de fabricación de fertilizantes, no voy a hablar de historia pero todos sabemos las catástrofes en diversas partes del mundo que se han producido por explosiones y accidentes en este tipo de empresas. Con todo ello, la reducción del riesgo para la salud es mayor que si usamos productos tóxicos, pero cada cual es libre de hacer lo que quiera, sólo que los cannabicultores ecológicos con sus cultivos restan a la contaminación y los convencionales la aumentan.

Por Miguel Gimeno

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Por Miguel Gimeno.- Los agricultores de la antigüedad en su legado verbal de padres a hijos fueron transmitiendo el saber y las artes en el manejo del material usado como abonado, con el fin de evitar pérdidas de nutrientes y excesos de abonados por no estar fijados de forma adecuada los nutrientes, algo que desconocían física y químicamente hablando, pero que fueron capaces de percibir. Y así con el afán de mejorar día a día se fue desarrollando el Compostaje de materiales orgánicos con el fin de obtener abonos de calidad para el uso agrícola, aún hoy podemos decir que continúa desarrollándose.

En todo huerto ecológico es casi de ley el que haya un montón o pila de composta al que se han ido añadiendo estiércol junto con restos de cosechas y otros residuos orgánicos de la casa. Una vez fermentada la mezcla bajo determinadas condiciones fisico-químicas resultará un material que podrá ser utilizado como enmienda orgánica del suelo de cultivo. El resultado final va a depender del tipo de material originario y de la forma en que se descompone.

Con el compostaje lo que se pretende es imitar el proceso natural por el que se degrada la materia orgánica pero con un mayor control sobre los diferentes factores condicionantes con la finalidad de reducir la duración, favorecer la humificación, evitar pérdidas de nutrientes innecesarias, enriquecer y obtener un producto homogéneo.

El compostaje era realizado apilando en montones el estiércol del ganado, restos de cosechas y los residuos de las casas con el fin de obtener un producto aprovechable como abono. Pero esta técnica resultaba un proceso lento donde el contenido medio de nutrientes y la higiene del compost resultante no estaban asegurados.

Hoy, se entiende por compostaje a la descomposición de los restos orgánicos por poblaciones biológicas en un ambiente aerobio, cálido y húmedo. El compostaje se realiza bajo un proceso aeróbico que consta de dos fases: una primera de temperaturas entre 15 a 45 ºC (mesófila) y una segunda a temperaturas entre 45 a 70 ºC (termófila).

Aunque es evidente que muchos lectores no disponen de los medios para poder realizar por ellos mismos el composta, no está de más ya que vamos a usarlo y por tanto a comprarlo saber cómo se elabora un composta de calidad y estar al tanto de aquello que te quieren vender sea de la calidad que afirma el vendedor.

Condiciones para un adecuado compostaje:

Propiedades físicas.

El picado de materiales es un factor que aumenta considerablemente la velocidad del proceso, el tamaño ideal ronda de 1 a 5 centímetros. Los materiales deben presentar una adecuada retención de agua al tiempo que tienen que permitir la circulación de aire.

Propiedades químicas.

Es importante asegurar la presencia de nitrógeno, carbono y fósforo en el montón, pues son la base del metabolismo microbiano. Además ha de tener ciertos micronutrientes como Boro, Cobre, Manganeso, Zinc, Hierro y Cobalto en cantidades pequeñas pues cantidades altas pueden resultar fuertemente tóxicas. Es importante tener en cuenta la relación C/N inicial del montón, que debe ser sobre 30 a 35, más o menos, para que una vez transcurrido todo el proceso de compostaje resulte un material con una relación C/N de 8-10, que es la misma que tiene el suelo. Para ello debemos compostar mezclas de distintos materiales orgánicos cuyas R C/N sean diversas y sumen en total una R C/N 30 a 35, luego ya veremos como hacerlo.

Aquí os dejo una tabla con diversos materiales que se pueden utilizar en la confección de la pila o montón de compost:

MATERIALES

ORGÁNICOS

RELACION C/N

Serrín de Caducifolias

158

Paja de Arroz

100

Paja de Trigo

70

Caña de Maíz

52

Cáscara de Arroz

49

Forraje de Gramíneas

40

VALOR IDEAL COMPOST PARA INICIAR EL COMPOSTAJE

35-30

Estiércol de Oveja

28

Estiércol de Vaca

28

Poda de Naranjos

27

Forraje de Leguminosas

25

Piñones de Uva

19

COMPOST MADURO

20-10

Mezcla de restos hortícolas

15

Restos de Lechugas

14

Siega de Césped

14

Purín de Cerdo

13

Gallinaza

12

Ácidos Húmicos

10

SUELO

12-8

Protoplasma microbiano

10-4

Guano de Murciélago

7

Factores del compostaje.

La temperatura óptima del montón ronda entre el intervalo 60-65 ºC, con ello se consigue la eliminación de agentes patógenos, semillas de hierbas adventicias y parásitos. Las temperaturas inferiores no aseguran lo anteriormente citado, y las superiores matan algunos microorganismos que actúan en la descomposición y otros no trabajan por estar esporados. Las temperaturas más altas que llega a alcanzar el montón se dan en la mitad superior del mismo, concretamente a unos 30 centímetros, por lo que es conveniente tomar la temperatura en esta zona con un termómetro de suelo para ir controlando la evolución del compostaje.

La humedad elevada desplaza al aire, produciéndose así el nada deseado proceso anaeróbico (sin aire), y por el contrario si es excesivamente baja se produce una disminución en la actividad de los microorganismos, ralentizándose de esta manera el compostaje. Dependiendo de los tipos de materiales usados inicialmente el grado de humedad varía, para materiales fibrosos o residuos forestales debe ser de 75 al 85 %, mientras que para material vegetal en fresco, debe estar sobre el 50 y 60 %. Es conveniente picar el material, la paja picada puede llegar a absorber agua hasta de 5 veces su peso.

El contenido en Oxígeno es imprescindible para un proceso aerobio, por lo que debemos de tener en cuenta las dimensiones del montón para que pueda estar bien ventilado en su interior. Montones excesivamente altos pueden provocar el apelmazamiento del montón debido al peso, produciéndose de esta manera el proceso anaerobio por no poder circular el aire (ver confección del montón de compost). El volteado de los materiales también facilita la oxigenación al tiempo que se va homogeneizando la mezcla.

La relación C/N debe ser de 25-35, si es más elevada se produce una falta de nitrógeno por lo que disminuye la actividad biológica y se ralentiza el proceso, aunque materiales equilibrados que sean ricos en N a la vez que poco biodegradables también lo ralentizarán; en cambio la relación C/N baja no afecta al proceso pero si produce una pérdida de nitrógeno en forma de amoniaco y como el compostaje, en gran parte, pretende la menor pérdida de nutrientes resulta poco interesante y viable.

A lo largo del proceso intervienen diferentes microorganismos, en la primera etapa aparecen los hongos y bacterias mesófilos, cuando la temperatura ronda los 40 ºC comienzan a aparecer los hongos y bacterias termófilos junto con los primeros actinomicetos, y finalmente cuando vuelven a bajar las temperaturas reaparecen las formas activas como protozoos, nemátodos, miriápodos, etc..

Una vez descompuesto el montón se deja un tiempo de maduración, fase muy importante que suele durar alrededor de dos meses, transcurridos los cuales obtenemos un compost de la mejor calidad.

¿Qué mezcla de materiales debo hacer?.La cantidad de cada material que debemos utilizar viene dada por la siguiente fórmula

30 = M1 · R C/N1 + M2 · R C/N2 + M3 · R C/N3 + …..+ Mn · R C/Nn

M1 + M2 + M3 + … + Mn

Siendo M1, M2, M3, …., Mn las cantidades en kilos de los diferentes materiales que usemos, y R C/N1, R C/N2, R C/N3, …, R C/Nn, sus respectivas relaciones C/N (usar como guía la tabla del apartado que precede) y 30 el valor de la relación C/N que debe tener el montón inicialmente.

Como las R C/N ya las sabemos por las tablas, los valores de M debemos darlos por el cuento de la abuela, es decir, dando un valor a cada M hasta que logremos que la fracción sea igual a 30.

Si solo vamos a usar 2 materiales es mucho más fácil ya que de la fórmula anterior obtenemos la siguiente:

M1 = M2 ( 30 – R C/N2)

R C/N1 – 30

Ej: Si disponemos de paja de trigo y gallinaza, ¿en qué proporción debemos hecharlos?.

Llamaremos a la cantidad de paja M1, y M2 la cantidad de Gallinaza (que le daremos el valor de 1 Kg, luego M2 = 1 Kg, así sabremos la cantidad de paja que nos hará falta por cada kilo de gallinaza). La R C/N de la gallinaza es 12 (R C/N2 = 12) y de la paja es 70 (R C/N1= 70).

M1 = 1 ( 30 – 12 ) = 18 = 0’45 Kg

70 – 30 40

Luego deberemos mezclar 450 gramos de paja de trigo por cada kilo de gallinaza.

 

Confección del montón de compost.

Existen diversas técnicas para elaborar un montón de compost, una de las más conocidas es la técnica conocida como método “Howard” o método “Indore”. Esta técnica consiste en el apilamiento formando capas de los diferentes materiales utilizados, aportando humedad y volteando el montón para aportar mayor oxígeno al tiempo que se homogeneiza la mezcla.

El montón lo debemos realizar sobre una superficie impermeable (que no deje pasar el caldo que gotea del montón, ya que es rico en nutrientes), algunos cultivadores prefieren colocar debajo recipientes que, una vez llenos, recogen y tras diluir el caldo en agua fertirrigan el suelo.

También es conveniente que el montón esté techado para evitar la excesiva evaporación o el agua de lluvia que puede hacernos perder bastantes nutrientes. En las zonas áridas es aconsejable además colocarlo en los lugares más sombríos.

Las dimensiones del montón para que éste tenga una descomposición equilibrada deben ser de 1 a 1’5 metros de alto, de 1’5 a 2 metros de ancho y todo lo largo que queramos o podamos.

Fórmula casera para elaborar compost de calidad para cannabis

Un compost de calidad debe contener todos los nutrientes (macro y micro), así como enzimas, vitaminas, aminoácidos,…, que necesitan las plantas. Ahora vamos a ver qué materiales y en qué cantidad podemos tomar para fabricarnos nuestro propio compost para cannabis, y por cada capa que apilemos iremos echando los siguientes materiales y en la proporción indicada:

  • Estiércol de Oveja o Vaca : 50 kg.

  • Paja de Trigo: 6 kg.

  • Guano de murciélago: 1 kg.

  • Gallinaza: 5 kg.

Por Miguel Gimeno

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Options-for-Organic-Fertilizers_largePor Miguel Gimeno.- La agricultura ecológica no solo se nutre de abonos y enmiendas orgánicas de origen vegetal o animal, también existe una fuente natural como son los abonos minerales, entendiendo por tales, a los abonos de origen mineral que sin haber sufrido ningún proceso químico de síntesis, están contemplados en la normativa de AE que entró en vigor en la Unión Europea en el año 1991 (Reglamento (CEE) nº 2092/91), y del que ya hablamos extensamente en estas líneas en números anteriores.

Como ya hemos dicho para que un abono mineral esté permitido en para agricultura ecológica no ha debido sufrir tratamiento químico alguno de síntesis, sino que los minerales que han sido obtenidos de la propia naturaleza se han de procesar por medios físicos y mecánicos.

Ya desde tiempos remotos la forma más generalizada de realizar abonados nitrogenados era a través del uso del conocido “Nitrato de Chile”, que procedía de la molienda de rocas de yacimientos originarios de Chile, fue tal su auge y uso en la primera mitad de siglo XX que casi se llega a exterminar con este recurso natural, hoy controlada su extracción. La diferencia en comparación con los abonos minerales de síntesis química está en la veloz solubilidad de éstos últimos, por ello a la hora de aplicar abonos minerales permitidos en A.E. debemos de tener en cuenta tal circunstancia y realizar los abonos cuando hagamos la preparación del terreno, e incluso añadiéndolos en forma de enmienda a la pila de compost.

Los fertilizantes minerales permitidos en A.E. además de ser una fuente económica de aportar nutrientes a las plantas, se complementan a la perfección con otro tipo de prácticas ecológicas habituales como el abonado orgánico y el abonado en verde. Muchos suelos previamente a ser cultivados pueden presentar déficit de uno o diversos minerales imprescindibles para el desarrollo de las plantas. Puede que solamente con los aportes orgánicos no contrarrestemos este déficit, ya que su riqueza y composición no es homogénea ni está garantizada. Para enmendar estos déficits del suelo los abonos minerales de la A.E. se presentan como una gran herramienta de trabajo para el cannabicultor.

El origen y procedencia de los fertilizantes minerales son sales minerales o rocas provenientes de yacimientos mineros y salinos, los cuales son tratados mediante procesos físico-mecánicos. Los procesos de obtención de abonos minerales deben ser procesos físicos ó mecánicos de transformación como disolución en caliente, filtración, decantación, calcinación, molienda, procesos electroestáticos,…

Abonos Minerales Naturales permitidos en agricultura ecológica

 

Denominación

Descripción, requisitos de composición y condiciones de utilización

Fosfato natural blando Producto definido por la Directiva 76/116/CEE del Consejo3, modificada por la directiva 89/284/CEE4.
Contenido en cadmio inferior o igual a 90 mg/kg de P2O5
Fosfato aluminiocálcico Producto definido por la Directiva 76/116/CEE del Consejo3, modificada por la directiva 89/284/CEE4.
Contenido en cadmio inferior o igual a 90 mg/kg de P2O5.
Utilización limitada a los suelos básicos (pH >7,5).
Escorias de desfosforación Necesidad reconocida por el organismo de control o la autoridad de control.
Sal potásica en bruto (por ejemplo: kainita, silvinita, etc) Necesidad reconocida por el organismo de control o la autoridad de control.
Sulfato de potasio con sal de magnesio Necesidad reconocida por el organismo de control o la autoridad de control.
Derivado de la sal potásica en bruto.
Carbonato de calcio de origen natural (por ejemplo: creta, marga, roca calcárea molida, arena calcárea, creta fosfatada, etc.)
Carbonato de calcio de origen natural (por ejemplo: creta de magnesio, roca de magnesio calcárea molida, etc.)
Sulfato de magnesio (por ejemplo: Kieserita) Únicamente de origen natural.
Necesidad reconocida por el organismo de control o la autoridad de control.
Solución de cloruro de calcio Necesidad reconocida por el organismo de control o la autoridad de control.
Sulfato de calcio (yeso) Producto definido por la Directiva 76/116/CEE del Consejo3, modificada por la directiva 89/284/CEE4.
Únicamente de origen natural.
Azufre elemental Producto definido por la Directiva 76/116/CEE del Consejo3, modificada por la directiva 89/284/CEE4.
Necesidad reconocida por el organismo de control o la autoridad de control.
Oligoelementos Elementos incluidos en la Directiva 89/530/CEE5.
Necesidad reconocida por el organismo de control o la autoridad de control.
Cloruro de sodio Solamente sal gema.
Necesidad reconocida por el organismo de control o la autoridad de control.
Polvo de roca

Acondicionadores minerales para la enmienda en suelos que presenten déficits de K, Mg, P ó S:

 

Nutriente

Producto a usar

Potasio Patentkali (30%)
Magnesio Epsonita (16% MgO),
Kieserita (20-27%),
Patentkali (10%)
Calizas dolomíticas (18%)
Magnesita (60%)
Rocas silíceas (2-7%)
Fósforo Fosfato natural blando
Fosfato aluminiocálcico
Escorias de desfosforación
Azufre Azufre elemental
Productos a base de sulfatos como Patentkali, Epsonita.

 

MEN-FM11-gkh-fertilizer-1Abonos y Acondicionadores Minerales más comunes:

Polvo de rocas calizas.

El polvo de rocas calizas contiene bastante calcio (cerca del 50%) por lo que se puede usar tanto para aportar Calcio como para aumentar el pH de tierras ácidas. Según sea la acidez podemos utilizar de 20 a 150 gramos por metro cuadrado.

Cretas fosfatadas.

Contiene unos níveles practicamente iguales de Calcio que el polvo de calizas, además contiene cerca del 8 % de Fósforo así como otros oligoelementos. Su pueden utilizar de 30 a 100 gramos por metro cuadrado.

Margas.

Son mezclas de minerales arcillosos y caliza que llegan a contener sobre un 20 % de Ca, en suelos arenosos funcionan bien para enmendar una deficiencia de este mineral. Dosis de 30 a 100 gramos por metro cuadrado.

Yeso.

El yeso (sulfato cálcico hidratado) contiene cerca del 30% de Calcio y se usa para mejorar las tierras con problemas de Sodicidad.

Dolomita Cálcica.

Contiene sobre el 20% de Magnesio y sobre un 30% de Calcio. Se puede utilizar como enmienda de Mg y Ca pero solo en con un pH neutro o ácido. Utilizar 10 a 40 gramos por metro cuadrado.

Carbomagnesia.

Tiene una mayor concentración de Calcio que la Dolomita, pero su contenido en Magnesio es menor. Al igual que en el caso anterior, solo se debe usar en suelos ácidos o neutros.

Kieserita-Sulfatos Magnésicos de origen marino.

Su composición varía en ambos casos. La Kieserita posee sobre un 25 % de Magnesio y un 20% de Azufre, y los sulfatos marinos sobre un 15 % de Magnesio. Son aconsejables para suelos alcalinos, aplicar de 15 a 30 gramos por metro cuadrado de Kieserita, en caso de los sulfatos marinos al ser mucho más solubles es recomendable usar dosis mucho más bajas y aplicarlo más periódicamente.

35Patentkali.

Proviene de depósitos salinos naturales. Es rica en Potasio (30%), Magnesio (10%) y Azufre (17%), además de pequeñas cantidades de otros elementos como el Silice. Mejora a los suelos con problemas de salinidad. Se puede utilizar en la preparación del terreno en casos de floración deficiente de la cosecha anterior.

Fosfatos naturales y Fosfal.

El contenido en Calcio de los fosfatos naturales es alto además de poseer cerca de un 30 % de Fósforo. Utilizar sólo en suelos ácidos, sobre 20 a 40 gramos por metro cuadrado. En suelos neutros y básicos se puede afirmar que los fosfatos naturales son totalmente inertes.

El fosfal (fosfato calcinado) contiene un porcentaje de Fósforo similar a los fosfatos naturales, pero contiene Aluminio en una elevada proporción además de ser de asimilación más rápida. Utilizar en suelos alcalinos con el mismo intervalo de dosis que los fosfatos naturales.

Minerales de Sílice.

Hay multitud de rocas como el gneis, el basalto y granito que son ricas en Sílice y otros microelementos. Sobre la mitad de su contenido es Sílice, el resto pueden ser Magnesio, Potasio y numerosos microlementos. Es ideal para aquellos privilegiados que pueden hacer cultivos de exterior en invierno, refuerza a las plantas frente a las heladas y la lluvia. Se pueden utilizar de 20 a 150 gramos por metro cuadrado.

Insecticidas de origen minera:

Alumbre (sulfato doble de alúmina y potasa): Tomamos 40 gramos de alumbre, lo disolvemos en agua hirviendo y luego lo diluimos en 10 litros de agua. Es un remedio eficaz contra el pulgón, y se pulveriza sobre suelo y plantas. Realizar una segunda pulverización a los quince días de haber realizado la primera.

Arcilla: Podemos tomar una tierra excesivamente arcillosa o bien comprar caolín (arcilla con la que se realizan manualidades de venta en papelerías y tiendas de manualidades) y untar sobre tallos y ramas de las plantas, tiene las mismas utilidades que la cera. También podemos untar el agujero de trasplante antes de colocar las plantas, con ello se facilita un mejor enraizamiento.

Arena de cuarzo (silice): Un buen remedio preventino es tomar arena de silice y espolvorear las plantas, actuando como repelente contra insectos.

Azufre: Existen diversos tipos de azufre mineral que podemos utilizar para solucionar ciertos problemas contra hongos y ácaros: molido, sublimado, ventilado, coloidales y mojables. El molido tiene un grano muy grueso, y los coloidales y mojables se utilizan diluidos en agua, por lo que si vamos a solucionar un problema con hongos no interesa aportar más agua a las plantas. Los más recomendables son el sublimado y el ventilado, ambos los podemos utilizar espolvoreándolos (con un simple calcetín por ejemplo) sobre las plantas. El azufre resulta tóxico para las micorrizas del suelo, por lo que hay que controlar su uso para no causar daños mayores. Del mismo modo se debe aplicar por la tarde-noche y evitar las migueltemperaturas altas en las que el azufre se puede volver tóxico para las propias plantas tratadas, además evitar que el suelo presente cierto grado de humedad antes de aplicarlo. Aplicar sólo durante la floración.

Jabón negro potásico: También podemos preparar una solución contra pulgones, cochinillas y ácaros disolviendo 25 gramos de jabón de potasa en 1 litro de agua. Se pulveriza durante la tarde-noche y nunca durante la floración.

Sulfato de aluminio: Contra cochinillas y mosca blanca también podemos elaborar un remedio, que consiste en disolver 200 gr de sulfato de aluminio en 1 de agua, una vez está la mezcla bien disuelta se le añaden 9 litros más de agua y se agita concienzudamente. Se aplica en caso de ataque pulverizando sobre las plantas dañadas y alrededores, siempre por la tarde-noche y en crecimiento.

Por Miguel Gimeno

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huerta35Por Miguel Gimeno.- Cada vez más cannabicultores deciden rotar el suelo de cultivo de tal forma que no quede desnudo y desprotegido ante las inclemencias del tiempo. Pero esos cultivos intermedios que realizan son con la finalidad de mejorar la tierra de cultivo para tener que realizar menos labores de acondicionamiento cuando llegue el momento de cultivar cannabis. Estos cultivos tienen el nombre de “Abonos Verdes o Siderales”, a los que podríamos definir como cultivos de vegetación rápida que son segados antes de iniciar su floración e incorporados al suelo con la expresa finalidad de mejorar su composición y rendimiento.

De hecho, estos cultivos de Abonos Verdes han sido una práctica muy antigua en la agricultura a lo largo del Mediterráneo desde tiempos remotos, ya los griegos alrededor del año 300 a.c., utilizaban las habas y lupinos como abonos verdes que precedían a los cultivos primarios. Y su uso se ha extendido hasta llegar a nuestros días, donde las técnicas y combinaciones de especies que se usan en este tipo de cultivos van mejorando y progresando de forma contínua volviendo a recuperar el hueco dentro del manejo de las tierras de labranza que la agricultura convencional les fue robando durante el siglo XX.

Los abonos verdes son cultivos que son segados antes de iniciar su floración, triturados (en caso de tener una trituradora), dejados en superficie durante unas dos semanas más o menos para que se sequen, y posteriormente incorporados al suelo a no más de 15 cm de profundidad máxima, si queremos que la descomposición sea rápida y efectiva. Entre sus numerosos beneficios cabe destacar:

-Su propia naturaleza como fuente de materia orgánica y nutrientes.

– Estimulación de la actividad biológica del suelo además de la mejora que supone para su estructura.

– Protección de la erosión al tiempo.

– Reducción de la evaporación.

– Aceleración de los procesos de humificación de los materiales orgánicos presentes en el suelo.

– Disminución de pérdidas de agua y de nutrientes por lixiviación.

– Limitación del desarrollo de plantas adventicias.

– Hospedaje de diversos insectos que forman parte de la fauna auxiliar.

– Reducción del ataque de agentes patógenos.

Visto pues los múltiples beneficios que se obtienen al realizar este tipo de cultivos, no cabe más que comenzar en el manejo de los mismos pero para ello antes debemos saber sobre la naturaleza de las diversas especies vegetales que podemos utilizar para realizar un “Abono Verde”. Las especies que elijamos deben de cumplir ciertos requisitos para ser utilizados como abonos verdes:

1) Plantas de ciclos rápidos.

2) Aportar materia orgánica.

3) Poseer una adecuada relación C/N.

4) Fijar Nitrógeno u otros elementos.

5) Presentar cierta capacidad en la formación de micorrizas.

leguminosasSe utilizan, principalmente, tres tipos de familias de plantas:

· Las leguminosas (habas, guisantes, altramuces, judías,..) que tienen la capacidad de fijar el Nitrógeno atmosférico a través de establecer una simbiosis con determinadas bacterias pertenecientes a los géneros Rhizobium y Bradyrhizobium.

· Las gramíneas (centeno, cebada, avena,…) aportan gran cantidad de biomasa

· Las crucíferas (remolacha y nabo forrajeros, mostaza blanca, colza) poseen una buena capacidad de humificación desarrollando grandes cantidades de biomasa y enriqueciendo el suelo en potasio, al tiempo que dado el desarrollo veloz que presentan son ideales cuando nos aprieta el tiempo.

Cuando se realizan este tipo de cultivos estamos aportando al suelo de entre 2’5 y 4 Kilos por metro cuadrado de masa verde, que nos daría entre 100 y 200 gramos de humus por metro cuadrado, que sería el equivalente a aportar de entre 1 a 2 Kilos de estiércol por metro cuadrado, reduciendo el gasto de estiércol a casi la mitad.

La siembra ha de ser entre un 20% y un 50% más espesa que si se tratase de un cultivo forrajero o para producción de semilla. La siega, como ya he dicho, ha de realizarse cuando el abono verde esté en un estado avanzado de vegetación, justo después de florecer pero antes de que las plantas inicien la fecundación y la producción de semillas, momento en el que comienzan a tomar nutrientes del suelo, además en el momento de vegetación máxima es cuando existe mayor masa vegetal y mayor concentración de nutrientes en su tejido. Tras segar el abono verde debemos dejarlo en superficie alrededor de 2 a 3 semanas, pasadas las cuales enterraremos el abono verde a una profundidad de 10 a 15 centímetros.

La principal función de los abonos verdes es la de complementar la nutrición del suelo para cultivos posteriores, bien a través de la fijación del Nitrógeno atmosférico, aportación de humus, y/o por dejar disponibles elementos nutritivos que de otra forma no estarían disponibles para el cultivo que le sucede.

La fijación del Nitrógeno atmosférico viene dado por el uso de plantas de la familia de las leguminosas, las que tienen la peculiaridad de fijar este nutriente presente en el aire, por medio de una simbiosis (asociación favorable) con las bacterias del género Rhizobium. Las leguminosas usadas como abonos verdes pueden llegar a aportar casi todas las reservas de Nitrógeno que necesiten cultivos posteriores, si la biomasa desarrollada es importante y la fijación del Nitrógeno ha sido correcta. También tienen la condición de absorber el Nitrógeno presente en el suelo para evitar pérdidas por lixiviación y dejándolo, por consiguiente, a disposición del cultivo sucesorio.

El aporte de humus viene dado por la producción de biomasa, pero dado a que las plantas no se las deja llegar a la fecundación los niveles de lignina en las plantas son menores y por consiguiente, también es menor su coeficiente isohúmico, lo que conlleva, por ende, a una menor producción de humus, sobre todo las leguminosas, causa por la que se suelen mezclar leguminosas con gramíneas, de esta forma se contrarresta en cierta medida la falta de humus de una y la poca capacidad de fijar nutrientes de la otra.

green_manures_digging       Los abonos verdes evitan la pérdida de otros nutrientes ya que algunas especies utilizadas como la alfalfa, habas, la esparceta, trébol rojo, girasol, la colza,…, tienen un sistema radical profundo, bombeando los nutrientes presentes en las capas más profundas hacia la superficie. También con la incorporación de los abonos verdes al suelo y su posterior degradación se aumenta la concentración del fósforo disponible para el cultivo sucesor. Otra característica es la disminución casi total de los efectos causados por la erosión de la lluvia y el aire, ya que al no estar el suelo desnudo se evita la erosión, a la vez que las raíces sujetan el suelo y aumentan la capacidad de infiltración del agua y reducen la velocidad del agua ladera abajo. El aumento de retención evita la lixiviación de nutrientes y la consiguiente disminución de la concentración de éstos.

Otra cualidad a tener muy en cuenta es la capacidad de mejora de la sanidad vegetal de los cultivos posteriores. Ejerce cierto control sobre las poblaciones de las hierbas adventicias (erróneamente denominadas “malas hierbas”), por eso es conveniente realizar siembras muy espesas de abonos verdes para que la competitividad del abono verde sea mayor que las adventicias. También algunas especies tienen la peculiaridad de excretar por las raíces sustancias tóxicas para otras plantas evitando la competencia, fenómeno que se le conoce con el nombre de alelopatía.

Las propias hierbas adventicias pueden ser utilizadas como abonos verdes, pero como la floración de las diferentes especies silvestres es escalonada hay que ser muy cuidadoso para evitar que granen y se propaguen nuevamente. En experiencias en el campo de trabajo, algunos suelos que presentaban niveles de materia orgánica inferiores al 0’3 %, con dos años realizando abonos verdes con las propias hierbas adventicias se ha logrado alcanzar la media normal del 3 % de materia orgánica, nivel mínimo indispensable para un desarrollo saludable de los cultivos.

La incorporación de los abonos verdes al suelo produce un incremento de las poblaciones y de la actividad de diversos microorganismos propios del suelo. Lo que produce un aumento de la competitividad de las especies por un mismo nicho biológico, reduciendo los niveles de microorganismos e insectos patógenos a niveles aceptables que no constituyen plaga ni suponen peligro alguno para nuestro jardín cannábico. También en la descomposición de los abonos se forman compuestos que resultan tóxicos para ciertos agentes patógenos, reduciendo el riesgo de padecer ataques indeseables que puedan medrar la producción o calidad de nuestro cultivo.

Se pueden utilizar las especies por separado (haba forrajera, trébol) o combinar varias de ellas, también es interesante rotar cada año el abono verde utilizado. Los abonos verdes más utilizados son los que combinan gramíneas con leguminosas:

· Para cultivos de Marihuana en Invierno para algunas regiones privilegiadas de España, cantidades en gramos de semillas por metro cuadrado de superficie a sembrar:

-Guisante (12 gr. / m2) + Avena (8 gr. / m2): siembra en verano.

miguel-Veza (6 gr. / m2) + Guisante (7 gr. / m2) + Avena (7 gr./ m2): siembra en verano.

· Para cultivos de Marihuana de temporada:

-Veza (10 gr. / m2) + Avena (8 gr. / m2): siembra en Otoño.

El uso de abonos verdes es un hecho que cada vez se está dando más entre cultivadores de cannabis, y es algo que tenemos que ir acostumbrándonos a realizar más asiduamente para mejorar el rendimiento de nuestro cultivo en sus diversas etapas de crecimiento, floración y fructificación, este último si deseamos hacer nuestras propias semillas.

Por Miguel Gimeno

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Una nueva temporada se iniciará con la llegada de la Primavera. El Sol comienza a hacer notar su presencia y el verde y el multicolor de las flores comienzan a adornar praderas y montes: ya es la hora de sembrar para aquellos que realizaron sus labores de pre-siembra.

En agricultura ecológica, muy lejos del pensamiento del agricultor convencional de dopar literalmente a las plantas y animales para aumentar su producción sin mirar los efectos desastrosos que puede ello conllevar en el devenir de los agroecosistemas, trata su cultivo de forma distinta: más respetuosa. Un agricultor ecológico no abona a las plantas, sino que alimenta al suelo, pues es éste el encargado de digerir la comida de las plantas, reduciéndola a sustancias que pueden ser asimiladas directamente por ellas.

Las labores de pre-siembra, aunque no imprescindibles, si son transcendentales para una mejor y más cómoda labor por parte del cannabicultor. Se pueden realizar diversas labores de pre-siembra, dependiendo de la zona en las que nos encontremos.

En las zonas más cálidas algunos cannabicultores ecológicos realizan siembras de abonos verdes en cuanto se finaliza el cosechado de las plantas del cultivo anterior. Los abonos verdes o siderales podríamos definirlos como cultivos de vegetación rápida que se incorporan al suelo con la finalidad de mejorar su composición y rendimiento. Son, de hecho, una práctica muy antigua en la agricultura que ya se practicaba a lo largo del Mediterráneo por los griegos alrededor del 300 a.c., quienes utilizaban las habas y lupinos como abonos verdes que precedían a los cultivos.

Las especies que se eligen deben de cumplir ciertos requisitos para ser utilizados como abonos verdes: -Plantas de ciclos rápidos, -Aportar materia orgánica, -Poseer una adecuada relación C/N, -Fijar Nitrógeno u otros elementos, y -Presentar cierta capacidad en la formación de micorrizas (hongos que unidos a las raíces de las raíces conviven en simbiosis con las plantas aportando multitud de beneficios).

Los abonos verdes son cultivos que son segados, triturados (en caso de tener una trituradora), dejados en superficie durante unas dos semanas más o menos para que se sequen, y posteriormente incorporados al suelo a no más de 15 cm. de profundidad máxima, si queremos que la descomposición sea rápida y efectiva. Sus beneficios son varios: son fuente de materia orgánica y nutrientes, estimulan la actividad biológica del suelo además de mejorar su estructura, protegen de la erosión al tiempo que reduce la evaporación, acelera la humificación, disminuye el lavado de nutrientes, limitan el desarrollo de plantas adventicias, son plantas anfitrionas de fauna auxiliar, evitan el ataque de agentes patógenos, ….

Se utilizan, principalmente, tres tipos de familias de plantas: las leguminosas (habas, guisantes, altramuces, judías,..) que tienen la capacidad de fijar el Nitrógeno atmosférico a través de una simbiosis con las bacterias de los géneros Rhizobium y Bradyrhizobium, las gramíneas (centeno, cebada, avena,…) aportan gran cantidad de biomasa, y las crucíferas (remolacha y nabo forrajeros, mostaza blanca, colza) poseen una buena capacidad de humificación desarrollando grandes cantidades de biomasa y enriqueciendo el suelo en potasio (que favorece el enraizamiento y la formación de las flores), al tiempo que dado el desarrollo veloz que presentan son ideales cuando nos aprieta el tiempo.

Cuando se realizan este tipo de cultivos estamos aportando al suelo de entre 2’5 y 4 Kilos por metro cuadrado de masa verde, que nos daría entre 100 y 200 gramos de humus por metro cuadrado, que sería el equivalente a aportar de entre 1 a 2 Kilos de estiércol por metro cuadrado, reduciendo el gasto de estiércol a casi la mitad.

La siembra del abono en verde ha ser como mínimo 3 meses antes de que vayan a ser trasplantadas las plantas. Por lo que en muchos casos ya hemos llegado tarde para ello, pero como ya he dicho no es imprescindible aunque sí recomendable, así que el año que viene no olvides realizar tu cultivo de abono verde.

Otros cannabicultores realizan profundas cavas en la zona de cultivo, enterrando estiércol fresco con el fin de fermentarlo anaeróbicamente (sin presencia de O2), lo que produce un aumento en la temperatura del suelo favoreciendo así una desparasitación del suelo. Yo no comparto mucho esta técnica, ya que además de robar Nitrógeno al suelo, puesto que los organismos que anaerobios consumen entre otras sustancias Nitrógeno, las altas temperaturas también afectan a microorganismos beneficiosos como los hongos actinomicetes.

Otra técnica para desparasitar el suelo y de la que tampoco estoy muy de acuerdo es con la llamada técnica de solarización. Esta consiste en cubrir el suelo de una forma hermética con plástico para que la exposición a los rayos solares provoque un aumento en la temperatura del suelo y se produzca así el efecto desparasitario.

¿CÓMO MEJORAR EL SUELO?

Para poder mejorar el suelo, indudablemente, primero hay que conocer ciertos factores determinantes en el crecimiento y desarrollo saludable de nuestras plantas de maría.

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La marihuana crece y se desarrolla mejor en suelos algo ligeros y bien mullidos que sean muy ricos en materia orgánica. Los suelos pesados y compactos y pobres en materia orgánica producen plantas pequeñas con una baja producción, al tiempo de ser propensos a padecer salinidad y sodicidad, lo que todavía dificulta más el ciclo vital de la planta, y durante largos períodos de lluvias se corre el riesgo de padecer una podredumbre de las raíces por falta de aireación. Los suelos excesivamente ligeros son pobres en materia orgánica además de drenar en exceso provocando una innecesaria pérdida de nutrientes.

La materia orgánica juega, por tanto, un papel importantísimo en la vida dentro y sobre el suelo, una de las características que presenta es la de aligerar suelos pesados y cohesionar suelos ligeros, por tanto la materia orgánica va a ser una herramienta determinante para un desarrollo saludable de nuestras plantas.

Existen diferentes labores de cultivo para aumentar la retención de agua y la aireación, y disminuir así las posibles pérdidas de agua y nutrientes. Aquellos que cultiváis directamente sobre el suelo podéis realizar bancales donde plantar las plantas. Yo aconsejo una adaptación que hice los bancales profundos, que consiste en realizar bancales de 1’20 x 1’20 metros o 1’50 x 1’50, elevados sobre unos 50 centímetros del nível del suelo, con 1 metro de separación entre bancal y bancal, y colocar una planta por bancal.

Para evitar la evaporación de los bancales, dado que están sobreelevados del nivel del suelo, podemos efectuar un adecuado acolchado o mulching, que consiste en cubrir el suelo de cultivo, evitando que quede desnudo y expuesto a los inclementes rayos solares y al viento. Podemos utilizar cualquier material de origen orgánico como paja, restos de cosechas o podas, hierbas adventicias, cartones, telas, cortezas de árboles, pelaje de animales, o también materiales de origen inorgánico como piedras, rocas, arlita, plásticos,…… El acolchado orgánico tiene el inconveniente de robar al suelo el agua de lluvia en zonas áridas donde, precisamente, es necesaria, por lo que en estas zonas es conveniente hacer un acolchado con arlita (una arcilla expandida muy ligera, lo que compactará en menor grado el suelo).

Para poder nosotros mismos mejorar el suelo debemos conocer los diversos acondicionadores permitidos en agricultura ecológica. Sabiendo qué, cómo, cuánto y cuando podemos o debemos utilizar tal o cuál producto, evitando con ello desastres que podrían dar por frustrado nuestro cultivo.

En cannabicultura ecológica podemos utilizar diversos acondicionadores y abonos que mejorarán nuestro suelo. Éstos los podemos agrupar en tres grupos teniendo en cuenta su origen: 1.- Origen Mineral. 2.- Origen Vegetal. 3.- Origen Animal.

Estiércoles (han de estar bien compostados, no han de presentar ningún mal olor, debiendo oler como a tierra mojada, si huele mal no lo utilicéis todavía dejarlo que se composte, a menos que vayáis a trasplantar las plantas en dos meses o más, en cuyo caso lo podéis incorporar al suelo sólo en los primeros 15 a 20 cm. de espesor del suelo):

OVEJA: Equilibrado, rico en minerales, pH prácticamente neutro.

CABRA: De características muy parecidas al de oveja aunque algo más rico en nutrientes.

CONEJO: Es un estiércol bastante fuerte y excesivamente ácido. Para suelos básicos.

CABALLO: Bastante flojo para el cultivo de cannabis por ser algo pobre en nutrientes. Combinar con otros estiércoles.

CERDO: No debe utilizarse. Solo para fertirrigar el montón de compost.

VACA: Para los suelos alcalinos es bastante pobre en nitrógeno, pero en cambio es ideal para los suelos húmedos y fríos.

GALLINAZA: Excesivamente fuerte con un elevado contenido en Calcio. Ideal suelos ácidos.

PALOMINA: De composición similar a la gallinaza pero menos concentrado.

GUANO DE ISLAS: Rico en Nitrógeno, y contiene nutrientes de forma equilibrada.

MURCIELAGUINA (BATGUANO): Si proviene de depósitos viejos concentrado en Fósforo, ideal para floración. En superficie y rastrillear.

LOMBRICOMPOST: (ó humus de lombriz). Idóneo ciclo crecimiento maceta y suelo, muy equilibrado.

Otros subproductos de origen animal, vegetal y mineral también pueden ser utilizados como enmiendas orgánicas:

HARINA DE SANGRE: Compuesta por un 80-90% de proteínas y el resto de Nitrógeno. Se debe utilizar como abonado de fondo, también se puede añadir al compost.

HARINA DE HUESOS: huesos molidos de animales. Contiene algo de Nitrógeno (sobre el 3%) y bastante Fósforo (alrededor del 15%). Ideal para floración, pero de asimilación muy lenta. Se pueden añadir al montón de compost o de un año para otro.

HARINA DE PLUMAS: mismo proceso que la harina de huesos previa hidrolización de las plumas. Contiene bastante Nitrógeno y muchas proteínas animales. Es buena para el crecimiento (Nitrógeno 13% y proteínas sobre 75%).

HARINA DE CUERNO: Al igual que la harina de plumas es rica en Nitrógeno (15 %).

ALGAS Y DERIVADOS: En agricultura se usan un sinfín de preparados a base de algas. Como las alga Lithothame que favorecen el desarrollo de las bacterias nitrificantes y mejoran el intercambio iónico en el suelo. Contenido alto en Calcio por lo que no es recomendable para suelos alcalinos. El polvo de diatomeas que son esqueletos fosilizados de algas procedentes de agua dulce y salada, contiene bastantes elementos básicos. El famoso Kelpo de la Patagonia, es el más completo de los preparados de algas, contiene más de 60 elementos en forma quelatada.

PURINES DE PLANTAS: Las conocidas como malas hierbas no suelen ser tan malas, dos claros ejemplos son la ortiga y la consuelda. De ellas podemos hacer purines con los que poder biofertilizar nuestro suelo: 1.- El purín de consuelda lo podemos preparar tanto con la planta seca como fresca, si es seca utilizaremos de 100 a 150 gr. por 10 litros de agua, y si es fresca sobre 1 kg por cada 10 litros. Lo colocamos todo en un cubo que taparemos con tela mosquitera, lo tendremos cerca de 40 días, lo filtramos y diluimos 1 litro de preparado por cada 10 litros de agua. Con esta agua podemos regar a las plantas que presenten problemas con Potasio, también se puede utilizar como abono líquido para las plantas del “indoor” y de macetas en exterior. 2.-La ortiga (tanto la Urtica “dioica” como la “urens”) estimula la germinación, el enraizamiento y el crecimiento vegetativo, también es buen remedio contra las clorosis de las hojas y mejor todavía como reforzante de las plantas contra la invasión de plagas, también se puede usar como acelerador de la descomposición del montón de compost. Podemos utilizar, al igual que la consuelda, tanto las plantas secas como frescas. Si son frescas utilizaremos la misma cantidad que en la consuelda fresca, y si están secas 200 gr. por cada 10 litros de agua. Si lo queremos usar como abono foliar (pulverizando las hojas) lo tendremos un máximo de quince días fermentando y si es para regar el suelo más de quince días. Como abono foliar hay que usarlo diluido veinte veces y para aplicarlo al suelo 10 veces.

CENIZAS: Contenido de microelementos y sobre todo mucho Potasio, no hay que abusar de su uso. Se pueden añadir al montón de compost, y también cuando realicemos los trasplantas en forma de espolvoreo (la Potasa mejora el enraizamiento).

PREPARADOS COMERCIALES: Hoy en día existen una amplia gama de productos comerciales ecológicos para uso agrícola.

ENMIENDAS MINERALES: Se pueden extraer de depósitos salinos o de rocas que han sido sometidas a procesos físicos de trituración y molienda:

Polvo de rocas calizas: El polvo de rocas calizas contiene bastante Ca (cerca del 50%) por lo que se puede usar tanto para aportar Ca como para aumentar el pH de tierras ácidas. Según sea la acidez podemos utilizar de 20 a 150 gr./m2.

Cretas fosfatadas: Contiene unos níveles practicamente iguales de Ca que el polvo de calizas, además contiene cerca del 8 % de P así como otros oligoelementos. Su pueden utilizar de 30 a 100 gr./m2.

Margas: Son mezclas de minerales arcillosos y caliza que llegan a contener sobre un 20 % de Ca, en suelos arenosos funcionan bien para enmendar una deficiencia de este mineral. Dosis de 30 a 100 gr/m2.

Yeso: El yeso (sulfato cálcico hidratado) contiene cerca del 30% de Ca y se usa para mejorar las tierras con problemas de Sodicidad.

Dolomita Cálcica: Contiene sobre el 20% de Mg y sobre un 30% de Ca. Se puede utilizar como enmienda de Mg y Ca pero solo en con un pH neutro o ácido. Utilizar 10 a 40 gr/m2.

Carbomagnesia: Tiene una mayor concentración de Ca que la Dolomita, pero su contenido en Mg es menor. Al igual que en el caso anterior, solo se debe usar en suelos ácidos o neutros.

Kieserita-Sulfatos Magnésicos de origen marino: Su composición varía en ambos casos. La Dieserita posee sobre un 25 % de Mg y un 20% de S, y los sulfatos marinos sobre un 15 % de Mg. Son aconsejables para suelos alcalinos, aplicar de 15 a 30 gr/m2 de Kieserita, en caso de los sulfatos marinos al ser mucho más solubles usar dosis más bajas y aplicarlo más periódicamente.

Patenkali: Proviene de depósitos salinos naturales. Es rica en K (30%), Mg (10%) y S (17%), además de pequeñas cantidades de otros elementos como el Si. Mejora a los suelos con problemas de salinidad. Se puede utilizar en la preparación del terreno en casos de floración deficiente de la cosecha anterior.

Fosfatos naturales y Fosfal: El contenido en Ca de los fosfatos naturales es alto además de poseer cerca de un 30 % de P. Utilizar sólo en suelos ácidos, sobre 20 a 40 gramos por metro cuadrado. El fosfal (fosfato calcinado) contiene un porcentaje de P similar a los fosfatos naturales, pero contiene Al en una elevada proporción además de ser de asimilación más rápida. Utilizar en suelos alcalinos con el mismo intervalo de dosis que los fosfatos naturales.

Minerales de Sílice: Hay multitud de rocas como el gneis, el basalto y granito que son ricas en Si y otros microelementos. Sobre la mitad de su contenido es Sílice, el resto pueden ser Mg, K y numerosos microlementos. Es ideal para aquellos privilegiados que pueden hacer cultivos de exterior en invierno, refuerza a las plantas contra el frío y la lluvia. Se pueden utilizar de 20 a 150 gr/m2.

Espero que con lo citado anteriormente podáis iniciar vuestro cultivo sin mayores problemas, sabiendo de antemano lo que estamos haciendo y qué puede ocurrir, para guiar por el criar con el criterio correcto a nuestras plantas hasta que nos lleven al éxtasis de la floración y su posterior cosechado. Salud y buen inicio de temporada.

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MJ-girl (2)Por Miguel Gimeno.- Cultivo de indoor “bio”

Bien por motivos de carencia de espacios abiertos, o bien por una discreción casi total, son muchas las personas que comienzan por primera vez a cultivar marihuana realizando un cultivo indoor.

Como ya sabéis, los cultivos indoor se caracterizan por cultivarse en espacios cerrados con iluminación y sistema de ventilación-aireación completamente artificiales para poder mantener unas condiciones de cultivo ideales, por lo que jamás podrá considerarse como un cultivo cien por cien ecológico. Obtener cosechas de marihuana en cultivos indoor conlleva a un gasto energético tremendamente alto, aunque si lo miramos desde el punto de vista del consumidor se evita el elevado coste del cannabis de calidad en el mercado negro.

Si al uso de tecnología artificial ya citado, le añadimos que en la mayoría de los casos se suelen utilizar técnicas demasiado agresivas, que consisten en realizar tratamientos fitosanitarios con productos de síntesis química y fertilizaciones también de síntesis química, nos encontramos con una tremenda disminución de las cualidades organolépticas, tan buscadas por los gourmets cannábicos, de nuestros preciados cogollos.

Por ello son cada vez más los cannabicultores que intentan paliar esta disminución de dichas cualidades realizando sus cultivos indoor con técnicas ecológicas, ya que el cultivo con abonos y fitosanitarios orgánicos realza el sabor y aroma de las sumidades floridas femeninas de cannabis. Pero no exento de problemas cada cannabicultor debe intentar el hallar las técnicas ecológicas más adecuadas para optimizar la producción de su cultivo. En un cultivo de interior hay que optimizar cada segundo transcurrido, cada centímetro de suelo utilizado y cada watio de energía que se consume. La media de producción óptima de un cultivo de interior se halla al voltante de 0’5 gramos/watio/mes, o sea que de una lámpara de 400 W se deben sacar cerca de 200 gramos al mes. Si no se consigue alcanzar este umbral es que algo no se está haciendo correctamente. Para optimizar la producción hay que tener en cuenta diversos factores, aparte de los puramente ambientales, entre los que cabe destacar las características de cada planta a cultivar, el número de plantas por superficie de cultivo, la calidad del agua y, también, la del substrato utilizado.

En el cultivo de interior hay que controlar a menudo las necesidades de riego de cada planta, no todas consumen lo mismo. Las plantas de un indoor debería de tener fenotipos iguales y genotipos distintos, es decir, tener plantas que físicamente son iguales (tiempos de floración, tamaños, producción,…) pero su carga genética distinta, favoreciendo cierta diversidad genética dentro del propio monocultivo, lo que puede suponer el evitar perder toda la cosecha en caso de alguna fitopatología no deseada. Por ello es importante que observemos las plantas descartando las más altas y estilizadas y seleccionando las más bajas y ramificadas.

maceta-alber-65-l-negraEn cuanto al substrato y abonado debemos proceder igual que con cultivos de exterior en macetas, teniendo en cuenta el tamaño y forma de las macetas. Por ello es conveniente utilizar macetas cuadradas para aprovechar mejor el espacio, el tamaño de éstas dependerá de la técnica que hayamos utilizado, por ejemplo, en caso de un cultivo que parte de semillas o un mar de esquejes o enmallado, …

Podemos realizar nuestro cultivo mediante sucesivos trasplantes a contenedores cada vez mayores, utilizando substratos acondicionados para la fase de crecimiento y otros acondicionados para la fase de floración. Esta técnica se inicia en contenedores pequeños de 7×7 cm, donde se siembra dos simientes (de una misma variedad) para asegurar que al menos una germine. Al cabo de unas semanas ya podemos realizar nuestro primer trasplante a un contenedor mayor, siempre con el cuidado más absoluto para evitar que se dañe el pan de raíces y pueda sufrir estrés postrasplante en demasía. Podemos realizar tantos trasplantes como veamos convenientes, haciendo un máximo de dos trasplantes en crecimiento, y debiendo realizar el último justo al iniciarse la floración.

Las mayores ventajas de este sistema de trasplantes continuos es evitar la problemática de las fertirrigaciones, que luego veremos, restando tan sólo como única labor del cannabicultor regar las plantas y mantener húmedo el substrato. Como contras se presentan el transporte y manejo de los substratos y abonos orgánicos, y su elaboración, en caso que no se puedan conseguir en grows. Suelen pesar y/o abultar demasiado por lo que supone un problema para pasar desapercibido su transporte, al mismo tiempo que si no conseguimos mezclas de substratos ideales en comercios nos vemos casi obligados a elaborar nuestra propias mezclas: una para crecimiento y otra para floración (todavía no he encontrado en ningún grow un substrato sólo para la fase de floración). Otro inconveniente es que hay que tener contenedores de tantos tamaños como trasplantes realizados.

MEZCLA:

1.- Substrato para crecimiento: 50 % de un substrato comercial de mezcla de Turbas pura, sin enriquecer, más 40 % de lombricompost, ó lo que es lo mismos humus de lombriz, más un 10 % restante de perlita o vermiculita, que son minerales de arcillas expandidas.

2.- Substrato para floración: 50 % de un substrato comercial de mezcla de Turbas pura, sin enriquecer, más 20 % de lombricompost, ó lo que es lo mismos humus de lombriz, más un 10 % de perlita o vermiculita, que son minerales de arcillas expandidas, y el restante 20 % de guano de murciélago o murcielaguina.

esquejes2Otra manera de realizar nuestro cultivo es la de realizar un solo trasplante a la maceta definitiva donde terminará siendo cosechada. Hay que saber que la planta de cannabis, al igual que otras especies de plantas, tiene la característica de poseer un potente sistema de raíces (raíz pivotante), que es capaz de colonizar el substrato y toda la maceta en un período muy corto, al tiempo de agotar los nutrientes con la misma facilidad, tanto por el propio consumo de la planta como por los sucesivos lixiviados provocados al regar.

Este problema con las raíces puede conllevar incluso hasta la muerte de la planta por asfixia radicular, lo que se hubiera evitado al realizar sucesivos trasplantas, ya que las raíces siempre tienen tierra nueva que colonizar. También, debido a la esquilmación de los nutrientes del substrato, hay que proceder a la fertirrigación con abonos líquidos orgánicos, que suelen tener, no siempre, además de malos olores un pH demasiado alto, esto puede provocar sucesivos bloqueos por antagonismo de nutrientes necesarios, lo que puede conllevar a un final del cultivo casi agonizante para parte de las plantas, ya que apenas les quedan recursos para poder finalizar de forma adecuada la floración. Muchos cannabicultores deciden rebajar el pH de la disolución del abonado licuado con Lactobacilus Acidofilus, con limón, con vinagre de manzana, con mezclas ácidas de microorganismos, …., que estabilizan el pH de forma muy “light”.

Sea cual sea la forma que se elija de cultivar las plantas, con métodos ecológicos las plantas y los paladares de los miguelcannabicultores lo agradecerán.

En cuanto a las plagas más comunes con la araña roja y los trips, ambos suelen aparecer por sucesivos desequilibrios hídricos de los substratos, hay que mantener siempre el substrato húmedo. Se pueden tratar con pulverizaciones de preparados con neem, rotenona o piretrina natural. Ojo con la rotenona que puede aumentar el potencial biótico de la araña roja y obtener el resultado contrario, también en condiciones de mucho calor y con dosis demasiado elevadas puede provocar quemaduras en las plantas. En cuanto a las enfermedades criptogámicas cabe destacar el moho gris o botritys, que podemos tratar con pulverizaciones de decocción de cola de caballo cuando las luces estén encendidas y durante tres días seguidos, al tiempo de regular la aireación ventilación del habitáculo de cultivo que seguro será inadecuada.

Por Miguel Gimeno

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descarga (9)Por Miguel Gimeno.- Las plagas deben entenderse desde el punto de vista productivo: considerar plaga a un ataque que disminuya considerablemente la producción de nuestra cosecha (cogollos). Así podríamos considerar los efectos producidos por el ataque de ciertos insectos como meras secuelas estéticas, ya que no disminuyen la producción, como es el caso de las moscas blancas y minadores; sin embargo otras como las larvas de lepidópteros (gusanos del cogollo) sí hay que considerarlas como plagas, pues su ataca directamente a los cogollos. A continuación voy a enumerar los insectos más comunes que atacan al cannabis y remedios para controlarlos a base de preparados, y con la ayuda de fauna y microorganismos auxiliares:

“Caracoles y babosas”:

Controlar plantas en primeros estadios, conveniente realizar semilleros protegidos. Espolvorear un círculo de ceniza, serrín muy seco o polvo de diatomeas alrededor del plantel, que iremos reponiendo a medida que vayan humedeciéndose, también podemos hacer una pequeña vaya con láminas de cobre.

Colocar en montones de leña, ribazos y zonas húmedas del jardín, tejas boca abajo, cartones, plásticos opacos, etc., que les servirán de cobijo, luego sólo tendremos que limitarnos a ir recolectándolos. Enterrar a ras de suelo un cuenco con cerveza desgasificada, agua y levadura, donde perecerán ahogados. Los patos son cazadores natos de caracoles y no atacan a nuestro cultivo. La infusión de cafeto (café) parece tener también cierto efecto antilimaco.

En casos extremos utilizaremos cebos antilimacos comerciales a base de metaldehído (alcohol extraído de ciertas maderas), colocaremos el cebo en cuencos bajo tejas o cartones.

Los Lanpáridos son insectos que se alimentan de caracoles, pero los patos son mejores controlando los caracoles.

“Nematodos”:

Los nematodos son pequeños gusanos microscópicos que viven en suelo, las especies fitófagas parasitan a las plantas por sus raíces provocándoles atrofias que impiden el desarrollo correcto de las mismas, llegando a provocarle la muerte en casos extremos. En suelos donde se practica agricultura ecológica es muy extraño ver un ataque serio de nematodos, la rotación y asociación de cultivos juega un papel muy importante en su control.

Tratando con productos biocidas lo más que conseguimos es exterminar la vida del suelo y reducir algo la población de nematodos, ya que éstos ante condiciones adversas bajan a perfiles más profundos del suelo donde no actúan los productos fitosanitarios y se enquistan, permaneciendo en estado latente hasta que las condiciones les son favorables.

Podemos intercalar en los cultivos tagetes, como método preventivo y combativo a la vez, ya que tienen cierto efecto nematicida, así como utilizar tortas de neem mezcladas en el sustrato.

Existen diversos microorganismos que son patógenos para los nematodos. Tales son los casos de los hongos Arthrobotrys oligospora, Nematophtora gyophila y Verticillium spp

“El pulgón”:

Los pulgones o áfidos, del orden homópteros, son pequeños insectos que se alimentan de la savia de las plantas. Se reproducen de dos formas: partenogénesis y sexualmente. Las hembras tienen un elevado índice de fecundidad, y su desarrollo se completa con mucha rapidez. Existen formas aladas, ápteras y braquípteras, que los hacen tener un elevado potencial biótico.

Tiene un largo pico chupador con el que succiona la savia de los brotes más jóvenes, provocando la desfoliación sucesiva de las plantas, pudiendo transmitir algún tipo de virosis por su condición de vector. Las plantas alimentadas químicamente son más de su agrado, y aun más aquellas sobrefertilizadas con nitrógeno; también aquellas que sufrieron parones vegetativos debido a la mala gestión del riego, así como las más débiles.

El primer recurso son nuestros dedos, con ellos podemos reducir un intento de invasión, pero deberemos hallar la causa y poner solución, pues de lo contrario seguimos estando expuestos a futuros ataques. En caso de que la invasión llegue a alcanzar la consideración de plaga debemos actuar semanalmente con un producto fitosanitario ecológico combativo, sea el caso de piretrina natural, rotenona, neem,…

Los insectos predadores más significantes de cuyas dietas pueden formar parte los pulgones son Aphidius ervi, Aphidius Matricariae, Aphidius Colemani, Lysiphlebus Testaceipes, Praon Volucre, *Coccinella Septempunctata, Aphidoletes aphidimyza, Orius, Chrysopa carnea, Chrysopa Septempunctata y Chrysopa Flavifrons, entre otros muchos. Como microorganismos patógenos cabe destacar los hongos Entomophtora spp. y Verticillium lecanii.

“La araña roja”:

marihuana-con-telas-de-araña-rojaLa araña roja forma parte del grupo de los ácaros. Se reproducen tanto de forma sexual como por partenogénesis, que puede ser arrenotiquia (machos a partir de huevos no fecundados) o telitoquia (producción de hembras), por lo que también tiene un elevado potencial biótico.

Forman grandes colonias en el envés de las hojas de las plantas, en algunos casos tejen complejas telarañas que llegan a cubrir incluso los cogollos. Su ataque se manifiesta en las hojas, provocando diminutas manchitas blancas que llegan a cubrir las hojas por completo, dando un aspecto difuminado. Luego las hojas van amarilleando y cayendo sucesivamente. La causa suele ser una mala gestión del riego. Hay que evitar que el substrato se reseque del todo, evitando continuos shocks y alargando la vida del substrato. Es recomendable pulverizar la parte aérea de las plantas para mantener equilibrado el nivel hídrico foliar excepto durante la floración, ya que una elevada humedad puede causar botritys.

Mantendremos un control igual que con los pulgones.

Como microorganismos que atacan a la araña roja cabe destacar los hongos Entomophtoraspp. e Hirsutella sp. Los predadores más comunes de la araña roja citaremos a las siguientes especies: Phytoseiulus persimilis, Euseius stipulatus, Amblyseius californicus, Amblyseius

barkeri, Amblyseius andersoni, Orius, Chrysopa carnea, Chrysopa Septempunctata y Chrysopa Flavifrons.

“Trips”:

Los trips son insectos del orden pterigotas, de color blanco o gris, cabeza cuadrángular dotada de un aparato bucal picador-chupador, su abdomen es alargado y tienen alas estrechas y membranosas.

La presencia de trips se delata por la multitud de manchas que deja sobre la hoja al absorber la sabia con su aparato bucal, estas manchas son pequeñas y de color plateado, pudiendo observarse también pequeñas manchas negras que son sus heces fecales.

En cultivos de exterior es bastante raro encontrarse con un ataque serio de trips si el manejo del cultivo ha sido correcto. Las condiciones para su desarrollo prácticamente son las mismas que la araña roja, así que debes tomar las mismas precauciones preventivas y, en su caso, combativas.

Buenos predadores de Trips son los Orius (O. insidiosus, O. laevigatus y O. majusculus), Amblyseius barkeri, Amblyseius cucumeris, Amblyseius degenerans,

“Cochinillas (cóccidos)”:

Las cochinillas son insectos que normalmente se hallan protegidos por un caparazón

(algunas especies en lugar de caparazón están recubiertas por un tegumento en forma de falso caparazón, y otras tienen una protección céreo-algodonosa), y se alimentan chupando savia de los tallos y hojas de las plantas.

Los ataques de cochinillas son casi siempre estéticos, los daños en la producción son imperceptibles excepto en situaciones críticas.

Las colonias de cochinillas se dan porque éstas están siendo pastoreadas por hormigas, que las protegen de posibles predadores a cambio de la melaza que segregan. Poniendo cintas adhesivas contra las hormigas en las macetas o tallos, te habrás curado en salud.

Como las colonias no son muy numerosas no hay motivos para no quitarlos a mano. Muchos cannabicultores las quitan con un algodón empapado en una disolución hidroalcohólica.

Los controladores de la naturaleza de las cochinillas más comunes en ataques a cannabis son la Encarsia Formosa y especies de Leptomastix las cochinillas en general, y luego las especies selectivas como Cryptochaetum Iceryae y Rodolia (Novius) cardinalis que se alimentan de la Cochinilla Acanalada (ó Icerya Puchasi), y el Criptolaemus montrouzieri de la cochinilla harinosa.

“Mosca blanca”:

Es un aleuródido polífago, pequeño homóptero de cuerpo amarillo y alas recubiertas por una cerosidad blanca, de la que recibe el nombre. Sus rápidos crecimiento y reproducción (cerca de 10 generaciones anuales) la hacen temerosa en cultivos de invernadero. Se alimenta de las plantas succionando la savia de las hojas, las cuales en caso de un fuerte ataque amarillean en forma de clorosis general, llegando a secarse y caer. En cultivos atacados por mosca solo tenemos que mover las plantas para que salgan revoloteando cientos de pequeñas moscas.

Hay que prestar mayor atención a los pequeños plantones, ya que en ejemplares adultos de marihuana no se observan ataques lo suficientemente dañinos como para mermar la producción de cogollos, excepto en individuos de precaria salud.

Podemos colocar botellas de agua con pequeños orificios que les permitan la entrada, rellenos de agua con vino dulce o azúcar junto con un poco piretrina. También podemos colocar bandas cromáticas adhesivas contra dípteros. Como método combativo haremos una disolución de jabón de potasa en agua destilada o de lluvia (1% de jabón).

La mosca blanca puede ser controlada con los siguientes predadores: además de lagartijas, salamanquesas y arañas comune, también por los insectos Encarsia Formosa y Diglyphus Isaea. Otro control lo establecen los hongos que atacan a las moscas como Coleomyces spp., Cordyceps spp., Leptolegnia sp y Verticillium spp.

“Minador”:

images (84)Los minadores foliares son las larvas de pequeños lepidópteros (mariposas). Estas pequeñas orugas abren galerías (minas) en el limbo de las hojas, alimentándose del parénquima.

Las minas se pueden observar a simple vista sobre las hojas, pero éstas a pesar de ser atacadas no mueren a menos que el ataque haya sido serio. De todas formas en agricultura ecológica se considera al minador como un daño estético que no disminuye la producción, excepto en pequeños plantones. He visto plantas de marihuana a las que no les quedaba prácticamente ni una hoja que no estuviera colonizada por el minador, sus cogollos eran tan grandes, aromáticos y sabrosos como otras plantas que apenas tenían un par de hojas tocadas por minador.

Ante el minador recomiendo no actuar ni tomar medida alguna ya que no disminuye la producción y calidad de la hierba resultante.

Buenos controladores del minador lo son Diglyphus Isaea y Dacnusa Sibirica.

“Saltamontes”:

Los saltamontes se alimentan del tejido vegetal de las plantas, sobre todo hojas. Sus daños no llegan a ser considerables excepto en casos extremos. Nuestras manos serán el único utensilio a utilizar. Las Mantis Religiosas son grandes predadores de insectos que también actúan efectivamente contra los saltamontes.

“Chinches”:

Los chinches son heterópteros que ocasionan daños a diversas familias de plantas cultivadas. Sus tamaños y colores son diversos dependiendo de la especie, pero la naturaleza de los daños que ocasionan es común a todos, ya que todas las especies de chinches se alimentan de los jugos del floema, los cuales los extraen con su pico articulado, manifestándose por medio de pequeños puntos necrosados en las hojas. En la marihuana no he visto poblaciones numerosas como para ocasionar daños considerables, por lo que también podríamos hablar de plaga estética si no fuera porque son vectores de enfermedades. No todas las especies son fitófagas, algunas, como la Pyrrhocoris aptrus, son omnívoras, por lo que se pueden hallar unas veces como plagas y otras como fauna auxiliar, al alimentarse de orugas y otros insectos.

Realizaremos tratamientos con insecticidas naturales sólo si el control manual es insuficiente para controlarlos.

“Oruga desfoliadora y Oruga del cogollo”:

Si hay alguna plaga a la que todos los años vemos mermar nuestra cosecha esa es la plaga del gusano del cogollo, larva del lepidóptero (mariposa) llamado “SPODOPTERA EXIGUA”.

Esta oruga es polífaga, es decir, se alimenta de varias especies vegetales, lo cual es favorable para disminuir considerablemente el riesgo de padecer un fuerte ataque. Los casos más graves se dan en cultivos químicos. Los daños en la marihuana se dan en las flores hembras, pero no se comen los cogollos sino que muerde los tallos de los cogollos para succionar savia. Una vez ha terminado la oruga de alimentarse, la parte de cogollo que ha tocado queda como si lo hubieran cortado, se pueden ver los mordiscos en los tallos, y es por ello por lo que comienza a secarse. Los cogollos muertos son un riesgo y foco de posibles botritis.

Dado que las plantas están en floración no debeis utilizar productos fitosanitarios que contengan disolventes orgánicos, ya que puede disolver parte de los cannabinoides. Existe una bacteria que sólo infecta a las larvas de mariposa, su nombre es “Bacillus Thuringiensis Kurstaki”. Esta bacteria se encarga de sintetizar una proteína que destruye la pared intestinal de las orugas y no es tóxica para el ser humano, sólo ataca a larvas de ciertos lepidópteros. Es conveniente hacer un segundo tratamiento una semana después de haber realizado el primero. Se debe aplicar como máximo hasta que falten cerca de veinte días para cosechar, pasado este tiempo se debe evitar realizar tratamientos a las plantas. El bacilo no se puede utilizar como preventivo, sólo como combativo. Para aumentar su efectividad también se puede utilizar combinado con aceite de neem ó piretrina natural.

Dentro de los microorganismos patógenos para larvas de mariposas encontramos a los Hongos: Cordyceps spp. y Metarhizium sp., los virus Pseudoplusia NPV, Spodoptera NPV y Trichoplusia ni NPV, y la citada bacteria Bacillus Thuringiensis variedad Kurstaki y variedad Galleriae. Como insectos auxiliares que controlan su población cabe destacar Trichogramma aidis, Trichogramma Evanescens, y Pales pavida.

Plantas protectoras:

77211a_house-plant-eating-a-larnikin-petpetpet_flytrap-Albahaca: repele los insectos en general. Muy utilizada contra el pulgón.

-Ajedrea: se utiliza con cebos contra ratas y ratones.

-Ajenjo: repele la altisas y polillas.

-Ajo: presenta cierto efecto repelente contra agentes criptogámicos.

-Artemisa Abrotano: ahuyenta las polillas.

-Beleño: las hojas de beleño, maceradas en vinagre unos días, se utilizan como método combativo general.

-Berro: evita el ataque de pulgón lanígero.

-Capuchina: repele a la mosca blanca y a diversos insectos, presenta cierta propiedad antibiótica.

-Cebolla: sembradas alrededor de las plantas protegerá de un ataque de conejos.

-Hisopo: repele a los insectos, también se utiliza en infusión contra daños causados por bacterias.

-Lavanda: repele a las hormigas.

-Lechetreznas: protege de los insectos en general.

-Menta: repele a las hormigas, roedores y altisas.

-Mostaza blanca: las semillas pulverizadas se usan contra el oídio.

-Roble, encina, carrasca, alcornoque y quejigo: acolchar el suelo con sus hojas y corteza protege de noctuidos, babosas y larvas de gorgojos.

-Ruda común: protege de las moscas.

-Tagetes: ahuyenta a los insectos en general, en especial a la mosca blanca y a los nematodos, éstos últimos debido a las sustancias que segregan sus raíces.

-Tanaceto: contra hormigas, moscas y polillas.

Plantas anfitrionas de fauna auxiliar:

-Amaranto: escarabajos de tierra.

-Anís: avispas benéficas.

-Diente de león: avispas benéficas.

-Hiedra: avispas benéficas.

-Hinojo: avispas benéficas.

miguel-Hisopo: avispas benéficas.

-Menta: avispas benéficas.

-Mostaza: diversos parásitos.

-Ortiga: muchos insectos benéficos.

-Trébol: escarabajos de tierra y parásitos de pulgones.

NOTA: Algunos insectos y microorganismos auxiliares en el control de insectos patógenos del cannabis son comercializados o pueden conseguirse a través de los insectarios que las diferentes comunidades autónomas ponen a disposición de los agricultores.

 Por Miguel Gimeno

 

 

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Por Miguel Gimeno.- En la naturaleza coexisten dos fuerzas dinámicas y opuestas como son las fuerzas de regeneración y las fuerzas de degeneración.

Evidentemente las fuerzas de regeneración son fuerzas que crean y sostienen la vida, manteniendo la buena salud, y por tanto siendo fuerzas productivas, beneficiosas y vitales. Por el contrario, las fuerzas degenerativas son fuerzas de destrucción, creadoras de crisis y caos, y en última instancia causantes de la muerte, son por tanto, fuerzas contraproducentes, patogénicas y necróticas.

Tales fuerzas de tal magnitud son, aunque parezca mentira, controladas en todos sus procesos por minúsculos seres imposibles de ser vistos por el ojo humano, a menos que se disponga de microscopio, tales seres son los llamados microorganismos. Las investigaciones en biología con Microorganismos que ayuden a mejorar diversos procesos como son los de carácter agrícola, medioambiental y sanitario están a la orden del día. La ciencia se está dando cuenta del terrible problema mundial que adolece la tierra en relación con estos temas y de la importancia de un necesario cambio en la conducta humana para frenar y paliar los mismos, tomando como fuente de información y modelo a seguir a la propia naturaleza, ya que desde los más remotos tiempos de la creación del planeta Tierra, éste ha pasado de tener una atmósfera contaminante llena de letales gases a tener una atmósfera rica en Oxígeno donde se pudo desarrollar la vida, y todo gracias a los microorganismos que limpiaron el agua, la tierra y la atmósfera para convertir la tierra en el astro Celeste que hoy conocemos.

¿Qué es la Tecnología E.M. y quién fue su descubridor?

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El investigador Teruo Tiga

Si cabe destacar alguna investigación relacionada con microorganismos con la intención de mejorar la vida del planeta y sus habitantes son las llevadas a cabo por el profesor Teruo Higa. El profesor Teruo Higa, oriundo de la isla Okinawa (Japón), está graduado en el departamento de Agricultura de la Universidad de Ryukyus, Doctorado ante el Departamento de Investigación Agrícola de la Universidad de Kyushu, es presidente del Comité Ejecutivo de Internacional Spreading of Nature Farmin, Presidente de Asia-Pacific Natural agricultura Network, Director de la Foundation for Earth Environement, Asesor Tecnológico de Japan Flower Association, Director del Internacional Nature Farming Research Center, Consultor Científico para la Association Clearing of Japan´s Water y Consultor de Japan Laser Medical Treatment Society y colabora con Tribunal de Flowers in City Development and Constructions, y el propio Ministerio Japonés de Agricultura.

El profesor Higa durante sus investigaciones con Microorganismos se centró en el estudio aislado de diversos microorganismos, obteniendo resultados desesperanzadores pero, como es común en la gran mayoría de descubrimientos, por casualidad descubrió que combinandolos era la solución para poder desarrollar su teoría, y así lo consiguió tras arduos estudios. Sabiendo que el suelo puede contener varios miles de especies de microorganismos (hoy en día siguen sin conocerse todas), la inmensa mayoría de estos microorganismos son considerados como oportunistas, lo que significan que tienden a imitar a un líder. De ahí dedujo que los microorganismos que verdaderamente determinan la evolución o involución de las cosas son los dominantes, los líderes, aquellos que son imitados por la gran masa de microorganismos oportunistas. Y según sea el tipo de líder dedujo que los procesos que éstos desencadenarían serían de carácter regenerativo o de carácter degenerativo.

De tal descubrimiento, obviamente, su camino fue el de investigar a aquellos que son capaces de desencadenar procesos de regeneración ante situaciones tremendamente adversas. Aquellos microorganismos que desencadenan procesos de regeneración son los llamados microorganismos anabióticos, y en el lado opuestos aquellos que son causantes de procesos degenerativos se les conoce con el nombre de microorganismos degenerativos o patogénicos. Los microorganismos utilizados son microorganismos anabióticos de los grupos entre otros de bacterias fotosintéticas, bacterias de ácido láctico, levaduras, hongos, y actinomycetes efectivas, algunas de las cuales son aeróbicas (respiran oxígeno), mientras que otras son anaeróbias. Cuando una combinación de dichos microorganismos se hallan presentes en un suelo y proliferan en cantidad suficiente, produce un aumento de los niveles de antioxidación y de las concentraciones de energía, lo que se traduce con una mejora en los procesos nutritivos, purificando el aire y el agua contenidos en el mismo, conllevando así a una intensificación en el crecimiento de las plantas que se desarrollan sobre el mismo, y mejorando la calidad vital y productiva de los cultivos. A esta mezcla de microorganismos beneficiosos que descubrió el profesor Higa la denominó Microorganismos Efectivos (E.M. de sus siglas en inglés “Éffective Microorganism”), y a la técnica y aplicación de los mismos la nombró como Tecnología E.M.

El profesor Teruo Higa en su ligro “Una revolución para salvar la Tierra” habla de parte de sus investigaciones en el campo de cereales, sobre todo el arroz (alimento básico en Japón y casi toda Asia). La producción media de arroz en Japón con métodos agrícolas convencionales (con uso de abonos y plaguicidas químicos de síntesis) ronda los 540 kilos por 1000 m2, mientras que la mayor producción alcanzada en una granja de Japón con métodos convencionales es de 870 kilos/1000 m2. El profesor Higa en sus investigaciones de campo ha constatado que en pocos años introduciendo el uso de E.M. las cosechas han aumentado hasta los 870 kg/1000 m2, que era la mayor producción obtenida nunca en Japón. Pero la cosa no queda sólo ahí, en sus estudios llegaron a alcanzar, bajo condiciones experimentales, la producción máxima de 1650 kg/1000 m2. Pero las investigaciones no sólo quedaron concentradas en los cereales, también se aplicó la Tecnología E.M. en diversos tipos de cultivos tanto frutales como hortícolas, los resultados fueron sorprendentes de 30 a 300 tomates por plantas en variedades de tomates de tamaño pequeño, de un pepino por nodo a tener tres o cuatro,…., hechos que podríamos definir casi como inauditos en agricultura, salvo excepcionales rarezas que la naturaleza a veces nos brinda.

Otra grata característica de los Microorganismos Efectivos viene dado por la composición de sus secreciones, ya que contienen una elevada proporción de nutrientes necesarios para un correcto y saludable desarrollo tanto de plantas como de animales. Cabe destacar de entre tales nutrientes a una serie de aminoácidos, ácidos orgánicos, polisacáridos, enzimas, vitaminas,…

Aplicaciones de la Tecnología E.M.

El deterioramiento y la degeneración son débidos a los procesos de oxidación. La oxidación es causante de crisis y colapsos. El oxígeno activado, no el que inhalan nuestros pulmones, así como elementos ionizados, como el cloro (Cl), el óxido de nitrógeno, y el sulfato poseen una fuerte acción antioxidante. También los fertilizantes químicos de síntesis artificial y plaguicidas y herbicidas agrícolas son agentes oxidantes de un extremado poder.

aguas subterranesas1El agua posee la propiedad denominada memoria del agua, que es una condición innata a transferir, trasladar o imitar información. Si el agua de lluvia está contaminada, indudablemente, contaminará todo aquello de lo que forma parte con posterioridad, a menos que sea expuesta a los rayos del sol y al ozono, en cuyo caso se erradicaría dicha información heredada. El resultado de este proceso es la contaminación de las aguas subterráneas, que incluso aunque las sometamos a procesos de destilación o ebullición no se borraría completamente la información.

Los E.M. tienen la pecularidad de erradicar, deletear, borrar, la información contenida en multitud de sustancias. Esto se ha comprobado en los ecosistemas forestales y agrícolas, donde la presencia de niveles lo suficientemente altos de E.M. regenera y purifica el agua subterránea.

La continua oxidación es la tónica de vida de nuestra sociedad, sometidas a continuos factores oxidantes como la polución medioambiental, la contaminación de la cadena alimenticia y el uso de contínuos fármacos químicos contribuyen a agudizar el fenómeno de la oxidación. Esto se evitaría si regularmente incorporáramos a nuestra dieta mayor cantidad de alimentos antioxidantes. Los E.M. tiene otra gran característica que es la de producir antioxidantes.

Los metales pesados que se hallan presentes en suelos sometidos a un alto índice de oxidación presentan una clara tendencia a ser ionizados, y por tanto volviéndose demasiado solubles lo que provoca que sean absorbidos con excesiva facilidad. Por el contrario, en los suelos donde hay altos niveles de antioxidantes los metales pesados tienen a volver a su estado molecular, lo que los convierte en tremendamente pesados, mucho más que el agua naturalmente, por lo que ésta los arrastrará a perfiles del suelo más profundos, donde tendrán una menor posibilidad de ser absorbidos por las plantas y reduciendo el riesgo de generar toxicidad.

Los insectos fitófagos (que se alimentan de plantas) tienen una mayor predilección por las sustancias oxidadas, esto hace que sean menos de su agrado plantas que se desarrollen en tierras con altos índices de antioxidación, es más, las puestas de huevos de insectos perjudiciales sobre plantas con capacidad de antioxidación no pasan de la etapa de huevo, no llegando tan siquiera ni a eclosionar. Sin embargo, cuando se trata de la fauna auxiliar (insectos beneficiosos de nuestros cultivos), como éstos son en su mayoría carnívoros presentan un sistema de enzimas distinto, por lo que los altos niveles de antioxidación no sólo es que no les perturba en absoluto, sino que además llega a aumentar su potencial biótico, lo que se traduce en una mejora del crecimiento y un aumento en la proliferación.

Un dato importante para poder entender la importancia de las sustancias antioxidantes la tenemos en los animales carroñeros que comiendo sustancias podridas y contaminadas no les produce ningún efecto negativo. Claramente la clave está en la capacidad de estos seres de segregar sustancias antioxidantes como las vitaminas C y E, entre otras.

Las raíces de las plantas que se desarrollan en suelos tratados con E.M. son más resistentes y elásticas, a la vez, y ni se pudren ni se mueren con facilidad. La obtención de raíces fuertes y resistentes aumenta la eficacia de las plantas a la hora de la absorción de los nutrientes tanto.

Los suelos tratados con E.M. se vuelven equilibrados, es decir, aquellos suelos arcillosos se tornan más mullidos y ligeros, aquellos demasiado aireados más compactos y con mayor capacidad de retener agua, tanto los suelos ácidos como alcalinos se convierten en neutros, contrarestando así su excesiva polaridad. Es más en suelos pantanosos llega a mejorar el drenaje, e incluso aunque este continúe hanegado, en cuyo caso asegura un mínimo de aireación para prevenir daños en cosecha.

Los procesos de antioxidación desencadenados por los E.M. son devidos principalmente a dos elementos, como son las propias sustancias antioxidantes que segregan los microorganismos, y la emisión de ondas generadas por estos mismos, como las bacterias fotosintéticas (que pueden producir sustancias como vitaminas C y E).

Otra clara cualidad de los E.M. es la de actuar como potente desodorante en procesos de descomposición, erradica totalmente los malos olores, debido en gran parte a los actinomycetes que son los responsables de olor a recién llovido de la tierra. Esta cualidad se utiliza en depuración de aguas residuales, pudiendo estas volver a ser reutilizadas en diversos ciclos, desodoración y limpieza de fosas sépticas y en ganadería, lo que reduce la contaminación de las aguas subterráneas, y como además de eliminar el mal olor acelera la descomposición se muestra como un gran aliado en el proceso de compostaje de la materia orgánica para uso agrícola, reduciendo el tiempo de maduración y nos quita de tener que voltear la pila de compost, pues los E.M. actúan también en situaciones anaeróbicas.

Como ya he citado anteriormente, otra clara función de los E.M. es la de agentes limpiadores de la Naturaleza, son capaces de devolver a su estructura molecular original sustancias ionizadas. El deterioro en el Medio Ambienta está causada por un pronunciado incrementado de los niveles de oxidación. Claros ejemplos de focos oxidantes son los gases que despiden los escapes de los vehículos motorizados, las emisiones de las centrales nucleares, y las contaminantes plantas de producción de nuestro sistema industrial. Las sustancias que provocan oxidación son conocidas con el nombre de radicales libres (palabra tan de moda dentro del mundo de la cosmética), y su presencia está aumentando en un elevado número en nuestro medio ambiente. Podríamos decir que el radical libre más potente son los rayos ultravioletas, y en la forma humano-artificial es la terrible radioactividad. Y en el lado opuesto a ellos, y como única arma a utilizar, tenemos a los agentes antioxidantes, entre los que se presente como uno de los bastiones los E.M. Prueba su uso y se quedas satisfecho no dudes en compartir tus experiencias con tus allegados, nos queda una ardua tarea de antioxidar el planeta.

El profesor Higa cita seis ventajas, de mucho peso, en la aplicación de E.M.:

1. No contiene fármacos agrícolas, ni pesticidas, ni fertilizantes artificiales.

2. Controla totalmente las malas hierbas sin usar herbicidas.

3. No necesita arar ni preparar el suelo antes de la siembra.

4. Es bueno y seguro para el medio ambiente.

5. Mejora eficazmente la calidad de las cosechas y la producción.

6. Garantiza estabilidad económica.

Con un simple vistazo se puede observar que los E.M. casan totalmente con la práctica de la Agricultura Ecológica, que hasta el día de hoy ve en la precaria productividad un crucial obstáculo que superar, hecho que según los estudios llevados a cabo por el equipo del Profesor Higa ha quedado más que superado.

Aplicaciones en Cannabis de los E.M.

Los E.M. no es que se puedan, sino que se deben utilizar tanto en cultivos de cannabis como en cualquier otra clase de cultivo sea agrícola, forestal, ornamental,…, o cual otro destino tenga. Tras lo que hemos comentado sobre los E.M. se pueden extraer diversas aplicaciones para mejorar los cultivos caseros de cannabis.

541555807-LarimerComo ya hemos remarcado, la característica más loable de los E.M. es su alto poder antioxidante, y de él podemos aprovecharnos los cannabicultores. En un principio sería más que interesante introducir los E.M en todo cultivo que se realice en macetas, tanto interior como exterior. Si algo es sabido por todo cannabicultor es la poca perduración de la cualidad de retención de agua de los sustratos comerciales, con el tiempo apenas retienen un poco del agua de riego. Esto quiere decir que están excesivamente aireados, lo que conlleva a una elevada concentración de Oxígeno en el sustrato, produciéndose así una peligrosa situación de excesiva oxidación en el medio de cultivo. Si a esto le añadimos que se cultiva en interior con luz artificial, se traduce en una acentuado aumento de los niveles de oxidación con la presencia contínua de corrientes de aire provocadas por los intractores, extractores y ventiladores, así como de las radiaciones caloríficas y luminosas emitidas por las lámparas.

Los microorganismos amortiguan la oxidación al tiempo que alimentan a las plantas con sus secreciones. Mejoran la capacidad de retención hídrica del substrato, que conlleva a una disminución de la concentración de oxígeno en el mismo, ya que la cantidad de aire y agua en el suelo son inversamente proporcionales. Esto conlleva a una mejora en el crecimiento y desarrollo natural de las plantas, aumentando así de forma positiva las producciones.

La aceleración de los procesos de compostaje es otro factor que no debemos dejar de lado los cannabicultores. Si nuestra intención es realizar nuestros propios abonos tanto líquidos, como sólidos, y para crecimiento o floración, los E.M. además de eliminar los malos olores acelera la descomposición de abonos orgánicos que de otra forma su procesado se haría muy lento y necesitaríamos de más de una temporada para dejarlo listo, como es el caso de añadir pezuñas o huesos animales, que contiene altos niveles de fósforo y es ideal para la fase de floración.

miguelOtra cualidad es la aumentar el potencial biótico de la fauna auxiliar, lo que resulta muy positivo a la hora de realizar sueltas de predadores que controlen la presencia de insectos fitófagos que se alimenten de cannabis, hecho cada vez más extendido en cannabicultura de interior. Algo que hemos observado durante dos años de uso es la disminución en el gasto de abonos y lo que es más importante la disminución de la población de insectos de gusanos del cogollo (expodóptera exigua), hasta niveles tan ínfimos que no ha sido preciso realizar tratamiento alguno con Bacillus Thurighensis durante toda la fase de floración de esta última cosecha. También sería muy interesante el uso de E.M. en cultivos furtivos donde las plantas se hallan expuestas a las inclemencias climáticas y prolongados períodos de estrés hídrico. Con todo ello, no cabe más que animarnos a probar con estos pequeños seres dotados de tanta actividad.

 Por Miguel Gimeno

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BioCanna Terra Plus está compuesto de sustancias 100 % naturales y, por lo tanto, se puede utilizar también en el cultivo biológico.

BioCanna Terra Plus está compuesto de sustancias 100 % naturales y, por lo tanto, se puede utilizar también en el cultivo biológico. Bio Terra Plus se compone de turbas de la máxima calidad, entre ellas, la turba rubia superior. La estructura porosa de esta se ve potenciada con trozos de corteza de árbol, que proporciona un efecto antimoho natural. Bio Terra Plus lleva una premezcla de ingredientes biológicos certificados, como harina de hueso, guano de murciélago y diversos oligoelementos procedentes de fuentes naturales, CANNA ha creado una tierra certificada como biológica que cumple con la normativa internacional para productos biológicos.

 

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