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En artículos anteriores hicimos un amplio seguimiento de la reproducción sexual en cannabis. Dimos testimonio de cómo se hacen las semillas de variedades automáticas y abarcamos de forma extensa todo lo relacionado con la polinización, desde como extraer el polen del macho a como polinizar las plantas destinadas a madre con pincel.

También pudimos ver como se hacen las semillas feminizadas, analizamos minuciosamente las pautas a seguir para obtener resultados satisfactorios en la polinización. En esta ocasión ahondamos más en los conocimientos del post-proceso que sufren las semillas de marihuana una vez recolectada la planta. Pudimos además ser testigos de los controles de calidad a la que son sometidas las semillas una vez son recepcionadas por los bancos de semillas.

Ahora llega el momento de cambiar de tipo de reproducción y de pasar de tema, pasamos de la reproducción sexual a la asexual. Para abrir con la reproducción sexual, que como todo el mundo sabrá es aquella en la que no intervienen los gametos sexuales de las plantas, lo haremos con los esquejes.

La naturaleza ha dotado a determinadas especies de mecanismos diversos que les permiten poder desarrollarse de otra forma que no sea la sexual. Este tipo de reproducción sin gametos sexuales es muy típica en el reino vegetal, donde sus individuos no pueden desplazarse al estar fijados al suelo.
En cannabicultura la técnica de reproducción asexual más utilizada es sin lugar a dudas mediante el esquejado, pero remontémonos en la historia para saber los motivos que llevaron a los cannabicultores a aplicar esta técnica en la marihuana.

esquejes-ak47En un principio, antes de la existencia de las semillas feminizadas, no había forma de poder asegurar el sexo de aquello que se cultivaba. Esto suponía un doble problema, por un lado la falta de espacio que obligaba a tener que cultivar casi el doble de plantas hasta que éstas determinaban el sexo y se procedía a sacrificar a los ejemplares macho; y por otro el de mayor riesgo jurídico al tener que luchar judicialmente por un mayor número de plantas en caso de una incautación del cultivo.

En otro sentido había una cuestión que inquietaba a los cannabicultores y era el hecho de asegurar el fenotipo y genotipo de las plantas, así como sus cualidades tanto organolépticas como de potencia. Las plantas que proceden de semillas, aunque sean hermanas de padre y madre, pueden dar individuos que no son exactamente iguales. Los mejores criadores sabían que poder perpetuar las características de una planta era clave para poder mejorar el rendimiento y calidad de sus cultivos y poder homogeneizarlos.

El mayor riesgo, junto con el espacio, tiempo y gasto invertidos en los machos que luego había que arrancar, unido al hecho de poder perpetuar las características, supusieron los grandes handicaps que consiguieron superar los cannabicultores aplicando la técnica de la reproducción mediante esquejes.

La reproducción mediante esquejes permite mantener las características de la planta de la que han sido extraídos, incluso la edad. Pero claro para extraer esquejes se precisa de una buena planta madre que ha debido ser seleccionada siguiendo unos determinados y subjetivos parámetros. Por ello no hay una técnica fija a seguir a la hora de seleccionar una planta como madre ya que depende en su totalidad de los gustos o necesidades de cada cannabicultor.

No obstante, debemos exigir unas mínimas condiciones antes de seleccionar una planta madre. Necesitamos que sean plantas sin malformaciones y lo menos susceptibles a plagas posibles. Sus exigencias nutricionales e hídricas también son factores importantes ya que repercutirá en el gasto de mantenimiento, que si bien un cultivo no supone mucho tiempo, mantener una planta madre puede llevarnos de unos meses hasta incluso años y no hay que olvidarse que durante ese tiempo comen y beben.

El mantenimiento de las plantas madres también es otro factor importante para obtener buenos esquejes. A la hora de darle forma a una planta madre hay que tener en cuenta que necesitamos extraer de ella esquejes, y cuanta más ramificada esté la planta mayor será el número y la calidad de los esquejes que de ella se puedan extraer. Por ello las podas de formación que se hagan siempre han de ir en vistas de formar plantas horizontales muy ramificadas.

La nutrición también es importante, los cultivos alimentados con abonos de síntesis química producen ramas menos fibrosas que las cultivadas con métodos orgánicos. Los tallos son menos resistentes y más delgados, esto presenta una ventaja y un inconveniente. La ventaja la hallamos en que los esquejes cuando son delgados arraigan de forma más veloz, pero por el contrario también ante adversidades son más débiles y propensos a sucumbir.

P11604521Un dato importante a tener en cuenta en cuanto a las madres: cuanto mayor tiempo podamos mantener cada madre más tiempo tardará en degenerar la variedad. Las variedades cuyas madres son renovadas constantemente van perdiendo con el tiempo cualidades y la variedad va estresándose y desmejorando. Pero también hay que saber que cuanto más vieja sea una madre más tiempo les costará de enraizar a sus esquejes.

El cómo hacer los esquejes es una labor que se puede hacer de diversas formas. Tanto el tamaño como el origen de los esquejes depende de los gustos y necesidades de cada momento. Hay ocasiones en los que por motivos diversos la planta madre no se ha desarrollado todo lo que debiera y hay que extraer el mayor número de esquejes en cuyo caso solo cabe hacer los esquejes lo más pequeño posibles.

Lo normal y más práctico es hacer sólo esquejes de las yemas y no trocear por debajo. De esta forma se obtienen clones con un solo ojo central, ya que si se realizan más esquejes, a partir de la segunda tirada de esquejes estos salen con 2 ojos a menos que le podemos uno. Con esta técnica se consigue mantener la forma de la planta madre, lo que lleva a un crecimiento homogéneo de la misma y poder mantenerla el mayor tiempo posible.

En cambio, existen cannabicultores que les gusta aprovechar al máximo cada rama y extraerles el mayor número posible de esquejes. Esto puede ser un inconveniente ya que se deforman las plantas madre y resulta mucho más complicado volver a darles forma. Tras un mal esquejado resulta más dificultoso el poder asegurarles la misma cantidad de luz en toda su parte vegetativa y por tanto el mantenerlas, pudiendo llegar incluso a ser la causa de una reducción de su vida al forzar una renovación de la madre.

También surgen diferencias a la hora de escoger el tamaño ideal que debe tener un esqueje, independientemente de las necesidades. Hay quienes hacen un esqueje de yema simple, con una yema de unos 5-10 centímetros les basta para hacer el esqueje, pero también hay quienes prefieren hacer esquejes de yema y nudo, que presentan un tamaño superior. Los esquejes más grandes tardan un poco más en arraigar pero también tienen un mayor índice de supervivencia.

A la hora de hacer el corte del esqueje debemos procurar que no sea en horizontal si no que ha de formar un ángulo de unos 45º. La causa es para que en la rama que queda cortada en la planta le quede una pequeña inclinación que impida que el agua duerma sobre la zona de corte y producir podredumbres.

Hay que recordar que los esquejes no tienen raíces y no pueden absorber agua, esto obliga que además de procurarles unas condiciones especiales hay que tomar cualquier medida que nos ayude a reducir la evapotranspiración de la planta para evitar su muerto por deshidratación. El recorte de las puntas de las hojas del esqueje reduce la superficie susceptible de evapotranspirar y se consigue con ello mantener durante más tiempo el agua en la planta. Además, las hojas al quedar recortadas no pendulan cayendo sobre la superficie húmeda, lo que podría ser foco de hongos.

images (4)Con las hojas recortadas ya se puede proceder a raspar los tejidos epidérmicos del tallo (cutícula y epidermis superior) con la ayuda de una pequeña cuchilla previamente desinfectada y esterilizada. Al retirarlas facilitamos que en el parénquima, que es un tejido de poca especialización capaz de formar células de acuerdo a la posición que ocupa en la planta, se puedan desarrollar raíces si se le incita a ello.

Para estimular la formación y desarrollo de raíces se pueden aplicar estimuladores comerciales de enraizamiento, que contienen en su gran mayoría estimuladores para la segregación de hormonas de enraizamiento. Las auxinas y las citoquininas, entre otras, son hormonas responsables de que se desencadene el proceso de rizogénesis. En el mercado existen hormonas para enraizar esquejes tanto en polvo como en gel o líquido, cualquier de ellos funciona bien y cumple con su cometido. Tan sólo hay que sumerger en el producto la parte del tallo del esqueje que va a quedar bajo tierra.

Para elegir el medio donde poner los esquejes a enraizar también tenemos algunas opciones. Podemos hacerlo como se ha hecho toda la vida, es decir, utilizando como medio de cultivo un substrato comercial o más cómodo y práctico usando una ficha de turba prensada previa rehidratación. También se puede optar por hacer crecer las raíces en pequeños cubos de lana de roca, o hacerlo sin medio de soporte, es decir, enraizando los esquejes en el aire mediante un clonador por aeroponía. Los esquejes enraizados directamente en el substrato fallan menos y tienen una probabilidad de arraigar más elevada, los de lana de roca enraizan de forma más cómoda y son más fáciles e higiénicos de mantener, en cuanto a los aeropónicos al venir a raíz desnuda suelen fallar más y se retardan un poco más una vez trasplantados.

Una vez ya está hecho el esqueje sólo queda darle las mejores condiciones posibles. Los primeros dos días lo primordial es procurarles una humedad relativa alta, entre el 75-85 % de humedad relativa. A partir del segundo día es mejor mantenerlos entre 60-70 % hasta que terminen de enraizar. Rangos inferiores de humedad pueden causar que el esqueje evapotranspire en exceso y se seque antes de enraizar, en rangos superiores el problema está en la aparición de podredumbres causadas por hongos.

La temperatura ha de ser suave entorno a los 20-25 ºC, puesto que las temperaturas bajas ralentizarían el enraizamiento y las altas causarían un exceso de evapotranspiración en los esquejes. Por ello hay que procurarles una sala o pequeño armario que haga de propagador de esquejes y en el que podamos recrear las condiciones idóneas, que si se mantienen constantes entre unos 5-15 días deben estar los esquejes enraizados. Sólo quedará trasplantarlos y ponerlos a crecer.

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En la necesidad de formar plantas equilibradas hallamos la solución de practicar podas formativas y fijar las ramas mediante diversas medidas para mejorar la solidez de su estructura vascular.

¿Quién no ha visto en alguna ocasión como sus plantas presentaban un aspecto nada equilibrado con ramas desiguales, larga distancia intermodal tanto en el tallo central como en las ramas laterales y una pobre biomasa que dió lugar a improductas plantas de mediocre calidad?.

Seguramente el origen del mal sea alguna tipo de limitación física que impida que la planta crezca con total normalidad creando una pobre masa vegetal, como puede ser una insuficiente luminosidad, o el acercamiento a muros, paredes y otros árboles, e incluso también las propias exigencias y necesidades de los cultivadores. Fuere cual fuere la causa, la única manera de producir cierto equilibrio en la estructura de las plantas es mediante las podas formativas, de ahí la importancia de saber actuar y realizar las podas necesarias que nos ayuden a aumentar la parte aérea de las plantas.

La discreción es para muchos cannabicultores una de las principales razones que obliga a crear determinadas formas que ayuden al camuflaje o cuanto menos disminuyan su visibilidad. Los motivos de la descripción son varios, por un lado el vacío legal en el que se halla en cultivo doméstico de cannabis deja indefensos a los cultivadores de autoconsumo ante una intervención policial que pueda derivar en un proceso penal, en el que tendrá que demostrar el claro destino para uso propio de su marihuana cultivada. En otro lado, la propia semiclandestinidad y la prohibición de la libre comercialización de esta planta la convierten en punto de mira de cacos indeseables, que ven en ella una seductora forma de “malganarse” la vida con el robo y posterior venta de la misma.

En este caso se han de practicar podas que nos permitan formar una planta con una estructura lo más horizontal y lo menos vertical posible. Hay variedades que alcanzan un gran volumen de masa vegetal, hablamos de plantas que pueden perfectamente llegar a sobrepasar los 3 metros de altura, lo que las convierte en muy visibles y vulnerables. Es a partir de aquí cuando las podas se convierten en el gran aliado de los breeders, ya que les permitirá mantener controlado el crecimiento aumentando así la discreción. Podemos optar por la poda más básica que consiste en podar el ápice del tallo central cuando ya hay 3 o 4 pisos de ramas laterales. El tallo es un inhibidor del crecimiento lateral, por lo que la poda del mismo activa el desarrollo de las ramas laterales, logrando así una estructura más redondeada y menos alargada. Hay cannabicultores que continúan haciendo esta poda en los ápices de las ramas laterales que han quedado, consiguiendo así duplicar el número de ramas y aumentando también el crecimiento horizontal. Se podrían seguir haciendo tantas podas de ápices como queramos pero teniendo en cuenta que un exceso de ramificación puede provocar una insuficiente aireación interna entre las ramas y el follaje de las plantas, lo que puede dar lugar a la aparición de enfermedades de origen fúngico.

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Una mala ubicación de la zona de cultivo también puede causar que algunas plantas presenten un crecimiento desequilibrado, donde las ramas de un lado pueden ser desproporcionadas al del otro lado, lo que da lugar a zonas en la planta con una densidad de foliar perfecta y otras demasiado vacías y huecas. Este crecimiento desigual se ve agudizado a medida que avanzan los días y las plantas continúan su desajustado crecimiento, ya que las ramas más grandes cada vez crecen más y ensombrecen en mayor grado a las ramas más pequeñas. Está claro que lo que debemos hacer es controlar más aquellas ramas de mayor crecimiento mediante podas que iremos repitiendo hasta que el tamaño de las ramas se haya equilibrado. Si persistiera el desequilibrio reanudaríamos las podas, que quedarían interrumpidas sobre un mes antes de iniciar la floración.

Las plantas que han sufrido un proceso de revegetación padecen un exceso de ramificación. Este suceso ocurre cuando las plantas inician la floración bien de forma natural como sucede con plantas que han sido sembradas demasiado pronto, o bien de forma forzada al extraer esquejes que provengan de un interior al exterior antes que las horas de nocturnidad sean las adecuadas para evitar que induzcan a las plantas a florecer. En estos casos las plantas que han iniciado la floración de forma inesperada, a medida que las horas de luz diaria aumentan y disminuyen las de nocturnidad, van cesando de forma paulatina la floración reiniciándose así una fase de revegetación que produce un pequeño shock. Este shock revegetativo las lleva a ramificar de forma exagerada, y en algunas ocasiones hay ejemplares que llegan a producir decenas de ramas en un espacio muy reducido del tallo. Esta sobremasificación vegetativa, como ya hemos comentado, puede conllevar patologías fúngicas que pongan en peligro el cultivo. En este caso, la poda formativa que hemos de realizar es una limpia del número de ramas, de tal forma que dejemos unas pocas ramas dispuestas de tal forma que permitan un equilibrado crecimiento de la planta. El número de ramas que dejaremos va a depender del tamaño que tuviera la planta antes de iniciar la floración y posterior revegetación, evidentemente no actuáremos igual con esquejes de unos pocos centímetros que ante plantas de varios decímetros. Una condición que debemos tener presente es la de no dejar ramas que se puedan cruzar, puesto que el cruce de las ramas podría causar su propia rotura.

Cuando nos disponemos a manicurar la marihuana que hemos obtenido de nuestra cosecha, nos place hacerlo con los cogollos grandes de las ramas superiores, en cambio nos resulta un completo engorro el hacerlo en las ramas bajas poco productivas. Estas ramas en realidad dan más trabajo que producción y es por ello por lo que muchos cultivadores las retiran de las plantas para restar horas de trabajo y cuidados al tiempo de aumentar la producción de los cogollos de las ramas superiores. Esta técnica llamada aclareo consiste, como veis, en retirar las ramas y cogollos pequeños de las plantas para dejar sólo las sumidades más productivas. Así las plantas centran todo su esfuerzo en hacer llegar toda la savia a estos cogollos, que engordarán un poco más que si se hubieran dejado estas ramas bajas.

El tamaño de las plantas también puede ser un condicionante que limite la posibilidad de éxito final. Plantas de cultivo de interior con tallos débiles y grandes cogollos suponen un peligro inminente de rotura de alguna rama por el peso excesivo y la floja estabilidad estructural de la planta. Por otro lado las plantas muy grandes en exterior también pueden romper ramas durante la floración pero también antes de ella. Para evitar ambas situaciones de riesgo de rotura los sistemas de fijación deben estar presentes en nuestros cultivos en todo momento. Queda claro que el conjunto de medidas a tomar debe aumentar la resistencia estructural de nuestras plantas, lo que les procurará además de una mayor sujeción una perfecta estabilidad que evitará posibles roturas de ramas laterales e incluso del tallo principal.

En cultivos indoor donde está limitado el crecimiento por la altura sobre todo, hay que hacer cultivos horizontales, con lo que el S.O.G. (Sea of Green) es una técnica de esta forma de cultivo horizontal muy productiva. El inconviente del este sistema de cultivo es el número elevado de plantas que da origen a tallos muy juntos y algo débiles que al tener que soportar el peso de los grandes cogollos pueden sucumbir. En este caso podemos realizar un entutorado sencillo como sería el de fijar el tallo principal a un tutor o guía. Como tutor podemos utilizar una caña, una vara, palo, o similar que nos haga la misma función de proporcionar estabilidad vertical. Este tipo de entutorado de tallo central es más propio sólo de cultivos de indoor que en exterior, donde las plantas adquieren mucho más volumen y además están presentes los agentes climáticos como lluvia o viento, completamente ausentes en el cultivo de indoor.

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Pero cuando hablamos de exterior y mientras no resulte un impedimento el dejar a las plantas a su libre crecimiento el entutorado toma relevo de la poda en el grupo de aliado indispensable. Con un libre crecimiento las plantas aumentan de tamaño día a día y su estructura cada vez debe resistir un mayor peso. Con tal aumento de volumen y peso, la resistencia de la estructura para evitar el desplome debe ir también en aumento para poder soportar la dureza de futuros días que puedan presentarse de fuerte viento e intensa lluvia, y aquellos calurosos en que también arrecie el viento con virulencia. Ante estas posibles situaciones adversas el mero entutorado del tallo principal no resulta suficiente. Además de asegurarnos que el tallo central quede bien sujeto a todo el tutor por varios puntos podemos anclar el tutor a cuatro puntos de amarre situados a 4 vientos, así sople el viento en la dirección que sople evitamos que la planta se tumbe por su propio peso. Pero fijar sólo el tutor central tampoco nos asegura evitar el desastre en las ramas laterales que quedan sueltas y a merced del viento. Si atamos las ramas sólo con cuerdas, el estrangulamiento puede producir la rotura de la rama, con lo que el remedio habrá sido peor que la enfermedad. Lo mejor es colocar otras cañas a modo de cabaña india unidas todas al tutor central, después se puede rodear las ramas con cuerda a modo de espiral para favorecer que las ramas descansen sobre la cuerda. Hay cannabicultores que para fijar las ramas laterales construyen con cañas o similares una estructura tipo andamiaje que rodea a las plantas, de tal modo que las ramas descansan sobre la estructura de caña directamente.

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Una máquina de enraizamiento hace que sea mucho más fácil enraizar los esquejes pero, hacer el proceso de forma manual tampoco es tan difícil. Todo lo que tienes que hacer es cortar los esquejes (generalmente entre 15 y 20 centímetros o entre 6 y 8 pulgadas) de las plantas sanas. Asegúrate de cortar la mayor parte de hojas dejando intactas las hojas de la parte superior. Sumerge cada esqueje en gel o polvo de enraizamiento y luego colócalo en una mezcla de siembra, suelo estéril, lana de roca o cubos de oasis. La temperatura ideal es en torno a los 22-24º C (72-75º F). Las raíces deberían empezar a aparecer en 8-12 días. Si no se están enraizando podrías intentar enraizarlos en agua.

Para mantener la esterilidad incrementa el oxígeno en el agua y promueve el enraizamiento creando una solución de una parte de peróxido de hidrógeno (3%) con 5 partes de agua. Al principio, provee a los esquejes con 10 W de fluorescente blanco y frío por metro cuadrado. Asegúrate de que los clones están en un lugar con un 65% de humedad o más. Puedes mantener la humedad adecuada con una cúpula o una cubierta, pero recuerda quitar las cubiertas después de 5 o 6 días. Trata de mantenerlos, aún, en condiciones de alta humedad incluso después de haber retirado las cubiertas.

Una vez que hayan pasado 5 días añade un poco de fórmula fertilizante de floración al 25% de concentración. A continuación, incrementa la intensidad de la luz a 20 W por metro cuadrado. Durante los siguientes días incrementa la potencia de los nutrientes mediante la adición de alguna fórmula de crecimiento. Deberías ser capaz de ver las raíces en dos semanas desde que comenzaste.

Algunas variedades tardarán menos tiempo y echarán raíces más fácilmente que otras variedades.

Las algas pueden llevar a tapar los clones que están creciendo en el agua. Esto evitará que los clones crezcan de forma adecuada, para evitarlo intenta utilizar recipientes opacos, de color oscuro, para almacenar el agua ya que impedirán el crecimiento de las algas.

¿Es posible sacar esquejes de una planta que está floreciendo? ¿y de una planta madura?

Todas las plantas que están floreciendo, incluidas las maduras, pueden ser clonadas. Si es factible, usa un esqueje de una zona sombría de forma que el cogollo no esté tan desarrollado como aquellos a los que le da el sol. Los tallos que son leñosos deberían evitarse a la hora de escoger clones. Esto es porque los tallos más duros hacen que sea más complicado para los clones echar raíces. Los restos de flores deberían ser eliminados a conciencia pero debes dejar hojas verdes en el esqueje. Emplaza el esqueje en cualquier medio que hayas decidido usar y mantén la luz durante el tiempo que permanezca ahí. El esqueje comenzará a echar raíces y el nuevo crecimiento en la parte superior será vegetativo en lugar de solo flores.

Fuente IloveGrowingmarijuana

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propagador cannabis

El perfecto crecimiento de tus noveles variedades es una de las primeras y más importantes tareas, si buscamos que nuestro cultivo llegue a buen puerto.

 

El Propagador X-Stream es un sistema de aeropónia capaz de realizar tus esquejes en tan solo 10-14 días.  Con este propagador resulta muy fácil y cómodo obtener una temperatura y humedad optima. La zona de raíces estará mucho más esterilizada y sin riesgos de enfermedades.

VENTAJAS:

–  Menos riesgo de Shock en los trasplantes ya que los esquejes tendrán las raíces más gruesas y fuertes.

– Al realizar los esquejes sin tierra estos  tiene menos riesgo de plagas y enfermedades relacionas con las zonas de los cultivos.

–  Muy fácil controlar el calor y la humedad con las aberturas superiores.

– Fácil  acceso al depósito de nutrientes y a la bomba.

– Flexible: puedes trasplantar a cualquier medio o sistema de cultivo.

Forma de trabajo:

Es un sistema aeropónico, el cual tiene unas macetas con rejillas y un tapón de neopreno para sujetar al esqueje. Estos se rocían desde abajo constantemente con una nube de solución nutrientes. El suministro constante de agua, nutrientes y oxigeno hacen que el X-Stream sea unos de los propagadores de aeroponia más eficientes del mercado.

Tamaños:

– Propagador X-Stream 12 Plantas:  59cm(largo)  x  46,6cm(ancho) x 44cm(alto)

– Propagador X-Stream 20 Plantas:  59cm(largo)  x  46,6cm(ancho) x 44cm(alto)

– Propagador X-Stream 40 Plantas:  77cm(largo)  x  40,5cm(ancho) x 45cm(alto)

– Propagador X-Stream 120 Plantas: 115cm(largo)  x  64,6cm(ancho) x 46cm(alto)

Familia Propagador X-Stream:

Propagador X-Stream disponible en 4 tamaños para 12, 20, 40 y 120 plantas

 

Más información del nuevo propagador X-STREAM

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Buena genética

Conservar las buenas genéticas y selecciones, creo que es una obligación o deber que nos tendríamos que plantear todos los auto-cultivadores que amamos o veneramos esta maravillosa planta que es “la marihuana”.

Hay variedades que son únicas e irrepetibles y hay que preservarlas ya que son patrimonio de todos los cultivadores actuales y venideros.

Para conservar estas variedades, el mejor método es repartir trocitos de ella por doquier y cuando son probadas, te obligan a mantenerlas ya que como he dicho, tienen algo especial.

Un método que funciona a las 1000 maravillas es este que os describo a continuación y puedo decir que funciona perfectamente.

Durante 24 horas estarán sanos,  frescos y dispuestos

 

 

 

 

 

 

 

Lamarihuana.com Por Toni13 

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Consejos y tecnica a utilizar.

Básicamente, la producción de esquejes se divide en dos partes bien diferenciadas:

-Cortar adecuadamente las ramas de la planta madre, teniendo en cuenta unas sencillas consideraciones, hará que aumente el porcentaje de esquejes vivos.

-Tener madres sanas y poco nitrogenadas será la primera premisa para afrontar con garantías el proceso del esquejeado.

-Cuando vayamos a cortar las ramas (esquejes) de la planta madre, tendremos la precaución de que el tallo recién cortado quede expuesto al aire el menor tiempo posible ya que una burbuja de aire podría quedar atrapada en el hueco del tallo produciendo una embolia. Para evitar esto, lo ideal es cortar el esqueje debajo del agua o que, una vez cortado, lo sumerjamos rápidamente en un recipiente con agua.

-Para sumergir los tallos e hidratar los esquejes, utilizaremos agua calibrada a PH-6. Alas bacterias les cuesta más propagarse en este rango de PH.

-Hay que tener en cuenta que los esquejes grandes con tallos largos enraízan más lentamente que los esquejes pequeños con tallos cortos.

-Los esquejes que provienen de las partes bajas de la planta, enraízan con mayor rapidez que los de la parte media y alta, ya que contienen mayor cantidad de hormonas apropiadas para el enraizaje.

-Hay que limpiar bien la zona dedicada a este trabajo, desinfectando todos los utensilios metálicos (tijeras,cuchilla,etc….). Quemarlos y limpiarlos con alcohol es una de las soluciones más rápidas y efectivas.

-Siempre que se cortan los esquejes, hay que dejarlos 10/14 horas en un vaso con agua + enraizante a PH-6 y a oscuras. En ocasiones he cortado esquejes completamente deshidratados, dejándolos esas horas en agua se han recuperado rápidamente.

-Utilizar hormonas de enraizamiento, acelera el proceso. Después de probar varios tipos de hormonas (en polvo, gel o liquidas) he comprobado que con las hormonas liquidas se producen menos bajas por embolia en los clones. Sellan mucho mejor que cualquier otra opción.

Técnica de esquejeado y actuaciones posteriores: El esqueje, como mínimo, debe tener 2 nudos. Hay que procurar que un nudo quede enterrado, ya que esto facilitará la aparición de las raíces. Las ramas hay que cortalas en angulo de 45º, limpiando bien la parte que va a quedar introducida en el medio de cultivo. Yo utilizo “jiffys”, discos de turba o coco prensado que previamente se hidratan con agua y enraizante a PH-6.

Cuando el tallo esta bien cortado, limpio e impregnado de hormona de enraizamiento, hay que introducirlo en el jiffy haciendo un agujero que nos facilite su introducción. Una vez introducido el tallo, hay que procurar que este haga contacto con las paredes del jiffy. Si las hojas del esqueje son grandes, hay que cortar las puntas ya que así aguantarán mejor una posible deshidratación. Una vez  tenemos los esquejes en los jiffys hay que pasar a tener en cuenta las pautas que nos permitirán tener éxito.

Ubicación: Los clones necesitan un grado de humedad muy elevado 95-100%. Un mini-invernadero sera el lugar idóneo ,ya que nos permitirá tener esos indices de humedad.

 

Fotoperiodo y luz: Los clones enraizarán más rápido si mantenemos de dieciocho a veinticuatro horas de luz. Lo que recomiendo es seguir el mismo régimen que el armario de madres 18/6. La luz más adecuada es la de los tubos fluorescentes y la combinación de un color blanco cálido y blanco frió. Yo utilizo tubos de 18 watios: un tubo tipo grolux y dos tipo trifósforo .Si tuviésemos que utilizar bombillas de alta presión de sodio o halogenuro metálico las pondríamos lo más alejadas posible de los esquejes, ya que estos no requieren tanta potencia para enraizar. En este caso puedes poner una tela o malla para sombrearlos.

Parámetros: Lo ideal es que la temperatura de las raíces tenga unos tres grados más que la parte aérea. Los dos primeros días es conveniente que las trampillas de ventilación permanezcan cerradas con lo que obtendremos una humedad cercana al 100%. A partir del tercer día las iremos abriendo gradualmente.

Advertencias: Si utilizamos propagadores o mini-invernaderos “no hay que pulverizar directamente los esquejes” ya que, al no tener raíces, no necesitan aportes adicionales de agua. Bastará con que humedezcamos las paredes del invernadero. Una regla de oro es limpiar todos los días la humedad que se genera en el invernadero. Evitaremos así mas de un problema de hongos. Conforme pasan los días podría darse el caso de que alguna hoja se pone fea, se seca  o se muere, estas hojas hay que ir retirándolas. Es conveniente abrir la esquejera Todos los días para tenerla ventilándose unos minutos, oxigenando así los clones.

Fuente Doctor Cannabico

 Toni13

 

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1º parte……..planta madre.

 Cuando cortamos la punta de una rama en estado vegetativo, y la enraizamos, tenemos que facilitar que el esqueje produzca raíces lo mas rápidamente posible para que tenga garantías de enraizar. Este esqueje sera un fiel reflejo de su madre, heredando todas sus virtudes y defectos.

Todas las plantas hembra pueden servirnos como madre. Pero no es tarea fácil encontrar una planta que satisfaga nuestras exigencias a la hora de reunir una serie de condiciones que la harán especial: producción, rapidez de floración, resistente a plagas y hongos, fácil de esquejear, potencia de THC o CBD, efecto, sabor, etc… Una vez tengamos la madre elegida, debemos asegurarnos que tenga una edad, como mínimo, de 45 días.

Antes de cortar los esquejes de la planta hay una serie de recomendaciones que es bueno llevar a la practica :

-Un exceso de nitrógeno dificultará el enraizamiento de los esquejes, por lo que una buena practica es aplicar pulverizaciones de agua hasta empapar la planta, justo en el momento que se encienden los focos. Además, las alicataremos los cuatro días previos al corte de los esquejes ya que con esto bajaremos las tasas de nitrógeno, aumentando los carbohidratos, lo que hace acelerar el crecimiento de las raíces.

-Un NPK adecuado tendrá unos valores aproximados a 1-0,5-2. Esto fomentará la producción de tallos fuertes y densos. No hay que utilizar grandes dosis de abono.

-Para cultivos en tierra, mantener el PH del cultivo alrededor de seis, beneficiará la correcta nutrición de la planta.

-El uso de abonos orgánicos, microorganismos beneficiosos, sustratos adecuados, etc… hará que la planta crezca mas fuerte y, por lo tanto, nos ofrezca un mayor rendimiento. Las plantas madres enfermizas y débiles dificultan, como es obvio, el proceso de enraizado de sus futuros esquejes.

-Cada seis meses practicaremos poda de raíces. Con esto renovaremos un sustrato empobrecido y sucio, por uno fresco y nuevo. Cada cierto tiempo, también podremos renovar la madre por un esqueje procedente de ella misma.

Estas pautas nos ayudarán a aumentar las posibilidades de éxito del esquejeado. Utilizando una sencilla técnica de corte, preparándolo con enraizante y colocándolo, por último, en el medio elegido para su enraizamiento, conseguiremos unos buenos resultados.

 

 

Fuente DoctorCannabico

 

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Invernaderos de plástico duro de alta calidad que incorporan calefacción en la base y dos ventanas de ventilación en la parte superior.

  Están especialmente indicados para hacer esquejes.

 Invernaderos de plástico duro de alta calidad que incorporan calefacción en la base y dos ventanas de ventilación en la parte superior. Están especialmente indicados para hacer esquejes.

– El propagador Mediano mide: (38x24x21.5)cm

– El propagador grande mide: (52x42x28)cm

 

Fuente y adquirir

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El cultivo a partir de clones reviste numerosas ventajas. Sabemos que esas plantas son hembra. Además su resistencia, su ritmo de crecimiento y su productividad son mayores que el de las plantas de semillas. De este modo se puede mantener viva indefinidamente una planta, mediante la clonación de sus clones.

 

Cuando uno se inicia en el cultivo se aprende mucho más sobre la planta cultivando a partir de semillas. Pero para el cultivador aficionado y el profesional, los clones son una herramienta de trabajo insustituible.

 

¿Cómo hacer esquejes de marihuana?

 

-Para hacer esquejes se necesita unas tijeras precisas que hagan un corte limpio en el tallo de la planta, o una cuchilla (con la que se debe vigilar no rebanarse un dedo).

 

-Hormonas de enraizamiento. Se trata de un producto que estimula y acelera el proceso de formación de raíces de la planta. Existen en varias formas: en polvo, en líquido y en gel. Hay biológicas y químicas.

 

Las hormonas en forma de polvo van bien, pero hay que tomar muchas precauciones en su aplicación. Se debe poner muy, muy poco polvito. Con mucho cuidado de no taponar la base del tallo, pues ello ocasionaría que el agua no llegara a las hojas y su muerte. Basta con poner muy poco polvo, sólo 1 cm. alrededor de la base del tallo, y sacudir el exceso.

 

Con las hormonas de enraizado en líquido o gel se obtienen resultados más satisfactorios y son de uso mucho más fácil. Con las hormonas bio en forma líquida debe prepararse la disolución. Con las hormonas en gel solo debe untarse la base del esqueje ligeramente.

 

-Los esquejes, carentes de raíces, no pueden absorber agua del medio. Por lo que un factor favorable al enraizado rápido es una humedad elevada (alrededor del 70%-80%). Para ello puede acondicionarse un acuario viejo o una caja grande de plástico transparente. También se venden mini-invernaderos ideales para mantener una humedad alta durante el enraizado de los clones. Existen también mini-invernaderos con calefacción en la parte inferior, o se puede adquirir una pequeña alfombra térmica la cual es muy útil, ya que una temperatura de entre 20º-25º estimula la formación de las nuevas raíces.

 

-También favorece el enraizado de los clones una luz no muy fuerte. Se pueden hacer en un rincón del interior alejados de la luz directa de sodio o bajo fluorescentes tipo grolux. Caso de utilizar unos fluorescentes deben situarse a una distancia de entre unos 25.35 cm.

 

-Medio de enraizado. Pueden utilizarse pequeños cubos de lana de roca 4x4x4 ideales. O tiestos cuanto más pequeños mejor, de entre 5-8 cm. El que el receptáculo del esqueje sea pequeño favorece un enraizado rápido.

 

Modo de proceder

 

Para obtener el primer esqueje de una planta debe cortarse la punta, un trozo de entre 7-10 cm. Se pueden hacer mayores; más pequeños también, pero no vale la pena. Deben cortarse de manera inclinada, deben recortarse las hojas de su base.

 

Una vez tenemos el esqueje preparado lo dejamos sumergido en agua unas 24h. – 48h., para que se hidrate. Pueden dejarse bajo la luz donde los vayas a enraizar-

 

Luego Aplicamos las hormonas de enraizado del modo descrito.

 

Introducimos el esqueje en el medio de enraizado, y a continuación regamos el medio. En la lana de roca y fibra de coco debe regarse con agua tibia de entre 20º.25º, con un pH de 5.8 y una CE de entre 0.3-0.5 ms. Con agua sola también enraízan, aunque tienden a amarillear un poco y luego se recuperan en cuanto son transplantados . Al principio requieren muy poco alimento, y cuando empiezan a desarrollar raíces un poco más.

 

Una opción muy eficaz para estimular el enraizado es depositar los dados de lana de roca en una bandeja con un lecho de arcilla expandida de unos dos dedos y debajo un dedo de agua. De tal manera que cuando el cubo de lana se seque la planta note que abajo hay agua y eso le estimula a desarrollar sus raíces buscándola. Si debajo se sitúa una esterilla calefactor a la velocidad de enraizado es mayor.

En turba muy fina o tierra de semillero muy triturada y esponjosa, mezclada con perlita, también enraízan. Debemos hacer un fino agujero en la tierra, con algo fino, introducir el tallo y apretar suavemente la tierra de alrededor para que el clon quede sujeto.

 

Riego: El esqueje no tiene que estar siempre recién regado, pues ello ocasiona que el tallo enterrado se pudra. Tiene que atravesar un ciclo de humedad y sequía a fin de que la raíz busque la humedad del fondo del tiesto. Hay que darles el grado justo de agua, sólo la experiencia dice cuanto. Generalmente cada dos o tres días.

 

Un buen sistema para suministrar alimento a los clones es pulverizar con una solución muy, muy tenue de abono foliar, una vez cada dos o tres días. Normalmente va bien pulverizarlos con agua una vez al día, especialmente los primeros días, ya que la falta de raíces les imposibilita la absorción de agua esa vía.

 

El fotoperiodo para los esquejes de marihuana

 

Los esquejes pueden hacerse a 24h. de luz. Pero ocurre que muchas variedades pueden florecer cuando detectan un cambio a 18h. de luz o menos. Por ello es recomendable hacer los esquejes con un fotoperiodo de 18 horas. El esqueje recién enraizado es joven aún para ponerlo en periodo de floración, y después de que esté enraizado se recomienda un periodo vegetativo de cómo mínimo dos semanas. Es otro motivo para hacer los esquejes a 18h. Otra solución si se quiere acelerar el proceso es hacer los esquejes con 24h. y luego darles un periodo de crecimiento de también 24h. durante diez días como mínimo.

 

Debe recordarse pues, que si la planta nota un descenso significativo del fotoperiodo entra en fase de floración. Las índicas detectan más precozmente cualquier cambio, mientras las sativas tardan un poco más en darse cuenta.

 

Temperatura

 

La temperatura ideal para los esquejes es de 24º. La humedad adecuada ronda en torno el 70%-80%. Una humedad elevada favorece un enraizado rápido

Tiempo de enraizado

 

En condiciones óptimas algunas variedades pueden enraizar en sólo 4 o 5 días, lo normal es entre una semana o diez días, pero suelen hacerlo en un para de semanas. Si no pueden observarse las raíces, los esquejes suelen estar enraizados en cuanto las hojas superiores muestran claros síntomas de crecimiento.

 

* Algunas variedades enraízan con mayor facilidad.

* Las plantas con un exceso de nitrógeno son algo más difíciles de enraizar Unas plantas saludables son siempre más fáciles de enraizar.

 

 

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Un planta madre es aquella a partir de la cual vamos a obtener esquejes, es decir plantas hijas. En realidad eso el principiante puede hacerlo con cualquier planta. Pero si en realidad se desean obtener generaciones de clones de calidad superior debe hacerse una selección a partir de las plantas crecidas de semilla.

El sistema consiste en hacer un par o tres clones de cada planta de las que se van a poner a florecer. Los esquejes deben ser etiquetados para saber luego a qué planta corresponden. Algunos clones deben mantenerse vivos, y después de cosechar y fumar los que se han puesto a florecer, se seleccionan aquellas cepas más interesantes. Así, se eligen los esquejes que muestren los rasgos más favorables: crecimiento rápido, mayor rendimiento, resistencia a plagas y mejores efectos. En ocasiones también puede elegirse una planta por características concretas de sabor y/o sus efectos, aunque no tenga un gran rendimiento. De este modo se podrá cultivar la planta deseada durante un tiempo indefinido. Siempre debe eliminarse cualquier esqueje que muestre síntomas de debilidad o que no crezca bien.

Para mantener una planta madre de esquejes idénticos la cosecha es mucho más uniforme. La idea es seleccionar aquellas plantas que, por su potente crecimiento y rápida productividad, destaquen. Es una búsqueda que requiere algo de tiempo y paciencia, pero que una vez concluida trae mejores frutos.

Gracias a las plantas madres y la producción de clones, se puede establecer la llamada “cosecha continua”. Se establece un sistema de rotación que permite cosechar cada 6-8 semanas. Se deben mantener los tres estadios: plantas en crecimiento para producir clones, esquejes enraizados y plantas en periodo de floración.

Sobre la revegetación

Alternando sus condiciones normales la marihuana es capaz de pasar del estadio de floración al de crecimiento, provocando un aumento de las horas de luz. Por algún motivo en concreto puede ser útil esta característica. Se puede revegetar cortando toda la parte superior de la planta y dejando la base con algunas ramas y hojas para que crezca de nuevo. Aunque este sistema tiene serios inconvenientes, ya que para ir bien se debería suministrar a la planta un tiesto mayor. Caso de no poder hacerlo se debe lavar bien la tierra regando con agua destilada, y abonar con un fertilizante rico en nitrógeno. También se pueden revegetar plantas en verano cuando los días son muy largos. El sistema más sencillo consiste en revegetar sñolo algún esqueje dándole 18h. de luz más. Cuanto más avanzada esté la fase de floración más se demorará en enraizar y en dar el cambio, puede tardar cosa de un mes, según las variedades. Pero es posible revegetar por este sistema plantas con un mes de floración o más. Para este sistema suele usarse preferiblemente ramas bajas, pues son las que tardan un poco más en acusar los cambios de la floración. Recuerda que si entras esquejes de exterior a interior es muy fácil introducir parásitos. Por lo que es mejor una zona de enraizado aparte de la zona del interior principal; someterlos a una especie de cuarentena y tratarlos precentivo antiinsectos.

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En primer lugar seleccionaremos la planta de la que se extraerán los esquejes, debería ser peferiblemente una planta adulta, sana y en fase de crecimiento; si la planta tiene deficiencias de algún tipo será más difícil enraizar el esqueje. Es ideal que la planta tenga un verde intenso (no oscuro) y que los peciolos no tengan tonalidades púrpura. Si no es así será mejor abonar durante unos días con un fertilizante completo antes de cortar los esquejes.

En segundo lugar se debe regar bien la planta para que se hidraten bien todos los brotes. Escogeremos las ramas donde realizaremos los cortes. Todas las ramas de una planta sirven, pero unas enraizaran antes y mejor que otras. Las mejores ramas para clonar suelen ser las de la parte media de la planta. Las ramas superiores tienen un tejido demasiado blando y es un poco más susceptible a coger hongos. Las ramas bajas también son aptas, pero tardarán algo más en crecer una vez hayan enraizado, debido a que las hojas son más reducidas.
La longitud del clon es importante. No debe superar los 30cm, siendo el tamaño óptimo de 20cm, con 3 ó 4 pares de hojas. Se pueden tomar clones más pequeños, con 2 pares de hojas o incluso un sólo par de hojas, pero son más delicados y tardan más en enraizar y crecer.
Una vez escogida la rama cortaremos uno o dos centímetros por debajo de la última hoja (o nudo). Si el esqueje tiene más de 2 (ó más) nudos podemos cortar las hojas del último nudo (para que el enraizamiento sea más rápido). Las raíces crecen con más facilidad en los nudos, aunque si utilizamos hormonas de enraizamiento las raíces crecerán también si no hemos pelado el último nudo.

Pasaremos las ramas cortadas (clones) a una botellita con agua en una zona oscura ; es conveniente que no les de la luz directamente, pero que tampoco esté bajo oscuridad completa; debe haber un punto luz de referencia para los esquejes para que orienten sus hojas; lo ideal es situarlos en una esquina del cuarto de cultivo, donde no haya mucha luz. Las ramas se acabarán de hidratar y orientarán las hojas hacia la fuente de luz. Una vez estén las hojas orientadas, cuando hayan transcurrido por lo menos 12 horas (aunque pueden estar 48 horas, más no es recomendable), se deben realizar los siguientes pasos antes de trasplantar al medio de cultivo. Sacamos las ramas de la botella de agua y realizamos los siguientes pasos sin interrupciones:
-Impregnamos bien la base del tallo incluyendo el último nudo con hormonas de enraízamiento, siguiendo atentamente las instrucciones que indique el envase. No hace falta que haya una buena capa de hormonas alrededor del tallo, con un poco hay suficiente, el exceso puede asfixiar el tallo y que este se pudra. Existen dos tipos de hormonas: en polvo y en gel, las dos funcionan bien.

-Cortamos limpiamente la punta de la base de la rama para que quede medio centímetro por debajo del último nudo, no más. De esta forma queda la base de la rama limipia de hormonas.

-Introducimos el esqueje en el medio de cultivo para que enraíce. Podemos utilizar lana de roca que es estéril y no ensucia, o tiestos pequeños con una mezcla de tierra. El esqueje se encuentra ahora en un momento crítico, ya que debe sobrevivir los próximos días sin raíces. El esqueje absorverá el agua que necesite para sobrevivir por las hojas, directamente de la humedad del aire. Para ello deberemos pulverizar a diario las hojas para que se hidraten. Durante los dos o tres primeros días puede ser necesario rociarlos varias veces al día para que no se marchiten.  Si la humedad del aire es muy baja es posible que se produzcan bajas. Pero podemos fabricarnos un invernadero casero , se pueden utilizar los envases típicos de 5 litros, que cortados por la punta pueden utilizarse como invernaderos improvisados (bastante útiles) para los esquejes, esto aumentará la efectividad. En varios días ya no será necesario el uso de los envases de 5 litros. El invernadero debe ventilarse diariamente, un par de veces al día es ideal. Para ello se destapa el invernadero, se seca bien la tapa por dentro y se vuelve a tapar. Es importante secar la humedad que se acumula en la parte interior de la tapa.

-Una vez introducidos en el medio de cultivo (lana de roca o tierra) se colocan en el invernadero de forma que las hojas estén orientadas hacia la nueva fuente de luz. Si los corientamos mal nos daremos cuenta al día siguiente porque las hojas se retorcerán para orientarse correctamente, empleando para ello energía que podían haber empleado en enraizar; además las hojas se deteriorarán debido a la disminución de la fotosíntesis; si esto ocurre es mejor no reorientar la planta.
Si no se utiiza invernadero debemos estar atentos igualemente con la orientación de las hojas, prestando mucha atención a que las hojas no decaigan por falta de agua y rociándolas con agua cuando eso ocurra. Normalmente el enraizamiento sin invernadero es más difícil al principio, se suelen tener bajas y se debe rociar las hojas muchas veces al día durante los primeros 3 días. En invernaderos no hay que rociar nunca con agua, ya que habría un exceso de agua en las hojas, acabando por coger hongos.

-Iluminación necesaria: Para interior lo mejor es un par de florescentes grolux de 37watios cada uno (1.20m de longitud), aunque se pueden utilizar más cortos si el espacio es reducido. En exterior escogeremos una zona con bastante sombra, sin necesidad de luz artificial, y trasladando los esquejes progresivamente hacia zonas con más luz a medida que lo vayan permitiendo, si las hojas no desfallecen. En cultivos de interior es necesario ajustar el fotoperiodo de la iluminación para esquejes exactamente igual que el fotoperiodo utilizado para la zona de crecimiento, para evitar desfases cuando el esqueje sea trasladado a la zona de crecimiento. Si el fotoperiodo cambia de una zona a otra, existen variedades muy sensibles a pequeños cambios de fotoperiodo que pueden inducir a revegetaciones indeseadas.

– Cuando hayan pasado 3 días más o menos se destapa el invernadero parcialmente para aumentar la ventilación, y así acostumbrar a los esquejes a una menor humedad.  Si los esquejes siguen desfallecidos al día siguiente es que pueden haber contraído un hongo en el tallo, en ese caso se comprueba el tallo de un esqueje para asegurar. A veces se infecta algún esqueje, pero si se infectan todos es que ha habido un exceso de humedad o que la cuchilla no estaba limpia.

-Cada día se debe comprobar la humedad del substrato, y no permitir que se seque, regando con previsión. Lo ideal es mantener una humedad intermedia del sustrato, y no saturarlo de agua, sobre todo si la temperatura es baja.

-En un periodo de 10 a 15 días los esquejes habrán enraizado, aunque a veces enraízan en tan solo siete días. Lo sabremos porque las raíces asomarán por fuera de la lana de roca o por debajo de la maceta. El tiempo de enraizado depende muchas veces del tipo de hormona utilizado, por lo que conviene probar varias marcas para comprobar las que nos son más efectivas.

-Si en 15 días los esquejes aún no han mostrado sus raíces, y son incapaces de aguantar sin invernadero y además se ponen amarillas las hojas, quiere decir que el invernadero se ha infectado con hongos en las hojas, o en el tallo, que puede haberse podrido

-Si el esqueje inicial procede de una planta en floración, el periodo de enraizamiento se puede alargar hasta 30 días, dependiendo de la cantidad de flor que haya. Una vez enraizado, el esqueje pasará a la fase de revegetación.

– Después de haber enraizado esquejes en el invernadero conviene realizar una limpieza con lejía, por lo menos si algunos esquejes han contraído alguna enfermedad, o se ha utilizado tierra como medio de sustrato, que deja más suciedad.

-Una vez el esqueje ha enraizado, prosigue el estado de crecimiento en estado adulto. Si se respeta correctamente el fotoperiodo de crecimiento y enraizamiento, siendo estos iguales, ningún esqueje revegetará. En tal caso podremos hacer crecer el esqueje unos días y tenerlo listo para floración (opción muy utilizada en el cultivo profesional dedicado a la alta producción). La opción más común es utilizar el esqueje para hacerlo crecer medio metro y poder sacar más esquejes, pudiendo mantener la especie, y sinó pasando la planta a floración. Es más fácil sacar buenos cogollos de una planta grande que de muchas plantas pequeñas.

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