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Etiqueta: Floración

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En este programa Estela tiene unas plantas de tamaño perfecto para pasar a floración. Las horas de luz y oscuridad en un día se llaman foto-periodo y en no autoflorecientes el fotoperiodo induce el crecimiento o la floración.

Hasta ahora las plantas han estado a 18 horas de luz y 6 horas de oscuridad, a partir de ahora se cambia a 12 horas de luz y 12 horas de oscuridad para que entren en floración. La Barraca de maría

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Muchos de los productos similares contienen colorantes y tintes, pero Big Up en polvo está libre de todos estos ingredientes innecesarios. Big Up está especialmente formulado para ofrecer de manera eficiente altos niveles de fósforo y potasio, Big Up en polvo se ha diseñado específicamente para la primera semana y semanas finales del período de floración

Las plantas se encuentran en una fase de transición durante la primera semana. Mediante la introducción de Big Up en polvo en la primera semana de la floración, efectivamente acciona el cambio en su planta y lo envía inmediatamente a un ciclo de floración intensa. Big Up también proporciona el impulso final de energía que las plantas necesitan para terminar el ciclo de floración y que hace las flores más grandes que jamás hayas visto. Big Up en polvo contiene una cantidad diversa de ingredientes especialmente formulados que muchos productos de la competencia simplemente no ofrecen, el fabricante tiene la confianza en su calidad y rendimiento. Los clientes se sorprenden con el Big Up en polvo por los resultados consistentes que ofrece esta excelente aditivo.
Después de usar Big Up en polvo, hay que esperar que las flores de la cosecha sean mucho más grandes que en los cultivos anteriores.
33% Potasio soluble (K2O),
23% Fosfato monopotásico, Ascophyllum nodosum.
2% de ácidos húmicos (DERIVADOS DE Leonardita)
Primera aplicación: cucharadita Agregue 1 / 2 por galón al comienzo de la floración para cambiar las plantas a floración. Esto aumentará la concentración de 150-300 ppm.
En segundo lugar la aplicación: Añadir una cucharadita por galón de solución nutritiva. Esto aumentará la concentración de 300-400 ppm. Aplicar a las 3 semanas.
En tercer lugar de la aplicación: Añadir 2 cucharaditas por galón de solución nutritiva. Esto aumentará la concentración de 500-700 ppm. Aplicar con dos semanas.

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Hoy os queremos dejar esta nuevo vídeo de Marihuana al Natural con nuestro experto en cultivo cannábico Miguel Gimeno quien nos lleva en esta ocasión a visitar un cultivo de Marihuana al natural de invernadero en exterior.

En este cultivo entre otras podemos encontrar variedades tan dispares como la Kali, Somango-Jack Herer o la Blue-berry,…, Así también tendrás variedad a la hora de llenar tu despensa de diversos matices de aromas y sabores.

También nos muestra la técnica de floración forzada que es ideal para forzar o acelerar el crecimiento y floración de una planta, jugando con el tiempo de oscuridad y luz, pero eso si hay que ser muy rigurosos con estos tiempos de exposición a la luz. Verás en este video el caso de una planta que ha sido inducida con esta técnica y cuales son esos periodos en los que exponen o no a la planta y el como lo hacen.

Quieres saber mas sobre floración forzada? pues dale play al video y disfruta de la explicación de Miguel Gimeno en este maravilloso cultivo al natural de invernadero en exterior.

¡¡Disfrutadlo!!

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Cocos A&B es un abono básico biomineral fuertemente concentrado para utilizar en las fases de crecimiento y floración de la planta. Este abono liquido es fácil de utilizar y proporciona una fertilización balanceada para obtener un resultado óptimo. Cocos A&B fue especialmente desarrollado para el cultivo en todo tipo de sustratos amortiguados con coco, y es de aplicación universal.

-Nutrientes fácilmente absorbibles sobre un amplio rango de ph

-No produce cristalización en tanque fertilizante

-Fuertemente concentrado, por tanto económico en el uso

-idóneo para todo tipo de sistemas de riego

Uso y dosificación

Añadir como máximo 4 ml de Cocos A por 1 litro de agua (1: 250)

Por cada dosis de Cocos A, añade una misma cantidad de Cocos B.

Utiliza la combinación de Cocos A y Cocos B en cada riego

Envase

Botellas/Garrafas de 1,5 y 10 litros

Consejos de Plagron

-Proporciona una cantidasd suficiente de aqgua para provocar un drenaje diario de 10-25%

-La incorporación de ácidos húmicos y fúlvicos incremente el vigor de las raíces y estimula aún más la floración.

Compar Cocos A y B de Plagron

 

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A medida que nos adentramos en la fase de floración, el impacto que puede producir en la productividad cualquier anomalía aumenta considerablemente. Cualquier problema que pueda surgir en estos días tan críticos puede llevar al traste todo el laborioso trabajo realizado y el innecesario riesgo sufrido.

Durante la floración se deben extremar la vigilancia y el control de los cultivos, con la intención de detectar de forma prematura cualquier incidencia que pueda traducirse en una irreversible merma productiva. Es de vital importancia que les prestemos todos los cuidados que precisen las plantas, cualquier alteración de uno de ellos puede conllevar al desequilibrio que detone la aparición de un serio problema. La causa, origen e índole de un problema puede ser muy variada, por ello debemos supervisar todos los factores que pueden ser el detonante.

Una incorrecta gestión del suelo puede acarrear déficits alimentarios en la fase más delicada y que menos margen de maniobrabilidad le permite al cannabicultor para poder enmendar y subsanar el error sufrido. Un uso indebido del abonado puede causar bloqueos nutricionales en el suelo, por antagonismo entre la propia naturaleza de cada nutriente. Así podemos creer que nuestro suelo padece una carencia férrica pero en realidad no es la usencia del nutriente la que lo causa, si no el hallarse bloqueado por una elevada concentración de elemento que es antagónico al hierro, como es el caso del Calcio. Para evitar bloqueos lo mejor es utilizar un agua de riego con una baja concentración de residuo seco y con un pH neutro. De esta forma los nutrientes se mueven en el suelo de forma normal y el flujo masal que se produce le procura a las plantas un adecuado suministro de los mismos. En caso de padecer un bloqueo de cualquier nutriente debemos hacer un lavado urgente del suelo de cultivo de las macetas, en caso de tratarse de cultivos en suelo resulta algo difícil por el gran volumen de tierra que hay. El modo de proceder a un lavado de raíces consiste en aplicar agua de forma abundante sobre el suelo, de tal modo que las sales que se han concentrado y bloqueado puedan ser disueltas por el agua y ser lixiviadas y eliminadas del substrato. Una vez practicado el lavado hay que reponer los nutrientes que hemos eliminado mediante una enmienda orgánica con humus de lombriz sólido o mantillo orgánico.

Si durante la floración detectamos que se está produciendo de forma débil y que los cogollos no engordan como debieran, siempre ateniéndose a la propia carga genética de cada variedad, debemos ir descartando posibilidades para poder dar con la causa real. Una floración pobre puede tener origen en un bloque de nutrientes como ya hemos visto, pero en caso de no ser este el origen debemos buscar en otro lugar. Cuando se cultiva en macetas hay que prestar atención a los ejemplares que alcanzan un gran porte, puesto que se corre peligro de padecer una asfixia radicular con una consiguiente muerte repentina. Si detectamos que se frena de golpe la floración es fácil que la falta de espacio de las raíces sea la causa, con lo que un trasplante de última hora les procurará tierra nueva para poder desarrollar más raíces y evitar una asfixia. Este es un hecho que se da en mayor grado en cultivos en maceta que han sido nutridos con abonos de síntesis química.

Otra causa de una floración insuficiente también puede radicar en un déficit carencial de Fósforo y Potasio, dos elementos que juegan un papel muy importante en la formación de las sumidades floridas. Si detectamos hojas cloróticas durante la floración es fácil que la causa sea la ausencia de uno de estos dos elementos e incluso además de algún oligoelemento. Preparar el suelo de cultivo o enriquecer el substrato donde se van a desarrollar las plantas con P y K es una opción que amortiguará la demanda de las plantas de estos nutrientes. Muchos breeders cuando elaboran su compost ya lo hacen con la intención de procurar una concentración adecuada de estos 2 elementos, bien añadiéndole harina de huesos, fosfatos naturales, fosfal, hojas de consuelda, etc.

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Si los cogollos no engordan pero no hay síntomas ni de asfixia ni de clorosis, debemos seguir buscando pistas. El exceso de nitrógeno como consecuencia de un abonado excesivo de crecimiento también puede dar origen a una floración débil, pero en este caso algo peculiar. Los excesos de nitrógeno durante el inicio de la floración se traducen en una exuberante formación de hojas nuevas entre los cogollos, al tiempo que estos se alargan tomando un aspecto como de espiga de trigo. Esta excesiva foliación y espigamiento de los cogollos junto con un color de hojas de tonos verde oscuro, nos está indicando que debemos utilizar abonos pobres en nitrógeno y proceder a realizar un pequeño lavado de raíces para eliminar el excesivo nitrógeno presente. Hay que tener en cuenta que el N es un elemento muy soluble en agua, así que el lavado de raíces será más suave que si fuera cualquier otro elemento.

Si a pesar de no padecer ningún síntoma de los anteriores citados, las plantas forman cogollos espigados entonces es fácil que el problema no esté en el suelo. En este caso hay que mirar hacia arriba, buscando algún foco de luz artificial, como farolas, que con su luz impida que las plantas tengan las necesarias horas de nocturnidad para poder florecer. Cuando las plantas están recibiendo luz en la noche durante la floración, se produce un fototropismo en los cogollos que reciben luz que hacen que se espiguen, mientras que los cogollos que están sombreados siguen floreciendo de forma normal. Con ello observamos como en una misma planta hay una parte, la que recibe luz, con una floración débil, y otra parte, la que está a oscuras, que florece tan normal. La solución es retirar el foco de luz o poder una barrera de ocultación opaca que impida que la luz siga impidiendo una floración normal y correcta.

Los agentes climáticos también resultan tremendamente influyentes durante la fase de floración, tanto el viento como la lluvia son dos enemigos potenciales de nuestros cultivos. Su virulenta aparición supone un temor por ramas y tallo. El entutorado y refuerzo de la estructura aérea de las plantas es la mejor herramienta para prevenir posibles roturas. El viento además también puede traer polen procedente de machos de otros cultivos. El polen se puede destruir por la humedad pero antes de llegar a las plantas, es bueno conocer al máximo número de vecinos que puedan plantar para que erradiquen los machos. Por su parte, un episodio prolongado de lluvias aumenta el peligro de padecer un futuro ataque de hongos. Los tratamientos preventivos contra los hongos han de estar a la orden del día, podemos alternar tratamientos de extracto de própolis con otros de decocción de cola de caballo, con un intervalo de 5 a 7 días entre uno y otro.

El incremento en los ataques sufrido por el oidio nos obliga a poner remedio contra este hongo si no queremos verlo aparecer por nuestro vergel cannábico. Al oidio le gusta la humedad y las zonas sombrías, así que extremaremos las precauciones en las ramas bajas de las partes sombrías de las plantas. Como remedios tanto combativos como preventivos podemos utilizar durante la fase de floración los extractos de própolis, jabón potásico, decocción de cola de caballo, suero de leche, y determinados microorganismos (que parece ser que también presentan cierto carácter antifúngico). Una vez hemos detectado su presencia debemos realizar tratamientos periódicos, cada cinco días hasta que falte una semana para cosechar.

Otro hongo a tener en cuenta es la botitrys que ataca sobre todo a los cogollos grandes y prietos con poca aireación interior. La causa de la Botitrys es la falta de aireación ante un exceso de humedad ambiental, por ello que los cogollos grandes, gordos y prietos son mucho más propensos de padecer su ataque. La elección de la variedad adecuada será la mejor arma para combatir este tipo de hongo.

descarga (1)Si hay alguna plaga que merma de forma directa la producción de cogollos es la plaga del gusano del cogollo, que es la larva de un lepidóptero (mariposa) llamado Spodoptera exigua.

Los ataques más severos se han dado en cultivos en los que se han practicado abonados químicos. Los daños en la marihuana se dan en los cogollos, a los que no se comen sino que muerden sus tallos para succionar la savia ascendente. Una vez finalizada su alimentación, la parte de cogollo dañada queda rota y cortada, se pueden ver incluso los mordiscos en los tallos, y es por ello por lo que comienza a secarse. Como ya hemos dicho los cogollos muertos junto con las propias deyecciones de los gusanos se convierten en un serio riesgo y foco de posibles botritis.

Se pueden tratar con una bacteria que sólo infecta a las larvas de mariposa, su nombre es Bacillus thuringiensis kurstaki. Esta bacteria se encarga de sintetizar una proteína que destruye la pared intestinal de las orugas y no es tóxica para el ser humano, sólo ataca a larvas de ciertos lepidópteros. Es conveniente hacer un segundo tratamiento una semana después de haber realizado el primero. Se debe aplicar como máximo hasta que falten cerca de veinte días para cosechar, pasado este tiempo se debe evitar realizar tratamientos a las plantas. El bacilo no se puede utilizar como preventivo, sólo como combativo. Para aumentar su efectividad también se puede utilizar combinado con aceite de neem ó piretrina natural, yo prefiero la piretrina. Dentro de los microorganismos patógenos para larvas de mariposas encontramos a los Hongos: Cordyceps spp. y Metarhizium sp., los virus Pseudoplusia NPV, Spodoptera NPV y Trichoplusia ni NPV, y la citada bacteria Bacillus thuringiensis variedad Kurstaki y variedad Galleriae. Como insectos auxiliares que controlan su población cabe destacar Trichogramma aidis, Trichogramma Evanescens, y Pales pavida.

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Cada año son más los cultivos que a vísperas de ser cosechados sufren hurtos, plagas y/o polinizaciones no deseados por el cannabicultor. Esto unido a que en muchas ocasiones la despensa ve su fondo mucho antes de que llegue el momento de cosechar en otoño, hace al cannabicultor buscar otras fórmulas con las que cubrir ese intervalo sin yerba. Para ello podemos forzar algunas de las plantas hembras que tengamos para que comiencen a florecer y poder hacer así una coseha prematura y tempranera, librándonos de esta forma de robos, de la oruga e incluso a veces hasta del oídio.

El método de floración forzada consiste precisamente en provocar la floración al procurarle a las plantas las horas de nocturnidad necesarias para la misma. Pero antes de forzar la floración debemos estar seguros del sexo de la planta, por eso tomaremos sólo plantas que hayan manifestado las preflores femeninas. Ahora, ¿cómo lo haremos para procurarles las horas de oscuridad necesaria?. Muy fácil, basta que las cubramos con una caja de cartón, debidamente sellada para evitar que los rayos solares irrumpan en la oscuridad, sobre las 6 de la tarde y luego cuando ya sea de noche se retira la caja, o, como hacen otros trasladar a esa hora la planta a un lugar de la casa que esté completamente a oscuras.

El gran inconveniente de la floración forzada, es que hay que repetir la misma operación día tras día hasta que sean cosechadas, es importante hacerlo todos y cada uno de los días, se nos puede pasar alguno, pero si son muchos las plantas pueden estresarse y no florecer de forma adecuada. El momento para comenzar a forzar la floración va desde finales de Abril hasta principios de Junio, y serán recogidas a partir del inicio del mes de Julio, obteniendo así una cosecha prematura que será la envidia de nuestros amigos.

El tamaño que alcanzan las plantas es un poco mayor al de las plantas de invierno, pero su producción es casi el doble debido a que el sol va ganando verticalidad y la incidencia de los rayos solares es mayor, y por tanto mayor el número de fotones que la planta capta para realizar así la fotosíntesis. La caja de cartón que utilicemos para cubrir las plantas debe tener entre 70 cm y 1 metro de alto, a esto cabría añadir el alto de la maceta si cultivamos en ella.

La única y notoria ventaja de forzar la floración a algunas de nuestras plantas es, sin duda, el poder degustar e incrementar el contenido en hierba de nuestra despensa antes de lo esperado. Pero los inconvenientes que puede acarrear son, por desgracia, más numerosos. El mero hecho de tener que estar todos los días poniendo y retirando las cajas de cartón supone todo un engorro no apto para personas de espíritu cansado. Luego tenemos que tener en cuenta que si forzamos a todas las plantas que han manifestado su sexo, corremos el riesgo de que las que queden sean machos y fracasar en nuestro cultivo de temporada, cosa que evitaremos poniendo a lo sumo la mitad de nuestras hembras manifestadas, o bien haberlo tenido en cuenta en el momento de la siembre y aumentar el número de semillas sembradas para forzar la floración de las que queramos, del resto de hembras que dejemos para el cultivo de temporada podemos sacar algunos esquejes y aumentar el número de plantas hembras para temporada.

Otro inconveniente, si forzamos la floración con cajas de cartón, es el exceso de humedad que se puede llegar a alcanzar dentro de la caja de cartón durante las horas de insolación en las que están cubiertas las plantas, pudiendo provocar botrytis en variedades de cogollos gordos y prietos, por lo que es más recomendable plantar semillas de cogollos medios, híbridos con dominancia sativa. Para evitar que todavía aumente más la humedad debemos regar por las noches cuando ya hayamos retirado la caja, ya que de esta forma evitamos que la humedad que desprenden los substratos y las plantas quede retenido dentro de la caja.

Las plantas que hayamos forzado podemos recuperarlas para volver a cosecharlas en temporada. Para ello hay que cosechar cogollo a cogollo pero dejando una pequeña parte de la base de cada cogollo sin cosechar (sobre medio centímetro), le retiramos la caja, la cual dejaremos de utilizar definitivamente, las plantas revegetarán al volver al fotoperíodo normal, y comenzarán de nuevo a crecer pero mucho más ramificadas y menos altas hasta que llegue el momento de florecer, algunas plantas no superan el estrés de la revegetación y mueren.

 

FLORACION

En este momento lo ideal son 12 horas de luz y 12 de oscuridad. Tan pronto como tengas sólo de 12 a 14 horas de luz solar, la planta empezará la floración. En el norte de Europa esto ocurre entre agosto y septiembre y dura normalmente entre 7 y 16 semanas, dependiendo de la variedad que cultivemos.

En interior la planta necesita 12 horas de luz y 12 de oscuridad ininterrumpidas para que pueda florecer sin estrés causado por la luz, lo cual puede causar que se interrumpa el ciclo normal de la planta y se interfiera con el proceso de floración. Las horas se empezarán a poner amarillas normalmente después de la tercera o cuarta semana de floración. Cuando una hora se pone amarilla y arrugada debe ser cortada, ten siempre cuidado de no quitar muchas hojas verdes porque esto puede inhibir la fotosíntesis de la planta.

Al iniciar la floración, los machos se alargan para que su polen quede por encima de las hembras y las polinice más fácilmente. Las hembras fabrican tallos más gruesos, fuertes y cortos. Las hojas nacen cada vez con menos foliolos (cada una de las hojas pequeñas que forman una hoja compuesta) hasta que nacen sólo con uno. Normalmente el patrón de crecimiento de las hojas pasa de opuesto a alterno, es decir las hojas dejan de nacer de dos en dos y enfrentadas y comienzan a nacer de una en una, a uno y otro lado del tallo, alternativamente.

El desarrollo floral comienza lentamente. La planta pega un estirón y se alarga. La distancia internudos es muy grande. Al principio, sólo aparecen unos pocos grupos de flores en las puntas de las ramas. Los cálices de las flores femeninas tienen una pelusilla que los recubre pero aún presentan muy pocos tricomas. Los tricomas son unas glándulas que aparecen principalmente en las flores, aunque también están presentes en otras partes de la planta; segregan la resina que contiene los cannabinoides.

En un segundo momento, comienzan a aparecer cogollos al acortarse la distancia internudos y crecer la producción de flores. A lo largo de toda la floración hay que manejar las plantas con delicadeza. Si manoseamos los cogollos, los tricomas se rompen y la resina se oxida, con lo que el THC se destruye. Hay que tener cuidado de que la planta no se moje con agua de lluvia, ya que no sólo romperá y arrastrará algunos tricomas sino que también puede provocar que aparezca moho en el cogollo. Por esta razón, no se deben pulverizar las plantas una vez que la floración ha comenzado.

Más tarde, la planta deja de crecer en altura y produce una gran cantidad de flores que van engordando los cogollos. Las hojas externas al cogollo se vuelven amarillas y se marchitan. En condiciones naturales la planta sería polinizada y comenzaría a fabricar semillas, al cultivar semillas feminizadas, obligamos a la planta a fabricar más resina para mantener las flores fértiles a salvo de las radiaciones solares, mientras espera un macho que nunca llegará. Los cogollos huelen intensamente, cargados de resina.

Llega un momento en que la planta deja de fabricar nuevas flores y los estigmas (es la parte del gineceo de las flores que recibe el polen durante la polinización) de las existentes van marchitándose. Hojas, tallos y flores adquieren tonos otoñales; marrones, naranjas, amarillos y púrpuras aparen en los cálices, tallos y peciolos (rabillo que une la hoja al tallo). Hay que cosechar cuando el sesenta por ciento de los tricomas tienen resina ámbar o cuando entre el 60% y el 90% de los estigmas se han marchitado y vuelto marrones.

Para conseguir que la planta exprese todo su potencial, es necesario alimentarla correctamente. Una buena nutrición es la mejor defensa contra las enfermedades y permitirá a la planta desarrollarse al máximo.

Durante la floración la planta necesita gran cantidad de fósforo (P) y potasio (K). El fósforo lo utiliza la planta en la formación de flores y raíces y en la transferencia de energía solar a compuestos químicos. Acelera la floración y produce flores grandes. La deficiencia de fósforo se observa primero en las hojas más viejas que adquieren un tono verde oscuro. En ocasiones las puntas de las hojas se secan y se detiene el crecimiento. La deficiencia de fósforo retrasa la floración.

El sistema respiratorio de la planta, el sistema enzimático y las síntesis de proteínas y clorofila necesitan potasio. Ayuda a luchar contra las plagas y las enfermedades y a mantener la presión interna de agua que sostiene la planta. Las plantas que se utilicen para producir semillas necesitarán un aporte extra de potasio ya que este elemento es básico para fabricar cañamones. Cuando a una planta le hace falta potasio, en las puntas de las hojas y entre los nervios, aparecen zonas de tejido muerto y seco demás de amarillear. Las raíces se infectan y los tallos débiles no sostienen a la planta. Las hojas pueden curvarse hacia abajo.

COSECHA

Según algunos expertos, se puede clasificar como cuatro los estados de maduración de los tricomas de las flores de marihuana, estos son los tricomas transparentes en primer lugar, que nos indican que la planta ha empezado a madurar, el siguiente tono de maduración es el tricoma lechoso, que indica que ya lleva un tiempo madurando, seguidamente llega la conversión a tricomas con un tono ámbar, esto significa que la planta está en el momento ideal para el corte o cerca de él, sobre todo si lo hacemos en un 50% de tricomas ámbar y otro 50% de tricomas lechosos, ya que si el 100% de los tricomas están ámbar el efecto del cannabis al fumar será muy narcótico, sin embargo al contener todavía tricomas lechosos la combinación es la ideal, un poco de efecto eufórico por la parte de los tricomas lechosos y un efecto narcótico por medio de los tricomas ambarinos.

Otra de las técnicas importantes en interior, es guiarse por el tiempo de floración que indican los bancos de semillas sobre la genética en cuestión.

Si queremos obtener un producto de calidad, debemos dejar de usar abonos entre ocho y diez días antes de cortar las plantas. Un sistema muy eficaz de evitar posibles acumulaciones latentes de sales producidas por el uso continuado de fertilizantes en la tierra es lixiviar las raíces con agua abundante, es decir limpiar o aclarar las raíces de la planta regando con mucha agua (al menos tres veces la capacidad de la maceta) Si hemos pulverizado nuestras plantas con algún producto foliar (insecticidas, acaricidas, fertilizantes, etc.), tendremos que rociar a fondo con agua limpia para eliminar posibles residuos.

El agua no afecta a la producción de resina, pero si nos puede causar algún problema de hongos. Por ello conviene pulverizar siempre por la mañana para que la planta y los cogollos puedan secarse durante el día. Agitar ligeramente los cogollos tras el aclarado para evitar la acumulación del agua en estos.

Es muy conveniente cortar la planta unos días después del último riego o la última lluvia si estamos en exterior, con el objeto de que se pierda en parte la humedad acumulada en tallos, hojas y por supuesto, en los cálices que son la parte del cogollo que más nos interesa.

MANICURADO

Una vez tengamos cortadas, procederemos a quitarles las hojas exteriores de forma que se nos quede un cogollo limpio. Lo primero que quitaremos son las hojas grandes lo más pegado que podamos al tallo principal de la rama. Una vez cortadas las hojas grandes deberemos cortar todas las puntas de las hojas que salen de los cogollos. Una vez hecho esto, ya podemos colgar para secar.

LA CURA

Después del secado, el cannabis está casi listo para el consumo. Para conseguir un resultado de la mejor calidad del cannabis ha de ser curado, esto debe hacerse en tarros de cristal, almacenándolos en un lugar oscuro por un periodo de entre dos y cuatro meses. El proceso hará que cambie ligeramente el color de la hierba a medida que la clorofila se va rompiendo. El sabor cambia hacia un aroma más turgente debido al proceso de fermentación.

Fuente Agrobeta

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Una vez bajo el régimen de dia=noche, las plantas experimentan un cambio en la química interna que provoca otro tipo de crecimiento, la formación de flores.

Es importante que el régimen sea estricto y que la noche sea cerrada, la polución de luz durante la noche afecta a la formación de flores. Un periodo diurno más largo provocaría confusión evitando la floración y uno más corto puede acelerar el proceso pero consiguiendo una menor producción. El régimen ideal es el aconsejado. Las plantas a los 7-14 días de esta fase dan lugar a la formación de las primeras flores. Durante estas dos primeras semanas experimentan un estiramiento de hasta más del doble de su altura inicial, a la vez que el crecimiento vegetativo de grandes hojas se detiene. Con la aparición de dichas flores podremos sexar las plantas. (Ver sexación). Una vez determinado el sexo apartaremos los machos del sistema lo que permitirá a las hembras restantes disponer de mas espacio. Los machos pueden ser utilizados para fabricar polen con el que obtener nuevas semillas.

Las hembras crearán flores de forma continuada llegando a formar grandes cogollos.

Al pasar a floración, conviene abonar con un abono para tal fin, pero siempre utilizando como máximo medias dosis, y no más de una vez a la semana. Esto estimulará la producción de flores. Por lo general los machos se delatan antes que las hembras. Si las flores no han aparecido a las dos semanas puede ser por que la noche no es totalmente oscura, o por un exceso de nitrógeno, o falta de fósforo, en este caso convendría un ligero abonado de floración. El hecho de utilizar semillas que no sean de interior también puede provocar floraciones tardías y estiramientos incontrolados.

Una vez las hembras empiezan a florecer, no cesan de producir flores que se agrupan en racimos, junto a las flores crecen hojas tiernas de una sola punta desarrollada de distinta apariencia que las que recían en la fase anterior. Los cogollos se ven formados por flores y brotes tiernos que pronto se verán recubiertos de unas glándulas transparentes y diminutas que darán un aspecto escarchado al conjunto. Las minúsculas gotas que brillan por la luz, no contienen otra cosa que la preciada resina.

Los cogollos alcanzan un tamaño prácticamente definitivo a los treinta días de la aparición de las primeras flores. Después empezarán a madurar durante unas dos semanas más. El proceso de floración dura entre 45 y 65 días según la especie y las condiciones creadas. Las hembras tienen unas flores formadas por un calyx de la que sale un pistilo formado por dos pelos blancos en forma de “v”, que captan el polen que se deposita en el cáliz(calyx), donde se formará la semilla. Cuando la planta es polinizada, la energía se destina a la producción de semillas con lo que el crecimiento de las flores y la producción de THC se detiene. En el momento de la maduración los cálices se cierran y los pistilos se empiezan a secar volviéndose marrones o anaranjados. A su vez las glándulas de resina se hinchan, y la planta ya parece totalmente cubierta de escarcha, al pasar los dedos por los cogollos, se revientan algunas glándulas que impregnan las yemas. Las resinas tienen aromas diferentes según la especie, algunos muy característicos.

A medida que avanza el proceso, las grandes hojas amarillean y llegan a caerse, eso es normal mientras los cogollos y brotes jóvenes conserven el vigor y el verdor. Conviene sacar las hojas que se ponen amarillas, pues hacen sombra. Nunca se deben arrancar las hojas verdes, hemos de pensar  que las hojas funcionan a modo de placas solares captando la energía que la planta necesita. Las hojas amarillas o estropeadas resultarán fáciles de arrancar, simplemente empujando hacia abajo y sin necesidad de dar grandes tirones. En el momento en que madura una flor sin haber sido polinizada, los pistilos se secan volviéndose marrones, y el cáliz se hincha y se cierra como si albergase una semilla inexistente. Las glándulas estarán completamente llenas y algunas empezarán a tener un color ocre(cosa solo visible con una buena lente de aumento). La observación es vital para determinar la maduración.

Cuando la mayoría de hilillos blancos (pistilos), se vuelven marrones y el crecimiento de flores nuevas casi se ha detenido, la planta ya está madura y lista para recoger. Si se rebasase mucho el madurado, el contenido de THC se podría ver degradado. Si la planta no fuese recogida acabaría muriendo.

El punto exacto de maduración lo establece el plantador según la experiencia y también a base de probar pequeñas muestras del producto antes de la colecta final, para ver si está ya a punto, para ello basta con cortar algún cogollo cuando la maduración es evidente, y decidir tras su catación si se espera unos días más o no.

Las semillas de calidad especifican las características y peculiaridades de cada planta, una de las más importantes es la duración del periodo de floración. Las especies más prematuras acaban el proceso n unas seis semanas. Las indicas florecen con mayor rapidez y dan mayor cosecha en relación con su baja estatura. Las sativas puras son difíciles de adaptar a interiores.

Algunos plantadores empiezan la floración con un ciclo nocturno de 10-12 horas y lo van incrementando de forma que las últimas dos semanas está a 14-16 horas de oscuridad. De esta forma aceleran la maduración, pero se consigue menor cosecha que con el régimen estricto de dia=noche.

Se han hecho experimentos a base de someter las plantas a la luz ultravioleta durante el periodo nocturno de floración, observándose un incremento en la producción de resina. Si la producción de resina es escasa más vale cambiar de semilla o de planta madre que experimentar.

 

Fuente PlantarMarihuana

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La utilización de hongos simbióticos se ha convertido desde no hace muchos años en una técnica para estimular el crecimiento y la floración de las plantas y árboles de una forma puramente biológica, natural y ecológica mediante la utilización de micorrizas.

HONGOS MICORRIZAS

¿Qué es la micorriza? Aproximadamente el 90% de todas las especies vegetales viven en simbiosis con una gran cantidad de hongos del suelo. Esta comunidad de vida es denominada MICORRIZA. Al ser un fenómeno tan extendido el término «micorrizas» se ha convertido a nivel de usuarios en el nombre con el que se designan a los hongos implicados en su formación, aunque tal denominación no sea muy correcta, esas mismas rutinas coloquiales han llevado a acuñar términos como «micorrizar»: poner en contacto los hongos micorrícicos con plantas y «micorrización»: para indicar el establecimiento de la simbiosis.

Las micorrizas son órganos formados por la raíz de una planta y el micelio de un hongo. Funcionan como un sistema de absorción que se extiende por el suelo y es capaz de proporcionar agua y nutrientes (nitrógeno y fósforo principalmente) a la planta y proteger las raíces contra algunas enfermedades. El hongo por su parte recibe de la planta azúcares provenientes de la fotosíntesis, básicamente almidón. Existen miles de especies de hongos micorrícicos que forman esta simbiosis con las plantas y árboles. Los hongos micorrícicos se hacen visibles cuando forman carpóforos (trufas o setas, el “fruto” del hongo).

La mayoría de las setas comestibles de nuestros bosques de pino y roble (nízcalo, mocosas, rebozuelo, oronja, negrilla, palometa, lengua de gato, etc.) son carpóforos de hongos micorrícicos. Todas estas setas viven conectadas a los árboles vivos obteniendo ambos un beneficio de la simbiosis. Este tipo de asociación recibe el nombre de simbiosis mutualista. La Amanita Muscaria también es una especie micorrícica que aparece en los pinares (Pinus pinaster y P. radiata). No todas las especies de hongos establecen estas relaciones simbióticas, algunos se alimentan de materia orgánica muerta o en descomposición , como los psilocibes , se denominan “saprófitos”, cuando se nutren de vegetales y animales vivos, los llamamos “parásitos”

Existen varios tipos de micorrizas, los diferenciamos según el tipo de relaciones y estructura establecidas entre las hifas del hongo y las células de la planta:

Ectomicorrizas: Los hongos que las forman, Basidiomicetes y Ascomicetes, desarrollan una espesa capa de micelio sobre la zona cortical de las raíces de la planta. Se producen principalmente sobre especies forestales y leñosas. -Endomicorrizas: Los hongos que las producen se caracterizan por colonizar intracelularmente el córtex radical. Dentro de este grupo existen tres tipos característicos:

Orquideomicorrizas (asociadas a Orquidiáceas).

Ericomicorrizas (ligadas a la Familia Ericáceas y con muchas similitudes estructurales con las ectendomicorrizas.

Micorrizas vesiculoarbusculares, VAM: Caracterizadas por formar arbúsculos intracelulares y sin duda las de mayor difusión e importancia económica y ecológica.

Ectendomicorrizas: Los hongos que las producen colonizan de forma dual las raíces: externamente formando un manto cortical e internamente penetrando intracelularmente en el córtex.

Las micorrizas VAM (Vesicular-Arbuscular-Micorrizas) son las más interesantes para utilizar en nuestros cultivos de cannabis , estas penetran en el tejido cortical de la raíz de la planta y provocan una infección progresiva de las células de la corteza. En este proceso, la micorriza arbuscular forma en las células de la corteza extremos de hifas ramificados, similares a un árbol (arbúsculos), que actúan en calidad de órganos nutritivos, mediante los cuales tiene lugar el metabolismo simbiótico entre hongo y planta. Las micorrizas VAM se han encontrado en todos los continentes (excepto en la Antártida) y colonizan al 96% de las especies vegetales. Si bien las asociaciones micorrícicas se consideran en general no específicas, es decir que cualquier hongo simbionte puede colonizar cualquier planta receptiva, existen sin embargo «preferencias» o una mejor afinidad-compatibilidad entre determinadas parejas hongo/planta.

¿Qué efectos produce la micorriza?

Las micorrizas actúan a varios niveles, provocando alteraciones morfológicas y anatómicas en las plantas hospedadoras como cambios en la relación tallo-raíz, en la estructura de los tejidos radicales, en el número de cloroplastos, aumento de la lignificación (la lignificación es la transformación de los órganos herbáceos en leñosos), alteración de los balances hormonales …, efectos que no son sólo explicables como una simple mejora nutritiva de la planta debida al aumento de eficacia en la absorción de nutrientes por la raíz gracias a la formación de la micorriza, sino que responde a cambios metabólicos más profundos y complejos debidos a la integración fisiológica de los simbiontes.

Uno de los efectos mas interesantes de las micorrizas es su papel en relación con el ecosistema en el que se desarrollan; así interaccionan con diversos microorganismos de la micorrizosfera estableciendo provechosas cooperaciones con unos y compitiendo con otros generalmente de tipo patógeno, e incluso interactuando con la microfauna de la rizosfera (Nemátodos, Afidos, Acaros, …) aunque su papel aparentemente protector es relativo (Moser y Haselwandter, 1983).

El efecto más importante que producen las micorrizas arbusculares (MA) en las plantas es un incremento en la absorción de nutrientes del suelo y agua que se traduce en un mayor crecimiento y desarrollo de las plantas . La expansión del micelio externo del hongo por el suelo rizosférico es la causa principal de este efecto, permitiendo la captación de agua y nutrientes más allá de la zona de agotamiento que se crea alrededor de las raíces, por la propia absorción de la planta (Jakobsen, 1992; Sanders y Tinker, 1973).

El papel de la simbiosis es fundamental en la captación de elementos minerales de lenta difusión en los suelos, como los fosfatos solubles, el Zn y el Cu (George et al., 1992).

La absorción de N también se favorece con la micorrización (Barea y Azcón-Aguilar, 1987). Otros elementos como el K y el Mg se encuentran a menudo en concentraciones más altas en las plantas micorrizadas (Sieverding, 1991). La absorción del Ca es estimulada también con la simbiosis VAM (Plenchette et al., 1983).

Por lo que respecta a los micro elementos Zn, Cu y Bo, éstos son activamente absorbidos por las hifas del hongo y transportados hasta el hospedador (Gianinazzi-Pearson y Gianinazzi, 1983).

Estos incrementos en la disponibilidad de los nutrientes son consecuencia :

a) Aumento del área del suelo en contacto físico con la micorriza (raíz e hifas).

b) Aumento de la movilidad, a través de las hifas del hongo de los minerales del suelo en las regiones próximas a la raíz. Convierte elementos fijados en el suelo en sustancias solubles, para que la raíz las pueda absorber, entre ellas el fósforo, zinc, boro, magnesio, hierro y otras. Aminorando de esta forma el stress producido por exceso de sales.

c) Incremento de la actividad biológica de la rizosfera, acelerando los procesos de mineralización y reciclaje de nutrientes.

Algunos hongos micorrícicos como los del género Glomus sp poseen la capacidad de facilitar en especial la absorción de Fósforo, tan necesario en la etapa de floración para conseguir cosechas de marihuana de alta calidad.

Hay otros aspectos relacionados con los hongos formadores de micorrizas arbusculares (MA) y su aplicación. La existencia de estos hongos en el suelo hace que se produzcan una serie de interacciones con otros microorganismos que viven también en ese hábitat. La micorrizosfera es la rizosfera de una planta micorrizada, y es en ella donde se producen las interacciones que se pueden resumir como: Interacciones con microorganismos beneficiosos y con funciones específicas, e Interacciones con patógenos.

Entre los microorganismos beneficiosos podemos citar a las bacterias promotoras del crecimiento vegetal (PGPR), a las bacterias fijadoras de nitrógeno (tanto libres como simbiontes ), a los actinomicetos y a algunos hongos saprófitos que actúan como antagonistas de patógenos del suelo y que pueden ser empleados para el control biológico. En muchos casos las interacciones establecidas son de tipo positivo, llegándose a registrar un efecto de sinergismo, donde la presencia de la MA y del otro microorganismo produce un incremento del crecimiento, vigor y protección de la planta.

Se han propuesto una serie de mecanismos a través de los cuales ocurre la interacción micorrizas/patógenos, ya que no se ha demostrado nunca que los hongos MA actúen directamente sobre éstos, ya sea por antagonismo, antibiosis, o por depredación, sino que su efecto es indirecto. Los mecanismos son los siguientes (Azcón-Aguilar y Barea (1996):

Cambios en la nutrición de la planta hospedadora

Alteraciones en la exudación radicular. Un mejor estado nutricional de la planta puede variar sus exudados y alterar así las poblaciones de microorganismos, ya sea por alteraciones en la germinación de esporas de hongos patógenos y su penetración, que en la mayoría de los casos se produce por estímulos de las propias exudaciones radiculares.

También puede cambiar la atracción quimiostática de los nemátodos hacia la raíz.

Activación de los mecanismos de defensa de las plantas mediante la inducción de la producción de determinados metabolitos secundarios en las raíces como ligninas, fenoles, fitoalexinas, etileno, quitinaza y peroxidas (Gianinazzi- Pearson et al., 1994; Morandi, 1996).

Competencia por los sitios de infección en la raíz.

Competencia por los fotosintatos del hospedador.

Podemos decir que la inoculación temprana de las plantas puede garantizar una menor penetración de patógenos radiculares.

Otro de los efectos que tiene la utilización de micorrizas es la alteración hormonal de la planta estimulando el crecimiento, el enraizamiento y aumentando el volumen radical.

Resumiendo:

La planta:

Crece mejor (pues el hongo permite absorber mejor el agua y los minerales necesarios, estimulando el crecimiento de la raíz)

Mejora de la absorción de fosfato y otros nutrientes.

Está más protegida de los efectos tóxicos provocados por elevadas concentraciones de determinados minerales.

Resisten mejor la falta de agua

Están más protegidas frente al ataque de patógenos.

Estimula el enraizamiento y crecimiento de plántulas.

Ayuda a superar situaciones de stress ambiental.

El hongo a cambio obtiene su alimento de la planta.

La producción de preparados de micorrizas comerciales es bastante reciente. Existen en tiendas especializadas en cultivo algunos preparados que contienen esporas de hongos micorriza que se pueden aportar en la siembra o en el trasplante lo más cerca posible de la raíz. La metodología más comúnmente utilizada en la inoculación de hongos formadores de micorriza arbuscular es la de depositar una determinada cantidad de inóculo debajo del sistema radical de la planta que se quiere micorrizar (las cantidades de inóculo dependerán del tamaño y edad de la planta, y del sitio donde éstas crecerán; además de la rapidez con que interese llegar a la formación de la simbiosis). También es factible mezclar el inóculo con el sustrato de cultivo, a pesar de que las cantidades de inóculo requeridas siempre resultarán mayores.

El contacto directo del sistema radicular de la planta con los propágulos del hongo permite una más rápida colonización de la raíz. Para el cultivo de nuestra querida planta conviene introducir los propágulos en las primeras fases del cultivo, para que de tiempo a la micorriza a establecerse durante el periodo de crecimiento de las plantas y este establecida la simbiosis micorrícica para la floración.

Cuando introducimos la planta junto con las micorrizas en el sustrato es conveniente regar abundantemente para hidratar las esporas y activarlas. A manera de resumen se puede plantear que los beneficios de la inoculación temprana con hongos formadores de micorriza arbuscular repercuten en una reducción del aporte de fertilizantes y fitosanitarios, un ahorro del suministro del agua, un mayor crecimiento y producción de las plantas, una mayor supervivencia a las condiciones de estrés y un mejor aprovechamiento de los suelos.

No es conveniente la aplicación de fungicidas o insecticidas de síntesis química, evitando también la aplicación de fertilizantes solubles con altas concentraciones de NPK, ya que resultarían tóxicos para la flora microbiana y disminuyen la eficacia de los micorrizas.

La utilización de micorrizas puede ser de gran utilidad a los cultivadores de guerrilla para preparar a sus plantas ante las situaciones de stress ambiental que se dan a menudo en los cultivos de guerrilla donde en ocasiones es difícil abastecer de agua a las plantas y frecuentemente se ven sometidas a situaciones de stress hídrico que pueden llegar a causar muchas bajas sobre todo en zonas cálidas y secas como son las que tenemos en la mayor parte de la península ibérica.

Así mismo las micorrizas son el perfecto complemento para los agricultores que optan por una fertilización orgánica, pudiendo obtener el máximo provecho de los fertilizantes orgánicos de alta calidad que podemos encontrar a nuestra disposición y llevar adelante cultivos altamente productivos de cannabis biológico.

 

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Las plantas que con tanto cariño has cuidado a lo largo de la primavera, se acercan a un momento determinante en sus vidas: la floración. Durante los últimos meses, el cannabis ha dedicado toda su energía a crecer y desarrollar ramas. Ahora, con tus cuidados, comenzará a echar flores y segregar su anhelada resina. La floración del cannabis está determinada por el fotoperiodo, en otras palabras, necesita recibir un número mínimo de horas de oscuridad para comenzar a florecer. A partir de la noche de San Juan, el 24 de junio, los días son cada vez más cortos y las noches más largas; cuando se alcance el fotoperiodo crítico comenzará la floración.

Floracion fotodeterminada

La floración del Cannabis sativa se desencadena cuando la planta fabrica una hormona llamada “florigen”. Para producir “florigen” el cáñamo necesita recibir un fotoperiodo concreto, que es distinto para cada variedad de cannabis . El fotoperiodo es el número de horas de luz y de oscuridad que recibe una planta (horas de luz / horas de oscuridad). Por ejemplo un fotoperiodo 18/6 significa que la planta recibe 18 horas de luz y seis de oscuridad.

El fotoperiodo necesario para que la floración se produzca, no es igual para todas las variedades de cannabis y viene dado, fundamentalmente, por el existente en el lugar de origen de la planta. La duración de los días y las noches es diferente en los distintos lugares del planeta. Cuanto más nos acercamos al ecuador, menos variación encontramos en la duración de los días y las noches. En la misma línea del ecuador las noches y los días duran doce horas los 365 días del año. Evidentemente, cuanto más nos alejemos del ecuador, mayores serán las diferencias en el fotoperiodo. Por ejemplo cerca del polo hay fotoperiodos tan extremos como 23/1 o 1/23.

El cannabis está adaptado al fotoperiodo de su lugar de origen. Por ejemplo, una sátiva colombiana que crece cerca del ecuador, donde hay muy poca variación en la duración de los días y las noches, necesitará noches de doce horas para florecer. En cambio, una planta aclimatada a la Península Ibérica florecerá con noches de diez horas. Por la misma razón, una planta ecuatorial cultivada en la Península es probable que retrase el comienzo de la floración hasta agosto o septiembre, cuando las noches son más largas y alcanzan las once o doce horas que necesita una maría ecuatorial. Esta es la razón de que algunas variedades ecuatoriales, cuando se plantan en España, no completen la floración correctamente. Como no comienzan a florecer hasta muy tarde, el invierno se les echa encima antes de que maduren.

Si el cannabis no recibe las suficientes horas de noche interpreta que aún no es tiempo de florecer y no fabrica “florigen”. Normalmente cuando se cultiva en interior la floración se hace con un fotoperiodo 12/12 que provoca la floración en cualquier variedad. En exterior no es posible regular el fotoperiodo pero si hay que tomar algunas precauciones. Es conveniente que las plantas no tengan ninguna luz cerca durante la noche, incluso unos minutos de luz pueden retrasar o incluso detener la floración. Por esta razón, no se debe plantar cannabis cerca de farolas u otras fuentes de luz.. Para que la floración comience correctamente la noche debería ser completamente oscura e ininterrumpida. Cultivando en interior, controlamos en que momento florecen las plantas simplemente cambiando el fotoperiodo de 18/6 a 12/12. Al aire libre hay que esperar a que la naturaleza haga su trabajo.

Los machos florecen, habitualmente, antes que las hembras y no siempre esperan a que aumente el número de horas de oscuridad. En algunas variedades los machos florecen cuando alcanzan una determinada edad o tamaño, independientemente de cual sea el fotoperiodo.

Cronología de la floración

Al iniciar la floración, los machos se alargan para que su polen quede por encina de las hembras y las polinice más fácilmente. Las hembras fabrican tallos más gruesos, fuertes y cortos. Las hojas nacen cada vez con menos foliolos (cada una de las hojuelas que forman la hoja) hasta que nacen sólo con uno. Normalmente el patrón de crecimiento de las hojas pasa de opuesto a alterno, es decir las hojas dejan de nacer de dos en dos y enfrentadas y comienzan a nacer de una en una, a uno y otro lado del tallo, alternativamente

I

El desarrollo floral comienza lentamente. La planta pega un estirón y se alarga bastante, fabrica un “esqueleto” de ramas donde colocar sus cogollos. La distancia internudos es, en este primer momento, muy grande. Al principio, sólo aparecen unos pocos grupos de flores en las puntas de las ramas. Las flores tienen los estigmas frescos, normalmente de color blanco aunque pueden ser rosados o púrpuras. Los cálices de las flores femeninas tienen una pelusilla que los recubre pero aún presentan muy pocos tricomas. Los tricomas son unas glándulas que aparecen principalmente en las flores, aunque también están presentes en otras partes de la planta; segregan la resina que contiene los cannabinoides. Tienen forma de seta con un tallito coronado por una bolita de resina. En este primer momento la producción de THC es muy escasa y las bolitas son muy pequeñas; conforme avance la floración irán aumentando de tamaño.

II

En un segundo momento, comienzan a aparecen cogollos al acortarse la distancia internudos y crecer la producción de flores. La planta ya huele un poco y fabrica muchas flores. La mayoría de las flores tienen los estigmas frescos. La producción de THC, sin embargo, aún no es grande. A lo largo de toda la floración hay que manejar las plantas con delicadeza. Si manoseamos los cogollos, los tricomas se rompen y la resina se oxida, con lo que el THC se destruye. La lluvia intensa también puede perjudicar la cosecha. No sólo romperá y arrastrará algunos tricomas sino que también puede provocar que aparezca moho en el cogollo. Por esta misma razón, no se deben pulverizar las plantas una vez que la floración ha comenzado.

III

Algo después, la planta deja de crecer en altura y produce una gran cantidad de flores que van engordando los cogollos. Las hojas externas al cogollo se vuelven amarillas y se marchitan. La mayoría de las flores son fértiles y tan sólo aparecen unos pocos estigmas marrones y marchitos. La producción de resina es muy grande y comienza a cubrir los cálices. En condiciones naturales la planta sería polinizada y comenzaría a fabricar semilla. Cultivando “sinsemilla”, matamos los machos e impedimos que las flores sean fecundadas. Esta técnica fuerza al cannabis a fabricar más resina para mantener las flores fértiles a salvo de las radiaciones solares, mientras espera un macho que nunca llegará. Los cogollos huelen intensamente, cargados de resina. Algunos cultivadores recolectan determinadas variedades en este momento, cuando aún hay muchos estigmas fértiles. La marihuana obtenida es más cerebral y m enos sedante debido a los bajos niveles de CBD y CBN presentes en la resina. La cantidad total de THC es, eso sí, algo menor.

IV

Llega un momento en que el cannabis deja de fabricar nuevas flores y los estigmas de las existentes van marchitándose. Las plantas pierden vitalidad. Muchas hojas grandes se han caído. Hojas, tallos y flores adquieren tonos otoñales; marrones, naranjas, amarillos y púrpuras aparecen en los cálices, tallos y peciolos.. Los estigmas se marchitan y algunos se caen. Suelen adquirir un color marrón seco. La resina, transparente al principio, conforme madura va adquiriendo un color ámbar transparente. Hay que cosechar cuando el setenta por ciento de los tricomas tienen resina ámbar o cuando entre el 60 % y el 90% de los estigmas se han marchitado y vuelto marrones. Si la resina presenta un color blanco opaco o marrón, el momento idóneo para cosechar la planta ya ha pasado y la resina se está degradando.

Lucha contra pestes

Las altas temperaturas del verano favorecen la aparición de plagas en las plantas. La mayoría de los bichitos que atacan al cannabis chupan su savia. De este modo le roban el alimento. Cuando detectemos una plaga es muy importante separar las plantas infestadas de las sanas para evitar que la invasión se extienda. Cuanto antes se detecte la presencia de una plaga, más fácil será librarse de ella. Si, por el contrario, la plaga se instala y se hace fuerte será una ardua tarea eliminarla.

Nutrientes para la floración

Para conseguir que el cannabis exprese todo su potencial, es necesario alimentarlo correctamente. Una buena nutrición es la mejor defensa contra las enfermedades y permitirá a la planta desarrollarse al máximo. El cannabis absorbe a través de las raíces: agua, oxígeno y nutrientes. Una tierra porosa garantiza el aporte de oxígeno, el riego facilita el agua y el abonado los nutrientes. La maría necesita para vivir tres nutrientes principales (nitrógeno, fósforo y potasio), tres secundarios (cálcio, azufre y magnesio) y ocho micronutrientes (hierro, cinc, manganeso, boro, cobalto, cobre, molibdeno y cloro).

Durante la floración las plantas necesitan gran cantidad de fósforo (P) y bastante potasio (K). El fósforo se utiliza en la formación de flores y raíces y en la transferencia de la energía solar a compuestos químicos. Acelera la floración y produce flores grandes. Las deficiencias de fósforo se observan primero en las hojas más viejas que adquieren un tono verde oscuro. Los tallos y peciolos se vuelven rojos o púrpuras. Este no es un indicador muy fiable ya que algunas plantas tienen los tallos y peciolos rojos como rasgo genético, independiente de la cantidad de fósforo que haya. En ocasiones, las puntas de las hojas se secan y se detiene el crecimiento. La deficiencia de fósforo retrasa la floración.

El sistema respiratorio de la planta, el sistema enzimático y las síntesis de proteínas y clorofila necesitan potasio. Ayuda a luchar contra las plagas y las enfermedades y a mantener la presión interna de agua que sostiene la planta. Si la planta piede esta presión se marchitará y los tallos serán débiles. Las plantas que se utilicen para producir semillas necesitarán un aporte extra de potasio ya que este elemento es básico para fabricar los cañamones. Cuando a una planta le falta potasio, en las puntas de las hojas y entre los nervios, aparecen zonas de tejido muerto y seco (necrosis) además de amarillear. Las raices se infectan fácilmente y los tallos débiles no sostienen a la planta. Las hojas pueden curvarse hacia abajo.

Los fertilizantes comerciales llevan en la etiqueta las siglas N.P.K seguidas de tres números como: 3.5.7., 12.5.12., etc. Estos números indican el contenido de nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K) que tienen el abono. El fertilizante adecuado para la floración del cannabis ha de tener bastante fósforo y potasio y poco nitrógeno. Si además tiene microelementos mucho mejor. Para evitar sobredosis de abono que podrían matar a las plantas, lo mejor es seguir las indicaciones de la etiqueta. En caso de duda más vale quedarse corto que pasarse ya que es mucho más sencillo corregir una deficiencia de alimento que no un exceso. Si te pasas abonando las plantas puedes intentar salvarlas regando la maceta durante un largo rato para que el agua que sale por los agujero de drenaje arrastre el exceso de fertilizante.

Fuente Lamarihuana