Etiquetas Posts etiquetados con "Leyes"

Etiqueta: Leyes

por -
0 7.428 vistas

Hablamos con Guillermo Fernández, abogado de ‘S&F Abogados‘ y letrado del Movimiento Cannabico Extremeño Cannamex, un colectivo que defiende el autoconsumo de marihuana con fines terapéuticos y lúdicos. Los consumidores tienen derechos y deberes, que detalla este abogado.

La campaña de la marihuana ha pasado estas semanas por su mayor apogeo. Con ella las incautaciones de la Guardia Civil han sido constantes un año más en Extremadura en viviendas y plantaciones.

Registros de grandes plantaciones, pero también, y muy frecuentes, incautaciones de una, dos o tres plantas. Por todo el territorio español hay asociaciones y colectivos de consumidores que se agrupan para defender sus derechos. Y es que sus consumidores, si demuestran que la planta es para consumo propio, y no para su comercialización, no están cometiendo un delito, según el Código Penal español.

¿Cómo se encuentra la legislación española en cuanto a la comercialización y autoconsumo? ¿Son las leyes españolas muy rígidas?

En la legislación española no se puede comercializar con el Cannabis, está prohibido lucrarse con el mismo. En cuanto al autoconsumo considero que si nos comparamos con otros países no podemos quejarnos, ya que por lo menos el consumo en este país no es delito, únicamente se recibirá una sanción si ese consumo se realiza en vía pública, estando exonerado de cualquier tipo de sanción administrativa o penal en el ámbito privado.

¿El consumo de marihuana está criminalizado adrede? El público objetivo de las denuncias suelen ser jóvenes.

El consumo de Cannabis no está criminalizado adrede en este país, esa criminalización tuvo lugar tras la redacción del Convenio de Viena del 61, donde se fiscalizo la planta de Cannabis.

Las denuncias se dan más en los jóvenes ya que son estos los que están más expuestos a este tipo de denuncia porque están más en la calle consumiendo que los mayores y por tanto están más expuestos.

¿Existe algún agujero legal en el que ampararse aquellas personas denunciadas por tener plantas de marihuana en su casa?

El “agujero legal” es que si no existen indicios de venta alrededor de esas plantas (básculas, listas con deudas, dinero que no podemos acreditar su existencia, o demasiada cantidad…) el fiscal no podrá acreditar que esas plantas eran para en tráfico ilícito y si por nuestra parte nosotros acreditamos que somos consumidores deberían de absolvernos en el acto de la vista oral o juicio. Ahí es donde trabajamos nosotros.

Con lo que hay que terminar es con el mito de que se pueden tener ” 2 plantitas en casa” ya que si la policía las localiza nos las van a incautar ya sea 1, 2, 3….aunque si se dan las circunstancias que os he explicado antes, no podrán condenarnos, pero las plantas las perdimos.

-En Extremadura, por ejemplo, se ha multiplicado en los últimos meses las incautaciones a pequeña escala (1-3-5 plantas de cannabis) por parte de la Guardia Civil. ¿Habéis detectado un aumento de la persecución de este tipo de incautaciones?

No hemos notado un gran aumento, lo único es que en estos meses es la temporada.

-¿Existe un auge o una caída en la persecución y criminalización del cannabis en España?

Es normal que haya aumentado las incautaciones estos meses, ya que es temporada de cosecha y la guardia civil lo sabe. no notamos ni auge, ni caída de la persecución!!

-¿En qué consiste vuestro asesoramiento a Cannamex, o cualquier otra asociación de consumidores, como abogados?

Intentamos transmitirles principalmente sus derechos como consumidores, además de como proceder y sobre todo prevenir ante posibles intervenciones, una vez hayan sufrido la intervención les asesoramos y defendemos en pro de sus derechos como consumidores.

-¿Qué derechos adquiere un grupo de personas que deciden conformar un movimiento asociativo? ¿En qué situación legal se encuentran estas asociaciones?

La policía puede detenerte si consideran que se ha cometido un delito, y según el Código Penal realizar actos de cultivo es ilegal!! y es por ello por lo que la policía te detiene y se abre un procedimiento penal en que nosotros tendremos que luchar para acreditar que ese cannabis era para nuestro consumo.

¿QUÉ OCURRE CUANDO TE PILLAN?

-Es legal que te detengan después de incautarte una ó dos plantas de marihuana? Esto está ocurriendo en comunidades como Extremadura en los últimos meses.

Como te he dicho anteriormente, no se puede tener ninguna!! Aunque luego el juez nos absuelva!! Además durante el procedimiento no se tendrá en cuenta el número de plantas sino de gramos. La denuncia puede llegar con que tengas una sola planta.

-¿Si las plantas no tienen THC pueden denunciarte? En las informaciones que aparecen a diario sobre detenciones de personas con un número pequeño de plantas no se especifica en la mayoría de las veces el asunto del THC. De hecho puede que muchas de estas incautaciones acaben en nada, ¿verdad? (pero el titular ya lo tienen)

Rara será la vez que las plantas no tengan THC, si fuese así por supuesto que esa denuncia se terminara archivando, ya que el THC es el principio activo fiscalizado en el Convenio de Viena de 1961.

‘CHIVATOS’ EN LOS CAMPOS

ladron1-Las incautaciones suelen venir de la mano de un ‘chivatazo’ a la Guardia Civil, o realmente se ha incrementado la presencia de la Guardia Civil en los campos (con fines recaudatorios)? En muchos casos las plantaciones han sido halladas en lugares con una orografía muy complicada y abundante maleza…

Suelen venir mas por un chivatazo que por el trabajo de los agentes, aunque sí que se usan helicópteros para rastrear, pero eso no es ninguna novedad, se lleva haciendo mucho tiempo.

-En el caso del autocultivo: ¿existe una cantidad mínima de plantas que se permita tener? ¿Cualquier cantidad puede ir seguida de una denuncia? ¿De qué depende que te denuncien o no? ¿Existe el derecho al autocultivo de un consumidor?

No existe el derecho de auto cultivo de un consumidor, ya que como te dije el Código Pernal prohíbe “LOS ACTOS DE CULTIVO” EN GENERAL, TODOS!!, lo que existe es jurisprudencia que dice que si el cannabis para una posterior venta a terceros es delito.

-En todo caso, ¿depende del juez que te toque en el juicio? ¿Entra en juego la arbitrariedad del juez y de su visión de la realidad?

En cuanto al peso definitivo del cannabis, es una cuestión a la que hay que prestar mucha atención al respecto durante el procedimiento, ya que podremos encontrar con algún pesaje fuera de la realidad, el único consejo es que tengan un abogado especializado en estos temas.

-Se ha hablado mucho de la regulación del cánnabis como única forma positiva de salvaguardar la salud y seguridad de los usuarios. ¿Sería posible, desde el punto de vista legal, su regularización en España?

Tema largo este…no sabemos nada a ciencia cierta, ni siquiera de lejos…lo único que sabemos es que cada vez somos más y más visibles. Fuente 

por -
1 5.025 vistas

12juezPor Enrique Fornes Ángeles  Abogado.- Si te han detenido por cultivar cannabis en España, aquí tienes un diccionario en lenguaje coloquial. Es útil para que sepas con lo que te vas a encontrar, te hagas un esquema mental y te expreses con propiedad:

“Juez de Instrucción”: Es el juez que a veces está de guardia (el titular del famoso “juzgado de guardia”). Ante él se declara como detenido o imputado. Has de saber que este juez no es el mismo juez que te va a juzgar en un juicio. Su misión es “instruir la causa”, recopilar pruebas, aclarar los hechos. El juez de instrucción no puede acusar ni condenar. Puede archivar el caso si entiende que no hay indicios de delito.

La declaración ante el juez de instrucción se hace sentado. El Fiscal no suele estar presente, eso es legal, solo está presente en casos graves. El abogado si está obligado. El juez te hace una pregunta, contestas, él la resume y la dicta a un administrativo que la escribe en el ordenador. Al acabar el interrogatorio podrás leer tu declaración antes de firmar. Tu abogado también te puede hacer preguntas.

“El Fiscal”: Romanticamente representa a la “Sociedad”. Es la acusación pública. Acusa en los procedimientos penales. La acusación es necesaria, sin ella el juez de  instrucción debe archivar la causa. El juez necesita acusación pública o particular para pasarlo a juicio oral.

“Solicitud de práctica de diligencias”: Tu abogado puede pedir al juez de instrucción la práctica de alguna prueba, por ejemplo, dependiendo de cada caso, nuevo pesaje de la sustancia en seco, que se calcule la extracción de la humedad de las plantas, se excluyan tallos, raíces, que determine el sexo de las plantas, que se determine/o no la existencia de sumidades floridas (cogollos) o solicitar analítica de THC.

“Escrito de solicitud de archivo”: Es un escrito de tu abogado solicitando al juez de instrucción que archive el caso. No siempre conviene presentarlo, depende de conocer a los jueces, de la intuición. Lo que “prejuzgue” este juez de instrucción puede ser muy perjudicial para un posterior juicio oral. En casos de cultivo de cannabis, existen jueces “por la labor de archivar”, por lo que puede ser muy recomendable solicitar el archivo, de ese modo se agota la suerte “con tres instancias” (el juez de “instrucción” , el juez de “lo penal” y el tribunal de la audiencia provincial)

“Escrito de acusación”: Pasados unos meses, el fiscal presenta un “escrito de acusación”. El fiscal pide al juez de instrucción que pase la causa a un “juez de lo penal” para que te juzgue y condene. Es un escrito “provisional”. Fija unos hechos delictivos y la pena de prisión y multa que pide por ti. De ahí su importancia, pues ya te puedes hacer una idea de la gravedad del caso.

Si piden más de dos años de prisión, mala cosa, pues si pierdes el juicio y te condenan a más de dos años ingresarás en prisión. La libertad condicional tras la condena firme solo se puede dar si te condenan a menos de dos años y no tienes antecedentes penales.

“Escrito de Defensa”: Es un escrito de tu abogado, en el que sucintamente rebate las conclusiones provisionales del escrito de acusación. Puede hacerse de forma “negativa”, negando simplemente los hechos del fiscal. Por si el juez “no escucha” el día del juicio, es útil poner aquí por escrito la jurisprudencia y la enumeración de posibles pruebas incriminatorias que no existen (bolsitas, balanza, contabilidad, dinero, clientes)

judge-gavel“Juez de lo penal”: Es el que juzga en juicio oral, tras escuchar a las partes, testigos y estudiar las pruebas. No puede ser jamás el mismo juez que ha instruido el caso. Están acostumbrados a juzgar y condenar por delitos muy desagradables. Un juzgado de lo penal es una “fábrica de prisioneros”.

“Conformidad”: El día de la vista oral, antes de empezar el juicio, el fiscal y tu abogado pueden hablar sin la presencia del juez. El fiscal ofrece al abogado una rebaja a la pena mínima siempre y cuando no se celebre el juicio. Si llegan a un acuerdo, debes dar simplemente la aprobación, en ese caso, el juez te lee los hechos y manifiestas tu conformidad. Si no hay acuerdo, empieza el juicio oral.

A los jueces y fiscales, les encantan las conformidades, porque supone mucho menos trabajo. Tienen media docena de juicios señalados esa mañana y cuanto antes se vayan a comer a casa mejor. Los acusados por hechos complejos salen generalmente muy beneficiados, dependiendo del número de delitos y rebajas que puedan hacerse. A veces, los jueces tienen tanta hambre y prisa por llegar a casa, que es una odiosa y sutil coacción (y delictiva por prejuzgar) del juez de lo penal, lo que reciben los abogados y acusados  para que te conformes con la pena sin entrar a juicio, cosa que ha sido denunciada varias veces por Decanos de colegios de abogados.

“Juicio oral” o “Vista oral”: Es el juicio. Recibirás con semanas de antelación la citación. Estarás en una sala grande. El juez se sienta al fondo en el centro, tras un mostrador. Lleva una capa negra que parece “Batman”. A su lado está el secretario judicial con el ordenador, que da fe y redacta el acta del juicio. También lleva toga. A la derecha del juez (bueno es saberlo) se sienta siempre el fiscal, la acusación. A la izquierda del juez se sentará tu abogado. También llevan toga fiscal y abogado. Tu te sientas en el primer banquillo, sin toga, frente al juez. El juez te pedirá que te pongas de pie cuando comiences a declarar.

El juicio comienza con la lectura de los escritos de acusación y defensa por parte del secretario judicial. Le sigue tu declaración como acusado. Responderás primero a las preguntas del fiscal y luego a las de tu abogado. Luego desfilan los testigos de la acusación (policías). Luego los testigos de la defensa. Luego fiscal y abogado dicen “por reproducida la prueba documental”, lo cual quiere decir que no hace falta que se lean los documentos para no encabronar al juez, que tiene mucha hambre.

Luego acusación y defensa pasan a hacer su informe final. Primero informará el fiscal y luego el abogado defensor. Estarán cada uno unos diez minutos hablando, resumiendo las pruebas escuchadas. Por último el juez debe pedir que te pongas en pie y digas si quieres añadir algo más antes de terminar. El juicio queda visto para sentencia.

Al acabar el juicio no te enteras del resultado. La sentencia tardará unos días, serán cuatro o cinco folios con los hechos declarados probados, motivos y fundamentos jurídicos.

fornes-9-04-061“Recurso de Apelación”: Contra la sentencia cabe recurso de apelación ante la “Audiencia Provincial” en el plazo de diez días. No te tienes que preocupar de nada. El recurso es por escrito. Lo redacta tu abogado. No hay más testigos, ni vista oral. El tribunal (tres jueces veteranos) dictará sentencia dentro de unos tres meses. Contra la sentencia de la Audiencia Provincial no cabe recurso.

Espero te haya sido útil este artículo. Recuerda que es un diccionario, una simple “chuleta”, que sepas que tu abogado está por encima de ella, que cada caso es un mundo distinto, que hay excepciones, sutilezas,  y matices a lo que aquí expongo. Salud. E.

Fdo. Enrique Fornes Ángeles. Abogado.

Fuente MarihuanaBlog

por -
2 1.028 vistas

Si quieres viajar o simplemente tener una ligera idea de  como están las leyes por los distintos países, aquí te dejamos una breve información, sacada de un libro especializado, y entérate de lo que podrías encontrarte en países tan distantes como Suecia y Grecia.

Suecia es sin duda es uno de los países mas intolerantes de Europa con el consumo de cannabis. Allí existe una asociación prohibicionista conocida como RNS (Riksforbundet Narkotikafritt Sanhalle) “Unión Nacional para una sociedad sin drogas”. Allí las sentencias por simple posesión para el  consumo personal puede llegar a ser más severas que por delitos violentos. Así, en Suecia predomina la acción policial como elemento disuasorio frente a la solución dada por otros países europeos en que priman mas cuestiones relacionadas con el mantenimiento del orden publico y el consumo problemático.

Grecia junto con Suecia y los países nórdicos tienen la legislación de drogas mas dura de Europa. El consumo de cannabis puede llegar a ser castigado con penas de prisión de dos a cinco años. Desde 1987 esta en vigor su ley de narcóticos (Acta 1729/1987), que tiene como fin principal la persecución del consumidor y ni siquiera distingue entre drogas duras y blandas. Las políticas sobre educación de daños y riesgos en relación con el uso de drogas son prácticamente inexistentes en Grecia; no obstante, puede esperarse algún cambio en el futuro próximo pues destacados miembros del gobierno han propuesto la despenalización del cannabis e incluso han ido más allá: han propuesto recientemente la revisión de los convenios internacionales sobre drogas porque han demostrado ser ineficaces para cumplir el fin con el que fueron creados.

 

Fuente libro:  Cannabis, salud y legislación y políticas de intervención, Por Xavier Arana y Iñaki Markez

por -
2 11.484 vistas

En España no es delito el hecho de consumir en lugares privados, así como cultivar para uno mismo, en cualquier caso siempre realizando esta actividad, sin ánimo de lucro.

En España se perfila el cultivo de canabis esencialmente con una actividad instrumental que sólo alcanza relevancia jurídico penal en la medida en que el proceso de su puesta en marcha persiga como finalidad la obtención de droga con ánimo de traficar, en el amplio sentido de la palabra, quedando excluidos por su irrelevancia el cultivo de la planta de la marihuana destinado al autoconsumo, o a cualquiera de las modalidades de utilización exentas de punición. El uso terapéutico está regulado mediante receta hospitalaria.

El 14 de noviembre del 2006 Izquierda Unida propuso una modificación de la “Ley Corcuera” (Ley Orgánica 1/92 de 21 de febrero, de protección de la seguridad ciudadana), lo cual ha abierto una línea de diálogo a dicho tema.

En España existen los denominados Clubes sociales de cannabis, a través de los cuales los socios pueden acceder al cannabis de forma legal, en muchos casos llegando incluso a pagar impuestos sobre la misma.

Se ha impulsado como una alternativa al modelo de legalización de libre mercado, el cual se piensa que contribuiría alcomercio desbocado del cannabis siguiendo los patrones de consumo de las sociedades que siguen este tipo de modelo económico.

Estos clubes o asociaciones de consumidores sólo permiten la entrada a mayores de edad, que ya sean consumidores previamente, y que vengan recomendados por un socio. Kenke

 

Fuente Wikipedia

por -
0 550 vistas

En pocas palabras – Esta Iniciativa de los  votantes en California para el año 2012 se propone:

  •  -Derogar la prohibición de la marihuana para los adultos
  •  -Regular de forma estricta la marihuana, al igual que la industria del vino
  •  -Permitir a la agricultura los productos de cáñamo
  •  -No cambiar las leyes en relación con:-la marihuana medicinal ,deterioro laboral y conducción de vehículos  para los menores de 21 años de edad
  • - Dar una serie de exenciones por posesión personal
  •  -Exige aparcar los casos pendientes en los tribunales
  • - Defensa contra todos los litigios relacionados con la marihuana
  •  -Impide California desde el apoyo a refuerzos federales que se opongan a esta ley y obligar al Estado a pedir a los federales la eliminación de  la marihuana dela Lista Uno
  •  -Prohíbir la publicidad comercial de los no consumidores de marihuana medicinal
  • - Generación de  nuevos ingresos en impuestos sobre las ventas, mientras se crean nuevos impuestos

LENGUAJE DE LA INICIATIVA | Actualizado: 02 de septiembre 2011

.

La marihuana Regulada como el vino, Ley de 2012

 El Pueblo del Estado de California decreta como sigue:

Sección 1.  Resultados, declaraciones, Propósito, las Directivas y Órdenes

Sección 11420 se agrega al Código de Salud y Seguridad en el capítulo 6.8 del Reglamento y Hacienda de la marihuana. En esta sección se denominará y podrá ser citada como la “La marihuana Regular Al igual quela Leydel Vino de 2012″, en adelante conocida como “Ley”.

(A) El pueblo del estado de California determina y declara todo lo siguiente:

(1) La ilegalización de la marihuana ha creado mercados ilícitos, las bandas callejeras, carteles de la droga y los terroristas, como resultado de la violencia, la corrupción y violaciones de los derechos contra la búsqueda y captura y ha contribuido a la tasa de encarcelamiento más alta del mundo.

(2) La marihuana es una fuente de ingresos sin explotar para el Estado de California. La mejor forma de aprovechar esa fuente para el beneficio de todos los californianos es regular y la marihuana impuestos al igual que el vino.

(3) La regulación de la marihuana en beneficio del pueblo del Estado de California mediante la reducción de las pandillas delictivas y actividades de los cárteles, la promoción de la agricultura, la creación de empleos mediante el restablecimiento de una industria del cáñamo, y la reducción de las cargas fiscales y encarcelamiento de la sobrepoblación en cumplimiento de la ley y los tribunales.

(B) Esta ley se hace todo lo siguiente:

(1) Derogación de Salud de California y Seguridad, secciones 11357, 11358, 11359, 11360, 11361, 11485, Código de Vehículos sección 23222 (b). La marihuana es removido dela Saludy Seguridad, secciones de código a través de 11364 11375, 11366, 11366.5,11469 através de 11.495, 11.532 (b) (7), 11590, 11703, 11999 y los adultos de 21 años de edad y mayores, y aprobado las entidades empresariales ya no serán prohibidos de la asociación, uso, posesión, comercio, transformación, envasado, regalos, venta, venta, distribución, almacenamiento, transporte, producción, o el cultivo de marihuana. Esta Ley establece los derechos que no defensas.

(2) Establece que el siguiente, será castigado con una multa de hasta $ 2,500.00 por ocurrencia.

(A) La venta o distribución de marihuana o de cualquier persona menor de 21 años de edad, o;

(B) La venta o la actividad comercial autorizada en este documento, cuando se encuentran fuera del sistema comercial y reglamentario establecido en este documento.

(3) Elimina la “marihuana”, “THC”, y “CDB”, explícitamente o por inferencia, como una sustancia controlada, a partir de la sección del Código de Salud y Seguridad 11054.

(4) Esta ley no controla, derogar, modificar o cambiar las leyes relativas a:

(A) Operar un vehículo de motor;

(B) El consumo de marihuana o ser lesionados mientras que en el lugar de trabajo o en público;

(C) los estatutos de la marihuana médica como se establece enla Proposición215 (H & S11362.5) y su progenie.

(5) Para las personas menores de 21 años de edad, es una infracción sancionable con una multa de hasta $ 2,500.00, para cualquiera de los siguientes:

(A) Estar en posesión de más de una onza de marihuana.

(B) El cultivo de la marihuana.

(C) Regalos, compartir, distribuir, venta, almacenamiento, transporte de más de una onza de marihuana.

(D) Estar en posesión de una onza o menos de marihuana, en esta clase será una infracción con una multa de $ 100.

(6) Esta ley ordena la busca, captura, enjuiciamiento, la confiscación de propiedades, la confiscación de bienes, los costos de la erradicación y / o de cualquier sanción penal o civil, o una sanción, para la actividad autorizada en este documento.

(7) no más tarde del 1 de febrero de 2013, el Departamento de Control de Bebidas Alcohólicas adoptará reglamentos y procedimientos, y proporcionar los formularios para la ejecución de la actividad comercial de esta ley. Éstas no podrán prohibir el cultivo de la marihuana, el funcionamiento de los establecimientos de la marihuana o el punto de los puntos de venta, ya sea expresamente o por medio de regulaciones que permitan su funcionamiento diferente a las regulaciones vino o la cerveza y los honorarios, o impracticable sin razón. Si el Departamento de Control de Bebidas Alcohólicas no tiene procedimientos en vigor en esa fecha, deberá utilizar los formularios que se utilizan actualmente para el vino y la cerveza, y sustituir las palabras vino, cerveza, alcohol, marihuana con la palabra, y aceptar y procesar los formularios en sesenta días de su presentación o aprobación es automática. Localidades no pueden adoptar las tasas más altas o más, los límites, los planos del sitio, la zonificación, los reglamentos o procedimientos para la actividad comercial, que son diferentes a las que regulan las explotaciones de uva, bodegas, distribución y venta de vinos y cervezas. El cultivo comercial, de fabricación infundido-producto, y las licencias de distribución, de acuerdo con las declaraciones, los propósitos y objetivos de esta sección puede ser emitida si las cuotas son iguales o inferiores a las tasas tan cargada de actividades similares de la industria del vino. Si el Departamento de Control de Bebidas Alcohólicas no dicta la normas, una persona o empresa que actúan comercialmente, no estarán sujetos a la sanción prevista en 11.420 (b) (2) (B).

(8) Todas las acciones pendientes en el tribunal estatal dijo estatutos modificados que entren en conflicto con las disposiciones de esta Ley, deberá ser desestimada con perjuicio.

(9) Las jurisdicciones estatales y / o locales pueden regular la elaboración, distribución, ventas y uso al aire libre a menos de600 pies de una escuela, y en las zonas residenciales.

(10) La experimentación, el desarrollo, investigación, experimentación, cultivo, venta o posesión de organismos genéticamente modificados (OGM) de marihuana, cáñamo y sus semillas, se prohibió en todo el estado de California.

 Sección 2. Provisiones

(A) La presente Ley adopta las definiciones de la marihuana, se concentra, y el THC como existen actualmente en las secciones del Código de Salud y Seguridad 11018 y 11006.5. Sin embargo, estas definiciones se interpretado de manera amplia para incluir a la especie Cannabis Indica, Ruderalis y Americana, así como cualquier parte de la planta, la forma, derivado, entre especies híbridas o los cruces, y todas las cepas no modificadas genéticamente del género Cannabis y las plantas.

(B) los impuestos y regulaciones estatales, que pueden ser similares y se aplican a la agricultura de la uva y del vino, la producción y los productos agrícolas y la industria de corretaje, distribución, venta al por mayor y al por menor, y las transacciones de los cultivos agrícolas y los productos se aplicarán a la marihuana, sin tener en cuenta del nivel de THC, con el cultivo de la uva y la industria de la bodega como un ejemplo, siempre que los resultados apoyan estas declaraciones, los propósitos y objetivos.

(C) Todos los productos al por mayor y al por menor con un nivel final de THC por debajo del 0,3 por ciento deberá ser autorizado para la venta como productos de cáñamo. Todos los productos de la marihuana o cáñamo con un nivel final de THC del 0,3 por ciento o superior se limitará a la venta a personas de 21 años de edad o más y regulados de manera similar a la del vino, siempre que los resultados apoyan estas declaraciones, los propósitos y objetivos. Tanto el cáñamo y la marihuana se declaran los cultivos agrícolas.

(D) El Estado de California, y todas las ramas de su gobierno, libremente interpretará el significado y la aplicación de esta Ley a favor y beneficio de esta clase de adultos, y sigue las entidades de negocio como:

(1) No hay impuestos, derechos, leyes, normas, reglamentos, las zonas, locales de la ciudad o los requisitos de zonificación del condado puede ser aprobado o promulgado a la derrota, denegar o prohibir a los efectos de esta Ley, o la derrota a, negar o prohibir el adulto clase o, asociaciones, organizaciones, empresas comerciales, agrícolas, industriales o autorizado por el presente, de participar en las actividades autorizadas y protegidas por esta ley.

(2) Los adultos mayores de 21 años puede producir hasta seis plantas maduras con flores al aire libre, o hasta 12 plantas maduras con flores de interior por persona, o un número total de plantas cultivadas por familia que no exceda de 12 plantas maduras con flores al aire libre o 24 plantas de interior . El cultivo se llevará a cabo en un espacio interior o al aire libre o zona no visible para el público. Estas plantas y sus productos no pueden estar disponibles para la venta.

(3) Nada en esta sección impedirá que un dueño de la propiedad de la prohibición de conducta que dañe su propiedad.

(4) Esta Ley crea y requiere de normas a nivel estatal y se adelanta y anula cualquier y todas las regulaciones locales en conflicto, al tiempo que las jurisdicciones locales poca regulación en el Código de Salud y Seguridad 11570 sobre el cultivo en las zonas residenciales y de la escuela. Las regulaciones locales no pueden disminuir en las plantas (d) (2) anterior, pero puede permitir que un mayor número de plantas en su lugar.

(5) No regulaciones, impuestos o tasas serán aprobadas o impuesto a la marihuana para la calificación de las entidades empresariales, que son más graves o más restrictivas que las comparables y razonables en el cultivo de uva de vinificación y regulaciones comerciales bodega del modelo de la industria del alcohol.

(E) estatales, locales, electos o nombrados, los empleados contratados, directivos y funcionarios no podrán directa o indirectamente, o ayudar a cooperar con federales, funcionarios estatales, locales o funcionarios, voluntarios, o empleados que la erradicación de la marihuana, el acto de incautación o decomiso, o derrotar cualquier propósito liberalmente de esta Ley, ni ningún estado o contrato de agencia local para erradicar la marihuana que se cultiva, fabricados o almacenados conforme a las disposiciones de esta ley.

(F) Dentro de 30 días de la aprobación de esta Ley, las oficinas tanto del Fiscal General del Estado y el Departamento de Salud Pública informará a los Estados Unidos Departamento de Salud y Servicios Humanos, los Estados Unidos, el Procurador General, el Congreso, el Organismo de Control de Drogas, y Alimentos y Medicamentos de que en 1996 el estado de California reconoce el uso actual médico de la marihuana en el tratamiento en los Estados Unidos, y desde1996 ha aprobado una práctica médica regulada por el Estado de marihuana medicinal. Los médicos han recomendado el uso de la marihuana a miles de pacientes. Por esta razón, diligentemente la demanda o petición, como es apropiado (véase 21 CFR 1308.43, 21 USC811 a812) que la marihuana y Tetrahidrocannabinoles como se define en § 21 USC 802 (16) ser removido dela Lista I de la Leyde Sustancias Controladas, 21 USC 800 y ss., donde aparece como una droga adictiva con ningún uso médico aceptado en tratamiento en los Estados Unidos.

(G) El estado de California es la orden de protección y defensa de todas las disposiciones de esta Ley de los desafíos todos y cada uno o litigio, ya sea por personas, funcionarios, ciudades, condados, los gobiernos estatales o federales.

(H) Esta ley prohíbe la publicidad comercial para la venta, distribución y uso de la marihuana, a excepción de la marihuana medicinal y productos que contengan menos de un último nivel de THC por debajo del 0,3 por ciento. Esta disposición se aplicará en lo sucesivo la imposición de sanciones que se establecerán porla Legislatura.

(I) La presente Ley entrará en vigor inmediatamente después de la aprobación.

Sección 3. Divisibilidad

Si alguna de las disposiciones de esta Ley, o parte de ella, por alguna razón considerada inválida o inconstitucional, las disposiciones restantes no se verán afectadas, pero permanecerá en pleno vigor y efecto, y para ello las disposiciones del presente Ley son separables.

Versión original (inglés) y fuente

 Traducción La Marihuana

 

por -
2 4.148 vistas

Llega de nueva la época de la cosecha y, con ella, el celo de algunos agentes de la autoridad por incautarse de las plantas cultivadas, detener a los cultivadores y, normalmente, ponerlos a disposición judicial. Vamos a recordar qué es lo que hay que hacer y qué hay que decir en estos casos. Para ello debemos tener siempre algo presente: un detenido por cultivo de marihuana lo está como presunto autor de un delito contra la salud pública (tráfico de drogas) por considerar la policía que ese cultivo está destinado a transmitir la marihuana que de él se consiga. Así, de lo que se trata es de hacer ver al juez o policía que el cultivo de marihuana se ha realizado para el propio consumo y no para trafica con ella, en cuyo caso no habría delito. Recordad que la idea clave consiste en que nuestro sistema legal no considera al cultivo de marihuana para el propio consumo como un delito. Sólo será un delito si se piensa que ese cultivo, o parte del mismo, va a estar destinado al consumo de terceras personas, normalmente a cambio de una prestación económica.

IDEAS CLAVE:

1ª) Declaración ante la policía

Cuando uno es detenido y trasladado a dependencias policiales (comisaría o cuartel), los agentes van a intentar siempre que declare para, posteriormente, ponerlo a disposición judicial. Si el detenido tiene muy claro lo que hay que decir puede declarar sin mayor problema. Si no lo tiene tan claro (o simplemente por pruduncia, que es lo recomendable, no desea hacerlo) puede optar por declarar sólo ante la autoridad judicial. La importancia de no declarar ante la policía radica en que tras esta declaración policial (que consistiría, precisamente, en no declarar) el detenido tiene derecho a entrevistarse reservadamente con su abogado y, de esa forma preparar su declaración ante el juez.

No es raro que las fuerzas policiales intenten covencer al detenido para que declare ante ellos, incluso haciendo ver que si no declara va a tener que pasar la noche en las dependencias policiales, o con otros argumentos similares. Recordad que es vuestro derecho elegir el lugar donde declarais, por lo que si no se tiene muy claro lo que hay que decir, debe optarse por declarar ante el juez, para así poder entrevistarse con el abogado.

2ª) El cultivador de marihuana es consumidor de cannabis.

Si una persona cultiva marihuana para su consumo, es obvio que hay que ser consumidor de derivados cannábicos. Por ello no sólo se manifestará dicho extremo a la hora de declarar, sino que además, se pedirá ser reconocido por el médico forense a fin de acreditar ese consumo. En el supuesto de que no se pudiera hacer dicho reconocimiento, procederemos a ir a un laboratorio privado a fin de que nos realicen un análisis que acredite nuestro consumo.

3ª) La cantidad de marihuana

Aunque parte de lo que vamos a decir es labor propia del abogado, no está de más que en la declaración ante el juez (o incluso si se declarase en dependencias policiales) se haga ver que no todo lo que se incauta es para consumir, sino que sólo lo serán las plantas hembra, y de ellas, sólo las flores y tras el correspondiente proceso de secado.

Esto es, hay que hacer ver, desde el primer momento, que los maceteros, la tierra, los tallos y las hojas no se consumen, sino sólo las flores, y que esto se hace tras un proceso de secado que dejará la cantidad de flores de marihuana originaria en entre un diez y un veinticinco porciento de la cantidad original.

 

4ª) El consumo es anual

Además, habrá que hacer ver que la marihuana que se iba a conseguir era para el consumo anual del cultivador, toda vez que es una planta que se cosecha una vez al año, y del resultado del cultivo depende que el cultivador pueda aprovisionarse para ese año. Por lo que, en definitiva, la cantidad de marihuana que se puediera obtener debe corresponderse con la que consume esa persona.

Por ejemplo: si se dice que se consumen dos gramos diarios (unos 730 g. anuales) y de la plantación se podrían sacar tres kilos de marihuana, es evidente que habría un excedente y el juez puede pensar que ese excedente iría destinado a fines distintos al propio consumo.

5ª) La motivación del cultivo: el propio cosumo

Cultivo marihuana porque la consumo. Es indiferente el por qué, puede ser por razones médicas, religiosas, lúdicas, etc. En relación a esto, tampoco queda mal recordar al juez que se prefiere cultivar antes que acudir a comprar al mercado negro, donde el consumidor se encuentra con precios altos, adulteración del producto y delincuencia.

6ª) Pertenencia a asociaciones antiprohibicionistas

Si el cultivador es miembro de una asociación antiprohibicionista, hay que comunicarlo así para que el juez pueda ver que no se trata de una persona que intenta esconderse, sino que pertenece a una asociación que, públicamente, lucha por la normalización de la marihuana. El clásico traficante de drogas huye de la publicidad y busca el anonimato. El cultivador de marihuana no necesita del anonimato porque no está realizando nada ilegal.

7ª) La presencia de instrumentos equívocos

Un elemento que tomará el juez para intentar vislumbrar si el cultivo de marihuana detectado está destinado al consumo de ese cultivador o al tráfico será la presencia de balanzas de precisión, cuaderno de anotaciones de ventas, dinero no justificado, material para la posterior venta de esa marihuana (por ejemplo, bolsitas de cierre hermético), etc. Si se tienen estos instrumentos el juez será más proclive a pensar que el cultivo está destinado al tráfico que al propio consumo del cultivador.

8ª) El estado de las plantas

Si algunas de ellas estuvieran plantadas y otras secándose, haremos ver cómo ello acredita que se va disponiendo de las mismas conforme se va necesitando. Si todas están ya cosechadas, haremos ver que, llegada la hora de la cosecha, no se las puede dejar más tiempo plantadas, por lo que hay que proceder a recogerlas todas, con independencia de que el consumo de las mismas se produzca a lo largo del año.

9ª) La ubicación de las plantas

Si las plantas están a la vista, señalaremos cómo eso es muestra de que no hay nada que esconder ni miedo a que las vean. Si no estaban a la vista diremos que era necesario para su desarrollo (por ejemplo, si están en un invernadero o bajo unos plásticos) o, simplemente, que se quería evitar que la vieran los niños o que algún vecino protestase.

10ª) Las manifestaciones de los agentes de la ley

Otro de los aspectos que el juez va a tener en cuenta es lo que la policía diga sobre el cultivador, esto es, si es conocido como traficante, si la intervención se produce por casualidad o denuncias de alguien, si hay mucho trasiego de personas por su casa, etc. Como podreis ver, poco podemos decir sobre esto (las valoraciones ya las hará vuestro abogado) pero resulta conveniente se sepa que éste es otro dato que se va a tener en cuenta.

CONCLUSIONES

No hay fijado un número de plantas que permita calificar a un cultivo de legal o de ilegal. Van a ser un cúmulo de circunstancias (principalmente la condición de consumidor del cultivador y la cantidad de marihuana que se podría obtener) las que hagan que el juez pueda considerar que el cultivo estaba destinado al propio consumo, o bien, aunque fuera parcialmente, al tráfico. En todo caso, que a nadie se le escape que cuanto menos plantas se tengan (y, por tanto, menos marihuana) más fácil le resultará al juez el pensar que era para el propio consumo del cultivador y no para el tráfico.

Fuente: ARSECA

 

 

por -
1 16.571 vistas

Podríamos concluir que solo se considera delito el tráfico, es decir la compra/venta a terceros. Esto es lo que motiva a los consumidores a realizar su propio autocultivo. Hecho que acarrea un problema, al no estar especificada la cantidad considerada como posesión y cultivo para uso personal en lo legal, la sanción queda en manos de la decisión del juez.

Ley de Seguridad Ciudadana 1/1992 ( Ley Corcuera)

La Ley Corcuera prohíbe y castiga con sanción administrativa el consumo de Cannabis en lugares públicos. Teóricamente la ley permite el consumo de  esta  droga  siempre  que  este consumo se realice en lugares privados, sin embargo el consumo en lugares públicos está afectado por los artículos 23h y el 25.

Artículos de interés de la ley en vigor

Art‚ 1

(…) corresponde al Gobierno (…) proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades y garantizar la seguridad ciudadana, crear y mantener las condiciones adecuadas a tal efecto, y remover los obstáculos que lo impidan (…) con la finalidad de asegurar la convivencia ciudadana, la erradicación de la violencia y la utilización pacífica de las vías y espacios públicos, así como la de prevenir la comisión de delitos y faltas.

Art‚ 9

(…) el Documento Nacional de Identidad (…) tendrá, por sí solo, suficiente valor para la acreditación de la identidad de las personas. (…)

Art‚ 19

1. Los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad podrán limitar o restringir, por el tiempo imprescindible, la circulación o permanencia en vías o lugares públicos en supuestos de alteración del orden, la seguridad ciudadana o la pacífica convivencia, cuando fuere necesario para su restablecimiento. Asimismo podrán ocupar preventivamente los efectos o instrumentos susceptibles de ser utilizados para acciones ilegales, dándoles el destino que legalmente proceda.

Art‚ 20

1. Los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad podrán requerir, en el ejercicio de sus funciones de indagación o prevención, la identificación de las personas y realizar las comprobaciones pertinentes en la vía pública o en el lugar donde se hubiera hecho el requerimiento, siempre que el conocimiento de la identidad de las personas requeridas fuera necesario para el ejercicio de las funciones de protección de la seguridad que a los agentes encomiendan la presente Ley yla Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

2. De no lograrse la identificación por cualquier medio, y cuando resulte necesario a los mismos fines del apartado anterior, los agentes, para impedir la comisión de un delito o falta, o al objeto de sancionar una infracción, podrán requerir a quienes no pudieran ser identificados a que les acompañen a dependencias próximas y que cuenten con medios adecuados para realizar las diligencias de identificación, a estos solos efectos y por el tiempo imprescindible.

4. En los casos de resistencia o negativa infundada a identificarse o a realizar voluntariamente las comprobaciones o prácticas de identificación, se estará a lo dispuesto en el Código Penal y enla Ley de Enjuiciamiento Criminal.

Art‚ 21

1. Los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad sólo podrán proceder a la entrada y registro en domicilio en los casos permitidos enla Constitución y en los términos que fijen las leyes.

2. A los efectos de lo dispuesto en el párrafo anterior, será causa legítima para la entrada y registro en domicilio por delito flagrante el conocimiento fundado por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que les lleve a la constancia de que se está cometiendo o se acaba de cometer alguno de los delitos que, en materia de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, castiga el Código Penal, siempre que la urgente intervención de los agentes sea necesaria para impedir la consumación del delito, la huida del delincuente o la desaparición de los efectos o instrumentos del delito.

Art‚ 23

A los efectos de la presente Ley, constituyen infracciones graves:

h) La tolerancia del consumo ilegal o el tráfico de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas en locales o establecimientos públicos o la falta de diligencia en orden a impedirlos por parte de los propietarios, administradores o encargados de los mismos.

Art‚ 24

Las infracciones (…) podrán ser consideradas muy graves, teniendo en cuenta la entidad del riesgo producido o del perjuicio causado, o cuando supongan atentado contra la salubridad pública, hubieren alterado el funcionamiento de los servicios públicos, los transportes públicos o la regularidad de los abastecimientos, o se hubieren producido con violencia o amenaza colectivas.

Art‚ 25

1. Constituyen infracciones graves a la seguridad ciudadana el consumo en lugares, vías, establecimientos o transportes públicos, así como la tenencia ilícita, aunque no estuviera destinada al tráfico, de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, siempre que no constituya infracción penal, así como el abandono en los sitios mencionados de útiles o instrumentos utilizados para su consumo.

2. Las sanciones impuestas por estas infracciones podrán suspenderse si el infractor se somete a un tratamiento de deshabituación en un centro o servicio debidamente acreditado, en la forma y por el tiempo que reglamentariamente se determine.

Art‚ 28

1. Las infracciones determinadas de acuerdo con lo dispuesto en la Sección anterior podrán ser corregidas por las autoridades competentes con una o más de las sanciones siguientes:
a) Multa de cinco millones una pesetas a cien millones de pesetas, para infracciones muy graves. De cincuenta mil una pesetas a cinco millones de pesetas, para infracciones graves. De hasta cincuenta mil pesetas, para infracciones leves.
c) Incautacion de los instrumentos o efectos utilizados para la comision de las infracciones, y, en especial, de las armas, de los explosivos, de las embarcaciones de alta velocidad o de las drogas toxicas, estupefacientes o sustancias psicotropicas.
e) Clausura de las fabricas, locales o establecimientos, desde seis meses y un dia a dos ahos por infracciones muy graves y hasta seis meses por infracciones graves, en el ambito de las materias reguladas en el Capitulo 11 de esta Ley.

2. Las infracciones previstas en el artículo 25 podrán ser sancionadas, además, con la suspensión del permiso de conducir vehículos de motor hasta tres meses y con la retirada del permiso o licencia de armas, procediéndose desde luego a la incautación de las drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas.

4. Las sanciones prescribirán al año, dos años o cuatro años, según que las correspondientes infracciones hayan sido calificadas de leves, graves o muy graves.

Art‚ 32

1. No se podrán imponer sanciones penales y administrativas por unos mismos hechos.

2. Cuando las conductas a que se refiere la presente ley pudieran revestir caracteres de infracción penal, se remitirán al Ministerio Fiscal los antecedentes necesarios de las actuaciones practicadas, aunque ello no impedirá la tramitación de expedientes sancionadores por los mismos hechos. No obstante, la resolución definitiva del expediente sólo podrá producirse cuando sea firme la resolución recaída en el ámbito penal, quedando hasta entonces interrumpido el plazo de prescripción.

Art‚ 37

En los procedimientos sancionadores que se instruyan en las materias objeto de la presente Ley, las informaciones aportadas por los agentes de la autoridad que hubieren presenciado los hechos, previa ratificación en el caso de haber sido negados por los inculpados, constituirán base suficiente para adoptar la resolución que proceda, salvo prueba en contrario y sin perjuicio de que aquéllos deban aportar al expediente todos los elementos probatorios disponibles.

Con todo lo anteriormente dicho, podríamos concluir que solo se considera delito el tráfico, es decir la compra/venta a terceros. Esto es lo que motiva a los consumidores a realizar su propio autocultivo. Hecho que acarrea un problema, al no estar especificada la cantidad considerada como posesión y cultivo para uso personal en lo legal, la sanción queda en manos de la decisión del juez.

El Tribunal Supremo ha matizado varios aspectos que hay que tener en cuenta para considerar una posesión como tráfico o autoconsumo, estas recogidas por el profesor Carlos Aránguez Sánchez en su tratado “Criterios del Tribunal Supremo para delimitar el ámbito de lo punible en la posesión de drogas

Fuente Advancedtherapeuticsolutions

por -
4 7.979 vistas

El propósito del siguiente texto es informar a los consumidores sobre el tipo de legislación que existe en otros países. No se pretende animar a nadie a que vulnere las leyes del estado que visita, sino informar sobre las consecuencias que puede tener fumarse un porro y que cada cual obre según crea más conveniente. Por supuesto, en el caso aquellos países con legislaciones duras, recomendamos a quien lea este texto que extreme las medidas de prudencia.

Alemania
A falta de una legislación más permisiva, la costumbre de detener a los consumidores está en desuso entre policías y jueces. En algunas ciudades (Colonia, Hamburgo, Berlín…) hay barrios o centros ocupas en los que el hachís se vende descaradamente, al igual que sucede en el famoso barrio de Cristiania, en Copenhague (Dinamarca).

 

Argentina
No sólo está prohibidísimo fumar, sino que tampoco se puede hablar del cannabis de modo imparcial, porque podemos tener problemas. El consumo y las posesión, siguiendo el modelo estadounidense, llevan penas de arresto.

 

Bélgica
El Reino de Bélgica despenalizó el consumo y la posesión de pequeñas cantidades de cannabis en el año 2001. Tampoco existen sanciones administrativas, como en España. El consumo en la calle y espacios públicos sí que está multado.

 

Brasil
Al igual que en todo el Cono Sur, la ley sanciona con penas de arresto la posesión de pequeñas cantidades, así como el consumo en lugares públicos. Como ocurre en Argentina, su policía es corrupta (la coca mueve millones en esos países), tiende a emplearse con violencia y tiene muy mala leche con los mariguanos (fumetas en brasileño).

 

Chile
Cárcel por consumo y posesión. Dentro de las legislaciones restrictivas del Cono Sur, Chile se lleva la palma, algo que tampoco extraña, dado que es el país más religioso y tradicionalista de toda esa región (para que os hagáis una idea, el divorcio no está contemplado por las leyes).

 

China
Al igual que en todo el Extremo Oriente, en China los castigos por tenencia de drogas para uso personal son durísimos. Según un reciente informe, el 90% de las condenas se dan por cantidades no superiores a los 10 gramos de la sustancia prohibida. La posesión de más de 50 gramos puede llevar a la condena a muerte en un país que ejecuta a más de 3000 presos al año.

 

Estados Unidos
El país occidental más duro con los fumetas el también el país con mayor número de consumidores y el primer productor mundial de marihuana para abastecer su gigantesca demanda interna. Como te pillen con un miserable porro te vas a la cárcel unos días. Si te cogen con más, mucho cuidado. Las penas por tener cantidades más o menos importantes (50-100 gramos) pueden subir a algunos años de cárcel sin posibilidad de reducción de condena. Esta feroz política contra los consumidores de cannabis, además de desproporcionada no cuenta con ninguna oposición en la sociedad (salvo de las asociaciones de consumidores, claro). Las drogas son un tema tabú si no se va a hablar para condenar su uso y demonizar a los consumidores. Los principales medios de comunicación respaldan sin críticas estas políticas y el debate brilla por su ausencia (por ejemplo, las cadenas de televisión insertan tramas antidroga en las series en virtud de acuerdos firmados con el gobierno).

 

Egipto
En el Valle del Nilo el cannabis está socialmente aceptado desde hace milenios. Es relativamente fácil de encontrar en los cafés de las grandes ciudades (especialmente en El Cairo y Alejandría) y en zonas rurales, principalmente del Delta del Nilo. Es un hachís distinto al marroquí, para fumar en cachimba mezclado con tabaco, pero que también tiene su gracia. Si la policía te coge con algo y no es una cantidad muy cantosa, la cosa se arreglará con una propina (o siendo turista, igual ni eso). Eso sí, como te pillen con una buena cantidad encima, conocerás las cárceles egipcias. De todas formas, como en la mayoría de países en vías de desarrollo (Turquía, Marruecos, México…) es muy difícil que la policía registre así como así las maletas de turistas occidentales (al menos en las zonas más turísticas).

 

Francia
Teóricamente la posesión de pequeñas cantidades y el consumo se pena con meses de prisión y se producen unos 800 arrestos de consumidores al año. Sin embargo, cada vez más frecuentemente, los jueces y los fiscales se niegan a seguir adelante con procesos abiertos en consumidores. Cuidado porque, en virtud de la Ley 630, que prohibe la apología de las drogas (además de difundir información), llevar una simple camiseta con una hoja de marihuana puede suponernos algún que otro contratiempo con la justicia. Según testimonios recientes, la actitud de la policía ha cambiado y los propios agentes hacen la vista gorda ante la posesión de cantidades pequeñas, haciendo más seguros los viajes de los fumetas. Pero ojo, esto no se aplica en los trenes que vienen de Ámsterdam ni en las autopistas que conectan Francia con Bélgica y los Países Bajos, rutas en las que habrá que tener especial precaución.

 

Finlandia
La posesión y el consumo se condenan penalmente, aunque se puede evitar ir a la cárcel acudiendo a terapia de desintoxicación.

 

Gran Bretaña
En julio de 2002 se ha aprobado la descatalogación del cannabis como droga tipo B a tipo C (más inofensiva). A partir de mediados de 2003 no se penalizará a los consumidores, ni administrativa ni penalmente (hasta ahora eran detenidos y enjuiciados). En el caso de que se esté consumiendo en algún lugar “sensible” (cerca de colegios, etc.), la policía podría confiscar la china sin mayores consecuencias. Aunque los políticos tienen un año para preparar la ley, de momento no se plantean permitir cofee-shops, aunque los grupos por-legalización presionan por ese lado. Como curiosidad, añadir que por 15 euros, no conseguirás comprar más de un par de gramos, cosas de los países ricos.

 

Grecia
La situación no está clara y la represión de las autoridades contra los consumidores ha sido muy dura en el pasado. Ahora mismo, con la ley en la mano, te podrían llevar ante el juez por un porro o llevar una piedra encima. Sin embargo, esto no es, ni mucho menos, la práctica habitual. Salvo que sean cantidades escandalosas, la policía tiende a ser comprensiva, aunque la precaución nunca está de más.

 

Holanda
Desde hace 25 años en los Países Bajos se permite el consumo y la compra de pequeñas cantidades en los famosos coffee-shops. Gracias al sistema de coffee-shops, las autoridades holandesas han logrado separar totalmente los mercados de las drogas duras y las blandas. Las cifras hablan por sí mismas: en el país de los tulipanes hay un tercio menos de heroinómanos que en España y la mitad de consumidores de cannabis (en ratio por 1.000 habitantes). También es el país europeo con menor tasa de contagio de VIH y otras enfermedades venéreas entre heroinómanos. Sin embargo la legislación holandesa tiene aún un par de puntos negros, uno es que el cultivo no está legalizado y el otro son las fuertes multas que se pueden imponer a quien consuma cannabis en la vía pública. Otro efecto positivo de la legislación holandesa son los millones de turistas que se acercan a conocer los coffee-shops cada año.

 

India
En las regiones en las que el cannabis (en el norte del país, hacia el Himalaya) está socialmente normalizado, ningún problema. Si te pilla un madero en estas zonas, la cosa se arregla con una propina en dólares. Sin embargo, allí donde el cannabis no está aceptado, te pueden enmarronar, y la pena por fumarte un simple porro o llevar una china puede costar de 5 a 10 años de cárcel.

 

Italia
Tras décadas de dura represión el consumo, así como la tenencia de pequeñas cantidades, se sancionan administrativamente, según un modelo bastante reciente que se ha inspirado en el español.

 

Jamaica
En la isla de Bob Marley el cannabis está socialmente aceptado desde hace siglos, lo que equivale a una legalización de facto (aunque las autoridades del país tienen que hacer la parodia de que luchan contra los cultivos para que el emperador de Washington no les ponga en la lista negra de los que no colaboran). Lo más difícil es que, siendo un turista europeo, se pueda conseguir a precios competitivos maría de primera calidad. Los isleños se reservan lo mejor de la cosecha para sus propios pulmones.

 

Kenia
Aparte de sus famosos safaris y parques naturales, el aeropuerto de su capital, Nairobi, es una escala frecuente en los vuelos que unen Europa con la India y el sudeste asiático. Fumarse un porrito en la parada para hacer más llevadera la espera es muy mala idea. Penas de 10 años de cárcel por consumo y tenencia.

 

Luxemburgo
Al igual que Bélgica, esta pequeña nación ha despenalizado el consumo y la posesión de pequeñas cantidades para uso personal. Hasta donde sabemos, no se ponen multas, si bien es mucho mejor no fumar en la calle.

 

MaliHace milenios que la yerba es conocida y querida por los habitantes de este país. En general las autoridades hacen la vista gorda y si hay algún problema se puede resolver mediante un soborno.

 

Marruecos
Técnicamente la posesión de pequeñas cantidades no está castigada. Sin embargo, si un policía te encuentra algo, es más que probable que tengas que soltarle una buena propina. Tranquilo, es la norma del país. Si te cogen con cantidades importantes cuidado. El tráfico a pequeña escala se castiga con penas de entre dos y diez años de cárcel. A gran escala, de 10 a 20 años. Como curiosidad, añadiremos que el hachís es tan abundante en el Rif como escaso y valorado en el sur del país. De todos modos, cuidado cuando os mováis en coche.

 

México
Una bolsita de marihuana de unos 5 gramos puede valer alrededor de 2,50€. Técnicamente, la ley no pena a quien se le coja con alguna droga ilegal para uso propio, siempre y cuando sea la primera vez. Pero si te coge la policía el tema se solucionará con la habitual mordida (como llaman los mexicanos al soborno o propina), en cualquier caso es mejor que enfangarse en un kafkiano proceso donde todos van a querer sacarte algo (es exactamente el mismo caso que el de Marruecos).

 

Noruega
Como el resto de los países nórdicos, Noruega no es especialmente tolerante con los consumidores de cannabis. Penas de arresto que se pueden evitar acudiendo a un centro de desintoxicación.

 

Pakistán
A pesar de que esté prohibido, la tenencia de pequeñas cantidades no acarrea mayores problemas (si no se va por ahí fumando en cualquier sitio). Al igual que en la vecina India, en las regiones en las que se cultiva el cannabis no hay mayor problemas para el visitante que el de elegir el material de mejor calidad y regatear con el vendedor. La heroína causa estragos en algunas partes del país, como es el caso de su principal puerto, Karachi, por lo que las autoridades tienen que preocuparse de problemas más importantes que el del cannabis.

 

Portugal
Nuestro vecino inició una reforma de sus leyes sobre el cannabis basada en el modelo español que ha despenalizado, además del cannabis, la posesión de pequeñas cantidades de sustancias como el éxtasis o la cocaína. En el caso concreto de los canutos, la piedra que se permite llevar encima debe ser de 10 gramos como máximo, aunque la gardinha (equivalente luso de nuestra pintoresca Guardia Civil) tampoco se mosqueará mucho si hay algo más (ellos son los primeros que dan por hecho que lo de los 10 gramos no se cumple al pie de la letra). Sed cuidadosos a la hora de fumar en espacios públicos en pueblos de las zonas del interior, donde no son tan permisivos como en zonas de costa como el Algarbe, o en ciudades como Oporto o Lisboa, donde no es raro ver a alguien fumando. Los inmigrantes procedentes de África (angoleños y mozambiqueños, principalmente) manejan buen hachís a precios competitivos en algunas zonas de las grandes ciudades como en el Bairro Alto lisboeta.

 

Rusia (y repúblicas ex soviéticas)
En ciudades como Moscú o San Petersburgo no es difícil encontrar cannabis (una de las palabras que usan los rusos para nombrarlo se pronuncia plan). Al país llega hachís de Afganistán y sobre todo, marihuana autóctona, que crece silvestre en muchas regiones de las estepas deshabitadas de Siberia y que se cultiva en la Rusia europea desde el Neolítico. Eso sí, mejor que no te pille la policía: además de ir a una celda, corres el riesgo de sufrir los malos tratos que han hecho tristemente célebres a las fuerzas de seguridad rusas. A pesar de todo, esta planta no es una de las prioridades de los responsables de la lucha antidroga, dado que el éxtasis y las drogas de síntesis arrasan entre los jóvenes y que la heroína ha alcanzado a mucha gente en las antiguas ciudades industriales soviéticas, con el consiguiente problema de la extensión del VIH. El tema de las drogas es casi tabú en la sociedad rusa y en sus medios de comunicación. En el Asia Central (Tadjikistán, Uzbekistán, Kazajstán, etc.) y en países como Ucrania o Georgia la situación es parecida, aunque el paquete que te puede caer es mayor. También las policías de estos países son fácilmente corrompibles si hay algún problema (no como la policía rusa, que es de lo poco que siguió funcionando bien tras el fin de la URSS en 1991).

 

Senegal
En Senegal hay también marihuana (igual que en casi todos países del África Subsahariana). Su consumo está socialmente aceptado y relativamente tolerado por las autoridades. Para cualquier problema, las propinas a la policía ayudan como en otros muchos países.

 

Suecia
Tiene el dudoso honor de ser el país de la UE con la legislación más dura en materia de drogas. Allí se puede dar la situación de que la policía obligue a un ciudadano a que se haga un análisis de sangre en una comisaría para comprobar si ha consumido o no cannabis. Para que os hagáis una idea, ni siquiera el alcohol es bien tolerado: incluso los borrachos son detenidos en las calles por la policía y obligados a pasar la borrachera en comisaría.

 

Suiza
Mientras en el Parlamento se debate una ley federal que autorice la posesión de pequeñas cantidades de cannabis para su consumo, en unos estados de manera oficial, y en el resto de hecho, unos 200 locales dispensan marihuana, técnicamente sólo a ciudadanos suizos, aunque no son muy exigentes con la documentación (basta un abono de tren para que certifiquen que eres residente). Allí, el cultivo y consumo de cannabis está normalizado socialmente desde hace siglos, pero ahora se salvaguardarán por escrito los derechos de los cultivadores. Legalizar la tenencia es un primer paso, tal y como ha reconocido el gobierno suizo, y posteriormente la legislación se completará con normas relativas al consumo y a la compra-venta de cannabis. Desde que se ha promovido la normalización, el turismo a aumentado en los verdes valles suizos y en las estaciones de esquí, antes reservadas a las élites europeas, en las que cada vez se dejan ver más aficionados al snowboard procedentes de todas las partes del mundo.

 

Turquía
Es relativamente fácil encontrar cannabis en los cafés de las grandes ciudades (Estambul, Ankara) y en ciudades costeras como Izmir o Antalya (que son centros vacacionales para los propios turcos). Más que producción nacional, es hachís procedente de Líbano o Afganistán. Si te coge la policía, ya sabes, soborno al canto (y mejor que no te cojan con una cantidad importante). Se suele fumar en pipas de agua con buen tabaco turco.

Fuente Yomeplanto

 

por -
0 1.098 vistas

“El consumo de cualquier droga ilícita está despenalizado en España desde 1974 y cultivar para el propio consumo no es un delito”

En el caso de Latinoamérica hay algunos países en los que se atisban políticas que podrían conducir a la creación de locales cannábicos”

En España cada vez es más común la existencia de asociaciones que dicen producir marihuana de forma colectiva para distribuirla exclusivamente entre sus socios.

 

Barcelona, Madrid y Bilbao son algunas de las ciudades donde durante la última década han proliferado este tipo de clubes, lo que aparentemente se debe a una ambigüedad legal que mantiene a autoridades y consumidores de cannabis en un tira y afloja constante.

Las primeras agrupaciones de este tipo surgieron hacia 2001 y, a pesar de puntuales intervenciones policiales, su número se ha incrementado hasta el punto de que actualmente se desconoce cuántas funcionan en España.

Tan sólo la Federación de Asociaciones Cannábicas (FAC) reúne a un total de 30 clubes legalizados en el país. Los promotores de estos grupos afirman que son una alternativa al mercado negro de la marihuana. Sin embargo, las autoridades objetan que el fomento del consumo de drogas está tipificado como delito y alegan que estas iniciativas corren el riesgo de alentarlo.

Cómo funcionan

 

“Vente y tómate unas cañitas mientras disfrutas del buen humo en la comodidad de un bar/restaurante privado al que solo nuestros socios pueden acceder”. Esta frase se puede leer en uno de los panfletos promocionales del recientemente abierto Private Cannabis Club de Madrid.

Se trata de asociaciones privadas sin ánimo de lucro cuyos miembros contribuyen monetariamente en la producción colectiva de la marihuana que consumen, así como en el mantenimiento y gestión del local y personal.

Se puede pertenecer al club ya sea por motivos lúdicos como terapéuticos. En el primer caso el candidato debe venir recomendado por un socio, en el segundo se debe demostrar el tipo de enfermedad padecida, usualmente pacientes con SIDA, esclerosis múltiple o cáncer.

“Se trata de un círculo cerrado”, explica Javier Ballestín, trabajador de la Asociación cannábica La Maca en Barcelona. “Cada uno se responsabiliza de traer a alguien de confianza”.

Una vez se pasa a formar parte del club, el socio puede obtener marihuana por un precio que oscila entre los US$6 y US$8 el gramo.

“Inseguridad jurídica”

 

El presidente de la FAC, Martin Barriuso, se queja de la existente inseguridad jurídica, lo que provoca roces puntuales con las autoridades locales.

“El consumo de cualquier droga ilícita está despenalizado en España desde 1974 y cultivar para el propio consumo no es un delito”, aclaró. Según la ley, se considera delito obtener o poseer la droga con ánimo de traficar, algo que deja abierta la puerta a una interpretación amplia.

Barriuso defiende que gracias a estos clubes los consumidores de marihuana se libran del mercado negro, conocen la calidad de lo que consumen, eligen las variedades de cultivo y protegen colectivamente sus derechos.

A modo de ejemplo explicó lo que hacen si la policía multa a uno de sus miembros por posesión de marihuana: “Nosotros se la reponemos y le tramitamos el recurso”.

“Cerca de la ilegalidad”

 

Pero las autoridades españolas todavía tratan de asimilar el modo de tratar el tema en un marco legal que consideran confuso.

Es el caso de la policía regional en Cataluña, los Mossos de Esquadra, que en lo que va de año ya ha realizado dos operaciones sobre “clubes cannábicos” al considerar que estaban fomentado el consumo de narcóticos.

Miembros de este cuerpo policial expresaron a BBC Mundo la necesidad de crear una legislación mucho más precisa, sobre todo en lo que respecta al límite de producción y consumo.

Admiten que el número de locales cannábicos está aumentando y que al realizarse en recintos privados es muy difícil probar que se trata de un consumo privado y que no hay fomento del consumo.

Pero Martin Canavé, del bufete DMT Advocats, asegura que la ley está muy clara. “No hay un vacío legal. Se trata de una asociación cuyo fin es crear un espacio privado de distribución y el Estado no tiene derecho a intervenir en un espacio privado”.

Según Canavé, todos los abiertos contra asociaciones de este tipo en Cataluña han sido archivados, y los imputados que llegaron a juicio fueron absueltos.

“En algunos casos tras archivarse el caso se ha seguido un proceso contra la policía por detención ilegal”, apuntó el abogado, cuyo bufete dice haber gestionado la creación de más de 30 locales, en su mayoría en Cataluña.

Y añadió: “Estas asociaciones pagan impuestos. Un local de la Barceloneta ha pagado 11.000 euros de IVA en solo un trimestre. Lo que se agradece en tiempos de crisis”.

 

En otros países

 

En Bélgica existen clubes similares y también se está planteando su apertura algunos en países como Austria e Italia.

Sin embargo, la proliferación de estos clubes en el viejo continente es lento debido a que en gran parte de Europa el consumo de marihuana sigue penalizado.

En el caso de Latinoamérica, explica Barriuso, hay algunos países en los que se atisban políticas que podrían conducir a la creación de locales cannábicos.

“En Uruguay, el Partido Socialista y el Frente Amplio plantearon que se puedan cultivar ocho plantas de marihuana por persona y llevar encima 25 gramos de marihuana sin ningún tipo de sanción”.

En el caso de Argentina, añadió, la despenalización del consumo privado de marihuana en 2009 estaría dando lugar aun aumento considerable de plantaciones privadas.

 

Fuente BBCMundo

 

por -
10 29.791 vistas

España.- El artículo 25 de la “ley Corcuera” establece dos tipos de infracciones diferentes, es decir, hay dos tipos de conductas relativas a drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas por las cuales nos pueden sancionar: por un lado, si estamos en lugares, vías, establecimientos o transportes públicos y consumimos alguna de las sustancias ya mencionadas o, por otro lado, si estamos en alguno de los indicados lugares y aunque no estemos consumiendo existe una tenencia por nuestra parte de las referidas sustancias.

Pues bien, aunque no es exactamente lo mismo lo que se puede alegar si intentan sancionarnos por consumo o por tenencia (puesto que las circunstancias de dicha conducta y las formas de probarlo son diferentes), sí existen unas pautas comunes de actuación cuando ello ocurre.

¿Cuándo se entiende que nos denuncian?

La policía nos denuncia en el mismo momento en que detectan que se está produciendo una tenencia o un consumo de drogas, para lo cual toman los datos del presunto infractor (es lo que se conoce como acta de infracción o de aprehensión o de denuncia) y las circunstancias del hecho: lugar dónde ha ocurrido, aparente naturaleza de la sustancia aprehendida, peso de la misma y cualesquiera otras circunstancias que pudieran resultar de interés.

¿Tenemos que firmar esa acta?

No, aunque sí podemos exigir que nos den una copia de la misma.

¿Es recomendable exigir una copia del acta?

Esa acta, en todo caso, formará parte del expediente administrativo, por lo que más adelante podremos obtener copia de la misma. Lo que sí debéis tener en cuenta es que si exigís el acta la multa os va a llegar seguro, mientras que existen casos en los que al no exigir la copia, los papeles han acabado perdiéndose y no ha llegado a casa de los interesados multa alguna, puesto que las sustancias incautadas acabaron perdiéndose también. A buen entendedor…

¿Empieza el plazo para hacer alegaciones cuando me pillan?

No, eso ocurre en las multas de tráfico y siempre y cuando nos denuncien en persona. En nuestro caso tenemos que esperar a que llegue una carta a nuestra casa (el acuerdo de iniciación del expediente sancionador) y es en ese momento cuando se empieza a contar el plazo para hacer alegaciones, es decir, cuando firmamos el papelito rosa que va unido a las cartas certificadas.

¿Y si no estoy en casa y tengo que ir a correos a recoger la notificación?

Pues en ese caso el plazo empieza cuando lo recojamos en correos y firmamos dicha recogida.

¿Cómo se cuentan los plazos?

Si el plazo es de quince días, se entiende que éstos son hábiles, por lo que hay que contar como primer día el siguiente a aquel en el que firmemos la recogida de la carta, luego descontaremos los domingos y los festivos y así obtendremos el plazo de quince días (los sábados sí cuentan). Pongamos un ejemplo: si nos llegase una carta el 1 de marzo de 2002 (viernes) y nos dan quince días de plazo, el último día para presentar las alegaciones sería el 19 de marzo, puesto que empezaríamos a contar desde el 2 de marzo y nos saltaríamos los días 3, 10 y 17 de marzo (que son domingos). Probad a ver si os sale. Si el plazo es de un mes, que es el que dan para recurrir en alzada ante el ministro de Interior una vez que llega la resolución sancionadora, no se cuentan treinta días sino que se computa de fecha a fecha, es decir, que si la carta llegase el 1 de marzo habría de plazo hasta el 1 de abril para presentar el recurso. La insistencia en el último día de plazo estriba en que, una de las formas más seguras para quitarse las multas, es conseguir que la Administración incumpla unos determinados plazos con los que cuenta: para ello será necesario que nosotros les ayudemos presentando nuestras alegaciones el último día posible.

¿Cómo se presentan las alegaciones?

Las alegaciones han de presentarse firmadas por el interesado, indicando la subdelegación del Gobierno a la que vandirigidas y el número de expediente. En el próximo número pondremos un modelo de alegaciones. Lo que sí interesa resaltar ahora es que debéis llevar una copia de lo que vais a presentar para que os la sellen y quede constancia de que habéis presentado esas alegaciones y la fecha de dicha presentación.

¿Dónde se presenta?

Si vivís en la capital de provincia lo podéis hacer en la propia subdelegación del Gobierno. También en correos a través de carta certificada dirigida a la subdelegación donde se tramite la multa. En correos están obligados a sellaros la copia, puesto que es una carta dirigida a una administración pública. También se puede presentar en una comisaría de Policía o un cuartel de la Guardia Civil. Esta última posibilidad no es muy corriente, pero no se pueden negar a ello, además de ser un remedio muy socorrido, puesto que como están abiertas las 24 horas la podemos presentar en cualquier momento del último día, mientras que en correos o en una subdelegación cerrarán, en el mejor de los casos, a primera hora de la noche.

¿Da igual si las alegaciones van dirigidas a la subdelegación de otra ciudad?

Efectivamente. Por ejemplo, tú puedes vivir en Cuenca (que es donde te llegarán las cartas) y si te pillaron en Jaén, las alegaciones irán dirigidas a la subdelegación del Gobierno en Jaén, aunque circunstancialmente el último día del plazo te pille en un pequeño pueblo de Albacete, por lo que te dirigirás al cuartel más próximo de la Guardia Civil, donde presentarás tus alegaciones y te sellarán la copia.

¿Hace falta abogado o procurador para hacer las alegaciones?

Mientras sean alegaciones o recursos a una subdelegación o al ministro de Interior, no es preceptivo, porque en ningún momento os estáis dirigiendo a un juzgado o tribunal.

En primer lugar, y además de comprobar que los datos se corresponden con los nuestros, hay que fijarse qué es lo que nos están notificando, es decir, habrá que comprobar que la carta que nos ha llegado es el acuerdo de iniciación y no la propuesta de resolución o la resolución sancionadora: estas alegaciones están pensadas para la primera carta que se recibe, esto es, el acuerdo de iniciación. Bajo tan rimbombante nombre lo que acuerdo de iniciación significa es que a la correspondiente subdelegación del Gobierno (o dirección insular, u otra) le ha llegado una denuncia de alguna de las fuerzas y cuerpos de seguridad y van a iniciar un expediente administrativo a fin de comprobar si la denuncia es cierta y, si así lo fuera, imponer la sanción correspondiente.

Por tanto, éste es el primer momento en el que la Administración se dirige a nosotros a fin de que digamos si la denuncia es cierta o no, si estamos de acuerdo con la cantidad que, en su caso, nos impondrían como multa y si deseamos la práctica de algún medio de prueba.

Tal y como podéis comprobar en el modelo de acuerdo de iniciación que ofrecemos, en el mismo se indica la subdelegación tramita el procedimiento y el número de éste (arriba a la derecha: Expediente núm. 99/…), por lo que nuestras alegaciones irán dirigidas a dicha subdelegación (en el caso del ejemplo, la de Málaga) y harán referencia al número del expediente.

Igualmente, podemos cambiar nuestro domicilio (por ejemplo, porque no queremos que se enteren nuestros padres que tenemos esta multa o porque el domicilio que consta en el DNI ya no es el nuestro). Para ello, además de indicarlo al principio de nuestras alegaciones, también lo remarcaremos al final de las mismas (tercer otrosí digo), para evitar que, por descuido, no se den cuenta de que no queremos que las cartas nos las manden al mismo domicilio donde ha llegado la primera.

En cuanto a lo que es el fondo de las alegaciones, lo primero que hay que hacer es negar los hechos, ya que si no los negamos ya no hay nada más que hacer, puesto que nosotros mismos estamos reconociendo la realidad de la denuncia. Por ello no sirven expresiones del tipo: “fumar no es un delito”, “es injusto esta denuncia porque lo que tenía era para mi consumo” y “si todo el mundo fuma”, expresiones éstas que tendrán cabida en el marco de una lucha política pero no en el de unas alegaciones de contenido jurídico.

Además, al negar los hechos obligamos a que la subdelegación remita nuestras alegaciones a los agentes que nospusieron la denuncia, a fin de que la ratifiquen o no. Esto abre dos posibilidades: por un lado, cabe que no ratifiquen la denuncia o lo hagan defectuosamente, lo que nos servirá para impugnar la sanción que nos quieran imponer; por otro lado, al enviar la subdelegación nuestras alegaciones a la fuerza denunciante, conseguimos retrasar el procedimiento, puesto que dicha ratificación supone, indudablemente, el transcurso de cierto lapso de tiempo, lo cual nos viene maravillosamente para intentar anular la sanción por la caducidad del procedimiento. La caducidad del procedimiento, de la que ya hablaremos, consiste, resumidamente, en que desde la fecha que aparece en la primera carta (no cuando la recogemos), esto es, 27 de octubre de 1999, hasta que firmemos la recogida de la tercera carta (la resolución sancionadora), no pueden pasar más de seis meses, por lo que, en nuestro caso, si la resolución sancionadora la notificasen más allá del día 27 de abril de 2000, nos tendrían que quitar la multa. Por último, destacar que si no hacemos alegaciones al acuerdo de iniciación, la segunda carta (propuesta de resolución) no nos la mandan, sino que llega directamente la tercera (resolución sancionadora), por lo que, en cuanto a la caducidad del procedimiento, esta vía no sería factible, pues nunca pasarían los seis meses.

Fuente MarihuanaLegal

por -
2 1.705 vistas

Elche, España.- Absuelve a un ilicitano tras fallar que Sanidad Exterior incluye tallos y hojas como droga, lo que contradice un tratado internacional

1-Las operaciones de pesaje y análisis de plantas de cannabis exigen ser sometidas a un proceso de pelado para despojarlas de raíces, tierra, ramas y tallos»

2-El acusado pertenece a Alacannabis, lo que da credibilidad a su versión del autoconsumo»

Otro juez, Joaquín María Orellana, ha confirmado en una sentencia que Sanidad Exterior, un departamento del Gobierno, realiza mal el pesaje de los alijos de marihuana intervenidos por las fuerzas de seguridad porque incluye en él tallos y hojas aunque no tienen la consideración de sustancia estupefaciente según la Convención Única sobre drogas de 1961, suscrita por las Naciones Unidas en Nueva York.

Esa es la postura que ha venido defendiendo la asociación alicantina Alacannabis, favorable a la legalización de esta sustancia. Precisamente, el magistrado que ha dictado esta resolución, a la que ha tenido acceso este diario, ha absuelto en ella de un delito contra la salud pública a un socio de dicho colectivo.

El titular del Juzgado de lo Penal número 3 de Elche concluye que no existen pruebas de que el acusado fuera a destinar al tráfico ilícito y no a su propio consumo las once plantas de marihuana encontradas por la Policía en su domicilio de esa ciudad.

«Es una sentencia acertada y acorde con la realidad científica dado que precisa cuál es el cannabis apto para el consumo. Este aspecto, aunque está muy bien señalado en los convenios internacionales, no es siempre reconocido por que los informes analíticos realizados por los laboratorios de Sanidad son en muchos casos erróneos», opina Héctor Brotons, abogado de la defensa y director del Departamento Jurídico de Alacannabis.

El juez Orellana recuerda en el fallo que las operaciones de pesaje y análisis de marihuana «exigen, con carácter previo, ser sometidas a un proceso de pelado, es decir, despojarlas de raíces, tierra, ramas y tallos». Y, visto el informe elaborado por la Subdelegación del Gobierno en Alicante, «resulta evidente que tales pautas no fueron respetadas».

Sanidad Exterior pesó «todo el material incautado sin que se hubiese desechado la totalidad de las partes no aptas para su consumo estupefaciente», en contra del criterio que emana de la convención de la ONU.

Por esa razón, prosigue el magistrado, «habrá que concluir sin demasiados esfuerzos doctrinales que se ignora la cantidad de cannabis apto para el consumo como sustancia estupefaciente hallado en el registro». La única muestra válida a esos efectos sería los 50 cogollos que estaban secándose cuyo peso no fue precisado.

La resolución también hace referencia a la pertenencia del acusado a la asociación Alacannabis, que da credibilidad a la versión de «autoconsumo» que éste siempre ha defendido o de consumo compartido con amigos, que resulta impune en la legislación española. No en vano, la Policía registró su casa no por que sospechara que traficaba con drogas, sino después de recibir llamadas de algunos vecinos que advertían del «olor a marihuana» que salía hacia la escalera.

La Fiscalía mantuvo una postura discrepante durante el juicio, celebrado el pasado 26 de octubre, y solicitó una pena de dos años y medio de cárcel, pero el titular del Juzgado de lo Penal 3 de Elche es claro en su fallo: «No concurren la totalidad de los requisitos objetivos y subjetivos exigidos por el tipo penal imputado».

En los últimos años diversos jueces han dictado pronunciamientos similares al de Orellana, pero Brotons advierte de que también se han emitido sentencias con argumentos en el sentido contrario, de forma que no existe una unificación real de criterios.

Fuente Lasprovincias

por -
23 41.293 vistas

La Ley

Como en los países de su entorno político y social, España incluye al cannabis por razones de peligrosidad en la lista de plantas restringidas (1), por lo que queda prohibida su cultivo y venta (artículo 368 CP). Solo está permitido y controlado el cultivo destinado a investigación, uso terapéutico, o docente (2). El consumo no está penado al considerar la ley al consumidor como un enfermo, no como un delincuente. Tampoco es ilegal la tenencia previa al consumo, salvo que dicho consumo o tenencia sea en la vía pública. Las semillas de cannabis no son objeto de fiscalización y por tanto su compra-venta es legal.

Respecto al uso terapéutico del cannabis, las autoridades españolas reconocen los beneficios de sus efectos para algunas enfermedades. El informe 2007 del Plan Nacional sobre Drogas, dependiente del Ministerio de Sanidad, dice que “existe evidencia científica para su uso terapéutico en el caso de las nauseas y vómitos secundarios al tratamiento con antineoplásicos, la pérdida de apetito en SIDA y cáncer terminal y el tratamiento del dolor neuropático en la esclerosis múltiple”.

Sentencias judiciales

La jurisprudencia basada en sentencias judiciales (STS de 12 de diciembre de 1990 y 17 de enero de 1994) determinan que no es delito el cultivo para el auto-consumo, ya que sólo es delito el cultivo con fines delictivos y no lo es el propio consumo (El cannabis y sus derivados en el Derecho Penal Español, Sergio Alvarez Herrero). Aunque son frecuentes las detenciones efectuadas tras la aprehensión de pequeñas plantaciones domésticas de marihuana, la mayoría acaban con el archivo de las diligencias por parte de los jueces o con sentencias absolutorias tras la celebración del juicio si quedaba constatado que la finalidad del cultivo era el consumo propio (LaVerdad.es 4-10-2008). El Ministerio de Sanidad lo ratifica en su Informe sobre Cannabis 2006 donde afirma que “el Código Penal no considera delito, en ningún caso, el consumo, la posesión para el propio consumo y el cultivo de cannabis, siempre que sea para el propio consumo del poseedor”.También hay sentencias favorables sobre el denominado Cultivo Colectivo, es decir, cosechas compartidas entre miembros de una misma asociación: recientemente el grupo activista Pannagh conseguían la absolución, sino la devolución de las plantas que previamente les habían incautado la policía; tres de sus miembros fueron detenidos en 2005 con 150 kilos brutos de marihuana y la Audiencia de Vizcaya entendió que la plantación cumplía con los requisitos para ser “uso compartido”.

Son escasas las sentencias judiciales que refieren el carácter terapéutico de la finalidad del cultivo. A pesar de que muchos los denunciados por cultivo habían alegado que era con fines terapéuticos, las sentencias judiciales no suelen entrar a valorar el fin médico del mismo y se limitan a dictaminar que no hay delito en el cultivo para consumo propio. Dos precedentes fueron sonados: en 1999 un ciudadano austriaco con cáncer fue absuelto por un juzgado de lo penal de Barcelona del delito de tráfico de estupefacientes pese a su detención con dos kilos de hachís en el aeropuerto de Barcelona. El acusado argumentó que consumía la droga con fines terapéuticos. Más recientemente, en 2006, un juez de Alicante absolvió a un psicoterapeuta que cultivó 258 plantas de marihuana, que pesaban 3,5 kilos, al considerar probado que el acusado “vio que le iban bien para las migrañas, por lo que hizo una investigación para estudiar las variedades”. En 2007 el magistrado titular del Penal 1 de Jaén, José Antonio Luccini, incluye como razón entre los datos “objetivos” a considerar para absolver a un vecino de Mogón de 33 años de edad de un delito de tráfico de drogas que “el acusado padece de colon irritable, dolencia que le causa grandes dolores”. Pese a que fue sorprendido por la Guardia Civil en su plantación de marihuana, que una vez analizada arrojó un peso de 5,3 kilos aunque con una pureza muy baja. El magistrado entiende creíble la tesis que sostuvo de la defensa de que la droga era para autoconsumo, aunque la cantidad “excede con mucho la que pueda destinarse” a este fin, ya que considera que el acusado accedió voluntariamente al registro de la parcela donde estaba la plantación, lo que demuestra una “buena fe impropia de quien pretende traficar”. Un juez de León dictó el pasado 11 de diciembre de 2008 una sentencia absolutoria para un individuo al que la Guardia Civil sorprendió con veinte plantas de marihuana con un peso total de cien kilos ya que no se pudo acreditar que el procesado fuese a traficar con el material y además alegó ser consumidor habitual.

Realidad

En las últimas décadas la fuente española principal de cannabis ilegal, el hachís procedente del próximo Marrueco, es desplazado por el cultivo para el auto-consumo. Las tiendas de semillas y parafernalia para el cultivo son numerosas, así como las asociaciones de cultivadores que reivindican que se establezca una normativa legal que los regule y les evite el “vacío legal”, en el marco de un importante movimiento social.

Fuente Asociación InternacionaldelCannabis

por -
41 16.521 vistas

Como ocurre con las demás drogas, el consumo de cannabis “en lugares, vías, establecimientos o transportes públicos, así como la tenencia ilícita, aunque no estuviera destinado al tráfico”, está contemplado en la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana como “infracción grave”. Puede, por tal consideración, ser sancionado con multa de entre 300,51€ (50.000 pts.) y 30.050,61€ (5 millones de pts.)

Se prevé la posibilidad de suspender las sanciones “si el infractor se somete a un tratamiento de deshabituación en un centro o servicio debidamente acreditado, en la forma y por el tiempo que reglamentariamente se determine”.

El Código Penal español no hace referencia al consumo de drogas, ni público ni privado. Contempla únicamente aquellas conductas relacionadas con la comercialización de las drogas y con la seguridad vial.

En interpretación del Código Penal, los Tribunales de Justicia no consideran el cannabis dentro de las “drogas que causan grave daño a la salud”. Por tal motivo, la pena mínima para quienes la cultiven, elaboren, trafiquen, promuevan, favorezcan o faciliten su consumo, o lo posean con tales fines, será de uno a tres años de prisión, y la multa “del tanto al duplo” del valor de la droga.

Respecto a la conducción de vehículos a motor bajo la influencia de cualquier tipo de droga, el Código Penal establece una pena de prisión de tres a seis meses o multa de seis a 12 meses y, en su caso, trabajos en beneficio de la comunidad de 30 a 90 días y, en cualquier caso, privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores de 1 a 4 años

Fuente Infodrogas

por -
0 191 vistas

La sentencia dice que el consumo, limitado, afectaba a grupos reducidos.

juezaUna jueza de Zaragoza ha absuelto a Alfonso de la Figuera, presidente de la Sociedad de Estudios del Cáñamo de Aragón (SECA) y defensor del uso de cannabis para tratar enfermedades, de un delito de tráfico de drogas por el que se exponía a tres años de cárcel. La sentencia, primera en su género en Aragón y pionera incluso dentro de España, considera punible la apología del consumo de cannabis y sus derivados, pero considera que el consumo patrocinado por De la Figuera no rebasó los estrechos límites de un “reducido grupo de personas”, hecho que lo convierte en un “acto íntimo sin trascendencia pública”.

El acusado, a quien defendió el letrado Eduardo Cremades, manifestó en el juicio que consumir cannabis “es un derecho natural e inalienable”, un punto de vista que el fallo considera “reprochable”, dado que tiene la “finalidad de divulgar y ampliar el consumo de unas sustancias nocivas para la salud a personas hasta entonces ajenas a la sustancia”.

aragonNo obstante, para la jueza ha pesado más el hecho de que el consumo patrocinado por De la Figuera se produjera en “un local cerrado u oculto a la contemplación de terceros, para evitar así la difusión”.

Asimismo, la sentencia descarta la finalidad de divulgación porque los destinatarios del local regentado por De la Figuera en Zaragoza son todos ellos adictos o al menos consumidores frecuentes. Además, la absolución se sostiene en que la cantidad suministrada es “insignificante” y “adecuada al consumo de una sola sesión o encuentro”, y en que los consumidores están identificados o son identificables.

En este sentido, el acusado manifestó que vendía dosis de dos gramos y medio, que se elevan a seis gramos, si el consumidor es una persona que lo necesita por razones terapéuticas.

Fuente ElperiodicodeAragon

por -
4 4.481 vistas

Por Kate Kelland

Las leyes contra el uso de cannabis han fracasado en sus intentos por frenar el consumo a nivel mundial y han llevado a políticas intrusivas, costosas y que dividen a la sociedad, según un grupo de expertos en drogas.

En un libro publicado el martes sobre las políticas en torno al cannabis, los expertos dijeron que si bien la droga perjudicaba a los usuarios, socialmente tenía un impacto modesto, mientras que la cocaína y el alcohol tenían efectos potencialmente más destructivos.

“Es hora de que los gobiernos de todo el mundo revean la política sobre el cannabis”, dijo Peter Reuter, profesor de políticas públicas de la Universidad de Maryland y uno de los cinco coautores del libro.

Estudios científicos han sugerido que fumar cannabis puede duplicar el riesgo de desarrollar psicosis.

Un estudio del British Medical Journal mostró el mes pasado que la gente que fumó “skunk” -una potente forma de cannabis- tiene siete veces más posibilidades de desarrollar enfermedades psicóticas, como esquizofrenia, que quienes fuman “hachís”.

Reuter dijo que las autoridades deberían reconocer “la creciente evidencia de que la criminalización del uso es un disuasivo menor” y reconocer la importancia del desarrollo de “formas responsables de administrar la oferta, en vez de crear grandes mercados ilegales”.

A pesar de las leyes que prohiben su consumo, hasta 190 millones de personas consumen cannabis en todo el mundo, según estimaciones de Naciones Unidas, lo que equivale al 4 por ciento de la población adulta.

Fuente ReutersAmericalatina

por -
0 174 vistas

aragonsEl presidente de la Sociedad de Estudios del Cáñamo de Aragón (SECA),  estuvo ayer en el banquillo de los acusados en un juzgado de Zaragoza, se le acusa de un delito contra la salud pública por tráfico de  drogas, el fiscal de turno le pide el cierre del local de la asociación SECA.

“Reconozco que consumo y vendo cannabis”, confirmó  De la Figuera pero ambas actividades se desarrollan “de forma controlada” en el establecimiento de la asociación, “al que solo tienen acceso quienes son socios”, apuntó. Después de contestar a las preguntas y de confirmar que consume marihuana y hachís desde 1976 comentó que su objetivo era el de luchar por la legalización del cannabis y que “El consumo de cannabis es un derecho natural e inalienable”

Además De La Figuera manifestó que “La droga la sacamos de los excedentes de los cultivos de doce de nuestros socios, y solo cuando se acaban recurrimos al mercado negro”, también comentó las tarifas de su establecimiento, los que la utilizan por fines medicinales abonan una cuota de veinte euros por seis gramos y los consumidores que la fuman en el local por un coste de dos euros se les entrega la cantidad de dos gramos y medio, informó.

Pidió al juez su libre absolución y desmontó la ta teoría de la fiscalía que le acusaba de lucrarse con el tráfico ilegal de marihuana.

Desde aquí apoyamos al bueno de Alfonso de la Figuera y nos unimos al grito unánime del ¡sobreseimiento de la causa  ya, para De la Figuera¡

Mac

Fuente ElperiodicodeAragon

por -
0 1.096 vistas

cura fumetaLa Sala II de la Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional Federal falló este lunes en cuatro causas por tenencia de estupefacientes para consumo personal, donde analizó el criterio fijado por la Corte en el reciente caso “Arriola” y precisó en qué casos ese tipo de conductas encuadra en una figura penal.

Sólo en una de las causas el tribunal confirmó el sobreseimiento de un imputado. Se trata de la causa “Roldán”, que se inició como consecuencia de un control en la villa 1.11.14, donde la Policía procedió a requisar a una persona, a quien se le secuestraron cinco envoltorios de nylon con marihuana y otros cuatro con cocaína mezclada con cloruros y cafeína.

Highlife 2008 Llegado el caso a la cámara, los jueces Horacio Cattani y Martín Irurzun advirtieron -informa el sitio oficial de la Corte- que la escasa cantidad de droga secuestrada en poder del imputado, aunado a las circunstancias en que se encontraba al momento de ser sorprendido con el material, “no se deriva elemento alguno que permita atribuirle la finalidad de desarrollar un consumo que trascienda de sí mismo abarcando a un número indeterminado de personas, resultando atípica –en consecuencia- la tenencia de estupefacientes que dio origen a este sumario”.

En su voto, los magistrados detallaron fallos anteriores en donde se resolvió en igual sentido, en virtud de las circunstancias particulares de la conducta investigada, lo que obliga a resolver caso por caso, tal como lo dispuso la Corte en “Arriola”.

fumand “Los criterios sentados por nuestra Corte Suprema se apoyan en una exégesis normativa asimilable a la que ha guiado a la jurisprudencia de esta Sala, orientada siempre al análisis de las circunstancias de cada caso en concreto para establecer si las conductas pueden considerarse resguardadas por la esfera de la intimidad”, indicaron.

Recordaron así el caso “Thomas” (del 9 de mayo de 2006), donde los jueces de la Sala II aseguraron que en función del artículo 19 de la Constitución Nacional resulta exigible atender al contexto en que se verificó la tenencia de droga destinada al uso personal, para determinar si la actividad concreta que se analiza puede reputarse representativa del riesgo para la salud pública.

mono fumeta “Puede considerarse que existe un riesgo potencial que justifica esa incriminación penal cuando la tenencia de la sustancia no se adecua a una actividad de consumo privado e individual, y se enmarca en una situación de consumo potencialmente dañosa o de posible difusión indeterminada de los estupefacientes”, agregaron.

En ese caso, el imputado llevaba en el bolsillo de su campera un pequeño envoltorio con una escasa cantidad de marihuana mientras transitaba solo por la vía pública en horas de la madrugada.

Mientras que en otros expedientes, la sala se inclinó por considerar que los hechos no estaban amparados por la Constitución Nacional cuando los poseedores son sorprendidos consumiendo en espacios públicos; cuando el estupefaciente es hallado en el marco de concurrencia masiva, tales como fiestas musicales, locales bailables o espectáculos deportivos; cuando por la cantidad de droga secuestrada es dable presumir que se trataba de una actividad que excedía el consumo privado o cuando la conducta fue descubierta a raíz de un procedimiento policial motivado en un hecho presuntamente delictivo distinto.

pipa En los casos en los que queda configurada la ausencia de delito, la sala precisó que “no resulta necesario declarar la inconstitucionalidad de la figura penal prevista en el segundo párrafo del art. 14 de la ley 23.737, ya que a criterio de este Tribunal esa descripción legal puede ser interpretada de modo tal de considerar atípicos ciertos hechos… que deben considerarse protegidos por la primera parte del art. 19 de la Constitución Nacional”.

Cabe aclarar que el otro integrante de la sala, el juez Eduardo Farah, se expidió en casos similares declarando la inconstitucionalidad de esa figura penal, criteiro que, según él, “ha sido recientemente reafirmado por el máximo Tribunal en el fallo “Arriola””.

gato fumador Las otras tres causas

En tanto, en los otros tres casos la sala consideró que las circunstancias particulares de cada uno de ellos muestran que los hechos investigados pusieron en peligro el bien jurídico protegido por el artículo 14, segundo párrafo, de la ley 23.737, esto es la salud pública.

Así, en “Acosta”, dijo que se configuró una situación representativa de ese riesgo a la salud pública, en tanto le fueron incautadas al imputado en su poder pastillas compuestas por un derivado anfetamínico dentro del predio donde se estaba desarrollando un evento de música electrónica.

En “Roberto” , destacó que quedó configurado el riesgo, en tanto el acusado fue observado por personal policial mientras fumaba, a media tarde y en la vía pública, un cigarrillo de armado casero del cual provenía, según el preventor, “el típico olor a marihuana”, luego de lo cual se incautaron en su poder dos envoltorios que contenían el mismo estupefaciente.

Mientras que en “Arce”, dijo que la cantidad de marihuana que llevaban los imputados “excede lo que puede considerarse estrictamente limitado al consumo individual y privado de los nombrados”.

Fuente Infobae

por -
0 163 vistas

eisnteinPor decir que el ‘cannabis’ es menos perjudicial que el alcohol y el tabaco, fue retirado de su cargo David Nutt.

El principal asesor científico del gobierno británico es un prestigioso psiquiatra e investigador. Según el ministro de Gobierno, Alan Johnson, el experto “cruzó la línea” entre la ciencia y la política.

Al ministro de Gobierno británico, Alan Johnson, no le hizo nada de gracia que su principal asesor científico en asuntos de drogas, David Nutt, dijera públicamente que la marihuana es menos perjudicial que el alcohol y el tabaco. La osadía fue castigada retirándolo de su cargo como director del Advisory Council on the Misuse of Drugs. “Cruzó la línea”, dijo el ministro para justificarse.

A su vez, la decisión del ministro no cayó nada bien en la comunidad científica. Ayer, Les King, otro alto asesor del gobierno, renunció en solidaridad con Nutt. Dijo que muchos de sus colegas están “muy furiosos” por lo ocurrido y pronosticó más dimisiones.

En realidad el debate entre políticos y científicos, que acapara las primeras páginas de los diarios británicos, se remonta al año 2002. Entonces, el gobierno pidió al consejo asesor que reclasificara la marihuana en la tabla de sustancias perjudiciales. En Inglaterra, desde 1971, a través del decreto conocido como The Misuse of Drugs Act, se optó por dividir las sustancias psicoactivas en tres grupos; A, B, C. La intención desde aquella época ha sido crear una escala basada en el daño que produce cada sustancia para a partir de ahí establecer los castigos respectivos.

Aunque nadie cuestiona que la heroína aparezca en el grupo A, la marihuana curiosamente ha bailado de una categoría a otra. En los últimos seis años pasó de la categoría B a la C y recientemente regresó a la B.

Si Johnson y sus colegas en el gobierno insisten en que el cannabis se mantenga en la B, en contravía de la opinión de los científicos, al parecer se debe una cuestión de imagen pública. Según el editorial del periódico The Guardian, los políticos están haciendo eco a “la opinión pública”. En 2008, una encuesta mostró que el 32% de los encuestados opinaba que la marihuana debía considerarse en el grupo A, un 26% en el B y un 18% en el C.

Sin embargo, entre expertos y científicos se ha ido creando un relativo consenso en torno a colocar la marihuana en un grupo de sustancias de riesgo bajo. En un reporte publicado este mes, bajo el sugestivo y a la postre premonitorio título “Estimar el daño de las drogas, ¿un negocio peligroso?”. Nutt defiende la idea de intentar medir el daño que cada droga produce para a partir de esta jerarquía tomar decisiones políticas y judiciales.

“¿Por qué es importante que una droga sea clasificada? —pregunta Nutt—. Porque la clasificación determina la penalidad”. Después de esto el experto expone uno a uno los argumentos a favor del lugar que le corresponde a la marihuana y de paso cuestiona algunas creencias populares en torno a ellas.

Aclara por ejemplo que no está del todo claro, como lo han sugerido algunos pequeños estudios, que el consumo de cannabis esté asociado a sufrir esquizofrenia. Aun si esto fuera cierto, dice que para prevenir un solo episodio de esquizofrenia se tendría que detener el consumo en 5.000 personas. También comparó el riesgo de sufrir un episodio psicótico al consumir marihuana, apenas 2,6, con el riesgo 20 veces mayor de sufrir cáncer de pulmón entre fumadores que entre no fumadores.

Nutt toca puntos sensibles en su reporte. Cree que si la opinión pública tiene una idea particular sobre las drogas, en parte se debe al mal manejo de la información en los medios de comunicación. Las cifras que cita hablan por sí solas. Mientras los periódicos registraron 546 de 2.225 muertes por causa de drogas entre 1990 y 1999, sólo registraron 1 de las 50 muertes producidas por medicamentos psiquiátricos como el diazepam y una de las 70 producidas por morfina. Ninguna de las 12 muertes por el consumo de aspirinas fue registrada.

“Hemos trabajado muy duro en los últimos diez años para crear una estructura común sobre el daño que producen las drogas”, anotó Nutt. Se trata de una escala que contempla nueve parámetros que van desde si el daño físico es agudo hasta el costo de los servicios de salud que ocasiona. Reconoce que se trata de un sistema arbitrario, pero que “es un camino que cubre desde los daños físicos, adictivos y sociales”.

El psiquiatra cree que el gobierno en la última década ha intentado alejar los argumentos morales de los tratamientos médicos para los adictos, pero que por razones no muy claras hasta ahora se sigue negando a utilizar la evidencia científica para definir el daño que produce cada una de las drogas.

“Este es un ejemplo de la conversación que he sostenido en muchas ocasiones con muchas personas, especialmente políticos”, dice Nutt en su reporte:

—Usted no puede comparar el daño que hace una actividad legal con una ilegal.

—¿Por qué no?

—Porque una es ilegal.

—¿Por qué es ilegal?

—Porque hace daño.

—¿No deberíamos comparar el daño para determinar si es ilegal o no?

—Usted no puede comparar el daño que hace una actividad legal con una ilegal.

Ese es el círculo vicioso en el que han caído científicos y algunos políticos.

Seguir leyendo en El Espectador