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Son fechas donde los cultivadores de cannabis en exterior deben estar pendientes cuando trabajan con plantas procedentes de semillas regulares. Una planta macho en medio de un cultivo puede arruinar la cosecha al fecundar con el polen de sus flores los cogollos y empezar a formar cientos o miles de semillas. Las hembras fecundadas, producen cogollos muy resinosos, pero mucho más pequeños debido a que toda la energía la concentra en la formación de semillas.

Las plantas que durante la fase de crecimiento no han sexado, ahora lo harán por el fotoperíodo natural. Diferenciar un macho de una hembra es muy sencillo, mientras las hembras en los nudos muestran unas preflores en forma de gota de agua con dos pelillos, los machos muestran unas pelotitas que engordarán hasta abrirse en una típica flor de 5 pétalo, liberando el polen al aire y que en condiciones favorables puede recorrer varios quilómetros.

A toda costa debemos evitar que las flores de cualquier macho lleguen a este punto, por lo que se debe prestar atención con todas aquellas plantas que a estas alturas aún no han sexado. ¿Pero es necesario cortarlos machos y tirarlos a la basura? Pues en muchos casos no, y te contamos alguna de las utilidades que puedes dar a las plantas de cannabis machos y también a las posibles plantas hermafroditas que puedan aparecer.

HAZ ALGÚN CRUCE CASERO

Para ésto se deben evitar las plantas hermafroditas, que transmitirían a las semillas un gen tan poco interesante. No es sencillo pero sí muy gratificante. A partir de las 3-4 semanas de floración de una hembra es el mejor momento para polinizar, por lo que mantener una planta macho hasta esa fecha no es fácil, habrá que ir eliminando las flores hasta entonces. Se puede hacer una poda extrema, dejando tan sólo una rama que será la que usemos.

En la semana 3ª de floración de las hembras, dejamos que una o dos flores macho engorden antes de quitarlas y meterlas en una bandeja que podemos improvisar con papel de aluminio. Terminarán de abrir dentro de casa, lejos de corrientes de aire y de nuestras plantas hembra. Éste polen lo diluimos en un poco de agua preferiblemente destilada, y con una jeringa y con cuidado, vamos echándoselo a algún cogollo que después marcaremos para no olvidarnos de cual es.

Es importante tener mucho cuidado, de un sólo cogollo se pueden obtener cientos de semillas. Con una bolsa de basura o plástico cubre la planta o las plantas a excepción del cogollo o rama que vayas a polinizar para evitar disgustos. Las semillas tardan de 4 a 6 semanas en madurar, ya poco a poco las podrás ver, comprobando también su color y evitar que se desprendan de las flores o se las coma algún pájaro glotón.

 

PREPARAR UN ZUMO VEGETAL SALUDABLE

En el cannabis verde, hasta el 90% del THC, el ingrediente psicoactivo está realmente presente en su forma ácida THCA que no es psicoactivo. Sólo mediante la descarboxilación estos cannabinoides ácidos se tranforman en sus formas neutras y psicoactivas. El cannabis ingerido en fresco apenas tiene efectos psicoactivos, pero sus propiedades ejercen un efecto neuroprotector que puede ayudar a prevenir la degeneración de la dopaminérgica en neuronas con parkinsonismo. Estudios también afirman que algunos de ellos llegan a aumentar el flujo sanguíneo en la zona cerebral y mejoran la actividad cortical. También son capaces de destruir patógenos respiratorios y ejercen un efecto antiinflamatorio en general.

Las plantas de cannabis macho contienen los mismos ácidos cannabinoides que las plantas hembra, aunque en cantidades y concentraciones mucho menores. El jugo de cannabis se hace normalmente con cogollos y hojas, licuado junto a frutas como manzanas, peras, kiwi, o hasta verduras como zanahorias o pepino. Una parte de hojas de cannabis por 10 partes de fruta y/o verdura, es una proporción ideal.

HAZ UNA EXTRACCIÓN DE CANNABINOIDES

Y puesto que las plantas macho también contienen cannabinoides, se puede hacer una sencilla extracción. La proporción de éstos con respecto a las de las plantas hembra son aproximadamente de 1:9-1:10, por lo que tampoco debemos esperar una extracción de gran potencia, pero sí muy interesante. Tampoco esperemos encontrar los típicos tricomas.

Las extracciones que podemos hacer, son las que incluyan la disolución de los cannabinoides, como por ejemplo una mantequilla cannábica o tintura de cannabis. La primera es tan sencilla como cocinar las hojas durante unos 30 minutos en mantequilla, colando a continuación. La segunda se pueden macerar las hojas unos 30 días en alcohol como vodka, ron, brandy, whisky…

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Macho (foto superior izquierda) y hembra (foto superior derecha).- Llegamos a la época en la que las plantas de cannabis cultivadas en exterior que aún no han mostrado su sexo, comenzarán a hacerlo forzadas por el fotoperíodo natural. Al ser una especie dioica y a nos ser que partamos de semillas feminizadas, nos encontraremos con ejemplares macho y ejemplares hembra. De interés para el consumidor todos sabemos que son las hembras, las que producen cogollos o flores cargadas de tricomas o resina, mientras que los machos se desecharán tan pronto se detecten.

A no ser que se tenga en mente una polinización controlada para conseguir algunas semillas, una planta macho siempre es un peligro pues el polen de sus flores puede recorrer varios miles de metros transportado por el aire, lo que ya no sólo es un problema para el cultivo propio, si no para todos los posibles cultivos que pudiera haber en varios kilómetros a la redonda, fecundando todo cogollo que se encuentre. No hay nada más desagradable que un cogollo lleno de semillas, como todo consumidor ya sabrá.

Antes de continuar, hacemos una parada para también hablar de la contaminación lumínica, hasta ahora con poca influencia en el desarrollo del cultivo, pero que si está presente puede afectar de manera negativa al cultivo. Se entiende por contaminación lumínica a toda luz artificial existente en la fase nocturna, principalmente alumbrado público, y que puede hacer que la planta no florezca si es muy intensa, o causar un estrés que haga que una planta hembra produzca alguna flor macho.

Si es el caso, la prueba más simple es intentar leer la letra grande de una revista de noche y junto a las plantas. Si eres capaz, debes tomas las medidas necesarias para impedir que esta contaminación lumínica afecte a las plantas. Una malla de sombreado o cambiar las plantas de ubicación si es posible, son algunas de las soluciones más simples. Con ésto no aseguraremos que las plantas florezcan sin problema y que durante la floración no tengamos sustos.

Para identificar el sexo de una planta se deben mirar los nudos superiores, en el nacimiento de las ramas. Las plantas de cannabis hembra producen unas preflores o cálices en forma de gota de agua y de su extremo salen dos pelitos blancos largos o pistilos, dos de estas preflores por nudo. En la apical de las plantas en estas fechas ya podrá ser más fácil ver los pelitos blancos que las propias preflores. En floración, los cálices se agrupan y sobreponen formando cogollos.

Las plantas cannabis macho por su parte en los nudos producen unas preflores en forma de pequeña pelota que se irá alargando en su extremos, sin ningún pistilo. En los nudos más superiores comenzarán a agruparse formando racimos. Cuando pasen los días, estas flores abrirán dejando a la vista normalmente 5 sépalos y otros tantos saquitos de polen o estambres. Desde la aparición de las primeras preflores macho hasta que los estambre comiencen a desprender el polen no hay muchos días de diferencia.

Y por último, también existen plantas hermafroditas, las que nacen con los dos sexos y que en cualquier momento pueden mostrar tanto flores macho como hembra, uno de los mayores enemigos del cultivador y que se deben eliminar nada más detectarlas. No tienen nada que ver con cualquier otra hembra que sometida a algún tipo de estrés pueda llegar a producir alguna flor macho y que se puede llegar a solucionar mejorando las condiciones de cultivo.

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La planta de cannabis es la ÚNICA planta donde los machos y las hembras son físicamente! diferentes. Nadie nunca habla de machos y hembras en el reino vegetal porque las plantas no muestran su sexo, excepto el cáñamo. Para determinar el sexo de una planta, se tiene que buscar internamente, en su ADN. La planta de marihuana tiene una sexualidad intensa.

 

El sexo de la marihuana es muy importante, ya que sólo la hembra nos proporciona cogollos. La hembra producirá cogollos, ricos en resina. Si es macho, producirá bolsitas de polen para fecundar las flores de la hembra. Una planta de marihuana hermafrodita adopta los dos sexos a la vez, de forma que produce flores de hembra y de macho, de esta forma pudiéndose autofecundar y crear semillas. Las hermafroditas no son muy comunes y es difícil que aparezcan.

 

Es vital detectar los machos cuanto antes para que no fecunden a las hembras con su polen y nos hagan perder una parte de la cosecha fabricando semillas. Hay que tener en cuenta que el polen de un macho puede desplazarse centenares de metros y hasta kilómetros en condiciones de viento favorables, por tanto la única solución para que no se fecunde ninguna hembra es la muerte del macho.

 

Las plantas dan lugar a unas pequeñas flores que aparecen pegadas al tallo principal en los nudos, justo al lado de donde brotan las nuevas ramas y donde están adheridas las grandes hojas. Las primeras flores suelen aparecer alrededor del octavo o noveno nudo desde la base, cuando la planta ya ha formado doce o más nudos. (Esto puede variar ligeramente según la especie). Estas flores prematuras pueden aparecer incluso en el periodo de crecimiento vegetativo antes de forzar la floración. Dado que no están bien formadas aún, son difíciles de sexar. Cuando se desarrollen, las sexaremos.

 

Marihuana Hembra

 

Las hembras, forman una flor formada por un cáliz de color verde (calyx) de la que nace un filamento blanco que al formarse se abre en dos pistilos que forman una “v”, que apunta hacia arriba. Las flores nacen adheridas al tallo. Algunas especies presentan los pistilos de color violeta.

as flores crecen tan juntas que forman cogollos cubiertos de pelos blancos (pistilos). La punta de la planta da lugar a la “cola”, palabra castellana con la que en América denominan al conjunto de cogollos que al crecer tan juntos llegan a formar uno muy grande y alargado con forma de cola (el cogollo mas grande y de mejor calidad). Las puntas de las ramas principales también forman colas pero de menor tamaño. Las hembras suelen ser más bajas y espesas. (Más ramificadas). A veces presentan un abultamiento en la base de las ramas, por donde estas se adhieren al tallo principal, antes de presentar flores. De todas formas solo la aparición de dichas flores nos asegurará la sexación.

 

Marihuana Macho

 

Los machos, presentan unas flores, que prematuramente tienen el aspecto de dos bolitas verdes adheridas al nudo. Al formarse acaban colgando de un pequeño tallo y adquieren un tono más amarillento los cuales parecen diminutos melones, pues se advierten franjas más verdosas. Dichas bolas se abren en cuatro sépalos de los que cuelgan cuatro estambres amarillos como minúsculos plátanos. Estos están cargados de polen. El polen no tardará mucho en liberarse una vez la flor se haya abierto. Los machos forman racimos de bolitas que cuelgan hacia abajo.

El polen es un polvo amarillo o blanquecino finísimo y flota en el ambiente, lo que hace que se propague con facilidad. Se deben apartar los machos de las hembras en cuanto se identifiquen las flores y antes de que estas se abran. Unas pocas flores pueden polinizar un cultivo entero. Los machos suelen ser sacrificados aunque se pueden dejar madurar junto a una ventana o en un jardín, siempre que se encuentren alejados de nuestro sistema.

 

Hermafroditismo

 

Existen variedades de marihuana en el sudeste asiático, sobre todo en Tailandia que son hermafroditas. Dada la poca diferencia entre invierno y verano en climas tan tropicales, estas variedades florecen todo el año. En sí son hembras capaces de producir algunas flores masculinas con las que polinizarse a sí mismas y a sus vecinas.

 

Hermafrodita En condiciones de estrés puede aparecer hermafroditismo en plantas de ambos sexos. Los machos que son sacados de un sistema en el que tenían condiciones idóneas, y son trasladados a una ventana en invierno, suelen formar alguna flor femenina que al ser polinizada suele dar una semilla borde. No se les puede considerar aptos a efectos de consumo, no dejan de ser machos con unas pocas flores del otro sexo.

 

Es muy común que al aplicar la técnica “sin-semilla” de retirar los machos, las hembras aparte de crear flores como locas, para captar el polen que no está, parecen defenderse formando flores masculinas, generalmente son muy pocas y son difíciles de ver. Esa es la causa de que se encuentre alguna semilla ocasionalmente en algunos cogollos, o plantas, sin que haya habido ningún macho. Estas plantas son hembras pues su porcentaje de hermafroditismo, es mínimo. Si las flores masculinas son escasas, retíralas con unas pinzas. Unas pocas semillas en un cogollo tampoco afectan a la calidad de “sin-semilla”.

 

Algunos autores sostienen que las semillas creadas a partir de polen de hembras-hermafroditas, dan lugar a hembras puras y hembras-hermafroditas, sustituyendo estas a los machos. Es fantástico pensar que estas semillas no den machos, pero está por ver si todas darán lugar a plantas resinosas y vigorosas, no bastando la condición de hembra para ser de calidad. Si las plantas obtenidas son de calidad puede ser interesante, aunque algunos no son partidarios de cultivar este tipo de plantas.

 

Fuente CogolloCordoba

 

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Las plantas dan lugar a unas pequeñas flores que aparecen pegadas al tallo  principal en los nudos,  justo al lado de donde brotan las nuevas ramas y donde  están adheridas las grandes hojas. Las primeras flores suelen aparecer alrededor del octavo o noveno nudo desde la base, cuando la planta ya ha formado doce o  más nudos. (Esto puede variar ligeramente según la especie). Estas flores prematuras  pueden aparecer incluso en el periodo de crecimiento antes de forzar la floración.

Dado que no están bien formadas aún, son difíciles de sexar. Cuando se desarrollen, las sexaremos. Las flores de la marihuana son apétalas. Las hembras,  como se ha dicho, forman una flor formada por un cáliz de color verde (calyx) de  la que nace un filamento blanco que al formarse se abre en dos pistilos que forman  una “v”, que apunta hacia arriba. Las flores nacen adheridas al tallo. Algunas especies presentan los pistilos de color violeta. Cada cáliz está cubierto de  glándulas de resina, al igual que los pequeños brotes. Las flores crecen tan juntas que forman cogollos cubiertos de pelos blancos(pistilos). La punta de la planta da  lugar a la “cola”, palabra castellana con la que en América denominan al conjunto de cogollos que al crecer tan juntos llegan a formar uno muy grande y alargado con  forma de cola(el mayor cogollo y de más calidad). Las puntas de las ramas  rincipales también forman colas pero de menor tamaño. Las hembras suelen ser  más bajas y espesas. (Más ramificadas). A veces presentan un abultamiento en la base de las ramas, por donde estas se adhieren al tallo principal, antes de presentar  flores. De todas formas solo la aparición de dichas flores nos asegurará la sexación. Cuando los cogollos están considerablemente formados, y aún no  presentan ningún hilillo de color marrón, seria un buen momento para polinizar   alguno de ellos con el objeto de obtener semillas. Para ello, hace falta que un poco   de polen de un macho entre en contacto con el pistilo de la hembra. Ver  polinización.

Los machos, presentan unas flores, que prematuramente tienen el aspecto de dos bolitas verdes adheridas al nudo. Al formarse acaban colgando de un pequeño tallo  y adquieren un tono más amarillento los cuales parecen diminutos melones, pues se  advierten franjas más verdosas. Dichas bolas se abren en cuatro sépalos de los que  cuelgan cuatro estambres amarillos como minúsculos plátanos. Estos están cargados de polen. El polen no tardará mucho en liberarse una vez la flor se haya  abierto. Los machos forman racimos de bolitas que cuelgan hacia abajo. El polen    es un polvo amarillo o blanquecino finísimo y flota en el ambiente, lo que hace que se propague con facilidad. Se deben apartar los machos de las hembras en cuanto  se identifiquen las flores y antes de que estas se abran. Unas pocas flores pueden   polinizar un “indoor” entero. Los machos suelen ser sacrificados aunque se pueden  dejar madurar junto a una ventana o en un jardín, siempre que se encuentren alejados de nuestro sistema.

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Cuando la planta tenga ya unos dos o tres meses, notarás que le empiezan a salir unos pelillos blancos o unas pelotillas de donde nacen las ramas nuevas, son las flores. En el caso de las hembras, les salen dos pelillos blancos formando una uve, aunque hay algunas especies a las que los pelos les salen marrones o morados. En los machos les salen unas pelotillas, que son una especie de bolsa en la que se encuentran los granos de polen que polinizará a nuestras hembras. Las primeras flores suelen aparecer a partir del octavo o noveno nudo desde la base cuando la planta ya ha formado doce o más nudos. Las flores crecen tan juntas que forman cogollos cubiertos de pelos blancos (pistilos). La punta de la planta da lugar a la “cola”, palabra castellana con la que en América denominan al conjunto de cogollos que al crecer tan juntos llegan a formar uno muy grande y alargado con forma de cola (el mayor cogollo y de más calidad). Las puntas de las ramas principales también forman colas pero de menor tamaño. Por lo general la proporción de machos y hembras es 1:1, es decir, por cada dos plantas una será macho y otra será hembra, aunque si cuando nacen y crecen hace buen tiempo suelen salir más hembras que machos y cuando hace malo o no se riega bien suelen salir más machos. Como ya sabréis,  lo que nos interesa es que nos salgan el mayor número de hembras posibles, ya que son las que más THC (tetrahidrocanabidol ), sustancia psicoactiva de la planta que en los machos es mucho menor su proporción que en las hembras y los cogollos de las hembras fecundadas también tienen menos potencia psicoactiva. Por lo tanto en cuanto estemos seguros de que una planta es macho, lo ideal sería arrancarlo, o por lo menos apartarlo de todas las demás plantas.

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