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Miguel Gimeno

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Hoy la sonata que resuena en mis oídos es la marcha fúnebre del dolor y del llanto, la visita esta vez no era punto de alegría sino de pena y tristeza. Tocaba despedir para siempre al mejor amigo con el que he tenido el placer de contar dentro de este sector cannábico, Gregorio Fernández.

Aún recuerdo aquel día de primavera del año 1999 cuando llamé a nuestro amigo Jorge Cervantes para que viniera a dar una charla y ser miembro del jurado de la 1ª Copa de Cannabis de Valencia que organizamos, por aquél entonces, en la extinta asociación cannábica valenciana “Bena Riamba”.

Causalidades del destino Jorge se hallaba en ese momento preparando maleta para machar de regreso y por una larga temporada a su casa en los E.E.U.U, pero me pasó con la persona que tenía en ese momento a su lado indicándome que era la persona idónea para sustituirle en tal cometido. Al otro lado tu voz cálida, Goyo, aceptaba el reto de venir a Valencia.

Y así fue, de esa tu primera visita hermano Goyo, como surgió nuestra gran amistad que ha perdurado y perdurará ya para el resto de mis días. Juntos creamos una asociación que sirvió para enseñar cannabicultura y ayudar a mejorar la profesionalidad del sector. Y lo conseguimos, por nuestros cursos de formación sabes que pasaron infinidad de personas que hoy tienen cierto renombre dentro del sector cannábico.

De ahí hasta los días de hoy, contigo he crecido en mi sabiduría y en mi riqueza personal, esas profundas e intensas conversaciones sobre vida, simbiosis, mágicos micelios cósmicos que van uniendo las vidas de gente, como nosotros, que solo la “causalidad” es capaz de fundir en una vivencia de sinergias.

Hablar de ti es hablar del mejor legado fotográfico de la historia cannábica de este estado con forma de piel de toro. A ti debemos agradecer las fotos de ese primer juicio que se llevó a cabo contra una asociación cannábica, ARSEC, por realizar actos de cultivo colectivo. Esas primeras copas de cannabis en Amsterdam, esos primeros cultivos de exterior y interior, las primeras acciones cannábicas en territorio español. Manifestaciones, actos cannábicos, jornadas, ferias … allí siempre estabas cámara en mano para sacar lo mejor de este, como sabiamente decías, “contaminado sector”.

Hemos sido muchos los amigos que hemos estado junto a ti y tu familia durante esta larga y dura batalla librada con esa plaga de enfermedad que es el Cáncer, ¡Fuck cáncer!, solías vitorear para reforzar tu ánimo y el de los que te acompañábamos.

Tu optimismo siempre nos hizo creer que esto era cosa hecha, así era tu fuerza y energía capaz de volver optimista hasta al más pesimista, sólo tenías que ponerte tu famosa nariz de payaso para arrancar una sonrisa a todo rostro presente.

Se que este último viaje que has emprendido lo has comandado como sólo sabe hacer un gran navegante de paisajes alterados, guiado por la conciencia embriagada por los brebajes que los dioses dejaron a cargo de la humanidad para nuestro desarrollo espiritual. Por eso sé que la riqueza de tu alma habrá sabido guiarte buscando toda la luz que un ser brillante como tú merece.

Me es duro …., muy duro plantarme ante este texto para cincelar de forma breve toda la esencia de tu ser. Las lágrimas mojan el teclado de forma continua y mi atragantada saliva no pasa frenada por la angustia que ha supuesto tu partir. Seguiremos en la brecha porque gente como tú se lo merece hermano, mi gran amigo del alma, alma que quedará sesgada porque el descosido que has dejado en nuestros corazones la ha desgarrado por completo. Supongo que el paso de los días irá trayendo sonrisas en forma de gratos recuerdos del pasado, cuando rememorarte sea fuente de placer y no de dolor.

Nunca en este sector hubo una persona más honesta que tú, tu ejemplaridad ha de ser causa de culto para los que todavía creemos que en este sector cabe otra forma de concepción de la vida cotidiana. Donde no imperen los valores de los mercados convencionales, donde se mire a la persona y donde ususarios y enfermos de cannabis dejen de ser vistos como fuente de amasar riqueza.

Cuando entré por la habitación y te ví…, el mundo se me calló de las manos … las lágrimas asediaron mi rostro y todavía se resisten a abandonarlo. Gracias por dejarme despedirme de ti … posiblemente uno de los momentos más duros junto con el que ya tuve que pasar con mi segunda madre hace unos años por la misma causa y de la que tú sabías. Pero debo decirte que estoy orgulloso de haber sacado la energía suficiente para poder darte un último y merecido adiós en vida.

Ese último abrazo quedará impregnado en mi ser hasta el último de mis días. Fue duro dejar la habitación porque ambos sabíamos que iba a ser la última vez que te viera en vida. Fue muy, muy, muy duro y triste despedirme de ti pero a la vez fue un momento muy bonito y tierno del que, aunque ahora me queme en el alma, se que el paso de los días me hará ver como algo grandioso poder decirte adiós y agradecerte todo lo vivido contigo.

Contento también de saber que pude ayudar a que el último cogollo que olieras fuera de la variedad que tanto amas “Lilly”, y espero que esa misma rama se vaya junto a ti en tu último viaje por si nada más llegar te aprietan las ganas de ahumarte con nuestra sagrada planta, esa que fue nexo de nuestra unión y amistad.

GRACIAS GOYO por haber existido tal y como eres. GRACIAS HERMANO por todo el apoyo y saber que siempre has regalado por doquier de forma altruista y amigable. GRACIAS AMIGO porque un día tu persona tuviera en consideración regalarme tu valiosa amistad.

Gracias y hasta pronto “Germanet”. ¡Força Goiet!

Y como me solías decir:

¡QUE NO PARE LA MÁQUINA, HERMANITO!

Por Miguel Gimeno

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Cuando recibes la tentadora invitación de visitar la isla de Menorca para formar parte del cartel de ponentes para la BioMenorcannabis en su tercera edición, pues vamos, como que a uno le entra una pequeña ansia por volver a la isla de la paz y la tranquilidad.

Ese remanso de calma que andamos buscando en determinados momentos del año y que, además en este caso, venían acompañada de unas buenas jornadas repletas de activismo, amigos y humo … mucho humo.

Como siempre la organización se esmeró en localizar un paraje que fuera memorable para el séquito de asistentes que irían llegando a lo largo del viernes y sábado por la mañana. La asociación cannábica menorquina “La Boca de Menorca”, como siempre grandes anfitriones que supieron facilitar las necesidades que cada uno fue precisando.

Algunas marcas del sector acudieron a la cita para mostrar a los asistentes isleños sus últimas novedades mientras la velada se amenizada al ritmo de Dj Mapuxe Sound y Dj Rambla …., que ritmo imponen al cuerpo.

No faltó el buen comer, los “paelleros” que cocinaron con esmero los arroces recibieron la felicitación de los hambrientos estómagos, ya sabemos que este tipo de eventos desgastan y se necesita reponer los alimentos con asiduidad ….

La crónica de la copa fue como siempre la armonía y hermandad de los asistentes, que continuamente intercambiaban los frutos de su particular sabiduría. Con ese mestizaje de ideas, olores, sabores, efectos, risas, …, buena onda, se desarrolló toda la jornada mientras jueces y organización tomaban las últimas notas y hacían los últimos cálculos para poder dar los veredictos de este peculiar y familiar certamen floral cannábico.

Patricia Amiguet, presidenta de la CatFac (Federación de Asociaciones Cannábicas), supo hacer germinar la semilla de la reivindicación a los que pudieron disfrutar de su amena ponencia cargada de reivindicación y empoderamiento de las personas cannábicas partiendo del entorno personal de cada uno. Hay que comenzar por normalizar nuestras ideas ante nuestros seres más cercanos, por ahí empieza la verdadera normalización del cannabis, convenciendo con firmes argumentos a todos los que quieran escucharnos.

A continuación de la ponencia sobre asociacionismo me tocó a mí el turno, en este caso la temática a abordar fue sobre el Hachís y los sistemas mecánicos de extracción. La ponencia constó de 4 partes, una primera que sirvió de introducción al campo de las extracciones y donde expuse los distintos tipos de extracciones que hay con y sin solventes. Una segunda parte versó sobre el sistema marroquí de extracción de hachís “El Apaleao”, para continuar con una entrada sobre sistemas mecánicos de extracción para hacer hachís casero, díganse “Hash-maker”, “Tamizadores”, “Polm-maker”…, para finalizar con sistemas de prensado en frío y en caliente.

Mientras el fuego de las brasas fue provocando que el humo alertara a nuestros paladares, el día fue transcurriendo de forma distendida como viene siendo algo ya más que habitual en este evento. Pero al final del día la lluvia sorprendió a los asistentes, pero claro, de algún lugar tenía ese tono tan verde que tiene toda la isla. A pesar del agua no se arrugó el espíritu cannábico de los asistentes que esperaron entre dulces, música y petas, que llegara la entrega de premios.

Y tras la espera, la organización pasó a dar testimonio del arduo trabajo llevado a cabo por los catadores que tuvieron que hacer de jurado en esta III Biomenorcannabis.

En la modalidad de “Rosin” el primer premio fue para la muestra “Rosin de Palma” presentadad por Herbes del Dimoni, el segundo para “Candy Kush” de Sucs x Rambla, y el tercero fue para “Sour Diesel” de Levante Conection. En cuanto a la copa “Hash” el ganador resultó la “Ultra Allien” de Levante Contection, mientras que “Mr California Pearl” de Mr Hide Seeds y “Amnesia Haze” de Greenardo quedaron en segundo y tercer puesto, respectivamente. Y para finalizar el apartado de extracciones, el ganador de “BHO” fue “Eleven Roses” de TerraGrow-Shop.

Los vencedores en las modalidades de Marihuana fueron para “Exterior” en primera posición “Sweet Cheese“de Sweet Seeds, en segunda “Killer Kush” de Sweet Seeds y en tercera “Gorilla Glue” de Gorilla Farmer. Y para las de “Interior” en primer lugar quedó “Mr Amnesia Mass” de Mr Hide Seeds, el segundo fue para “Lilly” de la Asociación THC Valencia, y compartió el pódium en tercera posición “Himalahaze” de NineMiles Seeds.

La verdad que todo salió a pedir de Boca …. Jjjj, nunca mejor dicho, así que un GRACIAS enorme a la Asociación La Boca de Menorca por su amabilidad y cálido acogimiento, ya sabéis que podéis contar conmigo para próximos eventos, siempre un placer visitaros.

¡Salud y Buenos Humos!

Por Miguel Gimeno

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Si recordamos la primera parte de este seguimiento, dejamos bien trasplantadas las plantas madres de floración automática de la variedad AutoAmensia Haze, mientras las plantas destinadas a hacer de papas las dejamos a punto de iniciar la aplicación de la técnica de reversión sexual.

En números anteriores ya vimos como se realizaba la reversión sexual con STS (del inglés Silver of ThioSulphate – Thiosulfato de plata) y las diferentes técnicas y pautas para aplicarlo. En esta ocasión optamos por realizar sólo 2 aplicaciones distanciadas 10 días la una de la otra y por toda la planta de forma generalizada.

El primer tratamiento a las plantas que iban a hacer de futuros papas se les realizó justo a los 25 días de ser sembrados en las macetas las semillas germinadas. A los diez días exactos se les realizó el segundo tratamiento al tiempo que las madres comenzaron a crecer.

Uno de los primeros síntomas que indican que se está iniciando el proceso de reversión sexual de una planta de marihuana, es el cese de producción de flores hembra. Si se ha hecho perfecta la reversión no deben aparecer más flores femeninas que las propias preflores. Siempre hay casos que aparecen en algunas partes de las plantas algunas puntas que presentan flores femeninas formando minicogollos, no hay que preocuparse es algo común que pueda suceder esto, lo mejor es retirarlas de la planta para favorecer la formación de flores macho.

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Las plantas revertidas desde semillas producen más polen que las procedentes de esquejes

A los 15 días de iniciarse la reversión ya se puede observar el inicio de formación de las sumidades floridas masculinas. Se aprecia a simple vista como se está creando el típico racimo de flores macho, el cese de producción de flores hembra es total en todas las partes aplicadas. Las plantas escogidas como macho están centrando toda su energía en la producción de las flores masculinas.
Mientras, las plantas de cannabis que escogimos como madres están iniciando la floración. Se puede apreciar de forma clara el último tirón que dan las plantas antes de comenzar a producir cogollos. Las plantas hembras han alcanzado en tamaño a sus parejas reproductoras masculinas.

La reversión está yendo perfectamente, y la concentración baja de Sodio en el preparado de STS no ha creado ningún efecto fitotóxico en los padres. Transcurridos 25 días desde la primera aplicación ya se observan como comienzan a estar maduras las primeras flores masculinas. Se recogieron las primeras flores maduras macho con la ayuda de unas pinzas y se les extrajo el polen sobre un papel con el único fin de saber si el polen obtenido era fértil o por el contrario algún agente no controlado podía haber desencadenado en una esterilización del polen.

Al realizar la prueba de polen se comprobó que afortunadamente el polen era fértil, al aplicar el polen con un pincel sobre las primeras flores en uno de los ejemplares madre más avanzado se apreció el casi instantáneo amarchitamiento de los estigmas.

En los tres días posteriores las plantas machos comienzan a engordar sus cogollos de flores masculinas. Las plantas que provienen de semillas cuando son revertidas producen mucho más polen que las que se hacen a partir de esquejes, y cuando hablamos de variedades automáticas hablamos de plantas tremendamente productoras de polen masculino, y por tanto, también de semillas.

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Hay que recolectar sólo las flores maduras que son las que contienen polen en sus estambres.

Una vez se desencadena la producción de polen en las planas padres es el momento de proceder a recolectar el polen para poder polinizar de forma controlada y minuciosa las flores hembras que van produciendo las plantas madres.
En cuanto se aprecian los caracteres relativos a la floración y tras una evaluación del estado sanitario de los padres, se deciden dejar sólo a los 6 mejores ejemplares como plantas padres que serán los escogidos para la reproducción sexual.
La determinación de la elección es individual y subjetiva, depende de lo que vayamos buscando y también de nuestros propios gustos y predilecciones. En este caso se escogen los padres que estructuralmente presentan una mayor ramificación así como un tamaño intermedio, se deben prescindir de plantas estilizadas salvo si buscamos otros aspectos más centrados en los aromas y matices, o composición de cannabinoides o terpenos. Además, a la hora de elegir también se tuvo en cuenta que tuvieran un mejor tono vital así como una mejor formación de cogollo de flores macho.
El método de polinización es algo también de criterio muy dispar entre los breeders. Los hay que sacuden las plantas macho sobre las plantas hembra directamente, de este modo el polen queda suspendido en el aire al ser sacudidos los machos. Esta técnica presenta varias pegas que vamos a analizar un poco más detenidamente.
Por un lado tenemos un menor control sobre las partes de las plantas madres que van a ser polinizadas. Al quedar suspendido el polen en el aire no aseguramos la llegada de este polen a todas las flores hembra, con lo que la polinización se hace una forma semicontrolada pero no controlada del todo.
En segundo lugar, los machos al ser sacudidos suelen quedar algo maltrechos. Ante el golpeteo con las manos o dedos los tallos pueden verse dañados y también la base de la parte de anclaje de la planta al substrato. Las raíces pueden verse dañadas y perder capacidad tanto de sujeción como de absorción de agua y nutrientes.
Y en tercer y último lugar, al caer las flores masculinas sobre las plantas y sobre el substrato de las macetas, pueden producir fermentaciones y podredumbres que desemboquen en Botrytis o Pythium, lo que podría haber sido causa de fracaso del experimento. Si se hace este tipo de práctica es conveniente por medio de sopladores retirar las flores caídas sobre las plantas y luego aspirarlas del suelo y del substrato, así por lo menos se facilitará un ambiente lo más higiénico posible.
Por todos estos motivos se decide seguir el método de recolectar las flores y extraer el polen. Es muy importante no recolectar flores macho que no estén maduras, las flores que están cerradas contienen demasiada agua todavía, así que si las recolectamos podemos estar creando un foco de humedad que puede mermar la fertilidad del polen extraído.

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Para extraer el polen de las flores podemos usar una máquina de extraer hachís en seco.

Las flores maduras de macho se pueden recolectar una a una con la ayuda de unas pequeñas pinzas, o bien también se puede optar por recolectarlas a mano usando unos guantes de látex. Lo mejor es hacerlo con unas pinzas ya que se evita que puedan caer flores no maduras y también se pierde menos polen que a mano. Al recolectar las semillas ya se puede observar el polen que va cayendo, aún así las flores en su interior contienen mucho más polen que hay que proceder a extraérselo.
Una vez hemos recolectado todas las flores macho que están bien maduras y abiertas, procedemos a extraer el máximo polen posible que contienen los estambres masculinos. Para extraer el polen podemos utilizar máquinas de extraer hachís en seco, estilo polinator. Este tipo de máquinas, mediante sistema de centrifugado están diseñadas para separar el hachís de la materia vegetal, pero también las podemos utilizar para extraer el polen macho de las flores masculinas.
En unas 24 horas ya está todo el polen extraído de las flores macho y ya lo tenemos disponible y en perfecto estado para proceder a iniciar la polinización controlada a las plantas madres. La polinización la vamos a realizar con un simple pincel que es más que suficiente, hay que tener en cuenta que el cannabis se poliniza a través del aire, así que no se trata de restregar el pincel sobre las flores hembras, lo que hay que hacer es dejar caer el polen sobre las flores sin llegar a tocarlas con los pelos del pincel.

Tomamos el polen con el pincel y flor a flor vamos polinizando planta a planta hasta que estén todas polinizadas. Para polinizar basta con untar el pincel en el polen, la electricidad estática hará que quede atrapada en el pelo del pincel. Una vez atrapado el polen con un sutil golpecito al pincel se desprenderá y caeré sobre las flores donde lo hayamos situado.

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Con un simple pincel podemos aprovechar y controlar donde y cuánto polen queremos gastar.

Es importante, muy importante, que durante la polinización apaguemos los extractores, infractores y ventiladores. De no hacerlo así, el polen será rápidamente evacuado de la habitación y la polinización perderá efectividad al quedar menos flores hembra fecundadas.
Hay quienes prefieren dejar los ventiladores para favorecer que se propague mejor por la habitación, quizás sea más aconsejable ponerlos en marcha una vez realizada la polinización y mover un poco las plantas para mover el polen que haya podido caer sobre ellas y no haya fecundado ninguna flor. Una vez finalizada la polinización ya se puede volver a conectar el sistema de extracción.

Esta operación de recogida y polinización hay que repetirla cada 2 días y hasta que transcurran un total de 10 días, o sea de 4 a 5 veces más. Así aseguraremos que las nuevas flores que vayan formando las plantas vuelvan a quedar fecundadas produciendo así un mayor número de semillas. A los diez días máximo hay que interrumpir la polinización, ya que de seguir haciéndolo las nuevas semillas que se produzcan no llegarán a madurar y muchas de ellas quedarán blancas e inservibles. Los primeros síntomas de una buena polinización los veremos en las preflores que la mayoría están fecundadas y se aprecia por el engorde del caliz que en su interior se está desarrollando una semilla. En los cogollos se aprecian enseguida como los estigmas se amarchitan al haber realizado su función de atrapar el polen y llevarlo a los cálices, que en pocos días empiezan a engordar dando síntomas de hacer quedado fecundados en la polinización. Durante las restantes semanas hasta completar aproximadamente 90-100 días desde que fueron sembradas las plantas padres, las plantas madre comenzarán a engordar y madurar las semillas resultantes.

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Se aprecian estigmas marchitos, cálices engordando y polen caído sobre las hojas.

Para ayudar a que todas las semillas queden bien formadas y maduras es muy importante que no le falten ni nutrientes ni micronutrientes. Es conveniente enriquecer con complejos específicos de minerales el agua de riego para asegurar la presencia de todos los nutrientes necesarios para que las plantas formen el mayor número de semillas en perfecto estado. Los aportes extra de nitrógeno, en su forma mononutriente, es muy importante también para asegurar la cantidad necesaria y que las semillas lleguen a madurar y adquirir un tono lo más oscuro posible, muestra de una madurez y estado óptimos.

Así, con las semillas bien maduras y formadas finalizamos este seguimiento especial en el que hemos visto paso a paso, como se pueden producir semillas automáticas feminizadas. Atentos pues a próximos números donde abordaremos de forma minuciosa otras técnicas cannabícolas.

Fotos y articulo por Miguel Gimeno

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Hace unos meses que iniciamos en pleno rigor invernal el seguimiento especial a varias plantas de la variedad Sugar Black Rose del Banco de semillas Delicious Seeds. Ya han pasado 3 meses y medio desde su inicio y las plantas supervivientes, 19 de 20, serán cosechadas en apenas semana y media.

Durante la primera parte de este seguimiento que ya fue publicada anteriormente, al realizar la limpia de las hierbas adventicias advertimos la grata presencia de ortiga, tan beneficiosa para los cultivos.
La ortiga es una planta conocida desde antiguo por sus propiedades tanto medicinales como culinarias. Presenta propiedades diuréticas, tónicas, astringentes, antihemorrágicas y antialérgicas, es rica en vitaminas A y C, y en minerales, destacando sobre todo la presencia de hierro.

Imagen 1El extracto que se elabora con ella es rico en calcio, potasio y nitrógeno de rápida asimilación. Resulta un buen estimulante del crecimiento de la planta, su respiración y también para los microorganismos beneficiosos del suelo. Es buen remedio ante clorosis de las hojas y refuerza en general a la planta contra plagas y enfermedades fúngicas.

Para utilizarla como extracto es preferible recolectar las plantas jóvenes enteras antes de que formen sus semillas. Si hacemos el extracto con planta recién recogida necesitaremos 1 kg de planta fresca por cada 10 litros de agua, y si utilizamos la planta seca, calcularemos aproximadamente sobre 100 gramos cada 7 litros de agua.

Para hacer el purín necesitamos bidones o recipientes que sean de madera, cerámica, barro cocido o vidriado ó de plástico. Hay que evitar utilizar bidones que hayan contenido algún producto tóxico, y jamás se debe utilizar recipientes metálicos, salvo que se trate de acero inoxidable, ya que pueden producirse reacciones no deseadas entre el metal y el propio extracto de ortiga.

Una vez tenemos claro el tipo de bidón que vamos a usar, lo rellenamos con la ortiga bien troceada para facilitar así una mejor extracción de las sustancias. A continuación se rellena el recipiente con agua que preferiblemente ha de ser de lluvia. En caso de utilizar agua del grifo es conveniente dejarla reposar un mínimo de 24 horas antes de ser utilizada.

Imagen 2Para facilitar la entrada de oxígeno es aconsejable tapar el recipiente pero dejando una pequeña ranura que permita la entrada de aire. Cada día debemos removerlo una o dos veces para facilitar la fermentación, que se inicará al cabo de pocos días de empezar. Un dato importante a tener en cuenta también es que el calor solar favorece la descomposición, con lo que al poner el recipiente al sol aceleraremos todo el proceso.
Sabremos que el extracto ya está maduro y listo cuando deje de tirar espuma, en ese momento ya estará listo para ser usado. Pero primero hay que filtrarlo de impurezas sólidas que puedan causar la obstrucción de la boquilla del pulverizador.

Dependiendo del uso que le vayamos a dar tendremos que hacer una u otra disolución. Si lo que pretendemos es aplicarlo directamente sobre el suelo hay que utilizar 1 litro de purín por cada 10 litros de agua, y si es para pulverizar hojas y tallos, entonces el litro de purín hay que diluirlo en 20 de agua. Las aplicaciones hay que realizarlas lo más temprano posible o ya al atardecer, evitando las horas a pleno sol.
Con sus más y sus menos, algunas casi pletóricas pero otras bastante exhaustas llegan a esta etapa final donde se le va a dar fin a sus vidas. El cultivo, de carácter meramente experimental, nos ha enseñado como a pesar de darle las condiciones de cultivo ideales no se ha desarrollado como lo hubiera hecho en condiciones estándar de un cultivo de indoor de parámetros controlados.

El principal factor que ha limitado el desarrollo del cultivo es evidente que ha sido el rigor del frío, que ha ralentizado la duración del cultivo. A pesar del cable térmico, del sílice, de las coberturas con materiales orgánicos oscuros y del calefactor instalado, las frías noches no superaban los 12 grados en el interior del invernadero, lo que supone un gran limitación a la hora del desarrollo vegetativo de las plantas. La temperatura del suelo también ha sido un factor importante puesto que limita el movimiento de los nutrientes y en consecuencia la capacidad de las plantas de poder absorberlos.

Imagen 3Pero no sólo ha sido el frío el que ha limitado el desarrollo, hay que tener en cuenta que durante el invierno el sol está menos horas luciendo y cuando lo hace es en una posición ladeada, lejos de verticalidad con la que incide durante el verano. Esto conlleva a que las plantas reciban menos cantidad de lúmenes a lo largo del día y por tanto que capten menos fotones con los que poder realizar la fotosíntesis, circunstancia que también impide un buen crecimiento.

Una observación detenida de las plantas nos permite analizar lo acontecido en el interior del invernadero a lo largo de este cultivo. Podemos extraer la conclusión final de haber podido cosechar las plantas durante el rigor del invierno, aunque la productividad haya sido muy baja. El mero hecho de saber que se van a poder cosechar las plantas ya resulta gratificante, partiendo que el cultivo se ha desarrollado ante condiciones totalmente adversas a los gustos y predilecciones de la planta de marihuana.

La mayoría de cultivos invernales solo se cosechan como máximo el 50 por ciento de las plantas. El resto es normal que presenten alguna que otra de las diversas patologías que se dan de forma más común en la marihuana de invierno. Podemos ver que no se han producido bloqueos antagónicos en el suelo, de haberlos habido veríamos ejemplares con hojas total o parcialmente necrosadas.

La limitación de la disponibilidad de nutrientes impide que las plantas puedan absorberlos a demanda. Esto se manifiesta sobre todo en las hojas, que comienzan a presentar síntomas de decadencia. Las hojas comienzan a endurecerse hasta apreciarse la aparición de puntos y zonas necrosadas. La mayoría de los bordes aserrados se muestran completamente quemados y si vemos las plantas de este cultivo, nos damos cuenta enseguida que el color verde intenso es el mismo que el de los primeros estadíos.

Imagen 4La presencia de tonos morados y violáceos en las hojas y tallos también es un síntoma muy común en el invierno, pero las medidas preventivas adoptadas contra el frío han favorecido una temperatura en el interior del invernadero algo más suave y tolerable para nuestras queridas plantas de Sugar Black Rose.

Otro factor que se suele dar asiduamente es la formación de algunos ejemplares de unas pocas flores de macho en los cogollos. El estrés del invierno suele provocar que algunas plantas desarrollen flores masculinas que son estériles puesto que no llegan a producir polen. En este seguimiento no ha habido ningún ejemplar que haya mostrado flores de macho, lo que nos indica que el estrés a que ha sometido el invierno a las plantas se ha visto amortiguado en este cultivo.

De lo que no se ha podido escapar este seguimiento invernal es de la reducida productividad que generalmente dan este tipo de cultivos. Algunos ejemplares, los más pequeños apenas darán para unos 2-3 gramos de cogollo seco, y los ejemplares más productivos tampoco es que vayan a superar los 15 gramos/planta. Por eso es importante que se tomen este tipo de cultivos como experimentales y nunca con el fin de obtener producciones considerables.

Si deseamos obtener producción en cultivos de exterior durante el invierno debemos de tener un invernadero dotado de la más sofisticada tecnología que nos permita mantener constantes siempre los parámetros de temperatura y de humedad, y que además esté dotado de un sistema de iluminación que compense la falta de luminosidad invernal, o sea, debemos tener un cultivo indoor en el invernadero.

Imagen 5Los refuerzos con el purín de ortiga ha impedido el ataque de agentes patógenos, que aunque al tratarse de invierno no suelen haber muchos, haberlos hay los. Ni el pulgón ni el oídio han hecho acto de presencia, cosa que de haber sucedido no habría supuesto ningún grave problema en estos momentos del año, ya que con una actuación adecuada hubiera puesto freno al avance de la plaga de inmediato.

Después de cómo hemos visto esta evolución del cultivo y el tiempo que dura en sí, si vuestra intención es realizar cultivos invernales y además se dispone de espacio suficiente en el jardín, os aconsejamos que realicéis 4 cultivos escalonados. El primero se debería iniciar a finales de Septiembre principios de Octubre, y así se debería realizar un plantel cada mes, siendo el

 

último en enero, que sería cosechado para mediados de Abril. De esta forma se realizarían también cosechas escalonadas cada mes a partir de Enero, de este modo la productividad aumentaría, pero también el número de plantas y metros cuadrados cultivados.

Bueno, esperamos que además de haber podido comprobar como se desarrollan las plantas de marihuana en el rigor del frío, hayáis disfrutado de este peculiar seguimiento de un cultivo invernal. Seguid atentos a todos los desenlaces que nos quedan por abordar en próximos números.  Por Miguel Gimeno

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Desde hace unos años que han ido irrumpiendo en el mercado y con mucha fuerza las variedades de floración automática. También conocidas como semillas automáticas o autoflorecientes, estas variedades se han convertido en la principal herramienta con la que iniciarse en el cultivo de Cannabis sativa. Al florecer de forma automática y ser variedades muy resistentes, han resultado ser plantas que son fáciles de cultivar y que no requieren de grandes conocimientos previos para poder llevar a término y con éxito su cultivo.

Con una menor exigencia tanto de régimen hídrico como alimentario, los neófitos que deciden iniciarse en el cultivo de marihuana ven en estas variedades la mejor alternativa a su falta de conocimientos cannabícolas. Un error muy extendido con estas variedades es la de procurarles abonados de crecimiento con elevada concentración de Nitrógeno, lo que se traduce en un excesivo espigamiento, estilizamiento y foliación de los cogollos como consecuencia de absorber en demasía este concreto nutriente. Por ello como nota principal cabe reseñar que no hay que procurarles abonados con altas concentraciones de nitrógeno.

Imagen 3En el automatismo de estas variedades está implicado un gen especial que posiblemente tenga su origen en la subespecie Cannabis sativa rudelaris. Este gen especial hace que las plantas de forma automática comiencen a florecer cuando alcanzan determinada edad, suelen iniciar la floración entre 20-25 días después de haber sido sembradas. El trabajo selectivo de los breeders de los bancos de semillas ha ido encaminado a seleccionar este peculiar gen con el fin de obtener nuevas variedades con las que copar el mercado internacional. A lo largo de estos años casi la totalidad de bancos de semillas presentan alguna variedad de floración automática en su colección en venta. Vamos a ponernos en materia y comencemos a descifrar las claves del éxito para obtener una producción propia de semillas automáticas feminizadas.

Para este seguimiento se va a utilizar 2 armarios de la casa Cooltech de dimensiones 1,20 x 1,20 de base por 2 metros de altura. Los armarios estarán iluminados con sendas bombillas de 600 watios de alta presión de sodio, que estarán conectadas a unos balastros Cooltech, y como reflector se ha escogido con forma de ala de gaviota. Para extraer el aire se ha conectado un extractor PK-160 de Prima Klima, con una capacidad de vaciado de 820 m3/hora, y que está provisto de un sensor de temperatura así como de sistema de regulación de potencia, lo que permite ajustarlo a las necesidades del momento.

Una vez sabemos las características de los equipos que se van a utilizar, debemos saber que para producir semillas automáticas hay que partir de semillas, ya que en este caso no nos valen los esquejes puesto que las variedades automáticas no son esquejables.

Para hacer un correcto trabajo selectivo se debería de partir de semillas regulares, por lo menos aquellos ejemplares que harán de padres, pero como desde hace unos años que la norma generalizada es la de partir también de semillas feminizadas, tanto para las madres como para los padres, se va a hacer lo mismo y se partirá de semillas feminizadas para ambos supuestos de padres y madres.

Como variedad se ha optado por una AutoAmnesia Haze para ver su comportamiento y su capacidad de producción de semillas. Primero hay que sembrar las semillas que harán de padres, en este caso al partir de semillas es conveniente siempre sembrar un mayor número del necesario para poder hacer un trabajo selectivo y solo escoger como padres a aquellos ejemplares que cumplen los parámetros buscados. Por ello y teniendo en cuenta que hay que dejar 5 machos por cada armario, o sea 10 en total, se proceden a germinar 30 semillas.

Imagen 5El método escogido para germinar ha sido en papel, colocando las semillas en una pequeña urna que fue puesta sobre una manta térmica con el fin de acelerar el proceso germinativo. En dos días aproximadamente comenzaron a germinar las semillas y a los pocos días la totalidad de las mismas estaban abiertas y con el germen formado. Se escogieron 25 de los 30 gérmenes para ser sembrados en macetas de 7 litros de la marca Trabe, que fueron rellenadas con un substrato resultado de una mezcla de coco en un 60 % del volumen, con un 35% de humus de lombriz y el 5% restante de vermiculita. La intención también es ver la posibilidad de cultivar sin la necesidad de utilizar turba, ya que es un material cuya producción, en ocasiones, lleva asociada la pérdida innecesaria de hábitats tan especiales como son las propias turberas.

Una vez rellenadas las macetas con el substrato se procedió a rehidratarlo previamente a la siembra, de este modo al sembrar luego el germen la tierra ya está humedecida y no se corre el riesgo de hundirlo en el substrato demasiado al caer sobre él el agua de riego. Una vez sembrados en la maceta los 25 gérmenes que serán los futuros padres, se pusieron directamente bajo las lámparas de sodio pero a una altura elevada para evitar daños por exceso de luz y calor. A los pocos días en cuanto se apreció que las pequeñas plántulas habían brotado con fuerza se procedió a dejar a los focos a una altura de unos 60 centímetros.

Pero antes de poner las plantas bajo los focos, para alojar a las plantas se montaron sendas bancadas para permitir elevar el cultivo y trabajar en alto, al tiempo de facilitar la recogida de aguas residuales provenientes de lixiviación. La instalación fue fácil y cómoda para la que sólo se precisaron dos llaves fijas de 12 mm. Una vez montadas las bancadas, sobre ella se colocaron 2 bandejas de cultivo negras de 1,20 x 1,20 de superficie también de la conocida marca Trabe.

Imagen 6A la semana las plantas ya se estaban desarrollando perfectamente y todos los ejemplares sembrados marchaban a la perfección. Sólo la pésima calidad del agua utilizada en el riego podía suponer un riesgo por la posibilidad de padecer un futuro exceso de salinidad, lo que obligó a tener que dotar al cultivo de un sencillo sistema de filtros de ósmosis inversa con la que asegurar un agua de riego de calidad. La instalación de este tipo de mecanismos no suele ser muy complicada, tan sólo se debe disponer de un suministro de agua cercano así como un desagüe donde evacuar el agua residual resultante tras el filtrado.

Para recoger el agua depurada se dispuso un depósito apto para alimentación y con una capacidad de 250 litros, cabe señalar que con uno de 70 litros hubiera sido más que suficiente pero al tenerlo a mano se optó por esta elección. Para extraer del tanque el agua y poder llevarla hasta las plantas se introdujo en el interior del tanque una bomba de extracción de aguas sucias con una potencia de 400 watios y un caudal máximo de 8000 litros/hora. Y para dosificar el agua a las plantas servirá una lanzadera de riego que permite llevar el agua a los rincones más inaccesibles del cultivo. De esta manera se permitía mejorar y acelerar las labores de riego y nutrición de las plantas al asegurar tanto un caudal adecuado como el acceso del mismo a todas las plantas.

Imagen 7A la semana de estar en vida las plantas se iniciaron los tratamientos alimentarios a base de estimuladores radicales combinado con abonos orgánicos de crecimiento y aminoácidos. Las concentraciones del estimulador se han ido reduciendo hasta dejarla en niveles que permitan la renovación de raíces muertas y renovación general de sistema radical. Por otro lado, se han ido aumentando las concentraciones de abonados de crecimiento y aminoácidos pero teniendo en cuenta que se trata de una variedad automática y como tal no requiere de fuertes abonados nitrogenados. Como medida preventiva se le han practicado tratamientos con disolución de propolis a partir de la primera semana también, a intervalos de 6 días y con la habitación a oscuras.

El momento de la siembra de los ejemplares madre depende de cada variedad, pero está entre los 15 y 21 días siguientes a la siembra de los padres. La intención es cultivar 50 plantas madres en los 2 armarios junto con 20 plantas padres, hasta que éstos últimos sean seleccionados y queden reducido a un número de 10. Una vez seleccionados los 10 padres compartirán momento ambos sexos hasta que termine de realizarse la polinización, momento en el que se sacrificarán los padres y se dejarán sólo a las madres para que hagan todo el proceso de la producción de la semilla.

Como había que obtener 50 plantas madres se pusieron a germinar un número de 70 semillas y se siguió el mismo método utilizado para los padres de germinación en papel. En pocos días 68 gérmenes habían movido pero sólo 50 de ellos fueron los que finalmente se sembraron en las mismas macetas y con el mismo tipo de substrato que los ejemplares padres.

A los tres días de poner los ejemplares hembras en sus respectivas macetas se procedió a iniciar la técnica de reversión a los ejemplares padres, pero de eso ya daremos cuenta de una forma más extensa en la parte final de este tercer seguimiento especial que hemos iniciado hoy. Seguid atentos a estas líneas para ir viendo los expectantes y sucesivos desenlaces que nos quedan por narrar. 

Texto y fotos: Miguel Gimeno

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Por Miguel gimeno.- En los inicios del cultivo de cannabis todas las semillas de las que se disponían eran regulares, es decir, podían salir ejemplares machos y hembras. Este hecho claro está, suponía una limitación para muchos cultivadores. El no poder asegurar el sexo de la planta que se estaba cultivando era un dilema, ya que se podía estar criando un macho que habría que sacrificar posteriormente.

Para los cannabicultores más experimentados, esto no suponía problema alguno. En cuanto se apreciaba en las preflores el sexo, se elegían las plantas con pre-flor hembra definida y se prescindía del resto. Claro, para aquellos que disponían de un espacio limitado o cultivaban en interior con luz artificial, esta técnica les suponía tener que mantener más plantas de lo necesario, plantas que luego había que sacrificar después de haberles procurado todos los cuidados necesarios.

El poder obtener semillas que garantizaran plantas de cannabis del sexo femenino era la meta que todo banco de semillas. En un principio se pensaba que el origen de la sexualidad del cannabis podría estar determinado por un embrión que no fuera diploide, sino que fuera tetraploide. Después surgieron estudios más amplios en relación con la manipulación del sexo de las plantas de cannabis y que fueron llevados a término por Moham Ram y Jaiswal 1973, y Moham Ram y Sett 1985, quienes dieron con determinadas claves que determinan la sexualidad de la planta de cannabis.

Según estos estudios, las plantas de marihuana manifiestan su sexo acorde a los niveles hormonales que regulan el ácido giberélico (GA) y el etileno. La estimulación para aumentar los niveles de ácido giberélico en las plantas producen que éstas se vuelvan machos, en cambio si se estimula la absorción de etileno las plantas se vuelvan hembras. Posiblemente sean mecanismos endógenos lo que las plantas activen acorde a las condiciones de cultivo, es decir, ante condiciones adversas y de estrés se activan los mecanismos que inhiban la absorción de etileno en las plantas, lo que se traduce en un mayor número de machos. En cambio, ante condiciones favorables de cultivo es el aumento en la absorción de etileno el que favorece la manifestación de una mayor número de plantas hembras.

Imagen 3A día de hoy podríamos definir la feminización como la técnica utilizada en cannabis para obtener semillas que sean 100 % hembras. Esta técnica consiste en la reversión de plantas que se han manifestado como hembras en plantas masculinas que sean capaces de producir flores macho completamente fértiles. Con el polen que producen estas plantas se polinizan otras plantas hembras, obteniendo como resultado semillas hembras, ya que se poliniza con polen que procede de un macho que en su origen era una hembra.

Si nos ponemos a pensar detenidamente esta técnica nos está revelando algo más. Si no hubiera presencia alguna de cromosomas sexuales heteromórficos X – Y, como da pie la teoría de reversión hormonal, este tipo de cruce no nos garantizaría que las plantas de la siguiente generación fueran 100% hembras, ya que al siguiente cultivo si las condiciones fueran adversas la mayoría de plantas tendrían que aumentar sus niveles de etanol y por tanto habría manifestación de ejemplares macho.

De tal modo, cabe la posibilidad que ambas teorías coexistan de forma sinérgica, ligada la una a la otra. Este es un tema que hoy sigue discutiendo la comunidad científica sin poder verter luces que permitan afirmar con total seguridad los mecanismos reales por los que las plantas de cannabis manifiestan su sexualidad.

Retomando el tema de la reversión, cabe citar que se llevaron a término diversos estudios y al final se llegó a la conclusión que la técnica con la que se obtenía un mayor número de resultados positivos fue la realizada a partir de tratamientos con Tiosulfato de plata (STS), circunstancia que nos ha llevado a declinarnos por esta técnica para hacer este seguimiento especial que iniciamos en estas mismas líneas.

Para garantizar una buena genética es importante partir de variedades de plantas seleccionadas previamente y cuyo F1 feminizado resultante del cruce de ambas variedades está testado. Así vamos a partir de esquejes de plantas hembras seleccionadas que proceden de semillas regulares, para aumentar el vigor híbrido de las semillas que produzca el cruce.

Imagen 6Como macho vamos a elegir a la White Widow, una legendaria variedad que ha cosechado diversos éxitos a lo largo de su historia, y como hembra vamos a optar por otras dos míticas y laureadas variedades como son Lavander y Critical +. De este modo obtendremos dos híbridos F1 con la misma genética paterna pero de distintas líneas maternas.

La técnica de cultivo a utilizar también es determinante a la hora de acelerar o ralentizar todo el proceso. Hemos preferido optar por realizar un cultivo de See of Green (SOG) a ver que resultados da aplicados a la producción de semillas feminizadas. La intención es dotar cada metro cuadrado de cultivo de 5 plantas macho por cada 25 plantas madres, lo que da una relación macho/hembra de 1/5. Es importante que los esquejes tanto padres como madres estén perfectamente enraizados antes de introducirlos en el cultivo.

En primer lugar se necesita tener a punto los 5 esquejes que harán de padres por metro, como ya hemos dicho. Una vez a punto los esquejes y perfectamente enraizados los ponemos en los contenedores definitivos donde van a desarrollarse durante toda el tiempo que dure el cultivo. Se va a partir de macetas de 7 litros de Trabe, como substrato se utilizará el All-mix de Biobizz, y los abonados a realizar serán practicados con la línea de abonos Biominerales de la casa Organik.

Una vez ya sabemos los materiales que vamos a utilizar nos disponemos a iniciar el cultivo, para lo que hay que poner a los padres bajo las lámparas con fotoperíodo de crecimiento de 18 horas diarias. El tiempo que van a estar en crecimiento va a depender de la técnica que vayamos a utilizar, evidentemente, cuanto menor sea la relación macho / hembra mayor ha de ser la duración de la fase de crecimiento, puesto que deberemos obtener machos que sean capaces de polinizar un mayor número de plantas.

Como hemos elegido la técnica de cultivo de SOG vamos a tener los machos bajo el fotoperíodo de crecimiento solo 21 días, ya que las hembras van a estar otras 3 semanas en crecimiento y enseguida se pondrán a florecer. Una vez transcurridos los 21 días pasamos los padres al fotoperiodo de floración, es decir, a 12 horas diarias, al tiempo que ponemos los esquejes de las plantas madres debidamente enraizados bajo las lámparas a 18 horas de crecimiento. Como podemos observar, necesitamos disponer de 2 espacios completamente separados que nos permitan tener los padres bajo 12 horas y las madres a 18 horas.

Justo al día siguiente de poner los machos a 12 horas es el momento ideal de realizar el primer tratamiento con STS (*). Aquí surge la primera disparidad de criterios y gustos a la hora de aplicarlo, los hay que prefieren altas concentraciones de planta, los hay que aplican el producto muy diluido y de forma reiterada, los que hacen una sola aplicación y también los que añaden al producto un mojante para aumentar su efectividad. Algunos breeders hacen 2 aplicaciones separadas 10 días la una de la otra, otras hacen 3 aplicaciones separadas 7 días entre ellas, y también quienes hace 4 aplicaciones con un intervalo de 4 días entre aplicación. En este seguimiento vamos a optar por la aplicación 3 x 7, es decir, 3 aplicaciones separadas 7 días entre aplicación y aplicación.

Imagen 9Es importante para realizar la aplicación apagar las lámparas ya que el STS es fotosensible y pierde eficacia si están las luces encendidas. También hay que desconectar los sistemas de ventilación, refrigeración y aireación. Con ello nos aseguraremos que el producto sea bien absorbido por las plantas, así que hay que dejar los equipos apagados durante las 24 horas posteriores a cada aplicación.

Debemos tomar las medidas preventivas necesarias para realizar la aplicación, así que hay que utilizar una mascarilla, gafas de protección, prendas que cubran el cuerpo íntegramente y guantes de látex. Para aplicar el producto nos vale cualquier tipo de pulverizador, cuanto mayor sea el número de plantas mejor utilizar un pulverizador de mayor volumen. El lugar donde se aplica el producto también depende del breeder, hay quienes lo aplican en los enveses de las hojas más grandes, los hay que los aplican sólo en los ápices y también quienes lo hacen tanto en hojas, como en ápices como en tallo. Para asegurar la efectividad vamos a optar por aplicarlo por toda la planta salvo el tallo, eso sí, cuanto menos producto caiga sobre el substrato mejor.

Esta misma operación habrá que repetirla cada 7 días. No os olvidéis de apuntar bien las fechas de todo el proceso para saber cuando hemos hecho cada paso. Hay que ir observando como la planta deja de producir flor hembra, de hecho, si las condiciones son las ideales, es decir entre 40-60 % de humedad relativa y entre 18-25 º C de temperatura, el inicio de flores de macho debe ser más veloz.

Ojo, es importante mantener los parámetros de cultivo dentro de los valores ideales, sobre todo la humedad relativa. Si el cultivo se halla en rangos superiores al 80 % la reversión de los machos se ralentizará y se correrá el riesgo de un desajuste en el cultivo, ya que los machos se atrasarán y no estarán listos en el momento justo en que las hembra están receptivas, con lo que la producción de semillas se verá reducida de forma drástica.

Las madres hay que ponerlas bajo el fotoperíodo de floración más o menos a los 21 días de haber puesto a los padres a florecer también, pero este intervalo depende sobre todo de la genética de cada planta. Hay variedades muy sativas que hay que ponerlas a florecer al mismo tiempo que se ponen los padres para que no se desajusten los tiempos y las plantas coincidan en el momento de producción de polen de los padres y el de capacidad receptiva de las madres.

En próximos articulos continuaremos con la parte final de este seguimiento paso a paso de producción de semillas feminizadas que hemos iniciado.

(*) La fórmula para hacer el STS es un bien muy preciado que guardan

con recelo y cautela los productores de semillas como si de una receta

secreta se tratara, de ahí el no hacerla pública por acuerdo expreso

alcanzado con los breeders que nos han ayudado en este seguimiento

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Este año hemos decidido hablar directamente sobre las propias conclusiones que extraigamos de los diversos seguimientos que se van a ir desarrollando a lo largo y ancho de los doce meses. Trabajaremos, observaremos y analizaremos diversas técnicas de cultivo y determinadas variedades y productos que pueden resultar de tu interés. Para abrir boca y dada las frías temperaturas en las que nos hayamos vamos a iniciar esta andadura de seguimientos iniciando un cultivo invernal.

Con toda la cosecha de temporada bien almacenada en la bodega cannábica, hay algunos cannabicultores que no pudiendo o no gustándoles el cultivo de indoor, necesitan acallar su amor por el cultivo y lo hacen practicando cultivos invernales.

Lo primero que se debe tener claro, es que a pesar de las medidas preventivas que se pueden ir adoptando a medida que avanza el cultivo, no debe extrañar que las plantas no lleguen a su fin y sucumban ante la imposibilidad de contrarrestar un período excesivamente prolongado de temperaturas demasiado gélidas. Por ello, debemos tomarnos la experiencia de realizar cultivos invernales como un trabajo experimental que al final puede o no brindarnos frutos. El mero hecho de poder cosechar plantas de cannabis en exterior durante el invierno ya supone todo un reto y hazaña que los cannabicultores más atrevidos quieren llegar a narrar.

En primer lugar necesitamos un espacio donde desarrollar el cultivo, claro está, hay que elegir el lugar más soleado e iluminado del que podamos disponer, si no se dispone de total luminosidad es totalmente desaconsejable hacer un cultivo invernal. La causa son dos factores importantes que hay que tener muy en cuenta. Por un lado las horas de luz diaria que van en disminución hasta llegar el equinocio de invierno, momento en el cual el sol comienza a ganar minutos día a día. Con tan pocas horas de luz y tantas de nocturnidad, nos encontramos que el momento nos ofrece un fotoperíodo de floración constante durante todo el desarrollo del cultivo. Así las plantas tendrán una fase de crecimiento con pocas horas de sol y corta en el tiempo, no más de mes o mes y medio, con lo que el crecimiento será mínimo antes que las plantas comiencen a florecer de forma automática.

Por otro lado tenemos que el sol no incide de forma tan perpendicular sobre la superficie de la tierra, si no que lo hace de una forma más ladeada, con lo que tener construcciones cerca ensombrecerá la zona de cultivo, por ello hay que habilitar una zona completamente libre de sombras.

Con tan pocas horas de luz y el sol tan ladeado es indispensable escoger un lugar que nos proporcione el mayor número de luz solar directa, de este modo cuantas más horas de luz directa reciban mayor resultará su actividad fotosintética, lo que se traducirá en un mayor crecimiento vegetativo y una mayor producción final, siempre dentro de los límites en los que se desarrolla este peculiar cultivo.

Todos sabemos sobradamente que en el invierno las temperaturas externas están muy por debajo de los parámetros ideales de cultivo. Así, no nos queda otra si queremos aumentar las probabilidades de éxito final que el tener que instalar un pequeño invernadero, allí se desarrollarán las plantas de una forma más cómoda durante las horas de solar, al tiempo que durante las noches atenuará de forma leve el tener del frío invernal, aumentando en unos grados la temperatura interna.

Para trabajar con comodidad se ha instalado un cómodo invernadero cuyo montaje resulta muy sencillo y rápido. Las dimensiones del invernadero rondan los 2 metros de altura, por una base de 1,70 metros de ancho por 1,20 de longitud, así obtenemos una superficie de cultivo entorno a los 2 metros cuadrados. La intención es criar 20 plantas feminizadas en esta superficie separadas unos 30 centímetros de unas a otras, en cinco líneas que albergan 4 ejemplares cada una.

La estructura del invernadero es de tubos de hierro que le da más consistencia y estabilidad. Para procurar a las plantas un aislamiento adecuado del frío exterior, el invernadero está cubierto con una lona fabricada en poliéster dotada de ventanas enrollables trasera y laterales, así como de puerta frontal con cremallera también enrollable, que permiten airear el interior del invernadero en caso que sea necesario.

La lona consta de unos belcros internos que permiten fijarla a la estructura del invernadero con el fin que quede más sujeta y no esté tan a merced del viento. En los cuatro ángulos del invernadero hay unos apliques para poder amarrarlo al suelo por medio de cuerdas y piquetas. De esta manera el invernadero queda asegurado y reforzado contra las fuertes embestidas que pueda causar el viento.

Como ya he comentado, nada nos asegura que podamos llegar a cosechar a las plantas, por ello hay que buscar variedades que a priori puedan presentar una mayor probabilidad de éxito final. Por ello hay que elegir variedades entre las más índicas que podamos, hay que tener claro que las variedades índicas son más originarias de zonas montañosas de elevada altura. En este tipo de zonas los días suelen ser cálidos pero las noches son más frías, así que las variedades originarias de este tipo de regiones deben soportar con mayor integridad las inclemencias atmosféricas invernales.

Imagen 3La variedad elegida ha sido la Sugar Black Rose del conocido banco de semillas Delicious Seeds. Sugar Black Rose es una variedad que surge del linaje entre una Critical Bilbo y una Black Domina, dos potentes variedades de gran renombre. Dada su carga genética de índica creemos que puede funcionar mejor que otras variedades más sativas a la hora de realizar cultivos de invierno.

Las semillas para germinar van a necesitar unas ayuditas extra, ya que con el rigor del frío se retrasaría la germinación y lo que se pretende es hacer un cultivo lo más viable posible. Para sembrar las semillas se han utilizado fichas de turba prensada o jiffys, que es como todo el mundo las conoce. Los jiffys hay que rehidratarlos con abundante agua previamente a la siembra, para lo que los pondremos en un recipiente al que le iremos añadiendo agua. Cuando los jiffys ya están perfectamente rehidratados hay que proceder a retirar el exceso de agua sobrante, con una leve presión sobre el jiffy con los dedos y conseguiremos retirar esta sobrante de agua.

Cuando ya están los jiffys a punto les hacemos una pequeña hendidura en el centro con una profundidad que debe rondar entre centímetro y centímetro y medio. En cuanto están todos los agujeros realizados, procedemos a insertar una semilla por jiffy y presionamos con los dedos el entorno del agujero para asegurar su correcto sellado.

Como en el invierno las temperaturas son bajas, circunstancia que se acentúa durante las largas y frías noches, hemos creído conveniente para germinar utilizar una pequeña manta térmica que nos permita elevar la temperatura de los jiffys y así agilizar la germinación. La manta térmica apenas tiene unos 15 watios de potencia, más que suficientes para procuar a las semillas el calor necesario para su germinación.

Sobre la manta térmica colocamos un pequeño propagador de semillas y esquejes, donde ponemos los jiffys. Así el calor desprendido por la manta elevará la temperatura interna del propagador y acelerará todavía más la germinación de las semillas sembradas de Sugar Black Rose. Una vez realizada toda la operación cerramos el invernadero al que visitaremos a diario para ver la evolución del plantel y añadir agua a los jiffy si fuera necesario.

Imagen 7Transcurrida una semana desde el día de la siembra las semillas ya están germinadas en su totalidad, a pesar del frío las medidas que hemos tomado nos han asegurado un pleno en la germinación, veremos si las medidas que tomemos para su crecimiento resultan tan eficaces.

En el invierno hay pocas horas de sol, causa por la que en los cultivos invernales hay que actuar con mucha rapidez para así aprovechar al máximo la escasez de sol directo disponible. Por ello en cuanto germinan hay que proceder a realizar el trasplante de forma inmediata sin posponerlo ni un solo día. Cada día perdido resultan un menoscabo de entre 1 y 5 centímetros de crecimiento final.

Del mismo modo, una vez vemos que han brotado los cotiledones, hay que actuar con la mayor rapidez posible y proceder a realizar el trasplante a su lugar definitivo con el fin de acelerar al máximo el proceso. El trasplante rápido el permite a las raíces poder expandirse bajo el subsuelo con total libertad, sin limitaciones de ningún tipo que termina por traducirse en una mayor velocidad de crecimiento tanto vertical como horizontal, lo que en tiempos de frío resulta toda una ventaja.

Una vez comprobado el estado idóneo del plantel para realizar el trasplante, es hora de acondicionar el suelo de cultivo de tal modo que nos aumente las probabilidades de éxito. Las frías temperaturas invernales también afectan al suelo de cultivo, con rangos bajos algunos nutrientes se vuelven difíciles de asimilar por las plantas. Así que las actuaciones que realicemos en el suelo de cultivo no sólo han de tener el fin de suministrar los nutrientes necesarios, además tenemos la obligación de aumentar la temperatura del suelo lo máximo que podamos.

Es importante mullir el suelo de forma concienzuda valiéndonos de una pequeña azada de mano o una motoazada eléctrica, la intención es dejarlo bien suelto para que facilite el enraizamiento, disminuyendo el consecuente estrés post-trasplante que se da en esta época del año.

Imagen 8A la hora de abonar hay que saber que durante el invierno las plantas no crecen demasiado por lo que su demanda en nutrientes no va a ser excesiva, con lo que debemos realizar abonados que no sean ricos en nitrógeno, puesto que el exceso que añadamos se perderá ya que nunca será consumido por las plantas. Para enriquecer el suelo partiremos de una mezcla de mantillo orgánico, que es como se le llama al compost muy maduro que se la ha dejado durante meses en la pila de compostaje para que pierda la fuerza de los abonos frescos y termine por transformarse en rico humus.

El mantillo lo vamos a mezclar con arena de sílice. La arena de sílice se utiliza en agricultura en suelos fríos y húmedos, dos factores con los que nos encontraremos en pleno invierno. El sílice aumenta el poder calorífico del suelo además de ser un buen remedio contra enfermedades fúngicas. En agricultura biodinámica se le da un valor extra a este mineral, tan poco apreciado en agricultura convencional aunque hay que reconocer que el interés ha ido en aumento los últimos años.

Una vez obtenemos la mezcla hay que aportarla e incorporarla al suelo, mezclándolo con la tierra de cultivo de forma homogénea. De forma seguida replanteamos el cultivo dejando cada plántula sobre el lugar que va a ocupar, para que se quede el invernadero bien ordenado. Lo hacemos poniendo 20 plantas en 5 líneas, a una distancia media entre líneas y entre plantas de unos 30 centímetros aproximadamente. O bien con la ayuda de las propias manos o con una pequeña azada, practicamos pequeñas cavas donde vamos a poner las plantas, y que rellenamos con una mezcla de substrato universal y de mantillo orgánico, esto nos facilitará el enraizamiento durante los primeros días posteriores al trasplante. Una vez rellenos los agujeros con substrato procedemos a trasplantar las plántulas a su lugar definitivo.

Para amortiguar el frío del suelo durante el invierno y poder aumentar unos grados a las raíces, vamos a instalar un cable térmico de 10 metros de longitud y de 60 watios de potencia. El cable debemos enterrarlo lo más próximo posible de las raíces para procurarles todo el calor que se pueda.

Tras enterrar el cable colocamos unas pequeñas tablas de madera entre las líneas de las plantas para que nos permitan movernos y trabajar con total libertad sin miedo a pisar las plantas. No pisando el suelo también conseguiremos evitar una excesiva compactación del suelo.

Bien enterrado el cable, no queda más que intentar aumentar la capacidad del suelo de absorber el calor del sol esparciendo a modo superficial una pequeña capa de la mezcla del substrato universal con el mantillo orgánico.

Durante los próximos días, semanas y meses sólo queda que revisar a diario las temperaturas, sobre todo las mínimas que alcanza el invernadero en su interior. Es más que probable que tengamos que terminar el cultivo invernal ayudándonos de algún sistema de calefacción, pero eso ya os lo contamos en una próxima entrega, hasta entonces no dejéis de leernos. ¡Sigue este cultivo en el canal de youtube de Marihuana Television!

Texto y fotos: Miguel Gimeno

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El equipo coordinado por Miguel Gimeno lleva a analizar a los laboratorios de la Fundación Canna 2 muestras de cogollos de las variedades de cannabis Marmalate y Critical Sensi Star del banco Delicious Seeds. Iñaki García, Biotecnólogo de la Fundación nos explicará los contenidos en Cannabinoides y Terpenos que han dado ambas muestras.

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“Trasplante a raíz desnuda de marihuana”. Caramelo, Marmalate y Critical Super Silver Haze son los esquejes seleccionados, bonita carta del banco de semillas Delicious Seeds. Miguel Gimeno va a mostrarnos como realizar un trasplante a raíz desnuda, ya que se trata de un cultivo orgánico de marihuana y los esquejes están enraizados en lana de roca.

Marihuana al Natural: En pleno rigor invernal, Miguel Gimeno va a mostrarnos un cultivo de exterior para mostraros que en algunas zonas de clima templado se puede cultivar marihuana en pleno invierno.

Aunque la cantidad y calidad del cannabis que se obtiene no tiene nada que ver con los cultivos de temporada, la satisfacción de cosechar los frutos del frío es una recompensa que bien vale la pena.

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Hoy os queremos dejar esta nuevo vídeo de Marihuana al Natural con nuestro experto en cultivo cannábico Miguel Gimeno quien nos lleva en esta ocasión a visitar un cultivo de Marihuana al natural de invernadero en exterior.

En este cultivo entre otras podemos encontrar variedades tan dispares como la Kali, Somango-Jack Herer o la Blue-berry,…, Así también tendrás variedad a la hora de llenar tu despensa de diversos matices de aromas y sabores.

También nos muestra la técnica de floración forzada que es ideal para forzar o acelerar el crecimiento y floración de una planta, jugando con el tiempo de oscuridad y luz, pero eso si hay que ser muy rigurosos con estos tiempos de exposición a la luz. Verás en este video el caso de una planta que ha sido inducida con esta técnica y cuales son esos periodos en los que exponen o no a la planta y el como lo hacen.

Quieres saber mas sobre floración forzada? pues dale play al video y disfruta de la explicación de Miguel Gimeno en este maravilloso cultivo al natural de invernadero en exterior.

¡¡Disfrutadlo!!

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Cada vez que el proceso de organización terrestre es llevado hasta su consumación en la semilla, desemboca en el caos; cada vez se edifica en el caos de la semilla la nueva organización a partir del cosmos todo”

Rudolf Steiner

Las semillas son el legado que cada planta deja a su paso por este planeta con el fin de perpetuar en el tiempo lo máximo posible a su propia especie. Recientemente con las nuevas normativas europeas que limitan la libre producción de semillas, ya no sólo para uso comercial sino además para uso propio, hace reflexionarse la ética de las grandes corporaciones en las que estamos depositando nuestro futuro más mediato.

Hoy día la mejor manera de reivindicar nuestro derecho a la libre circulación de semillas de producción propia es el autocultivo. Condenados estaremos si realmente las máximas autoridades europeas se replantean llevar a término con total firmeza la aplicación de la Ley de Material Reproductivo de las plantas, a la que algunos ya han apellidado como “Ley de Monsanto”, y que regula absolutamente todas las especies vegetales habidas y por haber.

Según la susodicha Ley se considerará ilegal el cultivar, reproducir o comercializar cualquier tipo de semilla vegetal o árbol que no haya sido “probado y aprobado” por una nueva institución, a la que han llamado “Agencia de Variedades Vegetales de la UE”. Este organismo es el encargado de elaborar una lista precisa de aquellos vegetales que consideren como “autorizados”, claro está, se debe abonar el correspondiente impuesto anual, como no, a la citada Agencia. Según afirman el fin de la citada tasa es mantener las semillas en la lista, pero cierto es que si no se realiza el oportuno pago, la Ley terminará sentenciando un incumplimiento de normativa, quedando como consecuencia prohibido el cultivo de esa especie en particular. ¿Ético verdad?

No era de extrañar que la Ley de Material Reproductivo de plantas calentara el ánimo de grupos de consumidores, agricultores pequeños, bancos de genes, e incluso también de ciertos Estados miembros de la Unión Europea. Debido a la presión de los grupos de oposición a la ley se obligó a los legisladores a modificar el texto original, aunque de forma simbólica ya que sigue sin evitarse el atropello que sufrirá el libre acceso al patrimonio vegetal de este nuestro planeta.

Las pequeñas concesiones que se han añadido al texto final con el fin de salvaguardar los intereses de pequeños productores no paliarán el mal que se puede crear al aplicar la Ley:

1. Los jardineros podrán guardar e intercambiar semillas no aprobadas, sin que se infrinja la Ley por ello.

2. Queda exento también el autoconsumo destinado a cubrir necesidades individuales e incluso colectivas, como de pequeñas organizaciones, los que podrán proveerse de semillas de hortalizas no aprobadas, siempre y cuando el número de trabajadores no sea superior a 10 personas.

3. Los bancos de semillas tampoco tendrán que cumplir esta normativa, podrán seguir guardando semillas no aprobadas con el fin de mantener la diversidad genética vegetal.

4. Una futura legislación (sobre la que no se especifica cuándo se llevará a término) se encargará de regular las semillas aptas para la agricultura ecológica.

Con este desaguisado que se nos presenta, no cabe que ante la legislación vigente no hacerse el indiferente y apoyar de forma unánime a los bancos de semillas de cannabis para que no cesen en su actividad, pero sobre todo para evitar que grandes multinacionales terminen por adueñarse de nuestras genéticas de marihuana. En estas líneas vamos a explicar algunos métodos de producción de semillas que se están llevando a cabo en cannabicultura.

Cuando hablamos de producir semillas hablamos de reproducir el cannabis por medio de la reproducción sexual. En la reproducción sexual intervienen los órganos sexuales de las plantas, y en el caso de la Cannabis sativa L. al tratarse de una especie dióica los hay masculinos y femeninos.

El órgano sexual de la planta masculina en cannabis está formado por la flor de macho. La flor del macho es una flor que carece de pétalos, de ahí que estén cabeza abajo con la intención de liberar el polen y que el aire lo disperse y disemine por el entorno. Al no tener pétalos, cuando los sépalos se abren los estambres quedan expuestos al aire permitiendo la libre dispersión del polen. Un buen ejemplar de macho puede fecundar varias hembras a la vez y dejarlas completamente granadas de semillas.

Macho cannabis

En cambio la flor hembra está formada por el cáliz, que tiene forma de saco y en cuyo interior se alberga el gameto sexual femenino, y por los estigmas, que son eso que todo el mundo llama “pelos” y cuya misión es la de atrapar el polen masculino y llevarlo hasta el cáliz para que se produzca en el interior la fecundación sexual. Podemos realizar tres métodos de polinización:

1) Polinización No controlada.

Se tiene una planta macho y se poliniza una planta hembra, pero claro, si un macho es capaza de polinizar varias plantas si dejamos que libere todo su polen se polinizará en exceso el cultivo y el producto final perderá potencia y casi todas sus cualidades organolépticas. Para evitar esto podemos realizar polinizaciones semicontroladas y controladas.

2) Polinización semicontrolada.

Esta forma de polinización también es aérea y consiste en detectar los machos cuando comienzan a florecer, y entonces se secciona toda la planta macho excepto un par de ramas a las que se dejará que liberalice el polen. La polinización de los cogollos en este caso es menor, se obtiene un número muchísimo menor de semillas y la calidad de la hierba no disminuye tanto. El inconveniente es que se polinizan también todas aquellas plantas que estén cercanas al macho, aunque en un grado mucho menor.

3) Polinización controlada.

Desde que comienza a florecer el macho hasta que abre sus primeras flores transcurren de dos a tres semanas. Muchos cannabicultores aprovechan este momento para cortar algunas ramas y arrancar el resto, de la ramas cortadas sacan esquejes para obtener polen con el que fecundar las hembras. Otros esperan hasta que las flores de las puntas de las ramas estén a punto de abrir, entonces cortan las puntas de las ramas y las ponen en un jarro con agua que cambian asiduamente, les ponen un papel alrededor para evitar que el polen caiga, y al cabo de una semana casi todas las flores han liberado el polen que contienen, entonces lo guardan y esperan el momento de polinizar. Y lo más acertado es cultivar un pequeño macho con técnicas de bonsaización, de manera que no se haga demasiado grande y cuando esté a punto de iniciar la floración se hace un trasplante a una maceta de gran volumen para que pueda formar buenas flores que den mucho polen. Lo malo de esta última técnica es que hay que disponer de otro lugar donde cultivar el macho cuando empiece a producir flor y que no sea nada cercano a la casa. Una vez están las flores maduras se introducen las ramas en un sobre de papel o una bolsa de plástico para hacer la polinización.

El momento de la polinización es algo preciso, pues si lo hacemos demasiado tarde podemos encontrarnos que las semillas no han llegado a su madurez y la planta ya está lista para ser cosechada. El momento ideal para polinizar se produce cuando la planta lleva sobre dos semanas floreciendo, entonces seleccionamos de aquella hembra o hembras que queramos polinizar las ramas que deseemos, y las metemos dentro del sobre o bolsa que contiene el polen del macho, le damos unos golpecitos y listo. Luego solo queda señalar la rama polinizada mediante un lazo, brida, cuerda o similar. Una vez maduras las semillas las recolectamos y dejamos a secar para finalmente guardarlas en lugar seco y oscuro hasta que las vayamos a usar.

Esto sería una producción de semillas regulares donde interviene un macho y una hembra ambos manifiestos, pero entonces ¿qué son y cómo se producen las semillas feminizadas?

La forma de obtener semillas hembras es a partir de la polinización de una planta hembra manifiesta cuyo sexo ha sido revertido a macho por medio de una técnica de reversión, siendo la más extendida y efectiva la basada en los tratamientos con Tiosulfato de plata o STS (que procede de las siglas en inglés de Silver Thiosulfate Solution). Los tratamientos en sí consisten en rociar las plantas con una disolución de esta substancia en los ápices, aunque los hay que lo prefieren realizar foliarmente en el envés de las hojas. La concentración depende de cada breeder, pero la fórmula base consiste en mezclar dos sustancias distintas como son el Nitrato de Plato (AgNO3) y el Sulfato sódico (Na2S2O3). Se mezclan en proporción 1:4, por ejemplo 10 mililitros de Nitrato de plata más 40 mililitros de Sulfato sódico, eso sí primero se pone el sulfato y luego lentamente, casi gota a gota y en condiciones de total asepsia y oscuridad, se le añade el Nitrato de plata, obteniendo así una mezcla se STS de 50 ml. Los hay que utilizan la mezcla en estado puro, también quién la diluye en 500 ml de agua destilada, y además los hay que añaden como mojante una gota de jabón.

Una vez las plantas hembras inician la floración al ser rociadas con este producto mutan su sexo produciendo flores macho que debe ser fértil y libre de hermafroditismo, por ello la importancia de haber realizado un trabajo previo de I+D en busca de plantas que reviertan de forma efectiva. Hay culvitadores que realizan dos tratamientos en lugar de uno sólo a los diez días de realizar el primero. También los hay que realizan tres tratamientos cada siete días e incluso hasta cuatro tratamientos cada cuatro días. Los tratamientos se realizan en oscuridad y hay quienes además dejan las plantas cubiertas con plásticos durante 24 horas para favorecer una mayor absorción del producto por parte de las plantas.

Una vez se obtiene el polen se poliniza con él las plantas hembras y en este caso también hay gustos y técnicas específicas. Algunos criadores polinizan las plantas simplemente sacudiendo las flores de macho revertidas sobre las plantas hembras, pero esto tiene el inconveniente que cae demasiada materia vegetal sobre las plantas con el consiguiente peligro de padecer botritys y otros hongos, así que si se realiza esta técnica es conveniente retirar luego los sobrantes vegetales que hayan podido caer sobre las plantas. Otros por el contrario hacen una polinización un poco más selectiva, polinizan los ejemplares de 4 en 4, de tal modo que el macho lo dejan medio y van sacudiendo las flores mientras giran las 4 hembras para que se polinicen todas las ramas por igual. Y también están los más pacientes que prefieren recolectar las flores macho, extraerles el polen y posteriormente polinizar las plantas una a una con suma paciencia y precisión.

Uno de los síntomas que manifiestan las flores hembras cuando han sido fecundadas es el marchitamiento de los estigmas (pelos blancos) que se tornan marrones e incluso se llegan a desprender en algunos casos puesto que ya han realizado su misión de transportar el polen al interior del cáliz. A los pocos días ya se pueden apreciar las semillas como se están formando, y con el tiempo van madurando lentamente. Un cultivo de semillas tarda entre 2 y 3 semanas más en estar listo que un cultivo destinado a producir cogollo sinsemilla, ya que hay que dejar que las semillas maduren por completo.

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En la necesidad de formar plantas equilibradas hallamos la solución de practicar podas formativas y fijar las ramas mediante diversas medidas para mejorar la solidez de su estructura vascular.

¿Quién no ha visto en alguna ocasión como sus plantas presentaban un aspecto nada equilibrado con ramas desiguales, larga distancia intermodal tanto en el tallo central como en las ramas laterales y una pobre biomasa que dió lugar a improductas plantas de mediocre calidad?.

Seguramente el origen del mal sea alguna tipo de limitación física que impida que la planta crezca con total normalidad creando una pobre masa vegetal, como puede ser una insuficiente luminosidad, o el acercamiento a muros, paredes y otros árboles, e incluso también las propias exigencias y necesidades de los cultivadores. Fuere cual fuere la causa, la única manera de producir cierto equilibrio en la estructura de las plantas es mediante las podas formativas, de ahí la importancia de saber actuar y realizar las podas necesarias que nos ayuden a aumentar la parte aérea de las plantas.

La discreción es para muchos cannabicultores una de las principales razones que obliga a crear determinadas formas que ayuden al camuflaje o cuanto menos disminuyan su visibilidad. Los motivos de la descripción son varios, por un lado el vacío legal en el que se halla en cultivo doméstico de cannabis deja indefensos a los cultivadores de autoconsumo ante una intervención policial que pueda derivar en un proceso penal, en el que tendrá que demostrar el claro destino para uso propio de su marihuana cultivada. En otro lado, la propia semiclandestinidad y la prohibición de la libre comercialización de esta planta la convierten en punto de mira de cacos indeseables, que ven en ella una seductora forma de “malganarse” la vida con el robo y posterior venta de la misma.

En este caso se han de practicar podas que nos permitan formar una planta con una estructura lo más horizontal y lo menos vertical posible. Hay variedades que alcanzan un gran volumen de masa vegetal, hablamos de plantas que pueden perfectamente llegar a sobrepasar los 3 metros de altura, lo que las convierte en muy visibles y vulnerables. Es a partir de aquí cuando las podas se convierten en el gran aliado de los breeders, ya que les permitirá mantener controlado el crecimiento aumentando así la discreción. Podemos optar por la poda más básica que consiste en podar el ápice del tallo central cuando ya hay 3 o 4 pisos de ramas laterales. El tallo es un inhibidor del crecimiento lateral, por lo que la poda del mismo activa el desarrollo de las ramas laterales, logrando así una estructura más redondeada y menos alargada. Hay cannabicultores que continúan haciendo esta poda en los ápices de las ramas laterales que han quedado, consiguiendo así duplicar el número de ramas y aumentando también el crecimiento horizontal. Se podrían seguir haciendo tantas podas de ápices como queramos pero teniendo en cuenta que un exceso de ramificación puede provocar una insuficiente aireación interna entre las ramas y el follaje de las plantas, lo que puede dar lugar a la aparición de enfermedades de origen fúngico.

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Una mala ubicación de la zona de cultivo también puede causar que algunas plantas presenten un crecimiento desequilibrado, donde las ramas de un lado pueden ser desproporcionadas al del otro lado, lo que da lugar a zonas en la planta con una densidad de foliar perfecta y otras demasiado vacías y huecas. Este crecimiento desigual se ve agudizado a medida que avanzan los días y las plantas continúan su desajustado crecimiento, ya que las ramas más grandes cada vez crecen más y ensombrecen en mayor grado a las ramas más pequeñas. Está claro que lo que debemos hacer es controlar más aquellas ramas de mayor crecimiento mediante podas que iremos repitiendo hasta que el tamaño de las ramas se haya equilibrado. Si persistiera el desequilibrio reanudaríamos las podas, que quedarían interrumpidas sobre un mes antes de iniciar la floración.

Las plantas que han sufrido un proceso de revegetación padecen un exceso de ramificación. Este suceso ocurre cuando las plantas inician la floración bien de forma natural como sucede con plantas que han sido sembradas demasiado pronto, o bien de forma forzada al extraer esquejes que provengan de un interior al exterior antes que las horas de nocturnidad sean las adecuadas para evitar que induzcan a las plantas a florecer. En estos casos las plantas que han iniciado la floración de forma inesperada, a medida que las horas de luz diaria aumentan y disminuyen las de nocturnidad, van cesando de forma paulatina la floración reiniciándose así una fase de revegetación que produce un pequeño shock. Este shock revegetativo las lleva a ramificar de forma exagerada, y en algunas ocasiones hay ejemplares que llegan a producir decenas de ramas en un espacio muy reducido del tallo. Esta sobremasificación vegetativa, como ya hemos comentado, puede conllevar patologías fúngicas que pongan en peligro el cultivo. En este caso, la poda formativa que hemos de realizar es una limpia del número de ramas, de tal forma que dejemos unas pocas ramas dispuestas de tal forma que permitan un equilibrado crecimiento de la planta. El número de ramas que dejaremos va a depender del tamaño que tuviera la planta antes de iniciar la floración y posterior revegetación, evidentemente no actuáremos igual con esquejes de unos pocos centímetros que ante plantas de varios decímetros. Una condición que debemos tener presente es la de no dejar ramas que se puedan cruzar, puesto que el cruce de las ramas podría causar su propia rotura.

Cuando nos disponemos a manicurar la marihuana que hemos obtenido de nuestra cosecha, nos place hacerlo con los cogollos grandes de las ramas superiores, en cambio nos resulta un completo engorro el hacerlo en las ramas bajas poco productivas. Estas ramas en realidad dan más trabajo que producción y es por ello por lo que muchos cultivadores las retiran de las plantas para restar horas de trabajo y cuidados al tiempo de aumentar la producción de los cogollos de las ramas superiores. Esta técnica llamada aclareo consiste, como veis, en retirar las ramas y cogollos pequeños de las plantas para dejar sólo las sumidades más productivas. Así las plantas centran todo su esfuerzo en hacer llegar toda la savia a estos cogollos, que engordarán un poco más que si se hubieran dejado estas ramas bajas.

El tamaño de las plantas también puede ser un condicionante que limite la posibilidad de éxito final. Plantas de cultivo de interior con tallos débiles y grandes cogollos suponen un peligro inminente de rotura de alguna rama por el peso excesivo y la floja estabilidad estructural de la planta. Por otro lado las plantas muy grandes en exterior también pueden romper ramas durante la floración pero también antes de ella. Para evitar ambas situaciones de riesgo de rotura los sistemas de fijación deben estar presentes en nuestros cultivos en todo momento. Queda claro que el conjunto de medidas a tomar debe aumentar la resistencia estructural de nuestras plantas, lo que les procurará además de una mayor sujeción una perfecta estabilidad que evitará posibles roturas de ramas laterales e incluso del tallo principal.

En cultivos indoor donde está limitado el crecimiento por la altura sobre todo, hay que hacer cultivos horizontales, con lo que el S.O.G. (Sea of Green) es una técnica de esta forma de cultivo horizontal muy productiva. El inconviente del este sistema de cultivo es el número elevado de plantas que da origen a tallos muy juntos y algo débiles que al tener que soportar el peso de los grandes cogollos pueden sucumbir. En este caso podemos realizar un entutorado sencillo como sería el de fijar el tallo principal a un tutor o guía. Como tutor podemos utilizar una caña, una vara, palo, o similar que nos haga la misma función de proporcionar estabilidad vertical. Este tipo de entutorado de tallo central es más propio sólo de cultivos de indoor que en exterior, donde las plantas adquieren mucho más volumen y además están presentes los agentes climáticos como lluvia o viento, completamente ausentes en el cultivo de indoor.

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Pero cuando hablamos de exterior y mientras no resulte un impedimento el dejar a las plantas a su libre crecimiento el entutorado toma relevo de la poda en el grupo de aliado indispensable. Con un libre crecimiento las plantas aumentan de tamaño día a día y su estructura cada vez debe resistir un mayor peso. Con tal aumento de volumen y peso, la resistencia de la estructura para evitar el desplome debe ir también en aumento para poder soportar la dureza de futuros días que puedan presentarse de fuerte viento e intensa lluvia, y aquellos calurosos en que también arrecie el viento con virulencia. Ante estas posibles situaciones adversas el mero entutorado del tallo principal no resulta suficiente. Además de asegurarnos que el tallo central quede bien sujeto a todo el tutor por varios puntos podemos anclar el tutor a cuatro puntos de amarre situados a 4 vientos, así sople el viento en la dirección que sople evitamos que la planta se tumbe por su propio peso. Pero fijar sólo el tutor central tampoco nos asegura evitar el desastre en las ramas laterales que quedan sueltas y a merced del viento. Si atamos las ramas sólo con cuerdas, el estrangulamiento puede producir la rotura de la rama, con lo que el remedio habrá sido peor que la enfermedad. Lo mejor es colocar otras cañas a modo de cabaña india unidas todas al tutor central, después se puede rodear las ramas con cuerda a modo de espiral para favorecer que las ramas descansen sobre la cuerda. Hay cannabicultores que para fijar las ramas laterales construyen con cañas o similares una estructura tipo andamiaje que rodea a las plantas, de tal modo que las ramas descansan sobre la estructura de caña directamente.

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Todos aquellos que viven cerca de granjas porcinas de una forma directa o indirecta han oído hablar de los lixiviados, esa sustancia líquida de desecho procedente de las deyecciones líquidas y sólidas del ganado que tanto contaminan las aguas subterráneas.

Con la aparición de los primeros abonos de síntesis basados sobre todo en el nitrato amónico, se fue relegando a un segundo plano el uso de los abonos orgánicos procedentes de granjas. El gran auge alcanzado por la industria química dejó un problema añadido en las zonas rurales (que es donde se concentran la gran mayoría de explotaciones ganaderas): la contaminación de las aguas subterráneas por las sustancias líquidas que van filtrando a través del suelo hasta llegar a los acuíferos. Muchas regiones de nuestra geografía saben mucho de esto, ya que los pozos de agua que abastecen a las poblaciones han dejado de ser potables por la aparición de bacterias y microorganismos tóxicos que pueden desencadenar graves problemas de salud.

El uso de abonos químicos produce una triple contaminación, una de ellas de forma indirecta como acabamos de ver, pero las otras dos son de forma directa como la propia contaminación de acuíferos por la lixiviación procedente del uso abusivo de abonos nitrogenados, circunstancia muy común en diversas comarcas de la comunidad valenciana, y la que es peor de todas y que en la ciudad francesa de Toulouse saben muy bien el peligro que suponen este tipo de industrias, donde en septiembre de 2001 en la planta de la empresa AZF (Azote Fertilisants) fallecieron 30 personas y hubo más de 2500 heridos graves y 8000 heridos leves, como consecuencia de la explosión de cerca de 400 toneladas de amonitrato (fertilizante cuyo principal componente es el nitrato amónico).

Por otro lado, hay que saber que también los restos orgánicos vegetales producen un sobrante de agua en forma de lixiviado. Las plantas de procesamiento de RSU (Residuos Sólidos Urbanos) donde va a parar la basura que generamos también producen lixiviados, ya que hay material orgánico tanto de origen animal como vegetal que contienen agua y por tanto en su descomposición forman lixiviados además de otros materiales sólidos. El problema es grave para nuestras aguas sobre todo, pero ninguna administración parece querer tomarlo con la seriedad que corresponde. Estamos en un período de sucesivos cambios medioambientales, donde año tras año se baten récords de registros en todos los ámbitos. Con ello las reservas de agua debieran ser consideradas como un bien a proteger con carácter prioritario, no nos olvidemos que casi todo nuestro organismo es agua y de ella dependemos. Cada uno de nosotros puede minimizar la huella biológica que deja en la tierra con el simple hecho de compostar los RSU que genera. Con ello obtenemos materia orgánica en forma de humus sólido para nuestras plantas, y si además añadimos un sistema de recaptación de liquídos en nuestra compostera también podemos obtener humus líquido en forma de lixiviados.

Pero primero vamos a intentar conocer a fondo estas sustancias que pueden resultar tan contaminantes si no se les da el uso y tratamiento adecuado, pero que durante siglos han servido como fuente de nutrientes de campos y huertos.

Formación de lixiviados.

Existen dos tipos de tratamientos de la materia orgánica para evitar que se viertan en el suelo los lixiviados y por tanto se contaminen los acuíferos. Por un lado tendríamos el tratamiento de los residuos mediante una degradación anaerobia, es decir, sin presencia de oxígeno, y la que se le denomina biotemanización, ya que su resultado final es la obtención de gas natural en forma de metano. Por otro lado si tratamos los residuos sólidos orgánicos mediante degradación aerobioa (con presencia de oxígeno), lo que se conoce como proceso de compostaje, obtenemos un producto final estable que puede ser utilizado como abono orgánico y mejorador de suelos. Pero en ambos procesos se produce como resultado final liberación de agua, y ahí es donde nace el problema de qué hacer con los lixiviados de desecho.

Las empresas dedicadas al tratamiento de residuos actualmente tratan a los lixiviados con la intención de reducir los contaminantes presentes siguiendo las técnicas disponibles que son: Recirculación, Evaporación forzada, Tratamientos biológicos, Tratamientos fisicoquímicos, Tratamientos con membranas y por Procesos naturales.

Dado que el campo que nos ataña es el cultivo de marihuana vamos a centrar nuestra atención en lo lixiviados como uso de abono para enmienda orgánica de nuestros cultivos.

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Composición de los lixiviados

La composición de los lixiviados varía de forma sustancial dependiendo del tipo de material orgánico de origen. Por regla general suelen ser líquidos de color muy oscuro y con un alto contenido en sustancias sólidas totales (entre 4.000 y 22.000 mg/l). El pH suele girar en torno a la neutralidad (6,5-8,5) y presentan una densidad próxima a la del agua (entre 980 y 1.020 g/l).

Su alta concentración de sustancias sólidas hace que los lixiviados tengan una alta carga orgánica (DQO entre 2.000 y 27.000 mg/l), así como un elevado contenido en

Nitrógeno (nitrógeno total entre 500 y 1300 mg/l) y una alta relación Carbono/Nitrógeno (C/N entre 2 y 18). Además y para satisfacción de cannabicultores poseen elevadas concentraciones de macronutrientes (C, N, P) y micronutrientes (K, Ca, Mg, Fe, P) que los hacen adecuados para uso como fertilizantes biológicos.

 

Cómo recoger lixiviados

El alto contenido en agua de los lixiviados es el principal impedimento a su comercialización, ya que supone un volumen y peso elevado que hay que transportar, con lo que resultaría más caro el transporte que el coste del propio producto. Pero en nuestro caso es reciclar en nuestra propia casa los restos de los residuos sólidos orgánicos que generamos con el fin de obtener humus sólido y líquido que posteriormente utilizaremos en nuestro vergel cannábico.

Es evidente que realizando una simple pila de compost no lograremos recoger los lixiviados que terminaran perdiéndose al infiltrase en el subsuelo pasando a ser digeridos por los microorganismos presentes en el suelo enriqueciéndolo de material orgánico y nutrientes. Muchos agricultores ecológicos van colocando la pila de compost al pie de los diversos árboles frutales, y van cambiándolo de sitio queda estación, aprovechando así los lixiviados del compost.

Para poder recoger los lixiviados resultantes del proceso de compostaje necesitamos una compostera que esté dotada de un sistema de recogida de líquidos. En el mercado existen composteras para recogida de lixiviados a buen precio y de tamaño ideal para balcones y terrazas. Dependiendo del material orgánico que utilicemos podemos producir con una compostera de medio metro cúbico unos volúmenes entre 100 y 200 litros de humus sólido y sobre 50-80 litros de humus líquido. El vermicompostaje, o compostaje con lombrices, es ideal para reciclar los RSU de casa. Las lombrices hacen el trabajo de degradación de los residuos orgánicos que generamos de una forma limpia, rápida y eficaz, dando como producto final un humus rico y fértil.

Para fabricarnos nuestra propia compostera de lixiviados necesitamos un recipiente que será el que recogerá los lixiviados finales, y tantas macetas grandes como altura quedamos darle al compostero que es donde colocaremos la materia orgánica y las lombrices para que nos ayuden a acelerar el proceso.

  1. Tomamos las macetas y les quitamos la base.

  2. Fijamos en el hueco de la base mediante bridas una rejilla de hierro y sobre esta una tela mosquitera de metal.

  3. Al recipiente de líquidos le instalamos en la base un grifo que nos permitirá el vaciado del tanque de lixiviados.

  4. Fabricamos una tapa para cubrir las macetas y evitar que el sol entre en

  5. Colocamos sobre el tanque una de las macetas y vamos rellenando con material orgánico. Cuando esté llena colocamos sobre ésta otra maceta y continuamos llenando de material orgánico lo que iremos repitiendo de forma sucesiva.

  6. Cada 2 o 3 meses podemos ir retirando las macetas que están más abajo ya que las lombrices habrán finalizado su proceso y ya habremos obtenido el humus sólido. Lo pasamos por un garbillo o tamiz y obtenemos humus que podremos guardar en sacos para ir usándolos periódicamente.

  7. A medida que el tanque de lixiviados vaya llenándose podemos ir procediendo al vaciado y almacenamiento de los lixiviados en bidones, para así ir utilizándolo a medida que las plantas nos lo demanden.

Uso de lixiviados en Cannabicultura

Los lixiviados además de producir sustancias nutritivas para las plantas, también pueden producir sustancias fitotóxicas pero eso depende bastante del tipo de material orgánico utilizado. Los restos de verduras y frutas son ideales pero tengamos en cuenta por ejemplo que en la fermentación de la piel de naranja se producen antibióticos que pueden afectar a la vida microbiana del composta y por tanto verse alterado el producto final al no haber sido degradadas determinadas sustancias. Con ello hay que decir que no podemos hacer un uso excesivo de los lixiviados.

Dado el estado licuado en el que se hallan los lixiviados su principal aplicación en cannabicultura es mediante fertirrigaciones. La composición y concentración de los lixiviados como ya hemos dicho no es homogénea, y depende en toda medida de los materiales utilizados y el origen de los mismos. El que obtenemos de restos de verduras y frutas es un lixiviado bastante suave que podemos utilizar en disoluciones 1:4 y con una periodicidad de una fertirrigación semanal. En cambio, los lixiviados procedentes de estiércoles aunque también dependen del tipo de ganado, suelen presentar mayor concentraciones de micro y macronutrientes, sobre todo en Nitrógeno debido a la urea presente, así como ácidos húmicos y fúlvicos que los de origen vegetal. Es por ello por lo que debemos andar con precaución cuando utilicemos lixiviados de origen animal, y no sobrepasar disoluciones de 1:10 de periodicidad semanal para evitar sobrefertilizaciones.

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A medida que nos adentramos en la fase de floración, el impacto que puede producir en la productividad cualquier anomalía aumenta considerablemente. Cualquier problema que pueda surgir en estos días tan críticos puede llevar al traste todo el laborioso trabajo realizado y el innecesario riesgo sufrido.

Durante la floración se deben extremar la vigilancia y el control de los cultivos, con la intención de detectar de forma prematura cualquier incidencia que pueda traducirse en una irreversible merma productiva. Es de vital importancia que les prestemos todos los cuidados que precisen las plantas, cualquier alteración de uno de ellos puede conllevar al desequilibrio que detone la aparición de un serio problema. La causa, origen e índole de un problema puede ser muy variada, por ello debemos supervisar todos los factores que pueden ser el detonante.

Una incorrecta gestión del suelo puede acarrear déficits alimentarios en la fase más delicada y que menos margen de maniobrabilidad le permite al cannabicultor para poder enmendar y subsanar el error sufrido. Un uso indebido del abonado puede causar bloqueos nutricionales en el suelo, por antagonismo entre la propia naturaleza de cada nutriente. Así podemos creer que nuestro suelo padece una carencia férrica pero en realidad no es la usencia del nutriente la que lo causa, si no el hallarse bloqueado por una elevada concentración de elemento que es antagónico al hierro, como es el caso del Calcio. Para evitar bloqueos lo mejor es utilizar un agua de riego con una baja concentración de residuo seco y con un pH neutro. De esta forma los nutrientes se mueven en el suelo de forma normal y el flujo masal que se produce le procura a las plantas un adecuado suministro de los mismos. En caso de padecer un bloqueo de cualquier nutriente debemos hacer un lavado urgente del suelo de cultivo de las macetas, en caso de tratarse de cultivos en suelo resulta algo difícil por el gran volumen de tierra que hay. El modo de proceder a un lavado de raíces consiste en aplicar agua de forma abundante sobre el suelo, de tal modo que las sales que se han concentrado y bloqueado puedan ser disueltas por el agua y ser lixiviadas y eliminadas del substrato. Una vez practicado el lavado hay que reponer los nutrientes que hemos eliminado mediante una enmienda orgánica con humus de lombriz sólido o mantillo orgánico.

Si durante la floración detectamos que se está produciendo de forma débil y que los cogollos no engordan como debieran, siempre ateniéndose a la propia carga genética de cada variedad, debemos ir descartando posibilidades para poder dar con la causa real. Una floración pobre puede tener origen en un bloque de nutrientes como ya hemos visto, pero en caso de no ser este el origen debemos buscar en otro lugar. Cuando se cultiva en macetas hay que prestar atención a los ejemplares que alcanzan un gran porte, puesto que se corre peligro de padecer una asfixia radicular con una consiguiente muerte repentina. Si detectamos que se frena de golpe la floración es fácil que la falta de espacio de las raíces sea la causa, con lo que un trasplante de última hora les procurará tierra nueva para poder desarrollar más raíces y evitar una asfixia. Este es un hecho que se da en mayor grado en cultivos en maceta que han sido nutridos con abonos de síntesis química.

Otra causa de una floración insuficiente también puede radicar en un déficit carencial de Fósforo y Potasio, dos elementos que juegan un papel muy importante en la formación de las sumidades floridas. Si detectamos hojas cloróticas durante la floración es fácil que la causa sea la ausencia de uno de estos dos elementos e incluso además de algún oligoelemento. Preparar el suelo de cultivo o enriquecer el substrato donde se van a desarrollar las plantas con P y K es una opción que amortiguará la demanda de las plantas de estos nutrientes. Muchos breeders cuando elaboran su compost ya lo hacen con la intención de procurar una concentración adecuada de estos 2 elementos, bien añadiéndole harina de huesos, fosfatos naturales, fosfal, hojas de consuelda, etc.

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Si los cogollos no engordan pero no hay síntomas ni de asfixia ni de clorosis, debemos seguir buscando pistas. El exceso de nitrógeno como consecuencia de un abonado excesivo de crecimiento también puede dar origen a una floración débil, pero en este caso algo peculiar. Los excesos de nitrógeno durante el inicio de la floración se traducen en una exuberante formación de hojas nuevas entre los cogollos, al tiempo que estos se alargan tomando un aspecto como de espiga de trigo. Esta excesiva foliación y espigamiento de los cogollos junto con un color de hojas de tonos verde oscuro, nos está indicando que debemos utilizar abonos pobres en nitrógeno y proceder a realizar un pequeño lavado de raíces para eliminar el excesivo nitrógeno presente. Hay que tener en cuenta que el N es un elemento muy soluble en agua, así que el lavado de raíces será más suave que si fuera cualquier otro elemento.

Si a pesar de no padecer ningún síntoma de los anteriores citados, las plantas forman cogollos espigados entonces es fácil que el problema no esté en el suelo. En este caso hay que mirar hacia arriba, buscando algún foco de luz artificial, como farolas, que con su luz impida que las plantas tengan las necesarias horas de nocturnidad para poder florecer. Cuando las plantas están recibiendo luz en la noche durante la floración, se produce un fototropismo en los cogollos que reciben luz que hacen que se espiguen, mientras que los cogollos que están sombreados siguen floreciendo de forma normal. Con ello observamos como en una misma planta hay una parte, la que recibe luz, con una floración débil, y otra parte, la que está a oscuras, que florece tan normal. La solución es retirar el foco de luz o poder una barrera de ocultación opaca que impida que la luz siga impidiendo una floración normal y correcta.

Los agentes climáticos también resultan tremendamente influyentes durante la fase de floración, tanto el viento como la lluvia son dos enemigos potenciales de nuestros cultivos. Su virulenta aparición supone un temor por ramas y tallo. El entutorado y refuerzo de la estructura aérea de las plantas es la mejor herramienta para prevenir posibles roturas. El viento además también puede traer polen procedente de machos de otros cultivos. El polen se puede destruir por la humedad pero antes de llegar a las plantas, es bueno conocer al máximo número de vecinos que puedan plantar para que erradiquen los machos. Por su parte, un episodio prolongado de lluvias aumenta el peligro de padecer un futuro ataque de hongos. Los tratamientos preventivos contra los hongos han de estar a la orden del día, podemos alternar tratamientos de extracto de própolis con otros de decocción de cola de caballo, con un intervalo de 5 a 7 días entre uno y otro.

El incremento en los ataques sufrido por el oidio nos obliga a poner remedio contra este hongo si no queremos verlo aparecer por nuestro vergel cannábico. Al oidio le gusta la humedad y las zonas sombrías, así que extremaremos las precauciones en las ramas bajas de las partes sombrías de las plantas. Como remedios tanto combativos como preventivos podemos utilizar durante la fase de floración los extractos de própolis, jabón potásico, decocción de cola de caballo, suero de leche, y determinados microorganismos (que parece ser que también presentan cierto carácter antifúngico). Una vez hemos detectado su presencia debemos realizar tratamientos periódicos, cada cinco días hasta que falte una semana para cosechar.

Otro hongo a tener en cuenta es la botitrys que ataca sobre todo a los cogollos grandes y prietos con poca aireación interior. La causa de la Botitrys es la falta de aireación ante un exceso de humedad ambiental, por ello que los cogollos grandes, gordos y prietos son mucho más propensos de padecer su ataque. La elección de la variedad adecuada será la mejor arma para combatir este tipo de hongo.

descarga (1)Si hay alguna plaga que merma de forma directa la producción de cogollos es la plaga del gusano del cogollo, que es la larva de un lepidóptero (mariposa) llamado Spodoptera exigua.

Los ataques más severos se han dado en cultivos en los que se han practicado abonados químicos. Los daños en la marihuana se dan en los cogollos, a los que no se comen sino que muerden sus tallos para succionar la savia ascendente. Una vez finalizada su alimentación, la parte de cogollo dañada queda rota y cortada, se pueden ver incluso los mordiscos en los tallos, y es por ello por lo que comienza a secarse. Como ya hemos dicho los cogollos muertos junto con las propias deyecciones de los gusanos se convierten en un serio riesgo y foco de posibles botritis.

Se pueden tratar con una bacteria que sólo infecta a las larvas de mariposa, su nombre es Bacillus thuringiensis kurstaki. Esta bacteria se encarga de sintetizar una proteína que destruye la pared intestinal de las orugas y no es tóxica para el ser humano, sólo ataca a larvas de ciertos lepidópteros. Es conveniente hacer un segundo tratamiento una semana después de haber realizado el primero. Se debe aplicar como máximo hasta que falten cerca de veinte días para cosechar, pasado este tiempo se debe evitar realizar tratamientos a las plantas. El bacilo no se puede utilizar como preventivo, sólo como combativo. Para aumentar su efectividad también se puede utilizar combinado con aceite de neem ó piretrina natural, yo prefiero la piretrina. Dentro de los microorganismos patógenos para larvas de mariposas encontramos a los Hongos: Cordyceps spp. y Metarhizium sp., los virus Pseudoplusia NPV, Spodoptera NPV y Trichoplusia ni NPV, y la citada bacteria Bacillus thuringiensis variedad Kurstaki y variedad Galleriae. Como insectos auxiliares que controlan su población cabe destacar Trichogramma aidis, Trichogramma Evanescens, y Pales pavida.

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Antes de realizar enmienda alguna en nuestro cultivo es de vital importancia conocer el mayor número posible de características físico-químicas. Sabiendo el tipo de flora que crece sobre un suelo también podemos averiguar en cierto modo algunos caracteres que nos ayudarán a afinar nuestro diagnóstico.

En muchas ocasiones durante la visita a cultivos de marihuana, percibes que el cannabicultor propietario no ha escatimado en gastos. Encuentras todo tipo de abonos y acondicionadores, que en muchos casos son incluso antagonistas entre ellos. Por ello, a pesar del generoso gasto en productos sus cultivos continúan presentando anomalías de carácter nutricional consecuencia de una mala enmienda del suelo de cultivo, casi siempre fruto del desconocimiento total de sus propias características. Claro que así se hace harto difícil poder acertar de forma precisa a menos que la fortuna se alíe con nosotros y nos permita dar con la fórmula correcta que permita una cosecha productiva sin problemas previos que subsanar.

Pero, como la fortuna no es buena compañera cuando lo que buscamos son resultados, mejor intentar conocer el mayor número de aspectos que nos puedan ayudar a conocer en mayor profundidad nuestro suelo. Sólo conociendo sus características sabremos que puede hacerle falta porque adolece de ello, o por el contrario que actuación no debemos realizar en él para evitar que se produzca algún tipo de bloqueo de nutrientes por antagonismo. Pero claro, la única forma de conocer a fondo un suelo es realizar un completo estudio edafológico, que al tiempo de resultar económicamente inviable nos podría ocupar toda una vida dada la complejidad y constantes variantes a la que están sometidos los suelos.

Ahora, ¿cómo podemos conocer de una forma sencilla el tipo de suelo que tenemos sin tener que hacer un estudio edafológico? Hay una forma de averiguar el tipo de suelo ante el que nos encontramos y la calidad del mismo, y es por medio de los bioindicadores que nos ofrece la naturaleza, sólo cabe ser un buen observador y tomar papel y lápiz para realizar las oportunas anotaciones de nuestras observaciones.

Los Bioindicadores

Los bioindicadores son organismos que pueden ser utilizados para poder conocer algunas de las propiedades del medio donde se desarrollan, como pueden ser factores climáticos, edáficos, contaminantes, etc., y que resultan determinantes para saber a qué atenernos. Es una forma de analizar la zona de cultivo a partir de los organismos presentes.

Existen diversos tipos de bioindicadores, atendiendo a su tamaño cabe distinguir entre los bioindicadores microscópicos (B. micro) y los macroscópicos (B. macro). Los B. micro son los bioindicadores más precisos, y están integrados por los propios microorganismos que se hayan presentes en la composición del suelo de cultivo. Es evidente, que precisaríamos de un buen microscopio y de un amplio saber en entomología edáfica para poder descifrar el tipo de suelo a través de ellos, cosa que no es así por lo que este método con B. micro tampoco nos puede ayudar. Pero otra cosa bien distinta son ya los B. macro, ya que son más fáciles de identificar por el ojo humano pero también es bien cierto que su diagnóstico es menos preciso ya que intervienen determinados factores que pueden influenciar en la presencia de este tipo de indicadores.

Nuestros bioindicadores aliados son las plantas que integran las llamadas malas hierbas o hierbas adventicias. Lo que para la Malherbología es un quebradero de cabeza, nosotros lo debemos entender como claves interpretativas del medio de cultivo. Sin embargo el uso de la flora como agente bioindicador requiere tener en cuenta determinadas precauciones a la hora de hacer interpretaciones lo más precisas posibles:

  1. Las especies estenoicas (exigentes en cuanto a sus requerimientos) dan mejores resultados que las eurioicas (mucho más tolerantes y que presentan rangos ecológicos mucho más amplios).

  2. Las grandes especies dan mejores resultados que las pequeñas puesto que su ritmo de renovación es inferior.

  3. Vamos a obviar este apartado, aunque cabe citarlo para saber la importancia de otros factores que también pueden influenciar en la aparición de las hierbas adventicias: Antes de confiar en determinadas especies o grupos de especies como indicadoras, deberían tenerse abundantes pruebas de campo y, de ser posible, la confirmación experimental de que el factor en cuestión es limitante.

  4. El conjunto de individuos, especies o comunidades enteras proporcionan indicadores más seguros que individuos aislados o las especies singulares. Las especies de malas hierbas que sólo pueden vivir en lugares que reúnen ciertas características ambientales (ej.: relaciones entre ciertas plantas y las características del suelo) pueden ser empleadas como especies indicadoras.

 hierbas adventicias

Bioindicadores del tipo de suelo: las hierbas adventicias.

Vamos a enumerar una serie de determinadas especies de malas hierbas que requieren unas condiciones especiales para crecer, circunstancia que puede ayudarnos a descifrar el tipo de suelo ante el que nos hayamos. Para evitar confusiones resultado de algunos nombres populares confusos, los nombres de las especies que a continuación vamos a citar van a ir dadas en su nombre científico. También hay que tener en cuenta que algunas especies pueden indicarnos más de un factor del suelo, por ello es mejor ir carácter a carácter citando las especies que nos sirven de indicadores para cada caso. Algunas especies nos indican el estado hídrico, la porosidad o contenido de algunos nutrientes del suelo, lo que nos puede orientar a la hora elegir un lugar u otro para cultivar, e incluso para determinar el tipo de actuaciones que debemos realizar para acondicionarlo.

Los suelos que presentan una asfixia por exceso de agua en invierno y en períodos lluviosos son idóneos para la proliferación de especies hidrófilas como Agrostis alba, Mentha arvensis, Oxalis stricta, Ranunculus repens y Shymphitum officinale. En aquellos suelos de humedad elevada pero con sequías temporales superficiales podemos hallar algunas especies de plantas mesohigrófilas que pueden ayudarnos como Ajuga repens, Cardamine pratensis, Colchium autumnale, Festuca pratensis, Geranium pratense. Ranunculus repens o Veronica serpyllifolia. Otras especies como Gysophila muralis, Hypericum humisufum o Tusilago farfara, nos indican suelos asfixiados de forma superficial en cada período lluvioso. Aquellas especies que son higrófilas estrictas como Gallum palustre, Myosotis palustres, Poa palustris y Shymphitum officinale no toleran la menor desecación indicando suelos encharcados. Para conocer los suelos con excesos de agua basta con hallar Alchemilla vulgaris, Caltha palustres, Carex sp., Equisetum palustre, Glyceria sp., Juncus sp., Phalaris arudinacea, Ranunculus sp. o Saxifraga sp.. Nuestro cultivo se desarrolla en exterior en épocas de calor, por ello es importante para los cultivos de zonas áridas el buscar lugares con suelos que estén mucho tiempo frescos, en verano veremos crecer en este tipo de suelos especies de débil enraizamiento y exigentes en agua, como Convolvulus arvensis, Gysophila muralis o Hypericum humisufum. Muchas veces la humedad no se halla en la capa superficial, sino que hay suelos conagua en perfiles más profundos, los identificaremos a través de especies de raíces profundas como el conocido Equisetum arvense.

equisetum-arvense

La compactación del suelo también es un factor que nos va a obligar a realizar un mayor esfuerzo a la hora de acondicionar nuestra zona de cultivo. Por ello debemos escoger los suelos que presenten una mayor aireación, lo que permitirá un mayor crecimiento radicular y por tanto vegetativo, dando lugar a plantas más vigorosas y productivas. Son bastantes las especies que nos pueden ayudar a conocer los suelos bien aireados en superficie, citaremos algunas por ser quizás las más comunes como Euphorbia peplus, Fumaria officinalis, Heliotropum europaeum, Merculiaris annua, Portulaca oleracea, Ranunculus arvensis, Senecio vulgaris o Unica urens.

Otro factor muy importante es conocer algunos nutrientes en los que pudiera tener riqueza o déficit nuestro suelo de cultivo. Podemos conocer los suelos bien provistos en Nitrógeno (N) detectando la presencia de especies de plantas nitrófilas, a las que les gustan los suelos ricos en este elemento, como Amarantus sp., Artemisia vulgaris, Chenodopium sp., Cirsium arvense, Dactylis glomerata, Fumaria officinalis, Galium aparine, Heliotropum europaeum, Senecio vulgaris o Unica urens. Los suelos ricos en Fósforo (P+) y Potasio (K+) los reconocemos a través de especies indicadoras como Agrimonia eupatoria, Angelica sylvestris, Capsella bursapastoris, Daucus carota, Festuca pratensis o Urtica dioica. Por otro lado, para averiguar suelos pobres en P+ y K+ debemos reconocer Sanguisorba officinalis o Viola canina. Podemos saber qué suelossonricos en Calcio (Ca+) si encontramos Oxalis pes-caprae, muy típica en los naranjales valencianos donde hay mucha cal tanto en el suelo como en el agua de riego.

Con todas estas herramientas a nuestro alcance, sólo nos queda observar nuestro entorno para conocerlo con mayor profundidad. Así podremos reconocer que nos hallamos ante un suelo pobre en P+ y K+ al que tendremos que practicar una enmienda especial para paliar este déficit. Lo mismo que si nos hallamos ante un suelo rico en N al que tendremos que aportar menos cantidad de este macronutriente, ahorrándonos trabajo y dinero. Igual que deberemos huir de los suelos con asfixia, al tiempo que prestaremos suma atención si cultivamos sobre suelos muy húmedos, dónde deberemos aportar tierra silícea que amortigüe en cierta medida la humedad excesiva. En los suelos calcáreos debemos extremar la precaución de no abonar con materiales con pH muy elevado, ello nos puede llevar a un bloqueo, sobre todo de hierro, y padecer así clorosis férricas consecuencia de un bloqueo por antagonismo con el exceso de Ca+ presente.