LaMarihuana.com es una división de Freedom Leaf, Inc. una empresa dedicada al activismo cannabico, auditada y cotizando en el mercado de valores (OTCQB: FRLF)
Tags Posts tagged with "Poda"

Poda

0 1.408 vistas

Las plantas de cannabis se podan por varios motivos. Los principales son la de aumentar los rendimientos y también reducir la altura. O también, cuando se pretenden ambas cosas. La apical de las plantas, o su punta principal, posee una hormona inhibidora del crecimiento que impide que cualquier rama inferior la pueda sobrepasar en altura. Si esta apical se elimina, entonces las ramas inferiores crecerán más fuertemente y de manera más homogénea. También sucede lo mismo cuando esta apical se dobla y se sitúa por debajo de alguna rama, fácilmente comprobaremos como la planta en unos días comenzará a ramificar con más fuerza mientras la apical ralentiza su desarrollo.

Como decimos, una poda es una técnica muy sencilla que permite que las plantas sobretodo en exterior, no crezcan demasiado. Con ello lograremos una mayor ramificación y tener plantas más arbustivas y bajas. En situaciones en los que la discreción es necesaria, es sin duda la mejor solución posible. Y tampoco podar una planta es sinónimo de menor cosecha. Únicamente prescindiremos de esa gran porra central a veces de un tamaño envidiable, pero favoreceremos la producción en las ramas inferiores, que de otro modo sería menos. Una cosa por la otra.

¿Cuando es buen momento para podar la planta?

Para podar una planta de cannabis cualquier momento es bueno, aunque siempre es preferible hacerlo en las primeras fases de crecimiento para que tengan tiempo de recuperarse. Cuando la planta tenga unas 4-5 nudos bien marcados, se puede comenzar a podar. Y hablamos de 4-5 nudos, para asegurarnos de que si algo sale mal, contar con el número suficiente de nudos para que la planta pueda ramificar si dado el caso tenemos que podar algún nudo inferior más. Y además, cuanto antes realicemos la poda, mejor resultados obtendremos.

No hay una técnica específica para podar una planta, aunque debemos tener en cuenta que demasiadas pocas hará que la planta desarrolle ramas más delgadas, lo que en floración puede llevar a que éstas cedan con el peso. También cabe destacar que no todas las variedades responden de igual manera a las podas. Las índicas generalmente son de crecimiento más contenido y poco ramificado, mientras las sativas son más altas y ramifican sin problema, siendo las más que mejor aceptan las pocas y mejor se recuperan.

Cuando ya hayamos decidido podar nuestra o nuestras plantas, debemos tener en cuenta todo lo anterior y algunos detalles más. Siempre debemos evitar realizar podas en las horas de máximo sol, siendo las horas más apropiadas tanto el amanecer como el atardecer. Además, si la rama o tronco que vayamos a podar ya tiene un grosor considerable, nunca estaría de más usar una masilla cicatrizante. Evitaremos la pérdida de savia, además de que como toda herida, siempre es más susceptible a ser atacada por patógenos.

La herramienta que usemos para podar, sea una cuchilla o tijeras, debe estar muy bien afilada y previamente desinfectada con alcohol. Evitaremos así cortes irregulares, heridas innecesarias y posibles contagios o infecciones. Y el corte que realicemos, siempre en bisel o diagonal, lo que permite una rápida cicatrización y que no se acumule humedad que puede traer consigo la invasión de algún hongo. Si sigues estos pequeños consejos, conseguirás unas plantas de estatura más baja y con una mayor producción, algo que todo cultivador busca y desea.

0 1.350 vistas

FIM es una poda a plantas de cannabis que se puede considerar de alto rendimiento. Este término es el acrónimo en inglés de “FUCK, I MISSED”, que se traduce como ¡joder, la cagué!. Esta técnica nace como tantas otras de algún error por parte de un cultivador, que con el tiempo el error se convirtió en un gran descubrimiento. En este caso no se sabe a ciencia cierta cuándo ni donde surgió la poda FIM.

Cuenta la leyenda que se le atribuye a un cultivador estadounidense a finales de los años 90, que un día realizando unas podas a sus plantas de interior, podó accidentalmente una de las plantas por donde no era, exclamando el famoso Fuck, I missed!. Pero todo lo contrario. En poco tiempo descubrió que esa poda accidental obtuvo unos resultados tan inesperados como impresionantes.

PODA APICAL

Para comprender un poco mejor en qué consiste la poda FIM, primero debemos mencionar la poda apical. Ésta es la más común y empleada por cultivadores, y consiste en como se puede intuir, eliminar o cortar la punta apical de la planta. Esta apical contiene unas hormonas inhibidoras del crecimiento que impide que las ramas inferiores la superen en altura. En una planta que crezca de manera natural, podremos ver como ninguna rama supera en altura a la apical.

Pues bien, cuando suprimimos la apical mediante una poda, o la situamos a la misma altura que las ramas inferiores mediante una doblez, las ramas secundarias lucharán por ser puntas apicales, creciendo de una forma homogénea todas ellas. Con ésto se consigue reducir la altura final que tendrá la planta, favoreciendo el desarrollo horizontal. En lugar de una gran apical con un gran cogollo, tendremos muchas apicales con cogollos de menor tamaño.

PODA FIM

Con la poda FIM, se pretende lo mismo que con la poda apical, reducir el desarrollo vertical y forzar el desarrollo horizontal o a lo ancho. Pero en lugar de podar o suprimir la apical entera, se elimina tan sólo una parte del brote apical.  Imaginemos este brote apical como una flor cerrada, de la que sólo vemos unos pocos pétalos que en su interior esconden muchos otros pétalos. A medida que la flor se abre, va dejando al descubierto todos estos pétalos.

El brote apical de una planta de cannabis, la forman dos hojas exteriores y numerosas hojas interiores con sus respectivos nudos. A medida que la planta va creciendo, las hojas van abriendo y los nudos definiéndose y espaciándose unos de otros. Un brote apical por lo tanto lo forman aproximadamente unos 5-8 nudos y el doble de hojas, concentrados en apenas 1cm.

Cuando en este brote realizamos un corte de aproximadamente el 70% de su longitud, tan sólo suprimimos las puntas de las hojas pero no los nudos. Desde ése momento, de cada nudo comenzarán a brotar a un mismo ritmo un buen número de ramas, todas ellas creciendo a un mismo ritmo. El resultado pueden ser hasta 12 ramas. En el peor de los casos, conseguiremos unas 6-8 ramas. Hay que tener en cuenta que cortar exactamente el 70% es muy complicado, y también influye la variedad que se cultive.

¿CUÁNDO REALIZAR LA PODA FIM?

Siempre durante las primeras semanas de vida de la planta. Es indiferente que sea semilla o esqueje. Y puesto que interesan sobretodo las ramas resultado de la punta apical, tampoco es conveniente esperar a que la planta tenga más de 3-5 nudos. Siempre conviene dejar mínimo un nudo inferior antes de realizar la poda FIM, por si saliese mal, al menos nos garantizamos un par de ramas que continuarán su crecimiento y no daremos la planta por perdida.

La poda FIM tiene también algún inconveniente. Dado el número de ramas que se pueden conseguir, éstas tienden a ser muy delgadas y flexibles, lo que en la fase de floración puede ser necesario el uso de soportes para que no terminen cediendo con el peso de los cogollos. En cambio, puede que sea la mejor opción para realizar cultivos en SCROG, ya que no se tardará mucho en cubrir la superficie de cultivo, y la malla a su vez servirá como soporte.

9 117.129 vistas

 

Las podas se realizan siempre para aumentar el rendimiento del fruto. Los pequeños brotes entre las ramas y el tronco se retiran para que toda la energía se utilice en maximizar la producción del fruto. En las plantas de marihuana es muy eficaz eliminar estos brotes inútiles para que la planta pueda desarrollar brotes más grandes. Usando esta técnica se obtendrán unos cogollos grandes, duros y pesados en lugar de otros más pequeños.

La poda la realizan principalmente los cultivadores de cannabis más expertos que quieren dar la máxima cantidad de cogollos por metro cuadrado. Porque hay desperdicio de energía en los pequeños brotes y en las hojas pequeñas y así se hacen más grandes y más pesados los que quedan. Los cogollos también recibirán más luz porque estarán todos a la misma altura.

La poda se debe hacer solamente durante la etapa de vegetación porque la planta necesita tiempo para recuperarse y crecer hojas grandes. Espera por lo menos 3 días después de la poda antes de obligarlas a florecer. Asegúrate de que las plantas de marihuana están creciendo de nuevo y beben suficiente agua. Darles un par de días para recuperarse y usar fertilizantes. Si dominas esta técnica y lo haces en el momento justo sin duda valdrá la pena. No habrán mas pequeños y suaves capullos, sólo tendrás grandes, duros y pesados ​​cogollos de marihuana.

Si utilizas el método de cultivo SCROG (Screen of Green) también hay que podar las plantas de marihuana. Coloca una pantalla a 50 cm por encima de las plantas. Toma la parte superior de cada planta cuando esté a 10 centímetros de la pantalla y espera a que las nuevos brotes crezcan a través de ella. Espera hasta que crezcan 10 centímetros sobrepasándola, doblalos suavemente y conectalos a la pantalla. Poda las plantas de marihuana después de que los primeros brotes hayan crecido por encima de la pantalla. Espera unos días y forzalos en la floración. Durante las dos primeras semanas de la fase de floración las plantas seguirán creciendo.

Combina la poda y la técnica SCROG y puedes crecer 1 gramo de marihuana por watio de luz. Así que si tienes una bombilla de 1 600 watt HPS deberías ser capaz de conseguir 600 gramos de cannabis. Temperatura, humedad y otros factores también tienen que estar en lo correcto, por supuesto. Por Robert Bergman

 

Más información en ILoveGrowingMarijuana.Com

 

3 16.775 vistas

Estos pasos describen un método que fue desarrollado por un productor de marihuana de alta calidad orgánica y medicinal. Dando uno a uno los diferentes pasos con cada una de tus plantas verás que es un método muy eficaz, ya que alarga la poda a lo largo de un período de varias semanas de pre-cosecha hasta después de la curación, haciendo que esta no sea una tarea tediosa.

Pasos

  1. Trim Marijuana Step 1.jpg
    1

    Cuando se acerque el tiempo de la cosecha, comienza a buscar en la planta y elimina todas las hojas muertas y moribundas de las ramas. Un suave tirón, a veces firme, es todo lo que se requiere.

    1. Trim Marijuana Step 2.jpg
      2

      En la cosecha, y cuando todas las hojas malas se han eliminado, deja la planta en la tierra, si es posible (se mantiene firmemente allí) y utiliza una herramienta de poda para cortar cada rama desde el tallo principal, empezando por las más cercana al suelo. Puede ser necesario utilizar un serrucho para cortar las ramas inferiores si son muy grandes.

    2. Trim Marijuana Step 3.jpg
      3

      Después de haber recogido todas tus ramas, y de nuevo usando una herramienta de poda, corta las ramas laterales de las ramas grandes y principales por su base o en tamaños manejables.

    3. Trim Marijuana Step 4.jpg
      4

      Las hojas restantes están ahora retiradas de las ramas. Un corte en cada tallo de hoja podría ser el método preferido de otra persona, y el corte debería ser realizado por otra persona. Estas hojas tienen un poco de contenido de THC y normalmente van al compost.

    4. Trim Marijuana Step 5.jpg
      5

      Las ramas deben ser colgadas para que se sequen y llegar antes al siguiente paso.

    5. Trim Marijuana Step 6.jpg
      6

      Cuando la marihuana está bien seca, es decir, cuando las ramas estén secas, puedes doblar las hojas pequeñas que crecen fuera de las yemas y quitarlas.

    6. Trim Marijuana Step 7.jpg
      7

      Por último, en las ramas solo quedarán los brotes. Puedes quitarlos de sus ramas y almacenarlos en un recipiente hermético.

      Consejos

      • Deja que tu planta de marihuana hembra madure hasta el punto de que en todas sus hojas haya un abanico grande amarillento, seco o caído antes de la cosecha, así producirás THC al máximo.
      • La eliminación de las hojas se puede hacer de forma gradual durante el último par de semanas de la temporada, ya que cada conjunto de hojas que elimines, reducirá las horas que usted tendrás que dedicar a la cosecha.
      • Al cortar las ramas, ten en cuenta la altura de las mismas y el espacio que tienes disponible para colgarlas y secarlas. Por lo tanto, cortar las ramas grandes en tamaños manejables.
      • El tallo desnudo se puede extraer de la tierra mucho más fácilmente la próxima primavera, o puede ser aserrado en la base. (¿Por qué no guardarlo para hacer una comparación con el tamaño de la cosecha de la próxima temporada?)
      • ¡El secado es muy importante! Hay personas impacientes, y los vendedores clandestinos que quieren inflar el peso de sus bolsas, utilizarán tijeras pequeñas para cortar los cogollos (paso 6) cerca de los brotes antes de que estén completamente secos. Es un error evidente, ya que no se puede fumar un cogollo verde.
      • ¡No tires las hojas pequeñas! Son ricos en THC y útiles para la fabricación de aceite de marihuana para cocinar. Fuente WikiHow

13 55.323 vistas

Las grandes hojas bloquean la luz que va a mis plantas de maceta, ¿debo podar para que entre más luz y se aireen la plantas?

La mayoría de los cultivadores creen que la eliminación de una o dos hojas grandes está bien, sobre todo porque al eliminar las grandes se permite que otras partes de la planta produzcan grandes cogollos pegajosos. Pero esos grandes paneles solares están captando la energía para la planta., su eliminación o poda es como cortar una fuente de energía para su crecimiento.

Preguntado a un cultivador muy experimentado el secreto para conseguir una calidad constante y con gran rendimiento de arriba a abajo, dijo que las hojas de punteo son clave. Resulta que la respuesta tiene que ver más con cual en lugar de sí o no.

Con los cultivos de OG Kush , después de cuatro semanas en el ciclo crecimiento, los cultivadores defoliaron casi por completo las grandes y hermosas hojas verdes de la planta.  Al ver el antes y el después, sorprendía mucho (“¿Qué están fumando estos tipos?”): Arbustos grandes y saludables despojados con sólo algunas hojas en abanico, pero con todos los sitios en ciernes intactos.

Sin embargo, cuando me mostraron una sección que había sido tratada de esta manera y ya estaba lista para la cosecha, se hizo evidente que había un método que parece una locura.

No todas las cepas responderán favorablemente a este método, pero todas las cepas Kush probadas y las variedades indicas dominantes han respondido muy bien, a veces hasta un 30% más de rendimiento. En serio. Algunos híbridos Sativa responden bien también, aunque por lo general necesitan tener menos hojas eliminadas en abanico. En caso de duda, prueba una planta o dos antes de someter a una cosecha entera a cualquier tipo de desplume.

¿Por qué el deshoje de la planta? 

En la naturaleza, en la cuarta semana de floración, las plantas de cannabis no es probable que tengan una copa completa y por eso se deja intacta. Solo están persistentemente frondosas cuando se cultiva en interiores, debido a las condiciones favorables y al alto nivel de nutrición que los cultivadores de marihuana proporcionan a sus cultivos.

En un entorno natural las hojas inferiores agotan sus reservas de nutrientes, que ya han sido canalizadas por la planta al principio del desarrollo. Las hojas caen por su cuenta, sobre todo porque se agota el nitrógeno del suelo.

Para la cuarta semana de floración en un ciclo de florecimiento de nueve semanas, las plantas dominantes Kush e Indicas realmente no parecen utilizarla de todos modos, aun cuando son de interior. Los productores no necesitan preocuparse acerca de las reservas de nutrientes; hay mucho disponible para las raíces.

Mediante la eliminación de las hojas grandes, el toldo se abre y se respira un segundo aire en el cultivo.

Debido a que hay más luz que llega a todas las partes de la planta y la humedad no está atrapada , se verán cogollos más grandes, más duros en el mismo tiempo de cosecha. Las yemas se hinchan casi toda la noche, porque las raíces pueden ahora canalizar más jugo en los brotes y no hay follaje que robe el fluido a la flor.

No hay que arrancar todas las hojas de un sitio: es un poco de aquí y de allá. Si bien son golpes para la planta, las plantas sanas se recuperan prácticamente en toda la noche; especialmente si se sigue con una alimentación de vitaminas y minerales (alimentación después de la poda selecta).

También hay que tener en cuenta que el desplume de una o dos hojas en la apertura de la copa no es una mala idea; es para que después en todos los sitios en ciernes se formen brotes (se desarrollen en zonas que igual no crecerían).

Al principio puede ser difícil; pero cuando ves los resultados ya no se mira hacia atrás.

Fuente y más información en HighTimes

3 5.208 vistas

Llegado determinado momento de la fase de crecimiento es necesario comenzar el mantenimiento de las plantas para que continúen con un sano y equilibrado desarrollo, sobre todo si el cultivo se realiza en macetas. También es momento de realizar determinadas podas de formación si se cree conveniente o necesario, para procurar una mejor estructura que evite roturas y mejore de forma general el crecimiento de las ramificaciones.

Las plantas de marihuana están dotadas de un potente sistema de raíz pivotante. Esto hace que las raíces del cannabis penetren con gran fuerza en el suelo de cultivo, por lo que si cultivamos en macetas las raíces colonizarán muy pronto el substrato dada su vigorosidad, conllevando a la esquilma de nutrientes y cese del crecimiento por parte de la planta. Evidentemente si no reponemos estos nutrientes la planta dejará de crecer e incluso puede llegar a morir por inanición.

Si el cultivo lo desarrollamos directamente sobre el suelo y hemos hecho las correspondientes labores de presiembra, con abonados en verde y/o estercolado, no tendremos mayores problemas que controlar el estado sanitario de nuestro vergel cannábico o satisfacer sus necesidades de riego. Otro caso bien contrario es el dado en cultivos de macetas, aquí la cosa cambia. Dependiendo del tipo de substrato utilizado, del color y tamaño del contenedor o maceta, y de las necesidades propias de cada planta que cultivemos, deberemos ir realizando abonados periódicos tanto mediante fertirrigación como aportación de materia orgánica sólida, o lo que es lo mismo compost. Para mí es mejor, aunque menos práctico, realizar contínuos trasplantes a contenedores cada vez mayores, para a falta de un mes de iniciar la floración realizar el último trasplante con un abonado específico para floración.

Otro problema con el que podemos encontrarnos en plena fase de crecimiento es precisamente un excesivo crecimiento vertical por motivos de insuficiencia lumínica o lo que es lo mismo fototropismo, también un crecimiento desajustado como motivo de una excesiva ramificación que se puede dar tanto en esquejes enraizados como en plantas que revegetan tras iniciar la fase de floración e interrumpirla como consecuencia del aumento de las horas diarias de luz. En estos casos es conveniente realizar podas de formación para proporcionarle una estructura más adecuada a las plantas acorde a nuestras necesidades de cultivo.

Una poda adecuada es esencial para que las plantas cultivadas en determinadas condiciones desfavorables, desarrollen una estructura fuerte y una forma deseable que les permita aumentar la producción. Aquellas plantas que cuando son jóvenes les proporcionamos las medidas de poda apropiadas precisan menos podas correctivas en su madurez. El uso de una técnica adecuada es esencial, porque de lo contrario una poda deficiente y mal realizada puede causar daños perdurables. Se debe establecer una buena estructura de ramas. Las ramas estructurales son las que forman el esqueleto de la planta adulta. El objetivo de una poda de formación es el de conseguir un tronco fuerte, con robustas ramas espaciadas, y en algunos casos aumentar el volumen de masa vegetal con la menor altura posible, reduciendo la posibilidad de que sean vistas por ojos ajenos. Las podas correctas eliminan aquellas ramas débiles que resultarán casi improductas, centrándose en la formación de aquellas sobre las que recaerá todo el peso de la producción.

Al principio de la era cannábica, cuando apenas disponíamos de bibliografía escrita, un error común dado entre los cannabicultores era el de confundir podar con quitar las hojas grandes unidas al tallo. Las hojas de cada rama son las encargadas de producir el alimento suficiente para mantener a dicha rama viva y en crecimiento, por lo que si las quitamos estaremos frenando el crecimiento de las plantas. La eliminación de demasiadas hojas puede causarle “hambre” a la planta, reducir drásticamente su crecimiento e incluso puede llegar a perjudicar su salud. A un mes de iniciar la floración no es conveniente realizar poda alguna, por eso los meses de Junio y Julio se convierten en primordiales a la hora de estructurizar a nuestras plantas de marihuana. Miguel Gimeno

3 7.518 vistas

Por Miguel Gimeno.- En muchas ocasiones hemos de adaptar la forma y tamaño de nuestras plantas de cannabis a las exigencias del cultivo y las nuestras propias. Muchos cannabicultores intentan mantener en la mayor medida posible la discreción de sus cultivos por motivos de robos o de futuros posibles problemas con la ley, pero cuando se encuentran con variedades que crecen demasiado se ven desbordados ante tanto crecimiento vegetativo y comienzan a sentir cierto temor por los grandes tamaños que llegan a alcanzar algunos ejemplares. En ese momento las podas se vuelven un aliado indiscutible para el cannabicultor, ya que esta práctica le permite el mantener ciertamente controlado el crecimiento vertical desmesurado de algunas variedades.

No sólo son por motivos de seguridad y discreción, las podas de formación también se han de realizar en casos de encontrarnos ante ejemplares de plantas que crecen desproporcionadas por motivos de luminosidad, de competencia por el espacio con otras plantas, o incluso de plantas o esquejes que han sufrido un proceso revegetativo, esto les provoca una ramificación masiva, se precisa de realizar podas y aclareos para proporcionarle a la planta una determinada estructura que le permita desarrollarse sin problemas formativos.

Para aquellos ejemplares a los que queremos cultivar más de forma horizontal que vertical, nos vale con realizar podas de los ápices de tallo central y de ramas laterales. Esto provoca una mayor ramificación inhibiendo el crecimiento horizontal. Se pueden realizar tantas podas como se deseen, pero siempre permitiendo que el número de ramas no evite la aireación interna de la planta, ya que si no se corre riesgo de padecer algún tipo de hongo.

Algunas plantas al hallarse en lugares que le resulta incómodo para poder realizar un crecimiento normal y equilibrado, comienzan a ramificar de forma desigual de tal forma que hay zonas de la planta densamente poblada intercaladas con otras menos vegetadas. Esto lleva a un crecimiento anómalo que hace que algunas zonas de la planta crezcan más que otras y les hagan sombra y con ello se agudice el problema. En este caso debemos controlar aquellas ramas que crezcan más y controlarlas por medio de podas o pinzamientos de los ápices (en el pinzamiento no hay que cortar el ápice, simplemente pisarlo con los dedos). El proceso hay que repetirlo hasta que se iguale la planta y reciba luz por igual.

Las plantas o esquejes que inician la floración y la interrumpen de forma casi inmediata, comienzan a revegetar y lo hacen ramificando en exceso, lo que hace inevitable que se haga un aclareo de ramas y dejar sólo aquellas que le pueda permitir cierto aireamiento interno conforme se vayan desarrollando las plantas, siempre teniendo en cuenta que hay que dejar ramas que no puedan llegar a cruzarse entre ellas, lo que podría provocar su futura rotura.

Durante la floración también podemos hacer aclareos de ramas muy bajas que contienen diminutos cogollos. Este aclareo de flores y ramas bajas aumenta el engorde de los cogollos de las puntas, ya que toda la savia asciende hacia ellas sin perderse por el camino en alimentar ramas, hojas y flores que no darán producción, al tiempo de resultar bastante engorrosas de manicurar.

Por Miguel Gimeno

39 91.099 vistas

La poda consiste en ir cortando las puntas de las ramas o de la cabeza principal para modelar la planta a tu gusto. Nada de ir cortando hojas grandes a lo loco, estas son pequeñas fábricas de energía para la planta, solo se pueden ir cortando los últimos dias de floración que se iran amarilleando.

Si no qieres que tu planta pase de una altura deseada y que se ramifique mas cortale la punta de la cabeza (unos 5cm) cuando tenga entre 1m y 1.5m de altura,una semana despues córtale las puntas de las ramas superiores a unos 5 cm. Se ramificara en un mes de una manera espectacular aumentando su producción.

Las ramas inferiores si no se desarrollan bien se pueden cortar, esto fortalecerá el resto de la planta, estas puntas inferiores y las superiores de las ramas se pueden usar como esquejes.

Cada vez que cortes una punta de una rama de esta brotaran dos y al cabo de un tiempo si cortas estas dos tendrás una rama de 4 puntas. Te aconsejo que plantes alguna planta de mas y experimentes con las podas.

Cultivointeriormarihuana