LaMarihuana.com es una división de Freedom Leaf, Inc. una empresa dedicada al activismo cannabico, auditada y cotizando en el mercado de valores (OTCQB: FRLF)
Tags Posts tagged with "tricomas"

tricomas

5 15.868 vistas

Los tricomas son pequeños apéndices que parecen pelos. Son producidas por la marihuana, y otras plantas. Las plantas de marihuana femeninas producen ciertos tricomas que son una fuente rica en THC. Estos tricomas se pueden encontrar en su mayor concentración en las flores, o sea los cogollos. Empiezan con un color lechoso, que luego se vuelve ámbar (marrón claro).

Los tricomas en la imagen 1 son claros. Después de que la planta ha florecido durante unas semanas, los tricomas comienzan a tomar un color lechoso (foto 2). Después de unas cuantas semanas, se volveran totalmente de color lechoso. En las últimas etapas de la floración, los tricomas empezaran a tornarse de color marrón claro (foto 3). La cantidad de tiempo requerido para llegar a este punto depende de la cepa de marihuana y las condiciones de cultivo.

trichomsEn la imagen 2 se puede ver los tallos han comenzado a volverse de un color claro a un color translúcido lechoso. Para el máximo contenido de THC y un efecto más cerebral y energético, debemos cosechar las plantas cuando la mayoría de los tricomas de las plantas son de un color translúcido totalmente lechoso.

Usted puede esperar hasta que la mayoría de los tricomas hayan comenzado a girar ámbar, pero la marihuana resultante producirá un efecto más somnoliento del que produciría si las plantas se cosecharon antes. El tricoma del cuadro 3 es aproximadamente 90% ámbar, con sólo un rastro de color translucido lechoso.

Después de que los tricomas sean completamente de color ámbar, el THC comienza a degradarse. Esto hace que sea muy importante cosechar antes de que la mayoría de los tricomas hayan alcanzado el color ámbar.

En su primera cosecha, si usted está teniendo dificultades para juzgar cuándo cortar las plantas de abajo, una buena guía aproximada sobre cuándo cosechar una planta es esperar hasta que el 50% -80% de los pistilos blancos (pelos) se hayan vuelto oscuros (generalmente de color marrón o rojo) y aproximadamente el 10% de los tricomas empiece a girar a ámbar.

No tenga demasiado de prisa en cosechar que algún tricoma ha cambiado a ámbar. Es normal que un pequeño número de tricomas empiece a madurar varias semanas antes de la fecha óptima de cosecha. Pero cuando el 10% o más de los tricomas están cambiando a ámbar y el 50% -80% de los pistilos blancos (pelos) se han vuelto oscuros, se debe considerar las plantas.

Tenga en cuenta que los tricomas son demasiado pequeños para ser vistos adecuadamente con el ojo humano. Para ver correctamente, utilice un microscopio de bolsillo clasificado en algún lugar entre 20 y 70 aumentos. La mayor concentración de tricomas se puede encontrar en los brotes en crecimiento.

0 24.670 vistas

Los tricomas son las glándulas que crecen sobre le epidermis de nuestras plantas de Marihuana, esos palos semitransparentes que parecen chupa-chups. A simple vista quizás no podamos apreciarlos bien, pero con la ayuda de una lupa, microscopio o cámara de fotos podremos ampliarlos para quedarnos embobados ante tal belleza.

En la “cabeza” de los tricomas es donde se encuentran los cannabinoides, tales como el THC (responsable del efecto psicoactivo), el CBD (muy apreciado últimamente por sus propiedades medicinales) o el CBN (también psicotrópico que actúa como agonista en los receptores CB1 y CB2), entre muchos otros menos conocidos.

Sabiendo esto, es lógico pensar que cuantos más tricomas tenga una planta mayor cantidad de cannabinoides tendrá y por ende, un efecto mucho mayor, más potente.

Pero aumentando la cantidad de tricomas de una planta, no solo aumentamos el número de cannabinoides. Los terpenos también se encuentran en estas glándulas y son los responsables del olor y del sabor de la marihuana al fumarla o vaporizarla.

Por lo que si pudiéramos aumentar el número de tricomas de una planta de marihuana, no solo aumentaríamos la potencia de su efecto, sino que también tendría más sabor y olor.

La pregunta es bastante sencilla…. ¿Cómo aumentamos el número de tricomas en una planta de Marihuana?

Los cultivadores de exterior nos dieron la clave hace ya muchos años. Cogemos dos clones de una misma planta madre y los plantamos el mismo día pero en lugares diferentes. Les damos a ambos los mismos cuidados y los cosechamos el mismo día cuando sus cogollos hayan madurado.

Con la única diferencia de que uno de ellos lo plantaremos a nivel del mar y el otro en un pueblo de montaña, a unos 1,500 metros de altura. Os sorprenderéis al ver la enorme diferencia que existe entre ambos. El esqueje que hemos plantado a 1,500 metros de altura tiene muchísima más cantidad de tricomas que el que fue plantado a nivel del mar.

Esto tiene una explicación muy sencilla a la par de lógica. Cuanto más nos elevamos sobre el nivel del mar, mayor es la fuerza de los rayos del sol. El sol es mucho más fuerte a 1,500 metros de altura que a nivel del mar.

Los rayos del sol contienen entre tantas radiaciones Rayos UV-B. Estos rayos son dañinos para las plantas de Marihuana (y para todo, prácticamente). Degradan y destruyen bastantes tricomas en las plantas, lo que obliga a las plantas a generar nuevos tricomas constantemente.

La planta genera tricomas para protegerse a sí misma, a sus flores (cogollos) y semillas (si las hubiera), contra insectos y condiciones adversas, entre ellas los Rayos UV-B.

De esta forma, una planta cultivada a 1,500 metros de altura recibe los rayos de sol con más fuerza que una planta que está siendo cultivada a la vez a nivel del mar. Así que para protegerse de la mayor cantidad de rayos UV-B lo que hace es generar muchos más tricomas.

Las plantas son sabias, saben protegerse de forma natural con los medios que disponen. Así que si vamos a realizar un cultivo en exterior, debemos recordar que a mayor altura mayor cantidad de tricomas producirá nuestra planta. Pero ojo, que a mayor altura por lo general también suele bajar más la temperatura por la noche. Hay que cerciorarse de que las mínimas son aceptables.

¿Y qué pasa con los cultivos de Interior?

En interior es todo mucho más sencillo. Normalmente se realiza el ciclo vegetativo o de crecimiento con una bombilla de Halogenuros Metálicos (HM) y el ciclo de floración con una bombilla de Vapor de Sodio (HPS), dado que su luz amarillenta (contiene más rojos) está más indicada para el desarrollo y maduración de los cogollos, además de aportar más lúmenes por W que los Halogenuros Metálicos.

Pues bien, los Halogenuros Metálicos emiten mucha más cantidad de rayos UV-B que el Vapor de Sodio, por lo que si durante las dos últimas semanas de floración sustituimos la bombilla de Vapor de Sodio por una de Haalogenuros Metálicos, el nivel de resina será superior. Nuestra planta producirá más tricomas que si hubiéramos finalizado con la bombilla de Vapor de Sodio.

¿Donde está la trampa?

No hay trampa, solo pura lógica. Si el Vapor de Sodio emite más lúmenes, la producción será mayor si realizamos el ciclo completo con esta bombilla.

Si los Halogenuros Metálicos emiten más rayos UV-B pero emite menos lúmenes, la producción será algo menor pero la cantidad de resina será superior, si realizamos el ciclo de floración entero con esta bombilla.

Así que la forma de obtener una buena producción y aumentar también un poco la cantidad de resina, es simplemente sustituir la bombilla de Vapor de Sodio por la de Halogenuros Metálicos las dos últimas semanas de floración manteniendo el mismo horario (de 12/12).

Se recomienda cortar cuando los pelillos de las flores estén de color marron, en un 75% de la planta. Se podrá ver también que los tricomas, esos pequeños cristalitos que al principio son blancos/translucidos, se tornan de color ámbal, señalando que han alcanzado la madurez. Así que cuando estén ambar, sin llegar a ponerse marrones, debemos cortarlos. En la foto se aprecian los tricomas de color ambar y los pelillos de color marrón.

Se recomienda también que los últimos 15 días antes de cortarla, reguemos sólo con agua, para así lavar las raíces y que tampoco se noten los fertilizantes a la hora de fumar o comer. Y el día de antes de cosechar, es recomendable ya no regar mas. Y así cuando cosechemos, no debemos hacerlo de buena mañana, sino a pleno sol, para que la humedad sea la mínima y no aparezca moho u otros problemas relacionados con la humedad.
Puede darse el caso, en algunas variedades de marihuana, que una parte de la planta ya esté para cortar y a otra parte le falte todavía un poco. En ese caso, debemos cortar primero las ramas con los cogollos maduros. Y mas adelante, el resto (cosecha por partes).