por stereoman el Lun Mar 17, 2008 1:10 pm
Mi escasamente estimado compatriota :
Leyendo hoy el diario, me he enterado de que usted creía firmemente que iba a ganar, y, por consiguiente, que se sorprendió muy sinceramente al saberse perdedor de las elecciones.
Casi no podría concebir semejante grado de ceguera en un hombre corriente, y me lo encuentro precisamente en quien debe regir los destinos del hombre corriente, por desgracia, la estupidez humana se supera a sí misma con cada día que pasa, y hablo en términos generales, no se me de por aludido.
Las creencias fervientes son cosa del pasado, y dan risa a la gente, mientras más serio e indignado se ponga uno, más divertido resulta a los demás, y menos convincente, hoy, lo único que convence, es el dinero contante y sonante.
Ya que usted no sabe porqué ha perdido, le diré que la culpa ha sido de la Santísima Trinidad, mire usted, para que algo ocurra, tienen que entrar en juego tres fuerzas, conocida esta ley, se le dió un valor sagrado y de ahí el nombre.
Todos los colores surgen de la combinación de tres colores primarios, uno activo, uno pasivo y un tercero que los conecta,todos los acontecimientos y fenómenos en este mundo se ciñen a esa ley, para que algo pase, debe haber una fuerza activa (hombre), una pasiva, (mujer), y una tercera que las conecte (hijo).
Imagine un hombre sentado en una mesa sobre la que hay un pan, mientras el hombre no sienta hambre, nada ocurrirá, pero si la siente, el hombre se convertirá en la fuerza activa y el pan en la pasiva, y algo ocurrirá.El hambre era la tercera fuerza, si no hay tercera fuerza, nada ocurre.
Cuando no hay tercera fuerza, la fuerza activa y la pasiva se anulan una a la otra, y mientras más poderosa sea la fuerza activa, más poderosa es la pasiva, tal vez empieze usted a entrever lo que ha ocurrido, mientras más fuerza hace usted en su carrera ciega hacia adelante, más fortalece la resistencia de la fuerza pasiva, y su esfuerzo queda anulado.
En fin, como dije arriba, no le tengo ningún aprecio como político, pero, en lo personal, no me cae usted mal, sobre todo, desde que vi a su esposa en tv, una mujer tan dulce y cariñosa no puede querer a un mal hombre, seguro que ella lo conoce lo bastante como para amarlo, y eso es un punto a su favor, en contra, tiene que es usted bastante cenizo, eso deprime a la gente.
Saludos cordiales