No es bueno tratar de convencer a nadie de que pruebe esto o aquello. Si algún día le pica la curiosidad, se da el momento o lo que sea, ya te lo dirá ella. Si fumar no se interpone entre vosotros, seguid así es lo mejor que puedes hacer. Y de dársela a comer, pues tú verás lo que valoras tener novia, compadre, porque si nunca siquiera has hecho galletas puedes tranquilamente aplicar la ley de murphy, y o bien no le hacen nada, o bien le dan un pasón. No nos pongamos pesimistas, puede que... sí, hay
alguna probabilidad de que la siente bien si das con su dosis justa. Aprovecha para rellenar una quiniela.
Después de tres años de casao mas tres de convivencia, mi hoy ex-mujer (lo de "ex" no relacionado con el cannabis

) no había probao la grifa, lo que no quitaba que yo tuviese mi bombiya en casa. Un día estábamos sentados en la orilla de un lago en Escocia, donde esperábamos la noche para plantar la tienda de campaña porque ahí está prohibido al ser terreno privado de algún hijoeputa duque, y el atardecer perfecto, precisión matemática de la puesta de sol desde nuestra perspectiva, yo fumándome grande porro internacional de jack herer en comunión con el entorno, y se acercó la parienta y me dijo, "trae el porro que lo voy a probar". Le pegó dos o tres caladitas y no gutió más en una hora. Luego le entró el escojono y se puso, todo hay que decirlo, un poco tonta y riéndose de cosas que ni colocao tienen gracia, para después ponerse mimosa y ahí tuvimos un buen punto. Pero más tarde no fue capaz de ayudarme a montar la tienda, y cuando estábamos dentro se puso un poco paranóica oyendo ruidos. Por la mañana me dijo que no pudo dormir hasta el amanecer.
Con todo la gustó la experiencia y repitió en ocasiones, aunque no llegó a habituarse.