En efecto, Stereoman, lo que queda claro viendo el documental es que ni unos ni otros saben lo que va a pasar en un futuro...
Lo que si se evidencia es que va a haber una serie de empresas que se van a beneficiar de este ciclo de calor, y nos van a vender la moto. Desde luego, no digo que sea innecesario que nos la vendan, porque tal y como tenemos el planeta, que lo estamos dejando manga por hombro, casi que hacía falta una amenaza,¡el apocalípticas va a llegar, cambiar las bombillas de casa por bombillas de bajo consumo!
De lo que no estoy tan seguro es de que se estén dando los pasos adecuados para gestionarlo. Como tenemos el sistema que tenemos, para lo bueno y para lo malo, la primera consecuencia del intento de reducciones de emisiones las está provocando el desvío de capitales. Los que antes especulaban con casitas, ahora lo hacen con cereales. Así que acabaremos llenando el depósito del coche a costa de vaciar los estómagos de medio mundo. Lógico ¿no? que concienciados estamos con los problemas globales...
http://www.soberania.org/Articulos/articulo_2808.htm (noticia relacionada)
Respecto al tema de la "conspiración" en torno a África, creo que en el documental la han usado más bien como una imagen impactante. Desde luego, la reducción de emisiones, a los países que más afectaría sería a China, India, Brasil, etc. que mantienen el crecimiento de la economía basando su producción energética en el carbón. Conseguir que estos países aceptasen reducir sus emisiones sería una garantía para occidente de que su despegue económico será más lento, o sea, un competidor menos. Si China no firma el protocolo de Kioto, por algo será...
Eso si, que los gobiernos utilicen el calentamiento global para fines políticos no significa que no tengamos que ser conscientes de que ese humillo que sale de las centrales térmicas, los tubos de escape y demás no es lo más saludable del mundo, y que habría que invertir para desarrollar energías limpias, al menos aquí que tenemos los medios para hacerlo, que luego, seguro que esos otros países estarían encantados de comprarlas cuando estuviesen más desarrolladas.
En fin, qué desastre...
