por stereoman el Dom Jul 13, 2008 1:21 am
El amigo Gameover ha tenido el detalle de hacerme llegar una presentación antitaurina.
Lo que yo veo ahí, no me hace cambiar en absoluto de opinión, desde luego, está hecho para dar escalofríos, y los da, pero el tono panfletario y propagandístico es más que evidente, a mi modo de ver, lo que han hecho, es reunir cuantos detalles escabrosos han podido encontrar por ahí repartidos, y atribuir todo ello a cada toro, es muy cierto que esas cosas pasan, unas veces unas, otras veces otras, y otras, ninguna.
Pero no voy a discutir ese tema, visto lo visto, no soy muy optimista respecto al futuro de la fiesta, el hecho mismo de que ocurran muchas de las cosas mencionadas, me hace ver que está en un proceso de degradación que acabará convirtiendola en una caricatura de sí misma.
En mi opinión, si esas cosas pueden ocurrir, se debe a que cada vez hay menos gente que comprenda lo que ocurre en la plaza,cuando la gente comprendía a los animales, nadie les podía colocar un toro "afeitado", y un torero tenía que jugársela o pagaba las consecuencias.
Con la llegada de la televisión, se convirtió en espectaculo de masas, y las masas, por definición, ignoran la calidad.Eso conlleva la máxima de que el espectaculo debe continuar, de modo que, gente sin escrupulos entró en el asunto, y no me cabe ninguna duda de que hacen todas las trampas que pueden .
Ahora es un negocio multimillonario, de modo que , los antitaurinos, teneis la batalla perdida de antemano, pero los amantes de la tauromaquia, también.
Hace unos años, los talibanes, destruyeron los Budas de Bamiyan, recordad esas enormes estatuas siendo cañoneadas.
Esa gente estaban plenamente convencidos de que hacían lo más correcto, esos Budas simbolizaban quien sabe que oscuro pasado que había que borrar, los Budas estaban allí antes de que existiera el propio país.
El arte de torear, creo que puede ser llamado arte en el mismo sentido que hablamos de artes marciales, implicando un cierto conocimiento y un cierto dominio.
El arte inspirado por la tauromaquia como tal, es, sin duda, arte de la mejor calidad, y eso lo comprende cualquiera.
Pero, para mí, la verdadera obra de arte, es el toro, el toro bravo inspira a los artistas por su enorme potencia visual, su energía, y su gallardía, incluso el más profano, se ve conmovido ante su silueta, no puedes mirar a un toro y no sentir respeto.
Si tantas obras de arte han sido posibles, y solo por eso ya deberiamos estar agradecidos, es porque unos hombres han tomado unos elementos de la naturaleza y los han convertido en puro arte viviente.
Entre unos y otros, estamos destruyendo esa obra de arte, cañoneando los Budas, sin pensar que son obras únicas e irrepetibles, en fin, así nos va.