Marihuana en Francia ¿qué ha ocurrido en 2015?

Marihuana en Francia ¿qué ha ocurrido en 2015?

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Según las últimas encuestas disponibles, el cannabis sigue siendo la sustancia ilegal favorita de Francia. En abril de 2015, la OFDT informó que el 42% de los ciudadanos de 18-64 años de edad había consumido cannabis como mínimo una vez. Con estas cifras, Francia se ha ganado oficialmente el título de mayor consumidor de cannabis de Europa.

El cannabis gana en los números

Según las últimas encuestas disponibles, el cannabis sigue siendo la sustancia ilegal favorita de Francia. En abril de 2015, el “Observatoire Français des Drogues et des Toxicomanies” (OFDT – Observatorio Francés de las Drogas y Adicciones) informaba de que el 42% de los ciudadanos de entre 18-64 años de edad habían consumido cannabis como mínimo una vez. El 11% de este mismo grupo demográfico había consumido cannabis durante el año en que se realizó la encuesta – 2014 – sobre todo el grupo de 18-25 años.
Con estas cifras, Francia se ha ganado oficialmente el título de mayor consumidor de cannabis de Europa, mientras que el segundo lugar lo ocupa la población danesa de la que el 35,9% ha consumido la planta en una forma u otra por lo menos una vez. Los holandeses se encuentran en el cuarto puesto, con el 25,7%.

Además, un estudio publicado en enero de 2016 por HBSC (Health Behaviour in School-aged Children), con la colaboración del OFDT, revelaba que los menores franceses se sienten más atraídos por el cannabis que por el alcohol.
Se preguntó a estudiantes de 11-15 años de edad por sus experiencias personales con sustancias legales e ilegales en 2010, y en 2015, y se detectó con facilidad un mayor desapego del alcohol por parte de las generaciones jóvenes. De hecho, en 2010, el 65% de los hombres jóvenes y el 53% de las mujeres jóvenes habían consumido bebidas alcohólicas por lo menos una vez. Cinco años más tarde, se observó que sólo el 55% de los hombres jóvenes y el 43% de las mujeres jóvenes podían hacer esa misma afirmación.

Parece que hay otra droga legal que está perdiendo popularidad en Francia: el tabaco. En 2010, casi el 12% de los estudiantes de secundaria fumaban cigarrillos a diario, mientras que en 2015 sólo lo hacían el 8,9%.

Por otra parte, el cannabis parece despertar un interés creciente en esos mismos estudiantes. El consumo entre los adolescentes no es una moda pasajera: el 1,5% de los alumnos de 6º de Primaria (11 años) ya había fumado un porro, al igual que el 11% de los alumnos de 2º de ESO (13 años) y el 24% de los estudiantes de 3º de ESO (14 años).

Nueva reforma, misma postura

La situación no ha cambiado mucho en estos últimos años, en lo que se refiere a la implicación del gobierno francés en lo que respecta al cannabis. De hecho, sigue existiendo una voluntad inequívoca de arrinconar el tema por completo. Varios políticos han expresado en el pasado su firme negativa a discutir siquiera el tema del cannabis en Francia. De hecho, los primeros ministros actuales y anteriores parecen haber acordado seguir el mismo modus operandi a la hora de tratar la incómoda cuestión del cannabis, es decir, cerrarse en banda ante cualquier pregunta que intente abordar el tema.

“Podemos debatir todo lo que quiera, en lo que respecta al gobierno, el debate se ha cerrado. […] Podemos debatir estas cuestiones, pero el gobierno no va a tomar ninguna iniciativa relacionada con la legalización, autorizando o despenalizando el consumo de cannabis.”

Manuel Valls, actual primer ministro de Francia, 13 de julio de 2015, en la emisora de radio France Inter

Cannabis in France – what happened in 2015 01 - Sensi Seeds Blog

Manuel Valls

A pesar de esta aparente firmeza, resulta evidente que la política actual no le funciona demasiado bien a Francia. No sólo el consumo de cannabis ha llegado a su punto más alto (incluido el consumo de los menores de edad, según demuestran las estadísticas anteriores), sino que cada vez más tribunales simplemente resuelven ignorar la ley siempre que se pueda. ¿Qué otra cosa se puede hacer cuando los arrestos de pacientes que cultivan cannabis con fines medicinales van mucho más allá de un caso aislado al año?

Sensi Seeds ha documentado ampliamente el caso del activista Bertrand Rambaud, y a día de hoy existen un motón de ejemplos similares.

Y para demostrar este presunto desánimo en lo que respecta a los procedimientos legales sin sentido dirigidos a los consumidores, en octubre de 2015, el Estado francés introdujo la reforma más discreta de todas las introducidas. La reforma afecta a todas las infracciones punibles con 1 año de prisión o menos, lo que incluye el consumo, y por lo tanto, la posesión de pequeñas cantidades de cannabis.Estas infracciones serán ahora objeto de multas un poco menos elevadas, en lugar de lo que establece la política actual: 1 año de prisión, y una multa de 3.750 €. El principal objetivo de este cambio consiste en liberar un poco la actividad de los tribunales.

Por supuesto, a raíz de esta noticia, tanto la prensa francesa como los ciudadanos se apresuraron a sacar conclusiones – como haría cualquiera – sobre una posible despenalización del cannabis por completo. Sin embargo, los dirigentes gubernamentales se dieron prisa, o más bien mucha prisa, en negar esta posibilidad, presumiblemente asegurando que ellos no recibirían la misma llamada telefónica, en plan recordatorio, que algunos funcionarios pro-cannabis atrevidos habían recibido del primer ministro en el pasado.

Existe algo parecido a un sector de la política francesa que está a favor del cannabis, pero, por desgracia, en general la cuestión se considera secundaria, o un problema de salud pública. La atención se centra en el exceso de dramatismo que se pone en el consumo ocasional y/o en las llamadas “adicciones” al cannabis, además de en la crónica social sobre diversos estudios científicos, más que sobre los beneficios del cannabis medicinal, o el cannabis recreativo y sus mansos efectos cuando se comparan con los de los Legal Highs.

La prevención y el acoso preventivo

En el ámbito de la prevención, se han multiplicado las actuaciones llevadas a cabo por psiquiatras, así como por representantes de la “Mission Interministérielle de Lutte contre la Drogue et des Conduites Addictifs” (MILD&CA – Misión Interministerial de Lucha contra las Drogas y las Toxicomanías).

Los centros de Educación Secundaria, por supuesto, son el foco de la atención del gobierno, teniendo en cuenta las estadísticas alarmantes del consumo de menores de sustancias ilegales, ya sea de cannabis o de cualquier producto, de la amplia gama de drogas duras fácilmente disponibles a través del mercado negro.

Cannabis in France – what happened in 2015 02 - Sensi Seeds BlogEn diciembre de 2015, una iniciativa presentada por el político Valérie Pécresse, ex ministro y actual Presidente del Consejo Regional de Île-de-France, acaparó los titulares de prensa durante las elecciones regionales. La medida, considerada inaplicable por la mayoría, consistía en la prevención mediante la realización sistemática de tests de drogas a los estudiantes de la escuela secundaria, llevados a cabo sin motivos razonables. Por supuesto, muchos se apresuraron a señalar los muchos defectos de este plan, y el principal problema proviene de la falta de un marco legal en el que estas pruebas serían obligatorias. Esto es, por supuesto, sin mencionar los demás detalles que sitúan esta propuesta en el ámbito del control más absoluto parecido al de la era “Reefer Madness”, ya que por ejemplo, toda negativa a someterse a estas pruebas daría lugar a estar incluido en la temida lista de alumnos culpables de ser consumidores de cannabis.

A principios de 2016, se puso en marcha otra actuación estándar parecida que afecta a los conductores, inspirada en otros países europeos, como parte de la “modernización del sistema de salud de Francia”, conocida como “La Loi Santé” (“La Ley de Salud”). Con el fin de facilitar a la policía de tráfico las sanciones administrativas a los conductores, un nuevo procedimiento permite que los policías realicen tests de saliva a los conductores sospechosos de estar bajo la influencia de alguna sustancia in situ, en lugar de enviarlos a un hospital para hacerles un análisis de sangre. En este caso, las pruebas también se pueden realizar de forma aleatoria, sin necesidad de motivos razonables. Si se encontrasen trazas de cannabis, el delito sería penado con 2 años de prisión, una multa de 4.500 euros y la retirada de 6 puntos del carnet de conducir.

La Francia Real y la Francia “Reefer Madness“, dos universos paralelos que nunca se encuentran

Entre el puesto de Francia como mayor consumidor de Europa, el auge en el consumo de menores de edad, y las enormes cantidades de cannabis confiscadas por las autoridades, parece que Francia actúa a un nivel que no tiene ninguna relación con el panorama dibujado por su gobierno.

Aunque los informes de las Aduanas francesas y de la Policía Criminal del año 2015 todavía no se han publicado, la impresionante cantidad de artículos de noticias que cubren las incautaciones de hachís o flores de marihuana parece hablar por si misma. 7 toneladas incautadas en París en octubre, 6 toneladas en Marsella en julio, y muchas otras cosechas que las autoridades han interceptado con éxito.

La tarea de las fuerzas de policía que trabajan con las agencias de drogas es difícil, dada la cantidad de drogas peligrosas que, sin lugar a dudas, circulan entre los países europeos. Por lo tanto, es más que comprensible que el gobierno intente aliviar su carga, y de forma accidental, dé un descanso a las víctimas número uno y número dos de la guerra, aún en curso, contra las drogas: los pacientes y los consumidores recreativos.

Cannabis in France – what happened in 2015 03 - Sensi Seeds BlogPor otro lado, el statu quo sigue contribuyendo a los incidentes imperdonables; la forma en que la prensa informa sobre los temas relacionados con el cannabis es condenable, como poco. En enero de 2016, la cobertura de los ensayos clínicos de Rennes ha demostrado que el cannabis sigue teniendo una mala reputación.

Por desgracia, todavía se amalgama de forma sistemática el cannabis con las proverbiales drogas duras, en base a estudios científicos tendenciosos que se han refutado posteriormente. La palabra “plaga” suele utilizarse en las informaciones sobre el consumo de cannabis en Francia, un hecho que el consumidor de cannabis medianamente informado sólo podría rechazar por ser (des?)información.

Esperemos que se escuchen las palabras del Dr. Bertrand Dautzenberg, neumólogo y tabacólogo de reconocido prestigio. El especialista expresó su postura sobre el consumo de cannabis durante una conferencia de prensa, realizando una serie de afirmaciones muy importantes y sin precedentes.

“En los países desarrollados, es sorprendente observar que cuanto más represiva es la legislación, más importante se vuelve el consumo”, observa el Dr. Dautzenberg, reflejando perfectamente la situación actual en Francia. También señaló el hecho de que cualquier peligro para la salud relacionado con el consumo de cannabis provendría, en su mayor parte, del consumo de tabaco en los porros, seguido de un consejo claro para reemplazarlo por otras opciones, o por más flores de cannabis, como es la práctica en países como Holanda.

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