Marihuana en Turkmenistán

Marihuana en Turkmenistán

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Turkmenistán es un país centroasiático sin salida al mar, que anteriormente formó parte de la Unión Soviética, y que debido a su proximidad a Afganistán, se ha convertido en un centro del tráfico de heroína y de cannabis cada vez más importante. Además de su relevancia como país de tránsito, Turkmenistán produce cantidades considerables de opio y cannabis cada año.

Historia del cannabis en Turkmenistán

Desconocemos gran parte de la prehistoria de Turkmenistán, a pesar de que una cultura, conocida como la civilización Oxus o Bactria-Margiana, ocupó la zona desde el

 

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La zona restante sin desierto de Turkmenistán está formada, generalmente, por terrenos montañosos (© Jeanne Menjoulet & Cie)

Neolítico hasta alrededor del año 1700 AEC. Los testimonios arqueológicos indican que dicha civilización llegó a su apogeo en torno al 2300 y 1700 AEC, y que contaba con complejos urbanísticos importantes con impresionantes murallas y puertas, una arquitectura monumental, se dedicaba a la alfarería, a la viticultura y elaboraba cerámicas, herramientas y joyas complicadas. Los registros informan de que los restos de cerámica conservados muestran impresiones hechas con semillas decáñamo, pero esta conclusión resulta discutible, y no hay pruebas definitivas del consumo de cannabis por aquel entonces.

La historia comenzó a documentarse en serio durante la última parte del segundo milenio AEC, cuando comenzaron a poblar el área las tribus escitas y las tribus indoeuropeas de las estepas del norte, que se dedicaban a la cría de caballos. Los registros indican que los primeros en utilizar el cannabis, en torno al 700 AEC, fueron los escitas, aunque es probable que el uso ya se hubiera establecido desde hacía algún tiempo. Turkmenistán limita con Irán al sur y al este, y se cree que los escitas atravesaron el país.

En China, se dispone de registros arqueológicos, que datan del 10.000 AEC, de impresiones de tejidos de cáñamo, utilizados con fines decorativos, en la cerámica de barro, además de varios ejemplos más recientes. Aunque no hay pruebas de un contacto importante entre la antigua China metropolitana y los escitas antes del siglo VIII AEC, el cannabis era autóctono en toda la región, y es probable que se establecieran culturas independientes de su uso en diferentes áreas.

Después del 800 AEC, se registra un notable aumento en el intercambio cultural entre China y las tribus nómadas de Asia Central, que se pone de manifiesto en el arte y la moda. En China, empezaron a verse arcos y joyas de oro al estilo de los escitas, mientras que los escitas adoptaban las prácticas agrícolas y el estilos de vestir de los chinos. Se cree que es en este momento cuando los escitas comenzaron a desarrollar el uso del cannabis en serio.

La cuestión soma/haoma

El arqueólogo ruso Viktor Sarianidi (1929-2013) descubrió los restos de la civilización Oxus (o cultura bactriomarguiana) durante las excavaciones realizadas cerca del río Oxus (Amu Darya), en 1976, y se le utilizó como fuente para alegar que se habían encontrado restos de cannabis en las cerámicas almacenadas en cámaras, aparentemente, destinadas al culto ritual. Se cree que la religión practicada por esta civilización era una forma de adoración al fuego, que más tarde se convirtió en el Zoroastrismo o mazdeísmo, la religión oficial del Imperio Persa. El arqueólogo afirmaba que el cannabis (junto con el opio y la efedra, otras plantas enteogénicas autóctonas de la zona) se usaban para hacer una bebida embriagadora, conocida como haoma por los zoroastrianos, y como soma por los sacerdotes védicos de la India. También observó como las plantas de cannabis modernas crecían en las proximidades de los templos.

 

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Saparmurat Niyazov, el excéntrico y despótico dirigente de Turkmenistán hasta su muerte en 2006 (© Martha de Jong-Lantink)

Según Sarianidi, se descubrieron tres cuencos de cerámica con restos de cannabis y efedra, así como una vasija que contenía una cantidad considerable de cannabis, y varios elementos, aparentemente, utilizados para extraer y colar los jugos de las plantas. Se comunicó que el análisis de las muestras confirmaba la presencia de cannabis y efedra. Las vasijas de cerámica también contenían capas de yeso, que se habían asentado a largo de los años y conservado las impresiones de pequeñas semillas, que se afirma que son de la planta del cáñamo.

Sin embargo, la identificación positiva de las sustancias no se pudo reproducir en el laboratorio, a pesar de que, posteriormente, varios investigadores lo volvieron a intentar. Por otra parte, la identificación de las impresiones de semillas, como semillas de cáñamo, también ha sido cuestionada, y algunos sostienen que son demasiado pequeñas. Esto a su vez ha sido rebatido por otros, que argumentan que las variedades antiguas de cannabis, en general, producían semillas más pequeñas, lo que han demostrado otras excavaciones prehistóricas, como los enterramientos escitas de Pazyryk, que fueron desenterrados entre 1925 y 1949 por el arqueólogo ruso Sergei Rudenko. Además, los cruces de variedades índicamodernas, con las ruderalis de tipo silvestre que todavía se encuentran en la región de las excavaciones, se cree que han producido variedades parecidas al antiguo fenotipo dominante. Algunas de estas variedades destacan por sus semillas, excepcionalmente pequeñas.

No se puede afirmar con certeza que las sustancias encontradas en el complejo arqueológico de Bactria-Margiana (Oxus) fueran cannabis y efedra, y la identidad de haoma/soma sigue siendo un misterio. Es probable que, en lugar de una sola planta, la bebida fuera una mezcla de plantas con propiedades psicoactivas, y que las mismas plantas pudieran variar según el lugar o momento en el tiempo, lo que, por supuesto, descarta la posibilidad de que el cannabis hubiera estado entre ellas. Cabe destacar que en el momento en el que la religión de Zoroastro se estableció formalmente (circa 575 AEC), dejaron de aparecer las referencias ahaoma, y de repente empezaron a aparecer referencias a bhanga, que sin duda se refiere al cannabis. Venerado como el “bhanga de Zoroastro”, el cannabis comenzó a utilizarse en los rituales a partir de entonces, y se decía que transportaba el alma a los cielos y revelaba los misterios más insondables.

El cultivo decannabisen Turkmenistán

Aunque existen escasas pruebas, de primera mano, de su uso en Turkmenistán antes del 575 AEC, es probable que el cannabis se haya conocido y utilizado en la zona durante mucho más tiempo. Dado que la planta se desarrolló en la región, y se conoce su tendencia a colonizar la tierra, recientemente, despejada por la actividad humana, es inevitable que la gente de la región se hubiera tropezado con la planta bastante pronto.

Se dispone de muy pocas pruebas, ya sea de cannabis cultivado o silvestre en Turkmenistán, debido a la forma, notoriamente limitada, en que la nación enfoca la cooperación internacional desde que se estableció el régimen, extraño y represivo, del “Presidente Vitalicio” Saparmurat Niyazov, que gobernó desde 1985 hasta su muerte en 2006. En un primer momento, fue el líder de la RSS Turcomana y con la disolución de la Unión Soviética en 1991, se convirtió en Türkmenbaşy (“Líder de los Turcomanos”) del Turkmenistán, recientemente independiente. Su sucesor, Gurbanguly Berdimuhamedow, supuestamente fue elegido de forma democrática, aunque, en general, se ha denunciado que las últimas elecciones de 2012 fueron un fraude.

 

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Se ha sugerido que el cannabis fue utilizado por los habitantes de este antiguo monumento, parte de la antigua civilización Oxus de la Época de Bronce (© Jeanne Menjoulet & Cie)

Aunque Turkmenistán ha relajado sus políticas estrictas, en cierta medida, desde 2006, todavía es imposible entrar en el país sin la aprobación previa por parte del gobierno, y tanto los investigadores extranjeros como los nacionales sufren importantes restricciones. En 1995, seinformó de que el Instituto Ruso de la Industria de las Plantas estaba considerando usar los antiguos centros de investigación de Turkmenistán, y de los países vecinos, para iniciar un proyecto de preservación del germoplasma del cannabis, pero esto al parecer no ha ocurrido.

Es probable que, en Turkmenistán, crezcan varios tipos de cannabis silvestre, sobre todo alrededor de ríos como el Amu Darya (Oxus), que proporcionan la mayor parte del poco agua disponible. Alrededor del 80% de la superficie total del país está ocupado por la fría y árida extensión del desierto de Karakum. Al oeste, suroeste y sureste, hay áreas de terreno montañoso. En las partes más frías, más al norte, es probable que predomine C. ruderalis. Se cree que C. indica sp. afghanica evolucionó en el sureste de Turkmenistán y Afganistán. Este biotipo es muy apreciado por los criadores de interior actuales, por su baja estatura, aspecto macizo, la densa estructura de la flor, y la abundante producción de resina. Destaca por sus amplios foliolos, que dan a la hoja una forma lobulada, similar a una hoja de arce en casos extremos (a diferencia de C. indica sp. indica, que se originó en la India y tiene estrechos foliolos). Debido al clima árido y frío, y al período vegetativo corto del sureste de Turkmenistán y Afganistán, C. indica sp. afghanica florece rápidamente, y tolera el frío y la sequía bastante bien, pero no es resistente al moho y no puede soportar el calor extremo.    

El tráfico de cannabis en Turkmenistán

Turkmenistán se encuentra a caballo entre las rutas del norte y del este que van de Afganistán a Irán, a través de las cuales se estima que se transportan alrededor del 53% de todos los opiáceos que se trafican fuera Afganistán, de camino a los mercados rusos, turcos y europeos. El opio es el producto más importante con diferencia, pero también se pasan de contrabando, a lo largo de esta ruta, importantes cantidades de hachís. Aunque se producen cantidades menos importantes de adormidera en el sur del país, y existen informes de cultivo de cannabis en el área rural, Turkmenistán no se considera un país productor.

La mayoría de las incautaciones de drogas ilegales tienen lugar a lo largo de las fronteras con Afganistán e Irán. Turkmenistán comparte una frontera de 446 kilómetros con Afganistán, y una frontera de 595 kilómetros con Irán. Ambos se encuentran a gran distancia, separados por un terreno accidentado y montañoso en partes. Aunque el grueso de las operaciones contra el narcotráfico se concentran en las fronteras, es imposible vigilar con eficacia toda su longitud, y las fuerzas del orden no reciben la financiación suficiente, están poco capacitadas y formadas, y mal equipadas. Además, la negativa constante a cooperar, totalmente, con la comunidad internacional obstaculiza los esfuerzos regionales para frenar el tráfico.

Normalmente, el contrabando se transporta por camión, pero también hay un subgrupo activo de traficantes que viajan a pie o en camello, y también hay informes ocasionales del tráfico vía ferri, a través del Mar Caspio, en dirección a Azerbaiyán y Rusia. De vez en cuando, se ha informado sobre drogas ocultas en el estómago o en las cavidades corporales de personas y animales.

En este momento de la historia, el consumo de opio y de heroína preocupa mucho más a las autoridades de Turkmenistán. El opio se ha consumido de forma tradicional durante mucho tiempo en el país. Este uso ha persistido hasta los tiempos modernos, y ahora aumenta, sobre todo en las zonas rurales, donde la mayoría de los consumidores habituales ahora se inyectan. El consumo de cannabis y de hachís también es frecuente, y aumenta, pero las tasas de consumo de todas las drogas, incluido el cannabis, son mucho más bajas en Turkmenistán que en otros lugares de Asia Central.

Erradicaciones e incautaciones de cannabis en Turkmenistán

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Aunque gran parte de Turkmenistán es un desierto, en algunos lugares persisten pequeñas poblaciones de adormidera y de cannabis (© Jeanne Menjoulet & Cie)

Turkmenistán tiene una tasa muy variable de incautaciones de marihuana y hachís cada año. A finales de 1990, las incautaciones de marihuana y hachís fueron muy superiores a la tendencia actual. En 1997, la policía confiscó 38 toneladas métricas (TM) de hachís, y en 1998, se incautaron 22,2 toneladas de hachís y marihuana. En 2002, las incautaciones totales habían disminuido hasta sólo 154 kg. Entre 2009 y 2012, las incautaciones de marihuana ascendieron a 227,6 kg, 49,4 kg, 37,6 kg y 36,0 kg, y las de hachís a 327,2 kg, 122,9 kg, 11,0 kg y 39,0 kg, respectivamente. La mayor parte de las incautaciones se confiscan en la frontera, aunque también se realizan incautaciones de cantidades considerables en la capital Asjabad.

Como Turkmenistán es un país reticente a proporcionar información y datos sobre lo que allí sucede, es difícil determinar las causas de este patrón poco habitual en las incautaciones. Está claro que el comercio se produce a pequeña escala, y que las rutas van cambiando por toda la región, aunque el empeño que se pone en las operaciones antinarcóticos también varía considerablemente, a veces depende de los fondos disponibles, y otras, simplemente, del capricho de un régimen dictatorial.

Legislación y arrestos relativos al cannabis en Turkmenistán

Las sanciones penales por tráfico de drogas ilegales en Turkmenistán van de prisión máxima de «dos años» por delitos “menores” como la posesión, a veinte años de prisión por delitos “graves”. No está claro lo que constituye un delito grave relacionado con las drogas, pero en la mayoría de los países el equivalente sería el tráfico cometido como parte de una organización delictiva organizada, o el intento de financiar la insurgencia.

Sin embargo, Turkmenistán no resta importancia a los delitos relacionados con el cannabis, incluso a los casos que podrían considerarse de menor importancia en la mayoría del resto de los países. En 2008, se informó de que un individuo, no identificado, fue acusado de haber comprado semillas de cannabis en un bazar de la ciudad sureña de Tejen, y de haberlas plantado, y después vendido los 153 g de marihuana resultantes por el equivalente a 100 $. Tanto el presunto comprador como el vendedor del mercado fueron arrestados, y condenados, a once y diez años de prisión, respectivamente.

Turkmenistán fue, anteriormente, uno de los defensores, más destacados del mundo, de la pena capital, que se aplicaba en casos excepcionales para los delitos “más graves​​”, incluyendo algunos casos de tráfico. En 1999, se decretó la abolición de la pena de muerte para siempre.

Comprar y utilizar cannabis en Turkmenistán

Es difícil obtener información actualizada y fiable sobre el comercio de cannabis en Turkmenistán, debido a las limitaciones existentes para viajar dentro y fuera del país, por lo que prácticamente no existe turismo. Sin embargo, de vez en cuando aparecen algunos informes. En general, el hachís afgano es la oferta estándar, que va de calidad de mediocre a muy alta, y el precio oscila entre 5 $ a 16 $ por gramo. Una vez más, estas cifras pueden no ser exactas.

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Una cantidad importante del contrabando se transporta desde Afganistán a Turkmenistán a lomos de camellos (© D-Stanley)

Según algunas fuentes, los precios del cannabis aumentaron, de forma drástica, entre 2009 y 2011, pasando de 0,50 $ a 0,60 dólares por gramo en 2009, a 8 $- 16 $ en 2011. Los precios de venta al por mayor también se dispararon en ese momento, pasando de 1.890 $ – 5.600 $ por kg en 2009, a 5.000 $ – 9.600 dólares en 2011, y no están claras las razones de este espectacular aumento, pero la disponibilidad puede haberse visto afectada por las actividades de erradicación al norte de Afganistán.

Según los informes, el hachís se encuentra disponible en la mayoría de las zonas urbanas, especialmente en el sur. En las zonas rurales, incluso puede ser posible encontrar cannabis de buena calidad, cultivado localmente. Cuando hagas preguntas, asegúrate de ser discreto, ya que se sabe la policía está pendiente de cualquier posible objetivo al que exigir un soborno.

Actualmente, estamos trabajando para recopilar la información más actualizada sobre la legislación y el consumo de cannabis en todos los países del mundo. Con este fin, te agradeceremos cualquier tipo de información, consejo, opinión y corrección. Por Seshata

Fuente SensiSeeds

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