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dispensario cannabisLa decisión del presidente Barack Obama de no perseguir a los consumidores y distribuidores de cannabis medicinal provoca el temor de que se aumente el consumo.

Estos lugares nada tienen que envidiarle a un restaurante gourmet. Como cualquier otro delikattessen su menú está cargado de un sinnúmero de exóticas y variadas viandas. La única diferencia es que todas son hechas a base de marihuana. Cannabis sativa, aquella con mayor contenido de THC, la cual se utiliza como estimulante para combatir padecimientos como la depresión, ansiedad, así como trastornos alimenticios, es una de las variedades más vendidas. Le sigue el Cannabis índica, otra variedad empleada por enfermos de reumatismo, cáncer, sida y distintos dolores crónicos debido a su alto poder analgésico y desinflamante.

Sin embargo, para los que compran en estos dispensarios de marihuana medicinal en Estados Unidos fumar la hierba no es la única opción. Para Erika Taylor, quien sufre de dolor crónico luego de un aparatoso accidente que casi le cobra la vida, comer su medicina es la mejor opción para sus debilitados pulmones. Para ella, como para otros de los miles de pacientes que vienen a estos lugares con su respectiva fórmula médica, las opciones de consumo van desde jaleas, galletas, tortas, bebidas y hasta helados de cannabis.

Desde que las primeras regulaciones a favor de la marihuana medicinal hicieran curso en distintos lugares del país durante la década de los noventa, la noción del control de su consumo y su carácter restringido no representaba ningún riesgo. Sin embargo, desde que el Departamento de Justicia anunciara a finales del mes pasado que no perseguirá a consumidores, productores ni vendedores de marihuana medicinal, distintos sectores temen que el consumo se dispare de forma insospechada.

Tan sólo en California, uno de los cinco estados que permiten este tipo de supermercados, el número de establecimientos se ha multiplicado en un 300% en los últimos dos años, pasando de 200 a 800 dispensarios en su territorio. Según estudios preliminares, esta industria vende cerca de US$2 mil millones al año, lo cual demuestra que su mercado es y ha sido totalmente inmune a la crisis.

Son tales las ganancias que reportan estos lugares que autoridades locales ven en este tipo de negocios una inmensa fuente de ingresos para las desangradas finanzas estatales. Un proyecto de ley que hace curso en la legislatura de California propone establecer un impuesto de US$50 por cada onza de cannabis medicinal vendida. Esto significaría un recaudo en impuestos de US$1.400 millones al año, según el proyecto.

Bill Morrisette, senador por el estado de Oregon, propuso la semana pasada que sea el propio gobierno estatal el que cultive la marihuana medicinal en lugares como centros de reclusión y de esta forma controle el mercado. Propuesta que fue rechazada de inmediato por sectores conservadores en todo el país.

Entre tanto ya son cinco estados, contando Nueva York y Nueva Jersey, los que consideran leyes para permitir el cultivo, compra y venta de marihuana medicinal, a través de referendos populares, como el que el lunes pasado fue aprobado mayoritariamente en el estado de Maine, sumándose así a California, Colorado, Nuevo México y Rhode Island.

Para Peter Cohen, profesor de salud pública de la Universidad de Georgetown, lo que se divisa en un futuro cercano es que los estados estudien seriamente la posibilidad de legalizar por completo el uso y venta de marihuana; eso sí bajo un esquema de estricto control, el cual genere réditos tributarios para sus finanzas.

Al parecer esto puede que ocurra más temprano que tarde. El pasado martes se llevó a cabo en el Senado de California la primera audiencia para estudiar la legalización del uso recreacional de la marihuana para mayores de 21 años. Esta propuesta será llevada a las urnas por medio de un referendo popular en las próximas elecciones de septiembre de 2010.

Fuente Elespectador

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eisnteinPor decir que el ‘cannabis’ es menos perjudicial que el alcohol y el tabaco, fue retirado de su cargo David Nutt.

El principal asesor científico del gobierno británico es un prestigioso psiquiatra e investigador. Según el ministro de Gobierno, Alan Johnson, el experto “cruzó la línea” entre la ciencia y la política.

Al ministro de Gobierno británico, Alan Johnson, no le hizo nada de gracia que su principal asesor científico en asuntos de drogas, David Nutt, dijera públicamente que la marihuana es menos perjudicial que el alcohol y el tabaco. La osadía fue castigada retirándolo de su cargo como director del Advisory Council on the Misuse of Drugs. “Cruzó la línea”, dijo el ministro para justificarse.

A su vez, la decisión del ministro no cayó nada bien en la comunidad científica. Ayer, Les King, otro alto asesor del gobierno, renunció en solidaridad con Nutt. Dijo que muchos de sus colegas están “muy furiosos” por lo ocurrido y pronosticó más dimisiones.

En realidad el debate entre políticos y científicos, que acapara las primeras páginas de los diarios británicos, se remonta al año 2002. Entonces, el gobierno pidió al consejo asesor que reclasificara la marihuana en la tabla de sustancias perjudiciales. En Inglaterra, desde 1971, a través del decreto conocido como The Misuse of Drugs Act, se optó por dividir las sustancias psicoactivas en tres grupos; A, B, C. La intención desde aquella época ha sido crear una escala basada en el daño que produce cada sustancia para a partir de ahí establecer los castigos respectivos.

Aunque nadie cuestiona que la heroína aparezca en el grupo A, la marihuana curiosamente ha bailado de una categoría a otra. En los últimos seis años pasó de la categoría B a la C y recientemente regresó a la B.

Si Johnson y sus colegas en el gobierno insisten en que el cannabis se mantenga en la B, en contravía de la opinión de los científicos, al parecer se debe una cuestión de imagen pública. Según el editorial del periódico The Guardian, los políticos están haciendo eco a “la opinión pública”. En 2008, una encuesta mostró que el 32% de los encuestados opinaba que la marihuana debía considerarse en el grupo A, un 26% en el B y un 18% en el C.

Sin embargo, entre expertos y científicos se ha ido creando un relativo consenso en torno a colocar la marihuana en un grupo de sustancias de riesgo bajo. En un reporte publicado este mes, bajo el sugestivo y a la postre premonitorio título “Estimar el daño de las drogas, ¿un negocio peligroso?”. Nutt defiende la idea de intentar medir el daño que cada droga produce para a partir de esta jerarquía tomar decisiones políticas y judiciales.

“¿Por qué es importante que una droga sea clasificada? —pregunta Nutt—. Porque la clasificación determina la penalidad”. Después de esto el experto expone uno a uno los argumentos a favor del lugar que le corresponde a la marihuana y de paso cuestiona algunas creencias populares en torno a ellas.

Aclara por ejemplo que no está del todo claro, como lo han sugerido algunos pequeños estudios, que el consumo de cannabis esté asociado a sufrir esquizofrenia. Aun si esto fuera cierto, dice que para prevenir un solo episodio de esquizofrenia se tendría que detener el consumo en 5.000 personas. También comparó el riesgo de sufrir un episodio psicótico al consumir marihuana, apenas 2,6, con el riesgo 20 veces mayor de sufrir cáncer de pulmón entre fumadores que entre no fumadores.

Nutt toca puntos sensibles en su reporte. Cree que si la opinión pública tiene una idea particular sobre las drogas, en parte se debe al mal manejo de la información en los medios de comunicación. Las cifras que cita hablan por sí solas. Mientras los periódicos registraron 546 de 2.225 muertes por causa de drogas entre 1990 y 1999, sólo registraron 1 de las 50 muertes producidas por medicamentos psiquiátricos como el diazepam y una de las 70 producidas por morfina. Ninguna de las 12 muertes por el consumo de aspirinas fue registrada.

“Hemos trabajado muy duro en los últimos diez años para crear una estructura común sobre el daño que producen las drogas”, anotó Nutt. Se trata de una escala que contempla nueve parámetros que van desde si el daño físico es agudo hasta el costo de los servicios de salud que ocasiona. Reconoce que se trata de un sistema arbitrario, pero que “es un camino que cubre desde los daños físicos, adictivos y sociales”.

El psiquiatra cree que el gobierno en la última década ha intentado alejar los argumentos morales de los tratamientos médicos para los adictos, pero que por razones no muy claras hasta ahora se sigue negando a utilizar la evidencia científica para definir el daño que produce cada una de las drogas.

“Este es un ejemplo de la conversación que he sostenido en muchas ocasiones con muchas personas, especialmente políticos”, dice Nutt en su reporte:

—Usted no puede comparar el daño que hace una actividad legal con una ilegal.

—¿Por qué no?

—Porque una es ilegal.

—¿Por qué es ilegal?

—Porque hace daño.

—¿No deberíamos comparar el daño para determinar si es ilegal o no?

—Usted no puede comparar el daño que hace una actividad legal con una ilegal.

Ese es el círculo vicioso en el que han caído científicos y algunos políticos.

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Hace 10 años, la OMS consultó a todo el mundo la posibilidad de usar el estupefaciente con fines médicos. Ecuador se negó

La decisión de EE.UU. de flexibilizar la lucha contra el uso de marihuana con fines médicos causa debate en el país.

El jefe de Psiquiatría del hospital Carlos Andrade Marín (IESS-Quito), Luis Riofrío, advierte que desde su especialidad, el uso del estupefaciente en el área de la salud no dejaría beneficios. “Más bien puede generar adicción, alucinaciones y llevar a cuadros psicopatológicos”.

Con base en estos datos, el médico plantea un estudio completo, que involucre a todas las áreas médicas. “Se debería hacer una educación y una formación para una terapia educacional”.

Con base en experiencias mundiales, el médico internista Pablo Herrera dice que el uso de la marihuana deja buenos resultados en la mitigación del dolor.

“También se conoce que desinflama las articulaciones. Es correcto lo que se ha hecho en Estados Unidos”, manifiesta.

En medio del debate, el jefe del Departamento de Salud Mental del Ministerio de Salud, Enrique Aguilar, revela que hace 10 años el país dijo no al uso de la marihuana con fines médicos.

En ese entonces, la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes, de la Organización Mundial de la Salud (OMS), pidió a todos los países del mundo  que opinen sobre la posibilidad de producir medicamentos con base en ese producto. Y la respuesta del país fue negativa.

“Ese pronunciamiento sigue vigente y es oficial, pues desde entonces la OMS no ha presentado otra consulta a escala mundial como ocurrió en ese entonces”, comenta Aguilar.

El médico recuerda que el pronunciamiento se basó en que “la marihuana puede ser una puerta de entrada para consumir otros tipos de droga”. Aclaró que este producto tiene efectos de desgano en actividades laborales o educacionales. “Se ha visto que la gente que consume no quiere trabajar ni estudiar”.

Un estudio de la revista médica británica The Lancet, que ayer recogió la agencia AFP, sostiene que el consumo en el embarazo puede contribuir, por ejemplo,   a reducir el peso del niño.

Pese a estas investigaciones, en EE.UU. ya se utiliza para mitigar el dolor en cáncer, sida, glaucoma, esclerosis, epilepsia, falta de apetito, náuseas y otros males.

De allí que  el médico Pablo Herrera indica que la aplicación de este componente baja el dolor y quita las inflamaciones. “Pero en el Ecuador todavía no se puede utilizar, porque la Ley lo prohíbe. Pero de lo que hemos visto es bastante  beneficioso para los tratamientos médicos”.

Fuente Elcomercio

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La producción de marihuana ha aumentado en 10 veces en los últimos 25 años en EE.UU., de 2,2 millones de toneladas en 1981 a 22 millones en 2006, según
estimaciones del Gobierno Federal.
Marijuana Policy Project, con más de 25 000 miembros activos y 100 000 suscriptores, aboga por una reforma a favor de la planta. Entre sus miembros tuvo al astrónomo Carl Sagan y a leyendas vivientes de la música como Willie Nelson.
La Policía Federal (FBI) ofrece cifras récord de detenidos por venta o consumo de marihuana. En 2006 fueron 829 627 personas, 43 000 más en relación con 2005.

La marihuana sí es una droga. No es una droga. Es y no es una droga. Esta es la paradoja en Estados Unidos, país embarcado en un  debate que enfrenta a políticos, médicos, pacientes y a todos quienes quieren que se ajuste o se afloje el cinturón de prohibiciones.

En EE.UU. esta planta se siembra y se consume cada vez más y el Gobierno de Barack Obama acaba de desbrozar el sendero y no irá tras los cultivadores autorizados ni tras los pacientes que demuestren que requieren de la marihuana para aliviar sus dolencias. Más de USD 42 000 millones al año le cuesta al Fisco reforzar las leyes en contra de esta planta, según Jon B. Gettman, especialista en el tema y profesor adjunto de Shepherd University de West Virginia.

El costo para perseguir a los productores y consumidores es la razón principal para legalizar el uso en los 14 estados, la mayoría de ellos liberales, como Oregon, California y Nueva York, donde ya se vende la marihuana con fines médicos. Cáncer, sida, glaucoma, esclerosis, epilepsia, falta de apetito, náuseas son dolencias cuyos efectos se mitigan con el consumo de este opiáceo.

Mientras la oposición republicana acusa a Obama de estar rindiéndose frente a los narcotraficantes, Graham Boyd, de la Unión de Libertades Civiles Americanas, dijo que la decisión es “un paso gigante en la dirección correcta y un gran alivio para miles de estadounidenses que se benefician del uso medicinal de la marihuana”. El mismo criterio comparte Andrew Myers, director de Marijuana Policy Project, Capítulo Arizona. “Para los pacientes que sufren de serias dolencias es una gran noticia”.

En California, uno de los primeros estados que legalizó -hace 13 años- el uso medicinal de la marihuana, esta planta incluso podría ser la tabla de salvación para las erosionadas arcas fiscales. El mes pasado se introdujo una legislación para legalizar la marihuana, cuyo negocio mueve unos de USD 14 000 millones.

Los pacientes, en la búsqueda de encontrarle un sentido más holístico al tratamiento de sus males, han empujado a los políticos a tomar partido. Algunos lo han hecho. Bill Richardson, gobernador de Nuevo México, legalizó el año pasado el uso medicinal de la planta. El respaldo a favor está apuntalado por la Asociación Médica Británica;  las asociaciones de enfermeras de California, de Nueva York, Nuevo México, Virginia; la Asociación Nacional de Fiscales Generales. Diarios como el USA Today, New York Times, Boston Globe, Miami Herald también han hecho público su respaldo.

Para dar cumplimiento a esta ley, no se necesita importar las hojas de Colombia, México, Marruecos. Los pacientes están permitidos a cultivarla o a comprarla a sembradores con licencia de cultivos. Pese al estigma, EE.UU., el mayor guerrero en contra de los cultivos ilícitos, se ha convertido en un gran productor de marihuana en maceteros. Unos 11 millones de estas plantitas crecen dentro de las viviendas, según el Boletín de Reforma del Cannabis. Otros 56 millones crecen en libertad en sitios de difícil acceso en  California, Kentucky, Tennessee, Hawái y Washington. No hay estado libre de cultivos.

Fuente Elcomercio

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La administración Obama ordenará este lunes a fiscales y policía abandonar la persecución -y los casos judiciales- contra consumidores y productores autorizados de “marihuana medicinal”.

La medida tendrá especial relevancia en los 14 estados donde el uso de la marihuana para este fin es permitido por leyes locales pero que habían entrado en conflicto con las normas federales, que prohíben su consumo y venta y prevén cárcel ahora los infractores.

De acuerdo con la agencia AP, Obama enviará un memo de tres páginas a las autoridades en estos estados en el que les dice que la inversión de recursos y tiempo en casos de marihuana medicinal no tiene sentido.

Aún así, el memo les pide diferenciar -y perseguir- a distribuidores o consumidores que camuflan sus ventas y uso ilegal alegando que es marihuana para fines medicinales.

En E.U., California, Alaska, Colorado, Hawai, Maine, Maryland, Michigan, Montana, Nevada, Nuevo México, Óregon, Rhode Island, Vermont y Washington han aprobado a lo largo de los años iniciativas populares que autorizaron la producción, prescripción y uso de esta droga como tratamiento para cierto tipo de enfermedades como el cáncer.

La droga, pro ejemplo, aumenta el apetito, un problema para los enfermos de cáncer que se someten a quimioterapia. El problema es que a nivel la droga está incluida dentro de la lista de “sustancias prohibidas”.

Durante sus años en la Casa Blanca, George W. Bush ordenó imponer las normas federales, provocando cientos de arrestos y decomisos de droga que eran legales para la jurisdicción estatal.

Aunque Obama no busca un cambio en las normas federales, ha decidido -a través de su memo-, “mirar para el otro lado” y respetar la voluntad de los estados.

De paso, bendecir las virtudes y propiedades que se le atribuyen a la marihuana en el mundo de la medicina, algo a lo que se habían negado administraciones anteriores.

La medida, en todo caso, es consecuente con las promesas de revisión a la estrategia antidroga que ha hecho esta administración demócrata.

Fuente Eltiempo

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Ya que en época de elecciones las posibilidades para debatir temas puntudos aumentan y las cuestiones valóricas están marcando la diferencia entre uno y otro candidato, qué mejor oportunidad que aprovechar esta ocasión para insistirle a los presidenciables sobre la legalización del consumo de marihuana.

Arrate es el único que ha sido claro al respecto y, por lo visto, entendió que flexibilizar el consumo no es vender pitos en los quioscos, es simplemente cambiar el sistema criminal de la prohibición por uno de regulación y control para cada sustancia.

Es curioso. El candidato que ideológicamente podría tener menos afinidad con el tema (tradicionalmente la izquierda ha considerado la marihuana como un vicio burgués) es el que ha sido más liberal y comprensivo con los piteros chilenos.

Arrate sólo dice lo que todos saben, pero no quieren reconocer: que la prohibición genera el mercado negro y la fuente principal de ingreso para muchas organizaciones criminales.

Frei, en cambio, es de los que no ve ninguna diferencia entre la marihuana y la coca, cree en el viejo cuento de la escalada del consumo, es decir que el hecho de que alguien pitee lo convierte inmediatamente en un adicto, un delincuente, un sujeto peligroso cuyo oscuro destino será terminar botado en la calle con una jeringa en el brazo.

La política prohibicionista de Piñera es igual de rígida, jamás va a aceptar que el uso de la marihuana está enraizado en nuestra cultura y que la mayoría de los consumidores no va a tener problemas por fumarse un cuete. Ni siquiera teniendo tan cerca al “Negro”, su hermano querido (que estoy seguro se ha fumado varios en la casa del candidato), está dispuesto a ceder en esos temas.

El que me sorprende es MEO. Varios de sus seguidores son, o fueron marihuaneros duchos, por lo que saben muy bien de que se trata el tema. El mismo admitió que “alguna” vez la había probado.

Tal vez, como excusa para implementar una posible legislación, ya que ha sido tan crítico con la colusión farmacéutica, podría referirse a la preocupación que existe en esta industria por una eventual legalización de la cannabis, ya que está comprobado el THC sirve para aliviar el sufrimiento de personas que padecen enfermedades como el cáncer, la esclerosis múltiple y el VIH.

En fin, personalmente creo que en tanto se prohíban las drogas no habrá ningún gobierno democrático que tenga esperanza razonable de reducir la oferta de éstas.

El incentivo económico, que es el resultado de la prohibición, ya que al frenar el tráfico se genera escasez de un producto y el mercado eleva el valor para no perder, es simplemente demasiado poderoso para que sea derrotado por los tres candidatos progresistas, demasiado comprometidos con el capital. A simple vista, la esperanza para los volados, simplemente se llama Arrate.

Fuente Lanacion

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En  países del mundo, el consumo del cannabis comenzó a prohibirse cuando este producto fue clasificado -junto con otras drogas- como una sustancia peligrosa, durante la Convención Internacional del Opio en Ginebra (1925).

Actualmente, las legislaciones vigentes acerca del consumo de cannabis varían sustancialmente dependiendo del país y del tipo de gobierno que se encuentra vigente.

En Tailandia y China, por ejemplo, se puede condenar a muerte a quien comercie con cannabis. En sociedades muy conservadoras como Polonia, Austria y Japón, incluso el consumo puede ser castigado hasta con 5 años de prisión con trabajos forzados.

En casi todos los países del mundo, el cannabis es una sustancia ilegal, pero se comercia y consume, de manera clandestina, por mucha gente.

Llama la atención el caso de países como India, Pakistán e Irán, donde el cannabis se considera un producto tradicional y su utilización está autorizada exclusivamente para fines religiosos.

En la República Checa los ciudadanos pueden consumir, poseer e incluso cultivar el cannabis para su uso personal. En Holanda es legal consumirlo, puede comprarse y consumirse legalmente en los coffeeshops, pero no existen reglamentos que permitan a estos establecimientos comprar el cannabis legalmente, ya que en este país está prohibido sembrarlo.

En algunas naciones como Argentina, México, Australia o Colombia es legal poseer una dosis personal pero, contradictoriamente, adquirirla y comerciarla sigue siendo penalizado. En México, en el año 2008, se lanzó una propuesta para legalizar el consumo del cannabis entre los mayores de edad, que incluso planteaba legalizar su venta.

En algunos países como Canadá ya existen leyes que permiten el uso medicinal del canabbis. En ese sentido, ha llegado a pensarse que una buena parte de los intereses que no permiten la legalización de esta sustancia, corresponden a la industria farmacéutica, ya que el cannabis es capaz de proveer sustancias altamente benéficas para quienes padecen enfermedades tan graves como el cáncer o SIDA a muy bajo costo.

¿Una droga “blanda”?

Muchos expertos han venido señalando, desde hace varias décadas, que la única razón verdadera por la que el cannabis sigue siendo ilegal es porque la prohibición dispara su precio. Y no sería extraño si se considera que, en la actualidad, la venta de drogas constituye más del 8% de todo el comercio que existe en el mundo, con ganancias superiores a los 400 mil millones de dólares anuales.

En los Estados Unidos se ha creado la “Marijuana Policy Project”, una organización que recibe millones de dólares en donativos para financiar su activismo que clama por la idea de legalizar el cannabis, ya que ésta está catalogada como “droga blanda”, debido a que sus efectos son sustancialmente menores a los de otras drogas.

Para el “Marijuana Policy Project”, los consumidores de este estupefaciente suave se ponen en riesgo cuando tienen que acudir al mercado negro, donde se venden las llamadas drogas duras como heroína y cocaína.

En el mundo actual, cualquier clase de desinformación lleva a la polarización. Y en este momento terrible, donde nuestro país está completamente trastornado por el problema de las drogas, podrían promoverse leyes novedosas donde se permita que nuestra sociedad aprenda a convivir con el cannabis, tal y como lo ha hecho con otras sustancias como el alcohol o el tabaco.

Muchos expertos en la materia señalan que no son el alcohol, los cigarros o el cannabis los que por sí solos pueden dañar a nuestros jóvenes, tanto como la desorientación y el abandono por parte de sus padres.

Fuente e-consulta

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Científicos en Estados Unidos lograron identificar los genes que producen el tetrahidrocannabinol (THC) el compuesto psicoactivo de la marihuana

El hallazgo, afirman los investigadores de la Universidad de Minnesota, podrá conducir a la creación de una planta de cannabis para obtener cáñamo y aceite, libre de los efectos narcóticos que produce el THC.

La investigación, publicada en Journal of Experimental Botany (Revista de Botánica Experimental) podría conducir también al desarrollo de nuevos y mejores fármacos para aliviar el dolor, la náusea y otros trastornos para los cuales mucha gente utiliza hoy la marihuana.

La marihuana y el cáñamo son distintas variedades de una misma especie, la Cannabis sativa, pero la marihuana contiene mucho más THC que el cáñamo, que es una fuente rica de fibra industrial y aceite nutritivo.

Además de su contenido de THC, es muy difícil distinguir a una planta de la otra.

Popular

Las fibras de cáñamo son similares al algodón pero mucho más duraderas y además es una planta que tolera el clima frío y que puede cosecharse en “tierras marginales” con poco valor productivo porque no suelen tolerar otras cosechas.

Sin embargo, debido a sus propiedades narcóticas, la cannabis sativa es una de las pocas plantas cuyo cultivo está prohibido o restringido en muchos países.

En Estados Unidos el cáñamo solía ser una cosecha muy popular pero después de la introducción de leyes antidrogas, la industria tuvo que reemplazar las fibras de cáñamo por el plástico y otras alternativas.

Ahora, sin embargo, se están volviendo a considerar los beneficios económicos y medioambientales del cáñamo y está surgiendo una demanda por sus productos.

Al mismo tiempo, en muchos países se está considerando y permitiendo el uso de marihuana para efectos medicinales.

En farmacología el THC tiene muchas aplicaciones, desde el tratamiento de glaucoma y asma hasta el insomnio, náuseas y vómitos asociados a la quimioterapia anticancerosa y contra los síntomas vinculados a enfermedades como la esclerosis múltiple.

Vellos
En el nuevo estudio los investigadores descubrieron que los genes del THC son activos en unos pequeños “vellos” que cubren a las flores de la planta.

En la marihuana, los vellos acumulan grandes cantidades de THC, mientras que en el cáñamo tienen muy poco THC.

Ahora que han logrado identificar a estos genes, los científicos están estudiando la forma de “desactivarlos” para poder producir una planta libre de THC.

Y también, dicen, ya que los vellos que contienen los genes pueden verse con una lupa, se podrá crear una planta sin THC que es visualmente reconocible, sin vellos.

“La genética del cannabis puede contribuir a una mejor agricultura, mejor medicina y mejor aplicación de leyes antidrogas” afirma el profesor George Weiblen, uno de los autores del estudio.

“No puedo pensar en otra planta que haya sido considerada como una amenaza por algunos y un milagro para otros, como ésta” agrega el científico.

Fuente BBCMundo

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Beneficios en dolores crónicos cuentan con evidencia empírica, afirman.

Cuando los fármacos conocidos para tratar inflamaciones o el dolor crónico en pacientes terminales no surten efecto, las personas recurren a las suspensiones de marihuana. “La gente pide, y yo doy la receta”, afirma el oncólogo Gustavo Guggiari, presidente de la Sociedad Paraguaya de Medicina Paliativa.

El experto aclara que la marihuana “si es inocua y no interfiere en el tratamiento se puede usar”, aunque aclara que la prescripción “es siempre y cuando el paciente lo demande”. “Se cree que uno de los componentes del cannabis, el cannabigerol, actúa como desinflamante y eso nosotros lo comprobamos empíricamente, no científicamente porque no tenemos recursos”, señala a su vez el Dr. César Arce, químico de la Senad, quien asegura contar con evidencia experimental sobre los beneficios del cannabis en la materia.

Hace diez años atrás, se realizó un análisis cualitativo con las personas que acudían al laboratorio. “Era un grupo de más de cien personas, mayores de 60 años, algunos incluso no podían subir la escalera. Y la segunda vez que venían comprobábamos que había bajado el nivel de su enfermedad ya que podían subir hasta el segundo piso”, recuerda.

Comenta que en las personas con artritis, que tienen las articulaciones muy inflamadas, presentan los nervios apretados y eso produce mucho dolor. “Y al ponerse el extracto desinflama y pasa el dolor, no cura la enfermedad, pero produce un alivio en los pacientes”, precisa.

“Para esta aplicación, no hay ningún problema, ni toxicidad”, resalta Arce. Incluso, existen ya medicamentos como “Dronabinol” -tiene THC sintetizado- que se emplea como antiemético. A juicio del Dr. Guggiari, estas aplicaciones debería seguir la metodología científica de investigación, tal como ocurrió con los derivados del opio, la morfina, fármaco útil para el tratamiento del dolor en cáncer.

En el jardín de la casa

En Paraguay, desde 1988 está despenalizada la tenencia de hierba hasta 10 gramos, algo que ahora recién se aprobó en Argentina. Pero ¿se puede plantar marihuana en el hogar? La ley de drogas de la Secretaría Nacional Antidrogas no aclara si una persona está habilitada o no legalmente a tener o a plantar matas de cannabis en el interior de su domicilio particular. “Lo que no está prohibido en las leyes, está permitido”. Pero uno se expone a sanciones. Según del Dr. César Arce, de la Senad, es inofensivo tener una planta de marihuana en la casa porque no da para el tráfico. Además, nadie garantiza si su floración va a ser macho o hembra. El primero tiene solo 0.2% del principio activo THC, el nivel mínimo de alucinógeno.

Fuente Lanación

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La cosa comenzó hace varios años en los Estados Unidos con una organización civil cuyas siglas eran NORML (National Association for Reform of the Marijuana Laws) o asociación nacional para la reforma de las leyes sobre la mariguana. Dicha asociación, integrada -no por locos, junkies, hippies o “colgados”, como podría creerse- por artistas del cine, la música y otras variedades, juristas del derecho positivo y hasta médicos, que propiciaban la despenalizacion del consumo de esta omnipresente hierba.  Lograron dicho objetivo en algunos estados, aunque la Ley Rockefeller (que penaliza y criminaliza el uso de sustancias, fuera del alcohol y tabaco desde la era Nixon) sigue vigente hasta hoy.

Los pacifistas y los veteranos contrarios a la guerra de Viet Nam habían popularizado el consumo del cannabis, por lo que el gobierno endureció las penas contra ellos, alegando falta de respeto a sus símbolos patrios y por poner en tela de juicio la escalada bélica y sus ocultas razones de Estado. Esa fue la razón principal -más política que otra cosa- de la represión indiscriminada a esta hierba, hoy recomendada incluso por terapeutas como paliativo de muchas enfermedades como el cáncer, el glaucoma, la anemia, la inapetencia y otras.

Se calcula que gran parte de los ciudadanos encerrados en las cárceles norteamericanas lo son por delitos bagatelarios de tenencia o consumo -aunque no hayan cometido delito a causa de ello, ni violentado derechos de terceros- y cuestan al estado buenos dólares de gastos de mantenimiento, juicios y condenas.  También en los países donde se ha copiado dicha ley Rockefeller, como la 357/72 o la 1.340 actual, reprime y criminaliza a cualquiera, sin reparar en la conducta no violenta de los ciudadanos y favorece al narcotráfico.  Es bien sabido que lo prohibido atrae curiosidad y aunque el riesgo sea mayor, los traficantes venden a buen precio algo que la naturaleza da gratis a cualquiera. Y también se anexa a esto la corrupción policial, militar y judicial; sin contar con narcopolíticos, narcoempresarios y hasta narcoganaderos fronterizos que hacen buen dinero de su tráfico ilegal.

Ahora la Corte Suprema de la República Argentina en un dictamen ejemplar ha sentenciado que nadie puede ser detenido por portación de pequeñas cantidades para uso personal o si las consume en privado, amparados en el art. 19 de la Constitución. México se ha adelantado en esta decisión y ahora le han seguido el Uruguay y el Brasil. Chile estudia la posibilidad de seguir en este camino, pese a la oposición de la iglesia católica.

Creo sinceramente que debería haber debates públicos, entre educadores, artistas, médicos (no de esos que leen Reader’s Digest sin purgante), juristas y padres de familia a fin de determinar los pro y los contra de despenalizar una hierba que es uno de nuestros mayores rubros de exportación y cuya peligrosidad se ha exagerado en demasía a causa de intereses exógenos ajenos a nuestra realidad.

Cualquiera que haya probado la hierba, sabe que esta no induce a la violencia. Y de seguro, hay más de lo que muchos creen; incluso políticos, periodistas, ejecutivos y empresarios. Pero se mantiene la prohibición y penalización por presión del gobierno de los Estados Unidos y para mantener la cotización en alza, que de eso se trata.  De levantarse la prohibición, de seguro acaba el negocio de los traficantes e intermediarios y se termina el dulce fluir de dólares de la embajada de USA. hacia la Senad y sus corruptos agentes.

Creo que hay que asumir nuestra mayoría de edad y debatir sin tabúes acerca del tema, sin caer en alarmismos baratos ni afirmaciones exageradas.  El desafío lanzado por el diputado Elvis Balbuena está lanzado.

¿Quién lanzará la primera piedra?  Espero que no sea sólo Raúl Melamed.

Chester Swann
Escritor, ex periodista.

Fuente Lanacion

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Algunas “malas” costumbres son más benéficas de lo que te imaginas, por supuesto, en las dosis adecuadas. Descubre las bondades que ofrecen

No todo son consecuencias negativas al tomar cerveza o café. Tampoco es siempre dañino enojarse ni exponerse al sol. Incluso jugar con gusanos tiene algo de positivo. Con base en un reportaje de la revista científica Live science, te decimos los beneficios de estas actividades y de otras cinco, aunque habitualmente te digan: ¡no lo hagas!

Enojarse. Estudios científicos han demostrado que la ira es benéfica en términos de salud. En situaciones que lo merecen, vale más enojarse que sentir miedo. En términos psicológicos, se ha vinculado a la ira y a la indignación con el sentido de control y el optimismo. Pese a ello, en exceso llega a causar presión alta y enfermedades cardiacas.

Tomar cerveza. Gracias a sus componentes, la cerveza es una excelente fuente de antioxidantes, lo que es benéfico para la actividad muscular. Además, investigaciones recientes la vinculan con una mejora de la actividad cardiovascular. Nuevamente, es cierto que en exceso tiene más inconvenientes que ventajas.

Comer chocolate. Especialmente el chocolate oscuro es buena fuente de antioxidantes y energía, necesarios para el ejercicio. Investigaciones hechas con futbolistas sugieren que ingerir chocolate regularmente reduce los niveles de colesterol, la presión arterial y previene la inflamación. En exceso, es peligroso por su alto contenido de azúcar y calorías.

Jugar con gusanos. Se han descubierto ventajas médicas de interactuar con lombrices: han probado prevenir infecciones en heridas al comerse las bacterias. De ese modo, estimulan la cicatrización.

Fumar marihuana. Estudios recientes han vinculado a la marihuana con la recuperación o mejoría de pacientes con Alzheimer.

Tomar café. Se ha encontrado que el café es una de las mejores fuentes de antioxidantes, se le ha vinculado con la prevención de la diabetes, el tratamiento de la cirrosis y la pancreatitis.

Exponerse al sol. En asmáticos ha probado tener la capacidad de suprimir las reacciones del sistema inmunológico que causan los ataques de asma. También se le ha vinculado con la mejoría del ánimo y el incremento de la energía corporal, aunque se le reciba de forma indirecta. Exponerse demasiado a sus rayos aumenta el riesgo de contraer melanoma.

Beber vino. Estudios lo han vinculado con un mejor funcionamiento del aparato circulatorio, con la prevención del cáncer y con la mayor satisfacción sexual, especialmente en mujeres.

Tener relaciones sexuales. Es un ejercicio bastante benéfico para la salud: reduce el estrés, el riesgo de padecer de colesterol alto y mejora el funcionamiento del sistema cardiovascular.

Probar el LSD. Estudios con personas alcohólicas establecieron que dosis pequeñas de LSD eran benéficas para que superaran su adicción al alcohol sin volverse dependientes del LSD. Algunas de estas personas lograron dejar de beber por años. En cualquier caso, sigue siendo peligroso ingerir dicha sustancia.

Fuente Enlineadirecta

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Un estudio realizado en España reveló que el tetrahidrocannabinol (THC), sustancia activa del Cannabis, provoca amnesia al intervenir una vía de señalización intracelular que actúa en el hipocampo, la región cerebral asociada con respuestas cognitivas.

Los estudios sobre el Cannabis -casi como su consumo- oscilan entre la euforia y el bajón: al descubrimiento de un nuevo efecto benéfico le suele seguir la inmediata confirmación de alguna consecuencia adversa. Hoy es el turno de la parte negativa: la ciencia ha descubierto cómo el tetrahidrocannabinol (THC), sustancia activa en la marihuana, origina problemas de memoria en sus consumidores. Una vez más, los ratones de laboratorio tuvieron un involuntario rol en este avance, materializado en Barcelona y descripto en el último número de la prestigiosa revista Nature Neuroscience.

El proceso de memorización de conocimientos, valores y experiencias se divide en diferentes fases, según se consignó en el diario español El Mundo: “Primero nos exponemos a aquello que vamos a aprender: la capital de Burkina Faso (sic) o cómo se usa un cuchillo. Luego, en nuestro cerebro tiene lugar el proceso de consolidación, unas 24 horas después”. La segunda instancia es decisiva para que podamos recordar. El efecto deletéreo de los cannabinoides sobre la memoria se origina, justamente, en la interrupción de ese proceso. Es la conclusión más importante del estudio dirigido por Andrés Ozaita y Rafael Maldonado, de la Universidad Pompeu Fabra, de Barcelona.

Los especialistas en neurofarmacología enseñaron a los ratones, modificados genéticamente, un par de ejercicios sencillos. Luego, como suele suceder en estos experimentos, los dividieron en dos grupos: drogados y no drogados. “Los animales a los que les administramos THC después de haber ‘aprendido’ una tarea -reveló Ozaita-, no lo recordaban un día después”. La exposición a esa sustancia había interferido en la consolidación de la memoria. “Aunque el efecto amnésico y los déficit de memoria que produce la marihuana no eran ningún secreto -reconoció-, no se conocían los mecanismos moleculares implicados, y es sobre lo que este estudio arroja ahora luz”.

La investigación demostró que en los efectos amnésicos de la marihuana interviene una vía de señalización intracelular. Ese mecanismo actúa en el hipocampo, la región cerebral asociada con el control de las respuestas cognitivas. Cuando los ratones recibían el cannabinoide, algunos de esos procesos estaban involucrados en la amnesia. Es así como Ozaita concluyó que, si se bloquearan las vías de señalización que el cannabinoide pone en marcha, se evitarían también sus efectos negativos sobre la memoria.

No es la primera vez que los científicos hablan del tema. En otro estudio publicado en el Journal of the American Medical Association, Nadia Solowij había confirmado que el consumo prolongado e intenso de Cannabis provoca una pérdida en la capacidad de aprendizaje, memorización y en la capacidad de fijar la atención. Menos terminantes, otros colegas prefirieron trazar una diferencia importante: la marihuana produce una ligera pérdida de la memoria a corto plazo, pero horas o días después se recuerda todo lo que se había borroneado entre la humareda verde.

Los médicos, por otra parte, también reconocen algunos efectos positivos: la marihuana puede aliviar enfermedades como el sida y el cáncer. Aprovechando uno de sus efectos secundarios más célebres, los pacientes tratados con quimioterapia dejan de sufrir vómitos y pueden recuperar el apetito. Además incrementa la sensibilidad gustativa, táctil y auditiva, con lo cual muchos alimentos parecen más dulces, el tejido tegumentario aumenta su sensibilidad y los sonidos se escuchan mejor. Algo que ya habían planteado Los Piojos, pero con un personaje pastillero: “Tengo los dedos súper sensitivos, tengo los
ojos de Darín…”.

Fuente CriticaDigital

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Una investigación canadiense concluyó que la cannabis puede favorecer la memoria, disminuir la ansiedad y mejorar el humor.

Cannabis, la tercera droga recreativa más popular después del alcohol y el tabaco, ganó un impensado apoyo científico: una investigación determinó que la marihuana puede incrementar el poder cerebral.

Los experimentos en ratas que recibieron una dosis potente de cannabis mostraron que la droga estimula el crecimiento de nuevas células cerebrales. Un grupo de investigadores canadienses descubrió que después de un mes de tratamiento, la droga provocó en esos animales un regeneramiento de las neuronas en el hipocampo, un área del cerebro que controla el humor y las emociones y que está asociada al aprendizaje y la memoria.

Su efecto fue muy similar al de la droga antidepresiva Prozac, que también estimula el crecimiento del nervio en el hipocampo. Con el tratamiento con cannabis, las ratas estaban menos ansiosas y más dispuestas a comer en un ambiente nuevo, que anteriormente las hubiera atemorizado. Se ha demostrado que la mayoría de las drogas, incluyendo el alcohol, la heroína, la cocaína y la nicotina, destruyen las células nerviosas en el hipocampo, aseguraron los investigadores de la Universidad de Saskatchewan, Canadá.

“El presente estudio sugiere que la cannabis es la única droga ilícita que puede estimular la neurogénesis adulta en el hipocampo después de una administración crónica”, escribieron en el Journal of Clinical Investigacion (Diario de Investigación Clínica).

El descubrimiento se contradice con investigaciones previas que enfatizaban los riesgos del uso de cannabis, incluyendo un aumento en el grado de psicosis en consumidores vulnerables, y un incrementado riesgo de cáncer de pulmón, similar al de los fumadores de tabaco.

Esos autores dicen que los consumidores permanentes de cannabis pueden sufrir un deterioro agudo de la memoria, así como dependencia y síntomas de abstinencia. La nueva investigación sugiere que la dosis puede ser crucial: los resultados mostraron que inyecciones regulares de alta, pero no baja, dosis de cannabis artificial HU210 estaban asociadas con efectos ansiolíticos y antidepresivos.

“Estos efectos complicados de dosis altas y bajas de exposición aguda y crónica a la cannabis pueden explicar los resultados aparentemente conflictivos observados en estudios clínicos en relación con los efectos de la cannabis sobre la ansiedad y la depresión”, dijeron los científicos.

El estudio surgió de un descubrimiento reciente que permitió saber que, a diferencia de otras partes del cerebro, el hipocampo puede generar neuronas a través de toda la vida de los mamíferos, incluyendo a los humanos. Aparentemente la cannabis altera los efectos del dolor, la náusea, los tumores, la esclerosis y otros desórdenes tanto en animales como en humanos, dice el equipo.

Fuente Rie.cl

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El Gobierno del País Vasco dispensará marihuana a enfermos para mejorar su calidad de vida. La consejera de Asuntos Sociales, Gemma Zabaleta, compareció ayer en el Parlamento para explicar las líneas maestras de su trabajo en la consejería para los próximos años, comentó que su departamento trabaja y con el departamento de Sanidad en el estudio de las “evidencias científicas” que ya demostraron la eficacia de estos tratamientos .

El uso de la marihuana  ha dado buenos resultados en enfermos de cáncer que reciben quimioterapia, pues el cannabis evita los vómitos derivados de estos tratamientos. En enfermos de esclerosis mitiga los dolores musculares, y en pacientes que han desarrollado el sida despierta el hambre y alivia los dolores crónicos. Cataluña fue también pionera con esta sustancia, que se administra mediante infusiones, comprimidos o preparados alimenticios.

En todo caso, la sociedad ha empezado a funcionar por su cuenta en este asunto, y son varias las asociaciones que proveen de marihuana a este tipo de enfermos.

Fuente Noticias de Alava

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Para realizar este estudio los profesionales desarrollaron una técnica especial, conocida como cromatografía de alta sensibilidad, unida a una cuidadosa espectrometría de masa. Tras completar los trabajos, los especialistas encontraron indicaciones claras que el humo de la marihuana logra dañar el ADN, por lo menos en condiciones de laboratorio.

Los resultados del estudio se publicaron en la revista científica Chemical Research in Toxicology y los responsables fueron Rajinder Singh, Jatinderpal Sandhu, Balvinder Kaur, Tina Juren, William P. Steward, Dan Segerback y Peter Farmer; todos integrantes del grupo de Prevención y Biomarcadores en cáncer, del departamento de estudios en cáncer y medicina molecular del instituto Karolinska, en Suecia.

Singh afirmó que, “hasta ahora ha habido muchos estudios sobre la toxicidad generada por el humo del tabaco. Y, se sabe, que el humo del tabaco contiene más de 4000 elementos químicos diferentes, de los cuales por lo menos 60 son clasificados como “carcinógenos”.

“Sin embargo”, agregó Sing, “no se habían hecho demasiados estudios acerca de la toxicidad del humo de la marihuana, pese a que se sabe que el humo de la cannabis contiene más de 400 componente diferentes, incluyendo 60 de la familia de los cannabinoides”.

Lo que se logró determinar es que, a causa de su baja combustibilidad, el humo de esta droga contiene un 50% más de moléculas aromáticas policíclicas hidrocarbonadas -que son conocidos carcinógenos-, que el humo del tabaco.

Esto incluye algunos compuestos como el naftaleno, el benzopireno, y el benzantraceno.

El trabajo de los autores incluye frases tales como: “se conoce bien que el humo del tabaco contiene diversas substancias tóxicas que pueden dañar el ADN celular y que aumentan el riesgo de contraer cáncer de pulmón y otros similares. Sin embargo, los científicos no tenían constancia en si el humo de la marihuana podía generar efectos similares. Nuestra investigación prueba que muchas moléculas presentes en el humo de la cannabis son carcinogenas”.

Las conclusiones tienen implicaciones significativas para la salud de las personas, especialmente porque el fumador de marihuana tiende a inhalar en forma más profunda el humo de este tipo de cigarrillos que el de un cigarrillo de tabaco. Esto, obviamente, aumenta el campo de incidencia y daño de dicho humo.

Según los expertos, el fumar entre 3 y 4 cigarrillos de cannabis puede asociarse con un daño similar -medido sobre las mucosas de los bronquios- como el fumar 20 cigarrillos de tabaco

Fuente Tucumannoticias

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El Gobierno Vasco dispensará heroína y marihuana a enfermos para mejorar su calidad de vida. La consejera de Empleo y Asuntos Sociales, Gemma Zabaleta,  explicó que su departamento trabaja ya con Sanidad en el estudio de las “evidencias científicas” que han demostrado la eficacia de estos tratamientos en diferentes tipos de enfermos.

En el caso de la marihuana, su uso ha dado buenos resultados en pacientes de cáncer que reciben quimioterapia, pues el cannabis evita los vómitos derivados de estos tratamientos. En enfermos de esclerosis mitiga los dolores musculares, y en pacientes que han desarrollado el sida despierta el hambre y alivia los dolores crónicos. Cataluña fue también pionera con esta sustancia, que se administra mediante infusiones, comprimidos o preparados alimenticios.

En todo caso, la sociedad ha empezado a funcionar por su cuenta en este asunto, y son varias las asociaciones que proveen de marihuana a este tipo de enfermos.

Fuente NoticiasdeAlava

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El Presidente de la Federación de Colegios de Abogados de Nuevo León, León A. Flores dio un rotundo no a la legalización de las drogas en México, sobre todo ante el clima de inseguridad que azota al país.

El experto en leyes comentó que no es factible de la manera legal permitir esto pese a que los candidatos en campaña lo vean factible, pues hay autoridades como el Consejo Nacional contra las Adicciones la cual rechaza la legalización de la mariguana en México, ya que eleva las posibilidades de que los consumidores experimenten con otras sustancias más duras.

Además dijo que en México se estarían violando diversos acuerdos internacionales en los que no se prevé la legalización de esta droga.

Actualmente en la nación hay más de 600 mil mexicanos consumidores de algún tipo de droga ilícita, el 50% es por marihuana, por lo que alertó que de legalizarse esta droga, esta cifra tendería a crecer, además de los problemas de salud que se generarían.

Además, organizaciones internacionales señalan que después del alcohol y el tabaco, la marihuana es la droga ilícita con la que se inician las personas, ya que esta droga forma parte de la estrategia del narcomenudeo.

Inclusive el 20% de los jóvenes de 12 a 17 años les han regalado la marihuana y además el experto en leyes dijo que la experiencia de Holanda, en donde está legalizada el uso de la marihuana, es diferente a la de México, ya que el país no sólo es consumidor, sino también productor, por lo que el panorama es diferente.

Es de resaltar los efectos negativos a la salud por el consumo, los especialistas indican que esta droga provoca alteraciones en la conducta y destreza.

Y esto se deriva en dificultad para conducir un vehículo; problemas cardiovasculares, y riesgos de adquirir cáncer pulmonar; así como problemas para memorizar y aprender.

Igualmente el consumo es un marcador de riesgo para conductas sexuales promiscuas y es un factor de riesgo para cirrosis hepática.

“El consumo de drogas ilícitas se presenta sobre todo en la zona norte del País, aunque hay algunos estados como Campeche que se han comenzado a incluir, pero no es factible”.

Sobre la utilización terapéutica de la marihuana, los expertos han explicado que en Estados Unidos sólo 12 personas han sido prescritas para usar un componente de los más de 400 que tiene esta droga para atender su enfermedad, pero esto no significa que sea la utilización de la planta de forma natural, sino son medicamentos en cápsulas o en sprays.

“Creo que es importante impulsar entre los ciudadanos la opinión de que es mejor no legalizarla, pues implica poner reglas, normar, normalizar, y no simplemente liberalizar, aunque mucho de liberal tendría la medida”.

“Hay que mantener una prohibición sólo útil para aumentar los recursos de los delincuentes y las organizaciones mafiosas dedicadas al narcotráfico”.

Los recursos que se manejan en el mercado ilegal de las drogas es lo suficientemente alta como para sostener la guerra contra el Estado y es urgente, dijo que el país con la desigualdad de éste, el ejército de reserva de los narcotraficantes es suficientemente grande como para mantener la operación frente a unos agentes del Estado corruptibles, incluso con mejor nivel técnico, más armamento y asesores.

“No veo posible que el Estado regule el mercado, de manera que desaparezcan los incentivos para enganchar a los niños y jóvenes, hay un mercado de drogas normado por el Estado, con monopolios específicos de algunas drogas, no lo creo”.

El jurista dijo que la liberalización regulada de la marihuana le quitaría completamente los incentivos a las organizaciones criminales dedicadas al mercado negro, pero que traería consecuencias al Estado, es lo importante de ver y analizar.

Dijo que es imperfectamente posible comenzar con la marihuana, no se debe legalizar como lo está ya el alcohol que ya es violento y asesino, culpable de la inmensa mayoría de los accidentes mortales de tráfico, y el tabaco, adictivo hasta la desesperación e indudablemente mortal, droga inútil, nada divertida y efímeramente placentera.

Fuente Elporvenir.com

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Carlos Marcos Narváez Ruiz, un abogado de 46 años, asegura haber zafado de la epidemia del dengue de hace dos años porque fumaba marihuana envuelta en una fibra de amba’y. Cuando lo dejó de lado por unos meses, padeció la enfermedad este año. En medio de la desesperación que le causaban la fiebre y el dolor, experimentó de nuevo con el cigarro y se curó.

La hipótesis del profesional, hijo de un doctor en bioquímica y de una química farmacéutica, es que habría una relación entre la mezcla de estas plantas y su recuperación. Sin embargo, no cuenta con los recursos ni medios para realizar una investigación científica seria que lo compruebe y permita un probable tratamiento curativo o preventivo que podría beneficiar a miles de personas.

-¿Desde qué edad fuma Ud. marihuana?

-Comencé a fumar a los 16 años en Estados Unidos cuando estaba en un programa de intercambio estudiantil. Cuando regresé a Paraguay eso me acarreó muchos problemas porque era la época de la dictadura y aquí era un tabú muy grande todo el tema de fumar marihuana. Incluso, llegué a estar preso cuando lo mataron a Somoza porque yo estaba viviendo en un hotel dado que estaba peleado con mis padres. Me llevaron al Departamento de Investigaciones de la Policía y estuve allí tres días durmiendo con 60 personas en una habitación de cinco por seis.

-¿Lo llevaron como sospechoso?

-Exacto, como sospechoso porque era el huésped de un hotel y cuando fueron a verificar quién era yo hallaron un poco de marihuana. Estuve también preso en otra oportunidad en la Técnica. Allí estuve 34 días, de los cuales pasé 25 días esposado. Cuando me llevaron al día siguiente de haberme detenido para un interrogatorio intenté escapar. Salté una muralla y salí a la calle. A las tres cuadras me recapturaron y me dieron una paliza entre todos los que estaban allí. Me llevaron esposado y tardaron en sacarme.

-Pero el fondo de la cuestión, aparte de estos problemas, es que Ud. cree que fumar la marihuana con amba’y le resultó positivo contra el dengue. ¿Cómo se puede argumentar?

-Es fruto de una experiencia que yo tengo al haber fumado marihuana con amba’y, específicamente con la cáscara que cae de la flor de este árbol. Es como una corteza blanca y maleable que al ir secándose endurece y se torna marrón. Al pasarlo bajo agua se puede enrollar y hacer los cigarros.

-¿Cómo lo descubrió?

-Hace unos cinco años apareció un amigo mío que fue medallista de bronce de los juegos panamericanos de taekwondo que me propuso fumar con los cigarros de marihuana envueltos con la corteza del amba’y en vez del papel o pipa -como yo lo hacía- por ser más natural. Comenzamos a fumar de ese modo hace ya un par de años. Como la cáscara es de combustión lenta, ese cigarro me duraba casi todo el día, pues no me considero un adicto exagerado ni descontrolado.

-¿Pero por qué lo asocia con el tratamiento del dengue?

-Justo en esa época comenzó la epidemia del dengue tan fuerte en el 2007 y le ocasionó la muerte a mi mamá, Yolanda Asunción Ruiz de Narváez, el 20 de febrero. Se la llevó en apenas un día y medio porque le tomó el dengue hemorrágico. A mi señora también le tomó aquella vez, al igual que a todas las personas que yo conozco en la zona del Mercado 4, donde vivo. Todos enfermaron: mi herrero, mis inquilinos, mis empleados, menos yo. Incluso, hubo una pérdida de agua en un edificio vecino y yo fui personalmente a trabajar. Estaba infestado de mosquitos, pero a mí no me agarró la enfermedad. Y conste que soy una persona que cuando hay algo que enferma, siempre me toma a mí primero. Pero esa vez fue notable que no me haya enfermado y que mis amigos que fumaban tampoco lo hayan sufrido.

-Tal vez el cigarro actúe como repelente y los mosquitos no lo picaron…

– Creo que podría ser un punto a investigar puesto que los fumadores siempre estábamos impregnados del olor que podría actuar como repelente. Pero a pesar de que yo siempre fumaba en casa, ¿cómo es posible que mi esposa no se haya inmunizado?

-Pero este año Ud. sí se enfermó ¿cómo fue eso?

-Me casé en febrero del año pasado y nuestro bebé nació el 14 de noviembre. Desde dos semanas antes de que naciera Cayo decidí parar de fumar. Lo hice sin problemas porque siempre he controlado. Por ejemplo, durante los seis años de mi carrera de abogacía en la Universidad Católica he dejado de fumar porque considero que la marihuana ocasiona que muchas veces uno olvide las cosas o tenga dificultades de concentración y para dedicarme de lleno a mis estudios lo dejé.

-¿Esta vez dejó de fumar por su hijo?

-Tenemos un proyecto para él que es el de entrenarlo para tenista y si seguía fumando, no podría decirle yo que no fume si él me ve haciéndolo. Pasaron cuatro o cinco meses y el pasado 2 de abril (de este año) comencé a sentirme muy mal, con dolores musculares y mucha fiebre durante cinco días. Estuve tirado en la cama, imposibilitado de moverme y, en principio, no sabía que era dengue porque debía esperar para los análisis. Todo ese tiempo estuve analizando la posibilidad de fumar para ver qué pasaba porque la vez anterior, cuando estaba fumando no me enfermé y ahora -que lo había dejado hacía unos meses- me tomó la enfermedad cuando ningún otro estaba enfermo por aquí. Solamente yo, por primera vez, y mi esposa por segunda vez se enfermó de dengue.

-¿Así fue que decidió probar de nuevo?

-Al sexto día conseguí levantarme y decidí experimentar conmigo mismo. Armé un cigarro con el amba’y y desde ese momento cesaron la fiebre y los dolores. Lógicamente yo estaba muy débil porque había perdido cuatro kilos y porque había perdido el apetito. Pero fue notable la mejoría a partir de que comencé a fumar un poco otra vez.

-¿Ud. cree que le curó?

-Claro, me curó porque me pasaron totalmente la fiebre y los dolores. Por eso creo que podría tal vez suministrársele una dosis de mezcla del amba’y con la marihuana a una persona. Obviamente para eso hay que investigar si estas sustancias acaso matan el virus en el cuerpo infectado, produciendo tal vez una mejoría y curación instantánea y no simplemente recurrir a un medio para tratar de sobrellevar la enfermedad, como sucede actualmente con el Z Mol, que solo calma un poco la fiebre y el dolor pero no cura.

-De hecho, en otros países se habla mucho de las propiedades curativas del cannabis, y el amba’y siempre se ha utilizado en nuestro medio como medicamento…

-Y le digo más. Yo soy motoqueiro desde los 8 años. Toda la vida estuve en moto y llegué a padecer una sinusitis crónica como consecuencia de eso. Nada me podía curar, pero desde que comencé a fumar con el amba’y, aproximadamente desde el 2004, luego de un tiempo me di cuenta de que estaba totalmente curado. Probablemente funcionó como una especie de medicina al inhalar. Antes, a mí cualquier vientito me hacía doler la cabeza y me hacía sentir mal.

-¿Ha consultado con químicos o médicos sobre la posibilidad?
-No lo he hecho, pero la conclusión a la que yo llego es que, como el dengue es un virus que ingresa al torrente sanguíneo con la picadura del Aedes aegypti, tal vez la combinación de la marihuana con el amba’y, o simplemente o el ambay o la marihuana sola contiene alguna sustancia que mata el virus del dengue. Eso es lo que habría que investigar seriamente.

-Pero fumar marihuana ¿no cree que afecte la salud de otra forma?

-Si uno no exagera no creo que afecte mucho. Es decir, si se hace con moderación. No quiero hacer apología del consumo de la marihuana, pero sí tratar de ver su efectividad con el amba’y. Lo grave sería cuando uno quiera experimentar con otras drogas más perjudiciales y peligrosas. Creo que fumar tabaco afecta más a la salud que la marihuana.

-Recapitulando, ¿cuál es su propuesta?

-Debe investigarse lo siguiente: Si la sustancia activa del amba’y sola o de la combinación con la de la marihuana, al ingresar al torrente sanguíneo o al organismo a través de los pulmones -en el caso de los fumadores en particular- (podría ser también en forma de pastillas o jarabe) o tal vez un inyectable, que al ser detectado por el Aedes aegypti hace que este deje de picar, como actúan los antiparasitarios en un perro contra las garrapatas… O bien si la sustancia actúa como un bloqueador o elimina el virus de la enfermedad aun habiendo sido uno picado.

-Podría ser…

-Hace unos días vi en Discovery Channel un documental que se trataba de un tipo de cáncer cerebral tratado con veneno de escorpión. Lo notable es que el veneno solo ataca las células cancerígenas, no así las células cerebrales sanas. Algo similar se podría pensar en este caso.

Fuente ABCdigital