Las 10 claves para que un cultivo de cannabis sea un éxito

  • En un cultivo, las semillas lo son todo. Apuesta por semillas de calidad y/o de fuentes fiables. Piensa que por delante quedan horas de cuidados y gasto en productos. No tiene sentido cuidar durante meses una planta que nos puede dar más disgustos que alegrías.
  • Germinar semillas es muy sencillo, pero es donde más errores se suelen cometer. Es una fase delicada en la que no conviene manipular mucho las semillas, algo muy común si tarda en abrir algo más de la cuenta. La paciencia es fundamental.
  • Si usamos semillas de calidad, lo lógico sería proporcionarles un sustrato de calidad. Una mala genética crecerá en un buen sustrato, pero a una buena genética le costará hacerlo en un sustrato de baja calidad. Es una de las mejores inversiones que podemos hacer en un cultivo.
  • El riego es también una tarea que muchos la hacen complicada. Al cannabis le encanta el agua, pero en su justa medida. Empapa bien todo el sustrato, y no vuelvas a regar hasta que éste haya perdido aproximadamente un 30% de su humedad.
  • Si vas a usar abonos líquidos, apuesta por abonos específicos para el cultivo de cannabis. Éstos contienen una mezcla equilibrada de nutrientes que no ofrecen otro tipo de abonos para otras plantas. Te evitarás posibles problemas de carencias y sobrefertilizaciones.
  • El cannabis es una planta que atrae a diversas plangas, tanto en interior como exterior. El uso regular de preventivos ayudará a mantener nuestro cultivo libre de visitantes indeseados como araña roja, trips, mosca blanca, pulgón o orugas, entre otros.
  • La contaminación lumínica puede afectar muy negativamente a nuestras plantas. Asegúrate que durante el período de oscuridad, el cultivo no recibe la influencia de cualquier tipo de luz artificial. Farolas o alumbrado de jardín si es en exterior, o incluso las luces de los interruptores de regletas si es en interior.
  • Por mucho que sigamos sin comprenderlo, el cultivo de cannabis sigue siendo ilegal en la gran mayoría de países. Es por ello que conviene siempre ser discreto y mantener el cultivo a salvo de miradas indiscretas. Tampoco se debe hablar a nadie de nuestra actividad.
  • Si tus plantas tienen cualquier problema durante el cultivo, consulta antes de actuar por tu cuenta. Suele suceder lo contrario y muchas veces la solución es peor que el problema, y cuando está todo casi perdido es cuando se pregunta qué se debe hacer.
  • La cosecha requiere de paciencia. Se deben cosechan los cogollos en su máxima concentración de THC, y ésto es algo que sólo podremos saber observando los tricomas con un microscopio. Si cortamos muy pronto, la hierba no tendrá tanta potencia. Si lo hacemos muy tarde, los efectos serán más narcóticos.
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