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Los esquejes son un método de reproducción de cannabis que cuenta con grandes ventajas. Si lo comparamos con las semillas, son mucho más baratos. Una sola planta durante su vida nos puede proporcionar miles de esquejes. Y aunque tan sólo se le saques 5 esquejes a una planta, lo que costó esa semilla está más que amortizado. Otra gran ventaja es que un esqueje es una copia idéntica de su madre, por lo podremos saber de antemano lo que esperar si hemos podido anteriormente cultivar esa planta o al menos degustarla. El esqueje tendrá el mismo patrón de crecimiento, el mismo período de floración, el mismo sabor y los mismos efectos que su madre.

Una semilla en cambio es un ser vivo encapsulado que hasta que cultivemos no sabremos que esperar. En general las descripciones de los bancos de semillas son muy realistas, pero éso no significa que en una gran población, algunos individuos destaquen tanto por encima de los demás, como por debajo. Por contra, para hacer un esqueje es necesario una planta madre, que no siempre es el caso. Y en cuanto a variedad de genéticas, ganan por goleada las semillas, con cientos de variedades a nuestra disposición.

Hacer esquejes es una tarea muy sencilla. Tanto si nunca los has hecho, como si normalmente tienes bastantes bajas durante el proceso, sigue nuestros consejos y te aseguramos que el éxito está garantizado.

HIDRATA LA PLANTA MADRE

Algo muy común que hacen muchos cultivadores, es cortar las ramas y meterlas en un vaso con agua unas horas. Ésto se hace para hidratar bien las zonas aéreas de los esquejes, ya que por el corte irán absorbiendo ese agua. Para mi ésto es un error, ya que estamos hidratando las ramas, sí, pero tan sólo con agua.

En cambio si unas horas antes regamos la planta, se hidratará de una manera natural con savia, es decir agua con una disolución de nutrientes. De este modo, los esquejes una vez en el sustrato aguantarán más verdes hasta que broten las raíces y sean capaces de asimilar nutrientes por ellas mismas.

LA ELECCIÓN DEL SUSTRATO

Las opciones disponibles en cuanto al sustrato son varias, desde discos de turba prensada a tacos de lana de roca, desde tierra a fibra de coco o perlita. O incluso sin sustrato en el caso de los clonadores aeropónicos, que reciben constantemente una lluvia de agua para que nunca se deshidraten.

Por comodidad, lo mejor son los tacos de lana de roca y los Jiffys o discos de turba. Sólo hay que hidratarlos, clavar el esqueje y evitar que se deshidraten en los siguientes días. Además ocupan poco espacio y con cualquier recipiente podemos hacer un invernadero improvisado para ellos.

HERRAMIENTAS DE CORTE MUY AFILADAS

Ante una herida, una planta reacciona del mismo modo que nosotros. Tarda menos en cicatrizar un corte limpio que uno recio. Hay más peligro de infección en un corte con un cuchillo oxidado, que con uno desinfectado. Debemos de partir de la base de que cualquier herida es un foco puede atraer a todo tipo de patógeno.

Todos los cortes que realices a la planta madre y a los esquejes, siempre limpios y en diagonal. La herramiente de corte, además de muy afilada, debería estar desinfectada previamente con alcohol. Es algo en lo que no gastaremos ni un minuto y nos puede llegar a ahorrar varios disgustos.

HORMONAS DE ENRAIZADO

Las hormonas de enraizado no son estrictamente necesarias, pero sí muy recomendables. La diferencia entre usarlas y no, pueden ser un par de días de diferencia en el enraizado, además de alguna que otra menos baja. Sean en gel o en polvo, mi consejo es que merecen la pena. Con un bote de Clonex, sin duda el gel enraizante más famoso y eficaz, podremos hacer cientos de esquejes.

LAS CONDICIONES PERFECTAS

La luz solar promueve unas temperaturas que debemos evitar. La luz es necesaria para la fotosíntesis, pero un esqueje que aún carece de raíces con poca luz tiene suficiente. Es más importante proporcionarles un largo período de luz débil, como por ejemplo usar fotoperíodos 16/8 o 18/6 (luz/oscuridad). La mejor opción, es con luz artificial y un programador, tampoco es necesario montar un armario, cualquier esquina nos valdrá.

Los esquejes también necesitan CO2 para hacer la fotosíntesis, por ello es importante garantizar el suficiente CO2 en el ambiente. Además un elevado contenido de CO2 impide la evaporación a través del esqueje. Además el oxígeno es imprescindible para la división celular y la formación de raíces. Por eso se debe usar un sustrato muy aireado por el que pueda circular el aire y con él el oxígeno, llegando así a las raíces en formación.

Los esquejes que aún no tienen raíces necesitan una humedad ambiental alta, la que en gran medida depende de la temperatura. En cuanto asomen las primeras raíces, la humedad del aire se puede comentar a disminuir. Así los esquejes enraizados pueden asimilar mejor.

Para contrarrestar una evaporación demasiado intensa es importante controlar la temperatura. Y especialmente la del sustrato, que tiene una influencia directa sobre la velocidad con que se desarrollan las raíces. Al principio de la fase de enraizado la temperatura ideal del suelo es de 20-25 °C.

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Alguna vez nos llegan mensajes de cultivadores que nos preguntan si es posible reproducir plantas autoflorecientes mediante esquejes o clones. La respuesta es sencilla: DEPENTE. Pero vamos a explicar los motivos para que el que tenga dudas, las pueda comprender.

Para empezar, hablemos un poco de las autoflorecientes. Es común llamarles Ruderalis a las autoflorecientes, pero ésto no es del todo correcto. De por sí, la Ruderalis es una especie sin mucho interés ya que produce cantidades muy bajas de cannabinoides, en especial de THC. En el mundillo cannábico, se comenzó a hablar de ella a raíz de una foto publicada en el catálogo de The Seed Bank de Nevil Schoenmakers del año 1987, donde se podía ver una planta Ruderalis al borde de una autopista en Hungría.

La característica más especial en cambio, es que a diferencia de variedades de cannabis índica y sativa, no depende de fotoperíodos para completar sus ciclos ya que ha conseguido adaptarsea las duras condiciones del norte de Europa y Rusia. No fue hasta 20 años después cuando comenzó el boom de las autoflorecientes, cuando diversos bancos de semillas comenzaron a trabajar con genética Ruderalis, combinándolas con índicas o sativas hasta conseguir fijar el gen autofloreciente tras varias generaciones.

Lejos quedan las primeras autoflorecientes que hace 10 años comenzaron a verse. Eran plantas muy pequeñas, que rara vez solían superar los 50cm de altura. Lógicamente, los rendimientos eran acordes a su tamaño, bastante pobres. Y la calidad de la cosecha también era bastante inferior a lo que estábamos acostumbrados. Hoy en día, las autos han sufrido una gran evolución, no es difícil con la planta adecuada, conseguir superar los 150-200cm de altura y rendimientos superiores a los 300-400 gramos.

Las autoflorecientes tienen todas un comportamiento similar. Crecen aproximadamente de 3 a 6 semanas, e independientemente de la cantidad de luz que reciban comienzan a florecer. En total, las más rápidas se pueden cosechar en unas 8 semanas desde la fecha de germinación. Las más sativas pueden llegar a los 100 días. Éste comportamiento autofloreciente es lo que las hace totalmente diferentes a las variedades fotodependientes, con sus contras y sus pros.

Por ejemplo son una gran opción para muchos cultivadores, ya en exterior no es necesario esperar a la cosecha de temporada. Es posible cosechar autoflorecientes en junio mientras esperamos la cosecha de final del verano sin la despensa vacía. También al tener un período de crecimiento tan corto, por lo general son plantas muy discretas, ideales para terrazas, balcones, guerrillas o pequeños jardines.

Por otro lado, las contras son precisamente el corto período de floración, durante el cual no garantizamos a la planta unas condiciones óptimas, se puede quedar muy pequeña antes del cambio automático de fase. Ésto llevará a producciones muy pobres. Otra contra, es que una autofloreciente nunca será una buena planta donante de esquejes. Aunque se suele decir que es porque los esquejes no enraízan, el motivo es otro completamente distinto.

Un clon o esqueje es una copia idéntica de la planta a la que pertenece. Tendrá el mismo sabor, aromas, potencia, período de floración´… y lo más importante en el caso que tratamos hoy, tendrá la misma edad sexual. Es decir que si una autofloreciente de que tenga 3 semanas, le cortamos una rama para intentar enraizarla, esa rama tendrá exactamente 3 semanas. Pensemos que en variedades fotodependientes hay plantas con décadas de vida.

Por ello, si la planta comienza a florecer a la cuarta semana, el esqueje que hemos sacado en la tercera semana también comenzará a florecer. En ese momento con el esqueje concentrando las energías en el inicio de la floración, tiene complicado dividirlas para al mismo tiempo, generar raíces. Y sin raíces el esqueje terminará muriendo. Recordemos que ni aún con el aporte de horas extras de luz conseguiremos revertir la floración.

Periodos de crecimiento más largos

En autoflorecientes con períodos de crecimiento más largos, de 6 semanas, sí es posible que los esquejes enraícen ya que contarán al menos con 2-3 semanas por delante. Lo que sí, es que apenas tendrán días por delante para alcanzar un tamaño medianamente decente. Lo que pueden llegar a producir estos esquejes, siempre será menos de lo que produciría ésa misma rama no la hubiésemos sacado de la planta.

Otra mención merecen las llamadas variedades fast version. Se trata del cruce entre una variedad fotodependiente y una variedad autofloreciente. La primera generación de semillas, no contiene todavía el gen autofloreciente. Son genéticas fotodependientes pero de floración muy rápida herencia de la autofloreciente. Pese a ello, hemos comprobado con muchas de ellas que es complicado mantener una madre por estar en un constante período de prefloración que tampoco se puede revertir.

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Luz verde a las inflorescencias , parada definitiva con la hierba suiza o en cualquier caso a su genética importada y no incluida entre las certificadas. Es la pronunciación del Ministerio de Políticas Agrícolas, que también especifica que, aunque la floricultura está totalmente permitida, no se permiten los esquejes , sino solo la reproducción certificada de semillas.

Con la circular  emitida la semana pasada, es la primera vez que la palabra inflorescencias se coloca en un documento oficial, después de haber sido cancelado en la última versión del texto de la Ley 242 aprobada en 2016, y el Viceministro Andrea Olivero dejó claro que esta circular es “una medida necesaria para aclarar los posibles usos del cáñamo producido en los viveros con el fin de aplicar plenamente una buena ley y aclarar su alcance “señalando que:” de esta manera facilitamos también el control y la represión por parte de los cuerpos a cargo “.

Después de reiterar que el límite de referencia para el THC sigue siendo el 0,2%, que es el límite europeo, se recuerda que: “Si el control total del THC de los resultados del cultivo supera el 0,2% dentro del límite del 0.6 por ciento, el agricultor no paga ninguna responsabilidad “. Si, en cambio, “se determina que el contenido de THC es superior al límite del 0,6 por ciento, la autoridad judicial puede ordenar el decomiso o la destrucción de los cultivos de cáñamo”.

Según el Mipaaf: “Se permite la reproducción de plantas de cáñamo exclusivamente a partir de semillas certificadas” . Por lo tanto, los esquejes no están permitidos, ni siquiera con otras formas de reproducción asexual: “No se contempla la reproducción por medios ácidos de material destinado a la producción para la posterior comercialización de productos derivados de él”.

Luego se aclara que “ las importaciones comerciales de plantas de cáñamo de otros países no entran dentro del alcance de la ley n. 242 de 2016 y, en cualquier caso, debe cumplir con la legislación vigente de la Unión Europea y nacional sobre el tema”. Por otro lado , la venta de plantas de cáñamo con fines ornamentales sigue siendo libre.

Finalmente, el pasaje crucial sobre las inflorescencias : “Aunque no se menciona explícitamente en la ley n. 242 de 2016 ni entre los fines de la cosecha, ni entre sus posibles usos, están dentro del alcance de los cultivos destinados a la horticultura , siempre que estos productos sean el resultado de una de las variedades admitidas, inscrita en el catálogo común de variedades de especies de plantas agrícolas, y cuyos contenidos totales de THC del cultivo no exceda los niveles establecidos por la legislación, y siempre que el producto no contenga sustancias declaradas nocivas para la salud por las instituciones competentes “.

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La manera más económica de tener un gran número de plantas es hacer esquejes. A partir de una sola planta, podremos conseguir decenas o cientos de ellas. No es tan fácil como germinar semillas, pero como decimos, es mucho más barato.

Un esqueje o clon, es una copia genética de una planta. Es decir tendrá el mismo comportamiento, período de floración, sabor, potencia o resistencia. A la hora de seleccionar una planta para sacar esquejes, lógicamente y teniendo esto en cuenta, se debe optar por una planta a nuestro gusto. No hay nada peor que cultivar esquejes de una variedad que no nos guste.

Ésto en ocasiones es complicado, pues hasta que no se cosecha la planta y se cate, no sabremos realmente si es lo que esperamos, aunque siempre nos podemos guiar de las descripciones de los bancos de semilla que se suelen acercar mucho a la realidad. Si buscamos una variedad para relajarnos, no optaremos por sativas. Si no nos entusiasman los sabores cítricos, huiremos de toda variedad que se llame Lemon.

Una vez tengamos seleccionada nuestra variedad o variedades, debemos esperar a que tenga la suficiente altura para comenzar a sacar esquejes. Los esquejes se pueden sacar de cualquier rama que tenga unos 3-4 nudos bien marcados, independientemente de su tamaño. También se puede sacar un esqueje de la apical de la planta, lo que forzará una mayor ramificación que aprovecharemos más adelante para sacar más esquejes.

Los esquejes o clones más fuertes y vigorosos, siempre serán los de las zonas altas. Aunque los de las zonas bajas son también útiles, sobretodo para aprovechar cualquier poda de ramas bajas para multiplicar nuestras plantas. Gastando un poco de nuestro tiempo, conseguiremos unas preciosas plantas que nos recompensarán con una buena cosecha.

¿QUÉ SE NECESITA PARA HACER ESQUEJES?

  • Herramienta de corte muy afilada
  • Hormonas de enraizamiento (opcional)
  • Jiffys de turba o fibra de coco, tacos de lana de roca, sustrato…

Antes de cortar a la planta la primera rama para esquejar, debemos regarla para hidratarla por completo. Así que unas dos horas antes, haremos un riego abundante, lo que nos garantizará un mayor éxito.

Además de herramienta afilada, como tijeras o cuchilla, debemos previamente desinfectarla con un poco de alcohol. Ésto evitará posibles contagios de enfermedades, bacterias patógenas u hongos.

Una vez tengamos ésto, prepararemos el medio que usaremos para el enraizado. Si son jiffys o tacos de lana de roca, los debemos hidratar previamente con agua preferiblemente destilada con baja en sales.

Y empezamos a cortar las ramas a nuestra o nuestras plantas, dejando como hemos dicho unos 3-4 nudos bien diferenciador. Los cortes deben ser limpios, lo que facilitará la cicatrización de la herida.

En las ramas que queramos esquejar, haremos un corte en diagonal sobre un nudo que irá enterrado en el jiffy, taco o sustrato. Además, rasparemos superficialmente la zona. Así, las raíces brotarán más rápido.

Con un pincel aplicaremos las hormonas de enraizamiento si son en gel. Si son en polvo, introduciremos en tallo en ellas y sacudiremos el excedente. Aunque no son necesarias, si aceleran el proceso y minimizan las bajas.

Y ya introducimos el tallo del esqueje en nuestros jiffys, tacos de lana o vasito con sustrato. Es hora de podar las hojas, eliminando más o menos la mitad a lo largo. Ésto minimiza la pérdida de agua en los esquejes.

Durante los primeros días, los esquejes requieren una alta humedad ambiental, por lo que un esquejero es de gran utilidad. Se trata de una bandeja con cúpula que concentrará esta humedad que pretendemos tener.

Si no tienes, lo puedes solucionar con un cubo con tapa o una garrafa. En pocos días, ya se requiere una humedad más alta, por lo que ys se pueden ir ventilando más a menudo.

No todas las variedades tienen la misma facilidad para enraizar, pero en una media de 7-14 días, todos los esquejes ya deberían estar enraizados. No te preocupes si tardan más, siempre que las hojas tengan un buen aspecto.

Finalmente, sólo nos queda hacer un trasplante a una maceta con un buen sustrato, que garantizará largas semanas de buenos nutrientes para un crecimiento rápido.

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Enraizar. Un esqueje o clon es uno de los sistemas de propagación de plantas más usado y fácil de hacer. Entre otras ventajas, destaca la de ser una copia genética de su madre. Conservará el mismo período de floración, patrón de crecimiento, sabor, aroma y efectos. Así que conociendo estas características de una planta, es fácil saber qué podremos esperar de sus esquejes.

Con estos 4 sencillos trucos que te contamos a continuación, te garantizarás unos esquejes de un menor tiempo y con las mínimas pérdidas, algo que todo cultivador desea:

RIEGA BIEN TUS PLANTAS DOS HORAS ANTES DE ESQUEJAR

Antes de empezar a cortar ramas para hacer esquejes, conviene regar bien la planta. Así se hidratará al máximo y los clones tendrán más probabilidades de sobrevivir. Tampoco con ésto es necesarios introducirlo en un vaso con agua. Notarás que al cortar los tallos toda esta hidratación hará que formen una gota en el corte. También cuando cortes las hojas los nervios rápidamente formarán una pequeña gota de savia. Ésto se hace para evitar la evotranspiración a través de los estomas.

USA HERRAMIENTAS DE CORTE PRECISO Y DESINFECTADAS

Ni que decir tiene que unas tijeras y cuchilla bien afiladas realizan cortes limpios, mientras que si el filo no es bueno dejaremos heridas tanto en el esqueje como en la planta. También conviene desinfectar bien la herramienta usando un poco de alcohol. Así evitaremos el posible contagio de enfermedades, bacterias, hongo o virus. Algunos de ellos son muy agresivos y que pueden permanecer en las herramientas durantes meses y años, buscando el momento para proliferar.

USA HORMONAS DE ENRAIZAMIENTO

Aunque las hormonas de enraizamiento no son imprescindibles, aceleran el enraizado de los esquejes y minimizan las pérdidas al mantener el tallo protegido frente a ataques externos. Típicos enraizantes como Clonex, Bioclone o iClone siempre garantizan un enraizado más rápido y seguro que cuando no se usa ningún tipo de producto. Además de ser muy fáciles de usar, un pequeño bote nos llegará para cientos de esquejes.

HUMEDAD ALTA LOS PRIMEROS DÍAS

Los esquejes durante sus primeras horas y días, requieren de ambientes con una humedad alta. Un clonador o propagador de esquejes es siempre la mejor opción. Consta de una bandeja y una cúpula que mantiene la humedad interior en rangos adecuados. También podremos improvisarla con elementos muy simples y que podremos adquirir en cuando bazar o tienda de bricolaje o jardinería. Cuando se vive en zonas con humedades relativas elevadas, en ocasiones se puede prescindir de ésto.

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Una de las grandes preguntas que se hacen los cultivadores a la hora de comenzar un cultivo, es si partir de semillas o esquejes. En este post intentaremos resolver estas dudas.

Empezamos hablando de las semillas. Por un lado son mucho más fáciles de conseguir. En la actualidad existen cientos de bancos de semillas y cientos de grows donde se pueden encontrar semillas para todos los gustos. Índicas, sativas, híbridos, autoflorecientes, fotodependientes… Cualquier capricho que tengamos, lo podemos adquirir fácilmente.

Comparados con los esquejes, las semillas normalmente tienen mucho más vigor. Una semilla produce una raíz primaria que tiene un gran poder de penetración en el sustrato. La misma variedad, una semilla y otra esqueje, generalmente siempre crecerá mucho más la semilla.

Los esquejes por otro lado son en ocasiones complicados de conseguir, además que la variedad suele ser muy limitada cuando se consiguen. O conocemos a un cultivador que nos ceda esquejes, o hacemos una selección propia, o toca recurrir a un mercado que siempre puede dar gato por liebre.

Un esqueje es una copia idéntica de su madre. Con todas sus virtudes y defectos. De entrada, podremos conocer su comportamiento, cómo crece, cuánto dura exactamente la floración… su sabor, sus efectos… Normalmente cuando alguien cuenta con una planta madre, es porque esa planta es una muy buena genética. No tendría sentido conservar una madre poco productiva, de sabor ramplón y efectos mediocres.

Las semillas en cambio ofrecen unos cultivos más variados. En un paquete de semillas es muy complicado que todas las plantas sean idénticas. Ésto puede ser un punto a favor, el de disponer de una cosecha con ligeras variaciones en sabores y efectos.

Otro punto a favor de los esquejes, es que no precisan ningún tiempo para florecer. Al contar con la misma edad que la madre, florecen inmediatamente una vez se reduce el fotoperíodo. Las semillas en cambio necesitan alcanzar la edad adulta antes de que comiencen a florecer. Ésto no sucede hasta pasadas 4-5 semanas, lo que en interior y en espacios limitados puede ser una desventaja.

Los esquejes en contra tienen que pueden llegar a ser un foco de infección. ¿A quién no le ha pasado que compartiendo esquejes le ha llegado alguno con alguna plaga u hongo? Araña roja, trips, pulgón, oídio, fusarium… Siempre que recibamos un esqueje conviene hacerles un buen tratamiento con algún insecticida y fungicida de amplio espectro, como aceite de neem, jabón potásico, azufre…

Y terminamos con un aspecto también muy importante que es el bolsillo. Una madre nos garantizará un número ilimitado de esquejes. Sale muy económico hacer un cultivo en interior o exterior con un gran número de esquejes gastando únicamente un poco de enraizante y unos pocos jiffys. Las semillas, más caras o más baratas, suponen siempre una mayor inversión.

Semillas o esquejes, esquejes o semillas, al final será elección de cada cultivador y no hay nada escrito. El resultado siempre será una gran cosecha ya que la mano del cultivador es decisiva partiendo de unos u otras.

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Hacer esquejes de una planta de cannabis es el método de multiplicación más económico, rápido y sencillo del que disponemos actualmente. Tan sólo necesitamos una planta, unos mínimos conocimientos y una serie de herramientas y productos que cualquier cultivador tiene en su casa. Una de las grandes ventajas de los esquejes o clones, es que son copias idénticas de su madre y contarán con todas sus características, buenas y malas. Ésto en principio es importante pues puede que ya contemos con alguna referencia sobre él como crecimiento, resistencia, producción, periodo de floración, sabor, potencia…

En estas fechas que los cultivadores de exterior están en plena actividad, es el momento perfecto arrancar un cultivo a partir de esquejes, aprovechar alguna rama de las plantas que se tienen en el exterior en crecimiento para ampliarlo un poco más, o cultivar en guerrilla si hay la posibilidad. Ya es tarde para conseguir plantas enormes, pero no para tener algunas de metro y medio o dos metros que complementen la producción. A final de temporada contar con varios botes llenos de cogollos en la despensa no es algo que le desagrade a cualquiera.

Para hacer un esqueje lo primero es contar con una planta que ya cuente con un buen tamaño y disponga de buenas ramas. Un buen momento para esquejar es aprovechar el momento de hacer alguna poda, si por ejemplo tenemos pensado hacer una poda apical ésa punta podremos enraizarla y conseguir el esqueje más vigoroso posible. Si vamos a hacer alguna poda de ramas bajas también podremos aprovechar todas esas ramas en lugar de tirarlas como se hace normalmente. Y que tampoco nos preocupe sacar los mejores esquejes de alguna de las ramas superiores.

Debemos contar con una buena herramienta de corte, en este caso mínimo una cuchilla, bisturí o cutter muy bien afilado. Lógicamente debemos tener también a mano un sustrato, sean jiffys, lana de roca o el mismo sustrato que hayamos usado en nuestras plantas. Aunque no necesario, siempre viene bien usar algún tipo de gel enraizante. Y antes de empezar a cortar ramas, regaremos bien la planta con el fin de hidratarla lo máximo posible, como dos horas antes mínimo. Los esquejes tendrán más posibilidades de sobrevivir las primeras que también son las más delicadas.

Y ya empezamos a escoger que ramas serán nuestros esquejes, que tengan unos 2-3 nudos bien marcados. Los cortes de las ramas siempre los haremos en bisel o diagonal, ayudará a cerrar mejor la herida. Y todas las ramas que hemos cortado podemos dejarlas en un vasito con agua y una dosis de hormonas enraizantes, aunque como hemos regado bien la planta anteriormente, estarán bien hidratados y tan sólo con mojarlos un poco en las hormonas en el momento de introducirlo en el sustrato es más que suficiente.

Del esqueje, escogemos en nudo inferior y con la cuchilla hacemos un corte también en diagonal justo sobre él, de modo que eliminemos parte de ese nudo pero nos quede otra parte, que en un único lado del tallo rasparemos ligeramente para eliminar la corteza. Ahora sí mojamos con las hormonas si tenemos, y lo clavamos en el sustrato. Con unas tijeras, corta las puntas de las hojas, que ayudará a retener humedad al esqueje. Y ya por último, busca un lugar tranquilo, sombrío y húmedo para que sea el tiempo y las condiciones ambientales las que hagan el resto.

Unas botellas o garrafas a las que se les corte la base para poner sobre los esquejes, son un buen invernadero improvisado y barato. Ante todo, protégelos del sol, del calor excesivo y que nunca les falte humedad pero sin mantener constantemente el sustrato encharcado. En unos 5 días ya puedes quitar las botellas o garrafas, y en otros 5 o 10 más es más que probable que los esquejes ya tengan buenas raíces y ya puedas pasarlos a una maceta mayor y ponerlos al sol en su lugar definitivo.

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Hacer esquejes es el sistema de reproducción de plantas más económico, de un sólo ejemplar podremos conseguir infinitos esquejes o clones. Y de cada esqueje, otro número ilimitado de esquejes. Es una tarea muy sencilla, aunque a mucha gente se le sigue resistiendo o siempre tienen un índice de pérdidas muy elevado.

Pero antes de daros las 4 claves para hacer esquejes a la primera y con el menor número de pérdidas, hablemos de los beneficios de lo que en principio será cualquier pequeña rama de cualquier planta. Debemos tener en cuenta que un clon es una copia idéntica de su madre, tendrá el mismo comportamiento, el mismo período de floración, el mismo sabor y la misma potencia. Son datos muy importantes ya que si conocemos a la madre, conoceremos todo del esqueje.

Una semilla siempre es una sorpresa y nunca sabremos lo que esconde su interior hasta que la germinemos y por supuesto catemos. Por muy buena pinta que tenga una planta, el aspecto no se fuma. Normalmente y cuando se opta por semillas contratadas, las plantas suelen salir muy homogéneas. Otras no lo son tanto, pero todas comparten que en cualquier momento pueda aparecer la semilla entre un millón y nos encontramos con una planta fuera de lo común.

¿Cuántas plantas de mejor calidad que muchos clones elite que circulan, se han perdido por no haberle sacado en su momento un esqueje? Un día un cultivador del País Vasco decidió conservar un esqueje de una Critical Mass que cultivaba y así llegó a nuestros días la Critical Bilbo. Otro hizo lo mismo en el Reino Unido con una Skunk y hoy conocemos la Cheese. Los ejemplos de variedades clon que hoy son y pudieron no ser, es infinita.

Uno de los consejos que os damos, es que si podéis conservar un esqueje de cada una de vuestras plantas o de las que muestren un desparpajo en crecimiento superior a sus hermanas, no dudéis en hacerlo. Si no lo podéis conservar seguro que conocéis a alguien que sí pueda hacerlo. Si bien hasta que la cates no sabrás realmente si era tan espectacular como parecía o no, quizá te encuentres ante una planta que puede dar muchas alegrías en los siguientes años y a muchos cultivadores.

Y como decimos, no te fallará ningún esqueje si sigues estos 4 consejos:

  • Al menos una hora antes, riega muy bien las plantas a las que les vayas a sacar los esquejes. Así toda la planta estará hidratada al máximo y los clones ya no será necesario dejarlos en un vaso con agua, siempre será mejor una hidratación natural que artificial en este caso. Las puntas de las hojas más viejas se cortan a la mitad para evitar el exceso de transpiración.
  • Durante todo el cultivo se debe mantener una máxima higiene, pero es especial cuando realicemos tareas en las que dejaremos heridas en la planta. Tijeras o cuchillas sucias u oxidadas son caldo de cultivo de todo tipo de virus y enfermedades. Las herramientas de corte siempre deben estar muy bien afiladas y desinfectadas. Con un poco de alcohol es suficiente.
  • Aunque no es necesario usar hormonas de enraizamiento, éstas estimulan la aparición de las raíces y reducen los tiempos de enraizado en unos días. También protege el corte del tallo del posible ataque de hongos patógenos como puede ser el temido phytium, causante del mayor número de muerte de esquejes. Líquidas, en gel o en polvo, a lo largo del año se usará muy a menudo.
  • La humedad siempre alta, sobretodo los primeros días es vital. Una buena opción es un clonador o propagador que normalmente cuentan con orificios de ventilación para ir abriendo según pasen los días, aunque cualquier recipiente grande con una tapa puede cumplir igualmente la función. En este ambiente cerrado la perdida de humedad es mínima, así que tampoco te excedas aportando más.

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En artículos anteriores hicimos un amplio seguimiento de la reproducción sexual en cannabis. Dimos testimonio de cómo se hacen las semillas de variedades automáticas y abarcamos de forma extensa todo lo relacionado con la polinización, desde como extraer el polen del macho a como polinizar las plantas destinadas a madre con pincel.

También pudimos ver como se hacen las semillas feminizadas, analizamos minuciosamente las pautas a seguir para obtener resultados satisfactorios en la polinización. En esta ocasión ahondamos más en los conocimientos del post-proceso que sufren las semillas de marihuana una vez recolectada la planta. Pudimos además ser testigos de los controles de calidad a la que son sometidas las semillas una vez son recepcionadas por los bancos de semillas.

Ahora llega el momento de cambiar de tipo de reproducción y de pasar de tema, pasamos de la reproducción sexual a la asexual. Para abrir con la reproducción sexual, que como todo el mundo sabrá es aquella en la que no intervienen los gametos sexuales de las plantas, lo haremos con los esquejes.

La naturaleza ha dotado a determinadas especies de mecanismos diversos que les permiten poder desarrollarse de otra forma que no sea la sexual. Este tipo de reproducción sin gametos sexuales es muy típica en el reino vegetal, donde sus individuos no pueden desplazarse al estar fijados al suelo.
En cannabicultura la técnica de reproducción asexual más utilizada es sin lugar a dudas mediante el esquejado, pero remontémonos en la historia para saber los motivos que llevaron a los cannabicultores a aplicar esta técnica en la marihuana.

esquejes-ak47En un principio, antes de la existencia de las semillas feminizadas, no había forma de poder asegurar el sexo de aquello que se cultivaba. Esto suponía un doble problema, por un lado la falta de espacio que obligaba a tener que cultivar casi el doble de plantas hasta que éstas determinaban el sexo y se procedía a sacrificar a los ejemplares macho; y por otro el de mayor riesgo jurídico al tener que luchar judicialmente por un mayor número de plantas en caso de una incautación del cultivo.

En otro sentido había una cuestión que inquietaba a los cannabicultores y era el hecho de asegurar el fenotipo y genotipo de las plantas, así como sus cualidades tanto organolépticas como de potencia. Las plantas que proceden de semillas, aunque sean hermanas de padre y madre, pueden dar individuos que no son exactamente iguales. Los mejores criadores sabían que poder perpetuar las características de una planta era clave para poder mejorar el rendimiento y calidad de sus cultivos y poder homogeneizarlos.

El mayor riesgo, junto con el espacio, tiempo y gasto invertidos en los machos que luego había que arrancar, unido al hecho de poder perpetuar las características, supusieron los grandes handicaps que consiguieron superar los cannabicultores aplicando la técnica de la reproducción mediante esquejes.

La reproducción mediante esquejes permite mantener las características de la planta de la que han sido extraídos, incluso la edad. Pero claro para extraer esquejes se precisa de una buena planta madre que ha debido ser seleccionada siguiendo unos determinados y subjetivos parámetros. Por ello no hay una técnica fija a seguir a la hora de seleccionar una planta como madre ya que depende en su totalidad de los gustos o necesidades de cada cannabicultor.

No obstante, debemos exigir unas mínimas condiciones antes de seleccionar una planta madre. Necesitamos que sean plantas sin malformaciones y lo menos susceptibles a plagas posibles. Sus exigencias nutricionales e hídricas también son factores importantes ya que repercutirá en el gasto de mantenimiento, que si bien un cultivo no supone mucho tiempo, mantener una planta madre puede llevarnos de unos meses hasta incluso años y no hay que olvidarse que durante ese tiempo comen y beben.

El mantenimiento de las plantas madres también es otro factor importante para obtener buenos esquejes. A la hora de darle forma a una planta madre hay que tener en cuenta que necesitamos extraer de ella esquejes, y cuanta más ramificada esté la planta mayor será el número y la calidad de los esquejes que de ella se puedan extraer. Por ello las podas de formación que se hagan siempre han de ir en vistas de formar plantas horizontales muy ramificadas.

La nutrición también es importante, los cultivos alimentados con abonos de síntesis química producen ramas menos fibrosas que las cultivadas con métodos orgánicos. Los tallos son menos resistentes y más delgados, esto presenta una ventaja y un inconveniente. La ventaja la hallamos en que los esquejes cuando son delgados arraigan de forma más veloz, pero por el contrario también ante adversidades son más débiles y propensos a sucumbir.

P11604521Un dato importante a tener en cuenta en cuanto a las madres: cuanto mayor tiempo podamos mantener cada madre más tiempo tardará en degenerar la variedad. Las variedades cuyas madres son renovadas constantemente van perdiendo con el tiempo cualidades y la variedad va estresándose y desmejorando. Pero también hay que saber que cuanto más vieja sea una madre más tiempo les costará de enraizar a sus esquejes.

El cómo hacer los esquejes es una labor que se puede hacer de diversas formas. Tanto el tamaño como el origen de los esquejes depende de los gustos y necesidades de cada momento. Hay ocasiones en los que por motivos diversos la planta madre no se ha desarrollado todo lo que debiera y hay que extraer el mayor número de esquejes en cuyo caso solo cabe hacer los esquejes lo más pequeño posibles.

Lo normal y más práctico es hacer sólo esquejes de las yemas y no trocear por debajo. De esta forma se obtienen clones con un solo ojo central, ya que si se realizan más esquejes, a partir de la segunda tirada de esquejes estos salen con 2 ojos a menos que le podemos uno. Con esta técnica se consigue mantener la forma de la planta madre, lo que lleva a un crecimiento homogéneo de la misma y poder mantenerla el mayor tiempo posible.

En cambio, existen cannabicultores que les gusta aprovechar al máximo cada rama y extraerles el mayor número posible de esquejes. Esto puede ser un inconveniente ya que se deforman las plantas madre y resulta mucho más complicado volver a darles forma. Tras un mal esquejado resulta más dificultoso el poder asegurarles la misma cantidad de luz en toda su parte vegetativa y por tanto el mantenerlas, pudiendo llegar incluso a ser la causa de una reducción de su vida al forzar una renovación de la madre.

También surgen diferencias a la hora de escoger el tamaño ideal que debe tener un esqueje, independientemente de las necesidades. Hay quienes hacen un esqueje de yema simple, con una yema de unos 5-10 centímetros les basta para hacer el esqueje, pero también hay quienes prefieren hacer esquejes de yema y nudo, que presentan un tamaño superior. Los esquejes más grandes tardan un poco más en arraigar pero también tienen un mayor índice de supervivencia.

A la hora de hacer el corte del esqueje debemos procurar que no sea en horizontal si no que ha de formar un ángulo de unos 45º. La causa es para que en la rama que queda cortada en la planta le quede una pequeña inclinación que impida que el agua duerma sobre la zona de corte y producir podredumbres.

Hay que recordar que los esquejes no tienen raíces y no pueden absorber agua, esto obliga que además de procurarles unas condiciones especiales hay que tomar cualquier medida que nos ayude a reducir la evapotranspiración de la planta para evitar su muerto por deshidratación. El recorte de las puntas de las hojas del esqueje reduce la superficie susceptible de evapotranspirar y se consigue con ello mantener durante más tiempo el agua en la planta. Además, las hojas al quedar recortadas no pendulan cayendo sobre la superficie húmeda, lo que podría ser foco de hongos.

images (4)Con las hojas recortadas ya se puede proceder a raspar los tejidos epidérmicos del tallo (cutícula y epidermis superior) con la ayuda de una pequeña cuchilla previamente desinfectada y esterilizada. Al retirarlas facilitamos que en el parénquima, que es un tejido de poca especialización capaz de formar células de acuerdo a la posición que ocupa en la planta, se puedan desarrollar raíces si se le incita a ello.

Para estimular la formación y desarrollo de raíces se pueden aplicar estimuladores comerciales de enraizamiento, que contienen en su gran mayoría estimuladores para la segregación de hormonas de enraizamiento. Las auxinas y las citoquininas, entre otras, son hormonas responsables de que se desencadene el proceso de rizogénesis. En el mercado existen hormonas para enraizar esquejes tanto en polvo como en gel o líquido, cualquier de ellos funciona bien y cumple con su cometido. Tan sólo hay que sumerger en el producto la parte del tallo del esqueje que va a quedar bajo tierra.

Para elegir el medio donde poner los esquejes a enraizar también tenemos algunas opciones. Podemos hacerlo como se ha hecho toda la vida, es decir, utilizando como medio de cultivo un substrato comercial o más cómodo y práctico usando una ficha de turba prensada previa rehidratación. También se puede optar por hacer crecer las raíces en pequeños cubos de lana de roca, o hacerlo sin medio de soporte, es decir, enraizando los esquejes en el aire mediante un clonador por aeroponía. Los esquejes enraizados directamente en el substrato fallan menos y tienen una probabilidad de arraigar más elevada, los de lana de roca enraizan de forma más cómoda y son más fáciles e higiénicos de mantener, en cuanto a los aeropónicos al venir a raíz desnuda suelen fallar más y se retardan un poco más una vez trasplantados.

Una vez ya está hecho el esqueje sólo queda darle las mejores condiciones posibles. Los primeros dos días lo primordial es procurarles una humedad relativa alta, entre el 75-85 % de humedad relativa. A partir del segundo día es mejor mantenerlos entre 60-70 % hasta que terminen de enraizar. Rangos inferiores de humedad pueden causar que el esqueje evapotranspire en exceso y se seque antes de enraizar, en rangos superiores el problema está en la aparición de podredumbres causadas por hongos.

La temperatura ha de ser suave entorno a los 20-25 ºC, puesto que las temperaturas bajas ralentizarían el enraizamiento y las altas causarían un exceso de evapotranspiración en los esquejes. Por ello hay que procurarles una sala o pequeño armario que haga de propagador de esquejes y en el que podamos recrear las condiciones idóneas, que si se mantienen constantes entre unos 5-15 días deben estar los esquejes enraizados. Sólo quedará trasplantarlos y ponerlos a crecer.

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Una máquina de enraizamiento hace que sea mucho más fácil enraizar los esquejes pero, hacer el proceso de forma manual tampoco es tan difícil. Todo lo que tienes que hacer es cortar los esquejes (generalmente entre 15 y 20 centímetros o entre 6 y 8 pulgadas) de las plantas sanas. Asegúrate de cortar la mayor parte de hojas dejando intactas las hojas de la parte superior. Sumerge cada esqueje en gel o polvo de enraizamiento y luego colócalo en una mezcla de siembra, suelo estéril, lana de roca o cubos de oasis. La temperatura ideal es en torno a los 22-24º C (72-75º F). Las raíces deberían empezar a aparecer en 8-12 días. Si no se están enraizando podrías intentar enraizarlos en agua.

Para mantener la esterilidad incrementa el oxígeno en el agua y promueve el enraizamiento creando una solución de una parte de peróxido de hidrógeno (3%) con 5 partes de agua. Al principio, provee a los esquejes con 10 W de fluorescente blanco y frío por metro cuadrado. Asegúrate de que los clones están en un lugar con un 65% de humedad o más. Puedes mantener la humedad adecuada con una cúpula o una cubierta, pero recuerda quitar las cubiertas después de 5 o 6 días. Trata de mantenerlos, aún, en condiciones de alta humedad incluso después de haber retirado las cubiertas.

Una vez que hayan pasado 5 días añade un poco de fórmula fertilizante de floración al 25% de concentración. A continuación, incrementa la intensidad de la luz a 20 W por metro cuadrado. Durante los siguientes días incrementa la potencia de los nutrientes mediante la adición de alguna fórmula de crecimiento. Deberías ser capaz de ver las raíces en dos semanas desde que comenzaste.

Algunas variedades tardarán menos tiempo y echarán raíces más fácilmente que otras variedades.

Las algas pueden llevar a tapar los clones que están creciendo en el agua. Esto evitará que los clones crezcan de forma adecuada, para evitarlo intenta utilizar recipientes opacos, de color oscuro, para almacenar el agua ya que impedirán el crecimiento de las algas.

¿Es posible sacar esquejes de una planta que está floreciendo? ¿y de una planta madura?

Todas las plantas que están floreciendo, incluidas las maduras, pueden ser clonadas. Si es factible, usa un esqueje de una zona sombría de forma que el cogollo no esté tan desarrollado como aquellos a los que le da el sol. Los tallos que son leñosos deberían evitarse a la hora de escoger clones. Esto es porque los tallos más duros hacen que sea más complicado para los clones echar raíces. Los restos de flores deberían ser eliminados a conciencia pero debes dejar hojas verdes en el esqueje. Emplaza el esqueje en cualquier medio que hayas decidido usar y mantén la luz durante el tiempo que permanezca ahí. El esqueje comenzará a echar raíces y el nuevo crecimiento en la parte superior será vegetativo en lugar de solo flores.

Fuente IloveGrowingmarijuana

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Si os gusta cultivar con esquejes, Boom Rapid Full Crem es un nutriente potenciador que no dejará que éstos tengan una mínima carencia y por lo tanto tengan un perfecto desarrollo.

Cannaboom es una empresa de fertilizantes que entre su máxima esta el de producir productos de gran calidad, Boom Rapid Full Crem es una buena muestra de los productos de éste fabricante desarrolla y como dije anteriormente , el aliado perfecto para nuestros esquejes.

Ficha de Boom Rapid Full Crem

Boom Rapid Full Crem potencia el desarrollo de esquejes, aporta un crecimiento, grosor y enraizamiento equilibrado.

Boom Rapid Full Crem (los nutrientes del futuro) es un potente potenciador biomineral de crecimiento que por su formulación en forma de crema contiene una alta concentración de nutrientes (nitrógeno 17%, fósforo 16%, potasio 17%) y por su equilibrada formulación de nitrógeno, fósoro y potasio y además aporta los principales oligoelementos para la planta en forma quelatada y biomineral, se puede utilizar en todos los ciclos del cultivo para un exhuberante desarrollo vegetativo, consiguiendo plantas con altura grosor y muchas ramificaciones, producto que por su formulación en crema única del mercado en suspensión la minar de sus macropartículas para una mejor disolución y absorción nutricional, cuando utlizamos la dosis y la diluimos en agua guarda el equilibrio nutricional manteniendo el equilibrio desde la primera aplicación hasta el último contenido del envase, lleva todos los nutrientes en su conjunto en cada uno de los riegos sin precipitar ninguno de sus componentes, sigue estabilizado esto no es posible si el fertilizante está elaborado en base líquido o de similar textura pero de peor calidad igualmente imposible de alcanzar esta unión de altas riquezas conjuntadas y estabilizadas de N, P, K, oligoelementos y proteínas vegetales, para tener un mejor o peor resultado uno de los factores muy importantes es utilizar un sustrato de buena calidad (cannacrem), en cualquiera de los casos los resultados serán óptimos en comparación a utilizar otros fertilizantes materias orgánicas naturales indicadas como reguladoras del desarrollo y la brotación, dando como resultado una planta con mucha vigorosidad y verdor.

DOSIS : 0.5 ml/L de agua cada 2 días, intercalando un día con agua sola via radicular, cultivo en tierra de interior. De 0.5 a 1 ml/L de agua 2 veces por semana via radicular, cultivo en tierra de exterior. Cultivo hidropónico Coco, Arlita de 0.3 a 1 ml/L de agua. Cultivo hidropónico riego continuo de 0.2 ml/L de agua.

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Klona GeL es un producto especialmente formulado en forma de gel para estimular el crecimiento de las raíces en los esquejes y transplantes que se realicen.

Dentro de su composición podemos encontrar vitaminas y nutrientes esenciales en el desarrollo del sistemas radicular de nuestras plantas. KlonaGeL contiene en su formulación fitohormonas (citoquininas y giberelinas) como precursores hormonales y vitaminas que hacen de este producto un fabuloso enraizante. Este producto es 100% orgánico y esta certificado por CAAE como producto utilizable en Agricultura ecológica. Dentro de los productos para esquejes AGROBETA KlonaGel es una alternativa orgánica, eficiente y que confiere, gracias a su formulación, todos los nutrientes esenciales y hormonas naturales que son necesarios para el proceso de enraizado de los esquejes. Producto único en el mercado.

COMPOSICION GARANTIZADA

Hormonas naturales …………………………… 0.10 % p/p

Vitaminas (B1+B2+ Ácido Fólico) ………….. 1.00 % p/p

Nitrógeno Total …………………………………. 0.23 % p/p

Nitrogéno Ureico ……………………………….. 0.20 % p/p

Nitrógeno Amoniacal ………………………….. 0.13 % p/p

P2O5 soluble en agua …………………………. 1.10 % p/p

K2O soluble en agua …………………………… 4.40 % p/p

pH ………………………………………………….. 7-8

 

DOSIS E INSTRUCCIONES DE USO

Una vez cortado el esqueje introducir aproximadamente1 cmen el gel y llevarlo al medio de cultivo escogido. AGROBETA KlonaGel puede ser utilizarse en cualquiera de los sustratos que existen en el mercado. Almacenamiento Guardar el producto en el envase original, al abrigo de la luz, a temperatura ambiente.

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A veces nos complicamos mucho y es mucho mas sencillo, esta bandeja de esponjas naturales para enraizar es para asiduos y principiantes una buena opción

24 tacos. Esponjas de enraizamiento naturales, suministradas en una bandeja, especialmente diseñada goteo. Se puede también utilizar como tapa de germinación. Esta bandeja ofrece el medio de enraizamiento más rápido y novedoso.

 

Fuente y Adquirir

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El cultivo a partir de clones reviste numerosas ventajas. Sabemos que esas plantas son hembra. Además su resistencia, su ritmo de crecimiento y su productividad son mayores que el de las plantas de semillas. De este modo se puede mantener viva indefinidamente una planta, mediante la clonación de sus clones.

 

Cuando uno se inicia en el cultivo se aprende mucho más sobre la planta cultivando a partir de semillas. Pero para el cultivador aficionado y el profesional, los clones son una herramienta de trabajo insustituible.

 

¿Cómo hacer esquejes de marihuana?

 

-Para hacer esquejes se necesita unas tijeras precisas que hagan un corte limpio en el tallo de la planta, o una cuchilla (con la que se debe vigilar no rebanarse un dedo).

 

-Hormonas de enraizamiento. Se trata de un producto que estimula y acelera el proceso de formación de raíces de la planta. Existen en varias formas: en polvo, en líquido y en gel. Hay biológicas y químicas.

 

Las hormonas en forma de polvo van bien, pero hay que tomar muchas precauciones en su aplicación. Se debe poner muy, muy poco polvito. Con mucho cuidado de no taponar la base del tallo, pues ello ocasionaría que el agua no llegara a las hojas y su muerte. Basta con poner muy poco polvo, sólo 1 cm. alrededor de la base del tallo, y sacudir el exceso.

 

Con las hormonas de enraizado en líquido o gel se obtienen resultados más satisfactorios y son de uso mucho más fácil. Con las hormonas bio en forma líquida debe prepararse la disolución. Con las hormonas en gel solo debe untarse la base del esqueje ligeramente.

 

-Los esquejes, carentes de raíces, no pueden absorber agua del medio. Por lo que un factor favorable al enraizado rápido es una humedad elevada (alrededor del 70%-80%). Para ello puede acondicionarse un acuario viejo o una caja grande de plástico transparente. También se venden mini-invernaderos ideales para mantener una humedad alta durante el enraizado de los clones. Existen también mini-invernaderos con calefacción en la parte inferior, o se puede adquirir una pequeña alfombra térmica la cual es muy útil, ya que una temperatura de entre 20º-25º estimula la formación de las nuevas raíces.

 

-También favorece el enraizado de los clones una luz no muy fuerte. Se pueden hacer en un rincón del interior alejados de la luz directa de sodio o bajo fluorescentes tipo grolux. Caso de utilizar unos fluorescentes deben situarse a una distancia de entre unos 25.35 cm.

 

-Medio de enraizado. Pueden utilizarse pequeños cubos de lana de roca 4x4x4 ideales. O tiestos cuanto más pequeños mejor, de entre 5-8 cm. El que el receptáculo del esqueje sea pequeño favorece un enraizado rápido.

 

Modo de proceder

 

Para obtener el primer esqueje de una planta debe cortarse la punta, un trozo de entre 7-10 cm. Se pueden hacer mayores; más pequeños también, pero no vale la pena. Deben cortarse de manera inclinada, deben recortarse las hojas de su base.

 

Una vez tenemos el esqueje preparado lo dejamos sumergido en agua unas 24h. – 48h., para que se hidrate. Pueden dejarse bajo la luz donde los vayas a enraizar-

 

Luego Aplicamos las hormonas de enraizado del modo descrito.

 

Introducimos el esqueje en el medio de enraizado, y a continuación regamos el medio. En la lana de roca y fibra de coco debe regarse con agua tibia de entre 20º.25º, con un pH de 5.8 y una CE de entre 0.3-0.5 ms. Con agua sola también enraízan, aunque tienden a amarillear un poco y luego se recuperan en cuanto son transplantados . Al principio requieren muy poco alimento, y cuando empiezan a desarrollar raíces un poco más.

 

Una opción muy eficaz para estimular el enraizado es depositar los dados de lana de roca en una bandeja con un lecho de arcilla expandida de unos dos dedos y debajo un dedo de agua. De tal manera que cuando el cubo de lana se seque la planta note que abajo hay agua y eso le estimula a desarrollar sus raíces buscándola. Si debajo se sitúa una esterilla calefactor a la velocidad de enraizado es mayor.

En turba muy fina o tierra de semillero muy triturada y esponjosa, mezclada con perlita, también enraízan. Debemos hacer un fino agujero en la tierra, con algo fino, introducir el tallo y apretar suavemente la tierra de alrededor para que el clon quede sujeto.

 

Riego: El esqueje no tiene que estar siempre recién regado, pues ello ocasiona que el tallo enterrado se pudra. Tiene que atravesar un ciclo de humedad y sequía a fin de que la raíz busque la humedad del fondo del tiesto. Hay que darles el grado justo de agua, sólo la experiencia dice cuanto. Generalmente cada dos o tres días.

 

Un buen sistema para suministrar alimento a los clones es pulverizar con una solución muy, muy tenue de abono foliar, una vez cada dos o tres días. Normalmente va bien pulverizarlos con agua una vez al día, especialmente los primeros días, ya que la falta de raíces les imposibilita la absorción de agua esa vía.

 

El fotoperiodo para los esquejes de marihuana

 

Los esquejes pueden hacerse a 24h. de luz. Pero ocurre que muchas variedades pueden florecer cuando detectan un cambio a 18h. de luz o menos. Por ello es recomendable hacer los esquejes con un fotoperiodo de 18 horas. El esqueje recién enraizado es joven aún para ponerlo en periodo de floración, y después de que esté enraizado se recomienda un periodo vegetativo de cómo mínimo dos semanas. Es otro motivo para hacer los esquejes a 18h. Otra solución si se quiere acelerar el proceso es hacer los esquejes con 24h. y luego darles un periodo de crecimiento de también 24h. durante diez días como mínimo.

 

Debe recordarse pues, que si la planta nota un descenso significativo del fotoperiodo entra en fase de floración. Las índicas detectan más precozmente cualquier cambio, mientras las sativas tardan un poco más en darse cuenta.

 

Temperatura

 

La temperatura ideal para los esquejes es de 24º. La humedad adecuada ronda en torno el 70%-80%. Una humedad elevada favorece un enraizado rápido

Tiempo de enraizado

 

En condiciones óptimas algunas variedades pueden enraizar en sólo 4 o 5 días, lo normal es entre una semana o diez días, pero suelen hacerlo en un para de semanas. Si no pueden observarse las raíces, los esquejes suelen estar enraizados en cuanto las hojas superiores muestran claros síntomas de crecimiento.

 

* Algunas variedades enraízan con mayor facilidad.

* Las plantas con un exceso de nitrógeno son algo más difíciles de enraizar Unas plantas saludables son siempre más fáciles de enraizar.

 

 

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En primer lugar seleccionaremos la planta de la que se extraerán los esquejes, debería ser peferiblemente una planta adulta, sana y en fase de crecimiento; si la planta tiene deficiencias de algún tipo será más difícil enraizar el esqueje. Es ideal que la planta tenga un verde intenso (no oscuro) y que los peciolos no tengan tonalidades púrpura. Si no es así será mejor abonar durante unos días con un fertilizante completo antes de cortar los esquejes.

En segundo lugar se debe regar bien la planta para que se hidraten bien todos los brotes. Escogeremos las ramas donde realizaremos los cortes. Todas las ramas de una planta sirven, pero unas enraizaran antes y mejor que otras. Las mejores ramas para clonar suelen ser las de la parte media de la planta. Las ramas superiores tienen un tejido demasiado blando y es un poco más susceptible a coger hongos. Las ramas bajas también son aptas, pero tardarán algo más en crecer una vez hayan enraizado, debido a que las hojas son más reducidas.
La longitud del clon es importante. No debe superar los 30cm, siendo el tamaño óptimo de 20cm, con 3 ó 4 pares de hojas. Se pueden tomar clones más pequeños, con 2 pares de hojas o incluso un sólo par de hojas, pero son más delicados y tardan más en enraizar y crecer.
Una vez escogida la rama cortaremos uno o dos centímetros por debajo de la última hoja (o nudo). Si el esqueje tiene más de 2 (ó más) nudos podemos cortar las hojas del último nudo (para que el enraizamiento sea más rápido). Las raíces crecen con más facilidad en los nudos, aunque si utilizamos hormonas de enraizamiento las raíces crecerán también si no hemos pelado el último nudo.

Pasaremos las ramas cortadas (clones) a una botellita con agua en una zona oscura ; es conveniente que no les de la luz directamente, pero que tampoco esté bajo oscuridad completa; debe haber un punto luz de referencia para los esquejes para que orienten sus hojas; lo ideal es situarlos en una esquina del cuarto de cultivo, donde no haya mucha luz. Las ramas se acabarán de hidratar y orientarán las hojas hacia la fuente de luz. Una vez estén las hojas orientadas, cuando hayan transcurrido por lo menos 12 horas (aunque pueden estar 48 horas, más no es recomendable), se deben realizar los siguientes pasos antes de trasplantar al medio de cultivo. Sacamos las ramas de la botella de agua y realizamos los siguientes pasos sin interrupciones:
-Impregnamos bien la base del tallo incluyendo el último nudo con hormonas de enraízamiento, siguiendo atentamente las instrucciones que indique el envase. No hace falta que haya una buena capa de hormonas alrededor del tallo, con un poco hay suficiente, el exceso puede asfixiar el tallo y que este se pudra. Existen dos tipos de hormonas: en polvo y en gel, las dos funcionan bien.

-Cortamos limpiamente la punta de la base de la rama para que quede medio centímetro por debajo del último nudo, no más. De esta forma queda la base de la rama limipia de hormonas.

-Introducimos el esqueje en el medio de cultivo para que enraíce. Podemos utilizar lana de roca que es estéril y no ensucia, o tiestos pequeños con una mezcla de tierra. El esqueje se encuentra ahora en un momento crítico, ya que debe sobrevivir los próximos días sin raíces. El esqueje absorverá el agua que necesite para sobrevivir por las hojas, directamente de la humedad del aire. Para ello deberemos pulverizar a diario las hojas para que se hidraten. Durante los dos o tres primeros días puede ser necesario rociarlos varias veces al día para que no se marchiten.  Si la humedad del aire es muy baja es posible que se produzcan bajas. Pero podemos fabricarnos un invernadero casero , se pueden utilizar los envases típicos de 5 litros, que cortados por la punta pueden utilizarse como invernaderos improvisados (bastante útiles) para los esquejes, esto aumentará la efectividad. En varios días ya no será necesario el uso de los envases de 5 litros. El invernadero debe ventilarse diariamente, un par de veces al día es ideal. Para ello se destapa el invernadero, se seca bien la tapa por dentro y se vuelve a tapar. Es importante secar la humedad que se acumula en la parte interior de la tapa.

-Una vez introducidos en el medio de cultivo (lana de roca o tierra) se colocan en el invernadero de forma que las hojas estén orientadas hacia la nueva fuente de luz. Si los corientamos mal nos daremos cuenta al día siguiente porque las hojas se retorcerán para orientarse correctamente, empleando para ello energía que podían haber empleado en enraizar; además las hojas se deteriorarán debido a la disminución de la fotosíntesis; si esto ocurre es mejor no reorientar la planta.
Si no se utiiza invernadero debemos estar atentos igualemente con la orientación de las hojas, prestando mucha atención a que las hojas no decaigan por falta de agua y rociándolas con agua cuando eso ocurra. Normalmente el enraizamiento sin invernadero es más difícil al principio, se suelen tener bajas y se debe rociar las hojas muchas veces al día durante los primeros 3 días. En invernaderos no hay que rociar nunca con agua, ya que habría un exceso de agua en las hojas, acabando por coger hongos.

-Iluminación necesaria: Para interior lo mejor es un par de florescentes grolux de 37watios cada uno (1.20m de longitud), aunque se pueden utilizar más cortos si el espacio es reducido. En exterior escogeremos una zona con bastante sombra, sin necesidad de luz artificial, y trasladando los esquejes progresivamente hacia zonas con más luz a medida que lo vayan permitiendo, si las hojas no desfallecen. En cultivos de interior es necesario ajustar el fotoperiodo de la iluminación para esquejes exactamente igual que el fotoperiodo utilizado para la zona de crecimiento, para evitar desfases cuando el esqueje sea trasladado a la zona de crecimiento. Si el fotoperiodo cambia de una zona a otra, existen variedades muy sensibles a pequeños cambios de fotoperiodo que pueden inducir a revegetaciones indeseadas.

– Cuando hayan pasado 3 días más o menos se destapa el invernadero parcialmente para aumentar la ventilación, y así acostumbrar a los esquejes a una menor humedad.  Si los esquejes siguen desfallecidos al día siguiente es que pueden haber contraído un hongo en el tallo, en ese caso se comprueba el tallo de un esqueje para asegurar. A veces se infecta algún esqueje, pero si se infectan todos es que ha habido un exceso de humedad o que la cuchilla no estaba limpia.

-Cada día se debe comprobar la humedad del substrato, y no permitir que se seque, regando con previsión. Lo ideal es mantener una humedad intermedia del sustrato, y no saturarlo de agua, sobre todo si la temperatura es baja.

-En un periodo de 10 a 15 días los esquejes habrán enraizado, aunque a veces enraízan en tan solo siete días. Lo sabremos porque las raíces asomarán por fuera de la lana de roca o por debajo de la maceta. El tiempo de enraizado depende muchas veces del tipo de hormona utilizado, por lo que conviene probar varias marcas para comprobar las que nos son más efectivas.

-Si en 15 días los esquejes aún no han mostrado sus raíces, y son incapaces de aguantar sin invernadero y además se ponen amarillas las hojas, quiere decir que el invernadero se ha infectado con hongos en las hojas, o en el tallo, que puede haberse podrido

-Si el esqueje inicial procede de una planta en floración, el periodo de enraizamiento se puede alargar hasta 30 días, dependiendo de la cantidad de flor que haya. Una vez enraizado, el esqueje pasará a la fase de revegetación.

– Después de haber enraizado esquejes en el invernadero conviene realizar una limpieza con lejía, por lo menos si algunos esquejes han contraído alguna enfermedad, o se ha utilizado tierra como medio de sustrato, que deja más suciedad.

-Una vez el esqueje ha enraizado, prosigue el estado de crecimiento en estado adulto. Si se respeta correctamente el fotoperiodo de crecimiento y enraizamiento, siendo estos iguales, ningún esqueje revegetará. En tal caso podremos hacer crecer el esqueje unos días y tenerlo listo para floración (opción muy utilizada en el cultivo profesional dedicado a la alta producción). La opción más común es utilizar el esqueje para hacerlo crecer medio metro y poder sacar más esquejes, pudiendo mantener la especie, y sinó pasando la planta a floración. Es más fácil sacar buenos cogollos de una planta grande que de muchas plantas pequeñas.

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Una práctica bastante común en cultivadores principiantes, es quitarle hojas a la planta. Lo suelen hacer porque piensan que las hojas le quitan energía a la planta, y especialmente en floración para que los cogollos internos y bajos reciban más luz. Se trata de un grave error que no beneficia en nada a la planta, ni mucho menos aumenta la cosecha.

En primer lugar, todas y cada una de las hojas son necesarias. Su principal función es la de realizar la fotosíntesis, ejercen de paneles solares, absorbiendo la luz natural o artificial si es en cultivos de interior, para transformarla en azúcares y energía química que le permite a la planta desarrollarse en condiciones.

En las hojas también se encuentran los estomas, que además de estar relacionados con la fotosíntesis, se encargan de la respiración celular y son la vía principal por la que la planta pierde el agua absorbida por las raíces en forma de vapor de agua. Puede usar dos estrategias para limitar esta pérdida de agua en determinados casos. La primera es que los estomas se encuentras preferentemente en el envés de las hojas, al abrigo del sol directo. La segunda es la posibilidad de abrirse o cerrarse según las condiciones fisiológicas de la planta.

También almacenan agua, de hecho el mayor porcentaje de agua que llega a almacenar una planta se concentra en las hojas. Seguro que muchos podréis podido comprobar al hacer esquejes, que cuando se cortan las hojas a la mitad, una pequeña gota de agua brota del nervio.

Además, las hojas almacenan nutrientes. En el caso de carencia, las hojas distribuyen los nutrientes móviles almacenados y los distribuyen en aquellas zonas en las que hace falta. Las hojas más grandes y viejas son las que almacenan más cantidades de nutrientes, de ahí que en caso de carencia de nutrientes móviles, que se dan principalmente en las zonas de crecimiento, son las primeras en mostrar carencias al sacrificar sus nutrientes para que la planta pueda seguir creciendo. Los nutrientes móviles son el nitrógeno, fósforo, potasio, magnesio y zinc.

En el caso de los nutrientes inmóviles, que son el calcio, boro, cloro, cobalto, manganeso, cobre, hierro, molibdeno y azufre, la planta no puede redistribuirlos, de ahí que las primeras carencias se presenten en las zonas de la planta donde más se consumen, que son las zonas de crecimiento, o sea las hojas más jóvenes. Ésto también nos puede servir para identificar alguna carencia si dudamos entre varias.

Todo ésto es suficiente para comprender la importancia de las hojas. Si se quitan, todas las funciones que realiza se verán forzadas a hacerlas las hojas restantes. Si las que se quitan son las viejas, pensemos que las jóvenes no están preparadas para suplirlas. Ante una carencia, la planta mostrará los síntomas más rápido y también más tardará en recuperarse.

Si quieres haz una pequeña prueba cuando la planta esté es sus primeras semanas. En cuanto la planta tenga un mes, corta una de las dos hojas de uno de los nudos más bajos. En poco tiempo podrás comprobar que de las dos ramas de ese nudo, se desarrollará mucho más rápido la que conserve la hoja. En el caso que la defoliación sea muy grande, la planta puede llegar a morir tenga el tamaño que tenga.

Antes de quitar una hoja porque consideramos que estorba e impide que la luz penetre en los cogollos, siempre será mejor apartarla. El aserrado de sus bordes hace que se se pueda enganchar con otras hojas o en algún tallo, siempre será mejor una hoja retorcida que su ausencia. Además piensa que si sacrificando alguna hoja estarás mejorando la producción de los cogollos que de otro modo no recibirían tanta luz, te equivocas. Lo que estarás sacrificando serán todos los cogollos principales que a los que sí les da la mejor luz.

EXCEPCIONES PARA QUITAR HOJAS

 

Siempre hay excepciones, y ésta no podía ser menos. Una de las circunstancias en las que sí podríamos quitar alguna hoja, sería en caso de plagas o ataques de hongos. Cuando son muy severos, las hojas están muy dañadas y son un claro foco de contagio, sí podremos quitarlas para evitar males mayores. Pero normalmente es la propia planta la que se deshace de ellas cuando dejan de ser útiles.

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El invierno no es igual todas las zonas. Por ejemplo mientras en el norte de España suelen ser muy lluviosos y gélidos, en el sur de España las lluvias no son tan frecuentes y aunque las temperaturas son bajas, no lo son tanto. Ésto permite a muchos cultivadores desafiar al clima y realizar cultivos invernales. A la hora de decidirse a cultivar en exterior a estas alturas del año, se deben tener en cuenta algunos aspecto que vamos a contar en este post.

EL CLIMA LO ES TODO

Lo primero de todo, es analizar el clima. Nadie mejor que cada uno conoce su clima y es el propio cultivador el que decidirá si un cultivo invernal es viable o no. Lo más importante es que se dispongan de buenas horas de sol y si lo más común en estas fechas son lluvias y nubes, no vale la pena ni intentarlo. Sin sol, las plantas ni crecen bien ni florecen en condiciones.

La temperatura no es ni mucho menos el factor determinante. Las plantas de cannabis soportan muy bien las temperaturas bajas en las zonas aéreas. Son las raíces las que peor llevan ésto, ya que por debajo de los 14-15 ºC muestran serios problemas para asimilar los nutrientes. Y por debajo de los 12-13º, las plantas morirán. Es por ello que ante todo se deben proteger las raíces del frío. Para ésto se puede optar por macetas de color oscuro que absorberán más calor que las de colores claros. También sobre el sustrato es interesante poner algo que sirva de aislante térmico, como un plástico negro, una capa de piedras, de paja…

COMPRENDER EL FOTOPERÍODO

Las plantas de cannabis crecen cuando los días crecen, y florecen cuando éste decrecen. En exterior, las plantas crecen a lo largo de la primavera y principios del verano, hasta que los días se comienzan a cortar. Las plantas entonces reciben una señal que les indica que el otoño se aproxima y antes de la llegada del invierno, deben haber completado su floración antes de que el frío y las  lluvias pongan en riesgo la cosecha.

Hacemos un paréntesis para diferenciar el comportamiento de las semillas y esquejes ante el fotoperíodo. Una planta nacida desde semilla, no florecerá hasta que alcance la edad sexual adulta. Ésto sucede pasadas las 4-5 semanas desde la germinación. Y ni aunque cuenten con un fotoperíodo de menos de 12 horas de luz, florecerán antes. Los esquejes en cambio, al ser una copia genética de su madre, también tiene su misma edad sexual, que puede tranquilamente ser más de 20 o 30 años. En el momento que se le exponga a un fotoperíodo de menos de 12 horas de luz, florecerá tenga el tamaño que tenga.

En interior, el cultivador maneja los fotoperíodos a su antojo. El período de crecimiento puede ser continuo mientras las horas de luz se mantengan por encima de las 12-13 horas. Pero cuando las horas de luz son 12 o menos, las plantas florecerán. Es por ello que para un cultivo invernal es importante haber crecido primero las plantas en un interior, con un fotoperíodo superior a las 12 horas. Se suele optar por un fotoperíodo de 18 horas de luz y 6 de oscuridad para obtener un mejor crecimiento.

Si se trata de un esqueje lo que pretendemos cultivar, debemos tener en cuenta que una vez lo saquemos al exterior, comenzará a florecer. Crecerá durante la fase de transición, pero tampoco alcanzará un gran tamaño. Por éso conviene aguantarlas en interior el máximo tiempo posible, garantizando unas buenas condiciones para su crecimiento.

Si se trata de una semilla, aunque las saquemos antes de las 4-5 semanas no florecerá. Y con este tiempo actual, una semilla tendrá bastantes obstáculos para desarrollarse. Lo mejor opción pasa por crecerlas durante unas 4-5 semanas en interior. En este tiempo alcanzará un buen tamaño y será lo suficientemente fuerte para hacer frente al gran cambio.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que estamos en fase ascendente de luz. Ésto significa que el aumento de las horas de día hará que en primavera las plantas revegeten. Detendrán la floración y volverán de nuevo a la fase de crecimiento, por lo que debemos calcular el período de floración de la variedad que vayamos a cultivar, para asegurarnos de cosecharla antes de mediados de abril – principios de mayo. Si se trata de un esqueje, calcularemos tan sólo lo que dura la floración. Si es una semilla aún por germinar, calcularemos 4-5 semanas de crecimiento y lo que dure la floración.

CÓMO AFECTA EL FRÍO A LAS PLANTAS

Como ya hemos comentado, son las raíces las que más sufren las bajas temperaturas invernales. Protegiéndolas y garantizando una temperatura agradable, tendremos mucho ganado.

Algo muy característico de los cultivos invernales, son las tonalidades de las plantas. Variedades que cultivadas en verano son completamente verdes, en invierno y debido al frío tienden a adquirir unos preciosos colores oscuros, desde el negro hasta el púrpura. Ésto se debe principalmente a que las plantas con temperaturas bajas, las plantas muestras más dificultades para asimilar potasio, y en menor medida fósforo.

También cabe destacar que las cosechas de cultivos invernales, tienes unos aromas y un sabor más puros. La misma variedad cultivada en invierno y en verano, pueden llegar a parecer completamente diferentes. El calor del verano, en ocasiones muy elevado, hace que los terpenos se evaporen. Con el frío en cambio ésto no sucede. Cabe destacar que las cosechas no se pueden comparar con las del verano, donde la gran cantidad de horas de sol y temperaturas altas marcarán la diferencia. Pero un cultivo invernal es un buen método de comenzar el año con buen pie siempre y cuando el clima lo permita.