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Cultivar en interior no está exento de sufrir ataques de plagas. Aunque son muchas menos con respecto a las que pueden atacar a plantas de exterior, en interior encuentran un hábitat ideal para su expansión. Por un lado en interior no cuentan con depredadores naturales, y por otro con la llegada del invierno y las bajas temperaturas exteriores, no desaparecen. Podemos contar con los dedos de una mano las plagas que se pueden instalar en un armario de cultivo. De una de ellas os vamos a hablar hoy, de la mosca de la humedad, mosca del sustrato o mosquilla negra.

No tratamos exclusivamente con una única especie, sino con varias especies de dípteros de la familia Sciaridae. Aproximadamente hay unas 1700 especies de Sciaridae identificadas. Y sólo en España hay identificadas 144 especies, aunque sólo unas pocas se consideran un grave problema cuando se instalan en cultivos. Son de color negro y habitan ambientes húmedos, generalmente con gran actividad en el sustrato, de ahí los varios nombres que se usan para referirse a ella.

La mosca de la humedad adulta es muy pequeña, de 1 a 4 mm, lo que en ocasiones hace bastante complicada una primera detección como sucede con otras plagas. Además los daños no son inicialmente visibles en muchos casos. Cuentan con largas antenas, dos alas y diferencias claras entre las hembras, más desarrolladas, y los machos, que son más delgados y poseen unos llamativos órganos sexuales en forma de gancho. Tras la cópula, pasan 2 días hasta que la hembra realiza la puesta de huevos, de 100 a 200 en condiciones óptimas (23ºC y 75% de humedad) en algunas especies.

Los huevos son de un color amarillo en un inicio, volviéndose blanquecino después. Tienen una curiosa forma sub-elipsiodal. Las larvas son largas, de 1 a 8 milímetros, y de forma cilíndrica. Se caracterizan por poseer una cápsula cefálica esclerificada de color negro brillante. Una vez eclosionan los huevos, las larvas comienzan a alimentarse de todo tipo de materia orgánica en descomposición. Las especies más agresivas y dañinas, las que nos preocupan, se alimentan de organismos vivos, raíces y zonas aéreas de las plantas.

Las larvas atraviesan 4 estadios, cada uno de ellos de unos 3-5 días de duración. Una última fase de pupa que dura de 4 a 6 días, para finalmente transformarse en adultos. Los adultos viven de 4 a 7 días. Las generaciones se suceden una tras otras si se mantienen las condiciones de temperatura y humedades óptimas, incluso permanecen activos en invierno si las temperaturas se mantienen por encima de los 6ºC.

El principal daño de la mosca de la humedad, es producido por las larvas, que como hemos dicho atacan las raíces pequeñas. En ocasiones, algunas especies también atacan el cuello de las plantas, haciendo galerías. Como portadora de virus que es, se suelen producir infecciones de bacterias que producen podredumbres, hasta finalmente terminar con la muerte de la planta. También preparan el terreno para la aparición de hongos letales como Fusarium, Pythium, Pytophtora o Botrytis.

COMBATIR LA MOSCA DE LA HUMEDAD

En ocasiones es una plaga complicada de eliminar. En ambientes húmedos encuentran el lugar ideal, además de que pueden habitar cualquier tipo de planta o sustrato. Muchas veces la introducimos nosotros mismos, bien en sacos de tierra o porque en nuestra casa tenemos alguna planta ornamental con la plaga. Aunque tiene alas, sus vuelos son cortos, aunque éso no impide que puedan recorrer grandes distancias.

Los riegos con neem o jabón de potasio, ayudará a reducir y eliminar la cantidad de larvas en el sustrato. Impidiendo el desarrollo de las larvas, los adultos terminarán muriendo en pocos días. También son muy efectivas las trampas fotocromáticas amarillas, tanto para la detección como para el control de la plaga. Otra medida para combatirla, es usar una gruesa capa de vermiculita sobre el sustrato.

Para terminar, en grandes explotaciones agrícolas se ha mostrado muy efectiva la mosca tigre meridional (Coenosia attenuata), capaz de comerse hasta 7 moscas de la humedad por días. También especies de la familia Phoridae son parásitas de la mosquilla negra, al igual que los ácaros depredadores Hypoaspis miles, el coleóptero depredador Atheta coriaria Kraatz y algunos nematodos patógenos del género Heterorhabditis, Steinernema y Tetradonema.

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  Otras de las plagas que podemos encontrar en nuestras cosechas, se trata de dos pequeñas moscas y las describimos a continuación.

   MINADOR

En esta ocasión, esta mosca es tan pequeña que vive en el interior de la hoja, en la que produce galerías anulando así su funcionalidad. Pasa por varias fases en un periodo bastante corto y pone los huevos en el envés de las hojas tiernas donde migrarán nuevas larvas.

Como siempre trataremos de prevenir con nuestro preciado Neem, y para eliminar existen algunos productos pero son algo agresivos sobretodo en la fase de floración. Y como casi siempre también tiene sus propios depredadores naturales.

MOSCA DE LA HUMEDAD

 Se trata de un pequeño díptero de fase larvaria en nuestros sustratos y cuyo adulto tiene una importante aceptación de los ambientes sombríos y húmedos.

Se reproduce con gran rapidez y es ahí donde está el problema, ya que sus larvas ingieren los pelillos radiculares, poniendo en serio peligro la supervivencia de la planta, ya que es por ellos el único lugar en que la raíz puede absorber agua y nutrientes. Y además predispone a la entrada de hongos que dejarán nuestra raíz imposibilitada totalmente.

En este caso el aceite de Neem no solo será preventivo ya que usado a modo de riego podrá eliminar las larvas, ya solo queda cubrir nuestros sustratos para evitar que depositen nuevos huevos. También existen especies depredadoras a nuestra disposición.

Fuente Marijuanayotros

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MOSCABLANCA1Por Miguel Gimeno. La mosca blanca es un aleuródido polífago, pequeño homóptero de cuerpo amarillo y alas recubiertas por una cerosidad blanca, de la que recibe el nombre. Su tamaño apenas supera los 3 milímetros. Sus rápidos crecimiento y reproducción (cerca de 10 generaciones anuales, con un mínimo de cuatro) la hacen temerosa en cultivos de invernadero. Las puestas de huevos las depositan en el envés de las hojas; de los huevos eclosionados surgen las larvas que se quedan a vivir en el mismo envés. Si agitamos las plantas podemos apreciar el revoloteo de una nubecilla de diminutas moscas blancas.

Se alimenta de las plantas succionando a través de un pico succionador la savia de las hojas, las cuales en caso de un fuerte ataque amarillean en forma de clorosis general, llegando a secarse y caer. Otra patología derivada del ataque de mosca blanca, al igual que en pulgones y cochinillas, es el hongo de la tizne o negrilla, ya que la mosca blanca también segrega melaza, provocando así un caldo de cultivo idóneo para el desarrollo de esta enfermedad criptogámica. También puede ser vector de otro tipo de enfermedades provocadas por microbios, virus y bacterias.

Hay que prestar mayor atención a los pequeños plantones, ya que en ejemplares adultos de marihuana no se observan ataques lo suficientemente dañinos como para mermar la producción de cogollos, excepto en individuos de precaria salud, evidentemente.

Hay varias especies de Mosca blanca, las más frecuentes son: Aleurothrixus floccosus: Mosca blanca de los agrios (naranjo); Trialeurodes vaporiorum: Mosca blanca de los invernaderos (también se da al aire libre en climas cálidos); Aleyrodes proletella: Mosca blanca de las coles (Crucíferas); y Bemisia tabaci: la de los demás cultivos herbáceos.

Los ataques severos de esta especie patónegana se dan bajo condiciones de elevada temperatura y alto nível de humedad relativa, por ello se da más en verano y en zonas húmedas, disminuyendo su impacto cuando se trata de zonas de ambiente seco y cálido.

Para controlarla podemos colocar botellas de agua con pequeños orificios que les permitan la entrada, rellenos de agua con vino dulce o azúcar junto con un poco piretrina. También podemos colocar bandas cromáticas adhesivas contra dípteros, que son cintas adhesivas de color amarillo que las atraen al tiempo que están recubiertas de pegamento, por lo que al aproximarse las moscas en exceso quedan pegadas. Como método combativo haremos una disolución de jabón de potasa en agua destilada o de lluvia (1% de jabón). Podemos realizar tratamientos con insecticidas ecológicos de amplio espectro, por ejemplo rotenona, piretrinas o neem.

miguelEn la naturaleza encontramos diversos agentes que establecen cierto control sobre esta plaga, por ello es indispensable tener la mayor biodiversidad posible en nuestro cannajardín. La mosca blanca puede ser controlada por diversos insectos predadores, además de ranas, sapos, lagartijas, salamanquesas y arañas comunes. Entre estos insectos predadores podemos hacer referencia a la crisopa, tan efectiva para tan diversas plagas, o en el caso de insectos parasitoides de mosca blanca cabe destacar la efectiva acción de sendas especies, como son la Encarsia Formosa y Diglyphus Isaea. También podemos encontrar, dentro del diverso arsenal que la naturaleza nos proporciona, microorganismos patógenos contra la mosca blanca que establecen cierto control sobre la misma como los hongos Coleomyces spp., Cordyceps spp., Leptolegnia sp y Verticillium spp.

Por Miguel Gimeno.

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Estamos ya a finales de agosto y las plantas de cannabis en exterior están en pleno espectáculo floral. Las variedades de floración más rápida, conocidas algunas como fast version, incluso estarán en sus últimos días antes de la cosecha. Lo normal en variedades normales, es que finalicen la floración pasado mediados de septiembre y hasta noviembre-diciembre en el caso de algunas sativas.

Es a partir de ahora donde nos jugamos el todo, cualquier fallo puede llevar al traste meses de intensos cuidados. Y los fallos pueden venir de cualquier lado. Sean hongos o plagas típicas de estas fechas, sean problemas por excesos o carencias de nutrientes, sea por un mal lavado de raíces, sea por cosechar muy tarde o muy temprano… pero analicemos los puntos más importantes para que la cosecha siempre sea la mejor.

MÁXIMA ATENCIÓN A LAS ORUGAS

En estas fechas se debe prestar una máxima atención a las peligrosas orugas. A lo largo de la primavera y el verano, cientos de mariposas diurnas y nocturnas habrán revoloteado entre nuestras plantas. Si no hemos usado preventivos, puede que alguna haya depositado sus huevos en alguna hoja o tallo de la planta. De estos huevos nacen unas larvas que pronto comienzan a alimentarse de las hojas. Y ahora, buscando refugio se introducen en el interior de los cogollos.

Una vez dentro de la flor, seccionan el tallo central por el que van extrayendo la savia de la planta. Sus excrementos, favorecen la aparición del hongo botrytis, que desde el interior del cogollo lo va devorando hacia el exterior. Suele ser habitual encontrarse un cogollo ligeramente afectado por este hongo, y al abrirlo encontrarnos una oruga y el cogollo literalmente podrido e inservible. Y es posible que si se revisan más cogollos vemos que están igual.

Por ello es siempre muy importante comenzar a usar preventivos desde que la planta es joven. Estos productos siempre son más efectivos contra huevos y larvas, que contra gusanos adultos. Tampoco es mala idea al menos una vez a la semana revisar algún cogollos, abriéndolo con los dedos y comprobando que su interior está como tiene que estar.

CUIDADO CON LOS HONGOS Y OTRAS PLAGAS

Además de las orugas y la botrytis que causan en los cogollos, no nos podemos olvidar de otras plagas y hongos. Araña roja, mosca blanca, pulgón, cochinilla… oídio, fusarium, la propia botrytis… son siempre una amenaza, pero a estas alturas más. A ello se une que usar insecticidas o fungicidas con las plantas en floración es siempre un problema. Lo ideal, es usar preventivos durante todo el crecimiento y las primeras fases de floración. Y revisar semanalmente las plantas intentando detectar cualquier pequeño ataque de plagas u hongos.

A partir de ahora las temperaturas nocturnas comienzan a disminuir, mientras que las diurnas apenas sufren variación y son siempre altas. Ésta diferencia, además de una mayor humedad ambiental, son caldo de cultivo de todo tipo de hongo. Cuidado especialmente con el oídio, que reconoceremos fácilmente como un polvillo blanco/grisáceo sobre las hojas, y la botrytis en los cogollos.

UNA BUENA ALIMENTACIÓN

En floración, las plantas de cannabis requieren los mismos nutrientes que en crecimiento, pero en diferentes cantidades. Entre los macroelementos que más consumen, se encuentran el fósforo y el potasio. La gran mayoría de potenciadores de floración no dejan de ser una combinación de estos dos elementos y en grandes porcentajes. Son los típicos PK. Otros aportan otros elementos como proteínas, carbohidratos, vitaminas…

Siempre en su justa medida, nunca está de más recurrir a ellos para aumentar la cosecha. A estas alturas es tan mala una carencia de nutrientes que un exceso. De una manera nuestros cogollos no serán tan grandes y compactos, de la otra puede que nos veamos en la obligación de realizar un lavado de raíces, muy contraproducente a estas alturas del cultivo. Guíate siempre por las recomendaciones del fabricante.

LAVADO DE RAÍCES PRE-COSECHA

Cuando la cosecha se acerque, es decir que falten unos 7-10 días, es el momento de hacer un buen lavado de raíces. Con ellos pretendemos eliminar por el drenaje de la maceta todos los nutrientes del sustrato, dejándolo inerte. Con ello, forzamos a la planta a que continúe alimentándose de las reservas almacenadas en las hojas. Así conseguiremos una hierba más suave y con mejor sabor, ya que la masa vegetal habrá perdido cantidad de nitrógeno y potasio principalmente, los que hacen que la hierba rasque o chisporrotee al fumarla.

Para hacer un buen lavado de raíces, la regla que siempre se ha empleado es la de usar el triple de agua que el volumen de la maceta. Para una maceta de 20 litros, usaremos 60 de agua. Para una maceta de 50 litros, 150 de agua. Comenzamos regando lentamente, dejando que el sustrato se vaya empapando al completo. Y pasado un rato, empezamos a regar abundantemente. Veremos que la primera agua del drenaje tiene un color oscuro. La última será transparente o casi transparente.

El agua es un bien que no debemos desperdiciar. Con esta regla del triple de agua que el volumen de las macetas, el que tenga un gran número de plantas puede llegar a usar miles de litros de agua. Para ello la mejor solución es usar un Flush, muchas marcas de fabricantes lo comercializan. Este aditivo disuelve las sales, por lo que tras un pequeño riego con agua y este producto, un riego abundante eliminará todas las sales de nutrientes con un mínimo gasto de agua.

LLEGÓ EL MOMENTO DE LA COSECHA

Y día a día, vemos como la cosecha está cada vez más cerca, el momento de recoger los frutos de meses de cuidados. Cosechar en el momento justo es la clave para obtener los mejores cogollos. Para ello hay que ser paciente para cosechar en el momento de máxima concentración de THC. Puede llegar a haber mucha diferencia a cosechar antes o después de lo debido. Conocer el momento óptimo no es una tarea fácil, y mucho menos a simple vista. Guiarse por el color de los pistilos o pelitos es algo orientativo, pero nunca determinante.

Debemos fijarnos en el color de los tricomas, esas pequeñas glándulas resinosas que cubren los cogollos. Éstos en un principio son de color blanco, después cambian a un color lechoso, y por último son de color ámbar o miel. El momento justo de cosechar es cuando la mayoría son de color lechoso, unos pocos transparentes, y alguno ámbar. Y ésto sólo lo sabremos usando un microscopio de mínimo 50-60 aumentos. No son muy caros y merece la pena tener siempre uno a mano a la hora de cosechar.

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exterior cannabis

Este mes de junio es uno de los meses más importantes para el cultivo de cannabis en exterior. Por un lado, es la fecha límite para germinar semillas fotodependientes y en muchas zonas climáticas incluso autoflorecientes. Y por otro lado, pasado mediados de este mes se produce el solsticio de verano. Este día, el 21 de junio, es el día más largo de todo el año.

A partir de ahí, los días comenzarán a ser cada día un poco más cortos. Esta reducción de horas de luz, indica a las plantas de cannabis que el otoño se va acercando y deben florecer y madurar antes de la llegada del mal tiempo. Este cambio horario las plantas lo detectan lentamente. Se inicia así una fase de prefloración hasta que comienza la floración pasado mediado de julio generalmente.

También como hemos dicho, se termina casi la fase de siembra en exterior. Todavía queda más de un mes para que plantas germinadas a estas alturas del año, alcancen un tamaño decente antes de empezar a florecer. Si esperamos mucho más, las plantas crecerán hasta que el fotoperíodo natural las fuerce a florecer, pasadas unas 4-5 semanas, cuando las plantas alcanzan su madurez sexual. Tendrían por lo tanto un comportamiento similar al de una autofloreciente.

Si por ejemplo germinamos a principios de julio, hasta principios-mediados de agosto la planta no comenzará a florecer. Y lógicamente el final de floración se retrasará y no contará con las mismas horas de sol que en los meses de julio. Ésto afecta que directamente afectará a la cosecha. Tanto rendimiento, como la posibilidad de ataques de hongos típicos del otoño con humedades altas.

Así que por lo tanto, aún estás a tiempo de conseguir al menos unas plantas de tamaño pequeño-mediano que te proporcionarán buenas cosechas. Si partes de esquejes, igualmente también entramos en la fecha límite. Éstos alcanzarán mayor tamaño que las semillas, ya que cuentan con un cierto desarrollo. En cambio un esqueje a estas alturas florecerá antes, al contar con la misma edad sexual que su madre.

Durante este mes, también debemos garantizar a la planta los suficientes nutrientes para conseguir los ejemplares más sanos y mejor preparadas para la fase de floración. Son fechas para realizar un último trasplante, proporcionando un buen espacio para el desarrollo de las raíces para el último empujón. Ni que decir tiene que usar un sustrato muy enriquecido puede ser suficiente para garantizar alimento de primera calidad antes del comienzo de la nueva etapa de flora.

Sino, debemos usar un abono de crecimiento rico en nitrógeno, el nutriente más demandado por las plantas para su desarrollo. Y tampoco debemos descuidar las raíces. Unas raíces sanas son sinónimo de una planta sana. El uso de enzimas, estimuladores, bacterias y hongos beneficiosos contribuirán a un mayor desarrollo radicular y a mejorar la salud. Lo notaremos en una plantas que tendrán mayor capacidad de asimilar nutrientes, soportar condiciones adversas y como es lógico, se reflejará en una mayor producción.

Tampoco debemos olvidar la prevención de plagas y hongos. Si durante el crecimiento son un peligro, en floración lo son más. Los insectos comienzan su período de máxima actividad. Trips, mosca blanca, araña roja, gusanos, minadores… podemos mantenerlo a raya usando regularmente aceite de neem o jabón potásico. Contra los hongos, algún fungicida preventivo es la mejor opción. Siempre vale más prevenir que curar.

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El principio de la temporada de cultivo en exterior, también coincida con la actividad de las plagas. Son muchos los insectos que encuentran en el cannabis no sólo refugio, sino un manjar. Las principales plagas que nos podemos encontrar son las siguientes:

ARAÑA ROJA

Posiblemente sea la peor de las plagas a las que enfrentarse.  Aunque lleva el nombre de “araña”, en realidad se trata de un ácaro. Y también aunque lleva el nombre de “roja”, podemos encontrarlas de otros colores, desde el verde al anaranjado o marrón, dependiendo de la época del año o la especie de la que se alimente. Tiene un pequeño tamaño, aproximadamente de medio milímetro, lo que hace que sea en ocasiones complicada su detección. Es común observar antes el daño en la planta que la propia araña. En condiciones favorables pueden arrasar cultivos en pocos días.

Los primeros síntomas se aprecian en las hojas, donde se pueden observar pequeños puntos blancos. Se debe a donde clavan su pico succionador para extraer la savia de las plantas. Cuando ésto ocurre, debemos hacer una revisión de toda la planta, buscando principalmente en el envés de las hojas, donde se sienten protegidas. También forman pequeñas colonias de individuos. Cuando la plaga se extiende, gereralmente en la fase de floración, hacen telarañas por toda la planta, llegando a cubrirla por completo. Para tratar la araña roja, se debe usar un acaricida o insecticida específico.

MOSCA BLANCA

Es una de las plagas más comunes en invernaderos y en general cualquier tipo de exterior. Sus alas les permiten desplazarse y buscar cualquier planta. Es un diminuto insecto volador de color blanco y de un tamaño de 1 a 3 milímetros, muy difícil de detectar en un primer momento. Se alimentan de la savia de las plantas que extraen con su pico succionador, dejando una pinchas blancas similares a las que deja la araña roja, pero más circulares y con un pico más oscuro en el centro. Se reproducen con gran facilidad y rapidez, pasando de pocos individuos a una verdadera plaga en pocos días.

Cuando movemos la planta, podemos ver como se echan a volar. Hay que fijarse muy bien para verlas, ya que a simple vista pudieran parecen motas de polvo. Pueden llegar a ser un grave problema para la salud de la planta, puesto que son portadoras de virus y bacterias. Los excrementos de la mosca blanca en las hojas favorecen la aparición de la negrilla. Éste es un tipo de hongo negruzco que ensucia y afea las hojas, impidiendo una correcta fotosístesis. Para tratar esta plaga podemos optar por un insecticida como el extracto de neem o jabón potásico.

TRIPS

Es otra de las plagas más comunes en exterior, aunque no es la peor.  Se trata de unos insectos diminutos de color que varía entre el marrón claro, verde o amarillento. Son alargados, con alas plegables los adultos y de un tamaño sobre 1 y 1,5 milímetros. Son también muy rápidos, por lo que también son muy difíciles de identificar a primera vista. Se suelen ver en el haz de las hojas, escondiéndose en los nervios de las mismas cuando notas un mínimo movimiento en la planta.

Se alimentan clavando su pico succionador, absorviendo la savia de las hojas. Dejan unas marcas similares a la araña roja y mosca blanca, pero más característica, ya que las picadas se producen muy juntas formando caminitos de unos pocos milímetros. Los trips también son portadores de virus y enfermedades. Sus excrementos favorecen la aparición de negrilla. Para tratar esta plaga podremos usar un insecticida como neem o jabón potásico.

PULGÓN

El pulgón es un insecto de un tamaño de 2 a 3 milímetros y abdomen redondo. Existen de una gran variedad de colores, desde el verde al negro o amarillento. Se alimenta de la savia de las plantas que extrae mediante un pico succionador de hojas y tallos tiernos. Una de sus características, es que se reproducen tanto por huevos como de manera asexual. Una hembra puede parir ejemplares adultos de más pequeño tamaño pero que enseguida comenzarán a reproducirse por huevos o del mismo modo.

Uno de los síntomas de que nuestra planta tiene asentada una plaga de pulgón, es la presencia de hormigas. Ambos forman una perfecta simbiosis. Las hormigas transportan a los pulgones a plantas sanas y las defienden de otros pequeños depredadores, y a cambio reciben la melaza que segregan.  Se identifican a simple vista realizando revisiones sobretodo en las puntas de crecimiento y hojas más jóvenes. Tienen gran facilidad para transmitir virus y enfermedades, así como favorecer la aparición de la negrilla. Para tratar plagas de pulgón se puede usar jabón potásico o aceite de neem.

COCHINILLA

Las cochinillas comprenden varios tipos. Las dos más comunes que afectan a cultivos de marihuana son la cochinilla parda y la cochinilla algodonosa. La parda tiene una coraza protectora de un material similar a la cera, que las protege de otros depredadores e incluso de algunos insecticidas. La algodonosa como dice el nombre, tienen el cuerpo cubierto de una especie de capa de algodón blanco.  Al igual que el pulgón, forman una simbiosis con las hormigas, por lo que la presencia de éstas puede ser un síntoma de que nuestra planta está siendo atacada por cochinilla.

Se alimentan de la savia de las plantas, clavando su pico principalmente en el tallo de las plantas. Se las puede ver pegadas al tronco como lapas. Debilita y trasmite enfermedades y virus a las plantas. También en ocasiones se pueden ver en el envés de las hojas cuando la plaga está muy extendida. Además sus secreciones favorecen la aparición de negrilla. Cuando se detecta a tiempo, es una plaga muy fácil de eliminar, simplemente mojando su coraza con un bastoncillo de algodón empapado en alcohol.

MOSCA DE LA HUMEDAD

También llamada mosca negra o mosca del sustrato, es una pequeña mosquita de color negro que habita en sustratos sometidos a humedad constante y excesiva, donde se reproducen con gran rapidez. Son de un tamaño de 3 o 4 milímetros, con largas patas. La mosca en sí no es el gran peligro para las plantas, sino sus larvas que se alimentan de las pequeñas raíces y dejando graves daños en la masa radicular. La planta queda débil y pierde capacidad de nutrición.

Es una de las plagas mas difíciles de erradicar, no tanto la mosca como sus larvas asentadas en el sustrato. Cualquier insecticida que usemos, debe ser en riego. También se puede usar una gruesa capa de vermiculita sobre el sustrato.

GUSANOS Y ORUGAS

Se trata de las larvas de insectos lepidópteros, generalmente mariposas y polillas. Las hay de muchos tamaños y colores, todas ellas muy voraces y destructivas. En pocas horas se pueden comer hojas enteras, además de tallos blandos. Su máxima actividad se produce en verano, una vez eclosionan los huevos que mariposas y polillas depositan en las hojas de las plantas. Y el mayor peligro es cuando las plantas están en floración. Una planta puede salir adelante si se comen una hoja, pero la cosecha se verá afectada cuando lo que devoran es un cogollo.

Cuando las plantas están en floración, hacen un agujero en el cogollo y se introducen en él, donde se resguardan de depredadores. Seccionan el tallo del interior del cogollo y se alimentan principalmente de la savia. Sus excrementos causan la aparición de la botrytis o moho gris, dejando los cogollos inservibles y para tirar a la basura. Tratar plagas de gusanos y orugas puede llegar a ser complicado en esta fase. Lo mejor es usar preventivos a lo largo de toda la primavera y verano como el Bacillus Thirigiensis, además de realizar revisiones buscando sus huevos.

MINADOR DE LA HOJA

El minador de la hoja se trata de una pequeña larva que nace y crece en el interior de las hojas, formando minas muy características y de ahí su nombre. Es a lo largo de la primavera y el verano, cuando varias especies de mosca depositan sus huevos en el interior de las hojas. Cuando éstos eclosionan comienzan su actividad.

De todas las plagas que pueden afectar a cultivos de marihuana no es la más perjudicial, ya que es un daño temporal que aunque impide a las hojas realizar sus funciones al 100%, no las inutiliza. Para eliminarlas, podemos localizarlas al final del surco y aplastarla con los dedos. De todos modos, a los pocos días se marcharán de la planta.

BABOSAS Y CARACOLES

En condiciones de humedad y lluvias ocasionales, babosas y caracoles tienen su máxima actividad. Tienen un apetito voraz y no dudarán en comerse tanto hojas como pequeñas plántulas enteras. Para combatirlas se puede usar algún insecticida anti-malacos o tierra de diatomeas, además de mantener una buena limpieza en las zonas cercanas a las plantas y eliminar posibles refugios que puedan usar.

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ACE Seeds es uno de los bancos de semillas de España más prestigiosos. Expertos en la conservación genéticas, son mundialmente conocidos por sus excepcionales variedades sativas, fruto un gran trabajo de crianza y selección. Algunas de ellas proceden de los países más exóticos del planeta como Jamaica, Panamá, Tailandia, Malawi, Nepal, Etiopía o el Congo.

Este año 2018 arranca con algunas importantes novedades y en ediciones limitadas, por lo que la oportunidad de conseguir alguna de estas geniales variedades se reduce. También se incluyen nuevas versiones feminizadas y regulares de algunas de las plantas más emblemáticas de este banco. Algunas de estas interesantes novedades son las siguientes:

Líbano: es una sativa pura trabajada durante 10 años. Es una planta de hachís tradicional, famosa por producir el legendario hachís rubio y rojo libanés. Es una planta que se adapta muy bien a climas cálidos y secos. Destaca la gran concentración de CBD, entre 6 y 16%, mientras que de THC en algunos casos no llega a superar el 1%.

El período de floración es muy corto para ser una sativa, se cosecha entre finales de septiembre y primeros de octubre. En interior son necesarias de 9 a 11 semanas de floración. Tiene un aroma muy dulce y floral en floración, aunque durante el curado adquiere tonos a mango realmente espectaculares y a hachís marroquí. Su sabor es amaderado y agridulce. Debido a su gran concentración de CBD tiene una propiedades medicinales muy interesantes.

Bubba Kush x Kali China: se trata de un híbrido F1 con gran dominancia índica. Es una planta única en extracciones de resina. Además cuenta con una gran resistencia a hongos como botrytis y oidio, además de plagas como mosca blanca y araña roja. También soporta muy bien tanto temperaturas frías como altas. Principalmente se pueden encontrar 2 fenotipos diferenciados. Uno de ellos es morado, claramente influenciado por Kali China, y produce plantas estilizadas con altísimas producción de resinas. El otro feno es verde, más productivo y vigoroso, con períodos de floración más largos.

El período de floración en interior es de unas 7-9 semanas dependiendo del fenotipo. En exterior se cosecha a lo largo de la primera quincena de octubre. El sabor y aroma, dependiendo del fenotipo, pueden ir desde los cafeteros, a tierra húmeda y hachís de la Bubba Kush, a toques florales a rosas, frutales e incensados de la Kali China. Los efectos son psicoactivos y relajantes, alegres y positivos.

Bubba Kush x PCK: se trata de una variedad 100% índica, un perfecto cruce Afghani/Pakistan de la mejor calidad. Es una planta típica productora de hachís, con cogollos impregnados en una gruesa capa de resina. Es elegante, posee unas enormes hojas de anchos peciolos, tallos gruesos y porte rechoncho de típica afgana. Tiene un período de floración rápido y se cosecha a finales del mes de septiembre, unas 7-8 semanas en interior.

El sabor y aroma es delicioso. Dominan sobretodo los sabores cafeteros, a tierra húmeda y hachíseros de su madre Bubba Kush, con algunos toques más frutales en los fenotipos pakistanís. Los efectos son de índica lúcida, placentera, positiva y relajante. Además posee interesantes usos medicinales por sus grandes propiedades ansiolíticas.

Bangi Haze x Etiope: Bangi Haze es una de las variedades más resistentes en climas fríos y lluviosos. Etiope es una clásica sativa africana con gran resistencia a la humedad, hongos, viento y al sobretodo al calor. La combinación de ambas es un híbrido sativa de líneas del Congo y Etiopía, más productivo que Etiope, con una floración más rápida y mayor producción de resina, conservando la misma resistencia en climas fríos y húmedos.

El aroma es dulce, con toques a zanahorias frescas, florales y pinceladas que recuerdan al laurel y al eucalipto, ligeramente alimonada con un fondo picante/terroso. El sabor es muy complejo, a miel y zanahoria dulce, con notas de pimienta negra, y un retrogusto duradero a café. Los efectos son de sativa potente, muy eléctrico y energético, creativo y positivo. Se cosecha a finales de octubre, unas 11-12 semanas desde el cambio de fotoperíodo en interior.

Zamaldelica x Kali China: es uno de los híbridos más espectaculares de los últimos años que ha desarrollado ACE Seeds. Se combina la mejor de las madres Zamaldelica, una sativa considerada por muchos cultivadores como una de las mejores sativas puras del mundo, y una Kali China élite de 4ª generación, un híbrido indica estabilizado de impoenentes efectos, aromas y sabores.

Tiene un período de floración es de unas 8-10 semanas en interior. En exterior se cosecha a principios de octubre. Su aroma y sabor es delicioso, complejo y refinado. Se intuyen toques a frutas tropicales como mango, y a frutas del bosque como fresa y mora, con pinceladas dulces de zanahoria y golosina, además de florales e incensados. El efecto es potente, eufórico y con una psicoactividad alta y de larga duración.

Orient Express x Nepal Jam: en este híbrido índica/sativa se unen dos de las genéticas más legendarias de este banco de semillas. Es una planta de elegante y adaptada a cualquier clima. Se pueden encontrar principalmente dos fenotipos, uno principal sativa/indica con cogollos de tamaño exagerado y más resinosos. El otro feno más inusual es más sativo y menos productivo, que muestra una herencia Vietnam Black y sativa jamaicana, que adquiere intensos colores morados y azulados al final de la floración.

El periodo de floración es bastante corto y se cosecha a mediados de octubre. En interior, unas 8-10 semanas desde el cambio de fotoperíodo, dependiendo del fenotipo.  El aroma combina toques a hachís y a bosque húmedo de la Orient Express, con pinceladas melosas y acaramelados de la Nepal Jam. El efecto es equilibrado de potencia media/alta, alegre y positivo con un final relajante y placentero.

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Después de la semilla o esqueje que se vaya a cultivar, lo segundo más importante será el sustrato. Éste será el soporte para las plantas durante todo su ciclo. No cabe ninguna duda en que las plantas crecerán mejor en un buen sustrato que en uno malo. ¿Pero cual es el mejor sustrato? ¿Y qué característica debe tener?

En primer lugar, el cannabis odia los sustratos compactos. Éstos ofrecen una oxigenación a las raíces muy pobre, que además les cuesta colonizar. También en determinados momentos tienen dificultades para retener el agua, y en otras tienen dificultades para suministrar el agua almacenada a las raíces.

Un buen sustrato debe ser esponjoso y es por ello que los mejores fabricantes emplean materiales como perlita, musgo, fibra de coco, vermiculita… Una estructura suelta, siempre garantizará a las raíces el mejor ambiente para desarrollarse.

Por otro lado, debe contener cantidades equilibradas de nutrientes. Y en este sentido es mejor que los nutrientes escaseen a que sean excesivos. Materiales como humus de lombriz, guano de murciélago, cenizas, harinas de hueso o de sangre, estiércoles… son nutrientes de gran calidad, pero siempre en su justa medida.

Si un sustrato contiene pocos nutrientes, se soluciona fácilmente aportando en los riegos cualquier abono líquido. Si la cantidad de nutrientes es excesiva, las plantas se pueden sobrefertilizar, quemar o incluso morir. Al cannabis siempre le sientan peor los excesos que las carencias.

No menos importante es la esterilización, que siempre asegura que el sustrato no contenga plagas, hongos, semillas de malas hierbas… Desde mosca del sustrato, hasta phytium o fusarium, pasando por hierbas de todo tipo. Nos podemos sorprender cuando usamos cualquier tipo de sustrato de mala calidad.

Y también el estado de la materia orgánica que contiene es muy importante. Cuando a un sustrato se le añade cualquier tipo de residuo, se debe compostar. El compostaje es el proceso aerobio de transformación de la materia orgánica para obtener compost por acción de microorganismos y descomponedores del suelo.

El resultado es un abono orgánico de calidad que proporciona a las tierras en las que se aplica prácticamente los mismos efectos beneficiosos que el humus para una tierra natural. Un sustrato con materia orgánica sin compostar, es un foco de infecciones y plagas, que pueden dañar seriamente la planta.

¿CÓMO CONSEGUIR EL MEJOR SUSTRATO?

Sabiendo todo ésto, lo mejor es optar por una buena marca de sustratos como Canna, Atami, House&Garden, Plagron, Biobizz, Grotek… casi todos los fabricantes de abonos para cannabis tienen sustratos de primera. Además de una gran variedad, dependiendo de la fase de la planta o el tipo de cultivo que se pretenda realizar.

Y también podemos hacer nuestro propio sustrato, teniendo en cuenta siempre todos los puntos anteriores. Para ello podemos usar cualquier tipo de tierra y enriquecerla a nuestro gusto. Añadiendo perlita o fibra de coco, humus de lombriz o guano de murciélago, harinas y demás, conseguiremos un sustrato igualmente de primera calidad.

El compostaje es un proceso lento que dura varios meses, por lo que para hacer un buen compost y poderlo usar en nuestras plantas debemos tener paciencia. Todos los deshechos que generamos en nuestra casa o huerto, como hierba, hojas, verduras, restos de hortalizas (siempre sin cocinar), las podemos amontonar y tapar con un plástico de color negro, que evitará que nazcan hierbas.

Sin duda la mejor opción es tener una compostadora y a lo largo de todo el año ir añadiendo todo lo que podamos. Pasados varios meses, tendremos un compost que servirá de abono ecológico y nuestras plantas agradecerán. Resulta muy fácil de hacer, y sobretodo barato.

Las cantidades a usar de cada “ingrediente” pueden ser muy variables. Por ejemplo un 30% de material que aporte aireación y retención de humedad, como fibra de coco o perlita. Y el resto lo completaremos con compost, humus de lombriz, turbas…

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Repasamos las principales plagas que pueden afectar a cultivos de marihuana en exterior e interior. Reconocerlas a tiempo nos ahorrará en muchas ocasiones disgustos que incluyen la muerte de las plantas o pérdida de parte de la cosecha.

Ya con la entrada de la primavera damos por iniciada la temporada de exterior para cosechar entra finales de verano y lo largo del otoño, incluso entrado en invierno en caso de sativas de floración larga. Y son fechas inmejorables para recordar las principales plagas en cultivos de marihuana que pueden afectar al buen desarrollo de nuestras plantas para que no nos coja por sorpresa cualquier ataque y saber cómo reaccionar de manera rápida y eficaz, lo que en un principio puede ser una avanzadilla puede convertirse en un serio problema que puede llevar incluso a la muerte de las plantas. Identificar correctamente una plaga nos ayudará a combatirla, ya que no todas son sensibles a todos los insecticidas y en este tipo de cuestiones es mejor ir a tiro fijo y no perder el tiempo con remedios caseros o productos de dudosa eficacia.

Revisar las plantas periódicamente nos evitará tener que tratar con grandes plagas, así como mantener la limpieza en el cultivo y sus alrededores hará que muchas de ellas tengan más difícil el acceso a ellas. En exterior es importante respetar a los depredadores de plagas como arañas, mantis religiosas, crisopas, mariquitas o incluso avispas, por mucho asco que puedan dar alguna de ellas. 

RECONOCER LAS PRINCIPALES PLAGAS EN CULTIVOS DE MARIHUANA:

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Araña roja: empezamos hablando de la peor de las plagas en cultivos de marihuana, capaz de arrasar cultivos enteros en pocos días si las condiciones climáticas son favorables. Les gusta los ambientes secos y cálidos, siendo un peligro sobretodo en exterior en verano y en interior durante todo el año. Se trata de un pequeño ácaro de un tamaño de medio milímetro y de color verde, rojizo o marrón, de forma redondeada y bastante rápidos. Los primeros síntomas de ataques los podemos apreciar en la parte superior de sus hojas, donde veremos pequeñas picadas o puntos blancos y causados por el aguijón que clavan en las hojas para extraer la savia. Rápidamente invadirán las plantas, llenando de estas picaduras todas las hojas para más tarde, formar telarañas por toda la planta que las protegerán.  Más información

mosca-blanca-huertoMosca Blanca: se trata de un pequeño insecto volador de color blanco. No es una plaga muy agresiva ni difícil de eliminar, aunque como toda plaga, puede provenir de otros cultivos y contagiar nuestras plantas con enfermedades o virus. Chupan la savia de las hojas mediante un aguijón, dejando en las hojas marcas blancas redondas y de un tamaño mayor a las de la araña roja, que apenas una se distingue a simple vista. Al mover las ramas de la planta y fijándonos bien, podremos ver salir volando alguna mosca blanca, de unos dos o tres milímetros de tamaño. Su reproducen en el envés de las hojas y sus excrementos causan negrilla, un hongo que afea las hojas y produce su marchitamiento.  Más información

web_noticias_188Pulgón: son de un tamaño de 2-3 milímetros y de un color que puede ir desde el verde hasta el marrón, dependiendo de la estación y la planta de la que se alimente. Ataca principalmente los brotes jóvenes, formando colonias con gran número de insectos. Más común en cultivos de exterior, forman una perfecta simbiosis con las hormigas, que las transportan a nuevas plantas, nuevo brotes y las protegen de depredadores a cambio de una melaza que secretan. Se reproducen rápidamente por huevos y de forma asexual, pudiendo una hembra parir ejemplares adultos perfectamente formados. Su presencia ralentiza enormemente el crecimiento de las plantas y sus excrementos causan también negrilla.  Más Información

mosca_del_sustratoMosca del sustrato: es una pequeña mosca de color negro y que como su nombre indica, se desarrolla en el sustrato. La mosca en sí no es un problema, pero sí lo son sus larvas, que atacan las pequeñas raíces de las plantas lo que provoca una menor capacidad para alimentarse. En plantas jóvenes sin un sistema radicular fuerte, puede llegar a causar su muerte. Son de un tamaño de unos 3-4 milímetros y les gusta los sustratos húmedos y los ambientes cálidos y oscuros, causando daños tanto en exterior como en interior, donde se desarrollan con una grandísima rapidez. Para verlas debernos fijarnos en la superficie del sustrato, golpeando ligeramente la maceta podremos ver alguna que asoma y salir volando. Más información

minador1-300x225Minador de la hoja: se trata de una larva que se alimenta del tejido vegetal principalmente de las hojas, aunque también pueden verse en peciolos y tallos. Exclusivamente en exterior, a lo largo de la primavera y verano varios son los insectos que pueden poner sus huevos en el interior de las hojas, que llegado el momento eclosionan y una pequeña larva comienza su vida. Va cavando un túnel a medida que se va alimentando, formando surcos de forma irregular por toda la superficie de la hoja hasta que su siguiente estadio hace que se desprenda de la hoja y caiga al sustrato donde a los días surgirá un insecto adulto, normalmente inofensivo hasta el momento de su reproducción donde buscará nuevas hojas para repetir el ciclo vital. No es una de las plagas en cultivos de marihuana más agresiva y se suele localizar sólo en algunas hojas, que pierden parte de su capacidad para hacer la fotosíntesis. Más información

lamarihuana_comCochinilla: fáciles de distinguir por su aspecto, presentan un caparazón de color grisáceo o marrón y se adhieren a los troncos, ramas y hojas como lapas o una pelusilla blanca similar al algodón y que también se localizan en las mismas zonas. Aunque hay varias especies, las principales son las dos que hemos nombrado, la parda y la algodonosa, y que usan estas cubiertas como defensas contra depredadores. Se alimentan  de la savia de las plantas y al igual que los pulgones, secretan una melaza que encanta a las hormigas y también es causante de la negrilla. Las cochinillas hembras no tienen alas y viven prácticamente en plantas huépedes, mientras que los macho sí las tienen y vuelan buscando hembras con las que aparearse.  Más Información

trips4Trips: no es de las plagas en cultivos de marihuana más agresivas que podemos encontrar. Son pequeños insectos chupadores de un tamaño sobre 1 y 1,5 milímetros, muy difíciles de identificar a primera vista pues su color verdoso o marrón y rapidez para esconderse en los nervios de las hojas hace pasen desapercibidos. En cambio es más fácil ver pequeñas líneas de puntos en las hojas formando normalmente pequeños surcos, clavan su aguijón, chupan, avanzan un poco y vuelven a clavar el aguijón, de ahí que a diferencia de la araña roja o mosca blanca, las picaduras suelen continuadas. Sus excrementos también causan negrilla y en su estadio adulto disponen de alas, lo que hace que puedan recorrer grandes distancias y buscas plantas de su gusto. Más información

oruga004s-300x240Orugas: es una plaga muy voraz y casi exclusivamente de exterior. Durante toda la primavera y verano, mariposas y polillas ponen huevos en los lugares más insospechados, que cuando eclosionan nacen pequeñas larvas que rápidamente comienzan a devorar casi cualquier vegetal, en concreto sienten gran predilección al igual que nosotros por la marihuana. Si bien se puedes comer hojas enteras sin que nos demos cuenta y puede afectar en el caso de plántulas, el mayor daño los causan hacia finales de verano, cuando en el interior de los cogollos en formación encuentran el lugar ideal para protegerse y alimentarse. Sus excrementos son causantes del hongo botritis que nos obligará a tirar a la basura todos los cogollos afectados. Más información

caracoles-babosasBabosas y caracoles: muy peligrosos en exterior, donde con las últimas lluvias de primavera y la temperatura no demasiado excesiva pueden hacer que salgan y se encuentren con una plantita de marihuana con poco tiempo de vida y que no tendrán ningún problema en comerse de una sentada. Desde pequeñas babosas hasta enormes caracoles, ninguna planta verde está a salvo, sobretodo como ya hemos comentado en días lluviosos o noches de rocío. Se esconde en cualquier lugar oscuro y con cierta humedad, como fondos de macetas, bajo piedras o el interior de arbustos espesos. Principalmente el mayor daño lo causan en primavera, en verano suelen tener baja actividad y en otoño con la llegada de las lluvias no suelen causar más daños que alguna hoja comida, insignificante en plantas de gran tamaño. Más información

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Cada vez son más los cultivadores de marihuana que a la hora de combatir cualquier plaga instalada en sus plantas usan el llamado Control Biológico de Plagas, y que no es más que combatir las plagas de insectos con insectos depredadores de plagas. El uso de insecticidas, acaricidas y fungicidas químicos es sabido que tienen efectos nocivos en el medio ambiente y su uso cada vez está más regulado a la vez que poco a poco el propio cultivador se va concienciando en que el respeto por la naturaleza es un pequeño gesto que corresponde hacer a todos, aparte de que alguna sustancia tóxica o contaminante puede terminar en nuestros pulmones. La principal opción para la mayoría de cultivadores son los fitosanitarios ecológicos elaborados a partir de compuestos naturales, normalmente extractos o aceites esenciales de plantas como de crisantemo, neem, cola de caballo, ortiga, linaza… y que son de contacto, es decir que el producto tiene que hacer contacto con el insecto para que éste sea eficaz. Dejan sobre las plantas pocos o muy pocos residuos que se degradarán en poco tiempo. Con plantas en floración y dependiendo de lo avanzada de la misma, el uso de productos pulverizados sobre los cogollos puede ser un problema y es aquí donde los depredadores nos presentan la mejor opción posible.

La naturaleza es más sabia que el humano, y para evitar superpoblaciones existen los depredadores, y al igual que un león se come a una gacela o un pájaro a un gusano, en el mundo de los insectos no es menos. Depredadores de insectos nos los podemos encontrar en nuestros cultivos en exterior en cualquier momento, no es extraño encontrarse arañas, mariquitas, mantis religiosas, crisopas o incluso avispas. No debemos ni alarmarnos, ni echarlas y mucho menos matarlas pues seguramente sólo estén de paso buscando alimento ya que su dieta se compone de algunas de las plagas que pueden afectar a nuestras plantas como araña roja, mosca blanca, pulgón, cochinillas, trips, etc. Incluso lagartijas y pequeños pájaros pueden ocasionalmente visitar nuestros cultivos buscando comida como pueden ser saltamontes u orugas y gusanos. Es por ello que las plantas de exterior son menos propensas a contraer plagas, al contrario de exterior que tienen todo a favor para desarrollarse si no se lo impedimos. Como ya dijimos, son cada vez más

foto por arrobasdenaranja.com
foto por arrobasdenaranja.com

los cultivadores que optan por los depredadores para controlar plagas pues es el método más ecológico y eficaz. Los más atrevidos y con ciertos conocimientos, crían sus propios depredadores, en el caso de las mariquitas puede llegar a ser bastante sencillo, aunque la opción más sencilla es optar por adquirirlos cuando los necesitemos y según la plaga que tengamos en nuestro cultivo, pues no todos tienen el mismo gusto por las mismas plagas. En el mercado ya te puedes encontrar multitud de webs donde encontrar sistemas para el control biólogo de plagas y te resumimos las principales y sus características:

– Phytoseiulus Persimilis es un diminuto ácaro que se utiliza contra la araña roja. De aspecto muy similar a la araña roja, se diferencia en que se olvida de amiguismos y parentescos y se la come sin piedad. Tiene un apetito muy voraz y al día se puede comer unos 20 huevos o larvas, 10 protoninfas o 5 adultos. Puede parecer poco, pero se reproduce mucho más rápido que la araña roja lo que jugará siempre en contra de la plaga. En cuestión de días puede hacer eliminar una plaga severa de araña roja y desaparecer cuando no quede ni una.

– Stratiolaelaps scimitus, es un ácaro depredador de color marrón eficaz contra plangas de trips. Habita en la capa superior del sustrato donde se alimenta de las pupas de trips aunque tampoco tienen muchos inconvenientes en desplazarse por la planta buscando su comida. Pueden sobrevivir incluso durante varias semanas en ausencia de presas, lo que la hacen muy efectiva a la vez como preventivo contra plagas de trips.

– Amblyseius californicus es otro ácaro que se alimenta de la araña roja. De menor tamaño pero de cuerpo similar a la araña roja, es capaz de ingerir hasta 5 adultos al día y puede sobrevivir varias semanas en ausencia de presa. Este ácaro depredador tolera un amplio rango de temperaturas y la baja humedad, tiene un ciclo reproductivo mayor que el de la araña roja y otros ácaros que puedan afectar a las plantas de marihuana y es capaz de eliminar plagas en muy poco tiempo.

– Steinernema feltiae son larvas de nematodos, de un tamaño menos a 1mm y más finas que un pelo, casi imperceptibles al ojo humano, eficaces principalmente contra las larvas de trips. Se pueden usar en el sustrato o pulverizado sobre las hojas, y tras su aplicación los nematodos buscan a su presa y penetran en su interior, se alimentan de su contenido segregando unas bacterias procedentes de su tracto digestivo que convierten los tejidos del huésped en productos que los nematodos asimilan fácilmente. Las larvas mueren en unos pocos días al igual que el insecto.

– La crisopa es un insecto volador de grandes alas transparentes, muy llamativo. Es inofensivo contra las plagas al contrario que sus larvas, que tienen un apetito voraz. Los adultos ponen los huevos de una manera muy característica, ya que quedan suspendidos de las hojas de las plantas mediante un filamento. Una vez eclosionan, comienza el banquete. Una sola larva es capaz de comer 50 pulgones al día, además que tampoco hacen ascos a cochinillas, araña roja, trips, mosca blanca y pequeñas orugas.

– Orius laevigatus o chinche pirata es un enemigo natural contra los trips. Las ninfas prefieren las larvas de trips mientras los adultos se comen huevos, larvas y adultos. También devoran otras plagas como pulgones, araña roja, mosca blanca o huevos de polillas. Mata plagas por el placer de matar, aparte de alimentar su cuerpo alimenta su sadismo, además de que es capaz de sobrevivir alimentándose de polen de otras plantas, por lo que puede formar colonias por nuestro jardín y estar siempre atento a cualquier “aperitivo” que pueda pasar por allí.

– La mariquita o vaquita de San Antonio, es el más conocido devorador de pulgón. Bajo su tierno aspecto y hermoso color, quien más y quien menos ha tenido alguna en la mano, se esconde un glotón capaz de comerse hasta 100 pulgones al día. Los adultos vuelan así que cualquier día se pueden cansar e irse, por lo que son más interesantes las larvas de mariquita, igual de voraces y que se echarán semanas antes de poder echar a volar. También se comen cochinillas y en ocasiones araña roja.

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Hay muchos más depredadores, pero te hemos nombrado los más comunes y sencillos de encontrar en cualquier web especializada.

Otros, simplemente puedes darte un paseo con un bote por jardines y bosques, siempre puedes tener suerte y encontrarte mariquitas o huevos de mariquitas, alguna mantis religiosa, huevos de crisopas colgando de alguna hoja, pequeñas arañas saltarinas… no todos los insectos son perjudiciales y es más, pueden ser nuestros aliados y fieles compañeros durante todo el cultivo, como aquí mi amiga Samantis Fox.

 

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El trasplante es un momento de estrés para las plantas por la posible rotura de parte del cepellón al realizar la operación. Pero si hacemos el trasplante con sumo cuidado, apenas hay riesgo de padecer roturas y el consecuente estrés post-trasplante, ahora ello no lo exime de tener algún encuentro indeseable con patologías de diversas índoles. Los substratos de pésima calidad son causa directa de que los planteles muestren carencias nutricionales de todo tipo, ante lo cual sólo nos queda recurrir a un trasplante de urgencia, o una suave pero certera fertirrigación (arriesgándonos a haber realizado un diagnóstico incorrecto y por tanto un tratamiento inadecuado). Está claro que si lo que ocurre es un amarilleamiento general de todas las hojitas de los pequeños plantones, se pueden realizar fitoterapias con purín de ortiga muy diluido (de 30 a 40 veces, 1 libro de purín por 29 o 39 de agua, según el grado de amarilleamiento), también podemos hacerlo con purín de consuelda, en idéntica proporción, si la carencia es de potasio. En el caso que la patología alimentaria venga dada por un colapso nutricional por bloqueos antagónicos, hay que hacer un trasplante de forma obligatoria, en este caso de nada sirve fertirrigar, por lo que lo que conseguiremos es agudizar el problema ya existente. En casos de bloqueos yo optaría por realizar el trasplante a raíz desnuda, para ello hay que retirar el substrato colapsado en su casi totalidad y poner la plántula en un nuevo substrato y de reconocida calidad. Si te gastas el dinero en semillas, gástatelo también en proporcionarles productos de calidad contrastada.

Los malos substratos también pueden estar infestado de nematodos, con lo que es posible que solo nos demos cuenta cuando al pasar más de 2 semanas las plántulas permanezcan estancadas y con claros síntomas de continuo debilitamiento. Podemos trasplantar en la misma maceta o tierra de cultivo plantas de tapetes que tienen un gran poder nematicida.

Los saltamontes cuando se presenta en forma de plaga también pueden acabar con nuestras plantas en pocos días si no tienen otra cosa que comer. Mantener la mayor diversidad posible es fortalecer nuestro cultivo. Los pequeños roedores y pájaros también pueden atacar nuestro cultivo de pequeñas y tiernas plántulas, además de los ya conocidos caracoles y babosas, que si bien por las plantas adultas ni fa ni fu, por los pequeños plantones es debilidad lo que sienten. Podemos proteger las pequeñas plantas con vasos de plástico trasparente, a los que abriremos pequeños orificios en su parte superior para que las plántulas puedan transpirar.

Los hongos derivados de una mala gestión del riego, como es el mal de cuello, se dan en casos muy concretos y siempre por unos elevados niveles de humedad ambiental y de saturación del suelo. Podemos practicar pequeñas pulverizaciones con decocción de cola de caballo para evitar problemas con enfermedad criptogámicas.

En más de una ocasión al llegar el amanecer nos percatamos que nuestras plantas no están, o bien encontramos restos de ellas. Es posible que alguna oruga noctuida esté al acecho, y ante la ausencia de otra dieta de la que alimentarse optar por hacerlo de nuestras pequeñas plantas, a diferencia de los caracoles que dejan su delatador rastro de baba, las orugas son sigilosas y no dejan más huella que sus mordeduras si es que quedan restos de plantitas.

La mosca blanca es durante estos primeros estadíos cuando comienza a perder importancia y hay que ir dejando de prestarle atención, centrándonos en los procesos de alimentación sobre todo, ya que como dijo Hipócrates: ¡Que tu alimento sea tu medicina, y tú medicina tu alimento!.

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Options-for-Organic-Fertilizers_largePor Miguel Gimeno.- La agricultura ecológica no solo se nutre de abonos y enmiendas orgánicas de origen vegetal o animal, también existe una fuente natural como son los abonos minerales, entendiendo por tales, a los abonos de origen mineral que sin haber sufrido ningún proceso químico de síntesis, están contemplados en la normativa de AE que entró en vigor en la Unión Europea en el año 1991 (Reglamento (CEE) nº 2092/91), y del que ya hablamos extensamente en estas líneas en números anteriores.

Como ya hemos dicho para que un abono mineral esté permitido en para agricultura ecológica no ha debido sufrir tratamiento químico alguno de síntesis, sino que los minerales que han sido obtenidos de la propia naturaleza se han de procesar por medios físicos y mecánicos.

Ya desde tiempos remotos la forma más generalizada de realizar abonados nitrogenados era a través del uso del conocido “Nitrato de Chile”, que procedía de la molienda de rocas de yacimientos originarios de Chile, fue tal su auge y uso en la primera mitad de siglo XX que casi se llega a exterminar con este recurso natural, hoy controlada su extracción. La diferencia en comparación con los abonos minerales de síntesis química está en la veloz solubilidad de éstos últimos, por ello a la hora de aplicar abonos minerales permitidos en A.E. debemos de tener en cuenta tal circunstancia y realizar los abonos cuando hagamos la preparación del terreno, e incluso añadiéndolos en forma de enmienda a la pila de compost.

Los fertilizantes minerales permitidos en A.E. además de ser una fuente económica de aportar nutrientes a las plantas, se complementan a la perfección con otro tipo de prácticas ecológicas habituales como el abonado orgánico y el abonado en verde. Muchos suelos previamente a ser cultivados pueden presentar déficit de uno o diversos minerales imprescindibles para el desarrollo de las plantas. Puede que solamente con los aportes orgánicos no contrarrestemos este déficit, ya que su riqueza y composición no es homogénea ni está garantizada. Para enmendar estos déficits del suelo los abonos minerales de la A.E. se presentan como una gran herramienta de trabajo para el cannabicultor.

El origen y procedencia de los fertilizantes minerales son sales minerales o rocas provenientes de yacimientos mineros y salinos, los cuales son tratados mediante procesos físico-mecánicos. Los procesos de obtención de abonos minerales deben ser procesos físicos ó mecánicos de transformación como disolución en caliente, filtración, decantación, calcinación, molienda, procesos electroestáticos,…

Abonos Minerales Naturales permitidos en agricultura ecológica

 

Denominación

Descripción, requisitos de composición y condiciones de utilización

Fosfato natural blando Producto definido por la Directiva 76/116/CEE del Consejo3, modificada por la directiva 89/284/CEE4.
Contenido en cadmio inferior o igual a 90 mg/kg de P2O5
Fosfato aluminiocálcico Producto definido por la Directiva 76/116/CEE del Consejo3, modificada por la directiva 89/284/CEE4.
Contenido en cadmio inferior o igual a 90 mg/kg de P2O5.
Utilización limitada a los suelos básicos (pH >7,5).
Escorias de desfosforación Necesidad reconocida por el organismo de control o la autoridad de control.
Sal potásica en bruto (por ejemplo: kainita, silvinita, etc) Necesidad reconocida por el organismo de control o la autoridad de control.
Sulfato de potasio con sal de magnesio Necesidad reconocida por el organismo de control o la autoridad de control.
Derivado de la sal potásica en bruto.
Carbonato de calcio de origen natural (por ejemplo: creta, marga, roca calcárea molida, arena calcárea, creta fosfatada, etc.)
Carbonato de calcio de origen natural (por ejemplo: creta de magnesio, roca de magnesio calcárea molida, etc.)
Sulfato de magnesio (por ejemplo: Kieserita) Únicamente de origen natural.
Necesidad reconocida por el organismo de control o la autoridad de control.
Solución de cloruro de calcio Necesidad reconocida por el organismo de control o la autoridad de control.
Sulfato de calcio (yeso) Producto definido por la Directiva 76/116/CEE del Consejo3, modificada por la directiva 89/284/CEE4.
Únicamente de origen natural.
Azufre elemental Producto definido por la Directiva 76/116/CEE del Consejo3, modificada por la directiva 89/284/CEE4.
Necesidad reconocida por el organismo de control o la autoridad de control.
Oligoelementos Elementos incluidos en la Directiva 89/530/CEE5.
Necesidad reconocida por el organismo de control o la autoridad de control.
Cloruro de sodio Solamente sal gema.
Necesidad reconocida por el organismo de control o la autoridad de control.
Polvo de roca

Acondicionadores minerales para la enmienda en suelos que presenten déficits de K, Mg, P ó S:

 

Nutriente

Producto a usar

Potasio Patentkali (30%)
Magnesio Epsonita (16% MgO),
Kieserita (20-27%),
Patentkali (10%)
Calizas dolomíticas (18%)
Magnesita (60%)
Rocas silíceas (2-7%)
Fósforo Fosfato natural blando
Fosfato aluminiocálcico
Escorias de desfosforación
Azufre Azufre elemental
Productos a base de sulfatos como Patentkali, Epsonita.

 

MEN-FM11-gkh-fertilizer-1Abonos y Acondicionadores Minerales más comunes:

Polvo de rocas calizas.

El polvo de rocas calizas contiene bastante calcio (cerca del 50%) por lo que se puede usar tanto para aportar Calcio como para aumentar el pH de tierras ácidas. Según sea la acidez podemos utilizar de 20 a 150 gramos por metro cuadrado.

Cretas fosfatadas.

Contiene unos níveles practicamente iguales de Calcio que el polvo de calizas, además contiene cerca del 8 % de Fósforo así como otros oligoelementos. Su pueden utilizar de 30 a 100 gramos por metro cuadrado.

Margas.

Son mezclas de minerales arcillosos y caliza que llegan a contener sobre un 20 % de Ca, en suelos arenosos funcionan bien para enmendar una deficiencia de este mineral. Dosis de 30 a 100 gramos por metro cuadrado.

Yeso.

El yeso (sulfato cálcico hidratado) contiene cerca del 30% de Calcio y se usa para mejorar las tierras con problemas de Sodicidad.

Dolomita Cálcica.

Contiene sobre el 20% de Magnesio y sobre un 30% de Calcio. Se puede utilizar como enmienda de Mg y Ca pero solo en con un pH neutro o ácido. Utilizar 10 a 40 gramos por metro cuadrado.

Carbomagnesia.

Tiene una mayor concentración de Calcio que la Dolomita, pero su contenido en Magnesio es menor. Al igual que en el caso anterior, solo se debe usar en suelos ácidos o neutros.

Kieserita-Sulfatos Magnésicos de origen marino.

Su composición varía en ambos casos. La Kieserita posee sobre un 25 % de Magnesio y un 20% de Azufre, y los sulfatos marinos sobre un 15 % de Magnesio. Son aconsejables para suelos alcalinos, aplicar de 15 a 30 gramos por metro cuadrado de Kieserita, en caso de los sulfatos marinos al ser mucho más solubles es recomendable usar dosis mucho más bajas y aplicarlo más periódicamente.

35Patentkali.

Proviene de depósitos salinos naturales. Es rica en Potasio (30%), Magnesio (10%) y Azufre (17%), además de pequeñas cantidades de otros elementos como el Silice. Mejora a los suelos con problemas de salinidad. Se puede utilizar en la preparación del terreno en casos de floración deficiente de la cosecha anterior.

Fosfatos naturales y Fosfal.

El contenido en Calcio de los fosfatos naturales es alto además de poseer cerca de un 30 % de Fósforo. Utilizar sólo en suelos ácidos, sobre 20 a 40 gramos por metro cuadrado. En suelos neutros y básicos se puede afirmar que los fosfatos naturales son totalmente inertes.

El fosfal (fosfato calcinado) contiene un porcentaje de Fósforo similar a los fosfatos naturales, pero contiene Aluminio en una elevada proporción además de ser de asimilación más rápida. Utilizar en suelos alcalinos con el mismo intervalo de dosis que los fosfatos naturales.

Minerales de Sílice.

Hay multitud de rocas como el gneis, el basalto y granito que son ricas en Sílice y otros microelementos. Sobre la mitad de su contenido es Sílice, el resto pueden ser Magnesio, Potasio y numerosos microlementos. Es ideal para aquellos privilegiados que pueden hacer cultivos de exterior en invierno, refuerza a las plantas frente a las heladas y la lluvia. Se pueden utilizar de 20 a 150 gramos por metro cuadrado.

Insecticidas de origen minera:

Alumbre (sulfato doble de alúmina y potasa): Tomamos 40 gramos de alumbre, lo disolvemos en agua hirviendo y luego lo diluimos en 10 litros de agua. Es un remedio eficaz contra el pulgón, y se pulveriza sobre suelo y plantas. Realizar una segunda pulverización a los quince días de haber realizado la primera.

Arcilla: Podemos tomar una tierra excesivamente arcillosa o bien comprar caolín (arcilla con la que se realizan manualidades de venta en papelerías y tiendas de manualidades) y untar sobre tallos y ramas de las plantas, tiene las mismas utilidades que la cera. También podemos untar el agujero de trasplante antes de colocar las plantas, con ello se facilita un mejor enraizamiento.

Arena de cuarzo (silice): Un buen remedio preventino es tomar arena de silice y espolvorear las plantas, actuando como repelente contra insectos.

Azufre: Existen diversos tipos de azufre mineral que podemos utilizar para solucionar ciertos problemas contra hongos y ácaros: molido, sublimado, ventilado, coloidales y mojables. El molido tiene un grano muy grueso, y los coloidales y mojables se utilizan diluidos en agua, por lo que si vamos a solucionar un problema con hongos no interesa aportar más agua a las plantas. Los más recomendables son el sublimado y el ventilado, ambos los podemos utilizar espolvoreándolos (con un simple calcetín por ejemplo) sobre las plantas. El azufre resulta tóxico para las micorrizas del suelo, por lo que hay que controlar su uso para no causar daños mayores. Del mismo modo se debe aplicar por la tarde-noche y evitar las migueltemperaturas altas en las que el azufre se puede volver tóxico para las propias plantas tratadas, además evitar que el suelo presente cierto grado de humedad antes de aplicarlo. Aplicar sólo durante la floración.

Jabón negro potásico: También podemos preparar una solución contra pulgones, cochinillas y ácaros disolviendo 25 gramos de jabón de potasa en 1 litro de agua. Se pulveriza durante la tarde-noche y nunca durante la floración.

Sulfato de aluminio: Contra cochinillas y mosca blanca también podemos elaborar un remedio, que consiste en disolver 200 gr de sulfato de aluminio en 1 de agua, una vez está la mezcla bien disuelta se le añaden 9 litros más de agua y se agita concienzudamente. Se aplica en caso de ataque pulverizando sobre las plantas dañadas y alrededores, siempre por la tarde-noche y en crecimiento.

Por Miguel Gimeno

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P2170002Por Miguel Gimeno.- Todo cannabicultor de exterior inicia su cultivo con la clara intención de obtener, en mayor grado posible, la cantidad necesaria para cubrir su consumo anual, lo que supone una producción total de entre 1 y 4 kilos de sumidades floridas femeninas de marihuana secas, o sea, de cogollos secos.

El cultivo de exterior de marihuana puede hacerse, en maceta o suelo, al aire libre, en terrazas, balcones, invernaderos, o en casa (propiedad privada) o furtivo (en tierra de nadie), todo dependiendo de las posibilidades y ganas de trabajar de cada cannabicultor. Cada sistema de cultivo conlleva sus ventajas y desventajas.

El cultivo en maceta es menos productivo que en suelo y, para mí, es mucho más laborioso y requiere mayor conocimiento de substratos, abonos, agua, crecimiento y floración de la variedad sembrada,

Yo recomiendo utilizar substratos bien mullidos. Existen substratos comerciales para el cannabis en tiendas especializadas, éstos suelen contener mezclas de turbas rubias y negras y fibra de cobo, a la que se le añaden arcillas expandidas como perlita (en el mayor de los casos) y vermiculita, así como enmiendas orgánicas o químicas (yo eligiría con enmienda orgánica, evidentemente). Nota: cualquier substrato con olores distintos al de la tierra mojada debe se rechazado. La gran mayoría de substratos comerciales para cannabis están confeccionados con el fin de no necesitar abonos hasta la floración. La vida de un substrato se acorta en forma exponencial cada vez que queda reseco y sin agua, perdiendo la capacidad de retener agua y nutrientes, por lo que es imprescindible evitar estas oscilaciones hídricas extremas no dejando nunca al substrato resecarse. Altos contenidos de humus de lombriz o de cualquier otro tipo de materia orgánica debidamente compostada mejora la capacidad de retención hídrica de los substratos (podemos mejorar el substrato comercial realizando la siguiente mezcla: 55 % substrato comercial + 40 % Humus de Lombriz + 5 % vermiculita ó perlita). La instalación de un sistema de riego automatizado también nos ayudarán a mantener el substrato húmedo.

A la hora de cultivar en maceta también hay que tener en cuenta el crecimiento radicular del cannabis. El sistema radicular de la marihuana es una potente raiz pivotante, que está acostumbrada a penetrar en los suelos a gran profundidad. Como su sistema radicular es potente conlleva a una colonización casi total del substrato por parte de las raíces en un período corto de tiempo. Y claro, si trasplantamos muy pronto las plantas al contendor donde tenemos pensado cosecharlas, las raíces colapsaran antes de la cuenta el substrato provocando un estancamiento en el crecimiento y floración de nuestras plantas, pudiendo incluso provocarles la muerte por asfixia radicular por estrangulamiento). Para evitar este problema es recomendable realizar varios trasplantes a contenedores cada vez mayores hasta que se inicie la floración, momento en el que se trasplantaría a su contenedor definitivo.

eliminar-moscas-blancasLas patologías más comunes que podemos encontrarnos durante la fase de crecimiento en cultivos en macetas son: la mosca blanca, al principio de la fase de crecimiento, no creando mayor daño que pequeños puntos blancos en las hojas provocados por sus picaduras pero no frena prácticamente el crecimiento, excepto en casos muy extremos (casi siempre provocados por fuertes desequilibrios en el medio), se pueden utilizar bandas cromáticas adhesivas para provocar que se queden pegadas, y como insecticida combativo realizaremos pulverizaremos una disolución de purín de ortiga y decocción de cola de caballo, también se puede pulverizar con una suave disolución de un insecticida natural, por ejemplo: piretrina natural (no utilizar piretroides sintéticos pues suelen llevar como sinergizante al Butoxido de Piperonilo que es una sustancia cancerígena); las plagas que atacan a la tierna brotación como los gusanos foliares, que se enroscan en las hojas para tejer su crisálida y metamorfosear, destrozándolas y mordisqueándolas, aunque los daños son mínimos podemos tratar con una pulverización con Bacilus Thurighensis Kurstaki, y repetirla pasados 15 días; las plagas que aparecen cuando se han producido continuos estreses hídricos en las plantas tales como araña roja, trips, chinches,…., que se evitarían de forma preventiva con mantener siempre el substrato humedecido y plantar por los alrededores plantas anfitrionas de fauna auxiliar (predadores), como amaranto, anís, diente de león, hiedra, hinojo, menta, mostaza, trébol, …, en caso de ataque serio resulta bastante difícil combatirla de forma radical con tratamientos ecológicos, utilizar rotenona o piretrinas con severas pulverizaciones en las zonas de mayor población y ligeras en las zonas menos afectadas, sobre todo por el envés de las hojas; las plagas que aparecen cuando hay una humedad alta y temperatura templada, como el pulgón y enfermedades criptogámicas (hongos), para ello sirve como buen remedio preventivo suaves pulverizaciones de preparado de purín de ortiga combinado con decocción de cola de caballo; las patologías nutricionales consecuencia de bloqueos de nutrientes producidos por antagonismo entre los mismos, consecuencia ello bien de abonados desmesurados (pudiendo llegar a quemar la planta y matarla), de mala combinación o elección de los abonos a utilizar (usar abonos alcalinos en substratos alcalinos provocará a la larga un bloqueo en el suelo como consecuencia de la subida del pH), o incluso por la falta de agua en el suelo, que también conlleva a una subida del pH y el consecuente bloque de nutrientes (la materia orgánica hace de tampón en el suelo, lo que provoca cierta regulación del pH, no hay que dejar que el substrato se deshidrate); y las patologías producidas por agentes climáticos, que en el caso de cultivos en terrazas es el exceso de insolación en los meses de verano, que puede llegar a ser perjudicial sobre todo con el uso de macetas de color negro, pues las temperaturas que alcazan superan los 40 ºC, momento en el que comienzan a inmovilizar los nutrientes en el suelo (se puede evitar el exceso de insolación con el uso de mayas de sombreo, yo recomiendo utilizar mayas del 30 % de sombreo, máximo, con ello se reduce de forma considerable la insolación).

2248894El cultivo en suelo por el contrario es mucho más productivo y menos laborioso que el cultivo en maceta. Si realizamos un adecuado abonado de fondo de tal forma que cubrimos las futuras exigencias que pueda demandar nuestro cultivo, tan sólo nos quedará regar de forma abundante. El mayor inconveniente del cultivo en suelo es la dificultad en el manejo de algunas plantas debido al gran porte que pueden llegar a alcanzar (hasta 5 metros de altura). El tamaño elevado además de dificultar el trabajo de observación y tratamientos, también es causa junto al fuerte viento o lluvia de destrozos por desmembramiento de algunas ramas, pudiendo mermar de forma considerable la producción. Para evitar roturas debemos enturar la planta cuando sobrepase el metro de altura; si el tutor a su vez lo anclamos con cuerdas a cuatro vientos fijaremos el tallo central por completo, tan sólo quedará ir fijando con cuerdas las ramas más pesadas a los tallos, o bien construir un esqueleto externo con cañas o maderas que haga de soporte de las mismas. Las plagas que pueden aparecer son las mismas que en maceta pero en menor probabilidad y grado.

El cultivo en invernadero es algo más propenso a padecer plagas que los cultivos a cielo abierto, por lo que resultan más delicados en su manejo. Si se establece una plaga puede que la arrastremos todo el cultivo, así que es conveniente realizar dos tratamientos preventivos por mes. Los tratamientos han de ser preventivos, yo recomiendo realizar fitoterapia preventiva con las plantas (decocción de cola de caballo, purín de ortiga, preparado de manzanilla, de ajo,…), aunque podemos utilizar preparados comerciales como aceite de neem, piretrina, rotenona, quasia amara, tintura de própolis, etc. El invernadero podemos recubrirlo con maya de sombreo, reduciendo la insolación. Otra ventaja del cultivo en invernadero es la reducción de la probabilidad de rotura por viento, fuetes lluvias o granizo.

miguelEl cultivo furtivo, o en tierra de nadie, además de los mismos problemas que el cultivo en tierra, hay que añadirle el propio problema de cultivar en tierra de nadie ya que se hayan expuestas de forma continua a terceras personas no deseadas así como de animales salvajes y de pastoreo. Y el mayor problemas de los furtivos es el aporte de agua discreto, por lo que es recomendable situarlo en las inmediaciones de un río, pantano, barranco, arroyo,…, para evitar ser visto proveyendo de agua a nuestro cultivo.

Y si todo lo hemos hecho correctamente sólo nos quedará esperar el inicio de la floración para comenzar con la cuenta la atrás.

 Por Miguel Gimeno

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descarga (9)Por Miguel Gimeno.- Las plagas deben entenderse desde el punto de vista productivo: considerar plaga a un ataque que disminuya considerablemente la producción de nuestra cosecha (cogollos). Así podríamos considerar los efectos producidos por el ataque de ciertos insectos como meras secuelas estéticas, ya que no disminuyen la producción, como es el caso de las moscas blancas y minadores; sin embargo otras como las larvas de lepidópteros (gusanos del cogollo) sí hay que considerarlas como plagas, pues su ataca directamente a los cogollos. A continuación voy a enumerar los insectos más comunes que atacan al cannabis y remedios para controlarlos a base de preparados, y con la ayuda de fauna y microorganismos auxiliares:

“Caracoles y babosas”:

Controlar plantas en primeros estadios, conveniente realizar semilleros protegidos. Espolvorear un círculo de ceniza, serrín muy seco o polvo de diatomeas alrededor del plantel, que iremos reponiendo a medida que vayan humedeciéndose, también podemos hacer una pequeña vaya con láminas de cobre.

Colocar en montones de leña, ribazos y zonas húmedas del jardín, tejas boca abajo, cartones, plásticos opacos, etc., que les servirán de cobijo, luego sólo tendremos que limitarnos a ir recolectándolos. Enterrar a ras de suelo un cuenco con cerveza desgasificada, agua y levadura, donde perecerán ahogados. Los patos son cazadores natos de caracoles y no atacan a nuestro cultivo. La infusión de cafeto (café) parece tener también cierto efecto antilimaco.

En casos extremos utilizaremos cebos antilimacos comerciales a base de metaldehído (alcohol extraído de ciertas maderas), colocaremos el cebo en cuencos bajo tejas o cartones.

Los Lanpáridos son insectos que se alimentan de caracoles, pero los patos son mejores controlando los caracoles.

“Nematodos”:

Los nematodos son pequeños gusanos microscópicos que viven en suelo, las especies fitófagas parasitan a las plantas por sus raíces provocándoles atrofias que impiden el desarrollo correcto de las mismas, llegando a provocarle la muerte en casos extremos. En suelos donde se practica agricultura ecológica es muy extraño ver un ataque serio de nematodos, la rotación y asociación de cultivos juega un papel muy importante en su control.

Tratando con productos biocidas lo más que conseguimos es exterminar la vida del suelo y reducir algo la población de nematodos, ya que éstos ante condiciones adversas bajan a perfiles más profundos del suelo donde no actúan los productos fitosanitarios y se enquistan, permaneciendo en estado latente hasta que las condiciones les son favorables.

Podemos intercalar en los cultivos tagetes, como método preventivo y combativo a la vez, ya que tienen cierto efecto nematicida, así como utilizar tortas de neem mezcladas en el sustrato.

Existen diversos microorganismos que son patógenos para los nematodos. Tales son los casos de los hongos Arthrobotrys oligospora, Nematophtora gyophila y Verticillium spp

“El pulgón”:

Los pulgones o áfidos, del orden homópteros, son pequeños insectos que se alimentan de la savia de las plantas. Se reproducen de dos formas: partenogénesis y sexualmente. Las hembras tienen un elevado índice de fecundidad, y su desarrollo se completa con mucha rapidez. Existen formas aladas, ápteras y braquípteras, que los hacen tener un elevado potencial biótico.

Tiene un largo pico chupador con el que succiona la savia de los brotes más jóvenes, provocando la desfoliación sucesiva de las plantas, pudiendo transmitir algún tipo de virosis por su condición de vector. Las plantas alimentadas químicamente son más de su agrado, y aun más aquellas sobrefertilizadas con nitrógeno; también aquellas que sufrieron parones vegetativos debido a la mala gestión del riego, así como las más débiles.

El primer recurso son nuestros dedos, con ellos podemos reducir un intento de invasión, pero deberemos hallar la causa y poner solución, pues de lo contrario seguimos estando expuestos a futuros ataques. En caso de que la invasión llegue a alcanzar la consideración de plaga debemos actuar semanalmente con un producto fitosanitario ecológico combativo, sea el caso de piretrina natural, rotenona, neem,…

Los insectos predadores más significantes de cuyas dietas pueden formar parte los pulgones son Aphidius ervi, Aphidius Matricariae, Aphidius Colemani, Lysiphlebus Testaceipes, Praon Volucre, *Coccinella Septempunctata, Aphidoletes aphidimyza, Orius, Chrysopa carnea, Chrysopa Septempunctata y Chrysopa Flavifrons, entre otros muchos. Como microorganismos patógenos cabe destacar los hongos Entomophtora spp. y Verticillium lecanii.

“La araña roja”:

marihuana-con-telas-de-araña-rojaLa araña roja forma parte del grupo de los ácaros. Se reproducen tanto de forma sexual como por partenogénesis, que puede ser arrenotiquia (machos a partir de huevos no fecundados) o telitoquia (producción de hembras), por lo que también tiene un elevado potencial biótico.

Forman grandes colonias en el envés de las hojas de las plantas, en algunos casos tejen complejas telarañas que llegan a cubrir incluso los cogollos. Su ataque se manifiesta en las hojas, provocando diminutas manchitas blancas que llegan a cubrir las hojas por completo, dando un aspecto difuminado. Luego las hojas van amarilleando y cayendo sucesivamente. La causa suele ser una mala gestión del riego. Hay que evitar que el substrato se reseque del todo, evitando continuos shocks y alargando la vida del substrato. Es recomendable pulverizar la parte aérea de las plantas para mantener equilibrado el nivel hídrico foliar excepto durante la floración, ya que una elevada humedad puede causar botritys.

Mantendremos un control igual que con los pulgones.

Como microorganismos que atacan a la araña roja cabe destacar los hongos Entomophtoraspp. e Hirsutella sp. Los predadores más comunes de la araña roja citaremos a las siguientes especies: Phytoseiulus persimilis, Euseius stipulatus, Amblyseius californicus, Amblyseius

barkeri, Amblyseius andersoni, Orius, Chrysopa carnea, Chrysopa Septempunctata y Chrysopa Flavifrons.

“Trips”:

Los trips son insectos del orden pterigotas, de color blanco o gris, cabeza cuadrángular dotada de un aparato bucal picador-chupador, su abdomen es alargado y tienen alas estrechas y membranosas.

La presencia de trips se delata por la multitud de manchas que deja sobre la hoja al absorber la sabia con su aparato bucal, estas manchas son pequeñas y de color plateado, pudiendo observarse también pequeñas manchas negras que son sus heces fecales.

En cultivos de exterior es bastante raro encontrarse con un ataque serio de trips si el manejo del cultivo ha sido correcto. Las condiciones para su desarrollo prácticamente son las mismas que la araña roja, así que debes tomar las mismas precauciones preventivas y, en su caso, combativas.

Buenos predadores de Trips son los Orius (O. insidiosus, O. laevigatus y O. majusculus), Amblyseius barkeri, Amblyseius cucumeris, Amblyseius degenerans,

“Cochinillas (cóccidos)”:

Las cochinillas son insectos que normalmente se hallan protegidos por un caparazón

(algunas especies en lugar de caparazón están recubiertas por un tegumento en forma de falso caparazón, y otras tienen una protección céreo-algodonosa), y se alimentan chupando savia de los tallos y hojas de las plantas.

Los ataques de cochinillas son casi siempre estéticos, los daños en la producción son imperceptibles excepto en situaciones críticas.

Las colonias de cochinillas se dan porque éstas están siendo pastoreadas por hormigas, que las protegen de posibles predadores a cambio de la melaza que segregan. Poniendo cintas adhesivas contra las hormigas en las macetas o tallos, te habrás curado en salud.

Como las colonias no son muy numerosas no hay motivos para no quitarlos a mano. Muchos cannabicultores las quitan con un algodón empapado en una disolución hidroalcohólica.

Los controladores de la naturaleza de las cochinillas más comunes en ataques a cannabis son la Encarsia Formosa y especies de Leptomastix las cochinillas en general, y luego las especies selectivas como Cryptochaetum Iceryae y Rodolia (Novius) cardinalis que se alimentan de la Cochinilla Acanalada (ó Icerya Puchasi), y el Criptolaemus montrouzieri de la cochinilla harinosa.

“Mosca blanca”:

Es un aleuródido polífago, pequeño homóptero de cuerpo amarillo y alas recubiertas por una cerosidad blanca, de la que recibe el nombre. Sus rápidos crecimiento y reproducción (cerca de 10 generaciones anuales) la hacen temerosa en cultivos de invernadero. Se alimenta de las plantas succionando la savia de las hojas, las cuales en caso de un fuerte ataque amarillean en forma de clorosis general, llegando a secarse y caer. En cultivos atacados por mosca solo tenemos que mover las plantas para que salgan revoloteando cientos de pequeñas moscas.

Hay que prestar mayor atención a los pequeños plantones, ya que en ejemplares adultos de marihuana no se observan ataques lo suficientemente dañinos como para mermar la producción de cogollos, excepto en individuos de precaria salud.

Podemos colocar botellas de agua con pequeños orificios que les permitan la entrada, rellenos de agua con vino dulce o azúcar junto con un poco piretrina. También podemos colocar bandas cromáticas adhesivas contra dípteros. Como método combativo haremos una disolución de jabón de potasa en agua destilada o de lluvia (1% de jabón).

La mosca blanca puede ser controlada con los siguientes predadores: además de lagartijas, salamanquesas y arañas comune, también por los insectos Encarsia Formosa y Diglyphus Isaea. Otro control lo establecen los hongos que atacan a las moscas como Coleomyces spp., Cordyceps spp., Leptolegnia sp y Verticillium spp.

“Minador”:

images (84)Los minadores foliares son las larvas de pequeños lepidópteros (mariposas). Estas pequeñas orugas abren galerías (minas) en el limbo de las hojas, alimentándose del parénquima.

Las minas se pueden observar a simple vista sobre las hojas, pero éstas a pesar de ser atacadas no mueren a menos que el ataque haya sido serio. De todas formas en agricultura ecológica se considera al minador como un daño estético que no disminuye la producción, excepto en pequeños plantones. He visto plantas de marihuana a las que no les quedaba prácticamente ni una hoja que no estuviera colonizada por el minador, sus cogollos eran tan grandes, aromáticos y sabrosos como otras plantas que apenas tenían un par de hojas tocadas por minador.

Ante el minador recomiendo no actuar ni tomar medida alguna ya que no disminuye la producción y calidad de la hierba resultante.

Buenos controladores del minador lo son Diglyphus Isaea y Dacnusa Sibirica.

“Saltamontes”:

Los saltamontes se alimentan del tejido vegetal de las plantas, sobre todo hojas. Sus daños no llegan a ser considerables excepto en casos extremos. Nuestras manos serán el único utensilio a utilizar. Las Mantis Religiosas son grandes predadores de insectos que también actúan efectivamente contra los saltamontes.

“Chinches”:

Los chinches son heterópteros que ocasionan daños a diversas familias de plantas cultivadas. Sus tamaños y colores son diversos dependiendo de la especie, pero la naturaleza de los daños que ocasionan es común a todos, ya que todas las especies de chinches se alimentan de los jugos del floema, los cuales los extraen con su pico articulado, manifestándose por medio de pequeños puntos necrosados en las hojas. En la marihuana no he visto poblaciones numerosas como para ocasionar daños considerables, por lo que también podríamos hablar de plaga estética si no fuera porque son vectores de enfermedades. No todas las especies son fitófagas, algunas, como la Pyrrhocoris aptrus, son omnívoras, por lo que se pueden hallar unas veces como plagas y otras como fauna auxiliar, al alimentarse de orugas y otros insectos.

Realizaremos tratamientos con insecticidas naturales sólo si el control manual es insuficiente para controlarlos.

“Oruga desfoliadora y Oruga del cogollo”:

Si hay alguna plaga a la que todos los años vemos mermar nuestra cosecha esa es la plaga del gusano del cogollo, larva del lepidóptero (mariposa) llamado “SPODOPTERA EXIGUA”.

Esta oruga es polífaga, es decir, se alimenta de varias especies vegetales, lo cual es favorable para disminuir considerablemente el riesgo de padecer un fuerte ataque. Los casos más graves se dan en cultivos químicos. Los daños en la marihuana se dan en las flores hembras, pero no se comen los cogollos sino que muerde los tallos de los cogollos para succionar savia. Una vez ha terminado la oruga de alimentarse, la parte de cogollo que ha tocado queda como si lo hubieran cortado, se pueden ver los mordiscos en los tallos, y es por ello por lo que comienza a secarse. Los cogollos muertos son un riesgo y foco de posibles botritis.

Dado que las plantas están en floración no debeis utilizar productos fitosanitarios que contengan disolventes orgánicos, ya que puede disolver parte de los cannabinoides. Existe una bacteria que sólo infecta a las larvas de mariposa, su nombre es “Bacillus Thuringiensis Kurstaki”. Esta bacteria se encarga de sintetizar una proteína que destruye la pared intestinal de las orugas y no es tóxica para el ser humano, sólo ataca a larvas de ciertos lepidópteros. Es conveniente hacer un segundo tratamiento una semana después de haber realizado el primero. Se debe aplicar como máximo hasta que falten cerca de veinte días para cosechar, pasado este tiempo se debe evitar realizar tratamientos a las plantas. El bacilo no se puede utilizar como preventivo, sólo como combativo. Para aumentar su efectividad también se puede utilizar combinado con aceite de neem ó piretrina natural.

Dentro de los microorganismos patógenos para larvas de mariposas encontramos a los Hongos: Cordyceps spp. y Metarhizium sp., los virus Pseudoplusia NPV, Spodoptera NPV y Trichoplusia ni NPV, y la citada bacteria Bacillus Thuringiensis variedad Kurstaki y variedad Galleriae. Como insectos auxiliares que controlan su población cabe destacar Trichogramma aidis, Trichogramma Evanescens, y Pales pavida.

Plantas protectoras:

77211a_house-plant-eating-a-larnikin-petpetpet_flytrap-Albahaca: repele los insectos en general. Muy utilizada contra el pulgón.

-Ajedrea: se utiliza con cebos contra ratas y ratones.

-Ajenjo: repele la altisas y polillas.

-Ajo: presenta cierto efecto repelente contra agentes criptogámicos.

-Artemisa Abrotano: ahuyenta las polillas.

-Beleño: las hojas de beleño, maceradas en vinagre unos días, se utilizan como método combativo general.

-Berro: evita el ataque de pulgón lanígero.

-Capuchina: repele a la mosca blanca y a diversos insectos, presenta cierta propiedad antibiótica.

-Cebolla: sembradas alrededor de las plantas protegerá de un ataque de conejos.

-Hisopo: repele a los insectos, también se utiliza en infusión contra daños causados por bacterias.

-Lavanda: repele a las hormigas.

-Lechetreznas: protege de los insectos en general.

-Menta: repele a las hormigas, roedores y altisas.

-Mostaza blanca: las semillas pulverizadas se usan contra el oídio.

-Roble, encina, carrasca, alcornoque y quejigo: acolchar el suelo con sus hojas y corteza protege de noctuidos, babosas y larvas de gorgojos.

-Ruda común: protege de las moscas.

-Tagetes: ahuyenta a los insectos en general, en especial a la mosca blanca y a los nematodos, éstos últimos debido a las sustancias que segregan sus raíces.

-Tanaceto: contra hormigas, moscas y polillas.

Plantas anfitrionas de fauna auxiliar:

-Amaranto: escarabajos de tierra.

-Anís: avispas benéficas.

-Diente de león: avispas benéficas.

-Hiedra: avispas benéficas.

-Hinojo: avispas benéficas.

miguel-Hisopo: avispas benéficas.

-Menta: avispas benéficas.

-Mostaza: diversos parásitos.

-Ortiga: muchos insectos benéficos.

-Trébol: escarabajos de tierra y parásitos de pulgones.

NOTA: Algunos insectos y microorganismos auxiliares en el control de insectos patógenos del cannabis son comercializados o pueden conseguirse a través de los insectarios que las diferentes comunidades autónomas ponen a disposición de los agricultores.

 Por Miguel Gimeno

 

 

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SEXY-GARDENER-WAXING-LW007Por Miguel Gimeno.- El desarrollo perfecto de la fase de crecimiento es augurio de una buena producción final, de ahí la importancia de estar bien atentos durante toda esta fase a los acontecimientos que devienen en nuestro cannajardín.

Hasta ahora, y en los dos números anterior, nos habíamos limitado a hablar sobre los problemas pre y post siempra con los que el cannabicultor podía encontrarse con mayor asiduidad. Si hemos tomado buena nota de lo ya expuesto, y hemos realizado las oportunas actuaciones preventivas lo más seguro es que ante una normal fase de crecimiento no suframos incidentes en el huerto de nuestras marías. Ante buenas y correctas actuaciones no cabe más que esperar el equilibrio de nuestro cannaecosistema, sin padecer ataques de patógenos diversos y esperando que llegue la fase de floración que anuncia el cercano y deseado final de temporada.

El único inconveniente que se le puede presentar al cannabicultor preventivo, es el producido por interacciones indeseables con el medio que puedan incidir sobre el cannavergel. Estas interacciones negativas con el medio pueden ser el resultado de las actuaciones de vecinos en sus propios jardines o en campos de cultivo aledaños, o incluso las producidas por agentes medioambientales o climáticos, las cuales escapan al control por parte del cannabicultor, si bien los climáticos pueden predecirse con los diferentes modelos de predicción meteorológica (aunque no de forma muy fiable), permitiendo cierto margen de actuación al cannabicultor. Por el contario, las interacciones consecuentes de la exposición de nuestro cultivo a agentes contaminantes externos no son predecibles; nuestro cultivo puede resultar contaminado desde un foco emisor situado a decenas e incluso centenares de kilómetros, por lo que nos es prácticamente imposible saber de antemano contra qué agentes contaminantes tenemos que prevenir, con lo que la única arma con la que puede contar el cannabicultor es con un fuerte sistema inmunológico de sus plantas de cannabis y un elevado nivel sanitario de la mismas.

Así que dicho lo anterior, al cannabicultor no le queda más que seguir tomando partido ante futuribles problemas que si son predecibles y sobre los que sí que se pueden desarrollar diversos sistemas de prevención, centrando toda su atención en la observación continuada de sus plantas para actuar con la mayor rapidez posible ante cualquier problema que se le presente, ganando así tiempo que puede resultar vital para las marías. El crecimiento de las plantas de marihuana es más lento los dos primeros meses de vida, pero en cambio durante finales del mes de Junio y durante el verano, si no les falta agua y alimento, el crecimiento se vuelve exhaustivo y se puede apreciar incluso de un día para otro, sobre todo durante las fases lunares de luna creciente y de luna ascendente, y mucho más aún cuando coinciden estos dos momentos cósmicos.

El primer problema que se le puede plantear al cannabicultor en la fase de crecimiento total es la de trasplantar al lugar definitivo de cultivo o a contendores y macetas de mayor tamaño para seguir proporcionando nueva tierra y mayor volumen para el desarrollo de las raíces y por tanto de la planta. El trasplante definitivo puede ocasionar problemas si se hace a partir de una maceta de gran tamaño. Las macetas cuanto más grandes evidentemente más tierra albergan en su interior y por tanto más pesa el pan de raíces de la planta. Un pan de raíces o cepellón voluminoso y pesado es muy fácil que termine rompiendo para nuestro disgusto si no somos extremadamente cautelosos en nuestro obrar. Lo primero que tenemos que procurar es, en caso de trasplante a una maceta de mayor tamaño, comprobar que el pan de raíces cabe dentro perfectamente y va a quedar completamente rodeado y recubierto de tierra y no va a sobresalir por fuera de la maceta, consiguiendo así que la maceta sea casi imposible de regar, ya que conforme regamos va rebosando el agua de riego por el borde de la maceta. Si lo que pretendemos es trasplantar directamente al suelo debemos realizar primero el agujero donde irá la planta, para saber que profundidad debemos darle iremos metiendo el contenedor donde se halle la planta en el hoyo, hasta ver que la profundidad y anchura del hoyo es un poco mayor que el tamaño y altura del contenedor. Una vez sabemos que nos cabe perfectamente, sacaremos el cepellón del contenedor y colocaremos la planta en el suelo o en la maceta. Rellenaremos el agujero que quede por cubrir con tierra y después regaremos. Algunos practicantes de la agricultura sinérgica añaden una cáscara de plátano por planta o un puñadito, no más, de cenizas en el hoyo antes de trasplantar, la ceniza contiene potasa que facilita y mejora el enraizamiento.

pinup226En cultivo de maceta es raro que se no presenten problemas durante el crecimiento vegetativo como la falta o exceso de alimento y agua, y la concentración de sales o poca oxigenación del medio de cultivo. Hay que abonar constantemente el suelo, para suministrarle y restituir los nutrientes consumidos por las plantas. Los buenos substratos comerciales ya llevan todo lo necesario para la fase de crecimiento vegetativo, así que no hay porqué tener mayores problemas con el suministro de nutrientes para el crecimiento. Tan sólo deberíamos hacer tratamientos fitosanitarios foliares con purín de ortiga para evitar clorosis, pero hay que tener cuidado con los purines y otros abonos orgánicos líquidos pues alteran el pH del suelo con facilidad, provocando el bloque de nutrientes por antagonismo con otros. En maceta hay una clara tendencia a padecer sodicidad o salinidad debido a la pésima calidad de las aguas españolas, sobre todo en zonas costeras. Yo no estoy muy a favor de practicar lavados periódicos del substrato de la maceta de forma preventiva, ya que con ello se pierden junto a las sales concentradas nutrientes imprescindibles que luego deberemos reponer; es más, si el substrato contiene bastante materia orgánica humificada, ésta hace efecto de tampón ante las sales.

Si ya tienes concentración de sales indudablemente hay que hacer un lavado, para ello es indispensable que tengamos un suelo que sea bastante permeable, es decir, que tenga capacidad para drenar el agua. El cálculo que se habitúa a hacer para un lavado de tierra es regar las macetas con agua en una proporción que sea el doble del volumen (capacidad en litros) de la maceta. Este cálculo no es exacto, ya que no se tiene en cuenta la permeabilidad del substrato así como el tipo de sal concentrada y el nivel de concentración de ésta, …, pero dada la complejidad del tema podéis hacer uso de esta fórmula para hacer un lavado.

El fuerte viento es otro enemigo de la fase de crecimiento sobre todo en sus últimos días donde las plantas al alcanzado un porte más que considerable. Puede provocar la rotura de ramas e incluso del tallo central, y con una mayor intensidad si va acompañado de fuertes lluvias, ya que con el agua aumenta el peso de la planta y por tanto el riesgo a padecer roturas. Lo mismo sucede si el viento es seco y caluroso, ya que en esas condiciones las plantas deshidratan en exceso tornándose el tallo principal y las ramas más flácidos y endebles y menos resistentes ante el viento. Ante tales circunstancias son muchos los cannabicultores, que como remedio preventivo, entutoran sus plantas desde que tienen un par de palmos. Se pueden utilizar como tutores cañas, hierros, palos de escoba, etc,., pero hay que ir reemplazándolos por palos cada vez más largos y resistentes a medida que las plantas vayan ganando tamaño y peso. Son muchos los que amarran el tutor por tres puntos diferentes, para darle una mayor estabilidad y evitar que el peso de la planta empujado por el viento pueda soltarlo.

Otros prefieren ir amarrando el tallo de la planta a diferentes alturas, pero sin tutor, corriendo el riesgo de romper el tallo por donde se halla amarrado. Otros construyen una especie de estructura, como una cabaña india, a la que rodean de cuerdas en caso de lluvias o fuerte viento para evitar que las ramas salgan de la estructura y queden expuestas al viento. Hay otros, que además de entutorar las plantas, cuando hay riesgo de fuertes lluvias envuelven las plantas con redes para evitar que las ramas se partan, y si el riesgo es de granizo colocan o bien mantas viejas, varios cartones o plásticos, etc., aun así las plantas no están seguras del todo ante los estragos que puede llegar a producir una fuerte granizada (recuerdo un año en que recogí de las jardineras bolas de granizo del tamaño de huevos de gallina).

Si aun tomando todas las precauciones posibles se nos han roto ramas y la planta tiene heridas producidas por los golpes del granizo, para evitar daños mayores se debe actuar con rapidez. Las ramas rotas, aunque estén completamente separadas y en plena floración, se pueden volver a soldar en el tallo, para ello basta con utilizar cinta aislante o precinto con el que realizar un vendaje de sujeción sobre la rama dañada. Al poco tiempo, sobre un par de semanas, la rama habrá soldado casi por completo, dependiendo del tamaño y grosor del tallo de la misma, cuando más grueso más tarda. En cuanto a las heridas producidas por el granizo utilizaremos masilla para injertos o arcilla simplemente aplicándola sobre las mismas para favorecer su cicatrización y evitar podredumbres en los tallos.

sol-sonrienteEl sol tan necesitado por las plantas también puede llegar a suponer más de un problema. La marihuana es una planta que resiste fuertemente el impacto de rayos ultravioletas, pero si las condiciones hídricas no son las adecuadas nuestra maría puede sufrir un golpe de insolación. Si la insolación se prolonga en exceso puede llegar a matar a la planta, por lo que para evitar daños mayores es necesario controlar la humedad del suelo de nuestro cultivo para asegurar una correcta evapo-transpiración de la planta, sobre todo en días de viento cálido y aún más en los cultivos furtivos. Algunos cannabicultores utilizan mallas de sombreo para disminuir la intensidad sofocante de los rayos solares, puede ser un buen remedio para zonas áridas y semiáridas. En cuanto al exceso de humedad tan sólo señalar que es foco de enfermedades criptogámicas (producidas por hongos).

A estas alturas de crecimiento las plantas van resultando cada vez menos apetitosas para babosas, caracoles, saltamontes y pájaros, excepto las gallinas, si tienes gallinas no las dejes sueltas cerca de tus plantas de marihuana. De todas formas puedes colocar cebos contra los limacos (caracoles y babosas) de metaldehido, e incluso realizar trampas como ya vimos en el número anterior. Los saltamontes no son molestia, apenas se limitan a devorar unas pocas hojas, y son bastante fácil de controlar, a menos de que se trate de una plaga bíblica de langostas.

No hay que dejar a un lado las consecuencias sobre la actividad de las plagas de las propias condiciones de cultivo. Un aumento de las temperaturas primaverales junto a una humedad relativa alta es el marco ideal para que se establezca una colonia de pulgones, y el exceso de insolación y la baja humedad relativa que ello conlleva se convierte en un caldo de cultivo ideal para una invasión de araña roja.

Los pulgones (piojos, piojillos, polls,…) pertenecen al orden de los homópteros, y son pequeños insectos que se alimentan de la savia de las plantas. Tienen un ciclo biológico bastante complejo, necesitando para completarlo dos plantas huésped, el cannabis es un huésped secundario no el principal. Se pueden reproducir de dos formas: por partenogénesis y sexualmente. Las hembras tienen un elevado índice de fecundidad, y su desarrollo se completa con mucha rapidez, además existen formas aladas, ápteras y braquípteras, circunstancias que los dotan de un elevado potencial biótico. Como ya he comentado se alimenta de la savia de las plantas, y lo hace a través de un largo pico chupador con el que succiona la savia de los brotes más jóvenes, provocando la desfoliación sucesiva de las plantas e incluso puede transmitir algún tipo de virosis, por su condición de vector de enfermedades viróticas. Las plantas cultivadas ecológicamente son menos de su agrado, no siendo así las cultivadas convencionalmente, y aun más aquellas plantas sobrefertilizadas con nitrógeno así como aquellas que sufrieron un paro vegetativo debido a una mala gestión del riego. También tienen mayor predilección por aquellas con un débil estado sanitario, es por ello por lo que muchos agricultores ecológicos los definen como “podadores de la naturaleza”. En cultivos ecológicos de marihuana no hay que tener miedo al pulgón, como mucho podremos llegar a ver a un par de ellos o pequeños grupos aislados que podemos matar con los propios dedos y con la ayuda de los predadores que moren en nuestro jardín. En plantas de invierno puede ser que tengamos problemas con los pulgones pero sólo en aquellas plantas que se bloquean por el frío, e iremos retirando las partes tocadas y sólo en casos extremos tomaremos la planta dañada, la introduciremos en una bolsa de plástico y la arrancaremos. No suelen atacar a las plantas sanas e incluso aunque estén tocando a las plantas dañadas. En invernaderos y cultivos “indoor”, al no disponer de fauna útil en caso de ver pulgones hay que actuar con rapidez debido a su elevado potencial biótico. La manera de tratar la plaga siempre va a depender del estado de la plaga y de las propias plantas, no debemos actuar por igual ante una hoja tocada de una planta que ante todo el cultivo plagado, de la misma manera que no trataremos una planta a la que le quedan un par escaso de semanas para ser cosechada. El primer recurso del que disponemos son nuestros dedos, con ellos podemos reducir un intento de invasión, pero deberemos hallar la causa y poner solución, pues de lo contrario seguimos estando expuestos a sucesivos intentos de invasión. En caso de que la invasión llegue a alcanzar la consideración de plaga debemos actuar con un producto fitosanitario combativo que esté permitido en agricultura ecológica.

Trombidium_holosericeum_(aka)La araña roja forma parte del grupo de los ácaros, que a su vez es una subclase de los arácnidos. Al igual que los pulgones, se reproducen tanto de forma sexual como por partenogénesis, que puede ser arrenotiquia (se producen machos a partir de huevos no fecundados) o telitoquia (producción de hembras), por lo que también tiene un elevado potencial biótico. Forman grandes colonias en el envés de las hojas de las plantas, en algunos casos tejen complejas telarañas que llegan a cubrir incluso a los cogollos. Su ataque se manifiesta en las hojas, provocando diminutas manchitas blancas que llegan a cubrir las hojas por completo, luego las hojas van amarilleando y cayendo sucesivamente. Suelen aparecer ante una mala gestión del riego o en épocas secas. Es bastante frecuente ver araña en cultivos de exterior en macetas, hay que mantener unos niveles hídricos óptimos en el substrato de la maceta de forma constante, ya que de esta forma evitaremos a las plantas que sufran continuos shocks. Mantendremos un control igual que con los pulgones, como con casi todos los bichos fitófagos.

Los trips (o tisanópteros) son insectos del orden pterigotas, sus dimensiones son reducidas. Son de color blanco o gris, con cabeza cuadrángular dotada de un aparato bucal picador-chupador, su abdomen es alargado y tienen alas estrechas y membranosas. La presencia de trips se delata por la multitud de manchas que deja sobre la hoja al absorber la sabia con su aparato bucal, estas manchas son pequeñas y de color plateado, pudiendo observarse también pequeñas manchas negras que son sus heces fecales. En cultivos de exterior es bastante raro encontrarse con un ataque serio de trips si el manejo del cultivo ha sido correcto. Existen multitud de insectos predadores o parásitos, así como microorganismos parasitarios, en la propia naturaleza que atacan a los trips, igual que también los tienen el resto de insectos dañinos para los cultivos.

Las cochinillas, como vulgarmente se conoce a las diferentes especies de cóccidos, insectos que frecuentemente se hallan protegidos por un caparazón y que se alimentan chupando savia de los tallos y hojas de las plantas. Pueden tener caparazón, como ya he dicho, otras especies tienen un tegumento que las recubren en forma de falso caparazón, y otras tienen una protección céreo-algodonosa. Los ataques de cochinillas son completamente estéticos, los daños en la producción son impercibibles excepto en situaciones críticas propiciadas por un dejado cannabicultor, eso sí debido a la melaza que segregan puede causar el desarrollo del hongo llamado tizne, que es como el hollín. Cuando en una planta se da una colonia de cochinillas es porque están siendo pastoreadas por hormigas. Las hormigas las protegen de posibles predadores (como pastor a su rebaño) a cambio de la melaza que segregan todas las cochinillas, al igual que los pulgones, cuando se alimentan de las plantas. Esta melaza también es un caldo idóneo de cultivo para el hongo de la tizne o negrilla (típica de los olivos). Poniendo cintas contra las hormigas en las macetas (de venta en grows y tiendas de jardinería), te habrás curado en salud. Como las colonias no son muy numerosas no hay motivos para no quitarlos a mano. Muchos cannabicultores las quitan con un algodón empapado en una solución de alcohol y agua, pero con muy poco alcohol.

La Mosca blanca es un aleuródido, pequeño homóptero de cuerpo amarillo y alas recubiertas por una cerosidad blanca, de la que recibe el nombre de “mosca blanca”. Es polífaga, o sea que se alimenta de un sinfín de especies vegetales, pero sus rápidos crecimiento y reproducción (cerca de 10 generaciones anuales) la hacen temerosa en cultivos de invernadero y en interior con luz artificial. Se alimenta de las plantas succionando la savia de las hojas, las cuales en caso de un fuerte ataque amarillean en forma de clorosis general, llegando a secarse y caer. En cultivos atacados por mosca solo tenemos que mover las plantas para que salgan revoloteando cientos de pequeñas moscas. Hay que prestar mayor atención en cultivos de interior y a los pequeños plantones, ya que en ejemplares adultos de marihuana no se observan ataques lo suficientemente dañinos como para mermar la producción de cogollos. Podemos colocar pequeños recipientes que contengan vino dulce, o podemos rellenarlos con agua y azucar. También podemos colocar bandas cromáticas adhesivas contra dípteros (moscas y mosquitos). Como método combativo haremos una dilución de jabón de potasa en agua destilada o de lluvia, con una concentración no superior al 1 por ciento de jabón.

Phyllocnistis_citrella_2Los minadores foliares son las larvas (orugas en este caso) de pequeños lepidópteros (mariposas). Estas pequeñas orugas abren galerías (minas) en el limbo de las hojas, alimentándose del parénquima. Las minas se pueden observar a simple vista sobre las hojas, pero éstas a pesar de ser atacadas no mueren a menos que el ataque haya sido serio. De todas formas en agricultura ecológica se considera al minador como un daño estético que no disminuye la producción, excepto en pequeños plantones. He visto plantas de marihuana a las que no les quedaba prácticamente ni una hoja que no estuviera colonizada por el minador, sus cogollos eran tan grandes, aromáticos y sabrosos como otras plantas que apenas tenían un par de hojas tocadas por minador. Ante el minador recomiendo no actuar ni tomar medida alguna ya que no disminuye la producción y calidad de la hierba resultante.

Los chinches heterópteros que ocasionan daños a diversas familias de plantas cultivadas, también pueden atacar de forma ocasional a la marihuana. Sus tamaños y colores son diversos dependiendo de la especie, pero la naturaleza de los daños que ocasionan es común a todos, ya que todas las especies de chinches se alimentan de los jugos del floema, los cuales los extraen con su pico articulado, manifestándose por medio de pequeños puntos necrosados en las hojas. En la marihuana no he visto poblaciones numerosas como para ocasionar daños considerables, por lo que también podríamos hablar de plaga estética, tan sólo bastará con mantener un control manual de la población de chinches. No todas las especies son fitófagas, algunas, como la Pyrrhocoris aptrus, son omnívoras, por lo que se pueden hallar unas veces como plagas y otras como fauna auxiliar, al alimentarse de orugas y otros insectos.

Las orugas desfoliadoras atacan a los vértices de las ramas, enrollando varias hojas con una especie de seda y devorándolas. En el interior de las hojas también hacen la metamorfosis en su fase de pupa o crisálida. No es una plaga dañina, solo hay que revisar las hojas de forma periódica.

La gran mayoría de insectos barrenadores que hay en la naturaleza son larvas de escarabajos o de mariposas. Los barrenadores, como su propio nombre indica, son insectos en estado larvario que se alimentan de las plantas barrenando las mismas por su interior, es decir, haciendo galerías en tallos y ramas. En la marihuana he visto pocos ataques de estos insectos, por lo que no hemos podido identificar la especie. Debo decir que ha sido la única plaga que yo haya visto capaz de exterminar un ejemplar de marihuana en pocos días, comenzando a secarse y posteriormente morir.

El oídio y otros hongos del género Fusarium son los que más debemos temer. El oídio es una plaga difícil de controlar, solo el azufre y el cobre parecen controlarlo por momentos pero es necesario continuar aplicando corriendo miguelriesgo de volver tóxico el cultivo, al tiempo de tener que dejar de tratar con este tipo de productos una vez llegue la floración. El jabón potásico funciona también bien en un principio pero tampoco podemos repetir muchos tratamientos durante la floración, a mí personalmente no me gusta el olor que deja en los cogollos. El extracto de Propolis también funciona algo bien, aunque en ataques severos no llega a frenar el ataque del todo, aunque pienso que es más efectivo en tratamientos preventivos antes de padecer ningún episodio de oídio. Los tratamientos con extracto de semillas de cítrico combinado con extracto de ajo parecen haber surgido efecto en cultivos ecológicos de vid, por lo que quizás sea interesante hacer pruebas con cannabis. También diversos microorganismos, entre los que destacar las bacterias del género Lactobacilus parecen presentar otorgar cierta resistencia a las plantas ante este tipo de enfermedades fúngicas.

En el siguiente número ya únicamente nos centraremos en los problemas más comunes que se dan en la fase de floración, cosecha y post-cosecha. Hasta entonces un saludo.

 Por Miguel Gimeno

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gardener2Por Miguel Gimeno.- En el número anterior abordamos de forma generalizada cual eran los principales errores dados en las actuaciones acometidas por los cannabicultores durante la fase de pre-siembra. Ahora en este número vamos a centrarnos en los errores y problemas más comunes que se dan entorno a la siembra y durante las primeras semanas de crecimiento.

Después de las labores de pre-siembra el cannabicultor debe centrarse en el acto de la siembra y todas las actuaciones agrícolas que lo rodean. Desde las semillas escogidas hasta el agua de riego utilizada, todo, absolutamente todo es imprescindible controlarlo con el mayor conocimiento y precisión posible para poder llevar adelante y con total éxito el proceso de la germinación y desarrollo de los primeros estadíos de las plántulas.

Lo primero que hay que tener claro antes de sembrar, evidentemente, son las semillas que vamos a plantar. Tenemos dos opciones claras, una el autoabastecimiento de semillas de calidad, lo cual resulta difícil si no se hace un correcto trabajo selectivo en los cultivos previos, y otra es la de adquirir semillas comerciales de cannabis de cualquier Banco. El mercado de semillas de marihuana, hoy por hoy, es amplio y muy variado, cada dos por tres saltan nuevos bancos a la palestra. Existen decenas de bancos de semillas que presentan amplios y surtidos catálogos con variedades de todos los precios, por lo que cualquier persona de a pie puede adquirir unas semillas a razón de su gusto y poder adquisitivo, ahora bien, en mi opinión, la gran mayoría de semillas del mercado son viables en su cultivo si las condiciones que se le dan son las óptimas, los cannabicultores más noveles se deberían limitar a adquirir aquellas variedades de cultivo adaptable a casi todas las condiciones de cultivo, solo la experiencia es la que dota al cannabicultor de los conocimientos necesarios para cuidar de forma individual y única a cada una de las plantas de su vergel cannábico, con el fin de extraer toda su esencia, toda esa magia que alberga, llena de matices y gratas sensaciones.

En cuanto al tema de las semillas feminizadas o regulares, yo optaría por las semillas regulares. Las semillas regulares son el resultado del cruce de un macho y una hembra, sin hermafroditismo ni masculinización de hembras, el inconveniente es que da lugar a ejemplares machos, no deseados para el cultivo sinsemilla. En caso de cannabicultores noveles quizás resulte difícil identificar el sexo de las plantas a través de la pre-flor, pero con ayuda de su Grow de confianza o algún que otro amigo cannabicultor podrá sortear este pequeño “bache”. Una vez pre-sexamos las plantas sólo se trasplantan las hembras manifiestas que deseemos y ya está, sin más complicaciones, otra cosa bien distinta y que yo no haría es realizar el trasplante definitivo sin saber el sexo, en cuyo caso se corre el riesgo que la planta sea macho y haya que arrancarla.

Las semillas feminizadas provienen de cultivos a los que se les practican agresivos tratamientos con sulfato de plata, en la gran mayoría de los casos, provocando así la feminización de las semillas obtenidas. Toda mutación, sea del origen que sea, viene a dar ejemplares, en mi opinión, con mayor tendencia a la inmunodepresión, o lo que es lo mismo, ejemplares más débiles y menos resistentes a plagas y adversidades, pero eso es meterme en temas muy complicados de entender, así que lo dejaremos estar. También podemos escoger entre semillas de variedades de floración normal para cosechar en temporada, o las variedades autoflorecientes, cada día más de moda, ya que asegura una cosecha prematura, proporcionándonos yerba para antes de verano, lo que se agradece, pero esto ya es cuestión de gustos.

Las semillas que escojamos o compremos hemos de asegurarnos que estén en su plenitud germinativa, y si no cercano a ella. Tanto las semillas muy frescas como las viejas, entendiéndose por frescas aquellas de menos de 3 meses y por viejas aquellas de más de 2 años, pierden su capacidad germinativa y por tanto disminuye la probabilidad de que germinen al sobrepasar estos umbrales.

Una vez tenemos claro el tema de las semillas, el cannabicultor debe escoger entre germinar en algodones o similares, o la de sembrar directamente en tierra. Germinar en algodones es más preciso, ya que una vez germinadas las semillas sólo se siembran aquellas que han germinado, asegurándose así el desarrollo de la plántula sin errores. Los inconvenientes de la germinación son dejar demasiado tiempo las semillas en el algodón humedecido, ya que o bien se pueden enmohecer, perdiéndose el dinero gastado, o dejarlas desarrollar en exceso de tal manera que nazcan las propias plántulas dentro del algodón con lo que pueden romperse si no somos rápidos y cautelosos.

Chainsaw-GardenerLa siembra directa se debe hacer en semilleros (bandejas alveoladas) o en pequeñas macetas (no más grande que un embase de yogur), nunca en suelo directamente. Si sembrados directamente en el suelo o en macetas más hondas se corre el riesgo que el cañamón con el agua de riego vaya sumergiéndose en la tierra hasta niveles tan profundos que le resulte imposible brotar hasta la superficie, con lo que moriría en el intento al agotar toda su fuente de energía. Si utilizamos tierra del campo con textura arcillosa, esta se compactará en exceso y puede que al germen también le resulte imposible llegar a la superficie, y otro factor es el de intentar sembrar sólo una semilla por alveolo o maceta, ya que si nacen más de una plántula por alveolo hay que sacrificar a alguna o bien a la hora de trasplantarlas hacerlo a raíz desnuda, de la que luego hablaremos y que sólo deben hacer los cannabicultores experimentados.

Por tanto, tres cosas debemos tener claras si escogemos la siembra directa, la primera utilizar macetas pequeñas, la segunda es que no hay que sembrar las semillas a más de 2 cm de profundidad, y la tercera sembrar en un substrato específico para semilleros de cannabis, bien fabricándonoslo o bien adquiriéndolo en grows o en establecimientos de jardinería, los substratos que se adquieren en tiendas de todo a 1 euro suelen dar problemas continuos en el crecimiento de las plantas, y en algunos casos no llegan apenas ni a crecer, presentando las plantas un cuadro carencial múltiple. Si decidimos hacer nuestro propio substrato, podemos confeccionarlo mezclando un 65 por ciento de turba sin aditivos, 30 por ciento de mantillo orgánico, y un 5 por ciento de arcillas expandidas (vermiculita y/o perlita). La turba es un buen medio de soporte de las plantas que es bastante ligero por lo que es mejor para realizar planteles, al tiempo que retiene agua y nutrientes y da esponjosidad a la mezcla, eso si, cada vez que se reseca disminuye de forma progresiva su capacidad de retención hídrica. En cuanto al mantillo orgánico es compost muy maduro de más de un año en la pila de compostaje, con lo que no hay peligro de quemar, al tiempo de ser oscuro, lo que facilita la absorción del calor proporcionado por los rayos solares y por consiguiente acelera la germinación. El mantillo también contiene nutrientes diversos en proporciones equilibradas, eso sí, dependiendo del tipo de material con el que se ha elaborado variará su composición final. Y la vermiculita y la perlita acondicionan el suelo y lo airean, evitando o el apelmazamiento o el encharcado del substrato, facilitando así el enraizamiento.

El tipo de substrato que vayamos a usar es, evidentemente, un factor decisivo a la hora de desarrollar un cultivo de éxito rotundo, si nos decantamos por adquirirlo en un establecimiento hemos de cerciorarnos que el substrato elegido no desprende olores desagradables, ha de oler a tierra mojada, de no ser así puede que contenga material orgánico que todavía esté en pleno proceso de descomposición lo que podría aumentar la temperatura del mismo hasta tales extremos que esterilizara a las semillas sembradas con lo que nunca germinarán, o incluso que se haya mojado y esté enmohecido con el consiguiente riesgo de padecer enfermedades criptogámicas (con hongos), como es el caso del mal de cuello (provocada por el hongo Sclerotinia). Otro gran inconveniente de los malos substratos es el que puedan contener nematodos, y entonces no llegarán a brotar las plántulas pues se comerían los embriones germinados.

También nos aseguraremos que el substrato contenga todos los nutrientes que les hacen falta a las futuras plántulas que nazcan, si no fuera así el plantel presentaría síntomas de carencias nutricionales a las primeras de cambio, lo mismo que si mantenemos las plántulas en los semilleros durante más tiempo de la cuenta, en ambos casos comenzarán a amarillear indicándonos así la necesidad de trasplantar o de abonar. Si fuera el substrato quien presentara un exceso de nutrientes las plantas también morirían en breve debido a un fuerte colapso nutricional, bien por no poderlos absorber al hallarse en forma no disponible o bien por absorberlos en exceso.

Otro factor del substrato a controlar es la humedad constante que debemos ir manteniendo hasta que las plántulas tiren para arriba, si el substrato llegara a desecarse, aunque sólo fuera un día, nuestras pequeñas y frágiles bebes-marías sucumbirían deshidratadas. El exceso de riego y humedad puede frenar el desarrollo de las plantas e incluso llegar a padecer mal de cuello, al tiempo de diluir y lixiviar (lavar), por consiguiente, los nutrientes del substrato padeciendo carencias alimenticias no previstas. Las lluvias pueden resultar un inconveniente más a considerar, este año está siendo lluvioso y todo pinta que hasta Junio por lo menos va a estar la cosa así. Se puede sembrar en semilleros protegidos impermeables a la lluvia, los semilleros que tienen cubeta en su base corren el riesgo de quedar inundados si no están bien diseñados, con los consiguientes problemas que de ello derivan, ya que escurren el agua de lluvia hacia la cubeta en lugar de hacia el exterior, comprueba que no sea el caso, y si ya lo tuvieras siempre puedes abrir un agujero de drenaje en la base de la cubeta para evitar posibles encharcamientos futuros.

Para mantener la humedad constante del substrato debemos hacer riegos periódicos, yo para los planteles prefiero hacerlo a mano, aunque si no los tenemos cerca de casa o del trabajo y no podemos asistirlos a diario, entonces no cabe más que instalar un sistema de riego automático. Para planteles el mejor sistema de riego automático que podemos instalar es el de microaspersión, para simular una fina lluvia que no provoque daños, al que le instalaremos un programador de riego. El inconveniente del riego automático es el que se enciende de forma automática aunque el substrato esté todavía húmedo, por eso es mejor el riego a mano ya que si no hace falta no se riega, pero el automático no entiende de esto, a menos que instales un sistema de riego con sensores de humedad de suelo, algo impensable e inviable económicamente para un simple plantel.

La siembra de las semillas de marihuana, así como cualquier actuación que hagamos sobre ellas, se realizan en días de flor, órgano o parte de planta que vamos a producir y consumir. Si cultiváramos cáñamo con fines industriales sería otro cantar, por ejemplo, si se cultiva con el fin de obtener semillas alimentarías se harían las actuaciones en días de fruto, si fuera para obtener fibras vegetales sería en días de hoja, y si fuera para acondicionar el suelo a cultivos sucesores las haríamos en días de raíz. Los días que favorecen a la formación de flores son, por tanto, los días en que la luna pasa ante las regiones de Géminis, Libra y Acuario. La época de plantación así como la de trasplantes posteriores ha de ser en días flor durante la Luna Descendente (no confundir con Luna Menguante). La luna además del ritmo sinódico lunar que es la de su posición respecto a la del sol (luna creciente, luna llena, luna menguante y luna nueva), también varía su posición respecto de la tierra, lo que se conoce con el nombre de ritmo sidéreo (luna ascendente, apogéo, luna descendente y perigéo). Retomando el hilo, durante la fase lunar de Luna Descendente, la tierra lo que hace es inspirar las energías cósmicas, y las fuerzas derivadas de estas energías y la savia de las plantas se concentran en la parte del subsuelo, el crecimiento de las raíces será con mayor fuerza y vigorosidad, favoreciendo tanto el arraigamiento del embrión germinado como de la plántula trasplantada.

_originalUna vez que el plantel ha desarrollado el primer par de hojas reales, está listo para ser trasplantado a una maceta de mayor tamaño para esperar su pre-sexado (si son semillas regulares) y poderla trasplantar a su lugar definitivo. Para el trasplante seguiremos las indicaciones lunares, tal y como en la siembra. Si sembramos en el plantel más de una semilla por alveolo o por maceta y han brotado varias de ellas, siempre nos queda el poder separar cuidadosamente las raíces y practicar un trasplante a raíz desnuda. Tanto para trasplantar como para separar varias plantas unidas por sus raíces, hemos dejar que el substrato se reseque un poquito, ya que si está muy húmedo puede que no salga todo el cepellón o no se separen bien las raíces y halla rotura del pan de raíces, con el consiguiente estrés añadido al ya de por sí estresante momento del trasplante. Cuando ya hemos sacado todo el pan de raíces lo trasplantamos a una maceta de mayor cabida (la que se desee sin que sobrepase los 10 litros de volumen, ya que una vez se pre-sexen se deberán trasplantar a su lugar definitivo y cuando menor sea el pan de raíces menos probabilidades habrá de romperlo). Si son varias las plantas brotadas en el mismo contenedor, entonces una vez extraído el pan de raíces hemos de ir dándole sutiles golpecitos al pan con el fin de desprender la tierra y así poder separar de forma individualizada cada planta con sus raíces, luego se ponen en una maceta con sustrato de crecimiento y listo, a esperar al pre-sexado.

Si queremos hacer nuestro trabajo de selección para poder obtener nuestras propias semillas de calidad para el año siguiente, es indispensable identificar a cada planta de tal forma que sepamos luego clasificar las semillas para con los apuntes anotados tomar la decisión de elegir la madre. Si queremos hacer una mejora genética, no solo desde el punto de vista de calidad de la yerba final, si no desde el punto de vista agroecológico, es decir, plantas con un fuerte y sano sistema inmunitario es indispensable hacer un seguimiento individualizado exhaustivo. Las madres elegidas han de ser, además de las de mejor calidad de yerba final, aquellas que con menos cuidados se hallan desarrollado más sanas, entendiéndose por cuidados a los riegos, abonados y tanto tratamientos preventivos como combativos de patologías diversas, o sea, la mejor calidad en las variedades más salvajes, más adaptadas a nuestro cannagroecosistema. Después de casi 10 años de trabajo con una variedad autóctona determinada, es curioso que esquejes de diversas variedades de mercado sean atacados por el gusano del cogollo (Spodoptera Exigua) y en esta variedad en concreto haya ido evolucionando de tal forma que en las últimas temporadas apenas se haya llegado a encontrar presentes no más de 5 individuos por año y planta, y sin tratamiento alguno. La conclusión es bien clara, ha ido desarrollando sus propias defensas contra esta plaga, volviéndola al parecer poco apetitosa a su gusto.

Si las plantas son semillas feminizadas, aunque hay un mínimo de riesgo que alguna sea hermafrodita, el trasplante se suele hacer de forma directa a su emplazamiento final. En este caso hemos de tomar las consideraciones oportunas para favorecer el desarrollo de las plantas, es indispensable hacer un buen replanteamiento de la zona de cultivo y de donde va a ir cada planta, atendiendo a sus condiciones particulares. La distancia entre las plantas ha de ser la correcta, cuanto más tarde sea y menor sean las plantas menor será la separación, ya que quedará menos tiempo de crecimiento y más cerca estará el momento de la floración. Hay que tener en cuenta que las plantas al llegar la floración dispara su crecimiento de forma final y ya se frena para comenzar la floración. Si trasplantamos al lugar definitivo antes de Junio debemos proporcionarles el mayor espacio posible, es decir, mínimo 2 metros de distancia entre planta y planta, tanto lateral como en línea, si es más mejor. Así que si las plantas miden apenas 20 cm y ya es mediados de Julio con medio metro hay más que suficiente, pues no crecerán mucho. Si mantenemos esta distancia mínima pueden haber roturas de ramas al estar entrelazadas las de unas plantas con las de otras, también se produce cierto fototropismo (espigamiento de las plantas) con lo que las plantas son más débiles estructuralmente hablando, y al tiempo de presentar cortas ramas laterales y una menor producción final. Otro inconveniente de los cultivos muy densos es el aumento de plantas macho (en semillas regulares), o de hermafroditas (en semillas feminizadas, también se puede dar algún ejemplar macho, pero caso muy muy raro), cuanto más competencia hay más disminuyen las probabilidades de supervivencia y por tanto menos hembras manifiestan, ya que cuantas más hembras más prole, y ante condiciones adversas la naturaleza es sabia y autoregula la población. Por lo que si sembramos muy espesos hay probabilidades: de roturas, de espigamiento, de competencia excesiva por los recursos del medio (alimento y agua) y de altos niveles de masculinidad o hermafroditismo.

No obstante, tanto durante la siembra y germinado del plantel como en el trasplante, hay riesgo de padecer algún encuentro indeseable con diversas patologías. Ya hemos citado que los substratos de calidad pésima pueden provocar que los planteles presenten carencias nutricionales, en cuyo caso o bien trasplantamos de forma urgente, o debemos hacer suaves fertirrigaciones (abonados con el agua de riego). En cuanto a los abonos a utilizar en planteles yo utilizaría purín de ortiga muy diluido (30 veces, 1 libro de purín por 29 de agua), también podemos hacerlo con purín de consuelda, en idéntica proporción. Si por el contrario el plantel sufre colapso de nutrientes, hay que hacer un trasplante, aquí no vale fertirrigar, y si el trasplante se hace a raíz desnuda mejor, hay retirar el substrato colapsado casi en su totalidad y aportar un substrato nuevo y de calidad contrastada, no podemos volver a arriesgar con tierras baratas. Si nos gastamos dinero en las semillas, tenemos que hacer lo propio con el sustrato si no luego pasa lo que nadie quiere que pase.

Si el problema consecuente de la mala calidad del sustrato es la presencia de nematodos es posible que solo nos demos cuenta cuando al pasar más de 2 semanas no haya brotado ni una sola plántula. Si las semillas que tenían una capacidad germinativa alta y que se sembraron correctamente no han brotado, solo cabe pensar que el substrato estaba infectado con algún parásito, en la gran mayoría de los casos nematodos. Los nematodos se comen el embrión germinado y cuando escarbas en la tierra compruebas que la semilla está abierta pero vacía, no hay ni rastro del embrión. Así que la mejor solución, vuelvo a reiterar es usar substratos de calidad contrastada.

1260426Las babosas y los caracoles, así como los pájaros, los saltamontes, roedores o larvas de mariposas noctuidas (hermanas de la oruga del cogollo), son enemigos no deseados de los planteles y de las pequeñas plántulas trasplantadas. Cuando comienza el plantel a germinar da gusto ver las pequeñas marías brotar, pero de la belleza de un día se pasa sin más a la desolación del día siguiente. Como entren 2, sólo 2 caracoles adultos, o un roedor, o pájaro, o saltamontes o una larva de lepidóptero en el plantel el destrozo puede ser brutal, hasta tales extremos que si no tomamos cartas en el asunto de forma inmediata, en apenas dos o tres días nos hemos quedado sin plántulas y sin plantel, eso si no es en la misma noche. Así como a las plantas adultas no les hace prácticamente nada, excepto los roedores, una intrusión de cualquiera de ellos en plantones con ejemplares muy jóvenes es devastadora.

Para evitar el acceso de cualquiera de ellos debemos de proteger los semilleros. Se pueden colocar invernaderos bien sean de plástico de film, o de plástico duro, o incluso con tela mosquitera. Con los invernaderos de film y de plástico duro, del tipo metraquilato o similar, protegemos el plantel de todos ellos con el inconveniente de al ser estanca no permite el paso del aire, y por tanto no permeable al intercambio de gases. Los invernaderos estanca tiene pues el inconveniente de aumentar de forma peligrosa la humedad relativa, con lo que si se dan temperaturas altas, se corre un elevado riesgo de padecer hongos. Cualquier ranura que dejemos abierta para favorecer la evapotranspiración del invernadero, puede facilitar la entrada de cualquiera de ellos, luego han de ser menores que el tamaño de una rata y además sellarlos con tela mosquitera para evitar la entrada a insectos menores. El invernadero de film de plástico es vulnerable a los dientes de un roedor en cambio el de metraquilato es mucho más difícil de perforar. Los invernaderos con tela mosquitera permiten un perfecto intercambio de aire con el exterior al tiempo de dejar pasar el agua de lluvia, para que moje la zona de cultivo. La tela mosquitera puede ser de metal o de plástico, la de metal no es vulnerable a roedores y similares, y las de plástico sí.

Si no podemos disponer de invernadero, podemos tapar las plantas con vasos de plástico transparente, a los que les realizaremos unos pequeños orificios en la superficie para que pueda transpirar, y si no sólo nos cabe combatir con métodos preventivos, no hay tiempo para usar combativos, ya que uno se percata de tener un problema con la propia muerte de las plantas, luego ya no cabe combatir si ya no hay plantas. Para el caracol colocaremos cebo envenenado de metaldehído, o esparciremos por la superficie posos de café, también podemos regar con una disolución de agua y de café recolado, el cafeto ahuyenta a las babosas y caracoles. Contra los pájaros protégelos con vasos invernadero, al igual que contra los saltamontes. Y para los roedores coloca trampas y plantas de lengua de perro (Cynoglossum vulgare), ó de Meliloto común (Melilotus officinalis) que los ahuyenta.

Además de tener los problemas citados, también puede hacer acto de presencia tanto en el plantel de siembra como en el plantón de trasplante la mosca blanca. La mosca blanca no provoca la muerte instantánea de la planta como si lo pueden hacer los anteriores, pero si que puede resultar engorrosa. La mosca blanca gusta de las zonas sombrías y frescas con miguelhumedad ambiental media-alta, por eso es común en plantas de cannabis que se hallan en zonas muy sombreadas del jardín o balcones, galerías y similares, donde reciben muy poca luz solar a lo largo del día. Para evitar está claro que la orientación es clave: Sur, pero no todo el mundo dispone de esta orientación, así que la mejor manera de controlar la mosca es colocar cintas cromáticas (amarillo) adhesivas, ya que el color amarillo atrae a las moscas y luego quedan pegadas. Las cintas hay que colocarlas a la suficiente distancia de las plantas para que con el oscilar del viento ninguna hoja pueda tocarlas y quedarse también pegada, luego queda ir retirando las cintas y reponiéndolas por otras a medida que quedan llenas de moscas. También podemos colocar plantas de tagetes contra la mosca blanca, al tiempo que las raíces de los tagetes también tienen propiedades nematicidas.

En el siguiente número daremos cita a las errores y patologías que más se dan en cannabis durante la plena fase de crecimiento. Así que sin más saludos y hasta el siguiente número.

Por Miguel Gimeno

 

 

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Las plagas y enfermedades son los mayores problemas que nos podemos encontrar en cualquier cultivo y plantación, ya sea de plantas, hortalizas, árboles, etc. Es recomendable prestar mucha atención a ello ya que algunas pueden llegar a matar la planta, así que es muy importante conocer las que más pueden afectar a cada una de ellas para poder combatirlas en cuanto veas que comienzan a aparecer.

Aunque en menor medida, las plantas de interior también se ven afectadas por plagas y enfermedades, menos que si estuvieran en el exterior ya que están más protegidas pero aún así no se libran de las que pueden entrar en casa. Cuando no cuidas las plantas como debes, se verán más afectadas tanto por enfermedades como por plagas. Toma nota de las más comunes en las plantas de interior:

– Cochinilla: esta plaga chupa la savia con una capa cerosa y afecta especialmente a cactus y plantas suculentas. Sus principales daños son malformaciones tanto en los tallos como en las hojas, y para poder combatirla deberás utilizar un insecticida que tenga cryptolaemus, tiocloprida, acetamiprida, aceite de plantas o ácidos grasos.

 – Insectos escama: pueden ser blandos o más rígidos y atacan a gran parte de las plantas de interior. También chupan la savia de las plantas y están cubiertos por escamas protectoras circulares. Para acabar con ellos debes rociar la planta con productos que tengan acetamiprida, tiocloprida, aceite de plantas o ácidos grasos.

– Mosca blanca: tanto la mosca como sus ninfas verdosas atacan a las plantas de interior chupando su savia, segregando después una melaza azucarada que atrae a otras plagas como la negrilla o la fumagina. Puedes combatirla utilizando la avispa parasitaria o rociando con un insecticida adecuado.

– Moho gris: la planta se ve recubierta de un moho gris esponjoso que pudre el tejido vegetal, haciendo también que los las flores se vean con manchas marrones. Esta plaga aparece especialmente cuando las plantas no están bien aireadas, así que tendrás que ventilar bien la casa a diario y regar por las mañanas para que haya menos humedad ambiental.

Fuente Jardín Plantas

GERMINACIÓN

Para que el proceso de germinación, es decir, la recuperación de la actividad biológica por parte de la semilla, tenga lugar, es necesario que se den una serie de condiciones ambientales favorables como son: un sustrato húmedo, suficiente disponibilidad de oxígeno que permita la respiración aerobia y, una temperatura adecuada para los distintos procesos metabólicos y para el desarrollo de la plántula.

La absorción de agua por la semilla desencadena una secuencia de cambios metabólicos, que incluyen la respiración, la síntesis proteica y la movilización de reservas. A su vez la división y el alargamiento celular en el embrión provocan la rotura de las cubiertas seminales, que generalmente se produce por la emergencia de la radícula.

En el proceso de germinación podemos distinguir tres fases:

Fase de hidratación: La absorción de agua es el primer paso de la germinación, sin el cual el proceso no puede darse. Durante esta fase se produce una intensa absorción de agua por parte de los distintos tejidos que forman la semilla. Dicho crecimiento va acompañado de un aumento proporcional en la actividad respiratoria.

Fase de germinación: Representa el verdadero proceso de la germinación. En ella se producen las transformaciones metabólicas, necesarias para el correcto desarrollo de la plántula. En esta fase de absorción de agua se reduce considerablemente, llegando incluso a detenerse.

Fase de crecimiento: Es la última fase de la germinación y se asocia con la emergencia de la radícula (cambio morfológico visible). Esta fase se caracteriza porque la absorción de agua vuelve a aumentar, así como la actividad respiratoria.

GERMINACIÓN DE LAS SEMILLAS DE MARIHUANA

Para germinar una semilla de marihuana, hay que tener en cuenta el calor y la humedad.

La temperatura ideal para la germinación oscila entre 12º C y 45º C, considerándose una temperatura ideal 25º C. La humedad oscila entre el 70% y el 100% de humedad relativa.

También de manera secundaria se tiene en cuenta la fase lunar. Se considera el mejor momento para germinar desde la luna nueva hasta el inicio del cuarto creciente; así para la luna llena ya tendremos la semilla germinada y con un par de hojas o más. Después de la luna llena, se acelera el crecimiento de las raíces preparando a la planta para pegar un nuevo estirón vegetativo.

PASO A PASO:

1.- Humedecer las semillas en un vaso de agua durante toda la noche. Es recomendable no alargar el tiempo que están en agua más de 48 horas pues podrían pudrirse.

2.- Una vez humedecidas, ponerlas entre servilletas de papel empapadas de agua. Se debe mantener un ambiente cálido (21-32ºC) y oscuro. Se deben humedecer las servilletas diariamente y mantenerlas húmedas pero sin exceso de agua. Una vez que es visible el brote blanco (raíz) de las semillas, es el momento de plantarlas, con mucho cuidado de no dañarlas.

3.- Lo más cómodo y seguro es sembrarlas en cubos de enraizamiento (jiffy: pastilla de turba prensada para siembra)  o una mezcla de sustrato inerte fino y ligero. Cubrir las semillas germinadas con unos dos centímetros de enraizamiento con el brote blanco, la raíz, hacia abajo. Al poco tiempo saldrá el tallo principal, con el par de hojas redondas.

Si plantamos en sustrato, es aconsejable regar con pulverizador ya que con esto conseguiremos no afectar el estado en que  hemos colocado las semillas ni su profundidad ya que si regamos a chorro o sin mucho cuidado golpearemos con demasiada fuerza el sustrato con el agua y desenterrara las semillas o las hundirá demasiado pudiendo hacer esto que se dañen y no terminen de nacer.

ESQUEJAR O DONAR PASO A PASO

Elige una planta madre que tenga al menos dos meses de edad y 60 centímetros de altura. Cada mañana, desde una semana antes de cortar los esquejes, lava la tierra con al menos un litro de agua por cada dos de tierra (asegúrate de que la maceta drena bien) o lava las hojas pulverizándolas abundantemente con agua limpia. Esto arrastrará el nitrógeno.

Elige como esquejes las puntas de las ramas bajas de más edad. Busca una rama firme y sana de 3 a 6 milímetros de diámetro y de 5 a 20 centímetros de larga. Con una cuchilla afilada córtala en una diagonal de unos 45º. No aplastes el tallo cuando hagas el corte. Poda dos o tres pares de hojas. Debe haber al menos dos pares de hojas en la superficie y uno o dos nudos, a los que les has podado las hojas, bajo tierra. Haz el corte entre dos nudos y sumerge inmediatamente el esqueje en agua limpia y tibia.

Para que el mantenimiento y el trasplante sean más cómodos utiliza macetas de turba o (jiffy)  cubos de enraizamiento. Llena pequeños contenedores o bandejas para plantones con arena gruesa lavada, vermiculita, mezcla sin tierra o, si no hay otra cosa, tierra para macetas. Riégalos con abundante agua templada. Con un lápiz o un palito haz un agujero, un poco más grande que el tallo del esqueje, en el substrato. El fondo del agujero debería quedar, como poco, a un centímetro del fondo de la maceta.

Sumerge el tallo de cada esqueje entre 10 y 20 segundos en la hormona de crecimiento. Coloca los esquejes en los agujeros de las macetas. Compacta el sustrato suavemente alrededor del tallo.

  1. Riega con agua hasta que la superficie esté uniformemente húmeda. Riega cuando sea necesario.
  2. Los esquejes enraízan bien con un fotoperiodo de 18 a 24 horas de luz de fluorescentes. Pon un fotoperiodo de 12 horas si estás clonando para determinar el sexo.
  3. Coloca una cubierta (plástico o cristal) sobre los esquejes para mantener la humedad cerca del 80%. No olvides dejar un respiradero para que los esquejes tengan aire fresco. Otra opción consiste en pulverizar los clones con agua tibia varias veces al día. Ambos métodos ayudan a mantener la humedad, algo muy importante, ya que no hay raíces que absorban agua para la planta.
  4. La cubierta, ya sea de plástico o cristal, debe mantener la temperatura entre 21 y 26º C.
  5. Algunos esquejes se ven marchitos durante unos pocos días y las hojas se pueden pudrir si tocan la tierra húmeda. Quita las hojas podridas. Los clones deberían tener buen aspecto al final de la semana.
  6. Los esquejes tardan en enraizar de una a cuatro semanas. Las puntas de las hojas se ponen amarillas y aparecen raíces por el fondo de los cubos de enraizamiento. Los esquejes comienzan a crecer verticalmente. Para saber si han enraizado los esquejes que están en bandejas, saca uno con cuidado y compruébalo.

PREPARAR EL SUSTRATO

Aproximadamente 2 semanas después de la germinación, la planta  ya tiene de 5 a 6 pares de hojas y empieza a crecer rápidamente, a esta etapa la llamamos crecimiento vegetativo.

Una vez que la planta (plántula) ha duplicado la altura de la maceta contenedora es hora de preparar la tierra para pasarla a un espacio más grande.

La idea es hacer uno la propia mezcla de tierra, para lo cual definiremos tres características básicas de los materiales a utilizar en la esta mezcla:

Nutriente, que aporte los elementos que la planta necesita para su desarrollo.

Retenedor de agua, que permita que el agua sea absorbida o se adhiera a su superficie.

Aireador-Drenador, que permita que el agua drene con facilidad y evite que la mezcla sea muy compacta.

Muchos y variados son los elementos acondicionadores que mejoran la textura de la tierra. Estos son algunos con sus características más sobresalientes:

Arena: Mejora el drenaje de la tierra y la aireación de las raíces. No es conveniente usarla como único acondicionador para una tierra arcillosa pesada, no sería suficiente.

Grava: Mejora el drenaje. Pesa bastante. Es muy adecuada como capa de drenaje al fondo de la maceta.

Arlita: son bolitas de arcilla expandidas con calor. Pesan poco, mejoran el drenaje y oxigenan las raíces. Es un acondicionador excelente, aunque resulta algo caro.

Perlita: almacena aire y nutrientes en sus múltiples orificios. Airea muy bien la mezcla y drena con rapidez. Es un material  muy ligero que se puede transportar fácilmente, por lo que es ideal para el cultivo de guerrilla. No es nada sano respirar el polvo seco de la perlita, hay que mojarla antes de manipularla o usar una mascarilla.

Vermiculita: es mica expandida con calor. Se utiliza para dar textura a las tierras que drenan demasiado porque absorbe gran cantidad de agua y nutrientes.

Rocas volcánicas: Se utilizan para dar mejor drenaje a la mezcla, también airean las raíces. Su superficie rugosa, llena de huecos y agujeros, almacena agua, aire y nutrientes para las raíces.

Compost: es materia orgánica en descomposición. Para fabricar compost se amontona la materia orgánica (hojas y plantas muertas, estiércol, restos de comida….), se humedece y se le añade algún elemento alto en nitrógeno (guano, orina, estiércol de pollo…) antes de dejarlo descomponer durante un año. El compost contiene en ocasiones muchas semillas de malas hierbas o huevos de insectos.

Estiércol: Hay muchos tipos de estiércol, dependiendo del animal que los produce: vaca, caballo, oveja, cerdo, pollo, paloma. Aunque su contenido en nutrientes varía, tienen buenas cualidades como acondicionadores del terreno. En general, es mejor usar estiércol bien descompuesto.

Humus de gusanos: Son cagarrutas de lombrices. Constituyen un excelente abono para el cannabis a la vez que aporta textura a la tierra. Es muy difícil pasarse porque no quema las raíces pero no conviene poner más de un 30% de la mezcla.

Turba: La turba es materia orgánica parcialmente descompuesta. Viene de zonas donde el frío y la humedad han logrado que la descomposición se produzca muy lentamente. Absorbe mucha agua y da textura a la tierra aunque si se seca completamente resulta difícil volverla a humedecer. En ese caso funciona muy bien añadir dos o tres gotas de jabón líquido concentrado por cada cinco litros de agua de riego. El jabón contiene unos compuestos humectantes que facilitan que el agua moje la tierra homogéneamente.

TRASPLANTE

El trasplante es una operación traumática para la planta. Los minúsculos pelos de las raíces son muy delicados a la luz, el aire o la manipulación los dañan con facilidad. Las raíces crecen en la oscuridad, en un ambiente fijo y seguro, pero cuando no están en contacto con la tierra se secan y mueren deprisa. Cuando trasplantes procura tocar las raíces lo menos posible. Las plantas necesitan tiempo para asentarse y restablecer el flujo de líquidos desde las raíces hacia toda la planta. Necesitan poco nitrógeno y potasio y grandes cantidades de fósforo. Se recomienda trasplantar por la tarde para que las plantas tengan toda la noche para recuperarse.

Después de trasplantar, regar con mucha agua para que la tierra se asiente alrededor de las raíces y las mantenga húmedas. Durante un par de días los clones reciben luz menos intensa, lo que facilita la recuperación. Las plantas sanas sufren menos con el trasplante.

 PASO A PASO:

Fortalece y aclimata las plantas dejándolas en el exterior durante unas horas cada día. Durante la noche, las dejaremos dentro de casa. Cada día pasan más horas fuera. En una semana estarán aclimatadas.

Riega las plantas uno o dos días antes de trasplantarlas.

Prepara el agujero de plantación o la maceta.

Riega la tierra hasta que esté saturada.

Con cuidado, coge la planta junto con el cubo de enraizamiento. Si está en tierra, procura que las raíces se mantengan en un bloque.

Planta el cubo de enraizamiento en el agujero de plantación. Asegúrate de que todas las raíces estén creciendo hacia abajo.

Rellena el agujero alrededor de las raíces. Con delicadeza, afirma la tierra en contacto con las raíces.

Riega hasta que la tierra esté completamente saturada, pero no encharcada.

Durante un par de días, para disminuir la cantidad de luz que reciben, sitúa las plantas bajo una pantalla o en la sombra. Pasados tres o cuatro días sácalas al sol poco a poco.

La tierra orgánica fértil aportará los nutrientes necesarios para un mes o más de crecimiento antes de que sea necesario fertilizar.

Una vez que se ha creado un sistema de raíces fuerte, el crecimiento del follaje aumenta con rapidez, las plántulas entran en el estado de crecimiento vegetativo. Cuando la producción de clorofila va a toda velocidad, una planta producirá tanto follaje verde como permitan la luz, el C02, los nutrientes y el agua. Con cuidados adecuados, la marihuana puede crecer entre 3 y 6 centímetros al día.

Para que la planta crezca bien todos los elementos deben guardar un cierto equilibrio ya que tanto la falta como el exceso entorpecerían su desarrollo. Es más fácil corregir una carencia que un exceso.

LUZ

Las plantas de marihuana requieren determinadas horas de luz, y cuando cultivamos en el exterior hay que tenerlo en cuenta. La marihuana requiere un mínimo de ocho horas de luz al día y lo recomendable es plantar a finales de abril/principios de mayo. Si el cultivo es en interior el crecimiento vegetativo se mantiene con 16-18 horas de luz o más.

Cuando hay carencia de luz, las plantas crecen espigadas, estirándose en dirección a la luz. Se hacen larguiruchas, poco frondosas, con cogollos pequeños. El remedio sería mover las plantas a un lugar con más horas de sol o, si cultivamos en interior, instalaremos más luces o más potentes.

AGUA

Los síntomas del exceso de riego son evidentes cuando: la tierra está siempre mojada. Sale moho en la tierra o el tallo de la planta comienza a ponerse blando al nivel del suelo. El crecimiento se atrofia y las raíces crecen mal porque no tienen suficiente oxígeno. Para solucionar esto, podemos recurrir a: esperar hasta que la superficie de la tierra se haya secado antes de volver a regar. Si la mezcla de tierra que utilizamos se mantiene húmeda demasiado tiempo, prepara una nueva mezcla con más perlita, vermiculita, arlita o arena que drene mejor y se seque antes. Remueve la tierra y mantenla más seca y aireada. Deja un periodo seco entre dos riegos.

Por otro lado, la falta de riego se verá cuando la planta deja caer las hojas y se vuelve flácida. Se soluciona en el momento que la volvamos a regar.

La mejor forma de regar para que la turba de la tierra y substratos empapen mejor y el agua se reparta bien por toda la tierra, es un riego lento, empezaremos a regar por los bordes de la maceta y luego el centro y todo lo demás.

Para evitar cambios bruscos de temperatura a las raíces con el riego, el momento ideal es siempre al atardecer antes de ponerse el sol.

Hay que tener en cuenta el pH del agua que debe ser neutro (ligeramente ácido). Es muy importante la medición periódica del pH del agua y del medio ya que puede alterar el buen desarrollo de las plantas.

NUTRIENTES

Las plantas para su crecimiento necesitan el aporte de una larga lista de elementos químicos para su desarrollo. Estos se dividen en tres grupos, los elementos primarios, los secundarios y los oligoelementos o microelementos.

Los elementos primarios son el Nitrógeno (N), el Fósforo (P) y el Potasio (K). Son los que más consume la planta.

Los secundarios son el Magnesio (Mg) y el Calcio (Ca).

Los microelementos son consumidos en cantidades muy pequeñas y son: Hierro (Fe), Azufre (S), Manganeso (MN), Boro (B), Molibdeno (Mb), Zinc (Zn) y Cobre (Cu).

El Nitrógeno es el más importante, habilita a la planta a crear las proteínas esenciales para crear nuevo tejido e interviene en la producción de clorofila. Está directamente relacionado con la altura, vigor y crecimiento en general. Es vital sobre todo durante la fase de crecimiento vegetativo y en menor cantidad durante el principio de la floración.

El Fósforo es vital para la fotosíntesis. Se le relaciona con la producción de flores, resina y semillas. La planta de marihuana necesita un gran aporte de Fósforo durante las fases de germinación, clonación y sobre todo en la fase de floración.

El Potasio está asociado a la creación y transporte de azúcar y almidón, así como al aumento de clorofila en las hojas dando más verdor. El Potasio también es necesario para el buen desarrollo de las raíces y resistencia de la planta contra enfermedades y ataques de plagas. Es un elemento usado durante todo el ciclo de crecimiento.

El Magnesio y el Calcio, previenen la clorosis (enfermedad de las plantas).

De los micronutrientes el más importante es el hierro, la falta de este es el causante de la clorosis férrica, las hojas superiores y los brotes jóvenes amarillean siendo visibles los capilares de las hojas que permanecen verdes.

Un pequeño exceso de abono provoca que se quemen las puntas de las hojas, adquiriendo estas primero un verde muy intenso, para luego ir desmejorando y prácticamente quemándose algunas de ellas parcial o totalmente. Si la sobre fertilización es severa, la planta entera se quemará, curvándose las hojas hacia adentro. Una sobre fertilización ligera puede remediarse en parte haciendo un lavado de raíces.

 PLAGAS

Otro factor a tener en cuenta son las plagas, sobre todo en cultivos de exterior.

La mejor forma de prevenirlas es:

– Evitar los excesos de calor y sequedad  (+de 32ºC y – de 40% de humedad)

– Se deben examinar periódicamente las plantas para detectar la presencia de plagas o enfermedades.

– Si las plantas son de interior  no sacarlas al exterior, si no es para hacerlo de forma definitiva, así como evitar el contacto con otras plantas que puedan traer plagas del exterior.

Las primeras plagas son: la araña roja y la mosca blanca. También hay babosas, orugas y pulgones, aunque no son comunes en interior.

La araña roja, es un ácaro del tamaño de un punto. Son de color rojo, marrón o negro según la variedad. Viven en el envés de las hojas llegando a formar colonias muy numerosas. Succionan el jugo de la hoja dejando una marca a modo de punto amarillo.

La mosca blanca actúa de forma parecida a la araña roja y las marcas que deja son similares. Estas vuelan formando una nube cuando se agita la planta. Es más difícil de erradicar y más fácil de extenderse.

Se debe tener cuidado con las hormigas, pues son las portadoras de pulgones y otras plagas.

Las orugas se comen los brotes y los cogollos. Son más fáciles de ver, ya sea por su tamaño o por la forma que tienen de comerse las hojas.

Los hongos pueden ser la consecuencia de un exceso de humedad en el ambiente, esto se puede remediar controlando la humedad y utilizando un fungicida que acabe con ellos.

En el momento en que las plantas empiezan a definir su sexo nos indican que han alcanzado su madurez sexual y por lo tanto están lista para empezar a florecen en cuanto dispongan del horario de luz correspondiente al periodo de floración, es decir, 12 horas de luz y 12 horas de oscuridad. Aquí termina la fase de crecimiento vegetativo.

 Fuente Agrobeta