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SCROG es el acrónimo en inglés de Screen of Green o malla verde. Consiste en cubrir una superficie de cultivo horizontal mediante podas o el guiado de ramas, consiguiendo una “pantalla plana”. Las ventajas de un cultivo en SCROG es que con muy pocas plantas se puede llegar a conseguir un gran espacio de cultivo. Y también porque se limitará el crecimiento vertical de las plantas, muy útil cuando se pretende un cultivo discreto en terrazas, balcones o jardines.

Lo primero a tener en cuenta para hacer un SCROG, es que no todas las plantas responden bien a podas o guiados. Mientras que las sativas o híbridos son los más apropiados, las variedades índicas en muchas ocasiones no lo son. Les cuesta ramificar, lo que significa que se pierden muchas semanas intentando cubrir una superficie de cultivo.

Lo segundo, es tener una buena estructura que soporte el peso de las ramas y futuros cogollos. Lo que menos queremos es que a mitad de floración todo se desmorone y terminemos con ramas rotas o por los suelos. Con unos listones de madera de buen diámetro clavados en el terreno, podemos hacer las 4 esquinas de nuestra estructura. Con otros 4, uniremos estas esquinas por su extremos superior. Y simplemente nos queda poner una malla o cordones formando cuadrados de unos 5 cm en toda la superficie horizontal.

Otra buena solución, es usar un tendal para la ropa y situarlo sobre la o las macetas. Con unos alambres o cordones puestos a lo ancho, y con los que ya tiene el tendal a lo largo, ya tendremos una buena estructura para nuestro SCROG, sin dedicar mucho trabajo y ni dinero.

Con nuestra estructura y la malla ya preparada, sólo debemos esperar a que la planta o las plantas crezcan lo suficiente para poder hacer las podas o guiados necesarios. La punta apical de las plantas contienen un inhibidor de crecimiento que impiden que las ramas secundarias la sobrepasen en altura. Eliminando esta apical con una poda, o situándola por debajo de las ramas inferiores con un guiado, forzaremos una rápida ramificación.

En cuando alguna rama sobrepase la malla, la guiaremos por debajo de ella, atándola con unos alambritos para que no vuelva a recuperar la verticalidad. Cada vez que lo hagamos, más irá ramificando la planta y más rápido conseguiremos cubrir toda la superficie de cultivo. En unas semanas o meses, conseguiremos que nuestro SCROG sea un precioso manto verde, con multitud de brotes creciendo a una misma altura sobre la malla y preparado para cuando entre en floración, bien entrado el mes de julio.

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SCROG es el acrónimo de Screen of Green o “malla verde”. Se trata de una técnica de cultivo avanzada y de máxima producción. Como dice su nombre, gracias a una malla o red situada a determinada altura de las plantas, se consigue controlar el crecimiento vertical, promoviendo el horizontal.

VENTAJAS DE LOS CULTIVOS EN SOG

  • Con muy pocas plantas se pueden cubrir grandes espacios de cultivo.
  • Menos sustrato y menos macetas. Un par de macetas de 15-20 litros es suficiente para un muy buen cultivo en SCROG en un espacio de 1m2.
  • Facilidad a la hora de regar, ya que no es lo mismo regar dos macetas que 9.
  • El aprovechamiento de la luz es máximo y es fácil alcanzar el gramo por vatio con un equipo de HPS.

DESVENTAJAS DE LOS CULTIVOS EN SCROG

  • De entrada hace falta más tiempo para conseguir cubrir gran parte de la superficie de cultivo, ya que de lo contrario nos quedarían huecos.
  • También se necesita más mantenimiento, podando o guiando las plantas por la malla.
  • Y si por un lado ahorramos en semillas, por otro tendremos que hacer un gasto en una malla de guiado.

¿CÓMO REALIZAR UN BUEN CULTIVO EN SCROG?

Pues en primer lugar, aclarar que no todas las variedades son apropiadas para cultivar en SCROG. En general, las sativas e híbridos índica/sativa son de ramificación más fuerte que las índicas. Ésto es importante, y a poder ser, optaremos por las primeras. Se conseguirán cultivos más rápidos.

Partir de semilla o esquejes es indiferente. Las plantas nacidas de semilla cuentan con mayor vigor, aunque un esqueje si conocemos datos sobre la madre, nos ayudará a contar con determinado comportamiento que nos puede facilitar los cultivos.

Las plantas conviene tenerlas en sus macetas definitivas temprano, ya que una vez que coloquemos la red y comencemos con los guiados, será imposible trasplantar. Una gran maceta y un sustrato muy enriquecido casi nos garantizará no tener que abonar durante gran parte de la fase de crecimiento.

Con pocas plantas, se tardará lógicamente más tiempo en cubrir una superficie. Aunque podemos usar como hemos comentado, 2 plantas por m2, podemos usar 4 en macetas algo más pequeñas y reduciremos alguna semana la fase vegetativa.

Y empezamos dejando las plantas que crezcan a su ritmo. Podemos ir podando los nudos inferiores en cuanto broten las ramas para favorecer estas primeras semanas el crecimiento vertical. La red la podemos poner a la altura que queramos, aunque siempre está bien dejar suficiente espacio para poder meter las manos por debajo para las labores de mantenimiento.

En cuanto las apicales de las plantas sobrepasen la red, las vamos guiando o fijando a la red. Las apicales de las plantas tienen un inhibidor de crecimiento que impide que las ramas laterales las superen en altura. Cuando se suprime la apical o se dobla por debajo de los nudos inferiores, las plantas ramifican con gran facilidad.

Poco a poco, y guiando las ramas que van sobrepasando la red, conseguiremos un manto verde con numerosos brotes a una misma altura. Una vez el 70-80% de la superficie esté cubierta, es hora de pasar las plantas a floración. No conviene cubrir toda la superficie, ya que durante las primeras semanas de flora las plantas continúan creciendo y tendremos que seguir guiando y terminando de rellenar los espacios.

Cuando avance la floración, decenas y decenas de cogollos de un tamaño muy homogéneo y a una misma altura. Si hemos tenido paciencia, habremos conseguido rellenar toda la malla, no habrá huecos y habremos optimizado el cultivo con unas pautas muy sencillas.

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Sog, Scrog, Main-lining, Cropping, FIM… si te pierdes entre tantos términos, no sabes qué significan o en que se diferencian, te lo aclaramos en este post que no te puedes perder.

SOG: Es la abreviatura de Sea of Green, es castellano Mar Verde. Es una técnica de cultivo de alto rendimiento y posiblemente la más sencilla de usar en interior. El concepto es muy simple y se trata de llenar el espacio de cultivo con la mayor cantidad de esquejes en macetas de 3 o 5 litros. Cada esqueje concentrará su producción en la punta apical, cosechando finalmente porras de unos 30-50 cm, sin apenas ramificaciones pero de un gran grosor. No se necesitan macetas de mayor tamaño, como mucho de 7 litros, ya que las exigencias de las plantas no serán muy grandes. En plena floración, con todos los esquejes alineados y de la misma altura, parecerá que se trata de un mar en calma con las olas formadas por las puntas de los cogollos. Es la técnica más usada en hidroponía, así como para obtener cosechas rápidas. Por contra necesitaremos un gran número de esquejes y todos preferiblemente de la misma genética o de comportamiento similar para no tener descompensaciones de alturas.

scrog-marihuana-768x432SCROG: Es la abreviatura de Screen of Green o Malla Verde. Esta técnica de cultivo se puede realizar en interior o exterior como por ejemplo en terrazas o balcones donde tener plantas altas es un problema. Consiste en cubrir una gran superficie horizontal con una o varias plantas y para lo que se usa una malla, red o similar. Para ésto, la planta o las plantas tienen que tener una maceta de gran tamaño, pues el volumen de la masa vegetal puede ser en ocasiones el equivalente a una planta de más de dos metros de alto. La o las plantas, cuando alcanzan una altura de unos 30 cm, se sitúan debajo de una red, impidiendo que las puntas la superen y limitando así su altura. Se van guiando las ramas por debajo de la red de modo que todos los brotes al quedar en posición horizontal gozarán de la misma fuerza, cada rama que en pocos días crezca buscando la luz, la seguiremos guiando por debajo de la red hacia los huecos que queden vacíos. Cuando comience la floración, todos estos estos brotes se convertirán en cogollos que crecerán uniformentemente, recibiendo la misma cantidad de luz. Es una de las técnicas con mejores resultados, pero en interior es muy lenta al tener que esperar a que la planta rellene al menos un 60% de la red.

Nº11-768x682MAIN-LINING: Su “creador”, un tal Nugbuckets, sencillamente le puso nombre a una técnica ya usada hace muchos años. De todas las técnicas es la más complicada, aunque también es de las más productivas y espectaculares. Consiste en realizar una serie de podas y guiados a la planta, para que a partir de un único eje produzca 4, 8, 16 o 32 colas del mismo tamaño. Para ello se selecciona una planta y se realiza una primera poda sobre el 4º-5º nudo. Quedándose tan sólo con las dos ramas de esta primera poda, que comenzarán a crecer simétricamente, volvemos a realizar otra segunda poda en cada una de ellas en cuanto tengan 3-4 nudos, obteniendo 4 ramas. Volvemos a realizar otra poda sobre estas 4 ramas y obtendremos 8 puntas, 16 puntas si volvemos a podar esas 8, y 32 si podamos esas 16. El guiado de las ramas es muy importante, pues la perfecta simetría marcará un reparto de alimento a todas las ramas por igual y no habrá descompensaciones entre ellas. El resultado en floración es espectacular, como un Scrog virtual sin malla o un Sog de 8 plantas en una sola.

CROPPING: o Crop, que se traduce como cosecha, corte o recorte, aunque realmente ni cortamos ni recortamos nada, aunque sí cosecharemos grandes cogollos. Consiste eliminar la dominancia de la punta apical de la planta, la cual contiene una hormona que funciona como inhibidor del crecimiento que impide que las ramas inferiores la superen en altura. Si la apical la situamos a una altura inferior a alguna rama, éstas pasan a ser dominantes y crecerán uniformemente. Para ésto, se realiza un ligero quiebre en el tallo de la planta, sin dañar la corteza pero sí el tejido interno leñoso, que al cicatrizar lo hará con unos vasos vasculares más fuertes que garantizarán un mayor suministro de nutrientes. Esta simple técnica es perfecta para limitar la atura de una planta, tanto en interior como en exterior.

supercropping-grafico-300x217SUPER CROPPING: La Super Cosecha o Super Recorte, mejora la anterior técnica del Cropping y es una de las más empleadas sobretodo en cultivos en exterior. Consiste en realizar múltiple quiebros en los tallos de la planta. Se realiza un primer Cropping y se espera a que las ramas inferiores crezcan hasta que alcancen unos 3 o 4 nudos, para volver a realizar otro cropping en cada una de ellas, guiándolas y separándolas del tallo principal, como si se tratase de un SCROG pero sin malla, simplemente quebrando los tallos con cuidado de no dañar la corteza, ya que las heridas abiertas aunque cicatrizan sin problema, puede ser un foco de infección. Con paciencia, conseguimos reducir la altura de las plantas hasta llegar a cultivar a ras de suelo con hasta un 20% más de producción que plantas en cultivos convencionales.

FIM: se trata de una poda muy específica en la yema apical, descubierta por casualidad por un cultivador se dice que estadounidense a finales de los 90, que realizando una simple poda a una planta se le fue la mano y se cargó casi todo el brote apical. Las siglas FIM hacen referencia a su reacción soltando un “Fuck, I miseed!” o “Joder, la cagué!”. Pero no fue así y en pocos de la punta apical podada salieron 5 ramas en lugar de las 2 habituales. Perfeccionando la técnica llegó a la conclusión que si se cortaba el 70% de la apical se obtienen los mejores resultados, con hasta más de 9 ramas que crecerán todas homogéneamente. La explicación se debe en que la yema apical se concentra un gran número de nudos que conforme la planta va creciendo se van definiendo. Si realizamos un corte en la sección de la yema apical correcta, sesgaremos un gran número de brotes, que pasado un tiempo desarrollarán sus respectivas ramas. Esta poda es muy interesante para limitar la altura de las plantas o para realizar un Scrog. Si se hace mal, se reducirá el número de ramas y en el peor de los casos lograremos sólo dos, las mismas que en una poda apical.

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Seguro en alguna ocasión habéis oído hablar de los métodos de cultivo SCROG (Screen of Green) rejilla verde y SOG (Sea of Green) mar verde, hoy quiero plantear la cuestión de que método es el más adecuado, enfrentando sus ventajas y desventajas.

Empecemos el combate!!

SCROG

user9576_pic832681_1328580039Ventajas

Poca inversión en semillas o esquejes.

Poco mantenimiento.

Podemos utilizar de forma indiferente semillas o esquejes.

Desventajas

Realizar a mano la rejilla de bambú.

Mejor cultivar plantas sativas.

Mas lento que el método SOG.

En el método de cultivo SCROG debemos tener en cuenta cambiar el foto-periodo de 18/6 a 12/12 cuando este cubierta más del 50% de la malla, la rejilla es preferible hacerla con caña de bambú.

Las principales ventajas es la poca inversión en esquejes o semillas de cannabis y el escaso mantenimiento, ya que para un espacio de cultivo de 1m X 1m utilizaremos un máximo de 5 plantas.

En el método de cultivo SCROG es preferible cultivar variedades sativas, aunque podemos decidirnos por variedades híbridas o indicas. Podemos combinar variedades pero siempre conseguiremos un cultivo más homogeneo con las mismas genéticas.

Si tuviera que nombrar alguna desventaja de esta forma de cultivar seria la rejilla que tienes que currarte y tener la paciencia de ir atando los cogollos a medida que vayan creciendo las ramas y así repartir la luz de forma homogénea en todas las plantas.

SOG

rsz_dsc00417Ventajas

Más rápido que el método SCROG.

Máximo aprovechamiento de la luz.

Desventajas

Preferiblemente esquejes.

Preferiblemente plantas de la misma variedad

Mayor inversión y mantenimiento.

Posibles problemas con la justicia.

El método SOG personalmente me gusta más, es el arte de crear un mar verde compuesto por muchas puntas de plantas enanas de marihuana. Es un método con el que es conveniente partir de esquejes, para así recortar al máximo el tiempo total de cultivo. En 2 o 3 meses podemos tener lista nuestra cosecha.

Es adecuado ir transplantando los esquejes de macetas más pequeñas a más grandes, por ejemplo en coco las macetas finales serían de 2 o 3 litros y en tierra de unos 5 litros. Con el método SOG las plantas de cannabis no deberían medir mas de 30 cm en la fase final de crecimiento, teniendo en cuenta que las variedades sativas crecen durante dos semanas más, después del cambio del foto-periodo.

Por supuesto debemos tener en cuenta algunas desventajas cuando cultivamos con el método SCROG.

Se necesita mayor mantenimiento, puesto que tenemos que regar y cuidar bastantes esquejes, en un metro cuadrado podemos cultivar hasta treinta o cuarenta mini-plantitas.

Es recomendable automatizar el riego para simplificar el trabajo. Otro detalle importante a tener en cuenta, es el riesgo que supone este método. Si tuviéramos la mala suerte que la policía invadiera nuestro cultivo (no olvidemos siempre con orden judicial), a ver quien es el guapo que le explica al juez que son plantas enanas y que su producción es reducida.

Fuente Demarihuana

 

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Cuando alguien se plantea comprar semillas de cannabis, surgen muchas dudas. El mercado ofrece cientos de variedades, lo que hace la decisión mucho más complicada. ¿Son todas las semillas apropiadas para interior o exterior? ¿Son todas apropiadas para cualquier clima? ¿Se ajustarán realmente a lo que estoy buscando? En este post trataremos de hacerte la decisión algo más sencilla, simplemente reduciendo la búsqueda por las principales características de cultivo.

¿QUÉ EFECTOS BUSCAS?

Si buscas efectos cerebrales, alegres, divertidos, te conviene cultivar variedades sativas o híbridos con dominancia sativa. Son genéticas generalmente con concentraciones de CBD muy bajas, por lo que aunque los niveles de THC no son ni mucho menos elevados comparadas con otras, producen unas sensaciones nada relajantes. Tampoco son variedades para conciliar el sueño. Lo más probable es que después de fumar una sativa si te vas para cama, te pases horas sin poder dormir.

Si lo que buscas son efectos relajantes, calmados y físicos, los ideal son variedades índicas o híbridos índica dominante. Son plantas en su mayoría con genes afganos o pakistanís que presentan niveles altos de THC, pero también considerables de CBD. No son variedades que mantengan a uno activo, las más potentes pueden llegar a dejarnos tirados en el sofá. Por lo tanto son ideales para momentos de paz y tranquilidad, especialmente útiles para los trastornos del sueño.

Por otro lado, los híbridos índica/sativa ofrecen un punto intermedio. Generalmente tienen un fuerte inicio psicoactivo, con unos efectos más relajantes en su final. Son la opción preferida de la mayoría de cultivadores ya que ofrece lo mejor de los dos mundos. Son variedades generalmente muy llevaderas a cualquier hora del día.

¿INTERIOR O EXTERIOR?

En general, cualquier semilla se puede cultivar tanto en interior como en exterior. Las sativas siempre serán más complicadas en interior, ya que cuentan con un crecimiento muy elevado, lo que hace que sea imprescindible el uso de técnicas de cultivo como el SCROG. Las índicas en cambio son de crecimiento más contenido y una gran opción en interior, al igual que los híbridos índica/sativa e híbridos con dominancia índica.

En exterior y siempre que se cuente con el suficiente espacio para su crecimiento, tanto sativas como híbridos índica/sativa ofrecerán grandes plantas y grandes cosechas, en ocasiones 4 metros de altura y más de dos quilos por planta. Las índicas generalmente no suelen pasar de 2 metros de altura, lo que también las hace un poco más discretas. Cultivadas en maceta, a cualquiera de ellas se le puede limitar su crecimiento si fuese necesario.

¿PARA QUÉ TIPO DE CLIMA?

Por mucho que te gusten las sativas, si vives en un clima de principios de otoños lluviosos nunca son la mejor opción. A no ser que dispongas de un invernadero donde resguardarlas hasta que se cosechen, en ocasiones en diciembre. Este tipo de variedades proceden de las zonas tropicales del planeta, donde la escasez de lluvias y la ausencia de estaciones climáticas permiten que los cogollos maduren en óptimas condiciones.

Las índicas en cambio son más rápidas y es raro que se cosechen más tarde de la primera quincena de octubre. Son variedades que proceden en su mayor parte del Hindu Kush, un extenso valle que comparte frontera con Afganistán, Pakistán e India, entre otros. En este clima similar a la mitad norte española, las plantas han evolucionado para terminar la floración antes de la llegada de las primeras lluvias del otoño.

¿Y LAS AUTOFLORECIENTES?

Son otra opción más, pero que todo o casi todo lo anterior no les afecta. Las autoflorecientes son variedades descendientes de Ruderalis, de la que heredan el gen automático. Son plantas de pequeño tamaño normalmente, no superior a los 100-120 cm. El comportamiento de todas es idéntico, crecen durante 3-5 semanas, y después florecen. Éste es el principal motivo de su pequeño tamaño, el corto período de crecimiento que poseen. Las más rápidas, se cosechan en apenas 8 semanas desde la germinación.

Las autoflorecientes son aptas tanto para interior como para exterior, además de para cualquier tipo de clima. Cultivadas durante los meses de primavera y verano, se pueden conseguir hasta 3 cosechas por año. Dependiendo de si es una autofloreciente sativa, índica o híbrida, los efectos, crecimiento y período de floración será variable.

EJEMPLOS DE SATIVAS

Haze, Malawi, Thai, Punto Rojo, Panamá, Ciskei, Destroyer, Durban Poison.

EJEMPLOS DE HÍBRIDOS SATIVA-DOMINANTES

Chocolope, Silver Haze, NL#5xHaze, Kali Mist, Amnesia, Jack Herer (casi todos sus fenotipos).

EJEMPLOS DE ÍNDICA/SATIVA

Skunk, Gorilla Glue, White Widow, Blueberry, Chronic.

EJEMPLOS DE ÍNDICA-DOMINANTES

Critical, Super Skunk, Big Bud, NYC Diesel, Bubblegum, OG Kush.

EJEMPLOS DE ÍNDICAS

Hindu Kush, Black Domina, Peyote Purple, Hash Plant, Mapple Leaf, Northern Lights.

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Foto: Macfoto

El cultivador novel o principiante a menudo comete ciertos errores por falta de experiencia que podrían ser subsanables muy fácilmente.

Contar con una mala genética

Aunque 10 euros por una semilla pueda parecer en principio mucho dinero, tengamos en cuenta que más dinero supondrá cultivar durante 3 meses semillas de las que desconocemos su procedencia. También hay semillas de gran calidad por debajo de los 3 euros y de bancos de reconocido prestigio. El gasto de un cultivo en interior es elevado, y no es precisamente en semillas donde se irá la mayor parte de la inversión. Una vez cosechemos, tengamos la hierba en botes y estemos disfrutando el primer porro, poco nos importará lo que nos hayan costado las semillas.

Usar un sustrato de mala calidad

El sustrato será el soporte para las plantas durante todo el cultivo. Que contenga más o menos cantidades de nutrientes irá en las preferencias de cada cultivador. Hay quienes prefieren un sustrato ligero y recurrir a abonos líquidos, y hay quien prefiere un sustrato enriquecido y olvidarse de abonos durante varias semanas. Sea uno u otro, lo más importante es que tenga una buena textura. Ha de ser esponjoso y aireado, para permitir una buena retención de líquidos y al mismo tiempo una buena oxigenación de las raíces. Y por supuesto, libre de malas hierbas, plagas, hongos o patógenos.

No usar la iluminación adecuada

Sin una iluminación apropiada, el cultivo será un gasto innecesario de dinero, pues son resultados serán siempre nefastos. En la actualidad contamos con varias alternativas, desde las clásicas lámparas de vapor de sodio, hasta las nuevas lámparas LEC y paneles LED. Éstos últimos se caracterizan por la baja emisión de calor, lo que permite cultivar en cualquier época del año. Escojas la iluminación que escojas, será una de las principales inversiones que tengas que hacer, pero recuerda conseguirás amortizarla en pocas cosechas.

No regular el pH del agua de riego

Es posiblemente el error más común del cultivador principiante, el creer que las plantas de cannabis sólo necesitan agua, cuando la afirmación sería que necesitan agua con un pH regulado. A lo largo del cultivo, la mayoría de problemas de nutrientes que se puedan presentar, son debidos a una asimilación de los mismos por un pH inadecuado. Literalmente, las plantas dejan de asimilar nutrientes aún estando disponibles en el sustrato, lo que deriva en carencias que lógicamente no se solucionan abonando más.

Falta de ventilación

El cannabis es una especie que consume grandes cantidades de CO2. Mientras en interior tienen cantidades ilimitadas, en interior no es así y llegan a agotar rápidamente el disponible en poco tiempo. Contar con un buen sistema de ventilación que de manera continua o intermitente renueve el aire del interior es muy importante para un desarrollo saludable de las plantas. También es interesante un ventilador orientado a las puntas de las plantas. Fortalecerá los tallos en un inicio, evitará quemaduras producidas por las lámparas y en gran medida también evitará la aparición de hongos.

Mala configuración del espacio de cultivo

Un espacio de cultivo debe ser cómodo y funcional. El aire caliente generado por los equipos eléctricos se concentrará en la parte alta del cultivo. Es ahí donde se debe colocar la extracción. La intracción, en el lado opuesto y siempre en una zona baja. El ventilador siempre orientado hacia las puntas de las plantas que es donde se concentra más temperatura. La iluminación ni demasiado cerca ni demasiado lejos. Las plantas más altas siempre en los laterales, las más bajas, siempre bajo la lámpara…

Instalación eléctrica poco segura

La electricidad y la humedad o el agua no son amigos. Y en un cultivo interior es inevitable contar con aparatos eléctricos, una humedad ambiental media/alta, y agua que daremos en los riegos a las plantas. Siempre se debe contar con cualquier posible contratiempo y prevenirlo. El cableado, siempre lo mantendremos recogido y nunca por el suelo, ya que una caída accidental de la regadera es suficiente para armar un buen follón. Lo mismo cuando pulvericemos cualquier producto, siempre manteniendo las distancias con lámparas, extractores, ventiladores y cualquier otro componente eléctrico.

No respetar el fotoperíodo

Cuando se empieza un cultivo por primera vez, lo que más se desea es cosechar. Y éso lleva a cometer todo tipo de imprudencias, como no respetar los fotoperíodos y especialmente el de floración. Visitando las plantas mientras duermen esperando ver algún cogollo engordando, sacamos fotos con el flash de la cámara… Todo ésto supone un gran estrés para las plantas, que reaccionan de varias maneras. La peor de ellas, es la producción de flores masculinas que pueden fecundar los cogollos y llenarlos de semillas.

Fases de crecimiento muy largas

También es común pensar que las plantas se quedarán pequeñas al pasarlas a floración, cuando lo normal es que una planta de 30cm a la que se le cambia el fotoperiodo, mínimo doble su altura. Éso como mínimo, porque hay muchas otras que llegan a multiplicar por cinco su tamaño. Y una planta de 30 cm que quintuplicle su altura puede ser un serio problema en un espacio limitado en todas sus dimensiones.

Macetas excesivamente grandes

En interior lo común es usar macetas que en exterior se considerarían pequeñas. Es lógico por otro lado ya que las plantas crecerán menos. Pero también depende de la técnica de cultivo empleada, se deben optar por grandes o muy pequeñas. Para hacernos una idea, lo ideal serían unos 100 litros de sustrato por cada m2 de cultivo. Y las opciones son múltiples, desde 100 macetas de 1 litro para un cultivo en SOG, hasta 16 macetas de 7 litros para un cultivo convencional o 5 macetas de 20 litros para un cultivo en SCROG.

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Hace tiempo que Super Strains no nos presentaba ninguna nueva variedad. Este banco holandés, hace años adherido al fabricante de fertilizantes Hy-Pro, se hizo famoso por dar a conocer a mediados de los 90 la legendaria Amnesia, una selección de Super Silver Haze y uno de los híbridos Haze más potentes de la historia.

Hace pocos días nos sorprendían con la presentación de 4 nuevas variedades, todas ellas con un alto grado medicinal como es el caso de Crackers. Para desarrollar esta nueva genética, decidieron combinar el clon original Amnesia con una poderosa madre NL#5xHaze. Como resultado, tenemos una variedad con una gran carga Haze que combina alguno de los genes más influyentes de la historia.

Crackers es una planta resistente y fácil de cultivar, aunque en interior siempre puede tener su grado de complicación por su crecimiento desmesurado. En este aspecto lo mejor pasa por realizar cultivos en SCROG, ya que con pocas plantas se consiguen cubrir grandes superficies de cultivo. Pero también es una planta genial para SOG cuando se selecciona una madre de crecimiento contenido y columnar.

En exterior y con el suficiente espacio, crece con gran vigor hasta alcanzar un tamaño en ocasiones superior a los 3 metros, con largas y gruesas ramas que se llenarán de unos cogollos muy resinosos y de abrumadores aromas muy marcados Haze. Es posible que en las últimas fases de floración se necesiten soportes para que las ramas no cedan y rompan debido al peso de las flores.

El período de floración es medio teniendo en cuenta sus parentales. En exterior no se cosechará hasta entrado noviembre, mientras que en interior se irá a las 11 semanas desde el cambio de fotoperíodo. Los olores son muy intensos debido a su herencia y se recomienda usar filtro de carbón o un ozonizador para evitarse problemas con los vecinos.

Los rendimientos de Crackers son acordes a sus parentales, con flores voluminosas como la NL#5xHaze, compactos y resinosos como la Amnesia. En interior se pueden alcanzar los 800 gramos por m2 en medios hidropónicos y una buena iluminación. No es sencillo, pero con un cultivo totalmente optimizado es una variedad de las llamadas de alto rendimiento.

El aroma y sabor es suave, con claros toques Haze y pinceladas muy marcadas a tierra y almizcle con un punto picante. Con un contenido del 16% de THC y el 5% de CBD, produce unos efectos claros, ligeramente psicoactivos, cerebrales y con un final relajante. Es una variedad para consumir a cualquier hora del día sin que afecte demasiado a la hora de realizar cualquier tarea. Como cannabis medicinal es muy interesante para tratar la ansiedad social.

CARACTERÍSTICAS DE CRACKERS

  • Dominancia sativa
  • THC 16%
  • CBD 5%
  • Cosecha en exterior noviembre
  • Período de floración en interior 11 semanas
  • Producción muy elevada

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La fibra de coco es un sustrato que en cultivos de cannabis cuenta con grandes ventajas. Se trata de un medio inerte y 100% natural que se extrae de las cáscaras de los cocos. Se podría definir como un sustrato hidropónico ya que al no contener nutrientes, la alimentación dependerá totalmente de la que se aporte en los riegos. Pero a la hora de cultivar, se asemeja más a la tierra en cuanto a trasplantes y riegos. Además es un material 100% reciclable que una vez usado y desechado, tiene un impacto ambiental nulo.

La fibra de coco hasta hace relativamente pocos años era un producto residual. Como hemos dicho, se extrae de las cáscaras de los cocos, para lo que se emplean varias fases. Primero las cáscaras de coco se seleccionan basándose en su estado de maduración. Tras someterse a un proceso de desfibrado, las fibras largas y el resto del producto como fibra media, corta y granos se separan. Las primeras son destinadas a la industria textil, mientras los restos son los aprovechados para los sustratos. Cada coco contiene unos 125 gramos de fibras, además de unos 250 gramos de polvo de coco

Mediante sucesivos lavados con agua de pH neutr, se van eliminando las sales. En esta fase se lleva a cabo la estabilización y compostaje del producto por un período de 30 a 40 días. Posteriormente el material se seca alcanzando temperaturas superiores a 65 grados centígrados, lo que también sirve para esterilizar el sustrato. El material seco pasa por un proceso de cribado que separa las diferentes granulometrías y porcentaje de fibras, obteniendo finalmente un producto final con óptimas condiciones para cada cultivo.

La fibra de coco es un medio de cultivo limpio, no se pudre y no produce hongos. Actúa como un excelente aislante térmico que proporciona una perfecta protección para las raíces de las plantas. Además es capaz de retener hasta 8 o 9 veces su peso en agua manteniendo al mismo tiempo una gran capacidad de aireación. Sus fibras actúan como una esponja, lo que permite que las plantas pueden pasar más períodos sin riego. Su pH oscila entre 5,5 y 6,5, rango que resulta apropiado para la mayoría de especies vegetales. Y también tiene una gran capacidad de retener y liberar los nutrientes cuando la planta los necesite.

CULTIVAR CANNABIS EN COCO

Cuando nos decidimos a introducirnos el el cultivo en coco, lo primero es asegurarse de adquirir una buena fibra de coco, ya que hay mucha diferencia entre unas y otras. Sea en saco, el ladrillo o plancha (slab), la textura debe ser apropiada, con gran cantidad de polvo de coco y fibra muy molida.

Todo lo referente al cultivo no es muy diferente del cultivo en tierra y bastante intuitivo. Es muy sencillo comprobar cuando el coco necesita riego, que siempre ha de ser con nutrientes ya que no deja de ser un sustrato hidropónico. Cuando es de un color oscuro, aún contiene humedad. Pero cuando se vuelve de un color muy claro, será hora de regar. Además es un sustrato muy liviano, levantando una maceta se puede saber si tiene suficiente agua o aún se debe esperar.

Con respecto a los abonos, éstos han de ser específicos para el cultivo en coco. Hay muchos fabricantes que tienen líneas específicas para este sustrato, que siempre son una gran opción. Otros fabricantes ofrecen fertilizantes compatibles con diferentes sustratos, por lo que un abono serviría tanto para tierra, como para coco o para hidropónico. Y otros sencillamente no son compatibles. En caso de duda, consulta con tu grow shop habitual.

Algo fundamental en cualquier cultivo hidropónico, es el control del pH. Y el coco no es menos, ya que no admite tantas licencias como la tierra por la baja capacidad tampón. Contar con un medidor de pH aunque no fundamental, sí es muy recomendable. Un rango con el que no habrá problemas será de 5.7-6.0.

Los riegos con abono, que serán todos, son más fáciles de hacer que en tierra por su capacidad de absorción. No conviene en ningún caso dejar secar en exceso el sustrato, ya que las salen podrían llegar a cristalizarse y verse afectada la asimilación de nutrientes. Las carencias y excesos no se manifiestan tan rápido que un hidropónico real, pero sí que más rápido que en tierra. Una vez averiguamos de qué se trata, aumentaremos o disminuiremos la dosis de abono.

Un medidor de EC, además de para ajustar al máximo las dosis de abonos, servirá para comprobar si el agua del drenaje es demasiado elevada. Significará que la planta no llega a asimilar todos los nutrientes que le damos. En este caso tampoco pasaría nada por hacer un lavado de raíces en caso de cualquier tipo de problema. Así dejaremos el sustrato de nuevo inerte antes de abonar de nuevo con la dosis de abono que estábamos usando, con mayor o menor dosis

El coco, necesita menos capacidad que la tierra para ofrecer unos resultados similares. En macetas de 3 litros, una planta en fibra de coco se siente muy cómoda, como otra en unos 6 litros de tierra. Macetas en interior de más de 9 litros son excesivas, ya que realmente la planta no necesita todo ese espacio para un gran desarrollo. Para un cultivo en SOG, macetas de 1-3 litros son ideales. Para cultivos en SCROG, 9-11 litros ya es un buen tamaño de maceta. Y para cultivos convencionales partiendo de semillas, con macetas de 5-7 litros las planta se desarrollarán perfectamente sin problemas.

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Somango es una de las variedades más representativas del banco holandés Soma Sacred Seeds, compañía fundada por el místico Soma, un ex-empleado de correos en la Madison Avenue de Nueva York que en 1971 comienza a cultivar cannabis en el sur de Vermont, donde además dirigía un restaurante vegetariano y una panadería. Como tantos otros criadores, la justicia los hizo coger rumbo a Holanda donde se asentaría definitivamente.

Somango, al principio conocida como Soma #5, es además una de las genéticas más deliciosas desde su presentación. Se trata de una compleja combinación de genéticas donde una poderosa Jack Herer se une con una variedad conocida como Big Skunk Korean. Éste es un híbrido de origen desconocido y nada hace indicar que en sus genes exista ni una ligera ascendencia coreana. No deja de ser uno de tantos misterios que quizá nunca tengan respuesta.

Tiene aproximadamente un 70% de dominancia índica, su aspecto es de índica con grandes ramificaciones, pero con una altura que nos hace recordar su descendencia sativa. Sus largas ramas en algunos casos necesitarán soporte para no ceder con el peso de los cogollos en floración. En este fase, a medida que pasan las semanas, las plantas adquieren unos preciosos tonos violetas, más intensificados con temperaturas nocturnas suaves.

En interior es una variedad ideal para cultivos en SOG, ya que una madre nos proporcionada una cantidad enorme de esquejes. También podremos aprovechar su ramificación para los cultivos en SCROG más espectaculares, donde además conseguiremos controlar su crecimiento, especialmente durante la fase de transición de crecimiento a floración. Por su ascendencia Skunk, los aromas son muy intensos y penetrantes, el uso de un buen sistema antiolor es imprescindible.

Los cogollos son espectacularmente resinosos y compactos como cabría esperar. Sus bellos colores además contrastan con los brillantes tricomas haciendo la boca agua del cultivador. En exterior se cosecha en octubre, normalmente pasada la primera quincena aunque siempre nos podemos encontrar un fenotipo más temprano. En interior son necesarias unas 9-10 semanas desde el cambio de fotoperíodo a floración.

Lo mejor que nos ofrece Somango es un delicioso y exótico sabor a mangos maduros, su gran seña de identidad. Los rendimientos no son muy elevados, pero lo compensa la calidad de sus cogollos. Los efectos son elevados, proporciona una subida muy cerebral que se mantiene durante bastante tiempo, ideal para dejar fluir la imaginación, debatir, leer… Es también muy interesante para aliviar al estrés y facilitar la relajación.

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Cultivar cannabis en exterior es muy sencillo cuando se cuenta con el espacio suficiente. Siempre que el clima de nuestra zona lo permita, sobretodo cuando se cuentan con otoños secos y soleados, nos podemos permitir el lujo de cultivar cualquier variedad. No ocurre lo mismo en interior. La altura del espacio de cultivo es limitado y en especial las variedades sativas suelen causar quebraderos de cabeza entre los cultivadores que se deciden a cultivarlas.

Una variedad índica o híbrido con dominancia índica es muy fácil de llevar ya que cuentan con un crecimiento contenido o bastante contenido. Las variedades sativas o híbridos con dominancia sativa suelen tener un crecimiento descontrolado. Ésto en ocasiones hace que las apicales alcancen el sistema de iluminación, con las consiguiente quemaduras que se producirán en las hojas o cogollos que puede llevar a tomar medidas drásticas, como podas de última hora o guiados complicados dada la ramificación existente.

CON VARIEDADES SATIVAS, MACETAS PEQUEÑAS

La mejor opción para controlar el crecimiento de variedades sativas en interior, es limitar el desarrollo de las raíces. Cuanto menos se desarrollen las raíces, menos crecerán las plantas. Ésto lo conseguimos fácilmente usando macetas pequeñas. Justo antes de que decidamos que es hora de pasar las plantas a floración, podemos hacer un trasplante a una maceta de mayor tamaño para dar alivio a las raíces. Usar un buen sustrato cargado de nutrientes lo agradecen con un buen inicio de floración.

SI PARTES DE SEMILLA, USA UN FOTOPERÍODO DE 12/12

Otro truco para limitar el crecimiento cuando comenzamos un cultivo con semillas, es usar desde el primer momento un fotoperíodo de 12/12. Lógicamente, cuantas menos horas de luz reciban las plantas en la fase de crecimiento, menos crecerán. Usando este fotoperíodo, no temas a que las plantas se queden pequeñas o que comiencen a florecer antes de tiempo. Una planta sólo florece cuando ha alcanzado la edad sexual adulta, y ésto nunca ocurrirá hasta pasadas mínimo 4 semanas desde la germinación.

SI PARTES DE ESQUEJES, NO LOS DEJES CRECER DEMASIADO

Cuando partimos el cultivo de esquejes, usar un fotoperíodo de 12/12 hará que las plantas entren en fase de floración automáticamente, tengan el tamaño que tengan. A diferencia de las semillas, los esquejes tendrán la misma edad que su madre y siempre será una edad adulta. Teniendo ésto en cuenta, un esqueje de una variedad sativa con 10cm de altura, ya se podría pasar a floración. Finalmente alcanzará un tamaño mínimo de 40-50 cm, puede que más o puede que un poco menos.

MÁS PODAS, MENOS CRECIMIENTO

Las podas también ayudan a controlar la altura. Una planta no crece al mismo ritmo vertical cuando cuanta con una única apical, que cuando cuenta con varias apicales. En este sentido, las variedades sativas son muy interesantes para hacer cultivos en SCROG. Nos aprovecharemos de su fuerte ramificación, y con muy pocas plantas conseguiremos cubrir grandes superficies de cultivo. Además la malla que se usa para ésta técnica, servirá para soportar verticalmente el peso de los cogollos.

ABONADOS SUAVES Y CONSTANTES

Las variedades sativas, generalmente tienen unas necesidades nutricionales menores que las variedades índicas o híbridos índica/sativa. Nos referimos principalmente a las variedades sativas de floración larga, que son las más abundantes. Una planta que termina la floración en 3-4 meses, prefiere una alimentación suave, pero también constante. Normalmente los fabricantes de abonos cuando realizan sus tablas de cultivo, tienen en cuenta variedades de 8-9 semanas de floración. Para las sativas, usa menos dosis de las recomendadas.

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Las altas temperaturas todavía continúan en gran parte de España, y son muchos los cultivadores que están deseando que desciendan para poder comenzar de nuevo su cultivo en interior. En pasado post os hemos hablado de los pilares básicos del cultivo como son la iluminación y la ventilación, del tamaño ideal de las macetas. Hoy le toca el turno a las técnicas de cultivo que podemos usar y que nos ayudarán a planificar mejor nuestras tareas.

Una técnica de cultivo cuenta con varias ventajas. Generalmente siempre se relacionan con la mayor producción final. Pero tampoco nos podemos olvidar del mayor aprovechamiento del espacio disponible, además de que facilitan el cultivo de prácticamente cualquier variedad que de otro modo sería imposible, como en el caso de las sativas que en interior su desmesurado crecimiento puede ser un gran inconveniente. Así que sin más, os resumimos las 2 más usadas y efectivas.

CULTIVO EN SOG

SOG es el acrónimo del término inglés “Sea of Green” o “Mar verde” es español. Es una técnica que se realiza partiendo de un gran número de esquejes de pequeño tamaño y en macetas pequeñas. Preferiblemente siempre se debe optar por una única variedad, o en todo caso por variedades de patrón de crecimiento similar.

Las macetas más indicadas para un buen SOG, son de 3 litros o menos, dependiendo del sustrato que vayamos a usar. En cultivo en tierra las de 3 litros están muy bien, mientras que en cultivos con fibra de coco nos podemos permitir macetas de menos tamaño. Y debemos llenar nuestro armario o espacio de cultivo con la mayor cantidad de macetas posibles, sin dejar espacio entre ellas o dejando el mínimo.

En cada maceta pondremos un esqueje y dependiendo de la variedad, podremos darle un poco de crecimiento o directamente comenzar con un fotoperíodo de floración. A las variedades índica podemos darle un crecimiento de unos 25-30 cm, a los híbridos índica/sativa un crecimiento de unos 20 cm, y si son sativas con esquejes de 10-15 cm puede ser suficiente.

El fin de un SOG, es conseguir una buena cola central de cada esqueje y todas a la misma altura de las lámparas para un máximo aprovechamiento de la luz. Es por ello importante el usar una misma variedad. Si usamos variedades diferentes, las que crezcan más las situaremos en las paredes del armario y las que menos en el centro.

A las plantas una vez se les cambia el fotoperíodo a floración, experimentan un fuerte crecimiento. Los esquejes que te parecen parecerán pequeños, alcanzarán una buena altura. Ya que tan sólo nos interesa contar con una buena apical por planta, las ramas inferiores las iremos podando para favorecer un gran desarrollo apical.

Un buen SOG es todo un espectáculo visual y la envidia de todo cultivador. En su contra tiene que las tareas cotidianas del cultivo pueden llegar algo complicadas por el poco espacio disponible, como pueden ser las podas o los riegos. La instalación de un riego automático nos hará todo mucho más sencillo.

CULTIVO EN SCROG

SCROG es el acrónimo de “Screen of Green” o traducido como “malla verde”. Ésta es una técnica que a diferencia del SOG, se usan pocas plantas y macetas de gran tamaño. También se recomienda usar una única variedad o variedades con un período de floración similar y luego os explicaremos el por qué.

Las macetas indicadas para un cultivo en SCROG, dependerá del número de plantas que se quieran usar. Con pocas plantas la fase de crecimiento se hará más corta que con más plantas. No se consigue cubrir el mismo espacio de cultivo con 5 plantas que con 3, lógicamente.

En cada maceta ponemos una planta, indiferente si es un esqueje o semilla. A unos 20-30 cm de las macetas, debemos situar una malla que nos servirá para hacer el guiado de ramas necesario. Y esperamos a que las plantas lleguen a la malla o la sobrepasen.

En ese momento, tenemos dos opciones. O bien realizamos una poda apical para que conseguir un gran número de ramas, o bien comenzamos a doblar las apicales y sujetándolas por la parte baja de la malla. Si realizas una poda, en cuanto las ramas bajas comiencen a alcanzar la malla, podremos volver a podar o doblar las apicales y sujetarlas a la parte baja de la malla.

Poco a poco, iremos cubriendo toda la superficie de la malla y decenas de apicales comenzarán a asomar sobre la ella. Cuando hayamos cubierto aproximadamente un 75-80% de la superficies, podremos cambiar el fotoperíodo a floración. Con pocas plantas la fase vegetativa será más larga que con muchas plantas. Se puede hacer un excelente SCROG con 4 plantas por m2 en macetas de 20 litros, u optar por 6 plantas en macetas de 15 litros. La diferencia únicamente será el tiempo que perdamos en cubrir la malla.

En la fase de prefloración, el 20-25% de malla libre que hemos dejado sin cubrir quedará cubierto, ya que debemos seguir guiando las ramas que en estos primeros días experimentan un buen estiramiento. En floración, tendremos decenas de cogollos de buen tamaño, que la propia malla conseguirá mantener en posición vertical.

Un buen SCROG es muy productivo siempre. Como inconveniente, debemos tener en cuenta la dificultad en ocasiones para introducir la mano por debajo de la malla para las tareas de mantenimiento. Aunque el riego también puede ser algo complicado, no llegará a ser problema regar 4, 5 o 6 plantas solamente. En cuanto a la cosecha, contar con variedades con diferentes período de floración hará que cuando cosechemos las primeras, dejaremos grandes huecos con el desperdicio de luz que éso significa.

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Cheese Skunk es una de las variedades que hace unos meses presentaban los cultivadores y amigos de Cannabislandia y que tuvimos el placer de cultivar. Se trata de un híbrido espectacular con genes 100% Skunk, desarrollada partiendo de la famosa UK Exodus Cheese y una Skunk de la vieja escuela seleccionada por ellos mismos hace más de 10 años.

Por un lado, la UK Exodus Cheese es una famosa planta del Reino Unido por el colectivo Exodus que destaca por su impresionante olor y sabor a queso curado, de ahí su nombre completo. Es una variedad seleccionada entre varios paquetes de Skunk #1 que rápidamente se hizo conocida. Clones de ella rápidamente llegaron a cultivadores de prácticamente toda Europa, siendo sin duda la variedad más legendaria de las islas británicas.

Por otro lado, la Skunk seleccionada por Cannabislandia también de varios paquetes de semillas de Sensi Seeds, destaca por su apestoso olor, más intenso que la de cualquier otra Skunk. Además su rendimiento es muy superior a la media, con cogollos super compactos y cargados de una cantidad de resina, y de una potencia muy elevada.

La unión de estas dos variedades estaba claro que sería una planta fuera de serie. La  apariencia es de clásica Skunk que ya en sus primeros estadios se puede intuir un aroma fuerte y delicioso. En interior se hace necesario el uso de filtro antiolor u ozonizador para evitarse cualquier tipo de problema. Los olores en floración son muy penetrantes y no sólo en la habitación de cultivo, sino también en toda la casa.

Como buena Skunk, es una variedad muy resistente y fácil de cultivar, de elegante estructura, crecimiento vigoroso y pocas exigencias. Basta un buen sustrato y un lugar soleado para que nos ofrezca unas grandes cosechas. En exterior y dependiendo de la fecha de germinación, puede alcanzar una talla de 120 a 250 cm, con gruesas ramas que apenas sostendrán el peso de los cogollos. En los ejemplares más grandes no será complicado alcanzar los 1000 gramos por planta. El período de floración es el típico de cualquier Skunk y se cosecha a mediados del mes de octubre.

En interior se adapta a cualquier técnica de cultivo. Si se selecciona una madre, se pueden hacer los cultivos en SOG más espectaculares partiendo de esquejes de unos 20-25 cm. En cultivos en SCROG no tiene problemas en cubrir grandes espacios cuando se realizan podas o guiados de ramas. Los rendimientos alcanzan los 500 gramos por m2.  El período de floración es de 8-9 semanas desde el cambio de fotoperíodo.

El sabor de Cheese Skunk es delicioso, menos marcado a queso que su madre UK Exodus Cheese y más almizclado y con toques picantes típicos de la Skunk. Los efectos son muy potentes, en análisis nos ha soprendido con un 22,8% de THC. Pese a su dominancia índica, tiene una subida psicoactiva clara herencia de sus genes sativa México/Colombia. El final es relajante y muy duradero. Es ideal para disfrutar a cualquier hora del día y llenarse de energías positivas.

CARACTERÍSTICAS DE CHEESE SKUNK

  • Dominancia índica
  • Genética UK Exodus Cheese x Skunk
  • THC 22,8%
  • Cosecha en interior 8 – 9 semanas
  • Producción en interior 500 gramos por m2
  • Cosecha en exterior mediados de octubre
  • Altura en exterior 1,2 – 2,5 metros

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Las temperaturas en exterior comienzan a descender y el cultivo en interior vuelve a ser de nuevo tema de actualidad. En un post pasado os hablábamos de los pilares básicos del cultivo con luces artificiales, que son la propia iluminación artificial y el aire, además de lógicamente las semillas o esquejes. Hoy dedicaremos este post a las macetas, no menos importantes.

TIPOS DE MACETAS

Empezamos hablando de los tipos de macetas, sus características, ventajas y desventajas.

  • Macetas de plástico redondas: son las más económicas. Si bien en exterior siempre recomendamos macetas de colores claros como el blanco, en interior es indiferente. No existe peligro de que el sol pueda dañar las raíces, y las negras son más económicas aún si cabe que las blancas.
  • Macetas de plástico cuadradas: son las más usadas en interior, además de ser muy cómodas. Al ser cuadradas, se pueden pegar unas a otras sin que queden espacios entre ellas. Igualmente, es indiferente el color por el que se opte.
  • Macetas geotextiles: son macetas biodegradables, fabricadas en tela y disponibles en diferentes colores. Con ellas se produce el llamado “air root pruning” o poda aérea. Las raíces no tienen dificultad para atravesarlas, pero en contacto con el exterior se queman, lo que favorece el desarrollo de raíces secundarias que tienen mayor capacidad de asimilación de nutrientes.
  • Macetas de alveolos: las más conocidas son las del fabricante Aero-Pot. También ofrecen una poda aérea que favorece plantas más compactas y un sistema radicular más potente. Vienen desmontadas en forma de plancha, pero son muy fáciles de montar.

TAMAÑO IDEAL DE LA MACETA EN INTERIOR

El tamaño de las macetas en interior siempre dependerá de la técnica de cultivo. Existe una fórmula que se suele emplear, que es la de unos 100 litros de sustrato por m2 de cultivo. Por ejemplo para un cultivo en SCROG, se pueden optar por unas 5 macetas de 20 litros. Para un cultivo en SOG, se podría optar por unas 36 macetas de 3 litros o 20 macetas de 5 litros. Para un cultivo más convencional, 9 macetas de 11 litros es igualmente una buena cantidad.

Pero también hay que tener en cuenta algunos aspectos. Con macetas demasiado pequeñas, las raíces tendrán un espacio más limitado para su desarrollo y las plantas crecerán menos. Ésto es muy interesante para el cultivo de variedades sativas, ya que tienden a crecer descontrolablemente. Por el contrario, macetas demasiado grandes y en gran cantidad, pueden llegar a ser un desperdicio de sustrato, ya que las plantas en muchos casos no llegan a colonizarlo todo.

También como en exterior debemos siempre usar un drenaje en el fondo de la maceta, lo que finalmente restará volumen al sustrato que se use. Ésto favorecerá la evacuación del exceso de riego evitando encharcamientos. Además permitiremos una mejor oxigenación del sustrato en la zona baja de las macetas, lo que también evitará el riesgo del ataque de hongos de raíz. El agua drenada conviene recogerla en una bandeja de cultivo para que no se quede estancada sobre el suelo del armario.

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foto: macfoto

Muchos cultivadores hacen caso de consejos muchas veces erróneos. Uno de ellos, muy extendido, es el de sacar las hojas más grandes de las plantas y que en ocasiones dan sombra a los cogollos, sea en interior o en exterior. Normalmente quien lo recomienda, suele ser alguien que no ha plantado nunca o cuando lo ha hecho no ha obtenido buenos resultado.

Las hojas son para las plantas de cannabis y todas en general, una reserva de energía y una fábrica de azucares. Cuando una planta comienza a tener una carencia, primero trata de corregirla por sí mismo enviando redistribuyendo los nutrientes a zonas a donde se necesiten, si se trata de un elemento móvil. Estos nutrientes se almacenan principalmente en las hojas.

Las hojas son también grandes paneles solares que absorben la luz. Aproximadamente el 15% es absorbida, mientras el otro 85% para a través de ellas, no siendo absorbida directamente pero haciendo de trámite.  Los cloroplastos, células de las hojas que contienen el pigmento verde de la clorofila, interactúa con la luz para distribuir los nutrientes a todas las partes de las plantas.

Las células de las hojas llamadas cloroplastos contienen un pigmento verde que es la clorofila que a su vez interactúa con la luz solar para llevar los nutrientes a todas las partes. La fotosíntesis ocurre en todas las partes verdes de la planta, especialmente en las hojas. Tiene dos fases, la primera la reacción de la luz y la segunda el ciclo kelvin que se encarga de convertir el agua y el CO2 en azúcares y oxigeno.

Todo ésto es más que suficiente para comprender que no se deben quitar hojas a una planta. Especialmente en crecimiento, está demostrado que afecta a su desarrollo. Durante la fase de crecimiento, es común eliminar las ramas inferiores para favorecer el desarrollo más vigoroso de las zonas superiores. Pero ya estaremos podando una rama, no eliminando las hojas grandes tan necesarias.

En floración, también es común que muchos cultivadores corten hojas grandes que puedan dar sombra a algún cogollo. En exterior, la penetración lumínica es casi completamente uniforme. En interior en cambio la penetración de la luz es muy limitada. Sacar hojas pensando que los cogollos más bajos serán más grandes, es un error común. Siempre será mejor apartar la hoja sujetándola en otro hoja o el tallo, que cortarla.

Existen algunos casos excepcionales, donde sí podría resultar interesante quitar alguna hoja. En interior por ejemplo, pues ser útil en variedades de fuerte estiramiento. Poco antes del cambio de fotoperíodo a floración, eliminando algunas hojas viejas. La planta no estira tánto ya que le estaremos quitando reservas de energía.

Otro caso, puede ser el de reducir riesgos de hongos, especialmente en espacios limitados. Ésto en algo común en interior y con cultivos en SCROG, ya que la densidad de vegetación a una misma altura y la transpiración de las propias hojas, unido a la escasa ventilación, hacen que aumente el riesgo del ataque de determinados hongos, como oídio y botrytis.

Por último, otro caso excepcional, es cuando a punto de cosechar, vemos que las plantas aún conservan un color verde muy intenso, lo que querrá decir que el lavado de raíces no ha sido todo lo eficaz que debería. Que un cogollo rasque al fumarlo, es principalmente por un exceso de nutrientes. Quitando algunas hojas, la planta consumirá los nutrientes que almacena más rápidamente.

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Las variedades de cannabis sativa pertenecen a uno de los 2 grandes grupos dentro de la familia cannabis sativa L. El otro gran grupo, son las variedades de cannabis índica. Las sativas son originarias de las zonas ecuatoriales y tropicales de nuestro planeta, desde Colombia, Jamaica o México, hasta Congo, Zambia o Isla Reunión, pasando por el Nepal, Tailandia o el Sur de la India.

Debido a estas zonas climáticas donde no existen grandes variaciones entre el día y la noche en cuanto a horas de luz, son variedades que han evolucionado para crecer al mismo tiempo que florecen. Son plantas de gran envergadura, que aproximadamente crecen hasta los dos meses durante la floración.

También al ser originarias de zonas selváticas, son variedades que cuentan con tallos finos y flexibles, una de las maneras de buscar la mayor cantidad de luz entre vegetaciones densas, mostrando además gran resistencia a monzones o lluvias intensas gracias a su flexibilidad y típicos cogollos aireados en comparación con las variedades de cannabis índica. Por otro lado, una de las grandes características de las variedades de cannabis sativa son sus hojas, que cuentan con peciolos o puntas afiladas como estiletes.

En estos climas de largas estaciones secas, no tienen ninguna prisa por terminar la floración antes de la llegada del cambio brusco de estación, por lo que las floraciones suelen ser fases largas que en ocasiones pueden llegar a los 4 o 6 meses. Afortunadamente, el trabajo de muchos bancos de semillas han conseguido estabilizar algunas de estas genéticas y recortar los períodos de floración.

Hablando de otras grandes diferencias, llegamos a sus efectos. Son variedades que pese a no contener una gran cantidad de THC, poseen muy poco CBD. Es por ello que los efectos son muy cerebrales y psicoactivos, las típicas variedades de risa floja. Muchas de ellas se conoces como “variedades sin techo”, por sus nulos efectos corporales que siempre hacen que el consumidor se mantenga arriba, sin el típico bajón físico final.

CONSEJO PARA EL CULTIVO DE CANNABIS SATIVA

A la hora de cultivar cannabis sativa, debemos tener en cuenta algunos aspectos de los que ya hemos hablado:

  • No se debe subestimar el tamaño que pueden alcanzar. En exterior puede llegar a ser un problema cuando lo que se busca son variedades discretas. Como siguen creciendo aún en floración, para evitarse estos problemas podemos germinar a finales de mayo o principios de junio, consiguiendo así plantas más pequeñas.
  • En exterior, se debe tener en cuenta el clima. En muchas zonas no será posible su cultivo, al terminar la floración bien entrado el otoño, fechas donde lluvias y humedad son intensas y podrá en peligro la cosecha. Afortunadamente, también existen unas pocas sativas de floración rápida.
  • En interior los problemas pueden ser problemones. Es muy común que una vez se cambie el fotoperíodo a floración, lleguen a multiplicar por 4 o por 5 su tamaño inicial, lo que en espacios con altura limitada es complicado de llevar. La mejor opción en interior, es cultivarlas con un fotoperíodo de floración desde la germinación, además de usar contenedores más pequeños de lo habitual. También ayuda realizar alguna técnica de cultivo como SCROG o simples podas o guiados.
  • Y el último consejo, es paciencia, porque su floración en ocasiones se puede hacer interminable. Pero sin duda el resultado valdrá la pena.

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FIM es una poda a plantas de cannabis que se puede considerar de alto rendimiento. Este término es el acrónimo en inglés de “FUCK, I MISSED”, que se traduce como ¡joder, la cagué!. Esta técnica nace como tantas otras de algún error por parte de un cultivador, que con el tiempo el error se convirtió en un gran descubrimiento. En este caso no se sabe a ciencia cierta cuándo ni donde surgió la poda FIM.

Cuenta la leyenda que se le atribuye a un cultivador estadounidense a finales de los años 90, que un día realizando unas podas a sus plantas de interior, podó accidentalmente una de las plantas por donde no era, exclamando el famoso Fuck, I missed!. Pero todo lo contrario. En poco tiempo descubrió que esa poda accidental obtuvo unos resultados tan inesperados como impresionantes.

PODA APICAL

Para comprender un poco mejor en qué consiste la poda FIM, primero debemos mencionar la poda apical. Ésta es la más común y empleada por cultivadores, y consiste en como se puede intuir, eliminar o cortar la punta apical de la planta. Esta apical contiene unas hormonas inhibidoras del crecimiento que impide que las ramas inferiores la superen en altura. En una planta que crezca de manera natural, podremos ver como ninguna rama supera en altura a la apical.

Pues bien, cuando suprimimos la apical mediante una poda, o la situamos a la misma altura que las ramas inferiores mediante una doblez, las ramas secundarias lucharán por ser puntas apicales, creciendo de una forma homogénea todas ellas. Con ésto se consigue reducir la altura final que tendrá la planta, favoreciendo el desarrollo horizontal. En lugar de una gran apical con un gran cogollo, tendremos muchas apicales con cogollos de menor tamaño.

PODA FIM

Con la poda FIM, se pretende lo mismo que con la poda apical, reducir el desarrollo vertical y forzar el desarrollo horizontal o a lo ancho. Pero en lugar de podar o suprimir la apical entera, se elimina tan sólo una parte del brote apical.  Imaginemos este brote apical como una flor cerrada, de la que sólo vemos unos pocos pétalos que en su interior esconden muchos otros pétalos. A medida que la flor se abre, va dejando al descubierto todos estos pétalos.

El brote apical de una planta de cannabis, la forman dos hojas exteriores y numerosas hojas interiores con sus respectivos nudos. A medida que la planta va creciendo, las hojas van abriendo y los nudos definiéndose y espaciándose unos de otros. Un brote apical por lo tanto lo forman aproximadamente unos 5-8 nudos y el doble de hojas, concentrados en apenas 1cm.

Cuando en este brote realizamos un corte de aproximadamente el 70% de su longitud, tan sólo suprimimos las puntas de las hojas pero no los nudos. Desde ése momento, de cada nudo comenzarán a brotar a un mismo ritmo un buen número de ramas, todas ellas creciendo a un mismo ritmo. El resultado pueden ser hasta 12 ramas. En el peor de los casos, conseguiremos unas 6-8 ramas. Hay que tener en cuenta que cortar exactamente el 70% es muy complicado, y también influye la variedad que se cultive.

¿CUÁNDO REALIZAR LA PODA FIM?

Siempre durante las primeras semanas de vida de la planta. Es indiferente que sea semilla o esqueje. Y puesto que interesan sobretodo las ramas resultado de la punta apical, tampoco es conveniente esperar a que la planta tenga más de 3-5 nudos. Siempre conviene dejar mínimo un nudo inferior antes de realizar la poda FIM, por si saliese mal, al menos nos garantizamos un par de ramas que continuarán su crecimiento y no daremos la planta por perdida.

La poda FIM tiene también algún inconveniente. Dado el número de ramas que se pueden conseguir, éstas tienden a ser muy delgadas y flexibles, lo que en la fase de floración puede ser necesario el uso de soportes para que no terminen cediendo con el peso de los cogollos. En cambio, puede que sea la mejor opción para realizar cultivos en SCROG, ya que no se tardará mucho en cubrir la superficie de cultivo, y la malla a su vez servirá como soporte.

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Cuando las temperaturas en exterior no permiten el cultivo de cannabis, o bien no se dispone de un lugar adecuado o discreto, la solución para por el cultivo en interior. Los cultivos bajo luces artificiales en el interior de una vivienda, bodega o similar, cuenta con muchas ventajas. Pero también con grandes inconvenientes.

Las principales ventajas son ante todo la discreción. También la ausencia de amigos de lo ajeno o robaplantas. Y una de las más importantes, es el total control del clima. No habrá días nublados, lluvias o tormentas, uno de los grandes peligros de todo cultivo exterior. Las plantas crecerán en un ambiente privilegiado y tendrán todas las facilidades para desarrollarse y florecer en unas condiciones óptimas.

Las desventajas son por otro lado obvias. Al coste de un sistema de iluminación adecuado, le tendremos que sumar un sistema de ventilación. La inversión para comenzar un cultivo interior es elevado. Y además hoy en día la luz es cara. Pero de todas formas siempre compensará el autocultivo y una vez tengamos todo lo necesario, los siguientes cultivos serán más económicos.

ILUMINACIÓN

La luz es el pilar básico del cultivo en interior. Con una iluminación inadecuada, las plantas crecerán a un ritmo bajo, se espigarán y las producciones pueden ser ridículas. Con la luz adecuada, en cambio, se pueden conseguir unos cogollos que envidiarán a cualquier planta de exterior.

Entre los sistemas de iluminación más usados, están los paneles LED, las lámparas LEC y las lámparas de vapor de sodio (HPS) o de haluros metálicos (HM). Cada una de ellas con sus prós y sus contras, pero con cualquiera los rendimientos valdrán la pena y cualquier cultivo será rentable.

VENTILACIÓN

Las plantas de cannabis consumen grandes cantidades de CO2. Mientras en exterior éste es ilimitado, en interior se agota rápidamente. Es por ésto que se debe usar mínimo un extractor que renueve el aire en el interior y expulse el aire viciado al exterior, además del calor que genera la lámpara. Como tampoco suele ser necesaria una extracción de aire, con un temporizador podremos usar intervalos de funcionamiento.

También es interesante tener un ventilador orientado a las puntas de las plantas, que evitará temperaturas excesivas en estas zonas debido a las lámparas, y de paso moverá las plantas que reforzarán sus tallos, evitarán en gran medida la aparición de hongos, y en general crecerán más sanas.

MACETAS

Debido al corto ciclo de las plantas en interior, no son necesarias macetas muy grandes. Contenedores de más de 15 litros no son recomendables, a no ser que se vaya a optar por alguna técnica de cultivo en la que se use pocas plantas como el SCROG. En este caso sí se deben usar grandes macetas.

Un cálculo rápido, son aproximadamente 100 litros de sustrato por m2. Es decir 9 macetas de 11 litros, 6 macetas de 15 litros, 25 macetas de 4 litros (para un buen cultivo en SOG), o 4 macetas de 25 (para un cultivo en SCROG)

SEMILLAS

En interior normalmente contamos con una altura limitada. Además debemos contar con que las lámparas de cultivo tienen un poder de penetración limitado.  No vale la pena cultivar plantas de más de un 80cm de altura, porque mientras las puntas de las plantas acumularán toda la producción, las zonas bajas tendrán producciones muy pobres.

Siempre es mejor tener plantas que no superen los 50cm de altura, que serán muy manejables. En este sentido, las variedades índica e híbridos índica tienen por naturaleza un crecimiento menos que las sativas, a veces incontrolables si no mediante una técnica de cultivo como el SCROG.

FOTOPERÍODOS

Como ya dijimos, en el cultivo interior tenemos el control del clima. Las plantas de cannabis cuando reciben más de 12 horas de luz, crecen. Y cuando reciben 12 horas o menos, florecen. Cuantas más horas de luz reciben, más crecerán, y es por ello que se suele usar un fotoperíodo de 18 horas de luz y 6 de oscuridad en crecimiento, y 12 de luz y otras 12 de oscuridad en floración.

Con un simple temporizador podremos programar diariamente la cantidad de luz/oscuridad que reciban nuestras plantas. Lo habitual partiendo de semillas, es usar un fotoperíodo de crecimiento 18/6 durante unas 4 semanas o hasta que las plantas alcancen los 30cm, y cambiar a un fotoperíodo de floración 12/12. Después de este cambio, las plantas en unos 7-10 días comenzarán la floración y ya se comenzarán a ver los primeros cogollos.

AGUA, SUSTRATO Y NUTRIENTES

Éste es un tema común con el cultivo en exterior. Recomendamos usar un buen sustrato, un agua de buena calidad y cualquier gama de abonos de cualquier fabricante. Con buenos hábitos de riego regulando siempre el pH, nos evitaremos futuros problemas en la asimilación de nutrientes.

Con los abonos sucede lo mismo, siguiendo las indicaciones del fabricante y las tablas de abonados de las que suelen disponer todos, conseguiremos unas plantas sin carencias ni excesos, cosechando finalmente unos resinosos cogollos que serán la envidia de cualquiera.

 

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Eleven Roses es la nueva variedad del banco de semillas Delicious Seeds. Se trata de una variedad y 100% índica, que pese a ser de las últimas incorporaciones a su catálogo ya cuenta con prestigiosos premios como 1º Premio BHO Cannabis Cup de Lanzarote 2017,  1º Premio BHO Copa del Castillo de Tenerife 2017, 1º Premio BHO Biomenorcannabis de Menorca 2017, y 3º Premio BHO Copa Volcanna II de Lanzarote 2017. Que todos estos premios hayan sido en categoría de extracciones, ya deja claro que es una variedad super resinosa.

Eleven Roses también destaca por su gran sabor y potencia. Para el desarrollo de esta variedad los breeders de Delicious Seeds han invertido más de 3 años en los que se ha pretendido mejorar a la ganadora de más de 30 copas Sugar Rose. ¡Y vaya si lo han conseguido! Partiendo de la mejor de las madres Sugar Black Rose, la combinaron con un poderoso macho Appalachian Kush. El resultado es justo lo que andaban buscando, una genética espectacular.

Eleven Roses hereda lo mejor de cada uno de sus progenitoras, mejorando la potencia y sabor de cada uno de ellos. En algunos análisis realizados ha llegado a alcanzar porcentajes de THC de entre 24 y 25%, con contenidos en CBD bastante bajos. Los efectos son por lo tanto muy potentes y narcóticos, muy típicos de las mejores genéticas índicas. Es la variedad ideal para desconectar y disfrutar tras un duro día. Y como cannabis medicinal es muy interesante para tratar trastornos del sueño.

Es muy fácil de cultivar y resistente, perfecta para cualquier tipo de cultivador por muy principiante que sea. En exterior se adapta a cualquier tipo de clima, incluso los más húmedos donde muestra gran resistencia a hongos. Y también a plagas. Se cosecha a mediados de septiembre, por lo que en las zonas de veranos más cortos no tiene problemas para entrar en el secadero antes de las primeras lluvias. Los rendimientos son muy elevados. Pese a ser una planta que rara vez supera el metro y medio de altura, es fácil alcanzar el kilo por planta.

En interior se cosecha con 55 o 60 días de floración. Recomendable su cultivo en SOG, aunque para ser una índica ramifica con gran fuerza y es ideal para hacer un SCROG. Tanto hojas como cogollos tienden a adquirir unos colores ocres/otoñales realmente espectaculares, y que contrastan con la brillante resina que cubre tanto flores como tallos cercanos. El sabor es muy característico, tipo “Kush”, con toques tirando a metálicos y pinceladas suaves a frutas dulces y a tierra mojada. Sin duda, estamos ante otro gran acierto de Delicious Seeds a la que le auguramos un futuro muy prometedor

CARACTERÍSTICAS DE ELEVEN ROSES

  • 100% índica
  • THC 24,8%
  • CBD Bajo
  • Floración en interior 55 – 60 días
  • Producción en interior 600 gramos por m2
  • Floración en exterior mediados de septiembre
  • Producción en exterior hasta 2 kilos por planta