Aprende a conservar tus mejores genéticas hasta la próxima temporada

No es nada extraño que cuando se cultiva partiendo de semilla, aún siendo todas la misma variedad e incluso el mismo paquete, alguna sobresalga por encima de las demás

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Macfoto Semillas de cáñamo

No es nada extraño que cuando se cultiva partiendo de semilla, aún siendo todas la misma variedad e incluso el mismo paquete, alguna sobresalga por encima de las demás. Sea por producción, resistencia, potencia, sabor… Muchos de estos rasgos los podremos ver a lo largo de un cultivo, mientras otros exclusivamente una vez se cata la planta, siempre tras un buen proceso de secado y curado. Y es muy común que llegue a pesar el no haberle sacado un esqueje y conservarlo para volverlo a cultivar en la temporada siguiente.

La única opción posible para ello, es proporcionarle al esqueje o esquejes unas condiciones apropiadas. Serán muchos los que por diversos motivos no puedan mantener un cultivo interior. Pero realmente si se trata de mantener la planta viva hasta que pueda volver a cultivarse, el gasto será mínimo y el trabajo muy poco durante todos los meses que queden por delante. No pretenderemos ni mucho menos montar un armario de cultivo con un sistema de iluminación costoso, sino algo muy simple.

Lo imprescindible que necesitaremos será la iluminación, la ventilación, un temporizador y si puede ser un espacio cerrado. Además como no macetas, un buen sustrato, abonos y algún que otro aditivo… Como espacio cerrado puede servirnos una caja de cartón grande, un armario vacío o cualquier estructura metálica o de madera que podamos acondicionar un poco evitando filtraciones de luz del exterior.

LA ILUMINACIÓN

Por un lado la luz, que se puede optar sencillamente por las típicas bombillas de bajo consumo (color frío) o LED (los espectros de 6000K a 6500K son buenos para fases vegetativas). En cuanto a la potencia, no necesitamos mucha realmente. Cuanta más luz aportemos, más crecerán los esquejes. Y si de lo que se trata es únicamente de mantenimiento, con 12-20w sería suficiente. También necesitarás un casquillo, cable, enchufe… y perder unos minutos instalando la iluminación en la parte alta del “armario”.

Con el temporizador controlaremos el fotoperíodo, aunque realmente sólo usaremos uno. Pero nos evitará todos los días encender y apagar la iluminación a las mismas horas y sin excepciones. Lo más común es usar un fotoperíodo 18/6, aunque como a mayor cantidad de horas de luz, más crecerán los esquejes, se pueden usar alguna otra combinación como 17/7 o 18/6. Todo será ir viendo el crecimiento que tengan y si conviene ralentizarlo un poco o no.

LA VENTILACIÓN

Las plantas consumen una gran cantidad de CO2. Y debemos asegurarnos un buen suministro de aire fresco desde el exterior. Pero como venimos diciendo, el simple mantenimiento de uno o varios esquejes requerirá baja demanda de todo, tanto luz, como nutrientes y en este caso también CO2. Además partimos de una iluminación de escasa potencia que apenas genera calor.

La mejor opción es un extractor en línea de los que se emplean en los aseos, o un ventilador de ordenador. No será necesario intractor, ya que seguramente por el pequeño espacio disponible llegue con la intracción pasiva, es decir el aire que entrará por cualquier orificio forzado por la presión negativa que generará el intractor. En cualquier caso será suficiente con que funcione en intervalos de 15 minutos cada hora o hora y media.

MACETAS Y ABONOS

No es ningún secreto que las plantas en macetas pequeñas, crecen menos. Y como lo que nos interesa es poco crecimiento, podremos optar por macetas de 1 litro. Y cómo no, siempre un buen sustrato. Que un buen sustrato no es aquel que contenga más nutrientes, sino que presente una estructura esponjosa. Si además contiene una buena proporción nutrientes, mejor, aunque podremos aportarlos en cualquier momento con abonos líquidos.

Algunos fabricantes de fertilizantes ofrecen alguno específico para el mantenimiento de plantas madre. Suelen ser de baja concentración y como dice su nombre, especiales para mantener más que crecer. Sino, siempre se puede usar cualquier abono de crecimiento en dosis bajas. Aditivos como enzimas o estimuladores de raíz, son muy recomendables para tener siempre un sustrato y raíces sanas.

TAREAS DE MANTENIMIENTO

Realmente son muy pocas. Regar cuando sea necesario, abonar cuando se comience a ver amarillear alguna hoja, y realizar alguna poda cuando los esquejes adquieran altura. Siempre se puede ir modelando la planta para que cuando llegue el momento de sacarla al exterior tenga una buena estructura ramificada.

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