Aprende a hacer un aeroclonador casero y muy barato

El aeroclonador es muy sencillo de hacer y en muy pocos días conseguiremos unos esquejes con una buena cantidad de raíces, listos para comenzar su andadura en cualquier tipo de sustrato

En nuestro post de hoy os enseñaremos a hacer un pequeño aeroclonador casero. Es muy sencillo y en muy pocos días conseguiremos unos esquejes con una buena cantidad de raíces, listos para comenzar su andadura en cualquier tipo de sustrato. Y decimos pequeño porque será para unos 5 esquejes. Pero el sistema sería el mismo si cualquiera quiere hacerlo para muchos más, simplemente multiplicando las medidas.

NECESITAREMOS

  • 1 bomba de aire
  • Tubo atóxico de 16mm
  • Piedra difusora
  • 2 tupers
  • Una pequeña plancha de porexpán
  • Herramientas

MODO DE HACERLO

Para crear nuestro aeroclonador lo primero es contar su funcionamiento y profundizar algo más en los materiales. Los tuppers pueden ser de unas medidas aproximadas de 15×15 cm, y unos 10cm de hondo. Tanto la bomba de aire, como el tubo atóxico, como la pierda difusora, los encontraremos en cualquier establecimiento de acuarofilia. Normalmente la bomba incluye el tubo y piedra difusora. Serviría la de menor caudal y todo el conjunto no superaría los 10-12 euros. En cuanto al porexpán, lo usaremos en lugar de los neoprenos típicos de este tipo de clonadores, sobre 1-1,5 cm de grosor.

Empezamos cogiendo una tapa de los tuppers (la otra no la usaremos) y marcaremos 5 círculos de unos 4-5cm de diámetro. La mejor disposición en este caso serían 4 en las esquinas (sin irse mucho al borde de la tapa), y otro en el centro. Con una cuchilla afilada, un estañador o un taladro con una broca de metal, siempre con cuidado, iremos vaciando los cinco círculos marcados. Finalmente con una lija repasa los bordes. Haz también un pequeño agujero para pasar el tubo atóxico con una broca de su tamaño, que no queden holguras después.

Corta 5 círculo de porexpán de un diámetro un poco mayor que los orificios que hayas hacho en la tapa. Cada uno de estos “collarines” improvisados, lo debemos introducir en los orificios de la tapa, así que para que sea sencillo, por todo su borde recorta con un cuchillo para que haga un poco de cuña. Por la parte inferior debe entrar por el orificio hasta hacer tope en la mitad del collarín aproximadamente.. Después, haz un corte desde un lateral hasta el centro para deslizar por ahí el cuello del esqueje.

Añade unos 3-4 cm de agua en el tupper, pasa el tubo atóxico por el agujero de la tapa, coloca la piedra difusora y déjala reposando sobre el fondo del tupper. Por la tapa en su posición natural sobre el tupper, coloca los esquejes fijados en los collarines en cada uno de los orificios, y conecta la bomba de aire. Debe quedar una distancia del agua al tallo del esqueje de unos 2-4cm. El burbujeo que producirá la piedra difusora mantendrá los tallos de los esquejes siempre encharcado.

Para terminar nuestro aeroclonador, con el otro tupper improvisaremos una cúpula que consiga mantener una alta humedad, muy importante en los primeros días. En cuanto veamos que las raíces de los esquejes comienzan a brotar, ya podemos pasarlos al sustrato. Retira cada collarín y con cuidado rómpelo o córtalo sin dañar las raíces. Será muy sencillo dada la fragilidad del material que hemos empleado para hacerlo.

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