Argentina, en busca de evidencias del cannabis medicinal

Hace casi 600 días Argentina aprobó una ley que regula la provisión de aceite de cannabis para tratamientos terapéuticos. Sin embargo, la aplicación de la letra avanza a pasos de elefante, o más bien de caracol. El Estado no sólo no provee cannabis, sino que la persecución a usuarios y cultivadores medicinales es brutal.

“Desarrollar evidencia científica sobre diferentes alternativas terapéuticas a problemas de salud, que no abordan los tratamientos médicos convencionales”. Uno de los artículos de la ley sí comienza a cumplirse. El pasado lunes el Hospital Garrahan de Buenos Aires, uno de los centros asistenciales para niños y jóvenes de mayor complejidad en América Latina, entregó aceite a un paciente de 15 años que será monitoreado de cerca. El ensayo pretende estudiar al menos 50 pacientes en Buenos Aires y a otros 50 en hospitales de otras regiones de Argentina. Se incorporarán ocho por mes.

“Nuestra misión es agotar todas las posibilidades para mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes. Cuando todo fue probado y no hay respuesta favorable, entonces debemos investigar y buscar otras alternativas, en este caso el cannabis medicinal”, afirmó el presidente del Garrahan, Carlos Kambourian. También destacó: “Esperamos que el uso del cannabis como fármaco compasivo permita a los pacientes y sus familias transitar la enfermedad de la mejor forma posible”.

Roberto Caraballo, jefe de Neurología y a cargo de este estudio, explicó que “el uso del cannabis medicinal puede ser una esperanza para los pacientes y las familias“. Sin embargo, fue prudente: “Queremos entender el rol de este nuevo tratamiento para que nos permita dar un paso importante en el conocimiento del uso del fármaco”, informó.

En Argentina el 1% de la población padece epilepsia. De esa cifra el 20% se trata de casos muy graves. Los chicos y chicas que participan del estudio en el Garrahan tienen la forma más severa de la enfermedad, con crisis repetitivas que lleva a un deterioro cognitivo, conductual y motor. El cannabis medicinal es provisto por el laboratorio APHRIA de Canadá, quien dona el fármaco durante todo el estudio y para todos los pacientes en los que se demuestre que funciona.

Por Rama

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