¿Autoflorecientes en interior? No cometas éstos 5 errores

Las variedades de cannabis autoflorecientes siempre son una opción muy interesante para cultivar en interior.

Las variedades de cannabis autoflorecientes siempre son una opción muy interesante para cultivar en interior. Bien sea para cubrir espacios vacíos que puedan quedan en la fase de floración con variedades fotodependientes, o bien sea para realizar un monocultivo de autos. Las ventajas es que son variedades muy fáciles de cultivar, y que algunas de ellas en menos de 60 días desde la germinación se pueden cosechar. Las variedades fotodependientes de floración más rápida se cosechan en mínimo 75-80 días, contando con el período obligatorio de cuatro semanas de crecimiento.

USAR MACETAS MUY PEQUEÑAS

La gran mayoría de autoflorecientes tienen un comportamiento similar. Crecen aproximadamente unas 3-5 semanas, y comienzan a continuación la fase de floración. Es decir que pasadas las 3 semanas desde la germinación conviene contar con unas plantas que durante el crecimiento se hayan desarrollado lo máximo posible, ya que su producción dependerá en gran parte del tamaño. Usar macetas pequeñas limitará el espacio disponible para el desarrollo de las raíces y por lo tanto su crecimiento llegará un momento en el que se frenará.

HACER TRASPLANTES

Con las variedades autoflorecientes conviene usar una gran maceta desde el primer momento. Un trasplante aunque beneficioso a la larga, no deja de ser un factor de estrés que puede frenar el crecimiento de las plantas algunos días. Y en este tipo de variedades que en ocasiones comienzan a florecer en 3 semanas, privarlas de desarrollarse 2-3 días en crecimiento siempre es contraproducente. Para un cultivo interior, macetas de 9-10 litros desde el primer momento es una buena apuesta.

SUBESTIMAR SU CRECIMIENTO

Aunque generalmente las autoflorecientes son variedades de un tamaño que rara vez superan el metro de altura en exterior, siempre hay algunas excepciones, principalmente en autoflorecientes sativas y las llamadas “super-autos”. En estos casos excepcionales, se pueden usar macetas un poco más pequeñas, los que evitará un crecimiento excesivo. También otra opción es reducir alguna hora el fotoperíodo diurno en la fase de crecimiento.

HACER PODAS

Cualquier poda que se le haga a una planta, siempre requerirá un tiempo de recuperación y tardará unos días en recuperarse. Y volvemos a lo dicho anteriormente, en variedades con un período de crecimiento tan limitado, privar a la planta de desarrollarse 2 o 3 días puede suponer una gran diferencia en su altura final. Si fuese necesario, siempre sería más conveniente realizar algún guiado de ramas que una poda.

USAR EL MISMO FOTOPERÍODO QUE PARA FOTODEPENDIENTES

En floración, este tipo de variedades que no dependen de fotoperíodos, agradecen una gran cantidad de horas de luz. Ésto afectará muy positivamente a la producción. Mientras que para las variedades fotodependientes se usa un fotoperíodo en floración de 12/12, cuando se cultivan autoflorecientes la mejor opción es un fotoperíodo 18/6. Esas 6 horas de luz a mayores supone un mayor gasto eléctrico con respecto a las fotodependientes, pero sin duda los rendimientos merecerán la pena.

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