Cáñamo industrial recibirá un nutriente parlamentario en Estados Unidos

Macfoto

El cultivo de cáñamo industrial es cada vez más creciente en Estados Unidos, un país que sigue prohibiendo a la planta en forma federal, pero que ha legislado a favor en nueve estados y la capital del país, Washington. Ahora, los productores recibieron una gran noticia: el proyecto de ley agrícola, que será firmado por el presidente, eliminaría el cáñamo industrial de una lista de sustancias bajo control federal.

La iniciativa, que prevé una inversión de 867.000 millones de dólares en todo concepto, crearía un mercado legal en particular para el CDB que podría alcanzar un valor superior a 20.000 millones de dólares para 2022, según la firma de investigación Brightfield Group. Se trata de un fuerte impulso para un cultivo que hizo la América siglos atrás y luego fue perseguido hasta el exterminio.

“Es absolutamente radical para la industria del cannabis”, señaló Kristen Nichols, editora de la publicación Hemp Industry Daily. “Todos los obstáculos a los que se enfrenta el cannabis provienen de ser ilegal a nivel federal”. El líder de la mayoría del Senado, el republicano de Kentucky Mitch McConnell, defendió la disposición del cáñamo con el objetivo de impulsar a los agricultores en su estado natal, en momentos en que buscan otro cultivo comercial ante la disminución del consumo de tabaco.

Con Bastante Difusión, podría ser, tranquilamente, la expresión encerrada en el acrónimo CBD. El cannabidiol está de moda en Estados Unidos, y Donald Trump, su presidente, lo sabe. El Epidiolex, medicamento anticonvulsivo compuesto en forma íntegra por el primo (hasta ahora) menos conocido del THC, es la primera droga derivada del cannabis aprobada por la FDA, la oficina que regula medicamentos y alimentos en el gran país del norte. Pero hay más.

El ingrediente que repentinamente ganó popularidad y que era casi desconocido hasta hace poco, comenzó a aparecer en bebidas, alimentos, productos de belleza y tinturas. En Nueva York, han comenzado a aparecer en los menús cócteles y productos horneados con CBD para atraer a clientes curiosos por probar el cannabis.

¿A la espera las grandes empresas?

La promulgación formal de la legislación vigente podría dar a empresas como Coca-Cola Company una vía legal para experimentar con el cannabis en Estados Unidos. Solo el próximo año, se espera que las ventas de CBD derivado del cáñamo en ese país aumenten casi 10 veces a 5.700 millones de dólares, de acuerdo con Brightfield.

Coca-Cola ha dicho específicamente que está interesada en el CBD como un ingrediente potencial para las bebidas de “bienestar funcional”, un sector de la industria de bebidas que ha atraído cada vez más atención a medida que los consumidores se alejan del azúcar.

Sin embargo, no está claro cómo el uso del CBD como ingrediente será regulado por las autoridades federales y estatales y podrían pasar meses antes de que se resuelvan los detalles. Eso no detiene a las bebidas y las cremas faciales con CBD derivado del cáñamo que comenzarán a llegar a los estantes en breve. Mientras que las grandes empresas que cotizan en bolsa probablemente esperarán hasta que se aclare el aspecto regulatorio, señaló Nichols.

Una vez que eso pase, la ola de productos con CBD será imparable.

Por Rama

Más Artículos
Ucrania, petición de legalización del cannabis llega al Parlamento
>