Capitán Cannabis, cuando la marihuana da poder

En Canadá acaba de nacer un súper héroe que cuando ingiere marihuana, así sin eufemismos, se convierte en Capitán Cannabis.

En Canadá acaba de nacer un súper héroe que cuando ingiere marihuana, así sin eufemismos, se convierte en Capitán Cannabis.

Mucho se habla de que, cuando Popeye extrae su lata de espinaca en verdad está usan cannabis.

La especulación existió por siempre aunque, es tiempo de decir que parece algo forzada.

Y a partir de ahora, innecesaria.

Porque en Canadá acaba de nacer un súper héroe que cuando ingiere marihuana, así sin eufemismos, se convierte en Capitán Cannabis.

Así lo cuenta la revista mexicana GQ, que cuenta la historia del personaje de cómic creado por Verne Andru.

La tira cómica fue creada en Canadá cuando la legalización de la marihuana apenas despuntaba.

El entrañable personaje verde y con bigotes obtiene sus poderes de una especie de cannabis intergaláctico.

El personaje es bastante real y vintage del mismo modo.

Se trata del primer superhéroe inspirado en el cannabis que vuelve en un momento justo.

Nuestro superhéroe aprovecha una reimpresión de los cómics originales de mediados de los 70, justo cuando cumplen cuatro décadas.

Capitán Cannabis tiene mucho estilo: luce un entallado traje verde, peina largos bigotes marrones y lleva, como insignia, dos hojas de chala en el casco y el cinturón.

Sus poderes los obtiene de una especie de marihuana intergaláctica y sus archienemigos son quienes se oponían a la legalización de la marihuana en 1975.

O sea, agentes antinarcóticos o la policía.

Según su propio creador, la idea que detonó la creación del héroe surgió en 1972.

En el momento preciso en que Canadá debatía la descriminalización de la marihuana.

“Capitán Cannabis es el primero superhéroe dedicado a la paz, al amor y el entendimiento”.

“Es el superhéroe que todos llevamos dentro (…) es todo menos el típico héroe de Marvel o DC, dice el bueno de Andru.

Desde 1975, el personaje ha estado presente en la escena de los cómics underground y alternativos con impresiones intermitentes.

“El certificado de derechos de autor del gobierno tiene fecha del 4/20/1977, haciéndolo el primer vínculo entre superhéroes, comics y el mundo 4:20”, ha señalado Andru al sitio Benzinga.

CONTEXTO

Verne se ha inspirado en dos maestros del rubro: Robert Crumb (Zap Comix) y Gilbert Shelton (The Fabulous Furry Freak Brothers).

Fue así como el autor se aventuró en el underground canadiense del cómic.

“Cuando era niño, no aceptaba los cómics de superhéroes convencionales. Me pareció que estas historias eran una violencia estrecha y glorificada ”.

“Mi opinión sobre los cómics cambió cuando vi un montón de cómics clandestinos en una tienda a principios de los 70”.

“En ese momento, estas tiendas comenzaron a ser consideradas como el epicentro de la cultura fumeta y la contracultura en general”.

” Eran sólo un grupo de hippies que cumplían su sueño de vender lámparas de lava y camisetas teñidas “, bromea.

Por lo tanto, la contracultura empujó al gobierno canadiense a revisar la prohibición de las drogas a través del Senado.

En 1972, Parlamento canadiense emitió un informe recomendando la despenalización del cannabis.

Se estableció el marco, la inspiración estaba a la mano: esto llevó a la creación de Captain Cannabis.

La mayoría de sus historias se desarrollan en una ficticia era en la que la prohibición había caído.

Aún no imaginaban que Canadá lo volvería real en 2018.

“Todo mundo lo amó instantáneamente y su futuro parecía asegurado. Teníamos una audiencia receptiva ”, recuenta Andru.

El propio autor fue vigilado por las autoridades de su propio país sin que lo supiera.

“Esto lo descubrí décadas más tarde a través de una solicitud respaldada por la libertad de información”, recuerda Verne.

“Eran tiempos oscuros”, define.

NI siquiera eso detuvo a Capitán Cannabis, que tuvo diferentes acepciones al paso de los años.

Su autor se mantiene vigente en el circuito de convenciones de cómics y hasta llegó a rechazar la idea de llevar al héroe al formato de una cinta de bajo presupuesto.

Aunque siempre es una idea que ronda su cabeza la posibilidad de animarlo.

“Hay muchas ideas en el tintero, pero nada ha sido lanzado”.

“Terminé el primer guion en 2005 y lo usé como base para el comic 420 y los episodios web” detalló.

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