Colombia reafirma su éxito con la exportación de 100.000 semillas

La capacidad (y potencial) industrial de Colombia en el mundo cannábico es ya conocido por todos y todas.

semillas

La capacidad (y potencial) industrial de Colombia en el mundo cannábico es ya conocido por todos y todas.

Pero si queda alguna duda, esta noticia que publica el periódico argentino Ámbito Financiero termina por esclarecerla.

El Ministerio de Justicia de Colombia exportó la exportación de 100.000 semillas de cannabis hacia Denver, Colorado, Estados Unidos.

La autorización se otorgó con apoyo de la Ventanilla Única de Comercio Exterior del Ministerio de Comercio. Y es calificada como un logro importante para la industria del cannabis medicinal en medio de la pandemia de covid-19.

“Mientras muchas empresas sufren las consecuencias económicas, este renglón maduro, comenzando a cumplir objetivos importantes, como es el de la exportación”, Dumar Cárdenas, subdirector de control y fiscalización de sustancias químicas y estupefacientes del Ministerio de Justicia.

Acceso a semillas de cáñamo

La operación se concretó ante la necesidad de algunos países productores de cannabis medicinal por acceder a semillas de cáñamo en medio del ciclo invernal, y con la intención de consolidar un flujo de ventas en el exterior.

Estuvo encabezada por la firma Avicanna, por medio de su empresa subsidiaria Santa Marta Golden Hemp, asumiendo un cabo la exportación de 100.000 semillas de cannabis hacia Denver, en la región central de Estados Unidos.

Este lote, que supone la primera carga de su tipo desde Colombia hacia el exterior, será el primer envío de varios volúmenes a gran escala que llevará a cabo la empresa hacia el país norteamericano.

La producción de estas semillas es el resultado de un proceso de más de 6 meses, en el que participaron cerca de 60 trabajadores directos del corregimiento de Bonda, en el departamento del Magdalena.

“La industria del cannabis en Colombia, al ser un sector naciente, tiene el gran reto de abrir camino y estandarizar sus procesos productivos. Por esta razón, por el caso particular de esta exportación, la asesoría del ICA y el respaldo de los ministerios de Agricultura y Justicia fue determinante para que pudiéramos tener la cosecha en los tiempos que exigía al cliente en Estados Unidos ”, Lucas Nosiglia, presidente de Avicanna Latam.

“Esta exportación es el campo de muestra del sector del cannabis está en condiciones de apalancar la reactivación socioeconómica que requiere el país en el medio de la coyuntura. El cannabis medicinal genera empleo, aumenta los ingresos fiscales de la nación, amplía la matriz exportadora y contribuye al desarrollo de zonas remotas “, nosiglia nos compromete.

UNA INDUSTRIA QUE PROMETE

Todavía hay obstáculos para la industria del cannabis crezca en Colombia, y en el continente en general.

En el ámbito global, por ejemplo, la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) sigue siendo la reguladora y tiene al cannabis en su lista.

Así mismo, en Colombia (y en el continente en general) todavía existen barreras legales y morales que dificultan el paso por las aduanas. Éstas tienen la reticencia de la comunidad médica a utilizar tratamientos sustitutivos o complementarios distintos de los músculos.

Sin embargo, los cambios positivos que el cannabis puede generar en la economía nacional estadounidense vencer esas barreras.

“Nuestra economía es frágil porque, dentro de los conceptos del libre comercio, dependemos mucho de las importaciones. Por ejemplo, no pocos sectores y empresas tuvieron que detener sus operaciones porque son dependientes de productos traídos de China ”, afirma al sitio Portafolio Sergio Gómez, director de Operaciones de Siembra Medicinal Colombiana (SIEMCOL).

“En cambio, nosotros consideramos que con el cannabis podemos generar unas cadenas productivas de valor internas muy importantes en este momento”, afirma Gómez.

Plan Obligatorio de Salud

Para que esta industria se active y sus beneficios se materialicen a mayor escala, acuerdo con el director de Operaciones de SIEMCOL, es necesario que se debata la posibilidad de que el cannabis haga parte de lo que antes se llamaba el Plan Obligatorio de Salud ( POS)

Así, el cannabis podrá llegar a los usuarios en las mismas condiciones que otros medicamentos y podría establecer puentes más fuertes con una industria de tantas ganancias como la farmacéutica.

También es preciso ajustar las condiciones que hacen factible el crecimiento de esta industria en el país; como el largo vínculo ancestral de la planta con las comunidades indígenas, la fertilidad de los terrenos rurales y la capacitación del campesinado nacional.

Todo ello puede ayudar a la complicada relación que Colombia ha tenido con el cannabis en las últimas décadas se resuelva en un proceso de transformación que, indudablemente, sería ejemplar ante los ojos del mundo.

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