¿Cómo hacer una polinización controlada en exterior?

. Todas aquellas que hasta el momento no hayan mostrado su sexo, en las próximas semanas lo harán forzadas por el fotoperíodo exterior.

justicia
Macfoto

Poco a poco se acerca la fase de floración para las plantas de cannabis cultivadas en exterior. Todas aquellas que hasta el momento no hayan mostrado su sexo, en las próximas semanas lo harán forzadas por el fotoperíodo exterior. Son por lo tanto semanas en las que conviene multiplicar las revisiones que se hagan con el fon de identificar los posibles machos y eliminarlos cuanto antes.

Una sola flor masculina que se abra será suficiente para fecundar los cogollos de varias plantas femenina. Cada cogollo fecundado producirá decenas de semillas. Y una planta fecundada, es más importante concentrar su energía en el desarrollo de semillas que de flores. Finalmente su producción se verá afectada, por no hablar de lo desagradable que llega a ser encontrarse un cogollo lleno de semillas.

Pero siempre hay cultivadores que desean experimentar y cuando se encuentran con un macho, deciden hacer una polinización y obtener una pequeña cantidad de semillas para futuros cultivos. Llega a ser muy satisfactorio cultivar un cruce creado por uno mismo. Y realmente es muy sencillo hacerlo con las garantías de no estropear la cosecha debido a una polinización descontrolada.

Lo primero, lógicamente es disponer de un macho. Cuando se cultivan semillas regulares existen probabilidades altas de obtenerlo, normalmente en un paquete de 10 semillas regulares, de unas 3-4 resultan ser machos. Si contamos con varios, seleccionaremos el más vigoroso, aunque si son de diferentes variedades también podemos hacer varios cruces diferentes conservando todos o alguno.

Una vez identificado el macho, debemos retirarlo a una zona “de reposo”. No debe estar próximo a las plantas hembra, no debe ser un lugar excesivamente ventilado y debe contar con un fotoperíodo natural. Una habitación poco frecuentada en el interior de nuestra casa podría ser perfecta. Poco importará que la planta reciba poco sol, en este punto tampoco interesa que siga creciendo, tan sólo que se mantenga y continúe madurando sus flores.

Si la planta cuenta con un gran tamaño, puedes hacerle una poda drástica dejando únicamente 2 o 3 ramas. Todos los días la revisaremos buscando las primeras flores abiertas. Y evitaremos seguidamente visitar las plantas hembra, ya que el polen de las flores del macho puede fácilmente adherirse en nuestra ropa provocando una polinización accidental. No es mala idea incluso cambiarse de ropa, además de lavarse siempre muy bien las manos.

En cuanto veamos alguna flora del macho abierta, recogeremos su polen en una pequeña bolsita zip. Ponemos la bolsita bajo la flor y la golpeamos ligeramente con un bolígrafo. Si está lo suficientemente madura, recogeremos una pequeña cantidad de polen de color amarillento. Si no está madura, debemos esperar un poco más para volver a probar. Y por un poco más nos referimos a unas pocas horas. Una vez tengamos el polen del macho, éste lo cortaremos y meteremos en una bolsa de plástico bien cerrada para tirarlo directamente a la basura.

Para hacer una polinización controlada existen varias alternativas. Una sería con un pincel impregnado en el polen del macho con el que “pintaremos” después uno o dos cogollos de la planta con la que queramos cruzar. Otra pasando el polen a una bolsa de plástico, introduciendo después la rama con el cogollo que vayamos a polinizar, y fijando con cinta el plástico al tallo para evitar fugas de polen.

La que os proponemos es la que personalmente más me gusta, que es diluyendo el polen en agua destilada y después aplicarlo al cogollo con un spray. Prueba primero en el lavabo o bañera para comprobar que el spray sea lo más fino posible. Cubre con un plástico la planta a excepción del cogollo a polinizar, y aplica una generosa cantidad de agua con polen, sacudiendo bien posteriormente y dejando secar antes de destapar de nuevo la planta.

Un cogollo polinizado en pocos días comenzará a mostrar varios signos, como el “tostado” prematuro de sus pistilos o en engorde excesivo de los cálices. Además dejará de engordar al mismo ritmo que sus compañeros. Para un correcto madurado de las semillas, serán necesarias al menos unas 5 semanas. Así que no será complicado calcular el día de la polinización con la fecha estimada de la cosecha.

A la hora de secar el cogollo polinizado, conviene situar debajo un cuenco o cualquier tipo de recipiente para recoger alguna semilla que pudiera caer. Las semillas puedes retirarlas con el cogollo aún verde, pero siempre será más fácil y se manipularán menos cuando el cogollo se ha secado. Ese cogollo una vez hayas retirado las semillas, lo puedes consumir tranquilamente o hacer alguna pequeña extracción. Las semillas después las conservaremos en un lugar fresco y seco hasta hora de germinarlas.

Más Artículos
El hongo Oídio: detección, control y tratamiento
>