Como plantar marihuana en una maceta [paso a paso]

Como plantar marihuana en una maceta es muy fácil cuando se conoce la planta y se comprenden sus necesidades.

Como plantar marihuana en una maceta es muy fácil cuando se conoce la planta y se comprenden sus necesidades. Y no es muy diferente entre hacerlo en exterior y hacerlo en interior. Salvo por algunos matices de los que más adelante hablaremos. Así que comencemos comentando lo principal.

Como plantar marihuana en maceta: semillas o esquejes

No hay cultivo sin semillas o esquejes, lógicamente. Y de una buena elección, dependerá en gran parte el éxito de un cultivo. La marihuana es una especie de temporada. Es decir que crece durante la primavera y comienzos del verano. Y florece en verano y otoño dependiendo de la variedad. Las variedades índica generalmente se cosechan antes de que termine el verano o como muy tarde las primeras semanas del otoño. Y las sativas en cambio se cosechan a lo largo del otoño.

Si tenemos esto en cuenta, no tiene sentido cultivar una variedad sativa que se coseche en noviembre en climas de otoños lluviosos. Lo más probable es que se pudra antes de que lleguemos a cosechar. Sería una pérdida de tiempo y dinero. Por mucho que nos guste una variedad, siempre debemos preguntarnos si es la más apropiada para nuestro clima. El mercado de semillas es muy amplio y se puede encontrar una variedad que se adapte al clima y gustos de cada cultivador.

El sustrato

Nunca jamás se debe escatimar en un buen sustrato. Será el soporte para la planta y sus raíces durante los meses que dure el cultivo. En un buen sustrato las plantas crecerán sin mayores problemas. Pero en un sustrato malo la planta puede no llegar a vivir ni una semana. Estos pueden tener una textura inadecuada, restos orgánicos todavía en descomposición, plagas, hongos, virus… En definitiva, a nosotros mismos no nos gustaría vivir en una casa en ruinas. Así que no le proporciones a tus plantas una ruina de sustrato.

Un buen sustrato por otro lado no es el que más nutrientes contiene. Es aquel que tiene una buena estructura. Por ejemplo la fibra de coco es un excelente sustrato y no contiene ningún tipo de nutriente. Ante todo, debe ser muy esponjoso para permitir una buena absorción de agua y oxigenación. También para facilitar el drenaje por el fondo de las macetas. Y la esponjosidad es una característica que aportan principalmente la perlita o la fibra de coco.

Que contenga más o menos alimento es indiferente, ya que tarde o temprano tendremos que usar algún tipo de abono. Además, preferiblemente se debe optar por un sustrato esterilizado. Hoy en día prácticamente todos los fabricantes de nutrientes para el cultivo disponen de líneas de sustratos de primera calidad, pensados siempre para el cultivo de marihuana. Aunque puedan parecer caros en comparación con otros, a la larga saldrán rentables por todo lo bueno que aportarán.

La maceta

No menos importante es la elección de la maceta. De ella en gran parte dependerá el tamaño final de la planta, ya que ésta crecerá lo que le dejen crecer sus raíces. En una maceta de pequeño tamaño será imposible conseguir una gran planta. Las raíces llegará un momento en que si no disponen de más espacio, detendrán su crecimiento. Y la planta lógicamente también. Esto es algo válido tanto para cultivos en interior como para cultivos en exterior.

Cuando en exterior se comienza un cultivo a primeros de primavera y la planta tiene más de 4 meses por delante para crecer, se debe optar por una gran maceta o contenedor. Lo agradecerá alcanzando un gran tamaño. Pero si por el contrario no se desean plantas grandes, lo más sencillo es comenzar el cultivo más tarde. También es importante apostar por colores como el blanco. Los colores oscuros absorben más calor, se sobrecalientan y las raíces sufren hasta el extremo de llevar a la planta a la muerte.

En interior es indiferente el color de la maceta. Tampoco interesan macetas de gran tamaño, ya que en nuestra contra siempre tendremos el consumo eléctrico. Interesa más una buena densidad de plantas. En aproximadamente un mes dar por concluida la fase de crecimiento y comenzar la de floración con toda la superficie de cultivo bien cubierta. Tengamos en cuenta que el crecimiento supondrá el mayor gasto al contar con 18 horas de luz, mientras que en floración serán tan sólo 12. Una maceta de 11 litros debería ser el tamaño máximo.

El agua y los riegos

La marihuana es una planta que consume gran cantidad de agua. Pero en cambio no le gusta los encharcamientos constantes, por lo que se debe regar lo justo y necesario. Un truco para saber cuando es hora de regar, es el de levantar la maceta y comprobar su peso. Nos podremos hacer una idea de la cantidad de agua que aún conserva. Si pesa poco, debemos regar. Si pesa excesivamente, debemos esperar.

Los riegos siempre han de ser abundantes y lentos. Esto dará tiempo a que el sustrato por sí mismo vaya absorbiendo el agua y distribuyéndola para que no queden zonas secas. Además, siempre debe salir un poco de agua por el drenaje. Así se consigue arrastrar y eliminar las sales que la planta no ha consumido y en gran medida evitará bloqueos de nutrientes.

Es muy importante dejar reposar el agua al menos 24 horas en un cubo o garrafa. Esto dará tiempo a que se degrade el cloro que contiene y que es veneno para los microorganismos del suelo. Y es más importante todavía regular siempre el pH. Muchos de los problemas de asimilación de nutrientes derivan de un pH inadecuado. Con un pH entre 6 y 6.5, la planta tendrá facilidades para asimilar todos los nutrientes necesarios para su desarrollo. Por encima o por debajo de ese rango, algunos nutrientes no son asimilables. En este caso la planta no tardará en mostrará carencias que no solucionaremos subiendo las dosis de abonos.

Como plantar marihuana en una maceta en exterior

Como hemos comentado al principio, se debe comenzar un cultivo hasta que el clima primaveral comience a estabilizarse. Una planta recién nacida en zonas donde el principio de primavera es muy lluvioso, frío y poco soleado crecerá muy despacio o incluso podría morir. Cuando se dispone de un clima favorable, entonces sin problemas se podrá comenzar cuando empieza la primavera. Así se podrán conseguir auténticos árboles.

Dependiendo de la zona y la variedad, una planta de marihuana comienza la floración aproximadamente entre mediados de julio y principios de agosto. Si echamos cuentas, germinando como muy tarde a primeros de junio, mes de días largos y soleados, veremos que la planta tendrá mínimo mes y medio de buen crecimiento. Es tiempo suficiente para que alcance un buen tamaño.

Aunque se puede poner la pequeña plántula en su maceta definitiva, siempre es más recomendable hacer varios trasplantes. Será mucho más sencillo controlar los riegos y además tras cada trasplante, la planta experimentará un crecimiento increíble. No hay nada escrito en cuanto a trasplantes, tan sólo hacerlos cuando se vea que la planta comienza a frenar su crecimiento. El último trasplante como muy tarde se debería hacer a finales del mes de junio. A falta de unas 3-4 semanas para el inicio de la floración.

Como plantar marihuana en una maceta en interior

En interior se tiene un control total sobre el fotoperíodo. Además es posible mantener una temperatura y humedad óptima, por lo que las plantas desde el primer momento crecerán rápido y en las mejores condiciones. Como decíamos, como plantar marihuana en una maceta en interior no es muy diferente de hacerlo en exterior. Salvo que se dispone de un espacio más limitado, especialmente en altura.

Es esto por lo que interesa sobre todo una buena densidad de plantas. Pasadas unas 4-5 semanas, toda la superficie de cultivo debería estar cubierta pero con plantas de una altura de unos 30cm. Cuanto más prolonguemos la fase de crecimiento, más subirá la factura eléctrica. Y cualquiera que eche cálculos verá que sale más rentable gastar un poco más en semillas para una buena densidad que la factura eléctrica.

Por ejemplo para un espacio de 1 m2 se puede optar por 8-9 plantas en macetas de 11 litros. Pasadas 4 semanas mal se tienen que dar las cosas para que no hayan alcanzado los 30cm de altura. Y será una altura ideal para comenzar la fase de floración sin que causen grandes problemas por la altura final. También es interesante hacer dos trasplantes. Por ejemplo comenzar en una maceta de 3 litros y finalizar en la final de 11 litros.

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