De cómo el cannabis influyó en la historia de la música

Aunque todavía el cannabis es ilegal en la gran mayoría de países de mundo, poco a poco la tendencia va cambiando

Aunque todavía el cannabis es ilegal en la gran mayoría de países de mundo, poco a poco la tendencia va cambiando. Y aún siendo una sustancia ilegal, es y ha sido sustancia la más consumida del mundo desde prácticamente los albores de la civilización. Se ha empleado desde en medicina tradicional, como en rituales religiosos. Y también como fuente de inspiración. A lo largo de toda la historia nos podemos encontrar desde escritores, pintores, compositores, músicos o actores que la han consumido. Y quizá sus obras e influencia no hubiesen sido la misma gracias al cannabis.

El cannabis y la música por ejemplo se unen prácticamente en el siglo XX. Con el jazz en pleno auge, música símbolo de la raza negra, su pasión y gritos de libertad, nos podemos trasladar a Nueva York o Chicago, donde miles de afroamericanos llegan desde regiones sureñas, quienes popularizarían también el cannabis. Éstos ya tenían la costumbre de fumarlo, introducido en 1910 por los mexicanos que huían de la revolución.

Comienzan a aparecer grandes músicos como Louis Armstrong, Hoagy Carmichael o Milton Mezzrow (más famoso por pasar el mejor cannabis de Chicago que por sus virtudes musicales) que confesaban que el cannabis les ayudaba a que la inspiración fluyese, y con ella el jazz. Alguno de ellos se vio en problemas con la justicia como el propio Armstrong, una de las figuras más carismáticas e innovadoras de la historia del jazz y condenado a cinco años por consumo. Finalmente no cumplió la condena.

El cannabis finalmente terminaría vinculada a la música para siempre. Cientos de canciones hablaron sobre ella. En la década de los 60 alcanzó fama mundial, principalmente debido al movimiento hippie y en menor medida, a músicos como Willie Nelson además de otros géneros musicales. El famoso periodista de rock, el estadounidense Al Aronowitz, también se haría famoso por iniciar tanto a Bob Dylan como al cantante francés Serge Gainsbourg en la marihuana. En la canción de Dylan “Rainy Day Women #12 & 35” se puede escuchar el estribillo gritado por Dylan “¡a colocarse todo el mundo!”.

Fue precisamente Al Aronowitz quien presentaría los Beatles a Dylan. Y fue precisamente Dylan quien les invitó al primer porro al cuarteto de Liverpool concretamente el 28 de agosto de 1964 en Nueva York. Según la anécdota, a John Lennon le pasó un porro Dylan. Pero prefirió no probarlo al no conocer sus efectos. Fue Ringo Star quien se animó y finalmente todos, una vez convencidos de que no era tan malo, terminaron catándolo. Y desde entonces palabras como high, grass o smoke se escucharía frecuentes en sus canciones, como la famosa Get Back (Jojo dejó su hogar en Tucson, Arizona, por un poco de hierba de California”).

Tanto John como Paul McCartney tuvieron serios problemas con la justicia a causa del cannabis. A John se le denegó durante años en Estados Unidos por posesión de hachís, y Paul lo pasó especialmente mal en 1980 cuando en el aeropuerto de Tokio fue detenido con 219 gramos de marihuana en su maleta. Inmediatamente fue arrestado y encarcelado. Tras pasar 9 días en una celda de 2x2m, finalmente sus abogados consiguieron que fuese deportado en lugar de cumplir los 8 años que le podrían caer.

Pero sin duda la mayor influencia del cannabis en la música la encontramos en la caribeña Jamaica y el reggae. El cannabis llegó a este país a mediados del siglo XIX procedente de la India. Fueron los recolectores de azúcar quienes la introdujeron. Soul, blues y rhythm&blues evolucionan al ska, lo que serían las raíces del reggae, una forma de musicalizar las demandas de los rastafaris y demandar la unión de todos los africanos y su poder. Bob Marley fue su máximo exponente con canciones como “African herbsman” o “Redder than red“, que lo convirtieron en embajador de este género y la hierba locales.

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