El día en que The Beatles descubrieron el cannabis gracias a Bob Dylan

La historia de la música está llena de anécdotas. Una de ellas es el día que se conocieron Bob Dylan y The Beatles.

La historia de la música está llena de anécdotas, algunas de las cuales han cambiado sin duda su rumbo. Una de ellas es el día que se conocieron Bob Dylan y The Beatles. Y también fue el mismo día que The Beatles conocieron el cannabis. Fue el 28 de agosto de 1964, tras finalizar el primero de los dos conciertos que los chicos de Liverpool tenían programado en el Forest Hills Stadium, de Queens. Cansados, decidieron volver al hotel Delmonico, en Park Avenue.

El Delmonico era un antiguo hotel de rascacielos lujoso en pleno Manhattan, en la actualidad convertido por Donald Trump en un condominio residencial.era un hotel lujoso en pleno Manhattan. Era visitado por mucha gente famosa, pero nunca como los días en que se alojaron allí los ídolos de los adolescentes Paul McCartney, John Lennon, George Harrison y Ringo Starr.

Los Beatles se encontraban en una habitación del sexto, donde pasaban los días encerrados, riéndose y bebiendo. Mientras, en los pasillos y hall del hotel decenas de vigilantes privados y policías controlaban los accesos, impidiendo a los miles de jóvenes que en el exterior esperaban incluso varios días para poder verlos. Tan sólo unos pocos podían entrar en la habitación, entre los que se encontraba su manager Brian Epstein.

El periodista Al Aronowicz fue quien hizo posible que ese día Bob Dylan conociese a los Beatles. Fue a buscar a Dylan a Woodstock, donde vivía entonces, ya que conocía la admiración pública entre ambos. Paul había reconocido en una ocasión que “es nuestro ídolo, lo admiramos”, mientras John contó que “un DJ francés le pasó el segundo disco de Dylan a Paul. No paramos de ponerlo una y otra vez, creo que lo gastamos”.

Dylan sentía atracción por los Beatles

Dylan por otro lado, se sentía atraído por los Beatles. Al nuevo ídolo de la canción protesta, le intrigaba tan descomunal irrupción musical y reconocía en ellos algo que los demás no tenían. En cierto modo quería estudiar un fenómeno como el suyo, acostumbrado a que en sus conciertos los asistentes estuvieran todos quietos y en silencio, mientas que en los de los de Liverpool había desmayos, frenesí y gritos.

Tras las presentaciones e intercambiar algunas primeras impresiones en la habitación del hotel, las conversaciones fluían entre unos y otros mientras bebían vino, champagne y whisky. En determinado momento, Dylan sacó una bolsa con cannabis dispuesto a liarse un porro. Los Beatles se miraron entre sí, confesando que nunca habían probado la hierba.

En cierto modo ésto sorprendió a Dylan, convencido de que en el tema I want to hold your hand en un momento dado cantaban “I get high, I get high”, expresión que se podría traducir como “estoy colocado”. Entre grandes risas, le aclararon que en realidad la letra decía: “I can’t hide, I can’t hide” (traducido “no me puedo esconder, no me puedo esconder”).

El catador oficial

Dylan comenzó a liarse un porro y se lo ofreció en primer lugar a John, quien a su vez se lo pasó a Ringo diciendo “él es nuestro catador oficial, nuestro conejillo de indias”. Ringo, sin saber muy bien qué hacer, lo fumó entero como si fuese un cigarrillo, ante la mirada curiosa de sus compañeros de grupo, y el estupor de Dylan. No tardaron muchos minutos en comenzar a reírse a carcajadas. Así que finalmente todos terminaron fumando los porros que les iba liando Dylan, riendo y dividiéndose toda la noche.

Con el paso de los años, cada uno de los cinco protagonistas contaron sus propias versiones del encuentro. Ringo Star afirmó que “ésa fue la primera vez que fumamos marihuana. Fue fabuloso. Me reí y me reí sin parar.” John Lenon dijo que “fumamos y nos reímos toda la noche. Bob se la pasó contestando el teléfono. Era ridículo. No recuerdo muy bien de qué hablamos, sólo estábamos ahí siendo roqueros, fumando marihuana, tomando vino y pasando un buen rato algo”.

Paul McCartney por su parte, contó “fue Bob quien inició a los Beatles en la marihuana. Y fue muy divertido. Yo creí que por fin había encontrado el sentido de la vida. Quería contarle a la gente de qué se trataba. Yo era el más grande descubridor, en ese mar de marihuana en Nueva York. Pedí que me consiguieran papel y lápiz escribí algo en un papel. Cuando nos despertamos vi que sólo había escrito:”hay siete niveles”. No resumía exactamente todo lo que había pensado pero al menos nos divertimos mucho”.

Tu pájaro es verde

Un año y medio más tarde, en el tema “And your bird can sing” compuesta por Lennon, haría referencia a esta situación cuando dice canta “You say you’ve seen seven wonders, and your bird is green. But you can’t see me, you can’t see me”,(traducido “dices que has visto siete maravillas, y tu pájaro es verde. Pero no puedes verme, no puedes verme).

George Harrison fue el único que le restó importancia a aquella noche, diciendo que ya habían probado el cannabis mucho antes en Liverpool invitados por un batería amigo de ellos. La versión de Bob Dylan, cuando años después le preguntaron por aquella noche en el hotel Delmonico, simplemente dijo “es cierto que nos vimos una noche. Y lo pasamos bien. No os puedo contar nada más, porque no recuerdo mucho más”.

Lo cierto es que aquella noche muchas cosas cambiaron. Los Beatles crearon una gran amistad con Dylan. Incluso en la portada del disco Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band se puede ver la foto de Bob. Por muchos, es considerado el mejor disco de rock de la historia con 32 millones de copias vendidas, 17 discos de platino y el primer trabajo pop que ganó un Grammy como Álbum del Año, además de convertir en caballeros del Imperio Británico a Paul McCartney y al productor George Martin. También fue un claro guiño de hacia el movimiento psicodélico y al cannabis.

El disco del porro

Lennon reconoció que el disco Rubber Soul, sexto trabajo de The Beatles y grabado en tan sólo cuatro semanas para así poder aprovechar el mercado navideño, había sido el disco del porro. Prácticamente en su totalidad fue compuesta y grabada bajo los efectos del cannabis. Aunque el homenaje más explícito fue el tema Got to get you in my life o “Quiero que entres en mi vida”, lanzado en 1976, seis años después de que The Beatles se hubiesen separado. Bajo lo que parece una canción de amor, se esconde “una oda al porro” como contaría después Paul, su compositor.

El interés de los Beatles por el cannabis fue tal, que incluso en 1967 llegaron a pagar un anuncio de página completa en el periódico The Times en pidiendo la legalización del cannabis, firmando junto a otros 64 de los miembros más destacados de la sociedad británica.

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