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Por esta Encod presenta un código de conducta para los Clubes Sociales de Cannabis en la Unión Europea. Este código ha sido elaborado por socios de Encod en Alemania, Austria, Bélgica, España, Francia, Grecia, Italia, Reino Unido y República checa. Algunos de ellos están actualmente involucrados en Clubes Sociales de Cannabis que operan legalmente en su país, otros están involucrados en la preparación de CSCs que serán establecidos una vez que la legislación sobre el cultivo de cannabis para uso personal lo permite. Para saber más info@encod.org 

CANNABIS SOCIAL CLUBS EUROPEOS

CÓDIGO DE CONDUCTA

 DICIEMBRE DE 2011

Debido a la falta de un marco legal con respecto al cultivo de cannabis para el uso personal, nosotros y nosotras, personas usuarias de cannabis de toda Europa, hemos iniciado un modelo propio de regulación y control.

Este modelo, llamado Club Social de Cannabis, trata de evitar que las personas consumidoras de cannabis estén involucradas en actividades ilegales y asegura que se cumplen ciertos requisitos con respecto a la salud pública y la seguridad. Los Clubes Sociales de Cannabis (CSC) son asociaciones registradas y sin fines de lucro que están formadas por personas adultas que consumen cannabis. Pueden ser establecidas legalmente en un país donde el cultivo de cierta cantidad de cannabis para el uso personal ha sido descriminalizado. En países donde aún no es el caso, los CSCs pueden operar de forma experimental a fin de prepararse para el momento en que las leyes sobre el cultivo de cannabis para uso personal cambien. De acuerdo con el artículo 12 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, “toda persona tiene derecho a la libertad de reunión pacífica y asociación en todos los niveles”.

Los CSCs organizan el cultivo colectivo de un monto de cannabis que sirve únicamente para el consumo personal de sus miembros. La capacidad de producción de un CSC está basada en el nivel estimado de consumo anual, aumentado con una reserva razonable para contrarrestar el riesgo de cosechas fracasadas y robo, y proveer para una ’producción de emergencia’ para personas que consumen cannabis con fines medicinales. Las reglas internas de un CSC incluyen un protocolo sobre la administración de un eventual excedente.

Antes de ser miembro de un Club Social de Cannabis, la persona que lo solicita debe declarar que es consumidor/a de cannabis, o entregar un informe médico en el que conste el diagnóstico, a fin de comprobar que esa persona está diagnosticada de alguna enfermedad para la que el uso de cannabis está indicado, atendiendo para ello a las listas publicadas regularmente por la Asociación Internacional del Cannabis como Medicina (IACM).

Los Clubes Sociales de Cannabis tienen un protocolo para la adhesión de nuevos socios/as que incluye una explicación de sus derechos y deberes, una indicación de la cantidad estimada para su consumo y una conversación privada sobre la historia de su consumo. Ello permite a los clubes reconocer el consumo problemático (psicopatologías) y responder a esta situación. Los Clubes Sociales de Cannabis aplican una política activa de prevención de daños y riesgos y de promoción de métodos más seguros de consumir cannabis entre sus socios y socias.

Los Clubes Sociales de Cannabis llevan un registro escrito exhaustivo del consumo efectuado por sus miembros a partir del cultivo colectivo, registro en el que constarán, al menos, el número de socio/a, las cantidades retiradas y la fecha de la retirada. Dicho registro se articulará de manera que se garantice en todo momento la protección de los datos personales. Existirá un límite superior en las cantidades a dispensar a los miembros, a fin de evitar que se pueda facilitar el uso de terceras personas,

Los Clubes Sociales de Cannabis llevan un registro escrito exhaustivo del cultivo, en el que la asociación certificará las fechas y los cultivos programados en estas, así como los métodos utilizados para el cultivo y las cantidades recolectadas y aptas para su consumo. Se ejecutarán inspecciones aleatorias de los cultivos por parte de representantes de la administración a fin de verificar el emplazamiento, medidas de seguridad y volumen estimado de la producción.

Los métodos de cultivo, tratamiento post-cosecha, etc., cumplen con las normas de la agricultura ecológica, con un uso sostenible de los recursos naturales.

Una vez realizado el control de la cosecha y cuantificado el volumen final de la producción, se emitirá autorización escrita por parte de la asociación para proceder al transporte del producto del cultivo desde el lugar donde se realizado hasta el local donde se lleva a cabo la dispensación controlada.

Los Clubes Sociales de Cannabis están caracterizados por su transparencia, democracia y ausencia de fines de lucro. Funcionan como una asociación, con completa apertura a sus socios y socias sobre las cuestiones financieras, para que los miembros puedan ver cómo se calculan los precios y cómo se gasta el dinero. Los CSCs organizan una asamblea general por lo menos una vez por año, donde se discuten y aprueban los informes anuales. Estos informes incluyen un balance completo de ingresos y gastos en el último año fiscal, de acuerdo a las reglas establecidas para este propósito.

Los Clubes Sociales de Cannabis pueden decidir tener una plantilla laboral contratada, cuyos miembros recibirán una remuneración razonable. Así, contribuyen a la creación de empleo, reactivación económica y ahorro en el presupuesto público de interdicción.

A diferencia de los distribuidores de cannabis que operan en el mercado ilegal, los Clubes Sociales de Cannabis están dispuestos a entrar en diálogo con las autoridades para dar a conocer sus métodos de operación, en el marco de la elaboración de una regulación legal de cannabis. Las autoridades locales deberían tener un interés en esta regulación, que les facilitará el control de los CSCs para asegurar que se forma de trabajo es transparente y segura. De esa manera, crean una alternativa al mercado negro, evitan el acceso de menores al cannabis, ayudan a reducir los gastos públicos y generan impuestos. Los CSCs tienen interés en esta regulación porque garantizará el estatus legal de su organización y sus actividades.

ENCOD

Brillante documento salido del pasado “Fórum de Asociaciones y Clubs de Cannabis de Cataluña” en el que se marcan las posturas comunes entre los distintos clubes y asociaciones para solicitar una regulación legal en el uso del cánnabis.
Enhorabuena a estos pasos tan esperanzadores en la lucha por los derechos de los usuarios responsables de cánnabis.

DECLARACIÓN DE BELLATERRA

Hace cincuenta años que se declaró la “guerra contra las drogas” y los intereses que decía defender esa declaración no han sido cumplidos. Es más, las políticas de drogas centradas en la prohibición, represión y criminalización del usuario; han multiplicado los problemas relacionados con el consumo, no han reducido las consecuencias indeseables asociadas al uso, y han creado nuevos graves problemas inexistentes antes de que la guerra se iniciara: corrupción política, policial y judicial, comercio en manos del crimen organizado, muertes por el dominio de su control, deforestación y contaminación ambiental por la falta de control de los procesos de producción, y muertes evitables por el consumo de adulterantes o por el desconocimiento de la pureza, entre muchos otros.

En relación al cannabis, a día de hoy y sólo en el Estado español, un 27,3% de la población de entre 15 y 64 han probado el cannabis alguna vez en la vida, un 10,1% lo ha consumido en el último año, el 7,2% el último mes, y el 2% lo hace diariamente. Más de 3 millones de españoles utilizan una vez al mes i más de 633.000 lo hacen diariamente.

Esta realidad no comporta necesariamente un problema de salud pública, ya que no existen evidencias de que estas personas usuarias hagan más uso de los servicios públicos de salud que el resto de la población. Además, la gran mayoría hace un consumo no problemático. Incluso en población adolescente, no llega al 1% de consumidores que tengan un consumo abusivo, según el Plan Nacional sobre Drogas.

Estos datos muestran como el consumo de cannabis es una realidad normalizada en nuestra sociedad, mientras que, por otro lado, las políticas actuales relacionadas con el cannabis siguen sujetas a inercias anacrónicas. Y estas provocan en las personas usuarias estigmatización, discriminación, penalización y la violación de los derechos de personas adultas con capacidad de decidir por sí mismas.

Puesto que las políticas de drogas no se han ajustado a la realidad social, la sociedad civil nos hemos organizado para dar respuesta a una situación que consideramos ilegítima y para promover la construcción de una alternativa.

Las asociaciones y clubes de cannabis somos:

· Una alternativa al mercado negro y a la economía sumergida que refuerza la cohesión social, la economía pública, dificulta la corrupción y debilita organizaciones mafiosas.

· Un modelo que contribuye a que los recursos públicos no se desperdicien en el sistema policial, judicial y penitenciario cuando no son necesarios y se puedan invertir en prevención, educación e investigación.

· Una realidad extendida y, a su vez y paradójicamente, muy sometida a presión policial e inseguridad jurídica, pese a que los tribunales rechazan reiteradamente las pretensiones condenatorias de la fiscalía, admitiendo que nuestra actividad no sobrepasa el límite de la ley.

· Unos espacios de socialización donde la salud y el bienestar de las personas asociadas son un elemento vertebrador.

· Una propuesta que minimiza los daños sociales y a la salud, y maximiza la seguridad individual y colectiva.

· Una respuesta meditada y constructiva ante una necesidad que la administración pública todavía no ha afrontado con valentía.

Las entidades firmantes de la Declaración de Bellaterra ni delinquimos, ni traficamos. Nos ajustamos estrictamente a los límites que marca el código penal como consumo no ilícito. Y, por lo tanto, exigimos que pare la vulneración de nuestros derechos.

Las entidades firmantes de la Declaración de Bellaterra demandamos una regulación de nuestra actividad y mostramos nuestra disposición a colaborar activamente en este proceso. También hacemos un llamamiento a todas las organizaciones y personas que quieran formar parte de esta transición a trabajar conjuntamente para hacer un salto cualitativo en el marco de las políticas de drogas. Es nuestro ánimo conseguir una mejora social que priorice el respeto, la autonomía, y no las actitudes represivas y punitivas con unos altos costes económicos y sociales.

Fórum de Asociaciones y Clubs de Cannabis de Catalunya
ACUC Ass. d’Usuaris de Cannábis
ABCDA Asociación Barcelonesa Cannábica de Autoconsumo
ACCAAT Barcelona
ACECA Asociación de Cataluña sobre estudios de Cannabis y Autoconsumo)
AIRAM Asociación Independiente Recreativa de Autoconsumo y Medicinal
As4 Bcn
Asociació FEM FUM més MACRASQUERA (Movimiento Asociativo Cannabico de RASQUERA)
Asociación Canabica Datura
Asociación Cannabica de Amigos A.C.A
Asociación Cannamitch Club de Ripollet
Asociación K-lite
Asociación SATIVA CLUB
Asociación Senzi
Asociacion Vallesana d’Autoconsum Cannabic (AVAC)
Ass. ARACBCN
Associació Cannabica ACTUA BCN
Ass. Cannàbica Catalana d’Ajuda al Dolor (ACAD)
Ass. Cannàbica del Vallès
Ass. d’Usuaris de Cannabis de la Costa Brava. AUC
Ass. de Usuaris de Cannabis d’Igualada ACCIÓ CANNABICA
Ass. Pachamama Blunt. Asociacion Para El Consumo Responsable de Usuarios/as de Cannabis
CannaCat
Cannamic’s (Asociación de Usuarios/as de Cannabis)
CannaVIP Asociación para el estudio y normalización de uso del cannabis.
Club Kali
CTCC (Osona) – Club Tastadors Cannabis del Collsacabra.
Djavu Djavu
El Panchi. Ass. Cannàbica de Terrassa
Fum de Reus Ass. de fumadors i usuaris de Marihuana de Reus
HARDALA
KAYA Asociación de usuarios/as de Cannabis
La Maria Gracia Club
La Soci Rubi
MACA Moviment Associatiu Cannàbic d’Autoconsum
Moviment Associatiu Cannabic d’us Medicinal i pro Autoconsum MACMA
Nou9Vilannabis
NPK
SUCS (Sociedad de Usuarios de Cannabis Selecto)
The Resin Club
Tú Me Mueves (Asociación de Usuarios/as de Cannabis)

 Fuente C.A.R.B.

 

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Los primeros clubes sociales de cannabis de León funcionan como entidades cooperativistas, pero sin lucro.

Son tantos los huecos que hay en la legislación vigente que los consumidores de cannabis los están aprovechando para crear un espacio propio que les permita avanzar en la normalización. Basándose en los principios de consumo compartido y en distintas resoluciones judiciales, las entidades leonesas integradas enla Federación de Asociaciones Cannábicas han establecido en la provincia un modelo de funcionamiento de carácter democrático que se basa «en el cooperativismo, la autosuficiencia regulada y la fiscalización pública, donde los cultivadores son socios de trabajo», explicó el representante de FAC, Martín Barriuso Alonso. Promotor de uno de los clubes cannábicos del País Vasco, donde el Parlamento estudia la posibilidad de regular el cultivo y consumo de marihuana, entiende que estos centros son el medio que mejor permite la defensa de los derechos de las personas usuarias y la reducción de riesgos.

«Un reciente informe respalda que el Código Penal debe defender a los usuarios en el cuidado de su salud». El estudio al que se refiere Barriuso es el que fija el modelo que hasta ahora están siguiendo la mayor parte de los clubes sociales de cannabis en España, creado por los catedráticos de Derecho Penal Juan Muñor y José Luis Díez Ripollés. Lo que vienen a decir es que estos clubes son formas de autoorganización del consumo que no entran en el ámbito del delito ni cometen infracción administrativa mientras respeten ciertos límites. Por ejemplo, el ánimo de lucro, que no debe existir.

En León hay tres clubes cannábicos de ámbito regional y, al menos, uno local. Hugo es miembro de Plantarte, situado en la calle los Descalzos, en el entorno de San Isidoro. Recibe en un espacio no muy grande, pero suficiente para generar cada día el encuentro de socios que comparten producción entre partidas de algún juego de mesa o de ajedrez, sin prisas. Confirma el tirón que ha tenido la idea en la capital y que ya están germinando proyectos en Valencia de Don Juan y Ponferrada.

En León, además de la citada Plantarte, están activas la Asociaciónde Estudios sobre el Cannabis Amigos de María, el club social Escaná, en Bernardo del Carpio, y ADN, en José María Fernández.

Los citados clubes cannábicos no sólo están limitados al uso lúdico, sino que tratan habitualmente con usuarios que buscan un fin terapéutico en la marihuana, «cada vez más, infinitamente más».

Fuente Diario de León

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«Es inaceptable mirar hacia otro lado: en Euskadi ya hay más de 70 asociaciones de consumidores» 

El Gobierno Vasco está preparando la Ley de Adicciones, una norma llamada a ser polémica por los delicados asuntos que regula: pretende prohibir que se fume en estadios a cielo abierto y en vehículos con niños. También quiere impedir la entrada de menores solos a establecimientos donde se dispense alcohol, como bares y cafeterías, y restringir los horarios de venta de bebidas a comercios y supermercados. Además, vuelve a tocar un campo contra el que ya se estrelló anteriormente el Gobierno Vasco: la regulación de los clubes de consumidores de cannabis.

– ¿Cómo pretenden hacerlo?

– Queremos saber cuántos usuarios tienen esas asociaciones, qué producción manejan para el autoconsumo, verificar que no hay promoción de estas sustancias, que en ningún caso entren menores… Queremos regular un uso social que existe y es inaceptable mirar hacia otro lado. En Euskadi ya hay más de 70 asociaciones de este tipo.

– Pero el fiscal antidroga de la Audiencia Nacionalya advirtió que cualquier regulación de este tipo sería ilegal.

– Hay posiciones enfrentadas. Las opiniones académicas casi unánimemente están a favor de la regulación, y en el ámbito dela Justicia hay diversidad de posturas.

– ¿Cuál es la suya?

– Lo primero es hacer una distinción fundamental: no queremos legalizar el cannabis y sabemos que su tráfico, cultivo y consumo público está penalizado. Pero el mismo Código Penal despenaliza el consumo privado y el autocultivo, en base a lo cual proliferan las asociaciones de consumidores de cannabis. De hecho, en muchos casos ha habido jueces que se han posicionado contra determinados decomisos porque creen que están dentro de ese espacio que está despenalizado.

– ¿Hay un vacío legal?

– Sí, hay una situación de alegalidad donde proliferan estas asociaciones, y es aquí donde queremos entrar a regular.

– ¿En qué situación se encuentra esta normativa?

– A finales de año queremos enviar el borrador al Consejo de Gobierno para convertirlo en un proyecto de ley.

– Es decir, no va a dar tiempo a aprobar la norma en esta legislatura.

– Pero hay que tener en cuenta que el trabajo legislativo va más allá de cada legislatura. Estamos haciendo un trabajo técnico importante que irá más allá de ésta.

 Fuente DiarioVasco

 

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Islas Canarias.-El consejero de Participación Ciudadana del Cabildo insular de Lanzarote, D. Juan Antonio de la Hoz, se ha convertido en el primer político canario que toma cartas en el asunto y se compromete a intentar regularizar una realidad social que quiere tributar y generar

La pasada semana en las oficinas del Cabildo de Lanzarote tuvo lugar la 1ª Reunión entre el representante de Canafac (Federación de Asociaciones y Usuarios de Cannabis en Canarias) D. Enrique Dorta y El consejero de Participación Ciudadana, D. Juan Antonio dela Hoz.

El objetivo de esta Federación es reunir a todas las asociaciones de usuarios de Cannabis de las islas Canarias y luchar por una regularización del cultivo y uso del Cannabis, como lo dictan sus fines y estatutos a los cuales revistaelnotario.com ha tenido acceso.

Enrique Dorta le transmitió al Consejero los problemas y el vacío de formas legales existentes.

Propuso también y como objetivo prioritario un cambio en la ley de asociaciones para la creación de un capitulo aparte para los CSC y así lograr una mejor supervisión y gestión de los mismos, así como la posibilidad de tributar para la sociedad.

El consejero no solo escuchó atentamente a Enrique Dorta y se comprometió en primer lugar a sostener en los próximos días una reunión con D. Teófilo González González, Director General de Relaciones Institucionales y Participación Ciudadana del Gobierno de Canarias y trasladarle las inquietudes dela Federacióny luchar sin complejos para dar soluciones a una realidad social que en un futuro no muy lejano será sin lugar a dudas una fuente de ingresos para las arcas, generaría empleo y previene que posibles mafias se instalen en nuestras islas.

El secretario dela Federación de Asociaciones y Usuarios de Cannabis en Canarias, Enrique Dorta, nos expresó su satisfacción de que por fin un político Canario como Juan Antonio dela Hoz, no solo le escuchara sino que además se comprometió a defender y apoyar este proyecto.

Estamos en el buen camino.

Fuente Revista El Notario

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Existen asociaciones cannábicas que actúan como tiendas de venta de droga | Los consumidores abogan por cultivos que produzcan lo que cada propietario fuma | Toda tenencia de drogas es ilegal, excepto aquellas que fija la normativa | Los consumidores ven anacrónica la ley porque dicen que se dictó en los ochenta contra la heroína

Ahora mismo están en el punto de mira de la Administración. Existe una ofensiva contra las llamadas asociaciones cannábicas de autoconsumo. Se suceden entradas y registros e incautaciones de marihuana en decenas de locales. La policía cree que la suma de los cultivos individuales en una gran plantación es un fraude de ley. Los amantes del cannabis aseguran que con la autorregulación se evita engrandecer los bolsillos de los traficantes. Sin embargo, en medio, hay una serie de colectivos con apariencia de entidad sin ánimo de lucro que actúan como coffee shops, a la holandesa. Y eso es un delito por mucho que sus titulares estén inscritos en el registro de asociaciones.

El consumo de la droga no es delito en España, pero sí la tenencia. Desde el aparato policial, se tiene muy claro. “Los supuestos en los que la tenencia de drogas es legal están muy tasados por la ley”, asegura el comisario de los Mossos d’Esquadra, Joan Miquel Capell. Y esos supuestos son: motivos médicos, por constituir la base de un proceso industrial, razones científicas o el de pequeñas muestras destinadas a finalidades pedagógicas en ámbitos académicos. Por norma general, cualquier otra tenencia es ilegal. Si la cantidad es pequeña, será una falta administrativa -de ahí, por ejemplo, las multas a los consumidores en la vía pública- y si la cantidad excede lo que la ley considera autoconsumo -las cantidades pueden ser flexibles dependiendo del grado de adicción-, entonces se incurre en un tipo penal y se corre el riesgo de ir a prisión por un delito contra la salud pública.

Sin embargo, existen asociaciones de consumidores en España y en todo el mundo occidental que abogan por un cambio de políticas que permita al fumador de marihuana abandonar el terreno de inseguridad jurídica en el que dicen estar, por ejemplo, los consumidores españoles. “La ley actual sólo beneficia a las mafias y está anticuada. Está redactada contra el tráfico de heroína de los años ochenta. Ahora sólo sirve para atacar a ciertos movimientos sociales”. Esta es la opinión de José Afuera, de 35 años y presidente de La Maca (Movimiento Asociativo Cannábico de Autoconsumo), con sede en distrito barcelonés de Sants.

Afuera es un firme defensor de la regulación a ultranza del autoconsumo, por tanto, de la despenalización de la tenencia dentro de ese marco específico. Está dispuesto, dice, a dar públicamente los datos de la entidad que capitanea. Son 500 asociados; de ellos, unos 200 lo son, asegura Afuera, por motivos terapéuticos. Cada uno de ellos paga 30 euros de cuota anual y la cantidad mensual correspondiente a su previsión media de consumo, en correlación con los costes que calcula la entidad que le comporta el cultivo. Por ejemplo, alguien que consuma entre 15 y 20 gramos al mes hará frente al pago mensual de unos 100 euros. Son cuotas flexibles que se van adecuando a las previsiones y necesidades del asociado. “El dinero incluye también todos los servicios comunes de la asociación, así como la consulta médica permanente de la que disponemos y que supervisa el caso de cada asociado”, aclara Afuera. Los pagos de las tarifas se hacen directamente en forma de imposiciones en una cuenta bancaria a nombre de la asociación. “No tocamos el dinero en la asociación”, añade.

Nadie puede superar los 60 gramos al mes, excepto por causas médicas muy justificadas. Con todo y que los nuevos socios sólo logran esa condición si la recomienda otro, se ha dado algún caso de deslealtad en la forma de venta del sobrante de un nuevo asociado a terceros con ánimo lucrativo. Se trata de una práctica totalmente prohibida por los estatutos y su autor es inmediatamente expulsado. “Tenemos normas muy estrictas”, afirma Afuera.

“Sin las incautaciones policiales que hemos sufrido últimamente, habríamos llegado a la previsión colectiva de este año, que era de 260 kilogramos”, añade este consumidor de cannabis y a la vez presidente de La Maca y de la federación de asociaciones cannábicas de Catalunya.

Afuera reconoce que dentro de las asociaciones o colectivos cannábicos hay grados de seriedad, cuando no aprovechados que acaban traficando bajo la apariencia de asociación. En ello, quizá sin quererlo, coincide con el comisario Capell. “Hay quien se piensa que por tener cubierto el trámite de inscribirse en el registro de asociaciones de Interior se puede hacer lo que se quiera”, puntualiza este alto mando policial. En ocasiones, se esgrime esa condición registral para evitar la acción policial, lo que resulta completamente inútil. La policía, porque es un mandato legal, debe esclarecer cualquier tipo de tenencia. Sin embargo, después los jueces reconocerán o no la existencia de lucro o dolo en la actividad de una asociación o, en cambio, su carácter colectivo y sin interés pecuniario.

Afuera asegura de forma vehemente que no ha habido en España una sola condena por autoconsumo. Y de hecho existe jurisprudencia, tanto del Tribunal Constitucional como el Tribunal Supremo, en la que se da por admitida la validez, en determinadas circunstancias, del autoconsumo colectivo. Podría tener lógica lo que asegura el presidente de La Maca. Nadie ha sido condenado por autoconsumo colectivo porque en cuanto se produce una condena es porque no se apreciaba esa conducta sino una delictiva, la que se corresponde con la de tráfico de drogas, o, como viene tipificado en el Código Penal, con un delito contra la salud pública.

Recientemente, los Mossos d’Esquadra han entrado en varios locales de asociaciones de consumo de cannabis y los han registrado. En alguno se ha encontrado droga comprada en el mercado negro porque no se alcanzaba la necesaria para cubrir el autoconsumo de los socios. La policía lo tiene claro. Eso es tráfico. De hecho, colectivos como La Maca están en contra de “las falsas asociaciones que actúan como coffee shop”, insiste Afuera.

El debate sobrepasa las fronteras españolas. Existen activistas en pro de la legalización del cultivo y autoconsumo de cannabis en muchos países. Desde la presidencia de la República Oriental del Uruguay se ha lanzado la propuesta de regular la compraventa de marihuana y el pago de impuestos especiales. El debate se ha contagiado a países vecinos como Argentina y Brasil, y hasta en México empiezan a oírse voces en esa dirección. José Afuera cree que ese es el camino. Por ahora, el comisario Capell seguirá aplicando la ley existente.

Fuente La Vanguardia

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El delegado del Gobierno español para el Plan Nacional sobre Drogas, Francisco de Asís Babín, advirtió que el Parlamento y el Ejecutivo vascos tienen “muy poco” margen de maniobra para poder legislar sobre los clubes de cannabis, si éstos se dedican al cultivo colectivo de drogas.

Babín ha acudido hoy a la ponencia del Parlamento Vasco que analiza la posible regulación de estos clubes. Antes de su intervención en la misma ha manifestado, a preguntas de los periodistas, la opinión del Ejecutivo central al respecto.

En este sentido, ha considerado que si lo que se pretende es regular el cultivo, la recolección y la distribución del cannabis o sus derivados, a su juicio, “es absolutamente imposible” porque todas estas conductas son “ilícitos penales tipificados perfectamente, cuya regulación no cabe”.

Ha dejado claro que el Código Penal establece que el cultivo colectivo es un delito castigado con penas de cárcel porque se asimila legalmente al tráfico de drogas.

Por ello, Babín ha opinado que el margen de maniobra del Gobierno y el Parlamento Vasco para legislar sobre los clubes de cannabis es “muy poco” si la actividad de éstos pasa por el cultivo y la distribución.

No obstante, sí que ha recordado que es posible adecuar espacios de carácter privado en los que las personas puedan consumir cannabis con las restricciones jurídicas correspondientes.

Para este supuesto, los consumidores deben ser drogodependientes, estar identificados y reunirse en grupos reducidos para consumir de “manera esporádica”.

“Hablamos de algo enormemente restrictivo, lo cual es lógico si tenemos en cuenta que cualquier facilidad desde el punto de vista de la accesibilidad a las drogas acarrea inmediatamente un aumento del consumo y, por tanto, mayores cargas de enfermedad en la sociedad”, ha concluido.

 

Fuente Noticias de Gipuzkoa

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País Vasco.- Calparsoro desvela que hay asociaciones de Alva y Vizcaya que estan siendo investigadas por esta causa.

Dejó claro que los fiscales creen que no sería delictivo el cultivo para el autoconsumo, pero “en cantidades reducidas”.

El fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, Juan Calparsoro, advirtió el martes de que los clubes sociales del cannabis no pueden cultivar y vender esta droga porque incurrirían en un delito.

Calparsoro acudió a la ponencia del Parlamento Vasco que estudia la actividad de estos locales. Así recordó quela Fiscalía Antidrogaha organizado recientemente unas jornadas en Bilbao en las que quedó claro que estos clubes solo pueden hacer “planteamientos de debate y de propugnar una legalización del consumo” porque si mantienen el cultivo y la venta “incurrirían en un delito”.

En este sentido, dejó claro que los fiscales creen que no sería delictivo el cultivo para el autoconsumo, pero “en cantidades reducidas”.

Precisamente, Calparsoro señala que hay clubes en Araba y en Bizkaia que ya están siendo investigados y están inmersos en causas judiciales.

En cuanto a la labor legislativa del Parlamento Vasco en este ámbito, ha incidido en que sólo tiene competencias en materia de registro de asociaciones, pero “sin pasar la frontera de la actividad del cultivo”.

“Es competencia del Estado la tipificación de los delitos y como tal está recogido el cultivo de sustancias estupefacientes, entre las que incluye el cannabis.

Es una posición muy estricta que obedece al Código Penal que tenemos”, concluyó Juan Calparsoro.

Fuente Deia

País Vasco.- La Fiscalía Antidroga estará atenta a “las actividades reales” de las asociaciones que propugnan el cultivo y consumo de cannabis, para evitar que se cometan delitos contra la salud pública y que excedan el concepto de “consumo compartido”.

Así lo ha asegurado el fiscal jefe dela Fiscalía EspecialAntidroga dela Audiencia Nacional, José Ramón Noreña, a los medios de comunicación trasla Junta Generaldela Fiscalía EspecialAntidroga celebrada en Santurtzi (Bizkaia), en la que han abordado entre otros asuntos los relacionados con este tipo de asociaciones.

Noreña ha señalado que el cultivo de cualquier planta estupefaciente está sometido a “un sistema legal muy estricto” de control y autorización por el ministerio de Sanidad para obtener sustancias para la industria farmacéutica, por lo que cualquier cultivo “que no reúna estos requisitos” queda fuera de la ley.

Ha indicado que “no hay ningún limbo legal” y que si las asociaciones realizan “actos de cultivo o de comercialización sin cumplir con los escasos supuestos en los que la ley lo permite, estaremos dentro de las conductas que encajan en los delitos contra la salud pública”.

El fiscal antidroga ha explicado que hay “una trampa” en algunas de las declaraciones que hacen los promotores de estas asociaciones cuando señalan que sus actividades encajarían “en lo que se llama el consumo compartido”, pero indicó que la jurisprudencia es muy estricta en este sentido.

Ha comentado que el consumo compartido “está restringido a reuniones de muy pocas personas, tres o cuatro, que encargan a una de ellas la adquisición de la sustancia para consumirla todos ellos, pero evidentemente no están pensando en asociaciones, como hay alguna, de 4.000 asociados”.

Por ello, ha aseverado que en la mayoría de estas asociaciones no se puede hablar “nunca” del consumo compartido y que si éstas se financian “con beneficios que están obteniendo de las drogas” están “incursas en el Código Penal”.

En ese supuesto, la fiscalía además de actuar contra las personas implicadas también actuaría contra la asociación para que se “declare ilícita y se disuelva”.

Fuente Que

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El Gobierno Vasco y el Ararteko defienden en el Parlamento la regularización de estas asociaciones. La Dirección de Drogodependencias quiere darles seguridad jurídica dentro del proyecto de Ley de Adicciones que prepara

Las asociaciones de usuarios de cannabis de Euskadi quieren dejar de formar parte de ese «limbo legal» en el que se encuentran y por el que no pocas veces acaban con incautaciones de sus plantas y detenciones de sus socios. Y el objetivo está cada vez más cerca. Tanto el Gobierno Vasco como el Ararteko mostraron ayer su apoyo a la regularización de estos clubes, durante su comparecencia en la ponencia creada en el Parlamento Vasco para analizar la situación de estas entidades. Los clubes cultivan marihuana para consumo propio. En la actualidad, la ley no sanciona el consumo de cannabis, sino su cultivo destinado al tráfico ilegal.

Celina Pereda, directora de Drogodependencias del Gobierno Vasco, explicó en su comparecencia que en la actualidad existen 54 asociaciones de usuarios de cannabis en Euskadi, a las que pertenecen alrededor de 5.000 personas. Se da la casualidad que, 25 de ellas, casi la mitad de estos clubes, se encuentran en territorio guipuzcoano, 21 en Bizkaia y 8 en Araba.

Durante su intervención, explicó que es «necesario» regular estos clubes de usuarios por la realidad del consumo de cannabis en Euskadi, «que es muy alta y cada vez menos asociada con las etapas juveniles». De hecho, Euskadi sigue estando a la cabeza en el consumo de cannabis en Europa. «El consumo diario de cannabis en la población es del 2,6%, es decir, hay 42.800 vascos que consumen cannabis diariamente», añadió.

Según explicó, las asociaciones de usuarios «están muy bien organizadas, con un protocolo de funcionamiento en el que priorizan el asesoramiento a los asociados, todos ellos mayores de edad».

En concreto, según Pereda, la existencia de estas asociaciones permite que los consumidores no tengan que acudir al mercado ilegal, con lo que se evitan los peligros para la salud. Estos clubes cultivan sus propias plantas y facilitan a los asociados el acceso a su consumo «de una manera responsable y controlada».

Asimismo, recordó que estas asociaciones tienen claro que el consumo del cannabis «es perjudicial para los menores de edad, porque aún no tienen desarrollado su sistema nervioso». Y en esta franja de edad hay un problema. Los datos que manejala Direcciónde Drogodependencias revelan que el 5% de los escolares de entre 12 y 18 años consume casi a diario cannabis. «Es la sustancia más utilizada por la población escolar vasca, tras el alcohol», señaló la directora de Drogodependencias. En adultos, en cambio, el consumo es menos problemático, porque hay menos riesgos .

Por estos motivos, Pereda subrayó la necesidad de regular la situación de estos clubes de usuarios porque «hay un vacío legal». Al respecto, recordó que su departamento está trabajando en el anteproyecto de una Ley de Adicciones, con la que se concretaría esta regularización.

La directora de Drogodependencias aplaudió la creación de la ponencia para analizar la regularización de los clubes, pero también para que se genere «un debate de opinión a nivel social porque en estos momentos en Euskadi el consumo de cannabis está absolutamente normalizado y entre los menores no se perciben cuáles son los riesgos».

Razones terapéuticas

Previo a la intervención de Pereda, por la ponencia pasó el Ararteko. Como hizo Pereda, Iñigo Lamarca defendió la regulación jurídica de las asociaciones de usuarios de cannabis. «No hablamos de despenalización del consumo, sino de regular debidamente estos clubes de consumidores del cannabis, teniendo en cuenta que muchos usuarios consumen por razones terapéuticas», señaló tras abandonar la ponencia, celebrada a puerta cerrada.

En opinión de Lamarca, estos clubes «actualmente se encuentran en una situación de gran inseguridad jurídica porque el Código Penal en su aplicación encuentra numerosas lagunas», por lo que pidió que se regularicen. «Están haciendo una buena labor», señaló.

Por el Parlamento Vasco también pasó Iker Val Valverde, presidente de la federación de asociaciones de personas usuarias de cannabis de Euskadi. Val Valverde recordó que «desde 1974, el consumo de cannabis está despenalizado, por lo que han pasado suficientes años para dar unas garantías jurídicas a aquellas personas mayores de edad que quieren consumir y con unas condiciones de seguridad».

El presidente de la federación reclamó la regularización de los clubes y aplaudió la creación de la ponencia parlamentaria. «Es un buen paso para que la sociedad reflexione», aseguró.

 

Fuente Diario Vasco

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Las características generales que debe cumplir cualquier Club Social de Cannabis adherido a la FAC están estrictamente definidas y planteadas.

En estas agrupaciones, se abastece en círculos cerrados y sin ánimo de lucro a usuarios de cannabis mayores de edad o con enfermedades para las que el cannabis se considera beneficioso.

Con todo ello, y considerando la legislación vigente, definimos unos criterios mínimos de funcionamiento:

  • Toda asociación federada está oficialmente registrada como asociación, pudiéndose demostrar que se desarrolla una actividad asociativa.
  • Los participantes de los Clubes Sociales de Cannabis son usuarios mayores de edad que consumían previamente o con enfermedades para las quela Asociación Internacionalpor el Cannabis como Medicamento (AICM) considera el cannabis beneficioso.
  • En ningún caso ninguna de las asociaciones federadas hace difusión de cannabis a personas no pertenecientes a la asociación.
  • Los participantes realizan un acuerdo colectivo de auto cultivo compartido de forma que las cantidades correspondan a una  previsión de consumo del colectivo, considerando la cantidad de cannabis que consume individualmente cada usuario.
  • Se establece un límite superior de consumo por usuario en torno a60 gramospor persona al mes, que puede no aplicarse en casos excepcionales.
  • No existe ánimo de lucro.
  • La asociación producirá por sí misma el cannabis destinado a las personas socias, sin recurrir al mercado negro.
  • Los CSC realizan una gestión transparente tanto de sus cultivos como de los recursos económicos que generan. Para ello deben llevar una contabilidad exhaustiva de sus movimientos económicos y un registro actualizado de la forma en que gestionan sus cultivos y distribuyen el producto de los mismos.
  • Los CSC son autónomos en su funcionamiento, no manteniendo dependencia económica ni funcional respecto de ninguna entidad mercantil, política, religiosa o de otro tipo.

 

  • Los Clubes Sociales de Cannabis tienen un carácter democrático, con un mecanismo de toma de decisiones basado en el principio de “una persona, un voto”. Aún cuando existen otros órganos con capacidad para la toma de decisiones, el órgano supremo de gobierno de un CSC debe ser la asamblea general de personas socias, que tiene la última palabra en cualquier cuestión relativa al funcionamiento del mismo. Cuando sea inviable físicamente la celebración de asambleas, se garantizará que los mecanismos utilizados (compromisarios, plebiscitos, etc.) respetan el principio del sufragio universal. No existirán cargos vitalicios ni equivalentes

 

Fuente Associació C.U.C

La 9ª edición de Spannabis, la Feria del Cáñamo y Tecnologías Alternativas, cuenta con nuevos actores en responsabilidad social como la asociación AIRAM y termina con muy buenas expectativas para el próximo 2013.

Los pasados días 24, 25 y 26 de febrero, AIRAM (Asociación Independiente Recreativa de Autoconsumo y Medicinal) participó por primera vez en la mayor feria del cáñamo de España, reconocida a nivel nacional e internacional, mediante varias conferencias impartidas por profesionales del sector, así como un espacio informativo en la zona de asociaciones.

El evento ha cerrado esta novena edición con muy buenas cifras: un aumento de un 5% de los visitantes, relacionado con un aumento de la superficie y de los expositores, ha hecho que más de 21.000 personas se interesen por las nuevas tecnologías y tendencias del sector.

AIRAM “The Natural Alternative”, un nuevo actor en este ámbito desde hace 7 meses, nace en Barcelona como una entidad defensora de la legalización del cannabis e impulsora de su regulación para un consumo libre, transparente y responsable. Bajo un modelo de asociación privada, AIRAM reúne a individuos cultos, informados e implicados y sensibles a la causa.

En esta ocasión AIRAM ha estado presente con dos conferencias, impartidas por Martí Cànaves con el Gabinete Jurídico, y Julián Errasti con el Gabinete Médico. Ambas ponencias tuvieron muy buena afluencia y acogida por parte del público, con aforo completo debido al interés por parte de gran parte del público en recibir información de primera mano sobre la situación legal del cannabis y de los CSC en España y temas relacionados con la marihuana terapéutica, pudiendo resolver in situ todas aquellas dudas que planteaban los asistentes. El último día de feria, AIRAM cerró su participación con su Liveshow: un taller dela Barberíay música en directo con Mucho Muchacho, acompañado de la presentación de AIRAM: el documental y su nuevo proyecto AIRAMtv, que pronto tendrán circulando por internet para difundir la filosofía y objetivos de la asociación.

Durante la feria del cáñamo esta Asociación ha recibido una media de 500 visitas de personas interesadas en la alternativa que esta entidad ofrece: la solución a un colectivo de personas mayores de edad que buscan autoabastecerse de una sustancia que utilizan normalmente, sin necesidad de acudir al mercado negro; con una sede o punto de encuentro donde podrán realizar diferentes actividades y apoyar el movimiento a favor de la legalización de la marihuana.

 “Hemos aprendido de la experiencia como asociación. Nos hemos dado cuenta que hay mucha gente que colabora y está a favor de esta nueva manera de entender el mundo que nos rodea. Que hay gente con problemas de salud que necesitan la marihuana para poder paliar el dolor. Que nos queda mucho camino por delante, aunque el primer paso ya está dado. Gracias a todos por ayudarnos a seguir adelante, por ayudarnos a formar un grupo unido y con un objetivo único que nos dé fuerzas para seguir adelante y defender lo que creemos”.

Contacto: info@airambarcelona.com

www.airambarcelona.com

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Euskadi se va a convertir en la primera Comunidad Autónoma española que va a corregir el vacio legal existente en este tema y que afecta a los consumidores y usuarios de la marihuana.

 El Parlamento Vasco por unanimidad de la cámara, aprobó ayer la creación de una ponencia específica que trate la normalización de este tipo de clubs privados.

El País Vasco cuenta actualmente con cerca de cincuenta asociaciones o clubs de cannabis que tienen plantaciones colectivas para suministrar a sus socios.

Todos  los grupos de la cámara autonómica votaron a favor de regular la situación creada para  proporcionar seguridad jurídica  a estas asociaciones-clubs y poder evitar detenciones  y redadas por este motivo.

El presidente  de la Federación de Asociaciones Cannábicas (FAC), Martin Barriuso, comentó que el mismo ha sido imputado en varias ocasiones por estos motivos.

La falta de regulación  ha provocado que estos colectivos privados estén en un “limbo legal” y sufriendo las consecuencias de esta situación sin regulación.

Barriuso también recordó que la cultura del consumo del cannabis ya esta implantada en nuestra sociedad actual y propuso el trabajas la educación y la información para prevenir el consumo.

Los clubs de cannabis, comentó Barriuso,  son los garantes de que el consumo es exclusivo para sus socios que son mayores de edad.

“Hay que elegir si lo regulamos para que sea algo que aporte en positivo o si dejamos que siga estando en manos de un mercado ilícito que va a seguir funcionando y generando recursos que van a ir a circuitos delictivos”.

 

Fuente NoticiasdeNavarra

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Barcelona.- El proyecto consiste en el alquiler de terrenos municipales de Rasquera para realizar la plantación del cánnabis destinado al consumo privado de los socios de ABCDA.

Este proyecto supondrá la creación de más de 40 puestos de trabajo en el municipio, y una inversión inicial de 30.000€ por parte de ABCDA. El plan cannábico anticrisis es un precedente en Catalunya del modelo de regularización que proponen algunas asociaciones cannábicas, entre ellas, ABCDA. Se trata de un modelo de la regularización del cultivo y el consumo que permite aprovechar todos los elementos de la planta de cáñamo; y sobre todo, en el cual se ejerce un control sobre todo el ciclo de cultivo y consumo de cánnabis.

A diferencia del modelo holandés (el más conocido), en el que solo está regularizado el consumo, pero no el abastecimiento de los coffee shops, el modelo propuesto y que se materializaría en el municipio de Rasquera permite ejercer un control sobre todo el ciclo, lo cual supone

– Transparencia y control de calidad de cara al consumidor

– Transparencia económica y declaración del cultivo con el subsiguiente pago de impuestos, e ingresos a los municipios por el alquiler o cesión de los terrenos. Ingresos por tanto municipales y estatales.

– Se presenta como la única forma efectiva de hacer frente a las mafias que trafican con cánnabis.

La experiencia que el municipio de Rasquera ha decidido implementar es un precedente a nivel mundial que no puede dejar de ser valorado como una salida más a la crisis, la regularización del consumo cultivo de cánnabis se ha demostrado (y Rasquera puede convertirse en el gran ejemplo de ello) más eficaz y rentable económicamente que la persecución penal.

El producto del cultivo será para el consumo privado de los socios del club de fumadores.

La Asociación ABCDA apuesta, tal y como viene trabajando en el territorio en el que se encuentra actualmente, por un modelo de arraigo en el territorio, que permita no solo el cultivo del cánnabis destinado al consumo privado de socios lúdicos y terapéuticos; sino una integración de la asociación desde una perspectiva social, desde la que contribuir a la resolución de los problemas sociales que existen en el municipio.

Más información sobre ABCDA y su actividad:

ABCDA
Empresa: ABCDA
Telefono: 932219244
Email: info@abcda.es
Pagina Web: http://abcda.es

AIRAM, Asociación Independiente Recreativa de Autoconsumo y Medicinal, se une a contribuir en la lucha por la defensa de medioambiente de una forma innovadora con “BioÉtica”: un proyecto propio en el que se impulsan diferentes iniciativas para la concienciación y contribución en sostenibilidad.

Siendo la asociación pionera en desarrollar y promover el reciclaje en el sector, AIRAM emprende su primera iniciativa y opta por la reutilización de sus bolsas de las aportaciones con la campaña “ReciclAIRAM: vosotros aportáis, nosotros reciclamos”.

La asociación AIRAM, “The Natural Alternative”, nace en Barcelona como una entidad defensora de la legalización del cannabis e impulsora de su regulación para un consumo libre, transparente y responsable. Bajo un modelo de asociación privada, AIRAM reúne a individuos cultos, informados e implicados y sensibles a la causa.

El objetivo principal de esta nueva campaña es concienciar a todos sus socios del uso responsable del envoltorio, compuesto de plástico de polietileno. Debido al preocupante crecimiento de ventas de este material, del que están hechas las bolsitas de aportaciones, AIRAM ha emprendido esta campaña con el objetivo de colaborar en el reciclaje sostenible.

Gracias al reciclaje, hoy la venta de este material se ha normalizado y su reutilización está destinada para la fabricación de diversos productos, entre ellos, bolsas de basura principalmente, pero también sirven para la elaboración de tuberías para riego y la fabricación de mobiliario urbano.

 

Contacto: info@airambarcelona.com

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Ibiza. El colectivo tenía 30 socios que pagaban 3,5 euros cada 30 días para gastos de cultivo y que podían llevarse 60 gramos de marihuana al mes

El presidente –que ha sido detenido–, el secretario y el tesorero de la asociación Cultivo Colectivo Ibiza, que plantaba marihuana que se distribuía después entre sus socios, se presentaron el pasado 22 de diciembre en la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía e informaron de la actividad que llevaban a cabo, según fuentes dela Fiscalía.

Precisamente esto puso sobre aviso a los agentes, que acudieron al Registro de Asociaciones a comprobar si efectivamente este colectivo se había dado de alta. Los investigadores vieron que había dos asociaciones con sendos nombres casi idénticos: Cultivo Colectivo Ibiza y Cultivo Colectivo Ibiza PM.

Al parecer, la primera de estas asociaciones había pedido su inscripción en el mes de mayo de 2011 pero se le denegó por falta de «requisitos administrativos», apuntaron las mismas fuentes. Asimismo, la segunda había presentado la solicitud el 14 de diciembre y, según vieron los policías, aún no se había estudiado su documentación ni se había decidido si podía incluirse en el registro o no.

Los agentes del Cuerpo Nacional de Policía acudieron entonces a la sede de la asociación, situada en Jesús, y cuya dirección les había facilitado el presidente de la misma, K. K., de 33 años y natural de Budapest.

Cuando llegaron al lugar, los policías observaron que en la azotea se veía una malla verde y lo que parecía ser un invernadero, al que se accedía a través del domicilio de la sede de la asociación.

Se estableció en el lugar un dispositivo de vigilancia y se comprobó que de la vivienda entraba y salía mucha gente, entre ella personas jóvenes. Por ello, los agentes solicitaron una orden de entrada y registro.

En el momento en que los policías accedieron a la casa encontraron, por un lado,5,3 gramos de hachís y, por otro, gran cantidad de plantas de marihuana cuyo peso, después de quitar las flores, ascendía a4.730 gramos. Según las citadas fuentes, el valor de esta cantidad de droga en el mercado habría ascendido a 20.622 euros.

Además, los agentes hallaron también unas fichas de socios y libretas con numerosas anotaciones sobre las cantidades que iba recogiendo cada cual, entre otras cosas.

De acuerdo con la información recabada, el colectivo contaba con un total de 30 socios que pagaban una cantidad de 3,5 euros al mes por gastos de cultivo. Como miembros de la asociación, estas personas tenían derecho a llevarse 60 gramos de marihuana al mes, de modo que para abastecerlos a todos ellos debían cultivar al menos 1,8 kilos mensuales.

Durante la operación policial, los agentes detuvieron al presidente del colectivo, que pasó ayer a disposición del Juzgado de Instrucción número 2 de Ibiza, que está de guardia. Fuentes dela Fiscalíainformaron de que iban a solicitar su puesta en libertad con cargos, una medida acordada por el juez. Asimismo, se han abierto diligencias.

 

Fuente DiarioIbiza

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Islas Canarias.- El Club Social Cannabico CannaPharmacia nace de la inquietud de la sociedad  civil por establecer una institución que controle y ofrezca una medicina alternativa y natural como lo es la milagrosa planta del cannabis.

Hoy en día esta medicina esta siendo usada como tratamiento paliativo para una gran cantidad de enfermedades, y que cada día se incrementa esa lista de enfermedades debido a la creciente cantidad de estudios e investigaciones que se están haciendo sobre la medicina del cannabis y sus efectos. En Canarias los pacientes que lo necesitan y no tienen como cultivarlo o simplemente no quieren acudir al mercado negro debido a la falta de control y el desconocimiento de la calidad de medicina que se pueda conseguir, se han organizado y han creado CannaPharmacia.

Misión

  • Establecer un cultivo colectivo y reparto de la medicina de una manera organizada, estableciendo y garantizando controles de calidad de la medicina.
  • Ayudar a cada persona que viene a través de nuestras puertas individualmente y hacer que se sientan realmente atendidos, valorados y respetados.
  • Proteger a los pacientes de cannabis medicinal, proporcionando una alternativa segura y asequible a las peligrosas circunstancias del mercado negro de drogas.
  • Honrar la confianza proporcionada por nuestros conciudadanos, cumplir y hacer cumplir rigurosamente las leyes, de la hermosa Comunidad de Canarias, y del estado Español.
  • Crear un ambiente extraordinario de la atención médica, de amabilidad, de honestidad y profesionalidad dedicado a todos nuestros pacientes.
  • Fomentar la participación del nexo mente-cuerpo-alma en el proceso de curación.
  • Trabajar para informar a la sociedad sobre los peligros y beneficios del uso de la medicina alternativa del Cannabis.
  • Trabajar en un modelo de circuito cerrado de personas mayores de edad, para evitar el acceso a terceros de la medicina. Vigilando rigurosamente que la medicina no salga de nuestro circulo de pacientes registrados.
  • Establecer un grupo de trabajo permanente dedicado a investigar e informar sobre los beneficios y riesgos del uso del cannabis.
  • Establecer una misión de ayuda social para los pacientes crónicos sin los recursos económicos para colaborar con nuestra institución.
  • Coordinar con distintas asociaciones de pacientes de distintas enfermedades, para llevarle información sobre los beneficios, riesgos y usos del cannabis.
  • Ofrecer a nuestros pacientes un centro de recursos para pacientes y usuarios del cannabis, con un asesor Juridico, un asesor Medico y un asesor Espiritual.

 

Fuente CannaPharmacia

 

 

Barcelona.- Green Light asegura que un cultivo incautado por los Mossos “pertenecía a una asociación legalmente constituida”

La asociación de cannabis Green Light, afincada en el barrio de Sarrià, reivindica la legalidad de sus cultivos de marihuana. El pasado viernes se publicaba una noticia que se hacía eco de la detención de tres personas en el barrio de Sarrià por parte de los Mossos d’Esquadra acusados de un delito contra la salud pública por cultivo de 159 plantas de marihuana. La plantación se descubrió al declararse el domingo 31 de diciembre un fuego en el interior de un establecimiento del distrito de Sarrià, que tres propietarios habrían habilitado para el cultivo de cannabis.

Los servicios de emergencia acudieron al lugar para sofocar el fuego del incendio y descubrieron las más de 150 plantas en una estancia, de aproximadamente16 metros cuadradosy dotada de una compleja instalación, a modo de vivero, para facilitar el crecimiento de las plantas. Los agentes pudieron identificar un sistema de cultivo y decomisaron las plantas y arrestaron a tres personas.

 ¿Una plantación legal?

Miembros de la asociación Green Light aseguran que “dicho cultivo pertenecía a una asociación legalmente constituida en el Departament de Justícia y registrada como entidad asociativa sin ánimo de lucro”.

Los integrantes de la junta directiva afirman que son “personas normales con trabajos y estudios, consumidores habituales de cannabis y no vendedores de marihuana”. El cultivo, afirman, “pertenecía a los 120 asociados que forman la asociación Green Light” y según asegura uno de sus miembros a lavanguardia.com “los documentos aportados están legalmente registrados y sellados”. Según la asociación el juez ofreció la devolcuión de las plantas” y esta las rechazó.

Por su parte, los Mossos, consultados por Lavanguardia.com, afirman que los detenidos quedaron en “libertad con cargos”, ya que no se suele dictar prisión provisional si el delito no es muy grave. Fuentes de la policía catalana informan que “los pasos a seguir los dictamina el juez” que, en primer lugar, manda enviar una muestra del material incautado a toxicología y, en segundo lugar, ordena incinerar el resto de material incautado. En este sentido, dichas fuentes aseguran que “no se ha devuelto ninguna planta”.

El incendio

La asociación afirma que parte del problema radica en que con el incendio “se quemó parte de la documentación” por lo que no se pudieron presentar los debidos documentos en el acto. Además, sostiene, el incendio no lo causó “el cultivo sino una fuga de agua de un vecino”. Irónicamente, recalca, “el vivero es lo único que se ha salvado del incendio”.

Consternados

“Estamos muy afectados” afirma uno de los asociados al tiempo que remarca que son “gente del barrio” que no hacía nada ilegal. “Teníamos todo en regla y sólo nos faltaba el comunicado de actividad en el Ayuntamiento” recalca. A raíz de lo ocurrido la asociación tendrá que presentar un proyecto de viabilidad a los vecinos que desconocían la actividad de la asociación.

 Los clubes de cannabis

Los clubes de cannabis, asociaciones sin ánimo de lucro integradas por personas adultas consumidoras de cannabis, son un invento español exportado a otros países, cuya actividad está a merced del policía o juez de turno al carecer de una regulación legal. A pesar de que el consumo y el cultivo privado de cannabis está despenalizado en España, las asociaciones cannábicas se encuentran en el limbo por falta de un marco legal. Mediante las asociaciones cannábicas se crea un circuito cerrado fuera del alcance de los adolescentes. Desde la Federación de Asociaciones Cannábicas (FAC) se defiende que el consumo se limite a los adultos y ven “con preocupación” el consumo adolescente que se da en España, que les parece “inaceptable”.

Fuente LaVanguardia