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Reproducción

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Si recordamos la primera parte de este seguimiento, dejamos bien trasplantadas las plantas madres de floración automática de la variedad AutoAmensia Haze, mientras las plantas destinadas a hacer de papas las dejamos a punto de iniciar la aplicación de la técnica de reversión sexual.

En números anteriores ya vimos como se realizaba la reversión sexual con STS (del inglés Silver of ThioSulphate – Thiosulfato de plata) y las diferentes técnicas y pautas para aplicarlo. En esta ocasión optamos por realizar sólo 2 aplicaciones distanciadas 10 días la una de la otra y por toda la planta de forma generalizada.

El primer tratamiento a las plantas que iban a hacer de futuros papas se les realizó justo a los 25 días de ser sembrados en las macetas las semillas germinadas. A los diez días exactos se les realizó el segundo tratamiento al tiempo que las madres comenzaron a crecer.

Uno de los primeros síntomas que indican que se está iniciando el proceso de reversión sexual de una planta de marihuana, es el cese de producción de flores hembra. Si se ha hecho perfecta la reversión no deben aparecer más flores femeninas que las propias preflores. Siempre hay casos que aparecen en algunas partes de las plantas algunas puntas que presentan flores femeninas formando minicogollos, no hay que preocuparse es algo común que pueda suceder esto, lo mejor es retirarlas de la planta para favorecer la formación de flores macho.

Imagen 2
Las plantas revertidas desde semillas producen más polen que las procedentes de esquejes

A los 15 días de iniciarse la reversión ya se puede observar el inicio de formación de las sumidades floridas masculinas. Se aprecia a simple vista como se está creando el típico racimo de flores macho, el cese de producción de flores hembra es total en todas las partes aplicadas. Las plantas escogidas como macho están centrando toda su energía en la producción de las flores masculinas.
Mientras, las plantas de cannabis que escogimos como madres están iniciando la floración. Se puede apreciar de forma clara el último tirón que dan las plantas antes de comenzar a producir cogollos. Las plantas hembras han alcanzado en tamaño a sus parejas reproductoras masculinas.

La reversión está yendo perfectamente, y la concentración baja de Sodio en el preparado de STS no ha creado ningún efecto fitotóxico en los padres. Transcurridos 25 días desde la primera aplicación ya se observan como comienzan a estar maduras las primeras flores masculinas. Se recogieron las primeras flores maduras macho con la ayuda de unas pinzas y se les extrajo el polen sobre un papel con el único fin de saber si el polen obtenido era fértil o por el contrario algún agente no controlado podía haber desencadenado en una esterilización del polen.

Al realizar la prueba de polen se comprobó que afortunadamente el polen era fértil, al aplicar el polen con un pincel sobre las primeras flores en uno de los ejemplares madre más avanzado se apreció el casi instantáneo amarchitamiento de los estigmas.

En los tres días posteriores las plantas machos comienzan a engordar sus cogollos de flores masculinas. Las plantas que provienen de semillas cuando son revertidas producen mucho más polen que las que se hacen a partir de esquejes, y cuando hablamos de variedades automáticas hablamos de plantas tremendamente productoras de polen masculino, y por tanto, también de semillas.

Imagen 3
Hay que recolectar sólo las flores maduras que son las que contienen polen en sus estambres.

Una vez se desencadena la producción de polen en las planas padres es el momento de proceder a recolectar el polen para poder polinizar de forma controlada y minuciosa las flores hembras que van produciendo las plantas madres.
En cuanto se aprecian los caracteres relativos a la floración y tras una evaluación del estado sanitario de los padres, se deciden dejar sólo a los 6 mejores ejemplares como plantas padres que serán los escogidos para la reproducción sexual.
La determinación de la elección es individual y subjetiva, depende de lo que vayamos buscando y también de nuestros propios gustos y predilecciones. En este caso se escogen los padres que estructuralmente presentan una mayor ramificación así como un tamaño intermedio, se deben prescindir de plantas estilizadas salvo si buscamos otros aspectos más centrados en los aromas y matices, o composición de cannabinoides o terpenos. Además, a la hora de elegir también se tuvo en cuenta que tuvieran un mejor tono vital así como una mejor formación de cogollo de flores macho.
El método de polinización es algo también de criterio muy dispar entre los breeders. Los hay que sacuden las plantas macho sobre las plantas hembra directamente, de este modo el polen queda suspendido en el aire al ser sacudidos los machos. Esta técnica presenta varias pegas que vamos a analizar un poco más detenidamente.
Por un lado tenemos un menor control sobre las partes de las plantas madres que van a ser polinizadas. Al quedar suspendido el polen en el aire no aseguramos la llegada de este polen a todas las flores hembra, con lo que la polinización se hace una forma semicontrolada pero no controlada del todo.
En segundo lugar, los machos al ser sacudidos suelen quedar algo maltrechos. Ante el golpeteo con las manos o dedos los tallos pueden verse dañados y también la base de la parte de anclaje de la planta al substrato. Las raíces pueden verse dañadas y perder capacidad tanto de sujeción como de absorción de agua y nutrientes.
Y en tercer y último lugar, al caer las flores masculinas sobre las plantas y sobre el substrato de las macetas, pueden producir fermentaciones y podredumbres que desemboquen en Botrytis o Pythium, lo que podría haber sido causa de fracaso del experimento. Si se hace este tipo de práctica es conveniente por medio de sopladores retirar las flores caídas sobre las plantas y luego aspirarlas del suelo y del substrato, así por lo menos se facilitará un ambiente lo más higiénico posible.
Por todos estos motivos se decide seguir el método de recolectar las flores y extraer el polen. Es muy importante no recolectar flores macho que no estén maduras, las flores que están cerradas contienen demasiada agua todavía, así que si las recolectamos podemos estar creando un foco de humedad que puede mermar la fertilidad del polen extraído.

Imagen 4
Para extraer el polen de las flores podemos usar una máquina de extraer hachís en seco.

Las flores maduras de macho se pueden recolectar una a una con la ayuda de unas pequeñas pinzas, o bien también se puede optar por recolectarlas a mano usando unos guantes de látex. Lo mejor es hacerlo con unas pinzas ya que se evita que puedan caer flores no maduras y también se pierde menos polen que a mano. Al recolectar las semillas ya se puede observar el polen que va cayendo, aún así las flores en su interior contienen mucho más polen que hay que proceder a extraérselo.
Una vez hemos recolectado todas las flores macho que están bien maduras y abiertas, procedemos a extraer el máximo polen posible que contienen los estambres masculinos. Para extraer el polen podemos utilizar máquinas de extraer hachís en seco, estilo polinator. Este tipo de máquinas, mediante sistema de centrifugado están diseñadas para separar el hachís de la materia vegetal, pero también las podemos utilizar para extraer el polen macho de las flores masculinas.
En unas 24 horas ya está todo el polen extraído de las flores macho y ya lo tenemos disponible y en perfecto estado para proceder a iniciar la polinización controlada a las plantas madres. La polinización la vamos a realizar con un simple pincel que es más que suficiente, hay que tener en cuenta que el cannabis se poliniza a través del aire, así que no se trata de restregar el pincel sobre las flores hembras, lo que hay que hacer es dejar caer el polen sobre las flores sin llegar a tocarlas con los pelos del pincel.

Tomamos el polen con el pincel y flor a flor vamos polinizando planta a planta hasta que estén todas polinizadas. Para polinizar basta con untar el pincel en el polen, la electricidad estática hará que quede atrapada en el pelo del pincel. Una vez atrapado el polen con un sutil golpecito al pincel se desprenderá y caeré sobre las flores donde lo hayamos situado.

Imagen 5
Con un simple pincel podemos aprovechar y controlar donde y cuánto polen queremos gastar.

Es importante, muy importante, que durante la polinización apaguemos los extractores, infractores y ventiladores. De no hacerlo así, el polen será rápidamente evacuado de la habitación y la polinización perderá efectividad al quedar menos flores hembra fecundadas.
Hay quienes prefieren dejar los ventiladores para favorecer que se propague mejor por la habitación, quizás sea más aconsejable ponerlos en marcha una vez realizada la polinización y mover un poco las plantas para mover el polen que haya podido caer sobre ellas y no haya fecundado ninguna flor. Una vez finalizada la polinización ya se puede volver a conectar el sistema de extracción.

Esta operación de recogida y polinización hay que repetirla cada 2 días y hasta que transcurran un total de 10 días, o sea de 4 a 5 veces más. Así aseguraremos que las nuevas flores que vayan formando las plantas vuelvan a quedar fecundadas produciendo así un mayor número de semillas. A los diez días máximo hay que interrumpir la polinización, ya que de seguir haciéndolo las nuevas semillas que se produzcan no llegarán a madurar y muchas de ellas quedarán blancas e inservibles. Los primeros síntomas de una buena polinización los veremos en las preflores que la mayoría están fecundadas y se aprecia por el engorde del caliz que en su interior se está desarrollando una semilla. En los cogollos se aprecian enseguida como los estigmas se amarchitan al haber realizado su función de atrapar el polen y llevarlo a los cálices, que en pocos días empiezan a engordar dando síntomas de hacer quedado fecundados en la polinización. Durante las restantes semanas hasta completar aproximadamente 90-100 días desde que fueron sembradas las plantas padres, las plantas madre comenzarán a engordar y madurar las semillas resultantes.

Imagen 6
Se aprecian estigmas marchitos, cálices engordando y polen caído sobre las hojas.

Para ayudar a que todas las semillas queden bien formadas y maduras es muy importante que no le falten ni nutrientes ni micronutrientes. Es conveniente enriquecer con complejos específicos de minerales el agua de riego para asegurar la presencia de todos los nutrientes necesarios para que las plantas formen el mayor número de semillas en perfecto estado. Los aportes extra de nitrógeno, en su forma mononutriente, es muy importante también para asegurar la cantidad necesaria y que las semillas lleguen a madurar y adquirir un tono lo más oscuro posible, muestra de una madurez y estado óptimos.

Así, con las semillas bien maduras y formadas finalizamos este seguimiento especial en el que hemos visto paso a paso, como se pueden producir semillas automáticas feminizadas. Atentos pues a próximos números donde abordaremos de forma minuciosa otras técnicas cannabícolas.

Fotos y articulo por Miguel Gimeno

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Desde hace unos años que han ido irrumpiendo en el mercado y con mucha fuerza las variedades de floración automática. También conocidas como semillas automáticas o autoflorecientes, estas variedades se han convertido en la principal herramienta con la que iniciarse en el cultivo de Cannabis sativa. Al florecer de forma automática y ser variedades muy resistentes, han resultado ser plantas que son fáciles de cultivar y que no requieren de grandes conocimientos previos para poder llevar a término y con éxito su cultivo.

Con una menor exigencia tanto de régimen hídrico como alimentario, los neófitos que deciden iniciarse en el cultivo de marihuana ven en estas variedades la mejor alternativa a su falta de conocimientos cannabícolas. Un error muy extendido con estas variedades es la de procurarles abonados de crecimiento con elevada concentración de Nitrógeno, lo que se traduce en un excesivo espigamiento, estilizamiento y foliación de los cogollos como consecuencia de absorber en demasía este concreto nutriente. Por ello como nota principal cabe reseñar que no hay que procurarles abonados con altas concentraciones de nitrógeno.

Imagen 3En el automatismo de estas variedades está implicado un gen especial que posiblemente tenga su origen en la subespecie Cannabis sativa rudelaris. Este gen especial hace que las plantas de forma automática comiencen a florecer cuando alcanzan determinada edad, suelen iniciar la floración entre 20-25 días después de haber sido sembradas. El trabajo selectivo de los breeders de los bancos de semillas ha ido encaminado a seleccionar este peculiar gen con el fin de obtener nuevas variedades con las que copar el mercado internacional. A lo largo de estos años casi la totalidad de bancos de semillas presentan alguna variedad de floración automática en su colección en venta. Vamos a ponernos en materia y comencemos a descifrar las claves del éxito para obtener una producción propia de semillas automáticas feminizadas.

Para este seguimiento se va a utilizar 2 armarios de la casa Cooltech de dimensiones 1,20 x 1,20 de base por 2 metros de altura. Los armarios estarán iluminados con sendas bombillas de 600 watios de alta presión de sodio, que estarán conectadas a unos balastros Cooltech, y como reflector se ha escogido con forma de ala de gaviota. Para extraer el aire se ha conectado un extractor PK-160 de Prima Klima, con una capacidad de vaciado de 820 m3/hora, y que está provisto de un sensor de temperatura así como de sistema de regulación de potencia, lo que permite ajustarlo a las necesidades del momento.

Una vez sabemos las características de los equipos que se van a utilizar, debemos saber que para producir semillas automáticas hay que partir de semillas, ya que en este caso no nos valen los esquejes puesto que las variedades automáticas no son esquejables.

Para hacer un correcto trabajo selectivo se debería de partir de semillas regulares, por lo menos aquellos ejemplares que harán de padres, pero como desde hace unos años que la norma generalizada es la de partir también de semillas feminizadas, tanto para las madres como para los padres, se va a hacer lo mismo y se partirá de semillas feminizadas para ambos supuestos de padres y madres.

Como variedad se ha optado por una AutoAmnesia Haze para ver su comportamiento y su capacidad de producción de semillas. Primero hay que sembrar las semillas que harán de padres, en este caso al partir de semillas es conveniente siempre sembrar un mayor número del necesario para poder hacer un trabajo selectivo y solo escoger como padres a aquellos ejemplares que cumplen los parámetros buscados. Por ello y teniendo en cuenta que hay que dejar 5 machos por cada armario, o sea 10 en total, se proceden a germinar 30 semillas.

Imagen 5El método escogido para germinar ha sido en papel, colocando las semillas en una pequeña urna que fue puesta sobre una manta térmica con el fin de acelerar el proceso germinativo. En dos días aproximadamente comenzaron a germinar las semillas y a los pocos días la totalidad de las mismas estaban abiertas y con el germen formado. Se escogieron 25 de los 30 gérmenes para ser sembrados en macetas de 7 litros de la marca Trabe, que fueron rellenadas con un substrato resultado de una mezcla de coco en un 60 % del volumen, con un 35% de humus de lombriz y el 5% restante de vermiculita. La intención también es ver la posibilidad de cultivar sin la necesidad de utilizar turba, ya que es un material cuya producción, en ocasiones, lleva asociada la pérdida innecesaria de hábitats tan especiales como son las propias turberas.

Una vez rellenadas las macetas con el substrato se procedió a rehidratarlo previamente a la siembra, de este modo al sembrar luego el germen la tierra ya está humedecida y no se corre el riesgo de hundirlo en el substrato demasiado al caer sobre él el agua de riego. Una vez sembrados en la maceta los 25 gérmenes que serán los futuros padres, se pusieron directamente bajo las lámparas de sodio pero a una altura elevada para evitar daños por exceso de luz y calor. A los pocos días en cuanto se apreció que las pequeñas plántulas habían brotado con fuerza se procedió a dejar a los focos a una altura de unos 60 centímetros.

Pero antes de poner las plantas bajo los focos, para alojar a las plantas se montaron sendas bancadas para permitir elevar el cultivo y trabajar en alto, al tiempo de facilitar la recogida de aguas residuales provenientes de lixiviación. La instalación fue fácil y cómoda para la que sólo se precisaron dos llaves fijas de 12 mm. Una vez montadas las bancadas, sobre ella se colocaron 2 bandejas de cultivo negras de 1,20 x 1,20 de superficie también de la conocida marca Trabe.

Imagen 6A la semana las plantas ya se estaban desarrollando perfectamente y todos los ejemplares sembrados marchaban a la perfección. Sólo la pésima calidad del agua utilizada en el riego podía suponer un riesgo por la posibilidad de padecer un futuro exceso de salinidad, lo que obligó a tener que dotar al cultivo de un sencillo sistema de filtros de ósmosis inversa con la que asegurar un agua de riego de calidad. La instalación de este tipo de mecanismos no suele ser muy complicada, tan sólo se debe disponer de un suministro de agua cercano así como un desagüe donde evacuar el agua residual resultante tras el filtrado.

Para recoger el agua depurada se dispuso un depósito apto para alimentación y con una capacidad de 250 litros, cabe señalar que con uno de 70 litros hubiera sido más que suficiente pero al tenerlo a mano se optó por esta elección. Para extraer del tanque el agua y poder llevarla hasta las plantas se introdujo en el interior del tanque una bomba de extracción de aguas sucias con una potencia de 400 watios y un caudal máximo de 8000 litros/hora. Y para dosificar el agua a las plantas servirá una lanzadera de riego que permite llevar el agua a los rincones más inaccesibles del cultivo. De esta manera se permitía mejorar y acelerar las labores de riego y nutrición de las plantas al asegurar tanto un caudal adecuado como el acceso del mismo a todas las plantas.

Imagen 7A la semana de estar en vida las plantas se iniciaron los tratamientos alimentarios a base de estimuladores radicales combinado con abonos orgánicos de crecimiento y aminoácidos. Las concentraciones del estimulador se han ido reduciendo hasta dejarla en niveles que permitan la renovación de raíces muertas y renovación general de sistema radical. Por otro lado, se han ido aumentando las concentraciones de abonados de crecimiento y aminoácidos pero teniendo en cuenta que se trata de una variedad automática y como tal no requiere de fuertes abonados nitrogenados. Como medida preventiva se le han practicado tratamientos con disolución de propolis a partir de la primera semana también, a intervalos de 6 días y con la habitación a oscuras.

El momento de la siembra de los ejemplares madre depende de cada variedad, pero está entre los 15 y 21 días siguientes a la siembra de los padres. La intención es cultivar 50 plantas madres en los 2 armarios junto con 20 plantas padres, hasta que éstos últimos sean seleccionados y queden reducido a un número de 10. Una vez seleccionados los 10 padres compartirán momento ambos sexos hasta que termine de realizarse la polinización, momento en el que se sacrificarán los padres y se dejarán sólo a las madres para que hagan todo el proceso de la producción de la semilla.

Como había que obtener 50 plantas madres se pusieron a germinar un número de 70 semillas y se siguió el mismo método utilizado para los padres de germinación en papel. En pocos días 68 gérmenes habían movido pero sólo 50 de ellos fueron los que finalmente se sembraron en las mismas macetas y con el mismo tipo de substrato que los ejemplares padres.

A los tres días de poner los ejemplares hembras en sus respectivas macetas se procedió a iniciar la técnica de reversión a los ejemplares padres, pero de eso ya daremos cuenta de una forma más extensa en la parte final de este tercer seguimiento especial que hemos iniciado hoy. Seguid atentos a estas líneas para ir viendo los expectantes y sucesivos desenlaces que nos quedan por narrar. 

Texto y fotos: Miguel Gimeno