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Rincon de Mac

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Cuando se habla de los beneficios de la industria del cannabis para la sociedad, no se habla de una industria que solo beneficiará a ciertas partes específicas de la misma, como a sus trabajadores, empresarios e instituciones recaudatorias. La industria del cannabis es tan enorme y tiene tantas ramificaciones que es capaz de llegar a todos los estratos de la sociedad.

Beneficios a la sociedad rural, gracias a sus posibilidades por su cultivo. A la sociedad empresarial y emprendedora, gracias al potencial de creación de negocios por ser un producto de enorme consumo. A la sociedad de la investigación, gracias a las capacidades de sus moléculas o cannabinoides. Y también, a la sociedad médica, gracias a sus enormes ventajas y características terapéuticas.

Las grandes ventajas del cultivo de cannabis para el mundo rural

Si existe una parte de la sociedad que necesita un gran estimulo para seguir en ese habitat rural, y no tener que abandonarlo por la ciudad en busca de expectativas laborales que ayuden al mantenimiento de la familia, ese estimulo podría ser el cultivo de cannabis.

Las personas que viven del campo y de sus cosechas, necesitan tener cultivos productivos que les ayuden a mantenerse en sus zonas rurales y que les proporcione a ellos y sus familias una forma digna de ganarse la vida. El cultivo de cannabis puede ser esa forma. La enorme demanda existente de cannabis y sus productos crean la necesidad de cultivar grandes o muchas plantaciones. El hombre del campo siempre busca y quiere un producto para plantar que le asegure una gran demanda y rédito. El cannabis, tanto en su versión marihuana como cáñamo, son dos opciones que cada vez más tienen una enorme demanda con un crecimiento exponencial. Regular el cultivo legal de cannabis y darles acceso a ellos, podría ser la ayuda que tantos agricultores han estado pidiendo. No la ayuda económica, sino la ayuda de un cultivo por el que se pague un precio justo y por lo que el hombre del mundo rural y sus familias puedan ganarse la vida perfectamente alejando el fantasma de la emigración a la ciudad.

 

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Las grandes ventajas y nuevas posibilidades para la empresa

La creación de nuevas empresas o el reforzamiento de la cimentación de las existentes, no descubriremos que es una forma de riqueza para toda la sociedad en su conjunto. Generar la creación de nuevas empresas supone crear más de todo, trabajadores, riqueza e impuestos.

El cannabis recreativo siempre ha existido y los beneficios siempre han ido a parar a un mercado negro o subterráneo que se ha ido auto-alimentando gracias a los enormes beneficios producidos por su gran demanda. Cortar de lleno este flujo y redirigirlo a la empresa legal, supondría sacar a flote millones y millones de euros, que de todas formas, van a seguir gastándose en su consumo.

El cannabis, en su versión baja en THC o cáñamo, y gracias a sus inmensas propiedades, farmacéuticas , alimenticias o industriales también genera en la actualidad un enorme flujo de demanda y que en los últimos tiempos, ha visto un gran crecimiento en el sector y sus empresas.

No solo el consumo de cannabis es un gran creador de riqueza y empresas, su auto-producción o auto-cultivo también ha sido un gran generador de nuevas empresas. Una legalización o regulación del cannabis haría de este sector empresarial un enorme vivero de empresas y un reforzamiento de las ya existentes.

Las grandes ventajas para la investigación con el cannabis

Desde hace unos años no paramos de recibir noticias sobre estudios e investigaciones que se han realizado en animales de laboratorios, placas y microscopios, o con encuestas a sus usuarios. Pero, se han hecho muy pocos ensayos clínicos, es decir, utilizando a humanos y con un exhaustivo control.

La poca o nula realización de estos ensayos clínicos es debido a que el cannabis es una planta prohibida y este estatus ilegal, pone demasiadas protecciones y problemas a la investigación y sus investigadores. La mayoría de investigaciones en laboratorios están dando resultados óptimos apoyando las tesis y teorías de los investigadores. Pero el último paso de toda investigación, el ensayo clínico, es una señal de stop gracias a la ilegalidad de “planta maldita”. Un legalización o regulación de la planta abriría este campo de la investigación en humanos y daría enormes posibilidades de resultados fiables y más financiación. Países como Israel sonde se ha abierto la veda al ensayo clínico en humanos con el cannabis ya está propiciando que grandes empresas norteamericanas inviertan muchos dolares en las empresas de ese país en este campo.

Los laboratorios de investigación y sus colectivos de científicos también tienen mucho a ganar con la apertura con esta planta. Posteriormente, toda la sociedad por salud será la que ganaría.

Los últimos avances o estudios en materia de cannabinoides con la enfermedad del cáncer, nos hacen ser muy optimistas en relación a sus resultados en los próximos años.

Otro fuerte foco para la investigación con el cannabis en los próximos años va a ser en los tratamientos o cuidados de nuestra piel. Las moléculas existentes en la planta también resultan ser muy beneficiosas para este órgano, y la carrera de investigación en este campo también esta muy solicitada. La investigación con el cannabis nos depara grandes sorpresas en varios campos.

Las ventajas del cannabis por sus aspectos medicinales o terapéuticos

Ya nadie se sorprende cuando escucha, lee o ve a personas que utilizan el cannabis para combatir sus migrañas, para paliar sus dolores, para combatir los efectos de la quimioterapia, para conciliar el sueño, para luchar contra su ansiedad, para sobrellevar su estrés y para otras muchas cosas más que tiene que ver con la salud y los cuidados.

El cannabis con THC o con bajo contenido en THC es ya utilizado por millones de personas en todo el mundo. Es imposible que la tanta gente y en tantos piases diferentes hablen de las bondades del consumo de esta planta por cualquiera de sus patologías, dolencias, enfermedades o simplemente sensación de bienestar. Pero, una legalización y regulación en toda regla, daría la disponibilidad en cualquier momento de esa medicina sin tener, como en muchos casos, que acudir al mercado negro con todo lo que eso puede significar. También esa regulación, daría acceso a esos pacientes o usuarios a una calidad estable que, en la actualidad y quien tenga que buscar por ahí en los mercados ilegales, no siempre va a tener o encontrar. Una perfecta regulación, también traería a este tipo de consumidor medicinal, la información necesaria para las diferentes o distintas enfermedades. Cada variedad tiene una composición diferente de cannabinoides, y estos pueden tratar de distinta forma las distintas afecciones. Por lo tanto, las ventajas para la sociedad de una regulación para este campo medicinal son infinitas, y en el siglo XXI, debe ser una obligatoriedad.

Las ventajas para la sociedad gracias a su fiscalidad

Una correcta legalización regulando su mercado, es decir desde su cultivo a su comercialización produciría cientos de millones de beneficios en impuestos que irían a repercutir en toda la sociedad. A los miles de empleos con impuestos que crearía la medida, como ya se ha demostrado donde se ha legalizado, habría que unir los impuestos que producirían su producción y cultivo, más sus impuestos por consumo. También tendríamos que restar los gastos policiales y judiciales que se evitarían gracias a un cambio de su estatus legal. Y, si, todo esto ya se ha comprobado en estados que legalizaron y dieron paso a una industria regulada del cannabis. Los grandes beneficiados gracias a su fiscalidad fueron los sectores de la educación, el sector de la salud, el policial y la justicia. Al final toda la sociedad.

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La ventajas de su legalización para la sociedad actual son inumerables

La ventajas de la legalización del cannabis son infinitas, su prohibición o penalización son una forma de castigar a esa misma sociedad. Décadas de prohibición no han podido evitar su uso y ha enjuiciado a miles de sus consumidores. También, ha propiciado la creación de mafias especializadas y no ha dado opción a la creación de una industria regulada como el alcohol o tabaco. Otro mal asunto de esa prohibición, es que ha propiciado que sustancias perniciosas para la salud se mezclen y se consuman en el mercado negro y además, el dinero que ha generado ha ido a parar a la delincuencia organizada haciéndola cada vez más fuerte.

¿Cuantos miles de millones durante todas estas décadas de prohibición no han repercutido en esa misma sociedad? La legalización del cannabis regulando su uso, producción y comercialización es una necesidad de la sociedad actual.

Los argumentos de los prohibicionistas ya no sustentan.

Es la mejor forma de controlar el consumo de los más jóvenes al mercado negro, ellos tienen acceso, solo necesitan tener un dinero en el bolsillo y saben donde buscar. Un mercado regulado del cannabis podría combatirlo, siendo su competencia legal y controlando el acceso a los menores. Siempre existirá un mercado negro, pero con la legalización sería mucho más pequeño.

El consumo no ha aumentado entre los más jóvenes. Hoy en día el que quiere consumir va y compra al mercado negro, el acceso a ese mercado esta ahí porque la prohibición lo ha creado. El que quiere consumir consume y cuando sea legal ocurrirá lo mismo, ya se ha comprobado gracias a que el mercado legal ya existe en otras partes del mundo.

Creará más delincuencia. Falso, lo que esta haciendo es evitarla creando nuevos empresarios y empresarias de éxito que han encontrado un nuevo mercado regulado y con mucha demanda. El narcotraficante con la legalización de la marihuana casi no puede competir y también se ha comprobado en los mercados legales existentes.

La marihuana es una droga, es una sustancia psicoactiva. Bueno, una droga también es una medicina o fármaco y también existe dentro de un vaso de vino. Droga no es sinónimo de malo o bueno, el alcohol es una droga legal que mata y que su exceso de consumo produce en muchas ocasiones gran violencia y sigue siendo legal. El tabaco es otro tipo de droga que no es psicoactiva, pero mata y a muchos, y es legal. La marihuana de todos he sabido que no tiene dosis mortal y además ayuda con un montón de dolencias o síntomas. Durante miles de años las distintas civilizaciones han utilizado el cannabis médica o ludicamente. Pero, si aceptamos sustancias más dañinas que el cannabis, ¿por qué él no? -Denme argumentos de este siglo, no de principios del pasado que no resultaron ser validos-.

A mediados del mes de Junio en España el GEPCA (Grupo de Estudios de Políticas sobre el Cannabis) consideró que “había llegado la hora” de reabrir en España un debate sobre la legalización que respondiese a una “demanda social”. Según el modelo de su propuesta se abarcaría todo el ciclo y en todos sus ámbitos centrándose en tres ejes importantes: Se permitiría el autocultivo de hasta seis plantas por persona y prohibiendo su venta a terceros. Se crearía un mercado regulado “tutelado administrativamente” con empresas que se encargarían de su cultivo y otras diferentes que la comercializarían. Y, se regularían los clubes o asociaciones de cannabis concediéndoles licencias.

Este grupo de estudio y con estas tres simples áreas de demanda, prácticamente ya agrupan a la gran mayoría de sensibilidades que abogan por la legalización o regulación de una planta y su industria, que solo pueden traer que grandes beneficios para toda la sociedad. Por Mac

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 A veces utilizamos argumentos para defender una opinión que no queremos que nuestros opositores la utilicen para defender la suya. Y son las mismas.

La vieja Europa, Japón y el resto del mundo sucumbió a la gran ola de la prohibición de la marihuana que nos llegó desde los Estados Unidos allá por el 1937. Los argumentos que se utilizaron para ello -actualmente sólo escucharlos dan risa- sirvieron para que que los dirigentes mundiales los aceptaran. Actualmente y desde ése mismo país, salen las voces que critican y se“mofan” de los increíbles argumentos utilizados por ellos en esa época y que los demás países aceptaron. Hoy en día, ésas mismas naciones que dijeron en su día “si, lo que digáis, por supuesto”, parece ser que aún creen en esos ridículos argumentos en contra del cannabis que se sacaron de la chistera -sombrero que utilizan los magos para sacar un conejo y que la gente aplaude-

Los de la vieja Europa diciéndole al “tío Sam” si, lo que quieras, tuvo en su día lógica, de hecho vinieron a salvarnos del enemigo nazi y como buenos anfitriones encima que nos sacan las “castañas del fuego” no vamos a “ir jodiendo”.

Los del imperio del sol naciente, Japón, aunque para ellos el cannabis fue cultura e historia desde hacía miles de años, la guerra mundial la perdieron y tuvieron que “tragar” con la misiva que llegaba desde la otra parte del pacifico, evidentemente se aceptó “barco, como un animal de compañía”.

En el resto del mundo, hay países grandes y pequeños, a la mayoría les interesaba seguir los dictámenes de la ONU auspiciados por EEUU, aunque esa opinión estuviese corrompida o fuese alucinante.

Actualmente, la corriente “pro-cannabis” o simplemente que “nadie es un delincuente por fumarse un porro”, está calando en una población mundial que, como ya he dicho en artículos anteriores, no traga ni acepta con los argumentos esgrimidos en los años treinta y cuarenta del siglo pasado. Hoy en día se está tratando de corregir esa gran farsa que terminó en la ilegalidad mundial de la marihuana y con esa idea del que la utiliza debe estar encerrado.

En la mitad (por ahora, cada vez se apuntan más) de los estados norteamericanos se legaliza para su uso medicinal y en alguno que otro para uso adulto. El la concentración de países del Caribe se quiere legalizar totalmente, en el sur de América países como Uruguay ya han levantado el veto. En la vieja Europa ya no se puede engañar más al abuelo europeo, es viejo pero no tonto. En el Japón están re-descubriendo que la planta fue la cultura y el sustento de sus antepasados, y aunque su emperador intentó después de la gran guerra que no se implantase la corriente anti-cannabis, actualmente y hacía tiempo que no se notaba tanto, muchísimas voces quieren hablar de ése raro estatus impuesto a ellos.

Por lo tanto, para ir en contra de esa planta, para muchos maldita y para otros tantos bendita, se deben crear nuevos argumentos que la población moderna actual y bien informada pueda entender y creer. Pero, eso si, que no sean argumentos que en otras sustancias si que admitimos.

Por ejemplo si esa sustancia es mala, el tabaco mata, engancha, es cancerígeno y con muchos más problemas que la marihuana. Éso si es legal y lo acepta la sociedad. El alcohol, mata, enferma, es cancerígeno, produce agresividad y es legal. El azúcar, es legal, engancha y produce enfermedades. Y otro dato, hay cientos de productos que su abuso nos puede llevar a la tumba o a la incineración y siguen siendo legales para la sociedad, no es cuestión de que puedan matar, es cuestión de que estén cultural y gastronomicamente en nuestra cultura desde hace ya mucho tiempo y el ciudadano sabe que un mal uso de ellos no es bueno.

Te imaginas que alguna investigación dijese “hemos hecho un estudio y el agua mata, te puedes ahogar si bebes mucha”.

En mi opinión, claro que hay muchos productos que matan si se utilizan mal o se abusa de ellos, pero por favor, una gran parte de la sociedad del siglo XXI no entiende por qué queremos prohibir con unos argumentos que para otros productos o sustancias argumentamos todo lo contrario.

Por Mac