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Tabaco

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En las últimas semanas la industria del alcohol esta tomando posiciones en la industria del cannabis, pero ¿Y los movimientos de la industria del tabaco? Curiosamente, no hemos visto por ahora nada en esta dirección, aunque, esto puede cambiar el día menos esperado

La industria del cannabis parece un espacio natural cercano a la industria del tabaco, también lo parece la del alcohol. Las dos industrias se basan en el consumo recreativo y el cannabis, en una gran mayoría también. Pero, después de ver los movimientos de grandes compañías de alcohol accediendo y adquiriendo gran parte de grandes de industrias del sector cannabis para poder preparar o lanzar nuevas bebidas con el ingrediente THC de la planta, muchos se preguntan ¿también entrará la gran industria del tabaco en este nuevo mercado legal?

Existen varias razones para pensar que esas entradas de las grandes tabacaleras en el negocio legal de la marihuana van a ocurrir y aquí contamos algunas pistas.

La industria del tabaco ¿aparecerá?

Una de ellas sería que el negocio del cannabis es complementario al negocio que ya tienen con el tabaco. De hecho, cada vez las cifras de ventas son más bajas y necesitan nuevos negocios relacionados para seguir con sus multimillonarios números. El negocio de nuevos sistemas de consumo de nicotina como los vaporizadores o calentadores es una ayuda, pero a nadie se le escapa que la venta de cannabis legal es más importante y va a crecer mucho más.

La industria del tabaco tiene enormes recursos económicos preparados y dispuestos para invertir en nuevos negocios, el cannabis es otra multimillonaria industria muy valorada por su consumo y aceptación;  y esta en expansión y en búsqueda de capital.

También, el tabaco es producto que no goza de muy buena imagen gracias a los riesgos añadidos a la salud. El cannabis por el contrario, goza de una mejor imagen entre el publico, también entre el más joven que es el futuro. Gracias a los estudios e investigaciones que lo aúpan en la ayuda de enfermedades graves, también goza de crecientes sentimientos bondadosos hacia la salud. Sus posibles riesgos por consumo, que también existen, están pasando a un segundo plano por ser menos graves que los del tabaco u otras sustancias legales como el alcohol.

También y muy importante, en una hipotética entrada en este mercado de esta poderosa industria de la nicotina, es que los expertos del marketing dicen que la marca será muy importante dentro de la industria del cannabis en un futuro, y en eso, las compañía tabacaleras ya saben como bailar en este mercado. Además, estas grandes corporaciones del tabaco ya cuentan con una red de distribución envidiable y les sería muy sencillo incluir algunas marcas más de otros productos en estos canales de distribución o logística.

Otra cuestión muy importante, que no sería un gran problema para estas compañías de tabaco a la hora de introducirse en este nueva industria de la marihuana legal, sería su gran artillería en la abogacía para luchar con las reglamentaciones legales y su gran experiencia en todo lo que sea cabildeo o reglamentaciones, hablamos de una industria super experta en estas cuestiones.

Por todos estos temas, muchos piensan y se les hace raro que aún no hayamos oído o leído noticias en esta dirección, pero, tiempo al tiempo, nadie se cree que el Big Tobacco deje toda la tarta al Big Alcohol o al Big Pharmaceutical.

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El cannabidiol o CBD, es un elemento químico del cannabis es una sustancia segura para ingerir y no es psicoactivo. El cannabinoide podría ser la clave para dejar de fumar, según afirman los científicos.

Los investigadores han descubierto que tomar cannabidiol desactiva por completo algunos de los factores desencadenantes más fundamentales de la recaída en fumadores que acaban de dejar de fumar, señales que asocian estrechamente con los cigarrillos, como fumar en ambientes particulares o estar con amigos que lo fuman.

Este estudio, que acaba de publicarse en la revista Addiction, se basa en investigaciones previas que descubrieron que los fumadores que usaron un inhalador de CBD cada vez que tenían ganas de fumar reducían su consumo de cigarrillos en un 40% en el transcurso de una semana. Ambos estudios, dirigidos por el University College London, fueron a pequeña escala y los investigadores advierten que se necesitan grupos mucho más grandes para confirmar los resultados.

El CBD muestra promesa

Los expertos dicen que el CBD ofrece una gran esperanza de que pueda desempeñar un papel fundamental en una forma efectiva de dejar de fumar, con un tratamiento que potencialmente estará disponible en tan solo cinco años.

“Estos hallazgos sugieren que el cannabidiol es prometedor como un tratamiento novedoso para la adicción al tabaco”, dijo el Dr. Tom Freeman, miembro académico principal de King’s College London, que trabajó en el estudio con investigadores de UCL. “Puede ser particularmente efectivo cuando los fumadores abstemios están expuestos a señales que desencadenan una recaída, como cuando están con un amigo que enciende un cigarrillo, o en un lugar en particular que asocian con fumar”, agregó.

Los hallazgos fueron bienvenidos por expertos en el campo que no participaron en los proyectos.

“En conjunto, estos estudios sugieren que el CBD podría desempeñar un papel clave para ayudar a las personas a dejar de fumar”, dijo el profesor Yasmin Hurd, director del Addiction Institute en la red de hospitales Mount Sinai en Nueva York.

Los científicos dan la bienvenida al estudio …

El Dr. Amir Englund, del King’s College de Londres, agregó: “Estos hallazgos son emocionantes ya que sugieren que el CBD puede interferir con algunos de los mecanismos subyacentes de la adicción al tabaco y podría ser un tratamiento para las personas que intentan dejar de fumar”.

Valentina Lorenzetti, de la Australian Catholic University en Melbourne, agregó: “Esta investigación es emocionante y muy innovadora”.

Maureen Talbot, enfermera cardiaca senior de la British Heart Foundation, dijo: “Este pequeño estudio demuestra resultados prometedores con un fármaco que no parece causar efectos secundarios y será interesante ver si un ensayo más grande respalda los hallazgos”.

Pero dicen que se necesita más investigación …

Aunque los científicos recibieron con agrado el hallazgo, advirtieron que hay mucha más investigación para confirmar si el cannabidiol puede ser un tratamiento efectivo para dejar de fumar. Señalan que no redujo los síntomas de ansiedad o abstinencia en los fumadores en los experimentos que llevaron a cabo; ambos son factores clave de la recaída.

Pero el CBD aún podría ser un tratamiento efectivo para los fumadores que se ven afectados por las señales de fumar por encima de cualquier otro desencadenante de la recaída, mientras que podría formar parte de un programa más amplio para dejar de fumar, dicen los científicos. Los investigadores también realizarán más pruebas con dosis mayores de CBD para ver si eso reduce el ansia o la abstinencia.

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Vaporizar cannabis se ha convertido recientemente en un tema que incluso se toca en universidades. Más recientemente, la Universidad Estatal de Portland en Oregon ha realizado investigaciones para evaluar los beneficios de la vaporización.

Toda investigación sobre vaporización se enfoca en sus consecuencias inmediatas para la salud. Un grupo de investigadores que estudian la dependencia del tabaco ha comenzado a notar una tendencia que emerge en los Estados Unidos y Europa y que piensan que vale la pena investigar. El autor del artículo publicado en la Society for the Study of Addiction cree que el cannabis puede reducir el consumo de tabaco y la adicción.

El estudio citado en el artículo intentó comparar las diferencias en las rutas del cannabis en diferentes regiones del mundo. En Europa, la forma más común de consumo de cannabis es en porro solo, o mezclado con tabaco. Esta forma de fumar marihuana fortalece la relación psicológica entre la marihuana y el tabaco.

¿Ayudará la vaporización en la lucha contra la adicción al tabaco?

Según la investigación , muchos europeos comienzan a fumar fumando marihuana y esto se conoce como la “Puerta de enlace inversa”. Las personas que fuman porros pueden estar expuestas al hábito de fumar solo a través de los porros, y esto puede llevar a la adicción al tabaco.

También se debe tener en cuenta que fumar cigarrillos es más común en Europa que en los EE. UU. Y Canadá. Además, los investigadores notaron que los vaporizadores de marihuana tienden a no mezclarse con tabaco, y también usan el tabaco con menos frecuencia. Solo dos de 96 personas agregan tabaco al vaporizador.

Vale la pena pensar en un vaporizador

Los datos de 30.000 usuarios de marihuana procedentes de la encuesta anual GDS mostró que sólo el 8% utiliza un vaporizador, pero este método de consumir cannabis ha sido reconocido como la estrategia más importante la reducción del daño y tienen un impacto positivo en el placer de la vaporización del cannabis.

Además, los datos de GDS del 2014 sugirieron que los países con los niveles más bajos de consumo de tabaco, como los Estados Unidos y Canadá, también tuvieron el mayor uso del vaporizador. Además, estos datos sugieren que la motivación para usar el vaporizador fue el deseo de reducir el consumo de tabaco.

Si la vaporización de marihuana puede reducir la frecuencia del tabaco agregado al cannabis, se puede reducir el consumo de tabaco entre los consumidores de hierba. La vaporización es cada vez más común, y los autores del estudio dicen que la próxima generación de consumidores de cannabis no agregaran tabaco a la marihuana .

Vale la pena señalar, sin embargo, que la correlación no es una relación causal. Los autores del estudio son conscientes de esto y creen que se necesita más investigación, pero tienen una hipótesis sobre por qué existe esta correlación.

 

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Aunque la planta de cannabis se pueda fumar pura, la manera la más común de consumirla hasta ahora es de mezclar el cannabis con tabaco en un porro.  Los fumadores que privilegian este modo de consumo, suelen  agradecer  la sinergia de estas dos sustancias, la mezcla producirá efectos diferentes que si las consumís por separado. El tabaco y el cannabis actúan los dos sobre el hipocampo. El hipocampo es una parte del cerebro implicado en los procesos de la memoria, del sistema de recompensa y de la adicción.

Estudios universitarios demostraron que las dos sustancias reducen el tamaño del hipocampo y su actividad, y podían afectar la memoria, sobre todo la memoria a corto plazo. También demuestran que los fumadores de tabaco + cannabis suelen estar más afectados por esa pérdida de memoria que los fumadores que solo fuman cannabis.

Pero sin duda, el punto más a favor de cambiar vuestras costumbres, es que el tabaco es la causa principal de cáncer y de muerte por cáncer. La gente que usa productos de tabaco, o que está regularmente alrededor de humo de tabaco en el ambiente, tiene un mayor riesgo de cáncer. Los productos de tabaco y el humo de segunda mano tienen muchos compuestos químicos que dañan el ADN.

Como bien hemos dicho, la mejor manera de fumar el cannabis será solo, pero si aun así os gusta variar los placeres, experimentar, y descubrir nuevos sabores, aquí os presentamos 16 alternativas al tabaco para mezclar con vuestra hierba.

El Cáñamo

En muchos Grow Shop online puedes encontrar cáñamo picado para mezclar con la hierba, con lo que todo lo que hay dentro del canuto será Cannabis Sativa L. Es una de las mezclas más usadas entre los fumadores que no usan tabaco con la marihuana.

La Pasiflora

La pasiflora es conocida por sus efectos relajantes. Es una planta que se utiliza para problemas de insomnio, así como para el tratamiento de nervios y ansiedad. La pasiflora no es una planta psicoactiva por si misma, pero será una buena elección para mezclar con cannabis sobre todo si fumáis con la idea de relajaros.

La Damiana

La Damiana, hierba de la pastora o té de México, es un pequeño arbusto de hasta 2 m de altura. Es una planta de origen mexicano a la cual se le reconoce principalmente como un estimulante natural sexual sin toxicidad, además se le reconocen también otras propiedades medicinales, entre las cuales encontramos que es un buen tónico estimulante, refresca las funciones cerebrales, es diurética, exalta las funciones genitales y vigoriza el sistema nervioso. La Damiana será una planta ideal en la mezcla para fumar con su pareja antes de ir a la cama para hacer de todo menos dormir!

La Nepeta Cataria

La hierba de los gatos es una planta que alcanza 20-60 cm de altura. La planta desprende un fuerte olor a menta que atrae a los gatos (de ahí su nombre común). A los gatos se les hace irresistible esta planta. Comen sus flores, olisquean, mastican y se frotan en sus hojas, volviendo una y otra vez por una dosis de su embriagadora esencia.  Si añadís hierba de los gatos a vuestra mezcla, notaréis como el los efectos sedantes del cannabis se potencializan. Por si misma, se sabe que alivia el estrés y la ansiedad sin causar ningún tipo de intoxicación. Será Ideal en la mezcla para relajarse aún más que de costumbre.

La Salvia

El término Salvia proviene de la palabra latina “salvare”, que significa “curar”, en referencia a las propiedades curativas de la hierba.  Es considerada una planta especialmente beneficiosa para la mujer, puesto que contiene unas sustancias llamadas fitoesteroles, que tienen un efecto estrogénico. Sirve para suavizar los síntomas de la menopausia, en especial los sofocos, para disminuir los dolores antes y durante la menstruación, o en los casos de periodos irregulares o escasos. Existen varias especies de Salvia, dependiendo del tipo de salvia que elijáis, obtendréis distintos efectos. La mejor es la salvia Apiana, conocida por ser relajante y eufórica. La Salvia Divinorum también es muy conocida por sus potentes efectos psicoactivos y alucinógenos. Los chamanes nativos de Norteamérica también quemaban con frecuencia los tallos secos de la salvia por sus efectos alucinógenos, pero no es la ideal para mezclar con marihuana, sino la salvia Apiana.

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La Leonotis Leonurus

La cola de león, también conocida como Wild Dagga, es una de las hierbas legales que más eficientemente resuelven los problemas de stress e insomnio sin efectos secundarios apreciables. Su alcaloide principal es la leonurina. Al fumar la Leonotis, notará una sensación de bienestar que os dejará completamente relajado.  Es una candidata perfecta para ser mezclada con cannabis.

El Loto Azul / El Loto Blanco

El loto azul es una antigua planta utilizada como sustancia estupefaciente por los antiguos egipcios. Lo que lo hace tan interesante loto azul como alternativa al tabaco, es su amplia gama de efectos. Es un sedante, estimulante sexual y eufórico.

El loto blanco es una flor de agua muy conocida, de la familia del loto azul. Ambas plantas tienen un contenido alcaloide semejante y los efectos también son parecidos: narcóticos y de euforia, como el cannabis o la codeína.

El lúpulo

El lúpulo como el lúpulo de la cerveza? Pues va ser que sí! Aunque es difícil de creer, el lúpulo y el cannabis son muy similares. No solo porque son de la misma familia de los cannabácea, sino porque ambos contienen mirceno, un compuesto conocido por sus efectos sedantes. Sus terpenos también disponen de propiedades antidepresivas. Pero ir con cuidado, fumar lúpulo usando muy altas temperaturas puede ser peligroso, vaporizándolo  con temperaturas bajas desprenderá un gusto agradable y placentero. De todas formas, si lo desea, puede tomarse con su canuto una refrescante cerveza de cáñamo, puedes encontrar Satibeer en cualquier Growbarato.

El Barbasco

También conocida como Mullein o como verbascum sinuatum, es una de las cerca de 360 ​​especies de la familia de plantas escrofularia. Este remedio a base de hierbas, se ha utilizado a través del tiempo para tratar con problemas respiratorios como el asma, la neumonía y la tuberculosis. Es buena para limpiar los pulmones, incluso cuando se fuma, pero sólo en pequeñas dosis. Es calmante para el cuerpo, aunque puede ser un poco dura cuando se fuma. Actúa como una excelente base, y tiene un humo ligero, un sabor sutil y una combustión lenta.

El Greengo

El Greengo es un sustitutivo de tabaco elaborado con 4 ingredientes naturales, una mezcla de Eucalipto, Menta, Papaya y Avellano. El Greengo no contiene nicotina y no es adictivo. Al fumarlo produce menos alquitrán que el tabaco y complementa a la perfección los efectos de la marihuana, a los que potencia y refuerza.

La Escutelaria

La Escutelaria (Scutellaria galericulata) pertenece a la familia de la menta. Esta hierba tiene su nombre debido a sus flores, que tienen la forma de una cabeza humana. La Escutelaria es una hierba relajante que te ayuda cuando te sientes nervioso. La hierba contiene taninos, flavonoides y aceites volátiles y tiene las siguientes propiedades; antioxidante, antiinflamatoria, antibacterial, antihistamínica, y sedante. Puede ser usada para obtener efectos que te dan un subidón suave y te ayuda a reprimir miedos, ansiedades y nerviosismo.

El Frambueso

Las hojas del frambueso os permitirán igualmente fumar marihuana sin un rastro de nicotina. Las hojas del frambueso están colmadas de elementos medicinales y sanos como la vitamina A, C, potasio y calcio por nombrar solo los más importantes. Las hojas del frambueso suelen usarse para aliviar tensiones musculares y también para tonificar la piel.

El Romero

Rosmarinus officinalis, el romero, es una planta medicinal y aromática cuyo hábitat natural es la región mediterránea, y tiene muchas propiedades que podemos aprovechar en el día a día. Dicen por ahí, que respirar romero quemándose permite mejorar no solo vuestro espíritu, sino también vuestro cuerpo. Los efectos que producirá el romero al fumarlo, serán más bien relajantes. A mezclar preferentemente con cepas índicas para potenciar el efecto sedante y relajante de la marihuana.

El Kratom

Le llaman “el opio de los pobres” en muchas regiones de las que procede, pero es con el nombre de Kratom que se conoce en gran parte del mundo a la planta Mitragyna Speciosa. Esta planta, originaria del sud-este asiático, ha sido introducida recientemente en Occidente durante la última década. Ha sido usada durante siglos en las regiones dónde crece por sus propiedades psicoactivas. El Kratom es una planta muy polifacética, sus efectos van desde la sedación hasta la estimulación: la primera parte de la experiencia es estimulante, y la segunda es sedante y es cuando se produce el sueño. Sus efectos son bastante particulares y únicos, con múltiples matices. Fumando esta planta sola no tendrá casi efectos (para aprovechar del Kratom solo más vale consumirlo en tisana) pero mezclándola con marihuana potencia los efectos. De hecho, le recomendamos de empezar con poca cantidad, el Kratom puede ser traidor.

La Eufrasia.

La Eufrasia officinalis es una planta medicinal europea que se usa tradicionalmente para el tratamiento de dolencias relacionadas con los ojos. Pero este no es su único uso, durante la época de la reina Elizabeth 1ª, los médicos prescribían hojas de Eufrasia bajo la misma forma que el tabaco de hoy para aliviar los bronquios. A su vez, la Eufrasia contiene propiedades nutricionales, químicas y orgánicas, incluyendo vitamina B, C, E, beta carotenos, alcaloides, antioxidantes, flavonoides y componentes que refuerzan el sistema inmune.

La Kanna

La Kanna es una planta utilizada desde tiempos remotos por los hotentotes de África del Sur como un poderoso embriagante y potenciador del humor. La Kanna es una planta suculenta de unos 30 cm. nativa de África del Sur, de pequeñas flores que varían del blanco al amarillo y ocasionalmente rosa. La Kanna posee importantes propiedades para la elevación del estado de ánimo y como ansiolítico y en combinación con alcohol y/o cannabis multiplican sus respectivos efectos.

Así que si no sabías con que mezclar la hierba, a no ser que fuera tabaco, ya tienes diversas especies de plantas que pueden sustituirlo. Podremos desde bajar los niveles de alquitrán de la combustión, a maximizar los efectos de nuestra planta favorita.

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Estos serían los síntomas mas probables de adicción entre los fumadores de cannabis que lo mezclan con el tabaco. Según estudios recientes éstos sugieren que el daño a este respecto podría reducirse si se consumiese por separado

En el primer estudio de la popularidad mundial de diversos modelos de consumo de cannabis, los científicos han descubierto un vínculo entre el consumo de cannabis en conjunción con el tabaco y la adicción.

Chandni Hindocha, estudiante de doctorado de la psicofarmacología en el University College de Londres, quien dirigió el estudio, dijo: “La marihuana es menos adictiva que el tabaco, pero nuestro estudio muestra que la mezcla de tabaco con marihuana reduce el incentivo para detener el uso de estas dos sustancias.”

Hindocha y sus colegas han estudiado las formas en que las personas fuman cannabis, mediante el análisis de las respuestas de la encuesta Mundial de Drogas realizada en el 2014 tomando datos de 33.687 personas de 18 países.

Resultó que las personas que no mezclan la marihuana con el tabaco, estaban mucho más motivados para dejar de fumar y es más probable que estuviesen dispuestos a buscar ayuda profesional debido a su adicción a la nicotina y la marihuana.

Los usuarios sin adicción al tabaco y que fuman cannabis fueron un 61,5% más propensos a buscar ayuda profesional en la reducción de la marihuana, y el 80,6% en reducir el tabaco más que los que prefieren combinar las dos sustancias.

También tenían un 10,7% de más probabilidades de tener el deseo de reducir el consumo de tabaco.

Los resultados sugieren que las personas que mezclan el tabaco y el cannabis con regularidad están en mayor riesgo de dependencia psicológica que solo el que usa el cannabis y el tabaco por separado sin mezclar, o usando sólo la marihuana – dicen los investigadores.

Un estudio publicado en la revista Frontiers in Psychiatry señala también que el cannabis mezclado con el tabaco es mucho más popular en Europa que en otras partes del mundo.

Dependiendo del país, entre el 77,2% y el 90,9% de los usuarios europeos de cannabis añaden tabaco a su porro, mientras que en Australia y Nueva Zelanda sólo lo hace el 51,6% y el 20,7% de los consumidores de cannabis.

La mezcla de tabaco y cannabis fue la menos popular en los Estados Unidos, donde las dos sustancias unidas sólo la usan el 4,4% de la población, en Canadá el 16% de sus ciudadanos, el 6,9% de los mexicanos y el 7,4% los brasileños.

Los usuarios que mezclan el cánnabis con el tabaco generalmente prefieren el porro, el 93,4% de ellos afirmaron que su forma preferida de administración es envolver la mezcla en el papel.

Teniendo en cuenta que el estudio sugiere que las personas que utilizan el tabaco y el cannabis son 5,1 veces más propensos a la adicción a la marihuana, los investigadores dicen que el estudio debe ser una forma de alentar a los fumadores de cannabis para sacar de su porro el tabaco o cambiar a alternativas o formas de consumo, tales como la vaporización.

Michael T Lynskey, profesor del Kings College de Londres y que trata las adicciones, concluye:
“Teniendo en cuenta las condiciones legislativas cambiantes y de la apertura a un acceso más amplio a la marihuana en muchas jurisdicciones, debe ponerse mayor énfasis en la investigación de formas de consumo de cannabis con exclusión de las variantes en las que se consume conjuntamente con el tabaco.”

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Son muchas investigaciones las que lo corroboran pero esta vez, fue el tweet del Dr. Peter Grinspoon, que trabaja en el Hospital General de Massachusetts.

Grinspoon apoya la votación a favor de la Question 4 en Massachusetts, lo que haría legal la marihuana para uso recreativo . Él Dr. tiene mucha experiencia personal con las drogas; está en la recuperación de una adicción al Vicodin y algunos otros analgésicos opioides. Pero cuando se le preguntó acerca de su tweet Grinspoon habla de sus pacientes. Dice que hasta la mitad de sus pacientes usan la marihuana, para aliviar el dolor o para otras cuestiones, Grinspoon dice que es un beneficio para la salud.

Por el contrario, Grinspoon dice: “Usted sabe que no hay vida detrás del alcohol, el alcohol separa a familias y no esta muy lejos para ver vidas destruidas por el tabaco, pero yo nunca en 20 años como… un médico de atención primaria vi una sola vida llevada por la marihuana “.

OK, esa es la opinión de un médico. Veamos la ciencia que hay detrás de la “más segura ” afirmación en tres áreas: la adicción o dependencia, enfermedad y muerte.

En primer lugar: la adicción. Éstos son los tipos más ampliamente aceptados: 9 % de los consumidores de marihuana se vuelven dependientes . En cuanto al alcohol, es del 10 al 15% y en  el tabaco es del 24 % . El riesgo de la adicción a todas las sustancias parece ser mayor si se inicia cuando uno es adolescente y se utiliza a menudo.

Con la marihuana, algunos médicos les preocupa que el porcentaje de usuarios que lleguen a ser dependientes pueda aumentar a medida que los productores desarrollan variedades con mayor concentración de THC.

“A medida que aumenta la potencia, los casos de adicción tienden a subir,” dijo el Dr. John Kelly, profesor asistente de psiquiatría y medicina de la adicción de la Escuela de Medicina de Harvard.

Un punto más sobre su adicción: La mayoría de los pacientes dicen que la retirada de la marihuana es mucho menos intensa que la del alcohol o el tabaco.

Ahora vamos a comparar enfermedad o dolencia. Hemos observado a la marihuana y el cerebro en algunas historias anteriores . A continuación, vamos a hablar de los pulmones. Algunos investigadores dicen que hay razones para pensar que la marihuana puede conducir a cáncer de pulmón.

“No sólo debido a las sustancias químicas cancerígenas contenidas en el humo de la marihuana, sino también a que los fumadores de marihuana tienden a inhalar más profundamente, a mantener el humo más tiempo, y también tienden a fumar cigarrillos de marihuana o porros sin filtros”, dijo Russ Callaghan, un profesor asociado de psiquiatría en el Northern Medical Program de la University of Northern British Columbia. .

Cuando Callahan revisó 40 años de datos sobre los hombres en Suecia , encontró que los fumadores de cannabis tenían más del doble de probabilidades de desarrollar cáncer de pulmón en comparación con los no fumadores. Aunque Callaghan dice que muchos estudios muestran una mayor probabilidad de cáncer de pulmón de hasta 15 veces entre los fumadores de cigarrillos.

“Ese riesgo es mucho más alto, así que creo que lo que estamos tratando de averiguar es por qué el riesgo es mucho más reducido en la marihuana que lo que es de esperar que con el tabaco”, dijo Callaghan.

Sugiere que el cannabis puede ser menos propenso a provocar cáncer de pulmón debido a que el volumen inhalado es mucho más pequeño y hay muy pocos fumadores de marihuana de un paquete al día.

Callaghan dice que hay problemas con siete o más estudios a largo plazo de la marihuana y el cáncer de pulmón. Es difícil distinguir los efectos del tabaco y los de la marihuana, porque la mayoría de los grandes consumidores de cannabis también fuman tabaco. Y también es difícil comparar los resultados porque no hay tal cosa como un porro tamaño estándar de marihuana. Callaghan dice que la investigación sobre el cannabis y los pulmones esta de tres a cuatro décadas por detrás de la del tabaco, siendo una razón para tener cuidado de no aumentar su acceso.

Pero cuando se trata de la muerte, lo que es realmente el malo de la película parece ser el alcohol.

Investigadores de la Universidad Técnica de Dresde, en Alemania, en un estudio publicado el año pasado , estimaron el riesgo de morir después del uso a largo plazo de las 10 sustancias recreativas.

“El alcohol era el de mayor riesgo y el cannabis en el extremo más bajo de riesgo”, dijo el autor principal Dirk Lachenmeier.  Con el alcohol, Lachenmeier observó el peligro de muerte por cirrosis en toda Europa. No hubo datos que relacionen claramente la marihuana a la muerte en los seres humanos. La nicotina de los cigarrillos representara un riesgo elevado de muerte, pero no ta alto como el alcohol.

Una de las razones de que alcohol sea más de 100 veces más riesgoso que la marihuana, es que el estudio muestra que está ese riesgo en todas partes.

“Aquí en Europa está disponible en todas las tiendas de alimentos, supermercados, estaciones de servicio, y por lo tanto el alcohol por supuesto es mucho más fácil de conseguir que las drogas ilegales”, dijo Dirk Lachenmeier .

Lachenmeier hace hincapié en que sus hallazgos no significan que la marihuana sea segura. Algunos médicos argumentan que preguntar si la marihuana es menos peligrosa que el tabaco o el alcohol es un error. La Dra. Sharon Levy, que dirige el programa de abuso de sustancias entre los adolescentes en el Hospital Infantil de Boston, dice que las personas que usan marihuana son propensas a beber y fumar cigarrillos también.

“Así que no es una estrategia de salud realmente productiva decir, ‘Mira, si todos nos ponemos a comenzar a fumar marihuana entonces podríamos evitar estas otras sustancias.’ Eso no es algo que es verdad “, dijo Levy.

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Retirar el consumo de tabaco está asociado con déficits en la función cognitiva, incluyendo la atención, la memoria de trabajo, y la memoria episódica, todas los cuales dan lugar a un mayor riesgo de recaída. De acuerdo con un nuevo estudio publicado en la revista Biological Psychiatry , y publicado online por el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos , los cannabinoides pueden ayudar a combatir estos déficits durante la retirada precoz del tabaco.

Para el estudio, los investigadores “investigaron en ratones el papel del cannabinoide receptor CB1 (CB1Rs) en el deterioro de la memoria y los cambios de densidad de la espina dorsal, inducidos para la precipitada abstinencia de nicotina por la mecamilamina antagonista nicotínico. Fueron utilizados los fármacos que actúan sobre el sistema endocannabinoide [destinados a imitar los cannabinoides] y ratones genéticamente modificados”.

Los investigadores encontraron que, entre otros efectos positivos, “el deterioro de la memoria fue bloqueado durante la abstinencia de la nicotina” por un agonista de los receptores cannabinoides significado para imitar los efectos naturales de los cannabinoides.

“Estos resultados ponen de manifiesto el interés del CB 1 R como un objetivo para mejorar el rendimiento cognitivo durante la abstinencia temprana de nicotina”, concluye el estudio.”Los déficits cognitivos en la abstinencia temprana están asociados con un mayor riesgo de recaída.”

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En 2012, se publicó un estudio científico revolucionario (Association Between Marijuana Exposure and Pulmonary Function Over 20 Years, Pletcher MJ et al.) sobre los efectos del humo del cannabis sobre la función pulmonar en comparación con los del humo del tabaco, realizado a lo largo de 20 años.

El estudio siguió a miles de sujetos durante veinte años con el fin de hacerse con una imagen completa de las relaciones o asociaciones posibles, a diferencia de muchos estudios que tienen en cuenta simplemente una breve ventana en el tiempo y, por lo tanto, no pueden probar que haya una relación causal, incluso cuando demuestran que hay correlación.

Aunque han pasado varios años desde su publicación, este estudio sigue siendo uno de los estudios más rigurosos y fiables de los existentes que comparan el cannabis y el tabaco, y ha demostrado tener una gran influencia. Recientemente, dos compañías de seguros de vida canadienses han manifestado que, a partir de ahora, van a dejar de clasificar a los fumadores de cannabis en la misma categoría de alto riesgo que a los fumadores de tabaco, lo que indica que la investigación actual no ha proporcionado ninguna prueba de que haya ningún “riesgo a largo plazo de cáncer o algo equivalente al tabaco”.

En este artículo, vamos a profundizar en las conclusiones de este estudio, y de otros estudios relacionados que han sido publicados desde entonces, y vamos a hablar sobre los cambios a nivel práctico que estos descubrimientos han provocado dentro de la industria.

¿Qué Investigaba El Estudio?

Cannabis-Tobacco-1-Sensi-Seeds-3-1024x768Se sabe que el humo del cannabis contiene muchos de los mismos compuestos presentes en el humo del tabaco, pero la cuestión de si los dos son, o no son, igualmente dañinos ha creado polémica durante años. En estudios previos que han investigado los efectos del humo del cannabis, se ha descubierto que puede causar inflamación y daño en las membranas mucosas de los pulmones, así como síntomas relacionados, como por ejemplo tos, aumento de la producción de flema y sibilancias – todos síntomas que también se encuentran en los fumadores de tabaco.

Por otra parte, los estudios sobre la función pulmonar a largo plazo y las enfermedades asociadas con el consumo de cannabis no han podido encontrar ninguna relación clara. Por eso, este estudio tenía como objetivo aclarar la confusión de una vez por todas. El cannabis es cada vez más importante en la atención médica de todo el mundo, y los usuarios aumentan cada año, a medida que aumenta la legitimidad. Por lo tanto, conocer los datos correctos es fundamental para nuestra comprensión del cannabis y de la forma de incorporarlo en la práctica clínica.

A lo largo de más de dos décadas (marzo de 1985 – agosto de 2006), el estudio siguió la pista a más de cinco mil participantes, realizando un seguimiento de su consumo de cannabis, consumo de tabaco, y de la función pulmonar. El estudio midió sus hábitos actuales y la exposición acumulativa estimada a lo largo de su vida a los dos tipos de humo, y buscó conexiones.

¿Cómo Se Recopilaron Los Datos?

Los datos se recopilaron como parte del estudio Coronary Artery Risk Development in Young Adults (CARDIA) study, que lleva recopilando datos desde 1985 y se espera que concluya en 2018. CARDIA tiene como objetivo estudiar variables como la raza, altura, circunferencia de la cintura, tabaquismo, y la exposición pasiva al humo, con el fin de identificar los factores de riesgo de las enfermedades del corazón.

Por lo tanto, CARDIA seleccionó aleatoriamente a 5.115 participantes de los dos grupos raciales más amplios (Blancos, no hispanos, y Negros, no hispanos), incluidos en la muestra y procedentes de cuatro comunidades de Estados Unidos. Los participantes tenían entre 18–30 años y gozaban de buena salud cuando fueron incluidos en la muestra, además se les exigió que aportasen su consentimiento informado por escrito para el estudio. Los participantes no fueron seleccionados específicamente por sus hábitos de fumar, y por lo tanto representan un amplio espectro de los patrones de consumo de cannabis y de tabaco típicos en los EE.UU.

Los sujetos del estudio fueron sometidos a un primer examen básico y de referencia, seguido de seis exámenes de seguimiento. La función pulmonar (pulmón) se analizó a los 0, 2, 5, 10, y 20 años. Cuando transcurrieron veinte años, quedaban en el estudio el 69 por ciento de los participantes del estudio original.

Se realizaron pruebas para comprobar la función pulmonar (espirometría) mediante dos indicadores: el volumen espiratorio forzado en el primer segundo de la espiración (VEF1) y la capacidad vital forzada (CVF). El primero mide el volumen máximo de aire que puede ser exhalado en un segundo, después de la espiración máxima. La última mide el volumen total de aire que se puede exhalar después de una inspiración completa, y no limita la medición por el tiempo.

¿Cuáles Fueron Los Resultados Del Estudio?

cannabis-tobacco-3-Sensi-Seeds-3-1024x684En el caso del consumo de tabaco, los resultados fueron los esperados: tanto el VEF1 como la CVF disminuían de manera constante con la exposición actual y a lo largo de la vida – lo que constituye una evidencia más de que el consumo de tabaco produce un deterioro de la función pulmonar a largo plazo.

 

Sin embargo, en el caso del consumo de cannabis, los resultados fueron sorprendentes: la exposición ligera al cannabis (tanto actual como durante toda la vida) producía de hecho un aumento de la CVF y la exposición ligera durante toda la vida también aumentaba las medidas del VEF1. Esto significa que, en comparación con los individuos con exposición cero al humo del cannabis, ¡la capacidad pulmonar total de los consumidores de cannabis aumentó a lo largo de los veinte años del estudio!

 

Por otra parte, tanto la CVF como el VEF1 aumentaron constantemente si se compara con la “intensidad actual de fumar marihuana ” (que se define como episodios de fumar durante los treinta días anteriores). Por lo tanto, cuanto mayor era la frecuencia con que los participantes fumaban en la actualidad, mayor era su capacidad pulmonar.

A los grandes consumidores de cannabis no les fue tan bien a largo plazo, ya que el aumento del VEF1 a lo largo de la vida se estabilizaba o incluso invertía con una exposición mayor. Sin embargo, incluso “el consumo de marihuana habitual y regular” se asoció con un VEF1 a lo largo de la vida “no significativamente diferente del resultado de referencia”, y la CVF “sigue siendo significativamente mayor que el resultado de referencia”.

Esto sugiere que los fumadores de cannabis, incluso los grandes fumadores, no van a sufrir una disminución de la capacidad pulmonar total con el tiempo (de hecho, la exposición al cannabis pueden ofrecer efectos protectores o aumentativos), y que, incluso si se reduce algo la capacidad de exhalar a la fuerza aire en el primer segundo, es poco probable que la reducción sea significativa.

El VEF1 es una medida importante, y debería ser normalmente del 70-80 por ciento de la CVF; si se encuentra por debajo de 65 por ciento, indica el estrechamiento de las vías respiratorias – un posible indicador de enfermedad pulmonar obstructiva crónica o EPOC. Por lo tanto, incluso el consumo “intensivo” de cannabis no está relacionado con un mayor riesgo de EPOC, aunque puede ser recomendable que las personas con otros factores de riesgo de EPOC limiten su uso.

Por otro lado, el hecho de que el consumo ocasional aumente el VEF1 a lo largo de la vida proporciona más pruebas de sus efectos broncodilatadores, que a su vez aporta aún más evidencias de su potencial como tratamiento para el asma, cuando se usa ocasionalmente y sin tabaco.

Este estudio se ha considerado un trabajo de investigación histórico, ya que ha ido mucho más allá de las restricciones de tiempo con que suelen encontrarse otros estudios similares, y ha podido establecer asociaciones a largo plazo que puedan ser consideradas como evidencia de causalidad, y no sólo de correlación. Por lo tanto, con este estudio (junto con otros similares que se han centrado en el tabaco) podemos decir con seguridad: el consumo de tabaco causa daño pulmonar y enfermedades pulmonares, mientras que el consumo de cannabis no provoca lo mismo.

Otras Investigaciones Sobre Cannabis, Tabaco y Salud Pulmonar

En 2015, se publicaron los resultados de otro estudio importante, esta vez realizado por investigadores de la Universidad de Emory en Atlanta, Georgia. El estudio evaluó la exposición al humo de cannabis y la salud pulmonar en una amplia muestra representativa de adultos estadounidenses, de 18 a 59 años de edad, y representa el mayor análisis transversal hasta la fecha que analiza las relaciones entre el consumo de cannabis y la salud pulmonar.

Una vez más, el estudio determinó que el consumo ligero de cannabis durante un período de 20 años (a través de informes elaborados por los propios participantes, en este caso: como un análisis transversal, este estudio no le dio seguimiento a los participantes durante 20 años) no está asociado con efectos adversos en la salud pulmonar y que no causa una disminución del VEF1. Por otra parte, los autores del estudio observaron que la exposición al humo del cannabis puede conferir un efecto protector en los pulmones, y que, por lo tanto, los fumadores de tabaco que también consumen cannabis pueden estar mitigando los efectos nocivos del tabaco.

El estudio también observó que los consumidores de cannabis habituales eran más propensos a informar de un aumento de los síntomas de bronquitis, a pesar de no experimentar una disminución concomitante de la función pulmonar, y que los usuarios que vaporizan el cannabis son propensos a experimentar menos síntomas de bronquitis o síntomas menos graves.

Además de esto, una revisión de 2013, Effects of Marijuana Smoking on the Lung(Tashkin, D.P.) llegó a la conclusión de que la exposición al humo del cannabis no estaba relacionada con el desarrollo de cáncer pulmonar, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), enfisema, o enfermedad bullosa pulmonar.

Se concluyó que: “el peso de las pruebas acumuladas implica que hay mucho menos riesgo de complicaciones pulmonares, incluso con un gran consumo regular de marihuana, en comparación con las graves consecuencias pulmonares del tabaco”.

Como vemos aquí, ahora disponemos de un cuerpo sustancial de investigación fiable que proporciona una evidencia muy fuerte de la seguridad relativa del consumo de cannabis en lo que respecta a la salud pulmonar. Resulta tranquilizador, parece que el peso de estas pruebas está cambiando de verdad la opinión sobre el cannabis, y en un área un tanto inesperada – dentro del gran sector empresarial de la industria de los seguros.

Cómo La Investigación Del Cannabis Ha Contribuido A Reconfigurar La Industria De Los Seguros

cannabis-tobacco-4-Sensi-Seeds-3-1024x1000Recientemente, dos empresas aseguradoras canadienses han cambiado completamente sus políticas, vigentes durante tanto tiempo, sobre los fumadores de cannabis que previamente se clasificaban en la misma categoría que los fumadores de tabaco (lo que podía dar lugar a primas tres veces superiores a las destinadas a los no fumadores). Ahora, Sun Life y BMO Insurance tratarán a algunos consumidores de cannabis como no fumadores en los seguros de vida.

Sun Life, la primera compañía en anunciar el cambio de política, aplica este cambio a todos los consumidores de cannabis que no usan tabaco, mientras que la política de BMO cubre a los consumidores de cannabis que fuman hasta dos porros a la semana y no consumen tabaco.
Sun Life afirmó al anunciar el cambio: “En nuestra industria, nos mantenemos al día con los estudios médicos y las compañías actualizan los criterios para la contratación de sus seguros en consecuencia”, y que los individuos serían clasificados dentro del “tipo no fumador, a menos que también consuman tabaco.”

Aunque no se ha mencionado el nombre de los estudios clínicos en cuestión, es probable que la investigación de la que hemos hablado a lo largo de este artículo haya sido fundamental en estos cambios de política, y sin duda va a guiar a otras compañías de seguros hacia cambios similares en el futuro.

Seguros Para Consumidores De Cannabis En EE.UU. y Europa

La situación en los EE.UU. resulta aún más sorprendente. Mientras que los usuarios de cannabis medicinal en los EE.UU. suelen encontrarse con problemas y pagan primas más altas que los no fumadores, un reportaje de Bloomberg.compublicado en junio el año 2015 señalaba que el 29 por ciento de las aseguradoras de vida de Estados Unidos con políticas oficiales en marcha para los consumidores de cannabis ahora los clasifica como no fumadores.

Algunas compañías de seguros (como New York Life Insurance Co.) están implementando políticas basadas en la frecuencia del consumo, por lo que un consumo de ligero a moderado no incurre en prima adicional, pero el uso recreativo habitual sí incurre en un aumento de la prima. Mientras que los estudios sugieren una cierta reducción a largo plazo en la función pulmonar de los usuarios más regulares, esta postura es todavía un tanto discriminatoria, ya que ningún estudio indica una conexión con enfermedades pulmonares actuales.

Por lo tanto, los consumidores de cannabis de ligeros a moderados, especialmente aquellos con necesidad médica probada de cannabis, pueden encontrarse con que contratar un seguro de vida ya no es tan difícil en los EE.UU., siempre que uno lo haga selectivamente. Sin embargo, a los consumidores recreativos regulares les puede resultar más difícil contratar un seguro de vida sin tener que pagar primas más altas, a pesar de la escasez de evidencia clara de que exista ninguna asociación con el daño pulmonar y las enfermedades pulmonares.

Resulta evidente que hemos recorrido grandes distancias en nuestros esfuerzos por legitimar el cannabis, y estos avances son enormemente alentadores – pero como siempre, está claro que todavía nos queda mucho trabajo por hacer antes de que se reconozcan completamente los datos reales sobre el cannabis.

Por Seshata

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Dado que dentro de mi “numeroso” círculo de fumadores de cannabis (mezclado con tabaco), ya hay un número razonable de gente que se ha aquejado de estas molestias, he pensado que no estaría nada mal tratar este tema que probablemente nos afecte a unos cuantos.

CUESTIÓN 1
En un principio, buscando por la red encontré como uno de los causantes de estos síntomas podría ser el tabaco, ya que este cierra los pulmones, y aumenta el ritmo cardíaco. Efectos totalmente contrarios al del cannabis, abridor de poros pulmonares y relajante, y los cuales mezclados pueden ser una bomba para en organismo.
Podemos observar también el caso de un usuario que tras dejar el tabaco le desaparecieron todos estos problemas de pinchazos y presiones por el pecho.

CUESTÓN 2
Estos ataques de dolor también pueden ser producto de nuestro cerebro.
Hay muchas personas a las que la marihuana “les cae mal” y es debido a esto por lo que ya empiezan a fumar sugestionados a que les ira mal, y es cuando la marihuana, al igual que otra droga, desinhibe la parte frontal de nuestro cerebro, la encargada de tomar decisiones, se aumentan las emociones y partes del cerebro mas primitivas y por lo tanto emana y afecta con mas intensidad nuestro estado de animo a todo nuestro cuerpo. De ahí pinchazos y demás

CUESTIÓN 3
Debido a que estos dolores o pinchazos pueden ser también producidos por el aumento del ritmo cardíaco que produce la marihuana, seria recomendable probar con variedades mas indicas, las cuales son relajantes y no tienen un efecto tan energizante para el cuerpo como las sativas.

Otra de las posibles causas puede ser las inhalaciones profundas que hacen muchos fumadores de marihuana de sus canutos, ya que esto provoca la expansión de los pulmones mas de lo normal y posibles daños o inflamación en la capa de tejido que recubre los pulmones.

Pero si tras todo esto, sigues teniendo dolores, pinchazos en el pecho o arritmias cardíacas, lo mejor es que la dejes de usar durante un tiempo para ver si desaparecen, ya que pueden ser avisos del cuerpo por habernos pasado consumiéndola y este necesita un respiro o una bajada de las dosis.
Un saludo y a usarla con responsabilidad ;D

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El tabaco y el cannabis mantienen una relación extraña, que ha durado siglos pero que siempre ha sido turbulenta. ¿Por qué tanta gente consume las dos sustancias juntas? Como es habitual en la ciencia cannabinoide, la verdad supera cualquier cosa que pueda imaginarse.

El tabaco y el cannabis suelen consumirse juntos

El tabaco se lleva mezclando con cannabis durante siglos, en todo el mundo (© Wikimedia Commons)
El tabaco se lleva mezclando con cannabis durante siglos, en todo el mundo (© Wikimedia Commons)

En todo el mundo, la gente lleva siglos consumiendo las dos sustancias juntas, en Europa, África y Asia. De hecho, se cree que hasta un 70% de las personas que consumen cannabis también fuman tabaco. Incluso en América del Norte, donde la marihuana tradicionalmente se fuma pura, sin mezclar, muchos consumidores son también fumadores de tabaco.

Por otra parte, hay muchos consumidores en América del Norte que se fuman un cigarrillo inmediatamente después de fumar cannabis, por lo que es probable que experimenten efectos sinérgicos similares a los que, de hecho, se producen cuando se mezclan los dos juntos (muchos lo hacen por la experiencia percibida de conseguir “una mayor subida”, como resultado).

Numerosos informes describen las diferencias del efecto

Muchos consumidores informan de las diferencias subjetivas entre los efectos del cannabis solo y del cannabis cuando se mezcla con tabaco.

El efecto más común que se comunica de fumar tabaco junto con cannabis es una intensificación de la “subida”, aunque algunos informan de que el consumo de tabaco, en realidad, tiene el efecto contrario y reduce la subida. Otro efecto comúnmente descrito es que ayuda al usuario a “calmar” el efectos de ansiedad que a veces induce el cannabis.

Los mecanismos biológicos que subyacen a esta relación extraña son tremendamente complejos y están vinculados a otros procesos, de los que ahora se sabe que están relacionados, pero que durante mucho tiempo se ha creído que eran en esencia independientes. De hecho, cuanto más sabemos sobre estos sistemas interrelacionados de recompensa, deseo, adicción y saciedad, más empezamos a entender que todos los aspectos de nuestros cerebros y cuerpos están indisolublemente interrelacionados.

El cannabis, el tabaco y el hipocampo

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El hipocampo es un área del cerebro que se parece bastante a un caballito de mar, y es la sede de los procesos interrelacionados de estímulo, recompensa y adicción (© Wikimedia Commons)

En un estudio reciente, ampliamente divulgado, se correlacionaba el consumo de cannabis con una reducción del volumen y de la densidad del hipocampo, un área del cerebro que se asocia a la memoria, la inhibición y la adicción. Lo mismo se demostró también en este estudio de 2011, aunque aquí se descubrió que el efecto dependía de varios factores, incluida la proporción de THC:CDB. Por lo menos en otro estudio, se ha constatado que no se produceningún cambio a largo plazo, y un estudio ha destacado la posibilidad de que las diferencias genéticas pueden alterar la respuesta del hipocampo al consumo de cannabis.

Esta reducción de tamaño se encontró tanto en los consumidores sólo de cannabis, como en los consumidores de cannabis/tabaco, y no se encontró en los que sólo consumen nicotina. En los que sólo consumen cannabis, se descubrió que el hipocampo pequeño se correlaciona con la mala memoria (esto no es sorprendente, ya que la buena salud y el tamaño del hipocampo, por lo general, se correlacionan positivamente con la buena memoria). Así, dentro del grupo, cuanto más pequeño es el hipocampo, peor es la memoria.

Sin embargo, los investigadores también descubrieron algo muy sorprendente: en el grupo de consumidores de cannabis/tabaco ocurría lo contrario, y ¡un menor volumen del hipocampo se correlacionaba con una memoria mejor! Los sujetos que fumaban un mayor número de cigarrillos presentaban una mayor disminución en el volumen del hipocampo, y los resultados obtenidos en las pruebas de memoria fueron relativamente más altos (aunque la memoria seguía siendo generalmente peor que en todos los otros grupos).

Aunque el alcance y diseño de este estudio era limitado, y establece una correlación, pero no la causalidad (ya que un estudio transversal que mira una pequeña ventana de tiempo es inferior a un estudio longitudinal que, por ejemplo, realizaría un seguimiento a los sujetos durante períodos de tiempo prolongados para seguir mejor los cambios y establecer la causalidad), demuestra un efecto inusual que aún no se ha explicado completamente.

Cómo se relacionan todos los principales sistemas de regulación y señalización

Ahora parece que el tabaco, el cannabis y otras sustancias psicoactivas, como los opioides están todas relacionadas entre sí en una red compleja de estímulos y recompensa, en la que hipocampo funciona esencialmente como la sede de operaciones.

Por todo el cuerpo, y sobre todo en el cerebro, tenemos receptores cannabinoides (¡algo de lo que nuestros lectores, sin duda, son conscientes!), además de receptores opioides y nicotínicos. En el cerebro, las densidades de estos receptores son extremadamente elevadas en el hipocampo, y también son muy altas en la amígdala (ambas áreas están muy asociadas con el estímulo, recompensa, adicción y así sucesivamente).

Los agonistas (activadores) de estos tres tipos de receptores (de los que los más conocidos son el THC de los receptores cannabinoides, la nicotina de los receptores nicotínicos, y la morfina de los receptores opioides) son muy importantes en términos de los efectos psicoactivos y fisiológicos que pueden ejercer. De hecho, incluso las sustancias que inactivan los receptores (como el CDB en el caso de los receptores cannabinoides y la naloxona en el caso de los receptores opioides) son de gran interés debido a sus efectos opuestos.

Cómo de profundamente están interrelacionados estos sistemas

La respuesta del cerebro a la nicotina, al alcohol, al cannabis y a otras sustancias adictivas es compleja, y aún no se ha explicado del todo (© Brian James)
La respuesta del cerebro a la nicotina, al alcohol, al cannabis y a otras sustancias adictivas es compleja, y aún no se ha explicado del todo (© Brian James)

Aunque hemos sabido de estos sistemas durante años, sólo hace muy poco hemos empezado a comprender el alcance y la profundidad de las conexiones que tienen entre sí. De hecho, es bastante difícil verlos realmente como sistemas separados, dados los innumerables vínculos entrecruzados que fluyen del uno al otro.

He aquí un breve vistazo a cómo estos sistemas pueden afectarse el uno al otro. Sabemos que la propia nicotina actúa sobre los receptores opioides (y posiblemente sobre los cannabinoides), así como sobre los propios receptores nicotínicos. También sabemos hoy que la exposición prolongada a la nicotina parece reducir el número de receptores CB₁ en el hipocampo.

Ahora también tenemos constancia de que las sustancias que bloquean los receptores CB₁ pueden hacer que las personas y los animalesdejen de sentir deseos tanto de nicotina como de morfina. Por lo tanto, los agonistas de los receptores CB₁ pueden aumentar el deseo de nicotina, lo que puede explicar el deseo frecuente de fumar cigarrillos justo después de fumar cannabis, o el nivel subjetivo elevado de satisfacción derivada de fumar los dos juntos.

De hecho, parece que para conseguir cualquier efecto “de recompensa” al consumir azúcar, nicotina, alcohol o cocaína, necesitamos activar los receptores cannabinoides; si no hay activación, no se libera dopamina, y ¡no se produce ninguna experiencia de placer!

También parece haber un elemento genético en todo esto, las variaciones en el gen CNR1(que codifica la expresión de los receptores CB₁) están relacionadas con las variaciones en la susceptibilidad a la dependencia de la nicotina. Esta relación se encuentra en mujeres blancas y no en hombres blancos (en el estudio, las pruebas solo se realizaron sólo con sujetos de raza blanca).

Entonces, ¿qué significa todo esto?

Bueno, todavía estamos muy lejos de comprender, con mayor precisión, los diferentes procesos que ocurren en el cerebro en respuesta a la introducción de sustancias psicoactivas, solas o en combinación.

Pero ahora estamos empezando a asumir esta gran complejidad, y a darnos cuenta de que la investigación de cualquier uso o abuso de sustancias o de cualquier enfermedad psiquiátrica no se puede hacer en vano; por ejemplo, ya no podemos señalar con el dedo al cannabis y culpar de la incidencia de psicosis exclusivamente a su uso, ahora que somos conscientes de exactamente cuanto pueden influir otros factores, tales como el consumo de nicotina.

Ahora que somos capaces de ver este amplio e interconectado sistema por lo que es, también nos estamos proporcionando una mayor capacidad para realizar juicios más completos sobre los casos individuales, sobre la base de un conjunto de factores, influencias e interrelaciones mucho más amplias y más cohesionadas.

¿Y cómo ponemos en práctica estos conocimientos?

La investigación ha demostrado que el bloqueo de los receptores cannabinoides hace que se detengan ¡las ansias de opiáceos y nicotina! (© JoshNV)
La investigación ha demostrado que el bloqueo de los receptores cannabinoides hace que se detengan ¡las ansias de opiáceos y nicotina! (© JoshNV)

Las interacciones entre la nicotina y el THC son complejas y muy dependientes de la dosis, y dependen, sin duda, de una serie de otras variables que la ciencia o bien desconoce o está empezando a comprender.

El consumo de tabaco se ha pasado por alto con frecuencia en la investigación de los efectos cognitivos y psiquiátricos del cannabis, a pesar de que se tiene conocimiento y se ha demostrado que la nicotina es una sustancia psicoactiva por derecho propio. Este descuido parece aún más clamoroso cuando se considera la altísima incidencia del tabaquismo entre los que sufren de ciertas enfermedades psiquiátricas, como la esquizofrenia.

De hecho, por fin, la investigación más reciente está empezando a abordar este tema de frente, y ha descubierto, como era de esperar, que ¡la nicotina está muy relacionada con el desarrollo de psicosis! El autor de este estudio reciente, James McCabe del King’s College de Londres, ha dejado constancia al afirmar “que incluso podría ser posible que el verdadero villano sea el tabaco, no el cannabis”.

La nicotina es, generalmente, negativa para la salud y debe evitarse. Sin embargo, el estudio de las diferencias entre los consumidores de nicotina y de cannabis solos, en comparación con los consumidores de ambas, nos ha dado algunas pistas importantes sobre la naturaleza interconectada de los sistemas de señalización y de recompensa del cerebro.

Gracias a esta y a otras investigaciones relevantes, ahora sabemos que el sistema EC está muy implicado en la regulación del estímulo y de la recompensa, y que desempeña un papel muy importante en la adicción a sustancias como la nicotina y la morfina.

Por Seshata

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Hay mucha gente que piensa que el humo de la marihuana y el humo del tabaco es lo mismo, y que ambos son igual de perjudiciales para la salud. Pero ¿es cierto? ¿Qué dice la ciencia sobre este tema? Países y más estados de EEUU están legalizando la marihuana medicinal, aunque prohibir el consumo de cannabis en forma de humo, como en Minnesota y Nueva York, es debido a los temores de que dicho humo es igual de malo que el del tabaco. Paul Armentano de la NORML, recientemente escribió acerca de este tema. Os dejamos algunos extractos de su artículo:

Escribiendo en Harm Reduction Journal en el 2005, el investigador sobre cannabis Robert Melamede señaló y explicó que aunque el humo del tabaco y el humo de la marihuana tienen algunas propiedades químicas similares, las dos sustancias poseen diferentes actividades farmacológicas y no son igualmente cancerígenos. En concreto, afirmó que el humo de la marihuana contiene varios cannabinoides, muchos de los cuales poseen actividad contra el cáncer. “Por lo tanto ejerce un efecto protector contra los pro-carcinógenos que requieren activación” Robert Melamede concluyó: “Los componentes del humo del cannabis minimizan algunas vías cancerígenas, mientras que el humo del tabaco mejora alguna “.

En consecuencia, los estudios no han logrado identificar una asociación entre la exposición al humo del cannabis y los riesgos elevados de cánceres relacionados con el tabaquismo, como el cáncer de pulmón y de cuello. De hecho, el mayor estudio de casos y controles que investigaba los efectos respiratorios por fumar marihuana nunca informó que el consumo de cannabis se asociase con cánceres relacionados con los pulmones, incluso entre los sujetos que reportaron fumar más de 22.000 porros durante toda su vida. Resumiendo los resultados del estudio en The Washington Post, el neumólogo Dr. Donald Tashkin, profesor emérito de la Escuela David Geffen de Medicina en UCLA, concluyó que: “No existía la hipotésis de asociación positiva entre el consumo de marihuana y el cáncer de pulmón, ni siquiera con el gran uso. Lo que encontramos en su lugar no fue en absoluto una asociación, incluso una sugerencia de algún efecto protector “.

marijuana-lung-cancer-300x300Según un estudio del 2015 realizado en la Universidad de Emory en Atlanta, la inhalación del humo del cannabis, incluso durante períodos prolongados de tiempo, no se asoció con efectos perjudiciales sobre la función pulmonar, como el volumen espiratorio forzado (FEV1) y la capacidad vital forzada (CVF) . La evaluación de la exposición al humo de la marihuana y la salud pulmonar en una amplia muestra representativa de adultos estadounidenses, de 18 años a 59, mantuvieron, “El patrón de los efectos de la marihuana que parecen ser muy diferentes en comparación con el del consumo de tabaco.” Los sujetos habían inhalado el equivalente de un cigarrillo de marihuana al día durante 20 años, sin embargo, no experimentaron disminución del VEF1 o cambios perjudiciales en los valores espirométricos de la enfermedad de las pequeñas vías respiratorias.

Mientras que el consumo de tabaco es reconocido como un factor de riesgo importante para el desarrollo de la EPOC, inflamación crónica de las vías respiratorias que en última instancia pueden acabar en la muerte prematura, la exposición al humo de marihuana (exposición ausente del humo del tabaco concurrente) parece presentar poco riesgo de EPOC. En el 2013, el profesor y médico McGill de la Universidad de Mark Ware, escribió en la revista Annals of la American Thoracic Society: “El fumar cannabis no parece aumentar el riesgo de enfermedades crónicas obstructivas pulmonares o de cánceres en las vías respiratorias … Los esfuerzos para desarrollar sistemas de administración de cannabinoides más limpios pueden y deben continuar , pero al menos por ahora, (los) que fuman pequeñas cantidades de cannabis para fines médicos o de recreo pueden respirar un poco más fácil “.

Como se puede ver, el humo de la marihuana no es tan perjudicial como el humo del tabaco. No es una cuestión de opinión. Es un hecho científico con sede en los estudios y en las pruebas mencionadas anteriormente. Los pacientes deben explorar el uso de la marihuana en diversas formas ya través de diversos métodos de consumo y seguir con lo que les funciona a ellos. Los pacientes que consumen cannabis no deben abstenerse de fumar si el motivo de la abstención se debe a que el paciente piensa que fumar marihuana es lo mismo que fumar tabaco, porque definitivamente no lo es.

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Aunque el tamaño del hipocampo es significativamente menor tanto en los usuarios de tabaco y marihuana como solo en los de marihuana, la relación con el rendimiento de la memoria presenta diferencias.

En los no usuarios el tamaño del hipocampo es directamente proporcional al rendimiento de la memoria; más hipocampo, más memoria. Sin embargo los usuarios de marihuana y tabaco presentan una relación inversa; a menor tamaño del hipocampo, mayor memoria. Es más, el número de cigarrillos consumidos al día parece estar relacionado con el mayor o menor achicamiento del hipocampo. Un mayor número de cigarrillos al día provocaran una reducción del hipocampo y un aumento del rendimiento de la memoria. En los que solo usan tabaco o marihuana no se han encontrado relaciones entre el tamaño del hipocampo y la memoria.

                      “Aproximadamente el 70% de los usuarios que usan marihuana también usan tabaco” – dijo Francesca, la investigadora principal del estudio y directora de neurociencia cognitiva y comportamientos adictivos en el centro de la salud mental de Texas.

                     “Nuestros descubrimientos son un ejemplo de que la mayoría de investigaciones hasta la fecha no se pueden extender a toda la población, ya que en la mayoría se excluye al tabaco. Este es el primer estudio que ha separado los efectos de las sustancias por separado y combinadas.”

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Dra. Francesca M. Filbey

La Dr.Filbey utilizo la resonancia magnética para examinar el hipocampo, conocido por alterar su tamaño y forma con el uso crónico de la marihuana. Los participantes completaron un test neuropsicológico y otro sobre el abuso de sustancias 3 días antes de la prueba. El equipo comparo 4 grupos: los no usuarios (ni tabaco ni marihuana), usuarios crónicos de marihuana (consumen marihuana al menos 4 veces semana), usuarios frecuentes de nicotina (10 o más veces al día) y usuarios crónicos de marihuana y frecuentes de nicotina (al menos 4 veces a la semana marihuana y 10 o más cigarrillos al día)

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Siempre se ha sabido que cada sustancia provoca unos efectos en el cerebro, y se ha tenido la hipótesis de que esta interacción no puede ser simplemente una relación lineal. Nuestros resultados muestran que la interacción entre la marihuana y el tabaco es mucho más compleja de lo pensado. Los futuros estudios deberían abordar estas sustancias combinadas.

                     “Realmente tenemos que entender como el uso combinado de estas sustancias cambia el cerebro para saber realmente los efectos que tienen sobre la memoria y el comportamiento.” Concluyo Filbey.

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Por Raquel Graña

“Utilizando un método novel para medir el riesgo de mortalidad asociado con el uso de varias drogas legales e ilegales, los científicos han confirmado lo que han indicado los estudios anteriores: el alcohol es la substancia más mortal, mientras que la marihuana tiene menor riesgo.”

De acuerdo con el estudio, a un nivel individual, las bebidas alcohólicas presentan el mayor riesgo de mortalidad, seguidas por la nicotina, la cocaína y la heroína, sugiriendo que los riesgos del consumo de alcohol en el pasado, probablemente fueron subestimados. Por su parte, la marihuana se encontró, como menciona medicinasnaturales.net, que era significativamente menos mortal, situada en el otro extremo del espectro. De acuerdo a las investigaciones previas que la habían alineado como la droga recreativa más segura. Si bien puede ser que esto no sea lo que los gobiernos quieran oír, esto remarca la necesidad de utilizar la evidencia científica para generar políticas que regulen el uso de lícito e ilícito de las drogas.

Parece ser que el mundo ha ido construyendo a lo largo del tiempo el pensamiento sobre el peligro de las substancias ilegales. Esto, combinado con el hecho de que es difícil acceder y clasificar el riesgo del abuso de drogas en la gente, significa que pocos estudios existen hasta el momento en los que los científicos hayan comparado los peligros de diferentes drogas. Además, desde que el abuso de las substancias ilegales se considera un problema más grande para la sociedad que el consumo de otras substancias peligrosas, como lo es el alcohol e incluso algunos fármacos prescritos, los gobiernos han optado por las políticas restrictivas basándose en la emoción y en las suposiciones educativas.

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El alcohol es 114 veces mas mortifero que la substancia de la marihuana

A pesar de las dificultades, unos pocos estudios han intentado evaluar los riesgos de varias drogas, así como averiguar cómo de adictivas y tóxicas son en términos de uso crónico y agudo, pero han sido atacados con criticismo debido a que algunos juicios podían haber sido subjetivos en vez de científicos. En un intento de rectificar estos documentos, los científicos han probado con una nueva técnica de evaluación de riesgos, llamada método  “margen de exposición” (MDE). En pocas palabras, esto se ve en la relación entre la dosis que caracteriza a los efectos adversos y la cantidad que las personas suelen utilizar. Como comenta elpublimetro.com.mx, las drogas que examinaron fueron heroína, cannabis, nicotina, alcohol, metadona, anfetamina y MDMA.

Como describen en el estudio, encontraron que, en el nivel de uso individual, cuatro substancias fueron clasificadas de alto riesgo: alcohol, nicotina, cocaína y heroína. Las otras fueron situadas dentro de la categoría “riesgo”. Sin embargo, si echamos un vistazo a los riesgos para la población en vez de los individuales, solamente se considera de alto riesgo al alcohol. De acuerdo con los resultados y según comenta la web fedcac.org, el cannabis es aproximadamente 114 veces menos mortífero que el alcohol, siendo la única droga considerada de bajo riesgo de muerte.

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A la investigación sobre las substancias legales e ilegales aun le queda mucho camino por recorrer

Dicho esto, los investigadores se apresuran a señalar que estos resultados no significan, de ninguna forma, que beber una moderada cantidad de bebidas alcohólicas sea peor que tomar heroína. Gran parte del daño asociado con el uso de drogas no es debido a la droga en sí mismas, si no al ambiente en el que se toma, por ejemplo compartiendo agujas sucias, lo que no se ha tenido en cuenta en el estudio.

No obstante, es necesario anotar que todavía existen importantes limitaciones como algunos de los autores han identificado en la publicación. Por ejemplo, los estudios que examinar los efectos a largo plazo de las drogas, es decir, el único riesgo que pudieron evaluar era la muerte, en vez de la incidencia del cáncer, por nombrar uno. Además, a pesar de que el cannabis haya sido nombrado por tener un menor riesgo, el estudio no ha tenido en cuenta el método de consumo del mismo. Así es que los componentes del cannabis pueden no poseer riesgos significativos para la salud, pero el fumarlo sí genera un riesgo, por la inhalación de irritantes. Comerlo podría ser la vía más segura de exposición, pero no está notificada por los autores.

Críticas a un lado, ¿cuál es la moraleja? De acuerdo con los autores, es mejor emplear el tiempo en manejar los riesgos del tabaco y del alcohol que en las drogas ilegales. Como ellos mismos sugieren y el portallatercera.com, para disminuir el riesgo de drogas como la marihuana, la regulación en vez de la prohibición podría ser el mejor enfoque. ¿Tú qué opinas?             Por Raquel Graña

 

Para más información:

http://actualidad.rt.com/sociedad/167351-marihuana-menos-peligrosa-salud-alcohol

http://www.elheraldo.co/politica/la-marihuana-es-mas-segura-que-el-alcohol-minsalud-171217

http://www.estovalelapena.com/noticia/nuevo-estudio-afirma-marihuana-segura-alcohol-tabaco-142516025437863089

http://cannabischile.cl/la-cannabis-es-mas-segura-que-el-alcohol/

http://hierbita.com/2015/02/estudio-revela-la-marihuana-es-114-veces-mas-segura-que-el-alcohol/

https://www.lamarihuana.com/la-marihuana-puede-ser-incluso-mas-seguro-de-lo-que-se-pensaba-segun-los-investigadores/

http://www.sdpnoticias.com/sorprendente/2015/02/24/la-marihuana-es-114-veces-mas-segura-que-el-alcohol-estudio

 

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marihuana tabaco

Las declaraciones realizadas por el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, en las que decía que “fumar marihuana no es más peligroso que beber alcohol”, ha reabierto una vez más el debate sobre los problemas que ocasiona el consumo de esta sustancia y su perpetua comparación con otro producto adictivo como es el tabaco.

El presidente estadounidense aseguró haber fumado cannabis en alguna ocasión y sentenció su frase diciendo que lo ve como un mal hábito, “no diferente a los cigarrillos que he fumado en mi juventud y en gran parte de mi vida adulta”.

Ante el resurgimiento de este debate son muchos los que se preguntan ¿qué es peor Tabaco o Marihuana?. Tanto el consumo de cigarrillos como de cannabis es perjudicial para la salud y provoca efectos nocivos en nuestra salud. Pero si nos centramos en la composición de ambos productos, los expertos coinciden en que los cigarrillos son más perjudiciales.

La planta de tabaco produce hojas que son utilizadas para elaborar los cigarrillos. Pero a la hora de elaborar un cigarro se le aplican casi 5.000 compuestos químicos como el amoníaco, naftalina, mercurio, plomo o alquitrán.

Fumar tabaco, a largo plazo puede causar varias enfermedades desde algunas menos peligrosas como bronquitis a casos más serios de cáncer de pulmón, lengua, garganta o enfisema pulmonar, entre muchas otras. El tabaco es, además, la principal causa de muertes prematuras en todo el mundo, pero no solo para los fumadores, las personas que inhalan el humo del tabaco también tienen riesgo de sufrir alguna de estas enfermedades.

Médicos y expertos prohíben el consumo de tabaco durante el embarazo ya que aumenta la posibilidad de provocarle algún daño al feto, además de ser un riesgo para la madre, que pueden sufrir hemorragias vaginales, alteraciones cardíacas.

Según varios estudios de investigación, el tabaco es la droga más adictiva después de la heroína y es el causante de más de 25 tipos de enfermedades reconocidas como crónicas. A pesar de todo esto, el tabaco es una sustancia legal, al contrario que la marihuana.

La marihuana es una planta de la familia de las cannabáceas, de ella se extrae el cannabis, para después ser fumado. La forma más tradicional de consumir esta sustancia es en cigarro creado a mano, aunque también es habitual el uso de pipas o por vaporación.

El cannabis es un producto psicoactivo, es decir, cambia el funcionamiento del cerebro y tiene diferentes efectos sobre cada persona y dependiendo de la cantidad absorbida. Sus efectos pueden durar hasta las dos horas después de ser consumidos.

Algunos de los efectos negativos de la marihuana son el gran impacto a nivel pulmonar, causado por el contacto del aire caliente con los pulmones, así como pérdidas momentáneas de memoria y algunos daños neuronales que pueden provocar psicosis y esquizofrenia

Al contrario que el tabaco, la marihuana no es adictiva sino “habituante”, es decir, la persona que consume habitualmente cannabis al estar privado de esta sustancia no sufrirá el mismo cuadro de ansiedad en el síndrome de abstinencia que puede sufrir un adicto al tabaco o a la heroína.

Muchos son los expertos médicos que aseguran la eficacia de la marihuana ante algunos efectos producidos por la quimioterapia o tratamientos contra el SIDA, además el aumento de apetito que provoca ayuda a combatir la inapetencia en enfermedades como la anorexia.

La Universidad Complutense de Madrid realizó un estudio sobre el uso del cannabis en enfermos de cáncer y descubrieron que este puede tener efectos muy beneficiosos contra esta enfermedad, como acabar con las células cancerígenas y mantener vivas las más sanas.

En este punto surgen varios debates al margen, tales como la legalización del cannabis o la posibilidad como uso medicinal, tal y como sucede en algunos países.

La Asociación Americana del Pulmón
, realizó un estudio en el que concluyó que tanto el tabaco como el cannabis son creadores de problemas pulmonares y cáncer, de hecho, “hay algunas razones para pensar que el consumo de marihuana podría incrementar el riesgo de cáncer de pulmón”, ya que muchas de las sustancias que contiene el tabaco también forman parte de la composición de la marihuana,como es el caso del alquitrán.

Algunos estudios de la Universidad de Harvard concluyen que la marihuana también podría ser causante de ataques al corazón, sobre todo durante la primera hora después de ser consumido.

Fuente Gente Valencia

Marihuana buena

La investigación sobre la marihuana médica ha ido avanzando desde hace muchos años, pero los avances realizados en el 2013 han sido verdaderamente significativos. Te damos siete razones, de los muchas, por las cuales este año ha sido memorable para la investigación del cannabis.

1. La FDA aprueba el primer ensayo clínico de la marihuana para la epilepsia pediátrica

La evidencia de que la marihuana puede ayudar en una amplia gama de condiciones de epilepsia se remonta a la década de los 70. Pero no fue hasta este año cuando la investigación avanzó hacia la fase de ensayos clínicos aprobados por la FDA.

Probablemente debido, al menos en parte, al creciente interés de los medios de comunicación y la conciencia entre los padres de niños epilépticos, una compañía llamada GW Pharmaceuticals este año se ha convertido en la primera en iniciar los ensayos clínicos de un tratamiento de la epilepsia basado en el cannabis. El medicamento se llama Epidiolex y lleva un alto extracto líquido del producto químico de la marihuana no psicoactivo llamado cannabidiol (CBD).

Los primeros resultados se esperan a principios del 2014 y, si tiene éxito, traerá alivio a miles de niños de EE.UU. para los que las medicinas tradicionales no funcionan. De hecho, la evidencia clínica de que el extracto de cannabis ayuda en la epilepsia pediátrica podría muy bien conducir a la reprogramación de cannabis bajo la ley federal de los EE.UU..

Leer más: Nueva Cannabis fármaco aprobado para ensayos en niños con epilepsia

2. Los científicos muestran que varios productos químicos de la marihuana pueden matar las células de la leucemia

La evidencia de que la marihuana puede destruir las células cancerosas también ha existido durante décadas. Pero este año, la investigación de la Universidad de Londres reveló algo muy interesante.

Un estudio identificó el potencial con productos químicos no psicoactivos de la marihuana para combatir una serie de canceres.

A diferencia del THC, los compuestos que se utilizaron en el estudio fueron el cannabidiol (CBD), cannabigerol (CBG) y cannabigevarin (CBGV) que no son psicoactivos. Los medios prestaron una atención especial en este punto. Por otra parte, es dudoso que colocarse sea una preocupación importante para alguien que lucha contra un cáncer.

Leer más: Los cannabinoides destruyen las células de la leucemia, halla un nuevo estudio

3. Las primeras pruebas clínicas de marihuana para el cáncer cerebral comienzan en el Reino Unido

Además de avances en tratamientos de cannabis no psicoactivos, el 2013 también ha marcado el lanzamiento de los primeros ensayos en humanos con cáncer y con medicinas basadas en el cannabis.

En noviembre, GW Pharmaceuticals anunció el inicio de la fase 1b/2a ensayos clínicos de su spray de cannabis farmacéutico, Sativex, como un tratamiento complementario para el tumor cerebral agresivo. El ensayo de dos partes implicaba dar Sativex a 20 pacientes con glioblastoma multiforme recurrente, además de la temozolomida medicamento de quimioterapia estándar.

Mientras el THC y el CBD han demostrado destruir células cancerosas por su cuenta, algunas investigaciones sugieren que la combinación de los compuestos de marihuana con medicamentos tradicionales de quimioterapia puede tener aún mayores efectos contra el cáncer.

Leer más: El tratamiento del cannabis contra el cáncer cerebral comienza con primeros ensayos en humanos

4. Los investigadores muestran que la marihuana puede ayudar a los fumadores dejar de fumar cigarrillos

La marihuana no es que sea una droga recreativa más segura que los cigarrillos, parece ser que también puede ayudar a los fumadores de cigarrillos a dejar de fumar. El primer estudio en humanos que lo investigo se llevó a cabo en la Universidad College de Londres, con los resultados publicados en septiembre de este año.

El pequeño ensayo controlado por placebo involucró el compuesto de la marihuana no psicoactivo CBD administrado a través de vaporizador cada vez que sentían la necesidad de fumar.

Después de una semana de tratamiento, los que recibieron el CDB mostraron una reducción real del 40% en el número de cigarrillos fumados, en comparación con el grupo de placebo. Los investigadores concluyeron que los resultados fueron prometedores, en el estudio sólo participaron 24 sujetos, aún se necesitan estudios más amplios.

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5. Los científicos proporcionan la primera evidencia clínica de que la marihuana ayuda en la enfermedad de Crohn

En mayo, investigadores de Israel publicaron los resultados del primer estudio humano de investigación sobre fumar marihuana medicinal como tratamiento para la enfermedad de Crohn. Mientras que el estudio fue bastante pequeño, sólo 11 pacientes participaron, las dosis diarias de la marihuana medicinal llevaron a la remisión completa en 5 de los pacientes.

La marihuana medicinal también ayudó a los pacientes a dejar de depender de los medicamentos a base de esteroides y mejoraron el apetito y el sueño, “sin efectos secundarios significativos.”

Aunque el estudio se centró principalmente en las mediciones de los síntomas, los resultados también apoyan hallazgos anteriores de estudios en animales que mostraban que los compuestos de la marihuana en realidad pueden tratar la causa subyacente de la enfermedad de Crohn y otras enfermedades inflamatorias del intestino.

Leer más: El cannabis induce una respuesta clínica en pacientes con enfermedad de Crohn: estudio prospectivo controlado con placebo.

6. Los científicos proporcionan la primera evidencia clínica de que la marihuana ayuda en la enfermedad de Parkinson

Estudios en cultivos celulares y en animales sugieren que la marihuana puede retardar la progresión de la enfermedad del Parkinson, sólo es cuestión de tiempo que se realice la investigación en humanos.

Investigadores israelíes también publicaron el primer estudio humano con marihuana medicinal para el Parkinson durante este año. Aunque sólo 20 pacientes estuvieron involucrados, los resultados mostraron una clara mejoría en los síntomas del temblor, rigidez y bradicinesia.

Los pacientes también informaron de una reducción dramática en el dolor asociado con la enfermedad, lo que condujo a mejoras en el sueño. En general, las mediciones de gravedad de la enfermedad se tomaron después de que los pacientes fumaran marihuana medicinal mostrando una disminución significativa que duró alrededor de 2 a 3 horas.

Leer más: fumar marihuana alivia los temblores del Parkinson

7. Estudio de Harvard muestra que fumar marihuana puede hacer que usted sea más delgado y reduzca el riesgo de diabetes

Este año, un estudio observacional en que participaron más de 4.600 adultos y llevado a cabo en la Universidad de Harvard, reveló un vínculo sorprendente entre el consumo de marihuana y las líneas de cintura más delgadas.

Aunque se había sugerido antes, el vínculo aún parece contrario a la intuición, ya que la marihuana no es conocida por reducir la ingesta de alimentos, sino más bien todo lo contrario. De hecho, otros estudios sugieren que los usuarios de marihuana tienen una mayor ingesta de calorías que los no usuarios.

Sin embargo, el estudio de Harvard también encontró que los niveles más bajos en sangre de insulina y mayor resistencia a la insulina entre los usuarios de marihuana, así como niveles más altos de el tipo “bueno” de colesterol (HDL), datos los cuales se cree que disminuyen el riesgo de diabetes.

Teniendo en cuenta los datos más recientes, los investigadores concluyeron que, si bien la marihuana es conocida por estimular el deseo de alimentos poco saludables, puede tener algunos efectos metabólicos menos obvios que podrían ser saludables a largo plazo.

Leer más: La marihuana: El nuevo medicamento para la diabetes?

Fuente LeafSciencie

 

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Investigación.- Las personas que sólo consumen cannabis tienen mejor salud que las que fuman tabaco. Este es el resultado de un estudio realizado por investigadores de la Universidad de New South Wales en Randwick, Australia. Los investigadores incluyeron 350 adultos de 40 años o más y los dividieron en cuatro grupos: los que fumaban cannabis pero no tabaco (n = 59), los fumadores de cannabis y tabaco (n = 88), los que fumaban tabaco pero no cannabis (n = 80), y los no consumidores de cannabis ni tabaco (n = 123, grupo control). Los participantes completaron una encuesta en el que se abordaba el consumo de dichas sustancias, las enfermedades que padecían, los problemas de salud relacionados con el cannabis y/o tabaco, y la salud general.

Se encontraron varias diferencias significativas entre los cuatro grupos. En lo que respecta a las enfermedades que padecían, los tres grupos de fumadores obtuvieron tasas significativamente más altas de enfisema que el grupo de control. Sin embargo todos los miembros del grupo solo cannabis diagnosticados de enfisema eran ex fumadores regulares de tabaco. El total de las puntuaciones generales de salud, las subescalas de salud general y los problemas de salud relacionados con el tabaco tendieron a mostrar peores resultados para los dos grupos de fumadores de tabaco. Los autores concluyen afirmando que “la media de salud general muestra un patrón en el que los grupos control y sólo cannabis tienden a indicar mejor salud, mientras que los dos grupos fumadores de tabaco peor”.

También señalan que “el cannabis mezclado con tabaco pueden sinérgicamente comprometer la salud”.

Rooke SE, Norberg MM, Copeland J, Swift W. Health outcomes associated with long-term regular cannabis and tobacco smoking. Addict Behav 2013;38(6):2207-2213.

Fuente IACM

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“Tanto los resultados cualitativos y cuantitativos indican que el cannabis utilizado o mezclado con el tabaco se asocia con un mayor consumo de tabaco, la dependencia de la nicotina y la dificultad de dejar el uso de ambas sustancias”, según el coordinador del programa ,Avigdor Zask de la Unidad de Promoción de la Salud y que dijo después de un estudio reciente.

Dr. Zask y sus colegas del Distrito Norte de Salud de NSW han afirmando que un gran número de personas en la región que fuman tabaco, están probablemente en su mayoría relacionados con el uso del cannabis y se está poniendo en riesgo de volverse más dependientes de la nicotina.

No sólo están aumentando su adicción sino que se están arriesgando a tener mas dificultades para dejar el mal hábito de fumar. Se ha dicho además del hábito de fumar cannabis con tabaco que regularmente reduce su tendencia a fumar de manera significativa.

Además, entre los adultos jóvenes, que fuman cannabis, existe una mayor probabilidad de engancharse al consumo de tabaco, además, son más propensos a ser dependientes de la nicotina.

Mientras en Nueva Gales del Sur (Australia), el 14,8% de los adultos de 16 años o más, son fumadores, en el norte de Nueva Gales del Sur la tasa del 16,6% lo que es preocupante.

El hecho sorprendente durante el estudio fue que los fumadores no creían que fuesen fumadores de tabaco, estaban bajando el consumo de tabaco, ya que vieron en el cannabis como algo bien y el tabaco como algo negativo.

 

 

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Articulo por: John M. McPartland

Departamento de Medicina Familiar de la Facultad de Medicina de la Universidad de Vermont, Burlington, Vermont, Estados Unidos

En determinados círculos existe la costumbre de añadir al cannabis agentes colinérgicos con la intención de realzar el efecto cannabimimético o reducir los eventos adversos. El incremento de los efectos cannabimiméticos por el tabaco (o la nicotina) ha sido corroborado por estudios de mecánica in vitro, experimentos de comportamiento animal, informes anecdóticos de pacientes y un ensayo clínico. El mecanismo puede ser farmacocinéticos o farmacodinámicos. Esta tendencia de adulterar el cannabis con tabaco tiene problemas, consecuencia de los efectos adversos de éste, por lo que se sugieren distintas soluciones. La literatura gris también informa de mezclas de

cannabis con la raíz de la planta cálamo, con la intención de reducir los eventos indeseables del cannabis. Por lo menos un componente de dicha raíz (la beta azarona) bloquea la acetilcolinesterasa (AChE). Contrariamente a lo esperado, el bloqueo de la AChE disminuye el efecto cannabimimético. Es evidente la necesidad de continuar con las investigaciones.

El tabaco y la nicotina

La serie de casos de McPartland et al.  no fue la primera que informaba de que el tabaco aumenta los efectos “cannabimiméticos” del cannabis. El prohibicionista inglés Whitelaw Ainslie [3] afirmó que el tabaco mejora la intoxicación por cannabis. Desde una perspectiva diferente, O’Shaughnessy  señaló que la datura, otra planta colinérgica, aumento los efectos del cannabis. Fishbein  describió cómo en 1900 ciertos pacientes “sumergían” cigarrillos de tabaco en los extractos líquidos de cannabis disponible en las farmacias. Una reciente comparación entre el cannabis que consumen enfermos para el dolor crónico y el consumido de forma lúdica reveló una mayor tasa de adulteración con tabaco por parte de los primeros . Un análisis independiente del chi cuadrado de los datos muestra que la tasa más elevada de pacientes con dolor crónico se acercó a la significación estadística (p = 0,14). La tendencia poblacional en relación con la mezcla de cannabis y tabaco parece estar cambiando. En algunos países europeos, como Alemania, puede que cada vez haya menos individuos añadiendo tabaco al cannabis y que se esté sustituyendo el consumo de hachís por el de marihuana en bruto (F. Grotenhermen, com. Commun., 2008). Actualmente en Inglaterra hasta el 80% del

cannabis se mezcla con tabaco . En los últimos 15 años en los EE.UU. el tabaco ha ganado reputación entre los jóvenes de zonas urbanas por mejorar el “colocón” del cannabis . Esta creencia, y la práctica de mezclar tabaco con cannabis, ha crecido hasta convertirse en un nuevo fenómeno cultural. En una reciente encuesta realizada entre universitarios de EE.UU. el 40’5% admitió mezclar el cannabis con tabaco y el 18’9% dijo que fumaban tabaco para mantener y prolongar los efectos del cannabis . Este hecho, que se ha comprobado en estudios con animales, demuestra que la nicotina aumenta la discriminación del tetrahidrocannabinol (THC) [10] y que mejora algunos de los efectos del THC y de los cannabinoides sintéticos . En definitiva, unos pocos estudios afirman que no hay interacciones, o que estas son negativas (p. e.). Un ensayo clínico en humanos concluyó con que la nicotina mejora el “colocón” del cannabis en todos los sujetos, causando mayor estimulación en el sexo.

Farmacocinética del tabaco

Los elementos subyacentes de este fenómeno siguen siendo desconocidos. La literatura está llena de estudios acerca de la mecánica de los efectos del cannabis sobre el tabaco, pero son escasos los que lo analizan a la inversa. Varios autores han propuesto un mecanismo farmacocinético, compuesto por las cuatro fases características de absorción, distribución, biotransformación y eliminación .

1. La absorción del THC puede ser mejorada mediante mezclando tabaco al hachís. El tabaco ayuda al hachís a permanecer encendido, sirve como relleno y suaviza la inhalación de hachís de mala calidad . Van der Kooy et al. documentaron una mejoría de la eficacia de la combustión (cantidad de THC liberada por gramo de cannabis, medido en una máquina de fumar) , llegando a la conclusión de que la mezcla de cannabis y tabaco al 50% podría dar lugar a una inhalación de una cantidad de THC similar al de un cigarrillo 100% de cannabis.

2. La distribución del THC en sangre y cerebro puede verse alterada por ciertos componentes del tabaco (nicotina e hidrocarburos aromáticos policíclicos) por competición por la albúmina y las lipoproteínas del plasma. Además, determinados componentes del tabaco pueden alterar la permeabilidad de la barrera hematoencefálica .

3. El mecanismo de biotransformación fue propuesto por Starks , quien sugirió que el tabaco transforma el cannabidiol en THC, lo que parece poco probable.

Dos enzimas del citocromo P450, la CYP2C9 y la

CYP3A4, biotransforman el THC en el metabolito activo 11-OH-THC y en el metabolito inactivo THCCOOH . La nicotina no puede alterar estas enzimas

(la CYP2B6 es la principal enzima que metaboliza la nicotina), pero otros componentes del tabaco sí podrían hacerlo. En apoyo de esta hipótesis, fumar un porro con un contenido en THC de 29 mg al que se le ha añadido tabaco produce un pico del ratio THC-COOH / 11-OHTHC de 3’4 (datos a partir de ), mientras que fumar un porro con aproximadamente la misma cantidad de

THC pero sin tabaco da lugar a uno del 6’4 (datos a partir de ) – casi el doble de la cantidad de metabolito inactivo.

4. La eliminación del THC a través de heces y orina podría verse afectada por el tabaco, por un mecanismo desconocido.

Farmacodinámica del tabaco En lugar de la farmacocinética, McPartland et al.  propusieron que el tabaco altera la farmacodinámica del THC (es decir, objetivos y mecanismo de acción). Valjent et al.  sostuvieron que los efectos de la nicotina y THC no se limitan a un efecto aditivo, sino que propusieron una interacción sinérgica entre los sistemas endocannabinoide y nicotínico. Los efectos sinérgicos se ponen de manifiesto en los estudios donde son administrados simultáneamente la nicotina y los cannabinoides, mientras que la sensibilización de los efectos se observa al administrar una dosis previa de nicotina y comprobar cómo se alteran los efectos de los cannabinoides suministrados después. Fruto de la sinergia entre estos sistemas incluyen:

• regulación al alza de receptores y ligandos;

• interacción y dimerización a nivel de receptores;

• liberación de terceros neurotransmisores, tales como el óxido nítrico;

• interconexión a la baja de la transducción de las señales.

La nicotina puede regular a la baja la densidad de receptores cannabinoides del cerebro, por lo que el individuo aumenta su sensibilización a los efectos de los cannabinoides. La nicotina puede aumentar los niveles de los ligandos endocannabinoide (AEA y 2- AG) en algunas regiones del cerebro . Los endocannabinoides son sustitutos del THC en estudios de discriminación de drogas en animales . Dada la capacidad de los receptores cannabinoide (CB1) para interactuar con otros receptores , es tentador especular que CB1 y nAChR forman un heterodímero.

Se ha demostrado que la combinación de drogas cannabinoides y nicotínicas libera terceros neurotransmisores (por ejemplo, el óxido nítrico) y, posiblemente, afectan a la baja a los mecanismos del segundo mensajero

. La interacción del cannabis, los endocannabinoides y la nicotina, sin duda, varía según la especie, el sexo, la edad, la región y el cerebro. Los múltiples efectos de la nicotina pueden ser debidos a la heterogeneidad de las subunidades que componen los nAChR y al polimorfismos expresado en la población general de un único nucleótido (SNPs). Esta heterogeneidad se complica con la regulación a la baja por parte de los nAChR, el tráfico de agonista y la modulación de la síntesis endógena de ACh por los agentes colinérgicos exógenos .

Inhibición de la acetilcolinesterasa

La acetilcolinesterasa (AChE) es la enzima que cataboliza la ACh. Los agentes que bloquean la AChE (anti-AChE) aumentan la ACh sináptica y, por tanto, mejoran la señalización nAChR. El bloqueo AChE también aumenta la señalización de los receptores ACh muscarínicos (mAChRs). Ocho estudios in Vitro demostraron que los agonistas mAChR, como la ACh, la pilocarpina, el carbacol y la oxotremorina, aumentan efectivamente la liberación endocannabinoide y la consiguiente señalización CB1 (véase revisión en).

Los estudios en animales han demostrado que la pilocarpina y la oxotremorina incrementan los efectos del THC . Sobre la base de las pruebas de que los agonistas nAChR y mAChR incrementan los efectos de los cannabinoides, podemos predecir que los compuestos anti- AChE actúan de forma similar. Pero aparentemente no lo hacen. En estudios con animales, la fisostigmina (anti-AChE, así como una mezcla de agonistas nAChR y mAChR y un agonista nAChR alostérico) enigmáticamente disminuyeron la discriminación , la sedación

y el déficit de memoria provocado por el THC . Según un informe clínico, la fisostigmina aminoró el “colocón”, la taquicardia, el enrojecimiento de los ojos y la sequedad de boca causada por el THC, aunque el paciente experimentó una mayor sedación . La raíz de cálamo (Acorus calamus) contiene betaazarona, un compuesto anti-AChE . Informes de la literatura gris afirman que el cálamo disminuye el efecto cannabimimetico (p. e. ). Añadir una “pizca” de cálamo seco en polvo a una pipa de cannabis proporciona “claridad mental y mejoría de la memoria” . En la antigua India ya era práctica añadir cálamo al cannabis; según textos médicos ayurvédicos, el cálamo “balancea” y “neutraliza los efectos secundarios tóxicos” del cannabis [44]. El uso ayurvédico del cálamo como sedante contradice al que hacían los indios Cree de Norteamérica como estimulante, discrepancia que puede deberse a las diferencias farmacológicas entre el cálamo ayurvédico de Asia y el de América.

Conclusiones

Los estudios en animales  y el anecdotario humano [1] indican que añadir tabaco al cannabis aumenta los beneficios terapéuticos de éste. Los médicos deben desaconsejar dicha práctica. El uso del cannabis por sí solo conlleva riesgos, pero al añadirle tabaco aumenta enormemente los efectos adversos. La mezcla de cannabis y tabaco puede ser considerado como una “puerta de entrada” a la dependencia de este, provocando una inversión de la secuencia típica de inicio en el consumo de estas sustancias . Proporcionar a los pacientes un cannabis de mejor calidad podría servir como alternativa a la adulteración; un suministro legalizado y regularizado podría solucionar el problema. Los cultivadores de Cannabis autorizados podrían modular el efecto colinérgico del propio Cannabis; la planta produce de forma natural muchas sustancias anti-AChE, entre las que se encuentran el óxido limoneno, el α-terpineno, el γ- terpineno, el terpinen-4-ol, el carvacrol, la l-carvona, la d-carvona, la 1,8-cineola, el p-cymeno, el fencono,

 

Declaración de conflicto de intereses

El autor desempeñó con anterioridad el cargo de consultor

de GW Pharmaceuticals (www.gwpharm.com/).

Fuente CannabisMed