Familias argentinas quieren cultivar

La ley argentina sigue siendo represiva con el autocultivo, a pesar de algunos recursos de amparo y experiencias de cultivo comunitario que lograron evitar las cortes.

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La ley argentina sigue siendo represiva con el autocultivo, a pesar de algunos recursos de amparo y experiencias de cultivo comunitario que lograron evitar las cortes.

Ahora, las provincias de Santa Fe y Entre Ríos, en el litoral este, quieren aprovechar la riqueza de sus tierras y años de conocimiento produciendo su propia medicina.

Así lo consigna el periódico El Ciudadano, que cuenta la historia de un grupo de organizaciones de usuarios, familiares y profesionales de las ciudades de Santa Fe y Paraná (Entre Ríos) irán este jueves a la cámara baja para que el proyecto llegue a recinto lo antes posible.

Hoy jueves 18 por la mañana, un grupo de organizaciones de usuarios, familiares y profesionales que usan cannabis medicinal irán hasta la Cámara de Diputados de Santa Fe en la capital provincial.

No será una marcha con banderas ni abrazos simbólicos.

Llevarán una carta pidiendo a la comisión de Asuntos Constitucionales que gire al recinto de votación el proyecto de autocultivo de cannabis que ya tuvo el visto bueno de la comisión de Salud.

Si sale, quienes desean y necesitan usarlo con fines terapéuticos en Santa Fe podrán cosechar y hacer aceites sin arriesgarse a la persecución policial y del Poder Judicial.

La iniciativa surgió porque las leyes de cannabis medicinal dejaron muy pocos caminos para acceder al aceite y obligó a muchas familias a ir al Poder Judicial para evitar ser perseguidas.

Los preparados que circulan de forma legal hoy son importados y solo de una variedad específica de la planta.

No hay producción local y el trámite nacional excluye gran cantidad de enfermedades y dolores.

La restricción hace que muchas personas lo consigan en un mercado paralelo o lo hagan en sus casas donde no se aseguran efectos.

“En nuestro país la población usuaria debe abastecerse y desenvolverse en la clandestinidad, sin acompañamiento del sistema de salud y bajo la amenaza de hasta 15 años de cárcel”, escribieron las organizaciones a la cámara baja.

QUÉ PIDEN

Siempre según el texto del proyecto en la cámara baja, el gobierno santafesino deberá, si se aprueba, hacer una certificación a cada persona que pida cultivar cannabis al Ministerio de Salud, la autoridad de aplicación y quien tendrá que llevar registro de permisos.

También deberá asesorar a quienes usan y facilitar el control de calidad de lo que producen, algo que hacen en los laboratorios de la UNR desde 2016 y en el último año registraron un aumentó de la demanda.

El Ejecutivo provincial también definirá en la reglamentación de la ley cómo las personas conseguirán las semillas para poder cultivar.

PRÓXIMA ESTACIÓN

A mediados de mayo la comisión de Salud y Asistencia Social tomó el proyecto de autocultivo del bloque de Silvia Augsburger y Rubén Giustiniani.

Salió con dictamen favorable con la excepción de la diputada Natalia Armas Belavi, quien no acompañó con su firma.

La legisladora es una de las cabezas de la lista Somos Vida y Familia, la que llevó a la exmodelo Amalia Granata a la Legislatura con más de 300.000 votos, recientemente fue denunciada por un exasesor porque le quitaban parte de su salario cada mes.

Luego del okey en Salud, el proyecto entró en Asuntos Constitucionales, donde este jueves las organizaciones presentarán el pedido para que avance lo antes posible.

El grupo de trabajo es presidido por el ex ministro de Gobierno, Pablo Farías y la integran Gisel Mahmud del Frente Progresista Cívico y Social (FPCYS); Gabriel Real (Partido Demócrata Progresista); el ex ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro (UCR-FPCYS), Marlén Espíndola (UCR-FPCYS), Alejandro Boscarol (UCR), el ex concejal por Rosario, Gabriel Chumpitaz (PRO), Alejandro Bussato (PJ), Luis Rubeo (PJ) y Ariel Bermudez (Creo).

NECESIDAD

En diálogo con El Ciudadano, Ignacio Canabal, integrante de Aupac, una de las organizaciones que firmó el pedido para la cámara baja, explicó: “Santa Fe está lista para tener una ley de autoabastecimiento que podrá satisfacer un gran porcentaje de las necesidades de salud de las personas sin que tengan que recurrir a emprendimientos de otros países”.

Canabal insistió que la historia reciente de la provincia –que intentó tres veces durante el macrismo que le habiliten distribuir aceite desde el LIF– y el avance de los testeos acompaña el proyecto.

APOYOS

Acompañaron la carta a la cámara baja la agrupación Despenalización Ya, Mama Cultiva Argentina, Reset, Intercambio, Aupac, Arec, Miradas, Macame, Cannabicultura Santa Fe, Apucam, Apac (de Paraná) y Otras Miradas, un colectivo gestor de actividades y creador de contenidos que busca profundizar en el abordaje del consumo de drogas desde la perspectiva del respeto por los derechos humanos y la reducción de riesgos y daños con información y educación.

El proyecto fue el segundo en la Legislatura santafesina en buscar habilitar el autocultivo.

MODELOS

Para tener una referencia fresca, Uruguay tiene 8.120 personas autorizadas para cultivar y otras 4.675 que lo consiguen de clubes de siembra.

Hay 158 espacios comunitarios, según el informe de febrero de Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA).

Es poco si se compara con los 40.604 personas que están registrados para usar, sin especificar si es para terapias o para recreación, y lo consiguen de las farmacias. Igual, es su derecho.

Quizás pronto lo sea en Argentina, pero necesitará del acompañamiento de profesionales de la salud para dar vuelta una tendencia: en 2018 solo 22 de los 18.000 médicos con matricula recetaron el aceite en Santa Fe.

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