Apología de la comedia

EscrotoVelooz

Semilla
24 Diciembre 2005
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¿Por qué lo bueno tiene que ser difícil? Si leemos a Ortega nos parece un gran filósofo, pero no uno de los grandes, porque le entendemos. Eso quiere decir que no es tan bueno. A los grandes no se les entiende en absoluto. Heidegger es importante porque resulta superjodido descifrar una sola línea de texto. El pensamiento de Hegel era tan denso que necesitaba generar conceptos propios para expresarse plenamente. ¿No es acojonante? Sin embargo, Unamuno era un pensador transparente, y por eso nunca viajará en Business.

Para ser uno de los grandes debes intentar, primero, ser ininteligible, hermético, a poder ser, enigmático. Yo creo que esta manera de pensar la tenemos grabada a fuego en los genes, o mejor, en los genitales. Lo bueno duele. Para ser bueno, o apreciar lo bueno, hay que sufrir. Si leo a Feuerbach me aburre, pero soy la hostia. Si me como una película iraní de tres horas y el muermo me come las entrañas, mejor, porque eso quiere decir que este iraní es flipante, y yo soy un hermeneuta, un ser dotado de una sensibilidad extraordinaria y sobre todo, muy escasa. Lo profundo es lo bueno. Lo superficial es lo malo. No puedo decir que Stevenson es el mejor escritor que he leído jamás porque es el autor de La isla del tesoro, que es para niños. El que sí que es bueno es Joyce. Leer a Joyce me cuesta, me duele. Lo que genera dolor es lo importante.

Lo frívolo es la comedia, es el camino sencillo, conduce a la perdición, es el lado oscuro. Por lo tanto, la comedia no merece la pena, como mucho, sirve para pasar el rato. ¿Cuántas veces habremos oído ese argumento? La película me encantó, me lo pasé bomba, disfruté como un enano, pero ¡bah! Es una tontería. Para pasar el rato. Vamos a ver: si te lo has pasado tan bien, no puede ser una tontería. ¿Disfrutar es una tontería? Ésa es la clave: ser feliz es cosa de tontos. ¿Quién nos ha metido este virus en la cabeza? Yo creo que han sido los curas. Los curas nos han infectado el disco duro.

Por muy rojo que seas, caes en esa trampa dialéctica. Valoramos el sufrimiento en el proceso de conocimiento, y eso no tiene sentido.

Introducimos inconscientemente criterios morales en el discurso. Un artista no lo es realmente si no sufre. La gente desconfía de Picasso, porque parece que no le cuesta pintar. ¿Qué se oculta detrás de todo esto? Ignorancia y miedo.

Disfrutar facilita el pensar, se ven las cosas claras, sin mentiras. Por eso es pecado, y nos da miedo que los demás sepan que disfrutamos. ¿Por qué es más importante Dreyer que Wilder? ¿Quién me ha hecho más feliz? El objetivo del hombre sigue siendo la felicidad, ¿o no? No es porque yo lo diga, la frase es de Aristóteles. A Aristóteles se le entiende a veces...

Buen tío, Aristóteles.

A. de la Iglesia.
 

zarbel

Cogollito
25 Agosto 2004
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Près de la France
www.erowid.org
Es cierto lo que dices, pero es una verdad universal con excepciones, entre las que te encuentras tú mismo, según reconoces con tus palabras. Hoy vivimos tiempos de reivindicaciones, los que se dicen representar al pueblo demandan lenguaje popular: se acabaron las frases jurídicas incomprensibles, los jueces deberán hablar en lenguaje llano y al alcance de cualquier analfabeto. Consideremos, pues, que el culpable del lenguaje enrevesado es el que lo utiliza y no el analfabeto que desconoce dicho lenguaje. Por ejemplo, ¿qué delito de receptación ni que hostias, mecagüen la leche que os han dao a todos los que os creéis más listos que los demás, porque habéis estudiado esa hostia que se llama derecho? Esas palabras raras, a tomar por culo, prohibidas.
¿Y los médicos? ¿Qué algodistrofias o no sé qué órdigas de palabras raras? Que se prohíban también.
El lenguaje debería de ser como el que utilizan los que se dicen representantes del pueblo: llano y sencillo, manipulado y directo, con gestos, escenario, clac, adeptos ciegos y sordos, etc.
Y es que es verdad, se utilizan lenguajes que nadie entiende: el carpintero habla de gubias y de ensambles, palabras que, junto con formón y garlopa, entre otras, deberían prohibirse ya que nadie que no esté metido en ese mundo las entiende. ¿Qué pasa, que se creen los carpinteros más listos que los demás porque han estudiado carpintería? Lo dicho, esas palabras raras, a tomar por saco, prohibidas.
Vas al taller y te vacilan con las palabras: taqués, cilindros, cigüeñal, inyector, delco... ¿por qué no hablan como como el mundo? Pues para vacilar a la gente, para quedarse con el profano.
¿Y qué pasa si no sabes solfeo? Pues que te tienes que joder, porque los músicos han creado su casta, su secta, con un lenguaje secreto de sostenidos y bemoles, fusas y corcheas, fas y soles que no hay hijo de madre que entienda, y lo hacen para joder a los demás, para crear una casta propia con lenguaje icomprensible.
Y así con todo: lógica, metafísica, quarzs, neutrones, baupreses, baos, eslingas, cabrestantes. Hasta los tejedores utilizan palabras extrañas: rueca, huso o devanar, todo para joder a los demás para que no se les entienda.
Venimos del analfabetismo, continuamos en él y el futuro se avecina inane continuando con la tendencia ya iniciada en los años setenta de terminar con el español culto por causa de los estudios en centros públicos. Nada de latín ni de griego, porque muchas palabras adquieren su significado mediante el análisis filológico, así, nadie tiene por qué saber qué significa la raíz hepa, alope o la terminación itis, es absurdo, lo que han de hacer los raros es normalizar el lenguaje y hacerlo factible para que pueda ser comprendido por los analfabetos con inglés e informática, que es lo que se lleva.
Continuando con la ideología de su maestro, Platón ya definía el "dulce far niente", al espectador, como el auténtico filósofo, que acudía a los juegos como mero observador, frente a los atletas y a los vendedores.
A los niños hay que masticarles la comida antes de dársela, trocearla, revestirla de dulces, hacer el avión con la cuchara de la papilla, hacer monerías para que coma... Y los súbditos españoles que dependen de la clase dirigente demandan papillas y monerías: planes de estudios fáciles, carreras sin lenguaje especializado, empleos sin real contraprestación económica que permita disponer de lo básico: comida, vivienda y vestido, estatutos redactados en lenguaje sencillo... esto es lo que demandan y los políticos se lo dan, no vaya a ser que se vayan los partidos tradicionales a tomar por culo y vengan otros que revisen lo que falta, porque se está mejor en la calle que en la cárcel. Para eso, curándose en salud, lo primero que hicieron fue entrar a saco en el Consejo General del Poder Judicial poniendo a gentes de su confianza, aunque no fueran jueces de oposición, por lo que pudiera suceder.
Hemos pasado, en apenas cien mil años, de balbucear cuatro nociones elementales a un lenguaje corrompido: médico, jurídico... (digo estas dos por ser la carne de cañón y el objetivo marcado por la demagogia popular de algunos que dicen representar el sentir popular, que dicen ser la "vox populi", con perdón de esta palabra ininteligible, es decir, que no se puede entender.
Como venimos del analfabetismo generalizado (hasta el siglo XIX no tendremos escuelas públicas y enseñanza obligatoria para todos los niños), estamos haciendo nuestros primeros pinitos en la cultura. Ya hay algunas bibliotecas que se llenan, incluso hasta hay grupos de gente rara que lee y escribe sin faltas de ortografía, pero la demanda de la masa continúa y la RAE (la Real Academia de la Lengua Española) ya se ha dado cuenta de que cualquier forma o expresión sirve. Ya da lo mismo decir extrovertido por extravertido (la masa clamaba por ver la expresión extrovertido en el diccionario), que irsen o venirsen, darse de cuenta o si tendría tiempo, pues la masa manda y es el pueblo el que hace el lenguaje y la cultura, ¿o no?
Se acabaron ya los tiempos en que una minoría culta dirigía los designios del mundo, el futuro es la masa y su circunstancia (la clase política que dirige a la masa), fuera los listos y los enteraos. Al Hegel ése, que nadie conoce, si no tiene equipo pa jugar que se busque uno y nos deje en paz. ¿Que no se le entiende? Mejor, que se joda por fascista.
Y estos son los tiempos que corren, así que habré de disculparme por escribir todavía sin apenas faltas de ortografía.
Y me voy a cagar, que me voy a limpiar el culo con unas hojicas de un libro de un tal Shakespeare, que debe de titularse algo así como "Las alegres comadres de no sé qué" a ver si veo entre las hojas tías buenas mientras estoy sentadico en la taza.
Y termino: Si tienes muchos estudios, se te termina notando en la cara, se te pone algo así como una cara de "enterao", como de hablar lenguajes de ésos raros que nadie entiende, así que ni se te ocurra terminar en el paro, porque con cara de "enterao" no te da trabajo nadie, no vaya a ser que le denuncies por explotación laboral, listo, que algunos van de listos y de enteraos. Así que no encuentras trabajo porque no te lo dan, te tiene miedo el empresario y te tiene miedo el compañero, no vaya a ser que asciendas rápido y les quites el puesto.
Tutu Onana.
 

EscrotoVelooz

Semilla
24 Diciembre 2005
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Hola Zarbel, me alegro de verte ó leerte.

El lenguaje debería de ser como el que utilizan los que se dicen representantes del pueblo: llano y sencillo, manipulado y directo, con gestos, escenario, clac, adeptos ciegos y sordos, etc.
Y es que es verdad, se utilizan lenguajes que nadie entiende: el carpintero habla de...


Ni calvo ni tres pelucas, ni enrevesado ni onomatopéyico, más bien que hay artistas que tienen una virtud que sin apenas esfuerzo consiguen emocionarnos sin apenas sufrimiento como Picasso, eso si, para saber tocar música hay que conocer un mínimo, el lenguaje, el solfeo.

Es necesario en el lenguaje que utiliza un albañil, músico, médico utililicen estos términos, sino no tendrían términos para indicar con precisión de que están hablando, por esa regla de tres, si al caliz de una planta la llamásemos "una hoja que sale de ahí", pues no sería lo correcto como dices, eso está claro.

"Si me como una película iraní de tres horas y el muermo me come las entrañas, mejor, porque eso quiere decir que este iraní es flipante, y yo soy un hermeneuta, un ser dotado de una sensibilidad extraordinaria y sobre todo, muy escasa".

Tambien es cierto que ocurre al contrario, nos lo dan todo mascado, la sociedad no se come mucho la almendra, pero quiere saberlo todo, sin un mínimo de conocimiento, por lo demás, el mundo es así de cabrón, no hay salida.

Aquí te adjunto otro artículo, del mismo Autor, a ver que os parece.


Nada merece la pena, todo es confusión y estupidez. El ridículo, el dolor y la tristeza son los sentimientos que realmente definen al hombre. Después, por orden de aparición, la torpeza y en la mayoría de los casos, la mezquindad. Esto no lo digo por una consciencia exagerada de la situación política mundial ó por el hambre y las enfermedades que asuelan el mundo. No. Se trata de una falta de ortografía que hay en esta carta, seguro que he cometido algún error ortografíco, ¡por dios! ¡Mi vida completamente arruinada para siempre! . La más absoluta humillación y el más doloroso de los escarnios me acompañarán para siempre.

No hay manera de borrar un error en la memoria de la gente. Y, sin embargo, ustedes pasan el verano encantados, ajena al drama, feliz en sus anonimatos. Sin embargo, a mí, ¿Qué futuro me espera? La gente me señalará por la calle. "Es el tipo de aquel de la falta de ortografía", cuchichearán, en voz baja. Advierto que está llorando.

Es mejor decir pienso de que existo. Así es la vida. Pequeñas desgracias minúsculas se depositan poco a poco sobre tu alma y la van enfangando, hasta que tu cabeza desaparece en el interior de una fosa séptica. ¿Y mis amigos? ¿Qué dirán cuando vean el error? Bueno, a mis amigos que les den. ¿Y la gente importante? No, por favor. ¿Y si lo lee alguien a quien admiro, respeto y temo profundamente? ¿Y si lo lee Javier Marías? ¡Dios mío, ayúdame!, el terror más absoluto es el terror al ridículo. Una vez superado, uno es capaz de todo. Pero, ¿quién lo supera? ¿Alguien se siente capaz? Bueno, pues mi situación es más terrible. ¡Qué vergüenza! Lo más increíble es que me lo merezco. Merezco el bochorno y el ridículo, porque he pecado. He pecado de soberbia. Soy un idiota que exige respeto. Desgraciadamente, nadie es respetable. Todos tenemos un deque grabado a fuego en el corazón. Reconozcámoslo. Somos paletos vanidosos que creen saber algo, payasos en un mundo sin gracia. Cuando alguien se toma en serio a sí mismo sólo puede darnos pena. Benditos sean los errores de este mundo, porque nos colocan en nuestro sitio.