CARACTEROLOGIA (VI) EL APASIONADO

zarbel

Cogollito
25 Agosto 2004
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Près de la France
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EL APASIONADO.

Rasgos generales:

Emotivo, Activo, Secundario.

Ambicioso y activo. Las dificultades le animan, es tenaz, perseverante y decidido. Experimenta sentimientos duraderos y prolongada repercusión interior. Amante de la vida social, tiene un profundo sentido de la grandeza y es organizador por naturaleza.
Rasgos difíciles:
Le cuesta trabajar en equipo, puede ser orgulloso y tiende a ser excesivamente independiente.
Para cambiar:
Necesita comprensión y un trato que no hiera su voluntad de independencia: hay que ganar de confianza, lo que de ningún modo se conseguirá si se le responde y agobia sistemáticamente.

Más información:

Características del Apasionado:

Hay dos tipos de apasionados:

ACENTUADOS: Severos, sombríos, ensimismados, aislados, muy impulsivos, impacientes, susceptibles, críticos, intolerantes, encerrados en sus ideas, intratables, quieren dominar.
REFLEXIVOS: Ni severos ni sombríos, menos ensimismados, reflexivos, paciencia media, tolerantes, abiertos a las novedades y no dominadores.
Fondo común: violencia, acción decidida, concepción rápida, sentido práctico, amplitud de miras, independencia, don de observación, buena memoria, ausencia de vanidad, cierta falta de valor ante el peligro.

Apasionado reflexivo:
Se entrega a las tareas escolares; nunca ocioso; sus juegos son complicados e inteligentes (le gustan los mecanos, por ejemplo).
Le interesan cosas, personas y acontecimientos por los problemas que presentan.
Devora los libros de clases, los de lecturas y de ciencias. Libros y cuadernos minuciosamente cuidados.
De los trece a los catorce años instalados en su madurez.
A veces, expansiones de ternura. Generalmente, reserva y tensión. Vigorosos sentimientos familiares.
No muy emotivo. Perseverancia tranquila y totalmente continuada. Impulsividad poco marcada, saben dominarse, bastante buen carácter (conciliador).
Es el que menos problema presenta a sus padres y para quien la acción educativa es menos necesaria.
Su violencia es “vigor rápido”. Sin ostentación hará a menudo el papel de Quijote. Tampoco temerá obstinarse si cree que su causa es justa.
Decidida penetración para elegir sus actos.
Independiente (no le influyen las malas compañías). Le gusta trabajar solo.

Apasionado acentuado:
Se encuentran pocas personas que sean apasionadas acentuadas.
Plantea problemas educativos especiales y difíciles.

Hay varias clases:

Melancólico: meditativo o vindicativo. La melancolía, borrada por la actividad, puede aparecer bajo el efecto de una enfermedad o de un choque moral. Susceptibilidad muy viva. Escolar exacto y constante.
Pasión por la lectura seria.
Impetuoso: fuerte emotividad y fuerte actividad. A veces, apariencias de colérico. De ellos, los estrechos dirigen con ciencia y voluntad en una sola dirección. Terquerías hurañas. Los anchos, atentos a lo que desean y a cuantos les rodea. Estos ceden ante una convicción razonada. Un impetuoso mediocremente dotado no aceptará su fracaso. Querrá compensarlo con trabajo excesivo o imponiendo su autoridad a los demás.
Ejemplos de apasionados famosos: Napoleón, Pascal, Miguel Angel.

Tratamiento del Apasionado Reflexivo:
Vigilar nuestra actitud ante él: juzga y sufre.
El trabajo en equipo -que no es su tendencia- le da sentido social y ocasión de ser un notable entrenador.
Le convienen excursiones.
Llevarlo a la práctica deportiva. Hay que demostrarle los beneficios del deporte (para su vida personal y para su salud).
Ejercitarle desde el punto de vista del valor (para el que está mal dotado).
Educación física, entrenamiento.
Fomentar el gusto por las artes plásticas y por la música. Ofrecerle argumentos.

Tratamiento del Apasionado Acentuado:
Necesita una sólida dirección, pero nunca incomprensiva y brutal. Hay que hacerle ver que se le comprende y se le ayuda. Evitar ofenderle o decepcionarle gravemente (es un hiperemotivo).
A los acentuados impetuosos hablarles al corazón al mismo tiempo; persuadirles y convencerles a la vez.
Si se obstinan, dejarles con sus meditaciones y discutir amigablemente sus objeciones. No usar jamás la burla.
Acostumbrarle a meditar sus actos y, para conseguido, usar plenamente de la convicción razonada.
Plantearle claramente los problemas y se habituará a hacerlo así.
Hay que estar atento a los chicos que meditan largamente las injusticias de que se creen haber sido víctima. Esta tendencia puede detenerse en un ambiente abierto, acogedor, optimista, después de cierto
tiempo.
Habituarles a conocer los límites de su poder, no cediéndole en nada una vez que se le haya notificado una razonable prohibición.
Proporcionarle un ambiente agradable. Utilizar la autoridad de la convicción afectuosa.

La inteligencia del Apasionado:
Posee una tensión muy alta, al estar movilizada plenamente por el carácter. Es una inteligencia muy apta para la abstracción y el razonamiento lógico. Posee capacidad inventiva y gran memoria. Se caracteriza por su buena atención, imaginación y comprensión. No tiene ninguna incapacidad.
Se encuentra siempre ocupado y suele obtener buen rendimiento en todas las materias escolares. Tiene afición al estudio y le gusta todo tipo de tareas. Es prototipo de “buen alumno” .Prefiere trabajar solo.
Estudia de forma ordenada y metódica. Aunque obtiene buenos resultados en todas las materias destaca especialmente en matemáticas, ciencias físicas y naturales, historia, lectura y redacción.
Sus intereses son de carácter social, metafísico y político.
Cómo orientarle en el estudio:
Es el alumno que menos ayuda y orientación necesita. Pero, por esta misma razón, es bueno exigirle buenos resultados. Hay que procurar también que salga de su aislamiento participando en actividades comunes y orientando a otros estudiantes con menos capacidad que la suya. Es recomendable, igualmente, hacerle reflexionar acerca de cómo llevar a cabo las distintas tareas.
 
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