Guía para iniciarse en la vaporización de cannabis

A muchos consumidores de cannabis les sigue costando dar el paso y sustituir los porros liados por el cannabis vaporizado. Las ventajas de vaporizar son enormes respecto a fumar, la más importante es el cuidado de la salud. Cuando se enciende un porro, además de los cannabinoides, flavonoides y terpenos, estamos inhalando muchos tóxicos producidos por la combustión. Y además, a no ser que se fume calada a calada y sin descanso, será un gran porcentaje de la hierba la que se pierda en el aire.

Los vaporizadores lo que hacen es calentar la hierba por debajo del punto de combustión, por lo que únicamente inhalaremos el vapor con todas las sustancias activas del cannabis, y que contendrá una cantidad de tóxicos prácticamente nula. Además para conseguir los mismo efectos es necesaria menos cantidad de hierba, ya que no se desperdiciará absolutamente nada.

Cierto es que si miramos nuestro bolsillo, es más económico el papel de liar. Pero hoy en día existen vaporizadores muy económicos, que aunque consigan un vapor de peor calidad que el de los mejores vaporizadores, seguirá siendo una alternativa más saludable que meterse humo tóxico en los pulmones. Al final, en este sentido cuidar la salud es más importante que el desembolso.

ELECCIÓN DEL VAPORIZADOR

Los vaporizadores, dejando de lado su precio, podemos dividirlos en 4 grupos. Por un lado los portátiles y los de sobremesa. Poca explicación se necesita para diferenciarlos, los portátiles son más pequeños y se pueden llevar en cualquier bolsillo, mientras que los de sobremesa son más grandes y apropiados cuando uno tenga sólo la intención de usarlo en su casa.

Los otros dos grupos, son los de calentamiento por conducción y por convección. Los primeros calientan la hierba por contacto directo, mientras que los segundos lo hacen por aire caliente. Generalmente los de convección son vaporizadores de sobremesa, ya que es necesario un mecanismo muy complicado de introducir en un pequeño vaporizador de bolsillo.

Algunos modelos portátiles como el Crafty o Mighty de Storz&Bickel emplean una combinación conducción/convección, pero no es lo habitual. ¿Y es mejor conducción o convección? Con sólo probar la calidad del vapor de unos y otros, la balanza se inclina hacia el lado de los de calentamiento con convección, más escasos y caros. Aunque hoy en día los que usan calentamiento por conducción ofrecen un vapor de muy alta calidad.

Teniendo estos grupos claros y con las decenas de modelos de vaporizadores que nos ofrece el mercado, busca lo que más se adapte a tus necesidades, a tu bolsillo y al uso que le quieras dar, si usarlo sólo con hierba, con extractos, con ambos… Si vas a usarlo regularmente, mi consejo es que inviertas en un buen vaporizador que valga para todo. Cada vez que lo uses y disfrutes la experiencia, te olvidarás de lo pagado.

TEMPERATURAS DE VAPORIZACIÓN

Muy importante al vaporizar, es seleccionar la temperatura a la que se quiere vaporizar la hierba. Generalmente nos encontraremos vaporizadores con temperatura regulable grado a grado, y otros con temperaturas prestablecidas, también regulables pero con saltos de varios ºC. Éstos normalmente van de los 180º a los 210º, algunos pueden tener un margen mínimo y máximo más amplio, pero entre estas temperaturas nos moveremos para vaporizar cannabis salvo excepciones que después comentaremos.

No todos los cannabinoides se vaporizan a una misma temperatura, de ahí la importancia de las temperaturas. Comencemos por el THC, el principal cannabinoide psicoactivo del cannabis y que se comienza a vaporizar a los 157ºC. El CBD, el cannabinoide más medicinal y que no es psicoactivo, se vaporiza entre 160 y 180ºC. El Delta-8-THC:, un cannabionoide similar al THC pero menos psicoactivo, se vaporiza entre 175 – 178°C. El CBN, cannabinoide resultado de la degradación del THC se vaporiza a 185ºC- El CBC y el THCV, éste último de efectos más intensos que el THC pero de muy poca duración, se vaporizan a 220ºC.

Por ello, una temperatura que permita vaporizar una gran cantidad de cannabinoides es de aproximadamente 185ºC. Por encima de 210ºC, ya se corre el riego de que la hierba se combustione. Pero por otro modo será necesario para llegar a vaporizar CBC y THCV. En ésto entrará lo que cada consumidor busque de la hierba, si pretende no obtener unos efectos muy potentes, debe evitar llegar al punto de vaporización del THC. Si lo que se quiere es un subidón rápido y unos efectos muy intensos, lo mejor es optar por una temperatura superior a los 185-190ºC.

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