Haciendo hachís con un pañuelo de seda, una técnica milenaria

Hacer hachís con un pañuelo de seda es una técnica milenaria para la extracción de los cannabinoides. En Marruecos, sigue siendo la técnica más usada

Hacer hachís con un pañuelo de seda es una técnica milenaria para la extracción de los cannabinoides. En particular en Marruecos, sigue siendo la técnica más usada. Puede que a muchos les suene la expresión “los tambores de Ketama”, en referencia al sonido que producido por los productores de hachís en la región de Ketama. Por una lado cuentan con un aro metálico o de madera, en el que sujetan un fino tamiz o paño de seda bien tenso. Sobre él ponen los cogollos, y los cubren con un plástico. Al golpearlos con palos, además de desprender las glándulas de resina de los cogollos, producen un sonido como de un tambor.

Además de ser un hachís totalmente artesanal, las extracciones en seco son las más respetuosas con el cannabis, al conservar prácticamente todos los terpenos que en otro tipo de extracciones se volatilizan. El mercado nos ofrece desde pequeños artilugios para extracciones en seco como los Hash Maker, las también conocidas como panderetas, o enormes lavadoras donde se pueden procesar varios cientos de gramos de cogollos en muy pocos minutos. Pero si no queremos gastarnos nada o muy poco, podremos fácilmente hacer deliciosas extracciones usando materiales que puede que tengas en tu casa.

Lo más importante, es el material que usaremos para separar los tricomas de la materia vegetal. La mejor opción es un pañuelo de seda, ya que sus fibras tienden a no ceder y es un material al que no se adhieren fácilmente los tricomas. Un buen pañuelo de seda llega a ser muy caro. Pero no será muy complicado encontrarlo por unos 3 o 4 euros en muchos bazares. La calidad lógicamente no será la misma, pero cumplirá su función.

También necesitaremos un recipiente preferiblemente circular y de unos 20 cm de diámetro. Si es de silicona de grado alimentario como algún tipo de molde, será mucho mejor. Sino al menos que sea de plástico. Abre todas los armarios de la cocina y seguramente encuentres algo que te sirva. Sobre el recipiente, debemos poner el pañuelo sujetándolo en los bordes con algún cordel o goma elástica. Es importante que quede lo más tenso que se pueda y que no ceda al hacer un poco de presión con la mano.

Además también tendremos que tener un plástico grueso, no queremos que algún tallito de algún cogollo lo agujeree al mínimo contacto. Alguna bolsa cortada a la mitad, o incluso entera y que sean dos capas de plástico las que protejan de los golpes que daremos. Y para terminar, un par de palos, más bien delgados y ligeros. Un estilo a las baquetas de un tambor.

La humedad no es buena

Los cogollos que vayamos a usar, deben estar bien secos. La hierba con un alto grado de humedad y extracciones en seco no son compatibles. También es interesante triturar primero lo cogollos, y meterlos en el congelador en una bolsa durante 30-60 minutos. Ésto permite que los tricomas se endurezcan y se desprendan con mayor facilidad. Coloca los cogollos triturados sobre el pañuelo de seda (montado ya sobre el recipiente como hemos explicado), y con cuidado coloca el plástico del mismo que el pañuelo, fijándolo bien al borde del recipiente con un cordel o goma.

Con los dos palos, comienza a golpear ligeramente la hierba para que los tricomas comiencen a desprenderse de la materia vegetal y colándose a través del pañuelo de seda hasta el fondo del recipiente. Cuanto más tiempo golpeemos, más cantidad de tricomas obtendremos. Pero llegará un punto en que la materia vegetal sea un polvillo fino que también se colará a través del pañuelo y éso no interesa.

Podemos hacer un hachís de una sola calidad, golpeando la hierba hasta que veamos que comienza a colarse materia vegetal por el pañuelo, o ir separando calidades. Si comienzas muy suavemente y recoges la primera resina que caiga en el recipiente, obtendrás un hachís de primera calidad, con las glándulas más grandes y exteriores. Para terminar sólo tienes que retirar el plástico, la hierba y el pañuelo con cuidado para ver en el fondo del recipiente una buena cantidad de polvillo dorado. Recógela y amásala con los dedos hasta conseguir tu objetivo.

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