Hongo Botrytis: qué es, daños, control y tratamiento

En esta ocasión es el turno de posiblemente el más temido de todos, la botrytis o también llamado moho gris debido a su color grisáceo.

Continuamos con nuestros post dedicados a los principales hongos que afectan a cultivos de cannabis. En esta ocasión es el turno de posiblemente el más temido de todos, la botrytis o también llamado moho gris debido a su color grisáceo. No es tan agresivo como por ejemplo el fusarium, pero llega a ser mucho más habitual, especialmente en la fase de floración.

¿QUÉ ES EL HONGO BOTRYTIS?

La botrytis es un género de hongos patógenos ascomicetos, es decir de hongos con micelio que producen esporas. Es causante de varias enfermedades e incluye 22 especies, siendo la más común la botrytis cinerea. Está ampliamente distribuido por todo el mundo y ataca a casi 300 variedades de plantas entre las que se encuentra el cannabis.

DAÑOS DE LA BOTRYTIS

Es un hongo que puede atacar en cualquier momento del cultivo, tanto a las raíces como a las zonas aéreas. En cualquier caso, siempre causa la putrefacción de la zona atacada. Siempre se suele ver en los inicios del ataque una decoloración de la zona afectada, como hojas con un amarilleamiento acelerado, y tallos marrones y de aspecto gelatinoso.

Cuando ataca a un cogollo, normalmente lo hace desde su interior, pasando desapercibido durante días e incluso semanas. Es común que pasados los días, la podredumbre comience a afectar al exterior del cogollo, muy visible, primero mostrando un aspecto amarillento para al poco tiempo ver su aspecto algodonoso grisáceo tan característico.

También es un hongo que se puede presentar durante el secado e incluso el curado si el nivel de humedad de la hierba es todavía excesivo. En cualquier caso, un cogollo afectado por botrytis nunca debe consumirse, debe tirarse a la basura o a la compostadora.

CONDICIONES FAVORABLES PARA SU DESARROLLO

Es un hongo que se desarrolla rápidamente en condiciones de humedad alta, temperaturas medias y ventilación escasa. La temperatura ideal para su aparición y desarrollo es entre 17º y 24º. Los cambios bruscos de temperatura entre el día y la noche, también favorece su desarrollo. A finales de floración suele darse este caso, además de la subida de la humedad debido a las primeras lluvias del otoño.

Los cogollos grandes y compactos, son siempre más propensos a padecer botrytis debido al poco o nulo flujo de aire que circula por su interior. Además si las plantas están situadas en una zona poco ventilada también serán más susceptibles. También es un hongo que se relaciona mucho con las plagas de gusanos. Cuando éstos se introducen en un cogollo, buscan refugio y alimento. Sus excrementos son causantes de este hongo.

CONTROL Y TRATAMIENTO

Una vez la botrytis ha infectado la planta, su tratamiento llega a ser muy complicado, especialmete cuando el ataque se produce en los cogollos. Como decíamos, un cogollo con botrytis debe tirarse. Una vez revisada bien la planta, desechando todo cogollo afectado, podremos proceder a usar algún fitosanitario para prevenir y salvar lo que queda.

La prevención como siempre es la mejor arma. Tanto si se viva una zona con unas condiciones apropiadas para su desarrollo como no, nunca está de más el uso de algún tipo de preventivo. Por ejemplo el silicio, es un nutriente muy interesante ya que refuerza las paredes celulares de la planta. También hay productos específicos a base de bacterias beneficiosas como el Bacillus Velezensis.

La limpieza de la zona del cultivo también es importante como siempre. Mantener el sustrato libre de hojas caídas o malas hierbas, muchas veces huéspedes intermedios. Muchas especies de plantas son muy propensas a sus ataques, y las esporas tienen gran facilidad para desplazarse por el aire, por lo que conviene o eliminarlas, o tratarlas para prevenir su ataque.

Del mismo modo, conviene prevenir el ataque de orugas con productos específicos. La tierra de diatomeas llega a ser un gran aliado y por éso está tan de moda. Es un insecticida natural y posee un gran contenido en cristales de silicio. Perforan el exoesqueleto de los insectos, matándolos en muy poco tiempo. Y su contenido en silicio reforzará las paredes celulares como comentamos anteriormente.

Durante el secado y el curado, conviene no confiarse tampoco. Se debe secar la hierba en un lugar bien ventilado y con una humedad en torno al 60%. Si es necesario, se puede usar un deshumidificador y/o un ventilador cuando el tiempo a esas alturas del año es frío y húmedo.

Una vez se procede con el curado, se debe controlar el nivel de humedad de los cogollos durante los primeros días. Aunque se noten crujientes por fuera, en su interior conservarán humedad que una vez en los botes cerrados saldrá al exterior del cogollo. Se debe repetir el secado cuando se nota que la hierba al tacto está muy esponjosa.

Más Artículos
interior
Cultivando en interior desde cero ¿semillas o esquejes?
>