Los 5 errores que debes evitar en la fase de floración

Poco a poco nos acercamos a la fase de floración en exterior. Las plantas en las siguientes semanas irán sufriendo cambios en la llamada fase de prefloración o transición de la que ya hablamos hace unos días

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Poco a poco nos acercamos a la fase de floración en exterior. Las plantas en las siguientes semanas irán sufriendo cambios en la llamada fase de prefloración o transición de la que ya hablamos hace unos días. Todo el trabajo, tiempo y dinero que hemos invertido hasta ahora en el cultivo, no podemos echarlos a perder por malas decisiones. Y por supuesto, siempre estamos a tiempo de corregir todo aquello que hemos hecho mal para que el resultado finalmente sea satisfactorio. En nuestro post de hoy de contamos los principales errores que se cometen en floración y que debes evitar.

Obviar la contaminación lumínica

El cannabis es una planta angiosperma, es decir que detecta los cambios estacionales mediante una proteína fotorreceptora. Cuando la duración de las horas nocturnas que reciben es mayor que las horas diurnas, florece. Pero cualquier interrupción del fotoperíodo nocturno puede llegar a retrasar la floración o incluso impedirla. Las principales causantes de este fenómeno conocido como contaminación lumínica son las farolas del alumbrado público o cualquier tipo de alumbrado que incida directamente sobre las plantas con una alta intensidad. Para comprobar si tus plantas sufren contaminación lumínica, intenta leer de noche los titulares de un periódico o revista. Si eres capaz, debes tomar medidas. Mallas de sombreado o cambiar la ubicación de las plantas son dos soluciones.

Abonar en exceso o sobrefertilizar

No por más abonar los cogollos serán más grandes. Una planta sólo es capaz de asimilar una cantidad determinada de nutrientes. Por encima de ésto, se crean sobrefertilizaciones. Las hojas de la planta sufren quemaduras y la asimilación de nutrientes puede llegar a bloquearse si existe un gran exceso de sales en el sustrato. Guiarse por las dosis o tablas de cultivo que proporcionan los fabricantes, evitarán ésto en gran medida. Pero cada variedad puede tener diferentes necesidades con respecto a otra, y las dosis que a una no sobrefertilizan, a otras puede que sí. Conviene siempre revisar las hojas buscando cualquier tipo de quemadura o decoloración, tanto en las más viejas como en las más jóvenes. Nos dará una idea de qué nutriente puede estar en su límite de asimilación.

No usar potenciadores de floración

Las plantas de cannabis en floración consumen especialmente cantidades muy altas de fósforo y potasio. El fósforo
es básico e imprescindible en la formación de los cogollos y el Potasio es esencial la producción de azúcares, entre muchas otras funciones importantes. Los abonos de floración aportan solamente los nutrientes básicos en dosis apropiadas, pero no la suficiente cantidad de fósforo y potasio que la planta y los cogollos demandan. Todos los fabricantes en sus líneas incluyen un potenciador de floración que complementa al abono de floración aportando más cantidades de estos dos nutrientes. Se deben usar siempre siguiendo las indicaciones, ya que por su concentración es muy fácil sobrefertilizar la planta.

No usar preventivos contra las orugas

Las orugas son una de las peores plagas en exterior. Son muy voraces y cuando la planta ya cuenta con cogollos, se introducen en ellos buscando refugio de los depredadores. Además, se comen los cogollos desde dentro y sus excrementos son causantes del hongo botrytis. Incluso con las plantas cortadas y secando pueden continuar sus ataques. La única manera eficaz de tratar las orugas es mediante el uso de preventivos. Sus huevos y larvas son relativamente sencillas de eliminar. En cuanto alcanzan un buen tamaño, muchos de los insecticidas comunes dejan de ser efectivos, como el aceite de neem o el jabón potásico. La tierra de diatomeas es un producto 100% natural que actúa tanto por contacto como por ingestión, perfecto para tratar huevos y larvas. Además proporciona nutrientes como el silicio.

Hablar demasiado

Cada temporada aumentan el número de robaplantas. Y éste año atípico que estamos teniendo, se intuye que será mucho peor que los anteriores. Los robaplantas además son cada vez más pacientes y esperan a que la cosecha esté próxima para actuar. Lo peor, es que en muchas ocasiones somos nosotros mismos los que les damos pistas de dónde y cuándo buscar. Puede que no directamente, pero sí a través de contarlo a un amigo que se lo comenta a un conocido y éste a quien no debe. Si estás orgulloso de tus plantas, bien por ser el primer cultivo o por ser el mejor de todos hasta ahora, cuídate de comentarlo en exceso. Es mejor sacar fotos y enseñarlas después mientras se disfruta con los amigos de esos cogollos.

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