No falles en los trasplantes con estos consejos

Una de las tareas más habituales en el cultivo de cannabis son los trasplantes, es decir trasladar la planta de una maceta o contenedor, a otra de mayor tamaño

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Una de las tareas más habituales en el cultivo de cannabis son los trasplantes, es decir trasladar la planta de una maceta o contenedor, a otra de mayor tamaño. Una planta crecerá lo que le permitan sus raíces. Cuando éstas hayan colonizado todo el sustrato disponible, siempre es interesante ofrecerle más sustrato para que continúe su desarrollo sin problemas. De lo contrario, se reduce la oxigenación y la actividad radicular disminuye.

Pese a que un trasplante no es complicado, siempre supone un estrés para la planta, que normalmente frena su crecimiento unos días hasta que de nuevo comienza a desarrollarse con fuerza gracias al nuevo sustrato disponible y los nutrientes de calidad que contiene. Para minimizar este estrés y no perjudicar a la planta, en nuestro post de hoy te enseñaremos a hacer un trasplante correctamente.

Lo primero, como no, es contar con un buen sustrato. Y un buen sustrato no es el que contenga más nutrientes, si no el que tenga una estructura que resulte agradable para las raíces. Ante todo debe de ser un sustrato aireado, rico en turbas, perlita o fibra de coco. Si además contiene compost, humus de lombriz o guano de murciélago entre otros ingredientes orgánicos, estaremos garantizando un suministro de nutrientes para varias semanas. De lo contrario, tendremos que usar fertilizantes líquidos o sólidos pasado poco tiempo.

El número de trasplantes que se deben hacer siempre dependerá de la manera de cultivar de cada cultivador o de las necesidades de la planta. Las primeras semanas de vida de una planta conviene que la pasen en macetas de 3-7 litros. Será más sencillo controlar los riegos o incluso mover las macetas de lugar si fuese necesario en caso de lluvias o buscando el mejor lugar para las plantas.

El primer trasplante se suele realizar pasado el mes de crecimiento, aunque como decimos dependerá mucho del ritmo de crecimiento de la planta. No tiene mucho sentido hacer un trasplante cuando la planta aún es pequeña y no ha llegado a consumir los nutrientes del sustrato. El tamaño de las macetas puede ser muy variable y dependiendo de cuantos trasplantes más se quieran realizar. Podemos optar por un tamaño de maceta intermedio (10-20 litros), u optar por una gran maceta o contenedor de hasta varios cientos de litros.

En cada trasplante además, aprovecharemos para corregir espigamientos si los hubiese, cubriendo de sustrato el máximo tallo posible. En floración y cuando la planta tenga que soportar el peso de los cogollos, agradecerá un tallo robusto. También en posibles días lluviosos o de excesivo viento ayudará en gran medida a evitar posibles roturas. Como límite para el último trasplante, consideraremos la segunda quincena de junio como fecha límite, ya que no conviene realizar un trasplante con la planta en floración o en la fase de transición.

El mejor momento para trasplantar es cuando sea momento de regar. El sustrato no será muy pesado y podremos extraer la planta de la maceta sin mayores problemas, siempre dando golpecitos en los laterales de la maceta para que las raíces adheridas se desprendan sin causar daños. Además conviene, por supuesto, evitar horas de máximo sol y calor. Las mañanas y atardeceres son el mejor momento.

Lo primero es preparar la nueva maceta poniendo una buena capa de drenaje como puede ser arlita, pequeñas piedras de río, trozos de ladrillo… la mejor opción es algún material sin aristas. Después añadiremos un fondo de sustrato. Por comodidad, es interesante usar la planta que todavía no habremos extraído de la maceta o una maceta vacía de igual tamaño como molde negativo.

Es decir, sitúa la maceta pequeña dentro de la grande, y rellena de sustrato los huecos, presionando ligeramente. Cuando extraigas la maceta pequeña, quedará el hueco exacto para introducir la planta. Cubre de sustrato hasta donde se necesite, siempre sin comprimirlo demasiado. A continuación  deberás regar y el sustrato tiende a asentarse. Rellenaremos de nuevo si es necesario, terminando así nuestros trasplante.

  • Hace unos días hice un transplante y mi planta se estresó luego de eso, ya no me acepta Sol. Soy primerizo (mi segunda vez en realidad) y no tengo ningún implemento así que sólo le he estado dando luz directa y continua estos días (creo que este es el tercero o cuarto) además de más enraizante que de costumbre ¿Qué puedo hacer para que ya no esté estresada?

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