Nueve de cada 10 abuelos de EEUU prefieren cannabis antes que opioides

Hay un sector de la población que no tiene tiempo para esperar las investigaciones en torno al cannabis medicinal y que con la información anecdótica le sobra y le basta: los ancianos

Hay un sector de la población que no tiene tiempo para esperar las investigaciones en torno al cannabis medicinal y que con la información anecdótica le sobra y le basta: los ancianos.

Se trata del mercado compuesto por los mayores de 65 años que ha crecido 250% entre el 2006 y el 2013.

Una reciente encuesta nacional sobre el uso de drogas y la salud analizó el consumo de cannabis medicinal entre esta población y reveló que 9 de cada 10 adultos mayores de 50 que la usaron como alternativa a los tratamientos con opioides la disfrutaron tanto que la recomendaron a sus amigos.

Los senior que usan cannabis hoy no son los abuelos tradicionales. La generación que acampó en Woodstock está ya en sus setentas. Han estado cerca de la marihuana el tiempo suficiente para saber que no los va a matar y están más abiertos a sus beneficios terapéuticos.

Poder adquisitivo

Tienen un gran poder adquisitivo y en su edad de retiro, muchos cuentan con un presupuesto adicional discrecional. La legalización ha traído consigo la desestigmatización de la droga, con la introducción de vaporizadores elegantes y productos de consumo discretos como pastillas de THC, lociones, tinturas y comestibles.

Para alguien que no haya visto un porro en 40 años, la idea de salir a comprarlo en un establecimiento legal puede ser sobrecogedora. 

Conocedores de esta timidez inicial, los dueños de los dispensarios en Colorado y California decidieron facilitar la visita a sus almacenes ofreciendo recursivos programas como el canna–bus, que recoge a los residentes de asilos o centros de retiro para llevarlos de compras a sus establecimientos.

El canna–bus y la experiencia de comprar entre amigos han normalizado la visita a estos almacenes, donde los clientes de más de 80 y 90 años cuentan ya con marcas que mercadean sus productos específicamente para ellos.

Aunque hay doctores que han expresado su preocupación acerca de la automedicación de estos pacientes mayores, todos parecen estar de acuerdo en que las consecuencias en la salud pública son mínimas, comparadas con la epidemia de opiáceos. 

Afinidad de los senior

Y, de otro lado, los efectos de la afinidad de los senior por el cannabis están comenzando a hacer olas en el sistema de salud de Estados Unidos.

Un revelador estudio de la Asociación Médica Americana publicado en el 2018 descubrió que en los estados que legalizaron el cannabis medicinal, los individuos que usan Medicare Part D –un beneficio específico de los adultos mayores– recibieron menos prescripciones para drogas asociadas con el tratamiento de la depresión, ansiedad, dolor y otras condiciones crónicas.

E incluso más revelador fue la disminución del 14% de las prescripciones para narcóticos en estos mismos estados.

Una encuesta del Centro de Investigación Pew reveló que, en el 2018, el 56% de los baby boomers favorecía la legalización de la marihuana en todo el país. 

Con 31 estados con algún tipo de programa de cannabis medicinal, y una población cuya principal queja es el dolor, es de prever que estas tendencias se cimentarán y multiplicarán en el tiempo. 

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